La unificación de Alemania Y Italia
En Italia, y dentro del contexto de las
revoluciones burguesas, el «Risorgimento» promueve la conciencia nacional en
la península itálica y por tanto la creación de un sólo Estado en este territorio.
En este sentido, el papel de algunas sociedades secretas como los «carbonarios»
es muy importante. Sin embargo, una serie de obstáculos dificultará durante
varias décadas la unificación italiana. Entre estos, nos encontramos con la
presencia de Austria en una parte importante del territorio italiano, los
acuerdos del Congreso de Viena (1815) que impedían la creación de un nuevo
Estado o la incógnita de qué ocurriría con Roma, la capital del papado.
En cuanto al proceso en sí mismo, presentó la siguiente casuística: En 1859,
franceses y piamonteses combatieron contra Austria, obteniendo estos últimos a
cambio la región de Lombardía. Un año más tarde, los ducados de Parma,
Módena, Lucca y Toscana deciden unirse mediante sendos plebiscitos a
Lombardía. Garibaldi junto con la expedición de los Camisas Rojas -la
expedición de los mil- desembarca en Sicilia y Nápoles, incorporando el reino de
las Dos Sicilias al de Piamonte-Cerdeña. En 1861, Víctor Manuel II se proclama
rey de Italia. Ya sólo queda resolver la cuestión romana y echar a Austria de
Venecia: los italianos aprovecharán la alianza con Prusia en la guerra Austro-
Prusiana para tomar el Véneto y convertir Roma en capital del país en 1871.
En cuanto a la unificación alemana, la Unión Aduanera -Zollverein- capitaneada
por Prusia fue un serio antecedente de lo que posteriormente se convertiría en la
nación alemana. La cuestión estaba en quién iba a dirigir la creación de ese
nuevo Estado alemán, si Prusia o Austria, hecho que se decidió en 1866 tras la
derrota de los austríacos a mano de los prusianos en la batalla de Sadowa. El
proyecto de Otto von Bismarck de crear una «pequeña Alemania» con Prusia a
la cabeza se impondrá al austríaco en el que esta última encabezaría la creación
de la nueva «Gran Alemania». En 1870-71 tiene lugar la guerra franco-prusiana,
en la que Prusia junto con otros Estados alemanes vencerán a Francia y le
arrebatarán Alsacia y Lorena. De este modo, en 1871, en el palacio de Versalles,
se coronará emperador -káiser- del segundo Imperio alemán -segundo Reich.