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Caja de seguro social
La Caja de Seguro Social (CSS), es una institución pública de la República de
Panamá que se encarga de la planificación, control y administración de las
contingencias de la seguridad social del país. Fue fundada el 21 de marzo de
1941, por medio de la Ley N° 23. La sede principal está en la ciudad capital. Esta
institución pública es la que con mayor frecuencia visitan los ciudadanos
panameños con respecto al tema de seguridad social. En el Sistema Nacional de
Salud, la Caja de Seguro Social asegura al 80% de la población, dando servicios
de salud y prestaciones económicas, el 20% de la población denominada no
asegurada, es atendida a su costo en el Sistema Nacional por el Ministerio de
Salud.
Función
Se encarga de administrar y regir el sistema de seguridad social de la República
de Panamá. También es responsable de coordinar las pensiones, planes como la
sobrevivencia, la invalidez y la vejez. Adicionalmente ofrece beneficios a la
población civil, tales como: beneficios de maternidad y enfermedad.
Fundación y antecedentes históricos
La Caja de Seguro Social fue fundada por medio de la Ley 23 del 21 de marzo de
1941. Dicha Ley empezó a regir a partir del 31 de marzo de ese mismo año, por lo
cual el día de la Seguridad Social en Panamá se conmemora en esa fecha. Ahora
bien, no fue a partir de ese momento que existieron en nuestro país por primera
vez sistemas previsionales; ciertamente, desde los inicios de nuestra vida
republicana habían existido leyes tendientes a brindar protección a la clase
trabajadora.
Fue la primera que se dictó en materia de protección al trabajador panameño en
relación con accidentes de trabajo. Después, se promulgó la Ley 9a. de 1924, que
establece un sistema de jubilación para los telegrafistas. Luego, siguió la Ley 65
de 1926, para empleados de la Agencia Postal de Panamá, del Banco Nacional de
Panamá y del Hosp. Santo Tomás y después la Ley 78 de 1930 para los maestros.
Merece especial atención la creación de la Ley 7a. de 1935, que establece el
derecho al retiro para todos los empleados públicos en base a sus aportes, los
cuales se registraban en su cuenta individual. Con la misma, se fija por primera
vez una contribución del financiamiento del sistema, y se establece un régimen
uniforme de beneficios para todos los empleados públicos.
Antes del inicio de la Ley 23 de 1941, la población trabajadora panameña
disfrutaba de diversos beneficios en relación con los riesgos que amenazaban su
capacidad de trabajo:
Los empleados públicos, de conformidad con disposiciones de la Ley 7a. de
Pensiones e Invalidez y Vejez, tomando en cuenta los años de servicios
prestados.
Los empleados del comercio y de la industria de acuerdo con lo establecido
por la Ley 8a. estaban comprendidos dentro de un plan de jubilados por
edades y años de servicios, beneficio que podía obtenerse con un mínimo
de veinte años de trabajo continuos, al servicio del patrono.
Los empleados y obreros de cualquier actividad, con excepción de los
trabajadores agrícolas y servidoras domésticas, tenían derecho a
prestaciones médicas e indemnizaciones en dinero a causa de accidentes
de trabajo o enfermedades profesionales, las cuales estaban a cargo
directa y exclusivamente de los patronos. Como es fácil advertir, los
servidores del Estado tenían derechos muy diferentes a los empleados y
obreros de empresas particulares; además de que ambos grupos carecían
del derecho a la asistencia médica.
No obstante, la existencia de esa legislación, la realidad se presentaba de
otra manera: la gran mayoría de los sistemas previsionales, muy en
particular las leyes especiales de jubilación a los maestros, guardias,
telegrafistas, etc., no descansaban sobre una base contributiva, y
dependían de la disponibilidad de fondos del presupuesto estatal, el cual
muchas veces no podía cubrir estas prestaciones, tornando en ilusorias las
expectativas de estos trabajadores.
