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Humildad y Justicia en la Fe

Este documento presenta una comparación entre un fariseo y un publicano orando en el templo. El fariseo se enorgullecía de sus propias obras de justicia, mientras que el publicano se arrepentía humildemente de sus pecados. Jesús enseñó que el publicano, no el fariseo, fue justificado porque reconoció su dependencia de Dios y Su misericordia. El documento también advierte sobre los peligros de confiar en la propia justicia en lugar de en la gracia de Dios. Enfatiza que la salvación viene por la
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Humildad y Justicia en la Fe

Este documento presenta una comparación entre un fariseo y un publicano orando en el templo. El fariseo se enorgullecía de sus propias obras de justicia, mientras que el publicano se arrepentía humildemente de sus pecados. Jesús enseñó que el publicano, no el fariseo, fue justificado porque reconoció su dependencia de Dios y Su misericordia. El documento también advierte sobre los peligros de confiar en la propia justicia en lugar de en la gracia de Dios. Enfatiza que la salvación viene por la
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Lucas 18:10-11.

“Dos hombres subieron al templo a orar:


uno era fariseo, y el otro publicano. El
fariseo, puesto en pie, oraba consigo
mismo de esta manera: Dios, te doy
gracias porque no soy como los otros
hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni
aun como este publicano”

“¿Por qué muchos parecen creer que una posición de responsabilidad enaltece al que la ocupa? ¿Por qué se
vuelven tan llenos de confianza en sí mismos, siendo que dependen tan enteramente del sacrificio expiatorio?
¿Por qué en algunos hay tanta falta de ternura, tan poca obra de corazón? Porque los que confían en sí mismos
no han caído sobre la Roca ni han sido quebrantados. Por esta razón hay tan poca confianza en Dios, tan poco
arrepentimiento ferviente y contrito, tanta falta de oración fervorosa. Bien puede preguntarse cada maestro:
¿He recibido el Espíritu Santo desde que creí? ¿He recibido a Cristo como mi Salvador personal? Contéstense
solemnemente estas preguntas” (Consejos Sobre la Obra de la Escuela Sabática, pág. 123).

PELIGROS EN EL CAMINO CRISTIANO


1) ¿Adónde lleva el pecado? ¿Cómo solo es posible encontrar el camino de regreso al Padre?
Isa 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros.
Pro 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.
Rom 2:17 He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios,
Rom 2:18 y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor,
Rom 2:19 y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas,
Rom 2:20 instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la
verdad.
Rom 2:21 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar,
¿hurtas?
“Y el Salvador hablaba también a los fariseos. El no perdía la esperanza de que percibieran la fuerza de sus
palabras. Muchos habían sido convencidos profundamente, y al oír la verdad bajo el dictado del Espíritu Santo,
no pocos llegarían a creer en Cristo” (Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 303).

2) ¿Que parábola dio Cristo para los que confían en sí mismo? ¿Qué quiso decir Jesús: “si nuestra justicia no
era mayor que la de los escribas y fariseos, no entraríamos en el reino de los cielos”?
Luc 18:9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta
parábola:
Luc 18:10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
Mat 5:20 Porque os digo que, si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en
el reino de los cielos.
Rom 2:21 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar,
¿hurtas?
Rom 2:22 Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes
sacrilegio?
Rom 2:23 Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios?
Rom 2:24 Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.
“Los judíos casi habían perdido de vista la verdad de la abundante gracia de Dios. Los rabinos enseñaban que
el favor divino había que ganarlo. Esperaban ganar la recompensa de los justos por sus propias obras. Así su
culto era impulsado por un espíritu codicioso y mercenario.
Aun los mismos discípulos de Cristo no estaban del todo libres de este espíritu, y el Salvador buscaba toda
oportunidad para mostrarles su error” (Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 322).

