Memphis
Victoria García / Nicolás Del pino
Estudiante: Grace Villalobos
Nrc:25758
Mail:gvillalobosm2@[Link]
FUNDACIÓN
Rodeada por un muro blanco, con un palacio real y un importante templo, Menfis fue la capital
política de Egipto desde la unificación del país hasta el Primer Período Intermedio (3100- 2040
a.C.). Luego otras ciudades asumirían la condición de capital política, pero Menfis jamás perdió su
importancia como centro administrativo, económico y religioso. Sin embargo, de esa espléndida
ciudad no queda hoy día apenas rastro. Con el tiempo sus palacios, casas, calles, talleres y puertos
han quedado enterrados bajo la moderna localidad egipcia de Mit Rahina, y hoy son pocos los
restos recuperados que permiten vislumbrar el esplendor que tuvo la gran capital del Egipto
faraónico.
Según la tradición, Menfis fue fundada en el año 3100 a.C. por Narmer, a quien se considera el
primer faraón de Egipto. La elección del emplazamiento no fue casual: Menfis se alzaba en el
vértice del Delta, en la "mitad de las Dos Tierras", equilibrando el sur y el norte del país, el Alto y el
Bajo Egipto, algo que confería a la ciudad un fuerte valor simbólico, además de constituir una
perfecta posición estratégica. Su nombre egipcio era Ineb-hedy , "el Muro Blanco", debido al muro
sagrado y ritual que la rodeaba, y tal vez también por el aspecto de residencia fortificada que
reflejaba.
No fue hasta finales del Reino Antiguo cuando la ciudad empezó a ser conocida también con el
célebre y definitivo nombre de Men-nefer , "Estable y Hermoso", de donde procede Menfis. En
realidad, Men-nefer era el nombre de la ciudad situada junto a la pirámide de Pepi I (segundo
faraón de la dinastía VI), en Saqqara, donde residían los sacerdotes y el personal administrativo
encargados de su culto funerario. Debido a su proximidad con la capital acabó dándole su nombre.
Cuando Narmer concluyó la construcción de su nueva capital fue coronado en Menfis como faraón
del Egipto unificado. Desde entonces, y a lo largo de más de tres mil años, todos los faraones
fueron coronados allí. La ciudad debía estar siempre preparada para esta importante ceremonia
que recibía el nombre de "Unión de las Dos Tierras; Circuito de las Murallas Blancas". El acto final
de la coronación tenía lugar en el último de los cinco días que duraban las solemnidades
celebradas en Menfis. En dicho evento, el nuevo rey entronizado era investido con las insignias del
poder faraónico –la doble corona, el cayado y el báculo– y luego debía realizar algún tipo de
sacrificio para el dios de la ciudad, Ptah, ya que esta divinidad era la dueña del territorio.
La escasez de restos arqueológicos no permite, por el momento, determinar cuál fue el aspecto de
la ciudad de Menfis. Tampoco se puede hacer un cálculo exacto de su densidad de población, ni
conocer las características de sus barrios o la organización de sus actividades productivas y
artesanales. Esto se debe, en parte, a que el material básico utilizado para las construcciones –
también el más económico, práctico y asequible– fue el adobe. A pesar de ello, lo que es seguro es
que la planta de la ciudad fue compleja, ya que Menfis, por su condición de capital, tuvo que ser
una ciudad extensa y densamente poblada.
Los reyes unificadores de Egipto, una vez establecidos en Menfis, construyeron cerca de la capital
una nueva necrópolis. De hecho, la grandeza e importancia que llegó a alcanzar Menfis a lo largo
de toda la historia dinástica de Egipto se refleja en las numerosas necrópolis reales que se
extienden a lo largo de más de treinta kilómetros en el desierto. Entre estos cementerios utilizados
por los faraones de las dinastías III a la VI cabe mencionar los de Abu-Roash, Zawyet el-Aryan,
Abusir y Dashur. La necrópolis de Saqqara acoge la célebre pirámide escalonada de Djoser, de la
dinastía III, y más al norte se encuentra el complejo de Gizeh, donde se yerguen las imponentes
pirámides de los faraones de la dinastía IV, gigantescas construcciones que se elevan hacia el cielo.
