TRASTORNOS SEXUALES
Flores Quintanar Fatima Daanae
Lic. Psicología 701
La OMS considera la Salud Sexual como "la integración de los elementos
somáticos, emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual, por medios que
sean positivamente enriquecedores y que potencien la personalidad, la
comunicación y el amor".
Según Mace, Bannerman y Burton, el concepto de sexualidad sana incluye tres
elementos básicos:
a) La aptitud para disfrutar de la actividad sexual y reproductiva y para regularla de
conformidad con una ética personal y social.
b) La ausencia de temores, de sentimientos de vergüenza y culpa, de creencias
infundadas y de otros factores psicológicos que inhiban la reacción sexual o
perturben las relaciones sexuales.
c) La ausencia de trastornos orgánicos, de enfermedades y deficiencias que
entorpezcan la actividad sexual y reproductiva.
Las disfunciones sexuales son problemas psicológicos y/o fisiológicos que impiden
o dificultan cualquier fase de la actividad sexual humana. Se clasifican según la fase
a la que afecten:
Pueden afectar al deseo, cuando la persona no siente ganas, odia o incluso teme la
relación sexual.
Pueden afectar a la excitación, cuando a pesar de desearlo conscientemente no se
consigue la erección en el caso del hombre o la dilatación y lubricación en la mujer.
Pueden afectar al orgasmo, bien porque no se consigue o porque se llega
demasiado pronto.
También hay que considerar los trastornos por dolor, como el vaginismo y la
dispareunia (dolor durante el coito).
¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS SEXUALES?
Las disfunciones sexuales son un grupo de trastornos heterogéneos, típicamente
caracterizados por una alteración clínicamente significativa de la capacidad de la
persona para
responder sexualmente o para experimentar placer sexual. Un individuo puede
tener varias disfunciones sexuales a la vez.
¿CÓMO SE CLASIFIAN?
• Eyaculación retardada
También identificada como «orgasmo masculino inhibido» o
«aneyaculación». Consiste en la ausencia o el retraso del orgasmo tras
una fase de excitación normal (que varía de un hombre a otro en función
de su edad y del tipo y la intensidad de la estimulación).
• Trastorno eréctil o disfunción eréctil
Se refiere a la incapacidad para obtener o mantener una erección
apropiada hasta la terminación de la actividad sexual (puede aparecer
durante los preliminares, en la penetración o durante el coito).
• Trastorno orgásmico femenino
Se trata de la incapacidad para alcanzar el orgasmo tras una fase de
excitación normal (el tipo y la intensidad de la estimulación que lleva al
orgasmo varía de una mujer a otra).
• Trastorno del interés/excitación sexual femenino
Cuando hablamos de un trastorno del interés, nos referimos a una
disminución o ausencia del deseo de actividad sexual y de fantasías.
En cuanto al trastorno de la excitación, se habla de una incapacidad para
obtener o mantener la respuesta de lubricación característica de la fase
de excitación hasta la finalización de la actividad sexual.
• Trastorno de dolor genito-pélvico/penetración
Vaginismo se trata de la aparición de espasmos involuntarios en la
musculatura del tercio externo de la vagina. En otras palabras, es un miedo
al dolor o fobia a la penetración.
• Trastorno del deseo sexual hipoactivo en el varón
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales, Quinta Edición (DSM-5), el trastorno del deseo sexual
hipoactivo masculino (TDSM) se caracteriza por la falta o el bajo
deseo sexual de un individuo, lo que le provoca un malestar
significativo.
• Eyaculación prematura (precoz)
Teniendo en cuenta varios factores que pueden influir en la duración
de la fase de excitación, como la edad, el tiempo de relación con la
pareja, la situación y la frecuencia de la actividad sexual, hablamos
de eyaculación prematura cuando ésta ocurre en respuesta a una
mínima estimulación sexual antes, durante o justo después de la
penetración y, sobre todo, antes de que la persona lo desee.
