(Políticas económicas, políticas fiscales, políticas monetarias, políticas exteriores)
Autor: Luis Angel Ayala García
Elaborado: 30 de marzo de 2023
La política económica comprende las acciones y decisiones que las autoridades
de cada país toman dentro del ámbito de la economía. A través de su intervención se
pretende controlar la economía del país para proporcionar estabilidad y crecimiento
económico, estableciendo las directrices para su buen funcionamiento.
Objetivos de la política económica
Entre los objetivos de la política económica podemos distinguir objetivos a corto plazo
(coyunturales) y objetivos a más largo plazo (estructurales).
Expansión de la producción.
Satisfacción de las necesidades colectivas.
Mejora de la distribución de la renta y la riqueza.
Protección y prioridades a determinadas regiones o industrias.
Mejora en las normas de consumo privado.
Seguridad de abastecimiento.
Mejora en el tamaño o en la estructura de la población.
Reducción de la jornada laboral.
Características de la política económica
Las políticas económicas deben contar con un alto nivel de coherencia,
coordinación e integración de las medidas fiscales y monetarias con las que se conforma,
de cara a la consecución de los objetivos marcados y la búsqueda del bienestar. Gracias
a un buen empleo de la política económica un país puede lidiar con importantes
problemas sociales y coyunturales como la inflación, la pobreza, además de intentar
contribuir al crecimiento económico del país.
La política económica es específica de cada país o región, ya que ésta se elabora
atendiendo a las características de cada territorio en el que se aplica y
generalmente no es posible obtener idénticos resultados probándola por igual en
dos países distintos. Esto sucede porque existen factores sociales, geográficos o
ideológicos que convierten a cada país en único.
No obstante, dependiendo de las ideologías y de los planteamientos económicos
que existen en el mundo, pueden encontrarse distintas posiciones respecto al nivel de
intervención que tiene que adoptar un gobierno en la vida económica de su país.
Existen organismos internacionales que influyen en la toma de decisiones a la hora
de plantear una política económica en específico, como el Fondo Monetario Internacional
(FMI), la Reserva Federal o el Banco Mundial. De igual modo, la política económica está
estrechamente relacionada con las tendencias ideológicas y políticas existentes en el
mundo y representadas por los poderes políticos de cada país.
Política fiscal:
La política fiscal es una disciplina de la política económica centrada en la gestión
de los recursos de un Estado y su Administración. Está en manos del Gobierno del país,
quién controla los niveles de gasto e ingresos mediante variables como los impuestos y el
gasto público para mantener un nivel de estabilidad en los países.
A través de la política fiscal, los gobiernos tratan de influir en la economía del país.
Controlando el gasto y los ingresos en los diferentes sectores y mercados con el fin de
lograr los objetivos de la política macroeconómica.
Mediante estas variaciones, el Gobierno debería ejercer un gran impacto sobre la
demanda agregada y, por consiguiente, influye en la producción y el empleo, dado un
nivel de precios. Por otra parte, su objetivo principal es estimular el crecimiento de la
economía doméstica y protegerla de cara a los cambios propios de los ciclos económicos.
Objetivos de la política fiscal:
Los objetivos que persigue la política fiscal son los siguientes:
A corto plazo, estabilizar la economía y el ciclo a través del saldo presupuestario.
En el largo plazo, persigue incrementar la capacidad de crecimiento del país
mediante el gasto -I+D, educación, e inversión en infraestructuras, etc.- y del
ingreso -incentivos al ahorro-.
Simultáneamente, persigue el objetivo de equidad y redistribución de la renta.
Además, un punto importante es que la política fiscal debe ser clave para garantizar y
proteger los servicios sociales básicos y los recursos con los que cuenta el territorio en
cuestión. Se trata de una gran responsabilidad, ya que las decisiones tomadas en este
ámbito afectan considerablemente a la vida cotidiana, al empleo, los precios…, es decir,
la política fiscal constituye la vía más importante para mantener o mejorar el llamado
Estado de Bienestar. De hecho, en los presupuestos públicos europeos más de la mitad
del gasto suele corresponder a servicios sociales y sólo alrededor del 20 por ciento se
destina a servicios generales y económicos.
Política monetaria:
La política monetaria es la disciplina de la política económica que controla los
factores monetarios para garantizar la estabilidad de precios y el crecimiento económico.
Aglutina todas las acciones que disponen las autoridades monetarias (los bancos
centrales) para ajustar el mercado de dinero. Mediante la política monetaria los bancos
centrales dirigen la economía para alcanzar unos objetivos macroeconómicos concretos.
Para ello utilizan una serie de factores, como la masa monetaria o el coste del dinero
(tipos de interés). Los bancos centrales utilizan la cantidad de dinero como variable para
regular la economía.
Objetivos de la política monetaria
Mediante el uso de la política monetaria, los países tratan de tener influencia en
sus economías controlando la oferta de dinero y así cumplir con sus objetivos
macroeconómicos, manteniendo la inflación, el desempleo y el crecimiento económico en
valores estables. Sus principales objetivos son:
Controlar la inflación: Mantener el nivel de precios en un porcentaje estable
y reducido. Si la inflación es muy alta se usarán políticas restrictivas,
mientras que, si la inflación es baja o hay deflación, se utilizarán políticas
monetarias expansivas.
Reducir el desempleo: Procurar que haya el mínimo número de personas
en situación de desempleo. Para ello se utilizarán políticas expansivas que
impulsen la inversión y la contratación.
Conseguir crecimiento económico: Asegurar que la economía del país
crece para poder asegurar empleo y bienestar. Para ello se utilizarán
políticas monetarias expansivas.
Mejorar el saldo de la balanza de pagos: Vigilar que las importaciones del
país no son mucho más elevadas que las exportaciones, porque podría
provocar un aumento incontrolado de la deuda y decrecimiento económico.
Políticas exteriores:
La política exterior es el conjunto de decisiones y acciones que conforman la
política pública de un gobierno para proteger el bienestar de sus ciudadanos y representar
sus intereses nacionales ante otros países y sujetos del derecho internacional. Implica
una serie de principios que definen la línea que sigue un Estado frente a las demás
naciones para satisfacer sus necesidades.
Como norma general, la política exterior pasa por diferentes fases. En un primer
momento se evalúa el contexto internacional y las condiciones internas del país para
luego establecer los objetivos que permitan satisfacer ciertas necesidades. En un
segundo momento se precisan las políticas dirigidas hacia el exterior y los pasos que
debe dar el Estado para implementarla y alcanzar sus metas.
principales objetivos de la política exterior:
La política exterior depende de múltiples factores, desde la historia y la geografía
hasta la economía interna y las condiciones internacionales. De hecho, la política exterior
e interior están indisolublemente unidas: cada Estado defiende en el exterior sus intereses
internos, pero el rumbo de la política interna también determina su política exterior. No
obstante, generalmente la política exterior persigue unos objetivos macro comunes para la
mayoría de los países:
Preservar la paz internacional.
Reforzar la seguridad del Estado frente a otros países.
Fomentar la cooperación entre diferentes naciones, tanto a nivel económico como
comercial y cultural.
Proteger la cultura y los valores de la sociedad.
Desarrollar y consolidar el Estado de Derecho velando por el bienestar económico
y social de los ciudadanos.
Aplicar la justicia asegurando el cumplimiento de las normas jurídicas
internacionales.
Respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas.
(Ayala Garcia, 2023)