3) ¿Cómo fueron presentados los dos hombres diferentes en la parábola? ¿Quién estaba justificado y por
qué? Luc 18:10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
Luc 18:11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy
como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Luc 18:12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
Luc 18:13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
Luc 18:14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece,
será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
“Notad que fue el fariseo lleno de justicia propia el que no ocupaba una posición humilde y reverente delante
de Dios; pero puesto de pie lleno de altiva suficiencia propia le habló al Señor de todas sus buenas obras.
‘El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo’ Lucas 18:11; y su oración no se elevó más arriba de su propia
altura. ‘Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro;
porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido’. Lucas 18:13, 14”
(Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 361).

4) ¿En qué se glorificaban y creían los fariseos? ¿De dónde vienen las buenas obras?
Rom 4:2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.
Heb 6:1 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no
echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios,
Heb 6:2 de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio
eterno.
Heb 6:3 Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.
“Por sus obras buenas, los seguidores de Cristo deben dar gloria, no a sí mismos, sino al que les ha dado gracia
y poder para obrar. Toda obra buena se cumple solamente por el Espíritu Santo, y éste es dado para glorificar,
no al que lo recibe, sino al Dador.
Cuando la luz de Cristo brille en el alma, los labios pronunciarán alabanzas y agradecimiento a Dios. Nuestras
oraciones, nuestro cumplimiento del deber, nuestra benevolencia, nuestro sacrificio personal, no serán el tema
de nuestros pensamientos ni de nuestra conversación. Jesús será magnificado, el yo se esconderá y se verá que
Cristo reina supremo en nuestra vida” (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 70).

SENTIMIENTOS QUE CONDUCEN A LA SALVACIÓN


5) ¿Qué sentimientos expresó el publicano, ¿cuál debe ser también el espíritu del fiel converso?
Miq 6:6 ¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con
holocaustos, con becerros de un año?
Miq 6:7 ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito
por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?
Miq 6:8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y
amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
Sal 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás
tú, oh Dios.
“Una religión legal no puede nunca conducir las almas a Cristo, porque es una religión sin amor y sin Cristo. El
ayuno o la oración motivada por un espíritu de justificación propia, es abominación a Dios.
La solemne asamblea para adorar, la repetición de ceremonias religiosas, la humillación externa, el sacrificio
imponente, proclaman que el que hace esas cosas se considera justo, con derecho al cielo, pero es todo un
engaño.
Nuestras propias obras no pueden nunca comprar la salvación” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 246).

NUEVA CREACIÓN POR ACCIÓN DIVINA


6) Como el publicano, ¿qué debe hacer el cristiano? ¿Qué debe recordar?
Mat 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Efe 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los
deseos engañosos,
Efe 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
Efe 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Rom 8:13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la
carne, viviréis.
Rom 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
“La religión consiste en cumplir las palabras de Cristo; no en obrar para merecer el favor de Dios, sino porque,
sin merecerlo, hemos recibido la dádiva de su amor. Cristo no basa la salvación de los hombres sobre lo que
profesan solamente, sino sobre la fe que se manifiesta en las obras de justicia. Se espera acción, no meramente
palabras, de los seguidores de Cristo.
Por medio de la acción es como se edifica el carácter. ‘Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,
éstos son hijos de Dios’. Romanos 8:14. Los hijos de Dios no son aquellos cuyos corazones conmueve el
Espíritu, ni los que de vez en cuando se entregan a su poder, sino los que son guiados por el Espíritu” (El
Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 125).

7) ¿Qué hace el Eterno a favor del penitente arrepentido? ¿A dónde guía la benignidad divina al alma
ansiosa de salvación?
Isaías 57:15 “Porque así dijo el Alto y Sublime, El que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito
en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los
humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados”.
Rom 2:4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su
benignidad te guía al arrepentimiento?
Hch 2:47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que
habían de ser salvos.
“¡Cuán triste es que tantos de sus miembros coloquen una confianza ilimitada en hombres que presentan
teorías que tienden a desarraigar nuestras experiencias del pasado y a eliminar los hitos antiguos! Aquellos que
con tanta facilidad pueden ser conducidos por un espíritu falso demuestran que durante algún tiempo han
estado siguiendo al capitán equivocado, y lo han hecho por tanto tiempo, que ya no disciernen que se están
alejando de la fe o que ya no están edificando sobre un fundamento firme.
Necesitamos instar a todos que se coloquen sus lentes espirituales, a que unjan sus ojos para que vean
claramente y disciernan los verdaderos pilares de la fe. Entonces sabrán que ‘el fundamento de Dios está firme,
teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos’. 2 Timoteo 2:19.
Necesitamos hacer revivir las antiguas evidencias de la fe que una vez fue dada a los santos” (Mensajes
Selectos, tomo 2, pág. 28).