• Disfunción sexual inducida por sustancias/medicamentos
Se produce cuando hay un problema que lleva a la frustración con la
actividad o el rendimiento sexual. Los medicamentos que pueden
causar disfunción sexual son los antidepresivos, antipsicóticos,
benzodiacepinas, estatinas y fibratos, o medicamentos utilizad os
para el colesterol alto, medicamentos para la presión arterial y
sustancias de abuso.
• Otra disfunción sexual especificada
Incluye, por ejemplo, la aversión al sexo, que se refiere a la aversión
extrema y con evitación de todo tipo de contacto sexual.
• Disfunción sexual no especificada
Los factores que predisponen a la disfunción sexual son variados y
van desde la educación restringida, las malas relaciones familiares, el acceso
a una información sexual inadecuada o las primeras experiencias sexuales
traumáticas hasta la inseguridad temprana en el rol sexual.
TRATAMIENTO
“En el tratamiento de las disfunciones sexuales se puede hablar de un antes y un
después de la Terapia Sexual” de Masters y John- son (1970).
Disfunciones masculinas
• Trastornos de la erección
Los hombres con trastornos de la erección se encuentran satisfechos con su mejora
tras el tratamiento psicológico en seguimientos que van desde las seis semanas a
los seis años. Las tasas de eficacia en trabajos con un control metodológico
adecuado oscilan entre el 53% para un tratamiento basado en la comunicación y
con contacto mínimo con el terapeuta (Takefman y Brender, 1984), hasta el 90% en
un tratamiento que incluía educación, entrenamiento en comunica-
ciónyhabilidadessociales(Reynoldsycols.,1981).
La mayoría de los trabajos aplican paquetes multimodales de tratamiento, lo que no
permite especificar la eficacia diferencial de sus distintos componentes. Este tipo de
tratamientos típicamente incluyen intervenciones conductuales, cognitivas,
sistémicas y de comunicación interpersonal (Mohr y Beutler, 1990).
Algunos trabajos confirman la eficacia de la Terapia Racional Emotiva –TRE–
(Everaerd y Dekker, 1985; Munjack y cols., 1984). Así, Munjack y cols. (1984)
constataron la superior efica- cia de la –TRE– (12 sesiones) sobre el no tratamiento
(grupo de lista de espera), tanto en la disminución de la ansiedad, como en el
incremento en la ratio éxitos/intentos de coito.
• Eyaculación precoz
Desde comienzos de los 70 el tratamiento de la eyaculación precoz suele basarse
en la aplicación de la técnica de «parada y arranque» desarrollada por Semans
(1956) o en las técnicas de «compresión» y «comprensión basilar» desarrolladas
por Masters y Johnson (1970), combinadas con la «focalización sensorial y sexual»
y aspectos educativos (Halvorsen y Metz, 1992; Levine, 1992; McCarthy, 1990;
[Link] y Madaksira, 1992).
• Trastorno orgásmico (inhibición de la eyaculación)
Los tratamientos disponibles son exclusivamente de índole psico- lógica y se basan
en dos explicaciones diferentes sobre la causa del trastorno. Por un lado, desde el
denominado «modelo de inhibi- ción», se considera que el problema se debe a que
el hombre no re- cibe estimulación suficiente para alcanzar el umbral orgásmico, por
lo que el tratamiento se centrará en incrementar el nivel de es- timulación genital.
Tratamientos basados en este principio han sido los aplicados por Masters y
Johnson (1970), que incluían focalización sensorial y genital, junto con estimulación
precoital intensa del pene y modificaciones en la realización del coito, y Schnellen
(1968), que incluía el uso de un vibrador para intensificar la estimulación,
señalándose porcentajes de éxitos próximos al 80%.
