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Apelación por Privación de Parentalidad

El documento es un recurso de apelación interpuesto por Juan Pablo Lanteri contra una sentencia que lo privó de la responsabilidad parental sobre sus hijos María Celeste y Hiram Emilio. Lanteri argumenta que (1) no se agotaron todas las alternativas para que los niños permanezcan en su familia de origen, ya que nunca se intentó una revinculación; (2) no se respetaron sus garantías constitucionales al no evaluar su situación actual antes de declarar la adoptabilidad de los niños; y (3) él cumplió con los tratamientos ordenados

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Apelación por Privación de Parentalidad

El documento es un recurso de apelación interpuesto por Juan Pablo Lanteri contra una sentencia que lo privó de la responsabilidad parental sobre sus hijos María Celeste y Hiram Emilio. Lanteri argumenta que (1) no se agotaron todas las alternativas para que los niños permanezcan en su familia de origen, ya que nunca se intentó una revinculación; (2) no se respetaron sus garantías constitucionales al no evaluar su situación actual antes de declarar la adoptabilidad de los niños; y (3) él cumplió con los tratamientos ordenados

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INTERPONE RECURSO DE APELACIÓN

SRA. JUEZA:

JUAN PABLO LANTERI, por derecho propio, con


el patrocinio letrado de la Dra. María Laura Nuñez, en Autos N° 101717,
caratulados “BALDERRAMO CELESTE S/ COMUNICA SITUACIÓN”, me
presento y digo:

I. OBJETO

Que vengo por medio del presente a interponer en


legal tiempo y forma, recurso de apelación contra la sentencia de fecha 19
de septiembre de 2023, de la cual fui notificado, mediante notificación
electrónica en fecha 26 de septiembre de 2023, por la cual se resuelve privar
de la responsabilidad parental a mi persona respecto de los niños María
Celeste Lanteri Balderramo e Hiram Emilio Lanteri Balderramo, declarando
la situación de adoptabilidad de ambos, conforme lo previsto por el artículo
610 del C.C.y C.-

II. FUNDAMENTO

Como surge de los antecedentes de la resolución


apelada, la presente medida excepcional de protección de los derechos de
los Niños, niñas y adolescente tuvo su inicio conforme un pedido del Hospital
Público Descentralizado Dr. Guillermo Rawson – Servicio Social, cuando la
que era mi pareja, Sra. Celeste Salomé Balderramo fuera internada en el
Servicio de Maternidad por no tener controles de embarazo y consumo de
estupefacientes de larga data, teniendo lugar luego el nacimiento de mi hija
María Celeste Lanteri Balderrama, quien en un primer momento quedó a
cuidado de Casa Cuna, haciéndose luego extensiva la medida a mi hijo
Hiran Emilio Lanteri Balderramo.-

Que no obstante el inicio de la acción, y una


resistencia inicial tanto de la persona de la madre como de mi parte, al
proceder de la autoridad interviniente, producto del estado shock en el que
nos encontrábamos, con posterioridad he venido dando cumplimiento a
todos los requerimientos de S.S., con el claro objetivo de mejorar en mi
patología y procurar lograr una revinculación con mi hijos. Que me permitiera
en última instancia tener la oportunidad que se restableciera el cuidado
personal de los mismos en mi persona. Oportunidad ésta que el sr. Juez ha
decido no dármela, y que me lleva a presentar la presente apelación.-

Que si bien la medida excepcional que me privó


de mis hijos fue en un primer momento de toda legitimidad, dado la situación
de riesgo que existió producto del consumo de droga por ambos padres, lo
cierto es que jamás ha habido en los presentes autos intento alguno por
propiciar una revinculación de mi persona con la de mis hijos, pese a
haberme allanado a todos los requerimientos de S.S. y haber hecho un
cambio en mi vida para así lograr tener de regreso a mis hijos, situación que
no ha merecido por parte del A-quo evaluación alguna. Entendiendo ésta
parte que en todo momento el objetivo de la presente ha sido el de privarme
de mis hijos, sin tener en ningún momento intención de fortalecer los
vínculos familiares entre nosotros, lo cual queda reflejada en la resolución
que se recurre.-