Por otra parte, las leyes que contemplaban beneficios para los empleados
del sector privado, no ofrecían mayor garantía. Sólo bastaba con que la
empresa despidiera al empleado antes de adquirir su derecho o, peor aún,
declararse insolvente, para no pagar los beneficios.
Año 2004
Al inicio del año, la Administración se centró en los ejes básicos para preservar el
carácter solidario del sistema, fortaleciendo las prestaciones sociales para que
podamos recibir atenciones médicas independiente de cuánto cotizamos y siendo
oportuno en las prestaciones económicas.
Igualmente, se han realizado esfuerzos para contar con los instrumentos legales
que permitan diversificar el portafolio de inversiones y así aumentar el rendimiento
de las reservas. De igual forma se han tomado acciones para disminuir la
morosidad, la evasión de cuotas y la detección de patronos que no cumplen con
sus obligaciones obrero patronales.
Se inició un programa de Desarrollo Organizacional, tendiente a que la institución
realice la ingeniería a fin de adaptar los procesos a las situaciones actuales.
Se ha insistido en la necesidad que la gestión se centre en resultados, una política
que tendrá efecto si los funcionarios tienen los valores culturales que le permitan
acometer con eficiencia sus tareas, porque al final, a los asegurados les interesa
resultados.
Periodo 1990-1991
La Caja de Seguro Social, afectada en sus finanzas durante la década de 1980,
padecía una profunda crisis, al punto de que, para enero de 1990, se encontraba
con un inventario de 3 millones de balboas en medicamentos, es decir, muy por
debajo del mínimo de 10 millones de balboas requerido, encontrándose la mayor
parte ya vencidos. Así como también la mayoría de los hospitales y policlínicas sin
condiciones para brindar un servicio aceptable, y con dificultades para cumplir con
eficiencia su labor.
Periodo 1943-1954
Si bien la Ley 23 de 1941 creó el régimen de Seguridad Social en Panamá, es
oportuno señalar que dicha legislación no cubría una serie de aspectos relevantes
que debían permitir organizar dicho régimen sobre bases técnicas, científicas y
doctrinarias, razón por la cual se procedió a cubrir esta etapa mediante la Ley 134
de 1943.
Período 1954 – 1962
A medida que pasaba el tiempo, las reformas se hacían cada vez más necesarias
y fue así como en 1954 se aprobó el Decreto-Ley 14 de 1954, mediante el cual se
hizo una revisión integral al Régimen de Seguridad Social en Panamá.
En efecto, por virtud de dicho precepto legal, se amplió el campo de aplicación
extendiéndose la cobertura a los Distritos de David, Boquete, Barú, Bocas del
Toro, Chitré, Santiago, Aguadulce y Natá.
Período 1962 – 1970
Para este lapso, son notables algunos avances de gran significación, tales como la
inauguración del Hospital General, la extensión de la cobertura del Programa de
Enfermedad a los miembros de la familia del asegurado, la concesión de
pensiones de sobrevivientes, el pago de subsidio por incapacidad temporal, la
creación de las asignaciones familiares y la mejora del subsidio de maternidad a
catorce (14) semanas, calculado a base de 100% del salario promedio de la
trabajadora.
Período 1970-1972
Durante el año 1970, el Régimen de Seguridad Social marca una de sus más
relevantes conquistas, al centralizar la cobertura obligatoria de los Riesgos
Profesionales. Otro avance significativo lo constituyó la incorporación efectiva de
las zonas bananeras en la C.S.S.
Período 1972-1975
Se inicia la integración de los servicios de salud. Este controvertido avance, si bien
permitió llevar respuestas en materia de salud, y en corto plazo, a una importante
población de nuestro país, lo cual de ninguna manera hubiera podido lograrse, no
operó bajo una equitativa distribución de la carga financiera entre el Ministerio de
Salud y la Caja de Seguro Social, correspondiendo a la Caja efectuar el mayor
aporte.