Además, estas necrópolis menfitas albergan una gran variedad de sepulcros de nobles y altos
funcionarios: desde mastabas y tumbas rupestres del Reino Antiguo ricamente decoradas con
exquisitas escenas de vida cotidiana, de caza y pesca, y de fauna y flora locales, pasando por las
tumbas de altos oficiales del Reino Nuevo y épocas posteriores, hasta catacumbas subterráneas
destinadas a albergar centenares de momias de animales como halcones, gatos, perros, ibis…
A partir del Primer Período Intermedio (2173-2040 a.C.) Menfis perdió su condición de capital
política de Egipto, pero continuó siendo la capital del nomo, o provincia, número 1 del Bajo Egipto
y nunca dejó de ser un centro administrativo del Estado faraónico. Su importancia simbólica para
la realeza egipcia y su carácter sagrado hicieron que la ciudad mantuviera su esplendor a lo largo
de toda su historia.
Las fuentes escritas y los hallazgos arqueológicos revelan que Menfis siguió siendo uno de los
núcleos sociopolíticos más grandes e importantes del país, y los faraones, aunque ya no vivían allí,
mantuvieron sus palacios y edificios administrativos para acoger a la corte durante largos
períodos, de manera que su relevancia y magnificencia perduraron. Habitada por una sociedad
activa y altamente cosmopolita, Menfis experimentó, sobre todo a partir del Reino Nuevo (1552-
1069 a.C), un importante crecimiento económico gracias a la creación de un puerto que permitió
una actividad comercial incesante.
La estructura urbana de la ciudad sufrió con el tiempo numerosos cambios e incalculables
ampliaciones y destrucciones, y también fue objeto de alguna restauración y mejora, sobre todo
durante la dinastía XIX, bajo el reinado del gran faraón Ramsés II. Este monarca volvió a hacer de
Menfis la capital del país por un breve período de tiempo, antes de trasladar definitivamente su
corte a la nueva ciudad de Pi-Ramsés, en el Delta. En cualquier caso, la ciudad del Muro Blanco
mantuvo toda su aura de prestigio hasta la fundación de Alejandría, en el año 331 a.C. A partir de
entonces cayó paulatinamente en el olvido hasta quedar abandonada definitivamente a partir del
siglo VII d.C., con la conquista islámica de Egipto.
GEOGRAFIA
La ciudad de Memphis en el antiguo Egipto estaba ubicada en la margen occidental del río Nilo,
aproximadamente a 20 kilómetros al sur de la actual ciudad de El Cairo. Fue una de las ciudades
más importantes y prominentes del antiguo Egipto, siendo la capital del país durante gran parte
del período del Imperio Antiguo.
La geografía de Memphis se caracterizaba por su ubicación estratégica en la confluencia del río
Nilo con el arroyo Bahr Yusuf. Esta ubicación permitía un acceso fácil al agua y un terreno fértil, lo
que era vital para el desarrollo de la agricultura y el sustento de la población. La región alrededor
de Memphis, conocida como el Bajo Egipto, era una llanura fértil y bien irrigada gracias a las
inundaciones anuales del Nilo.
La ciudad en sí estaba situada en una zona elevada, lo que la protegía de las inundaciones
periódicas del río Nilo. El área central de Memphis estaba dividida en dos partes principales: la
ciudad baja y la ciudad alta. La ciudad baja se encontraba cerca del río y estaba dedicada a
actividades comerciales y portuarias, mientras que la ciudad alta se ubicaba en una colina y
albergaba los principales templos y palacios.
En términos de estructuras geográficas notables, cerca de Memphis se encontraba la Necrópolis
de Saqqara, que albergaba la famosa pirámide escalonada del faraón Djoser. Esta pirámide,
construida durante el Imperio Antiguo, es una de las estructuras más antiguas y significativas de su
tipo en Egipto.
En resumen, la ciudad de Memphis se ubicaba en una zona estratégica a lo largo del río Nilo y se
beneficiaba de su entorno geográfico fértil y de fácil acceso al agua. Su ubicación central en el Bajo
Egipto y su proximidad a importantes estructuras como la Necrópolis de Saqqara la convirtieron en
un importante centro político, religioso y comercial en el antiguo Egipto.
Temperatura: 25 ºC
Clima: tropical 60%, Desertico 30%, mediterraneo seco 10%
En el antiguo Egipto, la ciudad de Memphis estaba ubicada en una zona que se caracterizaba por
su paisaje ribereño a lo largo del río Nilo. Aunque no se tiene información detallada sobre la flora y
fauna específicas de la ciudad en ese período, podemos hacer algunas inferencias sobre la base de
los registros históricos y la geografía de la región.
