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La Ley Cap

Este documento presenta la Ley 348 de Bolivia, también conocida como la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia. La ley establece marcos legales y políticas para prevenir, atender y sancionar diferentes formas de violencia contra las mujeres, incluyendo violencia física, psicológica, sexual, económica y simbólica. También define estos tipos de violencia y establece principios como igualdad de género, equidad social, cultura de paz y atención diferenciada para garantizar
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Este documento presenta la Ley 348 de Bolivia, también conocida como la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia. La ley establece marcos legales y políticas para prevenir, atender y sancionar diferentes formas de violencia contra las mujeres, incluyendo violencia física, psicológica, sexual, económica y simbólica. También define estos tipos de violencia y establece principios como igualdad de género, equidad social, cultura de paz y atención diferenciada para garantizar
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LEY N° 348

LEY DE 9 DE MARZO DE 2013

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA PLURINACIONAL,

LEY INTEGRAL PARA GARANTIZAR


A LAS MUJERES UNA VIDA LIBRE DE
VIOLENCIA
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
CAPÍTULO ÚNICO
MARCO CONSTITUCIONAL, OBJETO, FINALIDAD,
ALCANCE Y APLICACIÓN

ARTÍCULO 2. (OBJETO Y FINALIDAD). La presente Ley tiene


por objeto establecer mecanismos, medidas y políticas
integrales de prevención, atención, protección y reparación a las
mujeres en situación de violencia, así como la persecución y
sanción a los agresores, con el fin de garantizar a las mujeres
una vida digna y el ejercicio pleno de sus derechos para Vivir
Bien.

ARTÍCULO 4. (PRINCIPIOS Y VALORES). La presente Ley se


rige por los siguientes principios y valores:

1. Vivir Bien. Es la condición y desarrollo de una vida íntegra


material, espiritual y física, en armonía consigo misma, el
entorno familiar, social y la naturaleza.
2. Igualdad. El Estado garantiza la igualdad real y efectiva
entre mujeres y hombres, el respeto y la tutela de los
derechos, en especial de las mujeres, en el marco de la
diversidad como valor, eliminando toda forma de distinción o
discriminación por diferencias de sexo, culturales,
económicas, físicas, sociales o de cualquier otra índole.
3. Inclusión. Tomar en cuenta la cultura y origen de las
mujeres, para adoptar, implementar y aplicar los
mecanismos apropiados para resguardar sus derechos,
asegurarles el respeto y garantizar la provisión de medios
eficaces y oportunos para su protección.
4. Trato Digno. Las mujeres en situación de violencia reciben
un trato prioritario, digno y preferencial, con respeto, calidad
y calidez.
5. Complementariedad. La comunión entre mujeres y hombres
de igual, similar o diferente forma de vida e identidad cultural
que conviven en concordia amistosa y pacíficamente.
6. Armonía. Coexistencia y convivencia pacífica entre mujeres
y hombres, y con la Madre Tierra.
7. Igualdad de Oportunidades. Las mujeres,
independientemente de sus circunstancias personales,
sociales o económicas, de su edad, estado civil, pertenencia
a un pueblo indígena originario campesino, orientación
sexual, procedencia rural o urbana, creencia o religión,
opinión política o cualquier otra; tendrán acceso a la
protección y acciones que esta Ley establece, en todo el
territorio nacional.