REPRESENTAN A LOS SERES HUMANOS


*El fariseo y el publicano representan las dos grandes clases en que se dividen los que adoran a Dios.

LOS FARISEOS
*Durante el primer siglo, los fariseos eran bien conocidos por su estricto seguimiento de la Ley de Moisés.
*Considera su culto como un acto de mérito que lo recomendará a Dios.
*Espera asegurarse el favor de Dios y del hombre. Su culto es impulsado por el interés propio.
*Juzga su carácter, comparándolo, no con el santo carácter de Dios, sino con el de otros hombres.
*Su mente se vuelve de Dios a la humanidad.
*Su justicia es la suya propia, el fruto de sus propias obras, y juzgada por una norma humana
*Su justicia es valorada por la de ellos, y cuanto peores sean, tanto más justo aparecerá él por
Contraste “JUSTO CON LOS ERROS DE OTRO”
*Vuelve a su casa desprovisto de la bendición divina.

LOS PUBLICANOS
*eran judíos despreciados por colaborar con el Imperio Romano. Eran llamados cobradores de impuestos ya
que por esta labor eran mejor conocidos.
*Los de «segunda clase» y como recaudadores de impuestos que abusaban de su poder (éstos eran odiados, ya
que cobraban más de lo que la ley les exigía, y al estar amparados por ella, las personas no tenían defensa. Por
otra parte, eran odiados por los judíos, ya que cobraban de más a su propio pueblo en beneficio de los
invasores). Mateo, 5:46
*El publicano había ido al templo con otros adoradores, pero pronto se apartó de ellos, sintiéndose indigno de
unirse en sus devociones. Estando en pie lejos, “no quería ni aun alzar los ojos al cielo…
*Sentía que había obrado contra Dios; que era pecador y sucio.
*Sabía que no tenía ningún mérito que lo recomendara a Dios, y con una total desesperación clamaba:
“Dios, sé propicio a mí pecador”.
*No se comparaba con los otros
*Y fue bendecido. “Os digo—dice Cristo—que éste descendió a su casa justificado antes que el otro”.

1) ¿Adónde lleva el pecado?


* a la muerte de cristo
* a la muerte del hombre pecador
*Camino extraviado
¿Cómo solo es posible encontrar el camino de regreso al Padre?
*Heb 7:25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo
siempre para interceder por ellos.
*“Y el Salvador hablaba también a los fariseos
* Jesucristo es el CAMINO
*La mirada de Cristo le dio la seguridad del perdón.
*La sensación de la necesidad, el reconocimiento de nuestra pobreza y pecado, es la primera condición para
que Dios nos acepte. “Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos”.
*Nuestra única seguridad está en desconfiar constantemente de nosotros mismos y confiar en Cristo.

2) ¿Que parábola dio Cristo para los que confían en sí mismo?


* Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
¿Qué quiso decir Jesús: “si nuestra justicia no era mayor que la de los escribas y fariseos, no entraríamos en el
reino de los cielos”?
*Los rabinos enseñaban que el favor divino había que ganarlo.
*Esperaban ganar la recompensa de los justos por sus propias obras.
*Así su culto era impulsado por un espíritu codicioso y mercenario.

3) ¿Cómo fueron presentados los dos hombres diferentes en la parábola?


Dos hombres subieron al templo a orar
El fariseo realmente no iba a orar; iba a informar a Dios de lo bueno que era.
¿Quién estaba justificado y por qué?
*
Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será
humillado; y el que se humilla será enaltecido’
4) ¿En qué se glorificaban y creían los fariseos?
*
¿De dónde vienen las buenas obras?

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