SERVIDUMBRES - Dibujos
SERVIDUMBRES - Dibujos
Artículo 552.
Los predios inferiores están sujetos a recibir las aguas, que, naturalmente y sin obra del hombre,
descienden de los predios superiores, así como la tierra o piedra que arrastran en su curso. Ni el dueño del
predio inferior puede hacer obras que impidan esta servidumbre, ni el del superior obras que la agraven.
Artículo 413.
El dominio privado de los álveos de aguas pluviales no autoriza para hacer labores u obras que
varíen su curso en perjuicio de tercero, ni tampoco aquellas cuya destrucción, por la fuerza de las avenidas,
pueda causarlo.
Artículo 350.
El propietario de un terreno es dueño de su superficie y de lo que está debajo de ella, y puede hacer
en él las obras, plantaciones y excavaciones que le convengan, salvas las servidumbres, y con sujeción a lo
dispuesto en las leyes sobre Minas y Aguas y en los reglamentos de policía.
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Artículo 420.
El dueño de un predio en que existan obras defensivas para contener el agua, o en que por la
variación de su curso sea necesario construirlas de nuevo, está obligado, a su elección, a hacer los reparos o
construcciones necesarias o a tolerar que, sin perjuicio suyo, las hagan los dueños de los predios que
experimenten o estén manifiestamente expuestos a experimentar daños.
Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas
Artículo 47. Obligaciones de los predios inferiores.
1. Los predios inferiores están sujetos a recibir las aguas que naturalmente y sin obra del hombre
desciendan de los predios superiores, así como la tierra o piedra que arrastren en su curso. Ni el dueño del
predio inferior puede hacer obras que impidan esta servidumbre ni el del superior obras que la agraven.
2. Si las aguas fueran producto de alumbramiento, sobrantes de otros aprovechamientos o se hubiese
alterado de modo artificial su calidad espontánea, el dueño del predio inferior podrá oponerse a su recepción,
con derecho a exigir resarcimiento de daños y perjuicios, de no existir la correspondiente servidumbre.
Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, por el que se aprueba el Reglamento del Dominio
Público Hidráulico, que desarrolla los Títulos Preliminar, I, IV, V, VI y VII de la Ley 29/1985, de 2 de
agosto, de Aguas.
Artículo 16.
1. Los predios inferiores están sujetos a recibir las aguas que naturalmente y sin obra del hombre
desciendan de los predios superiores, así como la tierra o piedra que arrastren en su curso. Ni el dueño del
predio inferior puede hacer obras que impidan esta servidumbre, ni el del superior obras que la agraven.
2. Si las aguas fueran producto de alumbramiento, sobrantes de otros aprovechamientos, o se hubiese
alterado de modo artificial su calidad espontánea, el dueño del predio inferior podrá oponerse a su recepción,
con derecho a exigir resarcimiento de daños y perjuicios de no existir la correspondiente servidumbre
(Artículo 47 del Texto Refundido).
SERVIDUMBRES DE LAS MÁRGENES DE LOS CAUCES PÚBLICOS
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Artículo 553.
Las riberas de los ríos, aun cuando sean de dominio privado, están sujetas en toda su extensión y sus
márgenes, en una zona de tres metros, a la servidumbre de uso público en interés general de la navegación, la
flotación, la pesca y el salvamento. Los predios contiguos a las riberas de los ríos navegables o flotables
están además sujetos a la servidumbre de camino que sirva para el servicio exclusivo de la navegación y
flotación fluvial.
Ley de Aguas.
Artículo 4. Definición de cauce.
Álveo o cauce natural de una corriente continua o discontinua es el terreno cubierto por las aguas en
las máximas crecidas ordinarias.
Artículo 5. Cauces de dominio privado.
1. Son de dominio privado los cauces por los que ocasionalmente discurran aguas pluviales en tanto
atraviesen, desde su origen, únicamente fincas de dominio particular.
2. El dominio privado de estos cauces no autoriza para hacer en ellos labores ni construir obras que
puedan hacer variar el curso natural de las aguas o alterar su calidad en perjuicio del interés público o de
tercero, o cuya destrucción por la fuerza de las avenidas pueda ocasionar daños a personas o cosas.
Artículo 6. Definición de riberas.
1. Se entiende por riberas las fajas laterales de los cauces públicos situadas por encima del nivel de
aguas bajas, y por márgenes los terrenos que lindan con los cauces.