8. Equidad Social. Es el bienestar común de mujeres y


hombres, con participación plena y efectiva en todos los
ámbitos, para lograr una justa distribución y redistribución de
los productos y bienes sociales.
9. Equidad de Género. Eliminar las brechas de desigualdad
para el ejercicio pleno de las libertades y los derechos de
mujeres y hombres.
10. Cultura de Paz. Las mujeres y hombres rechazan la
violencia contra las mujeres y resuelven los conflictos
mediante el diálogo y el respeto entre las personas.
11. Informalidad. En todos los niveles de la administración
pública destinada a prevenir, atender, detectar, procesar y
sancionar cualquier forma de violencia hacia las mujeres, no
se exigirá el cumplimiento de requisitos formales o
materiales que entorpezcan el proceso de restablecimiento
de los derechos vulnerados y la sanción a los responsables.
12. Despatriarcalización. A efectos de la presente Ley, la
despatriarcalización consiste en la elaboración de políticas
públicas desde la identidad plurinacional, para la
visibilización, denuncia y erradicación del patriarcado, a
través de la transformación de las estructuras, relaciones,
tradiciones, costumbres y comportamientos desiguales de
poder, dominio, exclusión opresión y explotación de las
mujeres por los hombres.
13. Atención Diferenciada. Las mujeres deben recibir la atención
que sus necesidades y circunstancias específicas
demanden, con criterios diferenciados que aseguren el
ejercicio pleno de sus derechos.
14. Especialidad. En todos los niveles de la administración
pública y en especial aquellas de atención, protección y
sanción en casos de violencia hacia las mujeres, las y los
servidores públicos deberán contar con los conocimientos
necesarios para garantizar a las mujeres un trato
respetuoso, digno y eficaz.