Flora: El río Nilo y su valle proporcionaron un entorno propicio para el crecimiento de vegetación
abundante en la antigua ciudad de Memphis. Las áreas cercanas al río eran ricas en vegetación
ribereña, como papiros, cañas y juncos. Estas plantas se utilizaron ampliamente en la antigua
cultura egipcia para la fabricación de papel, cestería y otras aplicaciones prácticas.
En las áreas más alejadas del río, es probable que se encontraran plantas típicas de la región del
desierto, como arbustos espinosos, hierbas resistentes y algunas variedades de palmeras. Sin
embargo, debido a la falta de registros específicos sobre la vegetación en Memphis, no podemos
dar detalles precisos sobre las especies de plantas presentes en esa área en particular.
Fauna: En cuanto a la fauna, el río Nilo fue una fuente importante de vida silvestre en el antiguo
Egipto, incluyendo una variedad de especies de peces, aves acuáticas y animales acuáticos. Entre
las especies de peces que se encuentran en el Nilo se encuentran la tilapia y el bagre.
En las áreas cercanas a Memphis, es probable que se encontraran animales como el cocodrilo del
Nilo, que habitaba en el río y sus alrededores. Otras especies de animales que podrían haber
estado presentes en la región incluyen hipopótamos, diversas aves migratorias, gazelas y algunas
especies de serpientes y escorpiones propias del desierto.
Además de la fauna salvaje, los antiguos egipcios también mantenían animales domésticos como
ovejas, cabras, vacas y cerdos.
Creencias
Ptah: Memphis era especialmente conocida por ser el centro de culto del dios Ptah, quien era
considerado el dios patrón de la ciudad. Ptah era adorado como el creador del universo y se le
asociaba con la creación y la fertilidad. Era representado como un hombre barbado vestido con un
gorro, sosteniendo un cetro y una ancla. El templo de Ptah en Memphis era un importante centro
de adoración y celebraciones religiosas.
Hathor: Otro culto importante en Memphis estaba dedicado a la diosa Hathor. Hathor era adorada
como la diosa del amor, la música, la danza, la maternidad y la alegría. Era representada como una
mujer con cuernos de vaca y un disco solar entre ellos. Su templo en Memphis era un lugar de
peregrinación y se llevaban a cabo rituales y festivales en su honor.
Apis: En Memphis también se encontraba el culto al toro sagrado Apis. El Apis era considerado una
manifestación del dios Ptah y era adorado como una deidad viva. Se creía que el toro Apis poseía
poderes divinos y era un símbolo de fertilidad y renovación. Se le cuidaba en un complejo especial
y su muerte era un evento importante que se asociaba con cambios en el reino y el comienzo de
una nueva era.
también se adoraba a otras deidades egipcias importantes, como Osiris, Isis, Horus y Sekhmet.
Estas deidades tenían sus propios templos y seguidores en la ciudad.
Las creencias religiosas en el antiguo Egipto se basaban en una cosmología compleja y una relación
cercana entre los dioses y los aspectos de la vida cotidiana. Los rituales, festivales y ofrendas se
llevaban a cabo regularmente para honrar y buscar la bendición de los dioses. La religión jugaba
un papel central en la vida de los antiguos egipcios y estaba intrínsecamente ligada a la sociedad,
la política y la cultura de la época.
Arquitectura
Durante el período en que Menfis fue la capital de Egipto, se construyeron palacios, templos y
otros edificios para el rey y la élite gobernante. Estos edificios a menudo estaban hechos de adobe
y madera, materiales que se han deteriorado con el tiempo. Por lo tanto, gran parte de lo que
sabemos sobre la arquitectura en Menfis proviene de inscripciones, relieves y descripciones de
textos antiguos.
En general, la arquitectura en Menfis siguió los principios y estilos arquitectónicos egipcios, con
construcciones monumentales, columnas, relieves decorativos y uso de piedra, aunque también se
utilizaban materiales más perecederos como el adobe y la madera.
Aunque gran parte de la arquitectura en Menfis ha sido perdida o está en ruinas, las descripciones
y los vestigios arqueológicos que han sobrevivido nos brindan una idea de la grandeza y el
esplendor arquitectónico que existió en esta antigua ciudad.