Las márgenes están sujetas, en toda su extensión longitudinal:
a. A una zona de servidumbre de 5 metros de anchura, para uso público que se regulará
reglamentariamente.
b. A una zona de policía de 100 metros de anchura en la que se condicionará el uso del
suelo y las actividades que se desarrollen.
2. En las zonas próximas a la desembocadura en el mar, en el entorno inmediato de los embalses o
cuando las condiciones topográficas o hidrográficas de los cauces y márgenes lo hagan necesario para la
seguridad de personas y bienes, podrá modificarse la anchura de ambas zonas en la forma que
reglamentariamente se determine.
Artículo 7. Trabajos de protección en las márgenes.
Podrán realizarse en caso de urgente necesidad trabajos de protección de carácter provisional en las
márgenes de los cauces. Serán responsables de los eventuales daños que pudieran derivarse de dichas obras
los propietarios que las hayan construido.
Artículo 8. Modificaciones de los cauces.
Las situaciones jurídicas derivadas de las modificaciones naturales de los cauces se regirán por lo
dispuesto en la legislación civil. En cuanto a las modificaciones que se originen por las obras legalmente
autorizadas se estará a lo establecido en la concesión o autorización correspondiente.
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Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, por el que se aprueba el Reglamento del Dominio
Público Hidráulico.
Artículo 6. RDPH
Se entiende por riberas las fajas laterales de los cauces públicos situadas por encima del nivel de
aguas bajas y por márgenes los terrenos que lindan con los cauces.
Las márgenes están sujetas, en toda su extensión longitudinal:
a. A una zona de servidumbre de cinco metros de anchura para uso público que se
regula en este Reglamento.
b. A una zona de policía de 100 metros de anchura en la que se condicionará el uso del
suelo y las actividades que se desarrollen.
En las zonas próximas a la desembocadura en el mar, en el entorno inmediato de los
embalses o cuando las condiciones topográficas o hidrográficas de los cauces y márgenes lo hagan
necesario para la seguridad de personas y bienes podrá modificarse la anchura de ambas zonas en la
forma que se determina en este Reglamento (Artículo 6 del Texto Refundido).
Artículo 7. RDPH
1. La zona de servidumbre para uso público definida en el artículo anterior tendrá los fines
siguientes:
a. Paso para servicio del personal de vigilancia del cauce.
b. Paso para el ejercicio de actividades de pesca fluvial.
c. Paso para el salvamento de personas o bienes.
d. Varado y amarre de embarcaciones de forma ocasional y en caso de necesidad.
2. Los propietarios de estas zonas de servidumbre podrán libremente sembrar y plantar especies no
arbóreas, siempre que no impidan el paso señalado en el apartado anterior, pero no podrán edificar sobre
ellas sin obtener la autorización pertinente, que se otorgará en casos muy justificados. Las autorizaciones
para plantación de especies arbóreas requerirán autorización del Organismo de cuenca.
Artículo 8. RDPH
Por razones topográficas, hidrográficas, o si lo exigieran las características de la concesión de un
aprovechamiento hidráulico, podrá modificarse la zona de servidumbre. La modificación se hará por causas
justificadas de exigencia del uso público, previa la tramitación de un expediente en el que se oirá al
propietario del terreno y, en su caso, al titular de la concesión, determinándose la correspondiente
indemnización de acuerdo con la legislación de expropiación forzosa, si procediera.
Artículo 9. RDPH
1. En la zona de policía de 100 metros de anchura medidos horizontalmente a partir del cauce y con
el fin de proteger el dominio público hidráulico y el régimen de corrientes, quedan sometidos a lo dispuesto
en este Reglamento las siguientes actividades y usos del suelo:
a. Las alteraciones sustanciales del relieve natural del terreno.
b. Las extracciones de áridos.
c. Las construcciones de todo tipo, tengan carácter definitivo o provisional.
d. Cualquier otro uso o actividad que suponga un obstáculo para la corriente en
régimen de avenidas o que pueda ser causa de degradación o deterioro del dominio público
hidráulico.
2. La modificación de los límites de la zona de policía, cuando concurra alguna de las causas
señaladas en el artículo 6 del Texto Refundido de la Ley de Aguas, solo podrá ser promovida por la
Administración del Estado, autonómica o local.
La competencia para acordar la modificación corresponderá al Organismo de cuenca, debiendo
instruir al efecto el oportuno expediente en el que deberá practicarse el trámite de información pública y el
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de audiencia a los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas en cuyo territorio se encuentren los terrenos
gravados y a los propietarios afectados. La resolución deberá ser publicada, al menos, en el Boletín Oficial
de las provincias afectadas.