ARTÍCULO 6. (DEFINICIONES). Para efectos de la aplicación e


interpretación de la presente Ley, se adoptan las siguientes
definiciones:
1. Violencia. Constituye cualquier acción u omisión, abierta o
encubierta, que cause la muerte, sufrimiento o daño físico,
sexual o psicológico a una mujer u otra persona, le genere
perjuicio en su patrimonio, en su economía, en su fuente
laboral o en otro ámbito cualquiera, por el sólo hecho de ser
mujer.
2. Situación de Violencia. Es el conjunto de circunstancias y
condiciones de agresión en las que se encuentra una mujer,
en un momento determinado de su vida.
3. Lenguaje no Sexista. Es el uso de palabras y mensajes
escritos, visuales, simbólicos y verbales no discriminatorios
por razón de sexo.
4. Presupuestos Sensibles a Género. Son aquellos que se
orientan con carácter prioritario a la asignación y
redistribución de recursos hacia las políticas públicas y toman
en cuenta las diferentes necesidades e intereses de mujeres
y hombres, para la reducción de brechas, la inclusión social y
económica de las mujeres, en especial las que se encuentran
en situación de violencia y las que son más discriminadas por
razón de procedencia, origen, nación, pueblo, posición social,
orientación sexual, condición económica, discapacidad,
estado civil, embarazo, idioma y posición política.
5. Identidad Cultural. Es el conjunto de valores, visiones,
tradiciones, usos y costumbres, símbolos, creencias y
comportamientos que da a las personas sentido de
pertenencia.
6. Agresor o Agresora. Quien comete una acción u omisión que
implique cualquier forma de violencia hacia la mujer u otra
persona.
7. Integridad Sexual. Es el derecho a la seguridad y control
sexual del propio cuerpo en el concepto de la
autodeterminación sexual.
ARTÍCULO 7. (TIPOS DE VIOLENCIA CONTRA LAS
MUJERES).
En el marco de las formas de violencia física, psicológica, sexual
y económica, de forma enunciativa, no limitativa, se consideran
formas de violencia:
1. Violencia Física. Es toda acción que ocasiona lesiones y/o
daño corporal, interno, externo o ambos, temporal o
permanente, que se manifiesta de forma inmediata o en el
largo plazo, empleando o no fuerza física, armas o cualquier
otro medio.
2. Violencia Feminicida. Es la acción de extrema violencia que
viola el derecho fundamental a la vida y causa la muerte de
la mujer por el hecho de serlo.
3. Violencia Psicológica. Es el conjunto de acciones
sistemáticas de desvalorización, intimidación y control del
comportamiento, y decisiones de las mujeres, que tienen
como consecuencia la disminución de su autoestima,
depresión, inestabilidad psicológica, desorientación e incluso
el suicidio.
4. Violencia Mediática. Es aquella producida por los medios
masivos de comunicación a través de publicaciones, difusión
de mensajes e imágenes estereotipadas que promueven la
sumisión y/o explotación de mujeres, que la injurian,
difaman, discriminan, deshonran, humillan o que atentan
contra su dignidad, su nombre y su imagen.
5. Violencia Simbólica y/o Encubierta. Son los mensajes,
valores, símbolos, íconos, signos e imposiciones sociales,
económicas, políticas, culturales y de creencias religiosas
que transmiten, reproducen y consolidan relaciones de
dominación, exclusión, desigualdad y discriminación,
naturalizando la subordinación de las mujeres.
6. Violencia Contra la Dignidad, la Honra y el Nombre. Es toda
expresión verbal o escrita de ofensa, insulto, difamación,
calumnia, amenaza u otras, tendenciosa o pública, que
desacredita, descalifica, desvaloriza, degrada o afecta el
nombre, la dignidad, la honra y la reputación de la mujer.
7. Violencia Sexual. Es toda conducta que ponga en riesgo la
autodeterminación sexual, tanto en el acto sexual como en
toda forma de contacto o acceso carnal, genital o no genital,
que amenace, vulnere o restrinja el derecho al ejercicio a
una vida sexual libre segura, efectiva y plena, con
autonomía y libertad sexual de la mujer.
8. Violencia Contra los Derechos Reproductivos. Es la acción u
omisión que impide, limita o vulnera el derecho de las
mujeres a la información, orientación, atención integral y
tratamiento durante el embarazo o pérdida, parto, puerperio
y lactancia; a decidir libre y responsablemente el número y
espaciamiento de hijas e hijos; a ejercer su maternidad
segura, y a elegir métodos anticonceptivos seguros.
9. Violencia en Servicios de Salud. Es toda acción
discriminadora, humillante y deshumanizada y que omite,
niega o restringe el acceso a la atención eficaz e inmediata y
a la información opor-
tuna por parte del personal de salud, poniendo en riesgo la
vida y la salud de las mujeres.
10. Violencia Patrimonial y Económica. Es toda acción u omisión
que al afectar los bienes propios y/o gananciales de la
mujer, ocasiona daño o menoscabo de su patrimonio,
valores o recursos; controla o limita sus ingresos
económicos y la disposición de los mismos, o la priva de los
medios indispensables para vivir.
11. Violencia Laboral. Es toda acción que se produce en
cualquier ámbito de trabajo por parte de cualquier persona
de superior, igual o inferior jerarquía que discrimina, humilla,
amenaza o intimida a las mujeres; que obstaculiza o
supedita su acceso al empleo, permanencia o ascenso y
que vulnera el ejercicio de sus derechos.
12. Violencia en el Sistema Educativo Plurinacional. Es todo
acto de agresión física, psicológica o sexual cometido contra
las mujeres en el sistema educativo regular, alternativo,
especial y superior.
13. Violencia en el Ejercicio Político y de Liderazgo de la Mujer.
Entiéndase lo establecido en el Artículo 7 de la Ley N° 243,
Contra el Acoso y la Violencia Política hacia las Mujeres.
14. Violencia Institucional. Es toda acción u omisión de
servidoras o servidores públicos o de personal de
instituciones privadas, que implique una acción
discriminatoria, prejuiciosa, humillante y deshumanizada que
retarde, obstaculice, menoscabe o niegue a las mujeres el
acceso y atención al servicio requerido.
15. Violencia en la Familia. Es toda agresión física, psicológica o
sexual cometida hacia la mujer por el cónyuge o ex-
cónyuge, conviviente o ex-conviviente, o su familia,
ascendientes, descendientes, hermanas, hermanos,
parientes civiles o afines en línea directa y colateral, tutores
o encargados de la custodia o cuidado.

16. Violencia Contra los Derechos y la Libertad Sexual. Es toda


acción u omisión, que impida o restrinja el ejercicio de los
derechos de las mujeres a disfrutar de una vida sexual libre,
segura, afectiva y plena o que vulnere su libertad de
elección sexual.
17. Cualquier otra forma de violencia que dañe la dignidad,
integridad, libertad o que viole los derechos de las mujeres.

CAPÍTULO I
PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA HACIA LAS
MUJERES

ARTÍCULO 17. (CRITERIOS DE PREVENCIÓN).

