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Políticas de Igualdad de Género en España

La ley establece políticas para promover la igualdad de género en España, incluyendo medidas para garantizar la igualdad en el empleo público y privado, la seguridad social, y la educación. También prohíbe la discriminación y establece sanciones.

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Políticas de Igualdad de Género en España

La ley establece políticas para promover la igualdad de género en España, incluyendo medidas para garantizar la igualdad en el empleo público y privado, la seguridad social, y la educación. También prohíbe la discriminación y establece sanciones.

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TEMA 3. POLÍTICAS SOCIALES PÚBLICAS: POLÍTICA DE IGUALDAD DE GÉNERO.

LEY
ORGÁNICA 3/2007, DE 22 DE MARZO, PARA LA IGUALDAD EFECTIVA DE MUJERES Y
HOMBRES. POLÍTICA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO. LEY ORGÁNICA 1/2004, DE 28
DE DICIEMBRE, DE MEDIDAS DE PROTECCIÓN INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE
GÉNERO. DISCAPACIDAD Y DEPENDENCIA: REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/2013, DE 29
DE NOVIEMBRE, POR EL QUE SE APRUEBA EL TEXTO REFUNDIDO DE LA LEY GENERAL
DE DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y DE SU INCLUSIÓN SOCIAL Y
LEY 39/2006, DE 14 DE DICIEMBRE, DE PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA PERSONAL Y
ATENCIÓN DE LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE DEPENDENCIA.

POLÍTICAS SOCIALES PÚBLICAS: POLÍTICA DE IGUALDAD DE GÉNERO


La igualdad por razón de sexo, o igualdad de género, encuentra su base y fundamento jurídico en
la Constitución Española de 1978.
El artículo 14 establece que: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer
discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra
condición o circunstancia personal o social”.
Esta genérica prohibición de la desigualdad injustificada por razón de sexo viene a ser completada
por el artículo 32, que en relación con el matrimonio dispone:
“1. El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.
2. La ley regulará las formas del matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y
deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos”.
El artículo 35 dispone que “todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a
la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración
suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda
hacerse discriminación por razón de sexo”.

LEY ORGÁNICA 3/2007, DE 22 DE MARZO, PARA LA IGUALDAD EFECTIVA DE MUJERES Y


HOMBRES
Las materias más destacadas a las que se dirige esta Ley son:

Principio de igualdad y su tutela


De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 3 de la Ley, el principio de igualdad de trato entre
mujeres y hombres supone la ausencia de toda discriminación, directa o indirecta, por razón de
sexo, y, especialmente, las derivadas de la maternidad, la asunción de obligaciones familiares y el
estado civil.
En primer lugar, los actos y las cláusulas de los negocios jurídicos que constituyan o causen
discriminación por razón de sexo se considerarán nulos y sin efecto, y darán lugar a
responsabilidad a través de un sistema de reparaciones o indemnizaciones que sean reales,
efectivas y proporcionadas al perjuicio sufrido, así como, en su caso, a través de un sistema eficaz
y disuasorio de sanciones que prevenga la realización de conductas discriminatorias.
En segundo lugar, la Ley incluye la posibilidad de establecer acciones positivas, de carácter
temporal, para corregir situaciones de discriminación.
Por otro lado, cualquier persona podrá recabar de los Tribunales la tutela del derecho a la igualdad
entre mujeres y hombres, de acuerdo con lo establecido en el artículo 53.2 de la Constitución,
incluso tras la terminación de la relación en la que supuestamente se ha producido la
discriminación.