PRIMER AGRAVIO: NO SE ENCUENTRAN


AGOTADAS TODAS LA ALTERNATIVAS PARA QUE LOS NIÑOS
PEMANEZCAN EN LA FAMILIA DE ORIGEN.-
La resolución atacada entiende: “Que se
encuentra agotadas todas la alternativas para que la familia de origen sea
para el niño el ámbito de formación integral de los niños Hiram Emilio y
María Celeste (…)

Si bien esta parte no desconoce la existencia de


distintos informes de los Gabinetes Interdisciplinarios realizados con la
intención de mantener a los niños dentro de la familia ampliada, los cuales
por diversos motivos han sido objetados en todos los casos, y sin
desconocer una evaluación inicial desfavorable tanto respecto de mi persona
como de la persona de la progenitora, lo cierto es que en ninguna
oportunidad se hizo esfuerzo alguno por la revinculación de los niños con la
familia de origen, entendiendo por tal al sistema familiar donde se nace, a la
familia nuclear.-

Ya que como surge de los distintos informes


existentes en autos sobre mi persona, como de las presentaciones por mi
realizadas, he dado cumplimiento a los requerimientos exigidos para lograr
mi recuperación y fortalecer mi personalidad y así poder brindar a mis hijos
el cuidado adecuado, y pese a haberlo solicitado en más de una oportunidad
(como surge de fs. ….) e incluso haber sido ordenada la evaluación de mi
persona por Dirección de la Niñez, lo cierto es que ello jamás ha sucedido,
ya que nunca ha sido citado ni evaluado, aún cuando me he presentado
voluntariamente por ante dicha Institución en numerosas oportunidades.-

Ello consta claramente de las contestaciones a los


oficios por parte de Dirección de la Niñez, que se limita a mantener su
opinión inicial “respecto de la posibilidad de comunicación de los niños con
sus padres, no considera conveniente y, además, ratifican la condición de
adoptabilidad de Hiram Emilio y de María Celeste”. Es decir, a más de un
año de haberse tomado la medida excepcional, de que mi persona haya
cumplido con los tratamientos de adicción como se ordenó, de habernos
separado con la Sra. Balderrama, de haber cesado todo tipo de violencia
familiar, de haber cambiado de domicilio y trabajo, de haber reestablecido mi
contacto con mis hijos y encontrarme ejerciendo un rol activo como papá y
sostén de hogar, el Organismo Administrativo considera que no se ha
modificado condición alguna en mi situación personal que pudiera favorecer
el cuidado de mis hijos (Hiram y María Celeste), ello todo en tres líneas y sin
siquiera haberme entrevistado o ver la manera en que me encuentro
viviendo.-

Si bien, como repito, en el momento de la toma de


la medida excepcional no me encontraba en condiciones de afrontar
responsabilidades, se entiende que es allí donde las políticas públicas
adquieren el rol más importante para lograr el fortalecimiento familiar.
Fortalecimiento que nunca será alcanzado si ni siquiera existió intención de
impulsarlo incumpliendo con lo dispuesto por el artículo 7 de la Ley 26061
que establece que “Los Organismos del Estado deben asegurar políticas,
programas y asistencia apropiados para que la familia pueda asumir
adecuadamente esta responsabilidad (disfrute pleno y el efectivo ejercicio de
sus derechos y garantías), y para que los padres asuman, en igualdad de
condiciones, sus responsabilidades y obligaciones.-

SEGUNDO AGRAVIO:

Agravia a esta parte la resolución en cuanto dice:


“Agostadas las alternativas, expresión recurrente en los informes obrantes
en este proceso, tanto por de los equipos interdisciplinarios de los Juzgados
de Familia como de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, significa
que hubo acompañamiento, orientación a los adultos para pudieran asumir
las funciones parentales sino que también, en el proceso se han respetado
todas las garantías constitucionales y convencionales de los tratados de
derechos humanos tanto a los niños como a los padres.”