I. A los efectos de aplicación de la presente Ley, el nivel central


del Estado y las Entidades Territoriales Autónomas crearán y
adoptarán las medidas de prevención que sean necesarias para
modificar los comportamientos individuales y sociales violentos y
aquellos que toleran, naturalizan y reproducen la violencia, bajo
tres criterios de acción:

1. Prevención Estructural. Comprende todas aquellas medidas


de carácter integral destinadas a modificar las actitudes,
prácticas, reacciones, acciones y omisiones que tienen como
efecto y consecuencia la violencia contra las mujeres, así
como su sustitución por actitudes en el comportamiento
individual, de pareja, familiar, comunitario, social y estatal, a
través de la sensibilización y educación en el seno de la
familia, en la escuela y otros niveles académicos, en el
trabajo, los centros de atención de la salud, las comunidades
indígenas originario campesinas y afrobolivianas,
organizaciones políticas y sindicales, organizaciones sociales
y cualquier otro ámbito de interacción social.
2. Prevención Individual. Se refiere a las medidas destinadas a
fortalecer y empoderar a cada mujer y promover sus
habilidades de identificar toda posible manifestación de
violencia o agresión hacia ella y enfrentarla de manera
asertiva, con el propósito de adelantarse a su expresión o
concreción y evitar que se produzca o continúe.
3. Prevención Colectiva. Son medidas destinadas a prevenir la
violencia y proteger a las mujeres a través de sus
organizaciones, instituciones o cualquier colectividad a la que
pertenezcan por afinidad (sindicatos, juntas vecinales,
gremios, comunidades, naciones, pueblos indígena originario
campesinos, interculturales y afrobolivianas).

II. Se deberá priorizar la prevención en los ámbitos familiar,


comunitario, educativo, de la salud, laboral y comunicacional.

III. Las Entidades Territoriales Autónomas, en el marco de


sus respectivas competencias y el ejercicio de las facultades
legislativas, reglamentarias y ejecutivas en la materia,
incorporarán mecanismos para la prevención de la violencia, así
como la atención y protección a las mujeres en situación de
violencia.

ARTÍCULO 19. (MEDIDAS EN EL ÁMBITO EDUCATIVO).

I. El Ministerio de Educación tiene la obligación y


responsabilidad de adoptar las siguientes medidas:

1. Incorporar estrategias y programas de prevención e


intervención integral contra la violencia hacia las mujeres en
las políticas públicas de educación.
2. Incorporar el enfoque de género, los principios y valores
establecidos en esta Ley, el respeto pleno a los derechos
humanos y la formación en resolución pacífica de conflictos
en la currícula educativa en todos los niveles, incluidas las
escuelas superiores de formación docente y universidades,
para contribuir a una cultura de respeto en el ámbito familiar,
comunitario, escolar, laboral y social, como una práctica
diaria.
3. Crear en las unidades educativas un centro de atención
psicológica, con especialidad obligatoria en violencia, en
convenio con universidades públicas o privadas para la
atención psicológica de las y los estudiantes que viven en
familias en situación de violencia.
4. Garantizar el traspaso inmediato a las unidades educativas
que correspondan, de las hijas e hijos de mujeres en
situación de violencia, si se produce un cambio de domicilio.
5. Formular y ejecutar una política de prevención del acoso
sexual en el sistema educativo.
6. Elaborar reglamentos y un protocolo único para el tratamiento
de denuncias de todas las formas de violencia escolar y
acoso sexual, mecanismos de protección y atención
especializada a niñas, niños y adolescentes víctimas.
7. Prohibir como textos de estudio, materiales educativos con
contenidos sexistas, mensajes violentos y discriminatorios
hacia las mujeres, y promover la elaboración y difusión de
material educativo con enfoque de equidad de género, en
particular de igualdad de derechos entre mujeres y hombres.
8. Otras acciones necesarias para la erradicación de la violencia
y la generación del respeto mutuo.
II. Las políticas que adopte el Ministerio de Educación en
materia de prevención, protección y tratamiento de la violencia
en el sistema educativo, serán coordinadas con el Ente Rector.