Disfunciones femeninas
• Trastorno de deseo sexual hipoactivo
La mayoría de los estudios controlados sobre el tema (siete en la revisión de Beck,
1995, en la que se consideran todos los trabajos, con un adecuado control
experimental, en los que utilizan tratamiento psicológicos, ya sea de forma aislada
o en combinación con tratamientos hormonales) se basan en la aplicación de
tratamientos derivados del programa de Masters y Johnson (1970). Es- te tipo de
intervenciones suele incluir educación sexual, focalización sensorial y genital,
entrenamiento en comunicación, así como una variedad de intervenciones dirigidas
a reducir la ansiedad de rendimiento (Crowe, Gillan y Golombok; 1981; Dow y
Gallager, 1989; Mathews, Whitehead y Kellet, 1983).
Trastorno orgásmico
Diversos estudios han constatado la eficacia del entrenamiento guiado en
masturbación en mujeres con trastorno orgásmico primario, ya sea en sesiones
individuales, en parejas, grupos o inclu- so autoaplicado con ayuda de vídeos y
material escrito (Kuriansky, Sharpe y O’Connor, 1982; LoPiccolo y Lobitz, 1972;
Morokoff y LoPiccolo, 1986; Spence, 1991). Con frecuencia, estos programas
suelen incluir entrenamiento del músculo pubocoxígeo con técnicas de
autoestimulación a veces complementadas con el uso de [Link]
tratamiento parece ser superior a la terapia sexual convencional en esta disfunción.
• Trastorno orgásmico
Diversos estudios han constatado la eficacia del entrenamiento guiado en
masturbación en mujeres con trastorno orgásmico pri- mario, ya sea en sesiones
individuales, en parejas, grupos o inclu- so autoaplicado con ayuda de vídeos y
material escrito (Kuriansky, Sharpe y O’Connor, 1982; LoPiccolo y Lobitz, 1972;
Morokoff y LoPiccolo, 1986; Spence, 1991). Con frecuencia, estos programas
suelen incluir entrenamiento del músculo pubocoxígeo con técni- cas de
autoestimulación a veces complementadas con el uso de vi- bradores. Este
tratamiento parece ser superior a la terapia sexual convencional en esta disfunción.
• Dispareunia y vaginismo
Estos procedimientos requieren terapia sexual o tratamiento cognitivo-conductual
para llevar a cabo el coito, y para eliminar la ansiedad condicionada y la falta de
activación fre- cuentemente asociadas a este trastorno (Meana y Binik, 1994).
El tratamiento del vaginismo suele implicar una combinación de desensibilización
sistemática (u otras técnicas de exposición), entrenamiento del músculo
pubocoxígeo e inserción de dilatadores vaginales de un tamaño creciente (por la
mujer o/y por la pareja) (Rosen y Leiblum, 1995).
CONCLUSIÓN
Las disfunciones sexuales aunque primordialmente con llevan una disfunción
fisiológica puede tener un tratamiento psicológico y una intervención psicológica
para ayudar a la mejoría o disminución de la misma.
REFERENCIAS
• Althof, S., Levine, S., Corty, E., Risen, C., Stern, E. y Kurit, D. (1995).
Clomipramine as a teatment for rapid ejaculation: a double-blind cros- sover
trial o 15 couples. Journal of Clinical Psychiatry, 56, 402-407.
• American Psychiatric Association. (1994). Diagnostic and Statistical Ma - nual
of Mental Disorders (4th ed.). Washington D.C.: American Psy- chiatric
Association.
• Apfelbaum, B. (1989). Retarded ejaculation: a much-misunderstood syn-
drome. En S.R. Leiblum y R.C. Rosen (eds.), Principles and practice of sex
therapy: Update for the 1990s (pp. 168-206). Nueva York: Guil- ford Press.
• Assalian, P. (1994). Premature ejaculation: Is it really psychogenic? Jour - nal
of Sex Education and Therapy, 20, 1-4.
• Auerbach, R. y Kilmann, P.R. (1977). The effects of group systematic de-
sensitization on secundary erectile failure, Behavior Therapy, 8, 330- 339.
• American Psychological Association [APA]. (2014).Manual de diagnóstico y
estadístico de los trastornos mentales (DSM-5)
• [Link]
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