3. La ejecución de cualquier obra o trabajo en la zona de policía de cauces precisará autorización
administrativa previa del Organismo de cuenca, sin perjuicio de los supuestos especiales regulados en este
Reglamento. Dicha autorización será independiente de cualquier otra que haya de ser otorgada por los
distintos órganos de las Administraciones públicas.
Artículo 10. RDPH
1. Podrán realizarse en caso de urgencia trabajos de protección de carácter provisional en las
márgenes de los cauces. Serán responsables de los eventuales daños que pudieran derivarse de dichas obras
los propietarios que las hayan construido (Artículo 7 del Texto Refundido).
2. La realización de los citados trabajos en la zona de policía deberá ser puesta en conocimiento del
Organismo de cuenca en el plazo de un mes, al objeto de que éste, a la vista de los mismos y de las
circunstancias que los motivaron, pueda resolver sobre su legalización o demolición.
Artículo 11. RDPH
Las situaciones jurídicas derivadas de las modificaciones naturales de los cauces se regirán por lo
dispuesto en la legislación civil. En cuanto a las modificaciones que se originen por las obras legalmente
autorizadas, se estará a lo establecido en la concesión o autorización correspondiente ( Artículo 8 del Texto
Refundido).
Artículo 47. RDPH
1. La servidumbre de paso para facilitar el acceso a las márgenes de los cauces públicos podrá
imponerse por los organismos de cuenca cuando de otro modo resultase imposible o particularmente difícil
tal acceso.
2. La finalidad concreta de la servidumbre se justificará por quien pretenda establecerla en el
expediente que el Organismo de cuenca deba instruir. Las indemnizaciones que procedan correrán a cargo
del titular de la servidumbre.
Artículo 48. RDPH
Si para precaver que las avenidas arrebaten las maderas u objetos conducidos a flote por los ríos,
fuese necesario extraerlos, podrán ser depositados temporalmente en la zona de servidumbre de los predios
ribereños.
Artículo 49. RDPH
Cuando los cauces públicos hayan de desbrozarse y limpiarse de arena y piedras depositadas por las
aguas, o hayan de retirarse otros objetos que al obstruir o torcer el curso de las aguas amenacen con que estas
produzcan daños, podrán depositarse temporalmente en las zonas de servidumbre de los predios ribereños.
SERVIDUMBRE DE ESTRIBO DE PRESA:
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Artículo 554 del C.c.
Cuando para la derivación o toma de aguas de un río o arroyo, o para el aprovechamiento de otras
corrientes continuas o discontinuas, fuere necesario establecer una presa, y el que haya de hacerlo no sea dueño
de las riberas, o terrenos en que necesite apoyarla, podrá establecer la servidumbre de estribo de presa, previa la
indemnización correspondiente.
Ley de Aguas.
Artículo 48. Régimen jurídico de la servidumbre de acueducto.
2. Con arreglo a las mismas normas, los organismos de cuenca podrán imponer las servidumbres de
saca de agua y abrevadero, de estribo de presa y de parada o partidor, así como las de paso, cuando se trate
de garantizar el acceso o facilitar el mismo a zona de dominio público de los cauces, para usos determinados,
incluyendo los deportivos y recreativos, y, en general, cuantas servidumbres estén previstas en el Código
Civil.
5. El beneficiario de una servidumbre forzosa deberá indemnizar los daños y perjuicios ocasionados
al predio sirviente de conformidad con la legislación vigente
Real Decreto 849/1986, de 11 de abril
Artículo 41.
Con arreglo a las normas del Código Civil y del presente Reglamento, los organismos de cuenca
podrán imponer las servidumbres de saca de agua y abrevadero, de estribo de presa y de parada o partidor,
así como las de paso cuando se trate de garantizar el acceso o facilitar el mismo a la zona de dominio público
de los cauces, para usos determinados, incluyendo los deportivos y recreativos y, en general, cuantas
servidumbres estén previstas en el Código Civil (Artículo 48.2 del Texto Refundido).
Artículo 556 del C.c.: Las servidumbres de saca de agua y de abrevadero llevan consigo la obligación
en los predios sirvientes de dar paso a personas y ganados hasta el punto donde hayan de utilizarse aquellas,
debiendo ser extensiva a ese servicio la indemnización.
Ley de Aguas.
Artículo 41.