Esta parte considera que no están dados los


requisitos y las condiciones legales que determinan la privación de la
responsabilidad parental toda vez que la declaración judicial de
adoptabilidad debe tener lugar cuando las medidas tendientes a la
conservación del niño, niña o adolescente no hayan dado resultado. Y en el
presente supuesto como ya se ha reseñado no se tomado medida alguna
con el objetivo de lograr ese emplazamiento, siendo simple palabras vacías
de contenido que haya habido acompañamiento y orientación a los adultos
para que pudieran asumir las funciones parentales, cuando cada vez que me
hice presente en Dirección de la Niñez no fui atendido, como tampoco se
atendió al pedido de evaluación de mi persona para determinar si
correspondía revinculación, incluso a requerimiento de el Sr. Asesor del
niño, niña o adolescente (fs. 156), que fuera ordenado como surge de fs. 166
donde específicamente se solicitó a los profesionales de la Dirección de la
Niñez, Adolescencia y Familia un abordaje completo del grupo familiar
(padres, tíos) a fin de constatar e informar medios y condiciones de vida de
los progenitores, indagando en la red familiar y vecinal e informe situación
actual de los niños.-

Resulta entonces de especial gravedad la


declaración del estado de adoptabilidad cuando no se ha dado cumplimiento
al procedimiento expresamente establecido a tales fines. Cuando no se han
dispuesto las medidas necesarias tendientes a la evaluación de las dos
personas principales en la vida de los niños como son su padre y su madre,
lo que sin duda implica una afectación de sus garantías constitucionales y
convencionales, ya que una decisión tan importante como lo es la privación
de la responsabilidad parental requiere de la realización de medidas
concretas en orden a determinar un real imposibilidad de revincular a los
niños con la familia nuclear y no meros enunciados que repiten una y otra
vez lo dicho al comenzar la conflictiva familiar pero que desconoce la
situación fáctica de los progenitores en el momento en que es tomada la
resolución.-

TERCER AGRAVIO:

Se agravia esta parte cuando el Sr. Juez


manifiesta: “En consecuencia, se desprende de autos que los progenitores
no se encuentran en condiciones psicofísicas de ejercer su rol materno-
paterno en debida forma, ni en su red familiar existe persona en condiciones
de ejercer un cuidado responsable, por lo que se ha verificado la necesidad
de adoptar una decisión para producir los cambios en tiempo oportuno y
evaluar la pertinencia de una filiación adoptiva”.-

Ello toda vez que como surge de autos esta parte


ha dado cumplimiento a todas las terapias que fueron solicitadas, continuó
con tratamiento privado con posteridad a ser dado de alta por el proyecto
San Benito, y ha venido insistiendo a S.S. la necesidad de ser reevaluado
para determinar la aptitud psicofísica para ejercer el rol paterno, evaluación a
que ha sido negada, una y otra vez.-

No niego la existencia de errores en el pasado, e


incluso en el momento en que S.S. hizo extensiva la medida excepcional,
que en un primer momento afecto a María Celeste, a mi hijo Hiram. Pero
justamente la intención de ella no solo es la de hacer cesar la posible
situación de riesgo para el niño (en este casos mis hijos), sino también la de
lograr un fortalecimiento familiar que permita ejercer en este caso el rol
paterno de manera adecuada al interés superior del niño, y difícilmente se
podrá juzgar si ello es así cuando desde el inicio del presente proceso se me
ha negado toda posibilidad de cambiar la opinión sobre mi persona por más
cambios en mi vida personal que haya realizado para ello. Lo que me lleva a
la creencia de que la intención siempre fue la misma, que jamás hubo
posibilidad de que se me considerara como una figura para mis hijos,
cuando en todo momento el objetivo ha sido privarme de los mismos y
colocarlos en situación de adoptabilidad.-

Insisto, resulta sencillo concluir que no me


encuentro en condiciones psicofísicas de ejercer el rol paterno si solo se me
juzga por mi pasado y sin darme derecho alguno a probar que he realizado
cambios en vida con el único objetivo de ser una mejor persona para mis
hijos, ya que una y otra vez el Organismo Administrativo se negó a
entrevistarme, y S.S. así lo permitió al no exigir que los informes contestados
lo fueran con la integralidad por él exigidas en sus providencias.
Convirtiéndolos en simples páginas llenas para completar la formalidad del
proceso, pero sin un interés real por el brindar apoyo a la conflictiva familiar.-

CUARTO AGRAVIO:

“Hiram y Celeste, los niños sujetos de derecho en

este proceso, no pueden postergar su derecho a vivir en familia, esperando

que sus padres reviertan las situaciones que motivaron la separación de la

familia biológica”.-

Sin duda la cuestión a resolver involucra varios


derechos, pero principalmente el derecho del niño a vivir en familia, y
preferentemente en su familia de origen, al cuidado de sus progenitores y
solo excepcionalmente y en caso de no ser posible revertir las causas
que justificaron la medida de separación de la misma recurrir al
instituto de la adopción.-

Ello es así porque la Declaración de los Derechos

del Niño así lo señala como un principio rector: “los niños tienen derecho

siempre que sea posible a crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus

padres, y en todo caso en un ambiente de afecto y seguridad moral y

ambiental...".