Políticas para la igualdad


En cuanto a las políticas públicas para la igualdad, se incluyen las siguientes medidas:
o El principio de representación equilibrada entre mujeres y hombres en los nombramientos y
designaciones de los poderes públicos.
o La reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General para garantizar una
composición equilibrada de ambos sexos en las listas electorales.
o La obligación de realizar informe de impacto de género en todos los proyectos de
disposiciones generales y en los planes de especial relevancia económica y social que
apruebe el Consejo de Ministros.
o La obligación del Gobierno de elaborar periódicamente un Plan Estratégico de Igualdad de
Oportunidades.
o La incorporación al sistema educativo de la formación en materia de igualdad y el fomento
de la enseñanza y la investigación en materia de igualdad en el ámbito de la educación
superior.
o La promoción en los medios de comunicación de titularidad privada de códigos de
autorregulación a fin de que se cumpla la legislación en materia de igualdad en todas sus
actividades, incluida la publicidad y la venta.
o La publicidad que comporte una conducta discriminatoria se entenderá ilícita, y el Instituto
de la Mujer, a través del Observatorio de la Publicidad, podrá ejercer la acción judicial de
cesación de publicidad ilícita.
o El fomento del acceso de la mujer a las nuevas tecnologías, especialmente en zonas y
colectivos de mujeres en las que se detecte un especial retraso en este aspecto.
o El impulso de medidas que favorezcan la cotitularidad de la mujer de las explotaciones
agrarias y de las acciones de formación de la mujer en el mundo rural.
o Medidas de acceso a la vivienda de los colectivos de mujeres en los que concurra alguna
situación de necesidad especial.
o El establecimiento de condiciones de ejecución de los contratos públicos que promuevan la
igualdad entre mujeres y hombres en el mercado de trabajo.

Igualdad laboral
Entre las principales novedades que incorpora la Ley en esta materia, destaca la posibilidad de que
la negociación colectiva establezca medidas de acción positiva que favorezcan el acceso al empleo
de las mujeres y la eliminación de situaciones de discriminación en sus condiciones de trabajo.
Por otro lado, se establece el reconocimiento del derecho a la conciliación de la vida personal y
laboral y el fomento de una mayor corresponsabilidad entre mujeres y hombres en la asunción de
las obligaciones familiares. En concreto se dispone:
o El derecho del trabajador/a a adaptar la duración y distribución de su jornada de trabajo.
o El derecho de la mujer a acumular el permiso de lactancia en jornadas completas.
o El derecho a reducir la jornada entre un octavo y la mitad por cuidado de menores o
personas con discapacidad.
o El derecho al disfrute de las vacaciones anuales fuera de los periodos de incapacidad
temporal por embarazo, parto o lactancia y del permiso por maternidad y a suspender el
contrato de trabajo por riesgo durante la lactancia natural de un menor de 9 meses.
o La posibilidad del disfrute fraccionado del periodo de excedencia de 2 años para el cuidado
de familiares que, por razones de edad, accidente, enfermedad o discapacidad no puedan
valerse por sí mismos.
o El reconocimiento del derecho del padre a disfrutar el permiso de maternidad en caso de
fallecimiento de la madre, aunque esta no realizara ningún trabajo.
o La no reducción del permiso de maternidad en caso de fallecimiento del hijo.
o La ampliación en 2 semanas del permiso de maternidad en caso de nacimiento, adopción o
acogimiento de hijo discapacitado. Este derecho podrá ejercerlo la madre o el padre.
o Ampliación de hasta 13 semanas del permiso de maternidad en caso de partos prematuros
y en los que el neonato necesite hospitalización.
Por otro lado, se establece el reconocimiento de medidas específicas para prevenir el acoso sexual
en el trabajo.

Igualdad en materia de Seguridad Social


En materia de Seguridad Social, la Ley incluye el reconocimiento de las prestaciones de permiso
por paternidad y de riesgo durante la lactancia; el cómputo como periodo de cotización efectiva del
permiso de maternidad o paternidad que subsista a la fecha de extinción del contrato de trabajo o
se inicie durante la percepción de la prestación por desempleo; o la ampliación a 7 años del
periodo en que se debe haber cotizado 180 días para tener derecho a la prestación por maternidad.
Las trabajadoras menores de 21 años no tendrán que acreditar periodo previo de cotización para
acceder a la prestación de maternidad; las trabajadoras entre 21 y 26 años únicamente tendrán
que acreditar un periodo de cotización de 90 días para tener derecho a la misma.
Por otro lado, se dispone la creación de un nuevo subsidio por maternidad para las trabajadoras
que no reúnan el periodo de cotización mínima para acceder a la prestación por maternidad. La
cuantía de este subsidio será de un 100% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiple
(IPREM) y su duración de 42 días naturales a contar desde el parto.
Por último, se establece el reconocimiento del subsidio de maternidad y del permiso de paternidad
a los trabajadores autónomos y bonificación del 100% de la cuota que se paga a la Seguridad
Social por las trabajadoras autónomas durante su baja por maternidad.