Con arreglo a las normas del Código Civil y del presente Reglamento, los organismos de cuenca
podrán imponer las servidumbres de saca de agua y abrevadero, de estribo de presa y de parada o partidor,
así como las de paso cuando se trate de garantizar el acceso o facilitar el mismo a la zona de dominio público
de los cauces, para usos determinados, incluyendo los deportivos y recreativos y, en general, cuantas
servidumbres estén previstas en el Código Civil (Artículo 48.2 del Texto Refundido).
Artículo 42.
Las servidumbres forzosas de abrevadero y de saca de agua, solamente podrán imponerse por causa
de utilidad pública, en favor de vivienda o núcleo de población, previa la correspondiente indemnización, de
acuerdo con lo establecido en el artículo 555 del Código Civil.
Artículo 43.
No se impondrán estas servidumbres sobre cisternas o aljibes ni edificios o terrenos cercados con
pared.
Artículo 44.
Las servidumbres de abrevadero y de saca de agua llevan consigo la obligación de los predios
sirvientes de dar paso a personas y ganados hasta el punto donde hayan de utilizarse aquéllas, debiendo ser
extensiva a este servicio la indemnización, según lo preceptuado en el artículo 556 del Código Civil.
Artículo 45.
Son aplicables a la imposición de esta clase de servidumbres las prescripciones establecidas para el
otorgamiento de las de acueducto. Al concederlas se fijará, según su objeto y las circunstancias de la
localidad, la anchura de la vía o senda que hayan de conducir al abrevadero o punto destinado para sacar
agua.
Artículo 46.
Los dueños de los predios sirvientes podrán variar la dirección de la vía o senda destinada al uso de
estas servidumbres, pero no su anchura ni entrada y siempre que la variación no perjudique el uso de la
servidumbre.
SERVIDUMBRE DE ACUEDUCTO:
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Art. 558 del C.c.: El que pretenda usar del derecho concedido en el artículo anterior está obligado:
1º.- A justificar que puede disponer del agua y que ésta es suficiente para el uso a que se destina
2º.- A demostrar que el paso que solicita es el más conveniente y menos oneroso para tercero.
3º.- A indemnizar al dueño del predio sirviente en la forma que se determine por lar leyes y reglamentos.
Art. 559 del C.c.: No puede imponerse la servidumbre de acueducto para objeto de interés privado,
sobre edificios, ni sus patios o dependencias, ni sobre jardines o huertas ya existentes.
Art. 560 del C.c.: La servidumbre de acueducto no obsta para que el dueño del predio sirviente pueda
cerrarlo y cercarlo, así como edificar sobre el mismo acueducto de manera que esta no experimente perjuicio, ni
se imposibiliten las reparaciones y limpias necesarias.
Art. 561 del C.c.: Para los efectos legales la servidumbre de acueducto será considerada como continua
y aparente, aun cuando no sea constante el paso del agua, o su uso dependa de las necesidades del predio
dominante, o de un turno establecido por días o por horas.
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Ley de Aguas.
Artículo 48. Régimen jurídico de la servidumbre de acueducto.
1. Los organismos de cuenca podrán imponer, con arreglo a lo dispuesto en el Código Civil y en el
Reglamento de esta Ley, la servidumbre forzosa de acueducto, si el aprovechamiento del recurso o su
evacuación lo exigiera.
2. Con arreglo a las mismas normas, los organismos de cuenca podrán imponer las servidumbres de
saca de agua y abrevadero, de estribo de presa y de parada o partidor, así como las de paso, cuando se trate
de garantizar el acceso o facilitar el mismo a zona de dominio público de los cauces, para usos determinados,
incluyendo los deportivos y recreativos, y, en general, cuantas servidumbres estén previstas en el Código
Civil.
3. El expediente de constitución de servidumbre deberá reducir, en lo posible, el gravamen que la
misma implique sobre el predio sirviente.
4. La variación de las circunstancias que dieron origen a la constitución de una servidumbre dará
lugar, a instancia de parte, al correspondiente expediente de revisión, que seguirá los mismos trámites
reglamentarios que los previstos en el de constitución.
5. El beneficiario de una servidumbre forzosa deberá indemnizar los daños y perjuicios ocasionados
al predio sirviente de conformidad con la legislación vigente.
SERVIDUMBRE DE MEDIANERÍA:
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Relex: Diferencia de espesor existente entre la parte inferior y superior del muro. El relex puede presentarse en dos
formas o bien en disminución progresiva de espesor mediante declive muy corto; o bien en talud.
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Retallo es el resalte o escalón que queda en el paramento de un muro por la diferencia de espesor de dos de sus partes
sobrepuestas. O lo que es lo mismo, el resalte o escalón que queda en el paramento de un muro donde su espesor
disminuye.