Período 1975-1979
Se inaugura la Policlínica Especializada y se ofrece la protección integral del
trabajador y su familia en materia de enfermedad, brindando los servicios tanto
ambulatorios como hospitalarios. Se crea el Fondo Complementario de
Prestaciones Sociales para los servidores públicos y se mejora el régimen de
vejez e invalidez, aumentando las pensiones vigentes y mejorando el cálculo de
las prestaciones por conceder
Período 1979-1982
Como resultado de los Tratados Torrijos-Carter, se incorpora al Seguro Social
obligatorio, algunos sectores de trabajadores de la antigua Zona canalera, quienes
residían en su mayor parte en las provincias de Colón y Panamá.
Período 1982-1989
Se produce el descalabro financiero del Programa Colectivo de Vivienda, con las
consiguientes implicaciones administrativas económicas y morales para la Caja de
Seguro Social. Según los informes financieros, las sumas por recuperar superan
los 100 millones de balboas, entre capital e intereses
Período 1989-1990
Luego de los acontecimientos que conmocionaron la vida nacional a fines de
1989, se inicia la reconstrucción nacional, sin recursos económicos, producto de la
profunda y prolongada crisis que confrontó la economía del país.
Déficit Actuarial
Por otra parte, las prestaciones que integran el Programa de Invalidez, Vejez y
Muerte, se han visto afectadas en los últimos años con un déficit actuarial que ha
llegado a los 900 millones de balboas, por las siguientes razones:
Baja en los ingresos por cuotas, a consecuencia de la contracción en la
actividad económica y el desempleo en el país.
Aumento en el número de pensiones, principalmente de vejez anticipada.
Eliminación de la segunda Partida del décimo tercer mes, como fuente de
financiamiento del programa.
De acuerdo con análisis actuariales realizados se comprobó que el Programa de
Vejez, invalidez y Muerte era un esquema costoso de prestaciones, que a la larga
supondría cuotas insostenibles para empleadores y trabajadores. Por tal motivo se
consideró urgente la revisión del mismo con el propósito de frenar los gastos y
aumentar los ingresos, sin desmantelar conquistas sociales, sino más bien
adaptando las mismas a la realidad que vivimos.
Prestaciones sociales y medicas
Como hechos relevantes en materia de prestaciones sociales:
Se ha implementado el denominado, Nuevo Modelo de Atención de salud.
Se ha fortalecido la fármaco-vigilancia.
Se ha constituido el Comité Técnico para la compra de equipos médico
quirúrgicos.
Se han ampliado y adecuado las áreas de rápido crecimiento, como la
Policlínica de Santa Librada.
Desarrollo de un plan piloto en Herrera y el desarrollo en las provincias de
Chiriquí y Panamá, para el establecimiento de la Red de Servicios, con una
planificación conjunta con el Ministerio de Salud.
Se elaboró un proyecto para la reducción de incapacidades prolongadas en
Barú, Chiriquí.
Se diseñó un Plan de Readaptación Laboral en Puerto Armuelles.
Se inició la atención en el CAPPS de La Pintada, provincia de Coclé.
Se tramitó la compra de los terrenos para la realización de los CAPPS de
Pedasí, Tonosí y el nuevo Hospital de Changuinola, en Bocas del Toro.
Se inauguraron las Salas de Urgencia y de Pediatría en el Complejo
Hospitalario Amador Guerrero de Colón.
Prestaciones económicas
Las prestaciones económicas de la Caja de Seguro Social, colocan en el mercado
durante el último cuatrimestre, la suma de 240.5 millones de balboas. En los casos
recibidos en el último cuatrimestre, se atendieron favorablemente un 88 por ciento.
Ingresos y finanzas
Se negoció con el Banco Nacional y la Caja de Ahorros, para mejorar la
tasa de interés en los depósitos de plazo fijo e implementar un programa de
préstamos para jubilados y pensionados.
Se presentó ante la Junta Directiva de la CSS, la modificación de la ley 40
del 23 de junio de 2001.