Igualdad en materia de acceso al empleo público


Se establece el mismo modelo de igualdad en el ámbito del empleo en todas las Administraciones
Públicas, con algunas especificidades en cuanto a la representación equilibrada entre mujeres y
hombres en el nombramiento de los titulares de órganos directivos cuya designación corresponda
al Consejo de Ministros; la tendencia a ese equilibrio en los tribunales y comisiones de selección
para el acceso al empleo público y para la designación de representantes de órganos colegiados,
comités de expertos y comités consultivos.
Para garantizar esta igualdad en el empleo público, la Ley incluye las siguientes medidas:
o Prohibir que las convocatorias de acceso contengan requisitos que sean perjudiciales para
las mujeres o para un colectivo predominantemente femenino.
o El cómputo de permisos, excedencias, reducciones de jornada y demás beneficios a efectos
de valoración del tiempo de servicios y otros méritos en la provisión de puestos de trabajo.
o La reserva del 40% de plazas para mujeres en cursos de formación y preferencia en cursos
de formación a quienes se incorporen al servicio activo después de ejercicio de derechos
derivados de la conciliación de la vida personal/familiar/profesional.
o La incorporación de la igualdad en las pruebas de acceso al empleo público y en todas las
acciones formativas de la AGE.
o La preparación y elaboración por parte de la Secretaria de Estado de Servicios Sociales e
Igualdad del Ministerio de Sanidad del Informe para la igualdad efectiva de mujeres y
hombres.

Igualdad de trato en el acceso a bienes y servicios


La Ley recoge varias disposiciones para garantizar la igualdad de trato de las mujeres en el acceso
a los bienes y servicios.
Se dispone el cumplimiento de la igualdad en el suministro de bienes y servicios disponibles para el
público y del principio de libre elección de la parte contratante, salvo que dicha elección venga
determinada por el sexo.
Por otro lado, se establece la prohibición de hacer indagaciones sobre el embarazo de la
contratante, de considerar el sexo o los costes relacionados con el embarazo y la maternidad como
factor de cálculo de primas y prestaciones en los contratos de seguro o servicios financieros.
Las consecuencias del incumplimiento de las medidas anteriores serían las siguientes: resolución
del contrato, reclamación de la asimilación de primas y prestaciones al sexo más beneficiado o
reclamación de indemnización proporcional al perjuicio sufrido.

Medidas institucionales y organizativas


La Ley contempla la creación en la AGE de una Comisión Interministerial de Igualdad entre mujeres
y hombres, como órgano colegiado responsable de la coordinación de las políticas y medidas
adoptadas por los Departamentos Ministeriales con la finalidad de garantizar el derecho a la
igualdad entre mujeres y hombres y promover su efectividad.
Asimismo, se crean las Unidades de Igualdad, disponiéndose que en todos los Ministerios se
encomendará a uno de sus órganos directivos el desarrollo de las funciones relacionadas con el
principio de igualdad entre mujeres y hombres en el ámbito de las materias de su competencia.
Finalmente, la Ley crea el Consejo de Participación de la Mujer, como órgano colegiado de
consulta y asesoramiento, con el fin esencial de servir de cauce para la participación de las
mujeres en la consecución efectiva del principio de igualdad de trato y de oportunidades entre
mujeres y hombres, y la lucha contra la discriminación por razón de sexo.
POLÍTICA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO. LEY ORGÁNICA 1/2004, DE 28 DE
DICIEMBRE, DE MEDIDAS DE PROTECCIÓN INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE
GÉNERO
Objeto de la Ley
La Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que históricamente se ha ejercido sobre las
mujeres por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado
ligados a ellas por relaciones similares de afectividad aun sin convivencia.
Por medio de esta Ley se establecen medidas de protección integral cuya finalidad es prevenir,
sancionar y erradicar esta violencia y prestar asistencia a sus víctimas.
La violencia de género a que se refiere la Ley comprende todo acto de violencia física y
psicológica.