Es así que el art. 607 del Código Civil y Comercial


establece el procedimiento mediante el cual, luego de transcurrido el plazo
máximo de 180 días de adoptada la medida excepcional -en el caso el
ingreso de los niños al Hogar- sin que sea posible remover las causas que le
dieron origen, el órgano de aplicación debe dictaminar sobre su situación de
adoptabilidad.-

A su vez, la Convención sobre los Derechos del


Niño establece que en toda medida que involucre a niños y adolescentes
debe atenderse su interés superior (art. 3 y art. 21). Tal principio tiene
expresa consagración normativa en los artículos 594 y ss. del Código Civil y
Comercial de la Nación que mandan al juez a velar en todos los casos de
adopción por el interés superior del menor.

Ha transcurrido un año y tres meses desde el


nacimiento de María Celeste y de que se retiró de mi cuidado a Hiram
Emilio, sin que se haya tomado una sola medida en orden a lograr los
objetivos propuestos por la Convención de los Derechos del Niño y la
normativa legal. Que como bien lo dice la norma el recurrir al instituto de la
adopción ha de ser la excepción, mientras que la regla es intentar mantener
a los niños en el seno de su familia biológica. No se desconoce el alto costo
emocional y psíquico que el tiempo institucionalizado representa para mis
hijos, pero lo cierto es que de los informes existentes en autos si bien no
surgen elementos de convicción suficiente, en orden a lo material o
psicológico que aconsejen el reintegro de los niños a mi persona, tampoco
que lo desaconsejen, toda vez que no se adoptó medida concreta alguna
para corroborar si he logrado o no revertir la situación que motivó la
separación de los niños de la familia biológica.-

En todo momento se me ha valorado mi conducta


“negligente” por información desactualizada, ya que se manifiesta que “la
permanencia de los niños dentro del grupo extendido constituye un factor de
altísimo riesgo, teniendo en cuenta las conductas trasgresoras de los
progenitores a las órdenes judiciales dispuestas (…)” cuando en realidad
llevo más de un año cumpliendo con cada orden judicial establecida
intentando una revinculación con mis hijos, y habiendo realizados cambios
reales para lograrlo. No obstante, se ha dejado de lado cualquier hecho que
demuestre una modificación en mi rol paterno como lo fue el haberme hecho
presente todos los días a ver a mi hija en “Casa Cuna”, mientras se me
permitió hacerlo. Intenté formar un vínculo con ella, acompañándola a sus
controles médicos, todo ello informado en autos; o el haber intentado
solventar el tratamiento médico de mi hijo (circunstancia que no fue siquiera
evaluada) cuando tomé conocimiento de situación médica.-

Todo ello lleva a concluir a esta parte que el


objetivo desde el primer momento fue el de mantenerme privado de todo
contacto con mis hijos y evitar tomar medida en orden a una dinámica
vinculación y organización familiar, que lograra desarrollar de manera
progresiva vinculaciones positivas, en entornos saludables.

III. RESERVA CASO FEDERAL

Se hace expresa reserva del caso federal y de


recurrir en consecuencia por vía de recurso extraordinario federal previsto
por el art. 14 ley 48, que tiende a asegurar la supremacía de la Constitución
Nacional.-

IV. PETITORIO

Por todo lo expuesto a V.S. solicito:

1) Se me tenga por interpuesto en tiempo y forma


de ley el recurso de apelación.-

2) Se tenga por fundado el mismo.-

3) Se revoque en consecuencia la sentencia de


primera instancia.-

4) Se tenga presente la reserva de caso federal.-

5) Oportunamente se haga lugar a lo solicitado


con costas.-

PROVEER DE CONFORMIDAD

SERÁ JUSTICIA

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