La pirámide de Djoser fue diseñada por el arquitecto Imhotep, quien es considerado uno de los
más destacados arquitectos e ingenieros del antiguo Egipto. La estructura originalmente tenía una
altura de alrededor de 6 escalones o mastabas superpuestas, lo que le daba su forma escalonada
característica. Con el tiempo, se agregaron más capas para alcanzar una altura final de
aproximadamente 62 metros.
La pirámide estaba construida principalmente de piedra caliza, y su diseño fue innovador para la
época. No solo fue la primera pirámide construida en Egipto, sino que también fue el primer gran
edificio de piedra en la historia de la arquitectura. La estructura constaba de pasillos, cámaras y
galerías subterráneas, y su interior albergaba el complejo funerario del faraón Djoser.
El complejo funerario de Djoser incluía varios edificios y estructuras adicionales, como un templo
mortuorio, una capilla, una serie de patios y columnatas, así como una vasta necrópolis que
contenía numerosas mastabas para los funcionarios y nobles de la corte real.
La pirámide de Djoser representa un hito importante en la arquitectura egipcia y sentó las bases
para las futuras construcciones de pirámides en el país. Además, el arquitecto Imhotep,
responsable de su diseño, fue reverenciado y deificado en la antigüedad como una figura
destacada en la historia de la arquitectura y la medicina.
Hoy en día, la pirámide de Djoser es una atracción turística y uno de los sitios arqueológicos más
visitados en Egipto. Su forma escalonada única y su antigüedad la convierten en un testimonio
impresionante de la grandiosidad y el ingenio de la antigua civilización egipcia.
Gran esfinge
La estatua representa a un ser con cuerpo de león y cabeza humana, y se cree que fue esculpida
durante el reinado del faraón Kefrén de la Cuarta Dinastía del Antiguo Egipto, alrededor del siglo
XXVI a.C.
La Gran Esfinge es una de las estatuas más grandes del mundo, con una longitud de
aproximadamente 73 metros y una altura de unos 20 metros. Está tallada en una sola pieza de
piedra caliza y muestra detalles finos en la expresión facial y el cuerpo del león. Originalmente, la
estatua estaba pintada en colores brillantes, pero con el tiempo las pinturas se han desvanecido.
Se cree que la Gran Esfinge fue construida como un símbolo del poder real y como guardiana de
las pirámides y templos de la meseta de Giza. Su posición mirando hacia el este, en dirección al
amanecer, puede simbolizar la protección divina del sol y el faraón.
A lo largo de los siglos, la Gran Esfinge ha sufrido daños debido a la erosión y los desgastes
naturales, así como a los efectos del clima y la acción humana. Partes de la estatua han sido
restauradas en diferentes épocas para preservar su integridad.
La Gran Esfinge es una atracción turística muy popular y un símbolo icónico de Egipto. A lo largo de
los años, ha sido objeto de numerosas teorías, leyendas y debates sobre su origen, propósito y
significado. Aunque todavía hay muchas preguntas sin respuesta sobre la Gran Esfinge, su
presencia imponente y su aura de misterio continúan cautivando a visitantes de todo el mundo.
Giza
Estas pirámides son consideradas una de las maravillas del mundo antiguo y son emblemáticas de
la antigua civilización egipcia. Las tres pirámides principales son las siguientes:
La Gran Pirámide de Guiza (también conocida como la Pirámide de Keops o Khufu): Esta es la
pirámide más grande y antigua de las tres. Fue construida durante el reinado del faraón Keops de
la Cuarta Dinastía del Antiguo Egipto, alrededor del siglo XXVI a.C. Se estima que la pirámide
originalmente tenía una altura de alrededor de 146 metros, aunque ha disminuido con el tiempo.
Es considerada una de las estructuras más grandes y emblemáticas de la arquitectura mundial.
La Pirámide de Kefrén (o Khafre): Esta pirámide es la segunda más grande y se encuentra al sur de
la Gran Pirámide. Fue construida durante el reinado del faraón Kefrén, hijo de Keops, también en
la Cuarta Dinastía. La pirámide tiene una altura de aproximadamente 136 metros y, a diferencia de
la Gran Pirámide, todavía conserva parte de su revestimiento de piedra caliza en la cúspide.