Se diversificó el portafolio de inversiones de la institución en concepto de
Notas del Tesoro por 8.9 millones de balboas a una tasa promedio de 5.7
por ciento y Letras del Tesoro por 12.5 millones a tasa promedio de 2.88,
ambas tasas superiores a las que paga el Banco Nacional de Panamá.
Se produce un alcance de auditoría por 745 mil 520 balboas con 96
centésimos por omisiones de salarios no declarados.
Se recibió pago del gobierno nacional por la suma de 27.8 millones de
balboas en concepto de cuotas obrero-patronales.
Se procesaron planillas complementarias para una facturación de 1.8
millones de balboas.
Se planteó una Ley de Moratoria que pretende reducir en un 12 por ciento
lo que representaría un ingreso de caja adicional de 15 millones de balboas.
Medidas eficaces
Transcurridos 50 años desde la creación del régimen panameño de Seguridad
Social, en 1991 el panorama se presentaba lleno de incertidumbre para la Caja a
causa del grave déficit actuarial que confrontaba.
En el marco de esta situación, el entonces presidente de la República, Lic.
Guillermo Endara Galimany, expresó públicamente su voz de alerta sobre la crítica
situación financiera de la Caja de Seguro Social, resaltando que «el desbalance,
que no es perceptible a primera vista o que muchas veces se pretende ignorar,
tarde o temprano comienza a producirse, entonces, no hay quien lo detenga, a
menos que se comprenda el problema y se tomen las medidas heroicas y
eficaces».
El presidente Endara solicitó el compromiso de todos los ciudadanos a fin de
atender en forma responsable y seria la crisis de la CSS, realizando los esfuerzos
necesarios para evitar que la Primera Institución de Seguridad Social sucumbiera
por no haberse actuado a tiempo.
El día viernes 13 de diciembre de 1991, el pleno de la Asamblea Legislativa
aprobó en tercer debate las reformas a la Ley Orgánica de la C.S.S.,
determinando un incremento de dos años en la edad de jubilación de los
asegurados, a partir de 1995.
Según las modificaciones aprobadas, a partir del primero de enero de 1995, la
edad requerida para tener derecho a la pensión de jubilación sería de 57 años
para las mujeres y 62 años los hombres.
La Asamblea Legislativa mantuvo en 180 los meses de cotizaciones para tener
derecho a la jubilación, al igual que el 60 por ciento del sueldo base mensual para
el monto de las jubilaciones.
Se aprobó que el asegurado que cumpla con el requisito de edad, tenga las cuotas
requeridas para tener derecho a la pensión de jubilación, y aún continúe
trabajando, se le reconocerá dos por ciento adicional del salario base cada 12
meses de cotizaciones pagadas después de cumplir la edad normal de retiro.
Igualmente, entre las reformas a la Ley se incluye que a partir de la fecha se
tomará como salario base mensual, para el cómputo de las pensiones, el
promedio de los salarios correspondientes a los siete mejores años de
cotizaciones acreditadas, en Unidades Locales de Atención Primaria de Salud
(ULAPS), en Las Cumbres, San Cristóbal (Río Abajo), en Nuevo San Juan y
Portobelo, ambas en la provincia de Colón; en La Chorrera, en Volcán (Chiriquí) y
en Las Tablas, a ellas se suman dos proyectos adicionales de ULAPS para Cañita
de Chepo y otra en David, provincia de Chiriquí, con las cuales la Caja completaría
un total de 10 Unidades de Atención Primaria, que acercarán los servicios de
salud a la población que actualmente los necesita.
A estas importantes inversiones del Seguro Social habría que agregar la
construcción del Almacén Central y la Sala de Fisioterapia de la Policlínica de San
Francisco, por 2 millones de balboas; la ampliación del servicio de Laboratorio de
la Policlínica de Las Tablas, por 116 mil balboas; la adquisición de tres ascensores
para el Complejo Hospitalario Metropolitano, por un costo de 513 mil balboas, y el
proceso de remozamiento total de ese centro hospitalario, a un costo de 2.9
millones.