Te Extraño Patria Mía
Amanece. Me despierto. Me asomo a la ventana.
¡Qué gris que está el cielo! Ha perdido su color.
Afuera cae la nieve durante toda la mañana.
Afuera hace frío… Y yo que extraño tanto tu calor.
El gran reloj de la torre marca las horas,
marca los minutos, los días y los años.
Patria mía… Tierra lejana… Te extraño.
Extraño tu gente, tu alegría, y mi alma llora
Llora de tristeza, de soledad, de lejanía.
Cuanto anhelo recorrer tus calles.
¡Qué lejos que estás patria mía!
Mariposas de color, llenas de mil detalles.
Nomé. Natá. Urracá. ¡Cuánta valentía!
Flor del Aire: la India Dormida del Valle.
Generaciones indígenas que vivieron
para defenderte de los invasores,
de la codicia de los opresores.
Generaciones indígenas su vida dieron.
Hoy, un pájaro de metal me ha llevado hasta ti.
Desde el cielo pude ver tu delgada cintura;
tus verdes montañas; tus mares; tu hermosura.
Cómo quisiera poder vestirme de ti.
Pollera mía, de mi patria querida:
Llevo tu ondulante figura en mi memoria,
caprichosos encajes que narran la historia…
De aquella paloma pura y sin mancha…
De aquella ave tan pura y blanca:
que buscó refugio dentro de una flor.
Quiero llevar terciada al pecho mi cinta tricolor.
Verte hondear en la cima del Cerro Ancón.
Poder bailar con la melodía del acordeón.
Entonar una copla al ritmo del tambor.
Amanece. Me despierto. Y te busco alrededor.
Amanece y me doy cuenta de que solo fue un sueño.
Aquí dentro llora este corazón istmeño.
Allá fuera hace mucho frío…Y yo que extraño tanto tu calor.
Autor: Juan Francisco Samaniego