La Pirámide de Menkaura (o Micerinos): Es la pirámide más pequeña de las tres principales y se
encuentra al sur de la Pirámide de Kefrén. Fue construida durante el reinado del faraón Menkaura,
nieto de Keops, alrededor del siglo XXVI a.C. Esta pirámide tiene una altura de aproximadamente
66 metros y también conserva parte de su revestimiento original en la cúspide.
Además de las pirámides principales, en la meseta de Giza también se encuentran otras
estructuras asociadas, como la Esfinge y varios templos y mastabas (tumbas rectangulares) de
altos funcionarios y nobles.
Las Pirámides de Giza son un testimonio impresionante de la ingeniería y el poderío de la antigua
civilización egipcia. Atraen a millones de visitantes cada año y siguen siendo una de las atracciones
turísticas más populares y emblemáticas de Egipto.
Coloso de Ramsés II
La estatua más famosa y emblemática de Ramsés II es conocida como el Coloso de Ramsés II en
Abu Simbel. Estas estatuas se encuentran en el templo de Abu Simbel, que está ubicado en la orilla
occidental del río Nilo, al sur de Asuán, en Egipto. El templo de Abu Simbel fue construido por
Ramsés II para conmemorar su victoria en la batalla de Kadesh y para glorificar su reinado.
El Coloso de Ramsés II en Abu Simbel consiste en cuatro estatuas colosales talladas en la roca, que
representan a Ramsés II sentado en un trono. Cada estatua mide aproximadamente 20 metros de
altura. Las estatuas están talladas en la ladera de una montaña y se sitúan frente al río Nilo,
creando una impresionante vista.
Estas estatuas de Ramsés II en Abu Simbel son famosas por su magnificencia y el detalle en su
tallado. Representan a Ramsés II con rasgos faciales finamente esculpidos y están vestidas con
ropas reales y coronas. Además, en la entrada del templo, hay seis estatuas más pequeñas, que
representan a Ramsés II, su esposa y sus hijos.
El Coloso de Ramsés II en Abu Simbel es un importante sitio arqueológico y turístico en Egipto. Es
un testimonio impresionante del poder y la grandeza de Ramsés II, y su construcción demuestra la
habilidad y el ingenio de los antiguos egipcios en la creación de monumentos monumentales.
Serapeum de Memphis
Era conocido como el lugar de entierro de las sagradas vacas Apis, que eran consideradas
manifestaciones vivientes del dios Ptah.
El Serapeum era un complejo subterráneo compuesto por una serie de galerías y cámaras donde
se enterraban y veneraban las momias de las vacas Apis. Estas vacas eran seleccionadas
cuidadosamente y consideradas sagradas, ya que se creía que eran encarnaciones vivientes del
dios Ptah. Cuando morían, eran momificadas y enterradas en el Serapeum con gran pompa y
ceremonia.
El complejo fue construido durante el período del Imperio Nuevo de Egipto, alrededor del siglo XIV
a.C., y fue utilizado hasta el período romano. Las momias de las vacas Apis eran cuidadas y
veneradas por los sacerdotes, y el Serapeum se convirtió en un importante centro religioso y lugar
de peregrinación.
El Serapeum originalmente constaba de una serie de galerías y cámaras subterráneas talladas en la
roca, donde se colocaban las momias de las vacas Apis en sarcófagos de granito. Cada sarcófago
estaba decorado con inscripciones y relieves relacionados con la adoración de Apis y Ptah.
En la actualidad, los restos del Serapeum de Menfis se encuentran en ruinas, pero se pueden
apreciar algunos de los sarcófagos de granito que albergaron a las momias de las vacas Apis. Estos
sarcófagos son enormes y están finamente tallados, lo que indica la importancia y el prestigio de
las vacas Apis en la antigua religión egipcia.
El Serapeum de Menfis es un testimonio fascinante de las creencias religiosas y las prácticas
funerarias en el antiguo Egipto. Aunque su estado actual es de ruina, sigue siendo un sitio
arqueológico importante que ofrece información sobre la adoración de Apis y el culto a Ptah en
Menfis.
Palacio de apries
Uno de los edificios más destacados en Menfis fue el Palacio de Apries, un faraón de la XXVI
Dinastía. Según las descripciones, este palacio era una construcción impresionante con patios,
jardines y salas de audiencias. Sin embargo, actualmente solo se conservan restos dispersos de
este palacio.