III. El personal docente, administrativo o de apoyo


profesional que, habiendo detectado una situación de violencia
no la hubiera reportado, será pasible a las sanciones legales
que correspondan.

CAPÍTULO II
ATENCIÓN A MUJERES EN SITUACIÓN DE
VIOLENCIA

ARTÍCULO 24. (SERVICIOS DE ATENCIÓN INTEGRAL).

I. Las universidades y centros de formación superior


públicos crearán programas y servicios gratuitos destinados a la
prevención de la violencia hacia las mujeres, la atención y
rehabilitación de mujeres en situación de violencia, asesoría
profesional especializada e integral. Las universidades y centros
de formación incluirán programas académicos adecuados para
lograr estos propósitos.

II. Los programas y servicios de atención serán


organizados, coordinados y fortalecidos en cada municipio con
cargo a su presupuesto anual, como instancias de apoyo
permanente a los Servicios Legales Integrales Municipales y las
Casas de Acogida y Refugio Temporal. La atención que presten
dichos servicios deberá ser prioritaria, permanente,
especializada y multidisciplinaria. Actuarán de manera
coordinada con todas las instancias estatales de garantía, en
especial con la Policía Boliviana, el Órgano Judicial e
instituciones de salud.
III. Todo servicio de atención deberá ser extensivo a las
hijas e hijos de la mujer en situación de violencia y a otras
personas dependientes en condiciones de riesgo.

IV. Los Servicios de Atención Integrales deberán promover,


asesorar y apoyar la permanente formación y actualización de
su personal, con el objetivo de asegurar que desde su área y
especialidad, trabajen conjuntamente desde la visión, el enfoque
y el lenguaje que la Ley establece respecto a la violencia.

V. Los Servicios de Atención Integrales adoptarán las


medidas necesarias en cuanto a infraestructura, equipamiento y
recursos humanos, que garanticen que las mujeres en situación
de violencia no serán sometidas a revictimización.

TÍTULO IV
PERSECUCIÓN Y SANCIÓN PENAL
CAPÍTULO I
DENUNCIA

ARTÍCULO 42. (DENUNCIA).

I. Todo hecho de violencia contra las mujeres podrá ser


denunciado por la víctima o cualquier otra persona que conozca
de un delito, ante las siguientes instancias:

1. Policía Boliviana.

2. Ministerio Público.
II. A fin de promover la denuncia, se podrá acudir a las
siguientes instituciones:

1. Servicios Legales Integrales Municipales.

2. Defensorías de la Niñez y Adolescencia, cuando la persona


agredida sea menor de 18 años.

3. Servicios Integrados de Justicia Plurinacional.

4. Servicio Plurinacional de Defensa de la Víctima.

5. Autoridades indígena originario campesinas, cuando


corresponda.

III. Conocida la denuncia, ésta deberá ser remitida de inmediato


al Ministerio Público cuando constituya delito, excepto en el caso
del parágrafo II numeral 5, y consiguientemente, reportada al
Sistema Integral Plurinacional de Prevención, Atención, Sanción
y Erradicación de la Violencia en razón de Género – SIPPASE.

ARTÍCULO 46. (PROHIBICIÓN DE CONCILIAR).

I. La conciliación está prohibida en cualquier hecho de


violencia contra las mujeres, que comprometa su vida e
integridad sexual. Ninguna institución receptora de denuncias ni
su personal, podrá promover la conciliación ni suscripción de
ningún tipo de acuerdo entre la mujer y su agresor, bajo
responsabilidad.

II. En los casos no previstos en el parágrafo anterior, el


Ministerio Público deberá imponer las medidas de seguridad que
sean necesarias a fin de preservar la integridad física,
psicológica y sexual de las mujeres.

III. No se reconoce la conciliación bajo presión a la víctima o


para evitar carga procesal, bajo responsabilidad funcionaria.

IV. Excepcionalmente la conciliación podrá ser promovida


únicamente por la víctima, sólo por única vez y no siendo
posible en casos de reincidencia.

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