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En todos estos casos, la propiedad de las paredes, vallados o setos se entenderá que pertenece
exclusivamente al dueño de la finca o heredad que tenga a su favor la presunción fundada en cualquiera de
los signos indicados.
Artículo 574 del C.c.
Las zanjas o acequias abiertas entre las heredades se presumen también medianerías, si no hay título
o signo que demuestre lo contrario.
Hay signo contrario a la medianería cuando la tierra o broza sacada para abrir la zanja o para su
limpieza se halla en un solo lado, en un solo lado, en cuyo caso la propiedad de la zanja pertenecerá
exclusivamente al dueño de la heredad que tenga a su favor este signo exterior.
Artículo 575 del C.c.
La reparación y construcción de las paredes medianeras y el mantenimiento de los vallados, setos
vivos, zanjas y acequias, también medianeros, se costeará por todos los dueños de las fincas que tengan a su
favor la medianería, en proporción al derecho de cada uno. Sin embargo, todo propietario puede dispensarse
de contribuir a esta carga renunciando a la medianería, salvo el caso en que la pared medianera sostenga un
edificio suyo.
Artículo 576 del C.c.
Si el propietario de un edificio que se apoya en una pared medianera quisiera derribarlo, podrá
igualmente renunciar a la medianería, pero serán de su cuenta todas las reparaciones y obras necesarias para
evitar, por aquella vez solamente, los daños que el derribo pueda ocasionar a la pared medianera.
Artículo 577 del C.c.
Todo propietario puede alzar la pared medianera, haciéndolo a sus expensas e indemnizando los
perjuicios que se ocasionen con la obra, aunque sean temporales.
Serán igualmente de su cuenta los gastos de conservación de la pared, en lo que ésta se haya
levantado o profundizado sus cimientos respecto de como estaba antes; y además la indemnización de los
mayores gastos que haya que hacer para la conservación de la pared medianera por razón de la mayor altura
o profundidad que se le haya dado.
Si la pared medianera no pudiese resistir la mayor elevación, el propietario que quisiera levantarla
tendrá obligación de reconstituirla a su costa; y, si para ello fuere necesario darle mayor espesor, deberá
darlo de su propio suelo.
Artículo 578 del C.c.
Los demás propietarios que no hayan contribuido a dar más elevación, profundidad o espesor a la
pared, podrán, sin embargo, adquirir en ella los derechos de medianería, pagando proporcionalmente el
importe de la obra y la mitad del valor del terreno sobre el que se le hubiese dado mayor espesor.
Artículo 579 del C.c.
Cada propietario de una pared medianera podrá usar de ella en proporción al derecho que tenga en la
mancomunidad; podrá, por lo tanto, edificar apoyando su obra en la pared medianera, o introduciendo vigas
hasta la mitad de su espesor, pero sin impedir el uso común y respectivo de los demás medianeros.
Para usar el medianero de este derecho ha de obtener previamente el consentimiento de los demás
interesados en la medianería; y, si no lo obtuviere, se fijarán por peritos las condiciones necesarias para que
la nueva obra no perjudique a los derechos de aquéllos.
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Artículo 580.
Ningún medianero puede sin consentimiento del otro abrir en pared medianera ventana ni hueco
alguno.
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Artículo 581.
El dueño de una pared no medianera, contigua a finca ajena, puede abrir en ella ventanas o huecos
para recibir luces a la altura de las carreras, o inmediatos a los techos, y de las dimensiones de 30 centímetros
en cuadro, y, en todo caso, con reja de hierro remetida en la pared y con red de alambre.
Sin embargo, el dueño de la finca o propiedad contigua a la pared en que estuvieren abiertos los
huecos podrá cerrarlos si adquiere la medianería, y no se hubiera pactado lo contrario.
También podrá cubrirlos edificando en su terreno o levantando pared contigua a la que tenga dicho
hueco o ventana.
Artículo 582.
No se puede abrir ventanas con vistas rectas, ni balcones u otros voladizos semejantes, sobre la finca
del vecino, si no hay dos metros de distancia entre la pared en que se construyan y dicha propiedad.
Tampoco pueden tenerse vistas de costado u oblicuas sobre la misma propiedad, si no hay 60
centímetros de distancia.
Artículo 583.
Las distancias de que se habla en el artículo anterior se contarán en las vistas rectas desde la línea
exterior de la pared en los huecos en que no haya voladizos, desde la línea de éstos donde los haya, y para las
oblicuas, desde la línea de separación de las dos propiedades.
Artículo 584.
Lo dispuesto en el artículo 582 no es aplicable a los edificios separados por una vía pública.
Artículo 585.
Cuando por cualquier título se hubiere adquirido derecho a tener vistas directas, balcones o
miradores sobre la propiedad colindante, el dueño del predio sirviente no podrá edificar a menos de tres
metros de distancia, tomándose la medida de la misma manera indicada en el artículo 583.
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SERVIDUMBRE DE DESAGÜE:
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Artículo 586.
El propietario de un edificio está obligado a construir sus tejados o cubiertas de manera que las aguas
pluviales caigan sobre su propio suelo o sobre la calle o sitio público, y no sobre el suelo del vecino. Aun
cayendo sobre el propio suelo, el propietario está obligado a recoger las aguas de modo que no causen
perjuicio al predio contiguo.
Artículo 587.
El dueño del predio que sufre la servidumbre de vertiente de los tejados, podrá edificar recibiendo las
aguas sobre su propio tejado o dándoles otra salida conforme a las ordenanzas o costumbres locales, y de
modo que no resulte gravamen ni perjuicio alguno para el predio dominante.
Artículo 588.
Cuando el corral o patio de una casa se halle enclavado entre otras, y no sea posible dar salida por la
misma casa a las aguas pluviales que en él se recojan, podrá exigirse el establecimiento de la servidumbre de
desagüe, dando paso a las aguas por el punto de los predios contiguos en que sea más fácil la salida, y
estableciéndose el conducto de desagüe en la forma que menos perjuicios ocasione al predio sirviente, previa
la indemnización que corresponda.
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Artículo 589.
No se podrá edificar ni hacer plantaciones cerca de las plazas fuertes o fortalezas sin sujetarse a las
condiciones exigidas por las leyes, ordenanzas y reglamentos particulares de la materia.
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Artículo 590.
Nadie podrá construir cerca de una pared ajena o medianera pozos, cloacas, acueductos, hornos,
fraguas, chimeneas, establos, depósitos de materias corrosivas, artefactos que se muevan por el vapor, o
fábricas que por sí mismas o por sus productos sean peligrosas o nocivas, sin guardar las distancias prescritas
por los reglamentos y usos del lugar, y sin ejecutar las obras de resguardo necesarias, con sujeción, en el
modo, a las condiciones que los mismos reglamentos prescriban.
A falta de reglamentos se tomarán las precauciones que se juzguen necesarias, previo dictamen
pericial, a fin de evitar todo daño a las heredades o edificios vecinos.
Artículo 591.
No se podrá plantar árboles cerca de una heredad ajena sino a la distancia autorizada por las
ordenanzas o la costumbre del lugar, y en su defecto, a la de dos metros de la línea divisoria de las heredades
si la plantación se hace de árboles altos, y a la de 50 centímetros si la plantación es de arbustos o árboles
bajos.
Todo propietario tiene derecho a pedir que se arranquen los árboles que en adelante se plantaren a
menor distancia de su heredad.
Artículo 592.
Si las ramas de algunos árboles se extendieren sobre una heredad, jardines o patios vecinos, tendrá el
dueño de éstos derecho a reclamar que se corten en cuanto se extiendan sobre su propiedad, y, si fueren las
raíces de los árboles vecinos las que se extendiesen en suelo de otro, el dueño del suelo en que se introduzcan
podrá cortarlas por sí mismo dentro de su heredad.
Artículo 593.
Los árboles existentes en un seto vivo o medianero s presumen también medianeros, y cualquiera de
los dueños tiene derecho a exigir su derribo.
Exceptúanse los árboles que sirvan de mojones, los cuales no podrán arrancarse sino de común
acuerdo entre los colindantes.
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SERVIDUMBRE DE BALCÓN:
Artículo 531.
También pueden establecerse servidumbres en provecho de una o más personas, o de una
comunidad, a quienes no pertenezca la finca gravada.
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Artículo 541.
La existencia de un signo aparente de servidumbre entre dos fincas, establecido por el propietario de
ambas, se considerará, si se enajenare una, como título para que la servidumbre continúe activa y
pasivamente, a no ser que, al tiempo de separarse la propiedad de las dos fincas, se exprese lo contrario en el
título de enajenación de cualquiera de ellas, o se haga desaparecer aquel signo antes del otorgamiento de la
escritura.
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SERVIDUMBRE DE PASTOS