Medidas de sensibilización, prevención y detención


La Ley encomienda al Gobierno la puesta en marcha de un Plan Nacional de Sensibilización y
Prevención de la Violencia de Género.
A continuación, la Ley regula medidas de sensibilización y prevención en ámbitos concretos:
o En el ámbito educativo, que incluirá entre sus fines la formación en el respeto de los
derechos y libertades fundamentales y de la igualdad entre hombres y mujeres a lo largo de
todas las etapas educativas incluida la enseñanza para personas adultas.
o En el ámbito de los medios de comunicación y de la publicidad, en concreto, esta habrá de
respetar la dignidad de las mujeres y su derecho a una imagen no estereotipada, ni
discriminatoria, considerándose ilícita la publicidad que utilice la imagen de la mujer con
carácter vejatorio o discriminatorio.
o En el ámbito sanitario se contemplan actuaciones de detección precoz y apoyo asistencial a
las víctimas, así como la aplicación de protocolos sanitarios ante las agresiones derivadas
de la violencia de género que se remitirán a los Tribunales correspondientes con el objeto
de agilizar el procedimiento judicial.

Derechos de las mujeres víctimas de violencia de género


A. Derecho a la información, a la asistencia social integral y a la asistencia jurídica gratuita
La Ley reconoce el derecho de las víctimas de violencia de género a recibir plena información y
asesoramiento adecuado a su situación personal, a través de los servicios, organismos u oficinas
que puedan disponer las Administraciones Públicas.
Junto al derecho de acceso a la información la Ley reconoce el derecho a la asistencia social
integrada, a través de servicios de atención permanente, urgente y con especialización de
prestación y multidisciplinariedad profesional.
Asimismo, la Ley reconoce el derecho a la asistencia jurídica gratuita a las víctimas que acrediten
insuficiencia de recursos para litigar, asumiendo una misma dirección letrada su asistencia en todos
los procesos. Se extiende esta medida a los perjudicados en caso de fallecimiento de la víctima.
B. Derechos laborales y de Seguridad Social. Derechos de las funcionarias públicas
La Ley modifica el Estatuto de los Trabajadores para justificar las ausencias de trabajo de las
víctimas de violencia de género, posibilitar su movilidad geográfica, la reducción o reordenación de
su tiempo de trabajo, la suspensión con reserva de puesto de trabajo, considerándose dicha
suspensión como periodo de cotización efectiva a efectos de las prestaciones de la Seguridad
Social y de desempleo, y la extinción voluntaria del contrato de trabajo.
En idéntico sentido se prevén medidas de apoyo a las funcionarias públicas víctimas de violencia,
reconociéndoles el derecho a la reducción o reordenación de su tiempo de trabajo, a la movilidad
geográfica y a la excedencia en los términos que se determinen en su legislación específica.

C. Derechos económicos
La Ley prevé la concesión de ayudas sociales, en concreto, una ayuda de pago único a aquellas
víctimas que carezcan de rentas superiores al 75% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y que
debido a su edad, falta de preparación y circunstancias sociales, tengan especiales dificultades
para obtener un empleo.
Asimismo, se considera a las víctimas de violencia de género colectivos prioritarios en el acceso a
viviendas protegidas y residencias públicas para mayores.

Tutela institucional
Se procede a la creación de 2 órganos administrativos:
o La extinguida Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer. Hoy,
sustituida por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género.
o El Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer.

Tutela penal
La Ley introduce normas de naturaleza penal a fin de endurecer las penas en los supuestos de
violencia de género. Así, dentro de los tipos agravados de lesiones, se incluye uno específico que
incremente la sanción penal cuando la lesión se produzca contra quien sea o haya sido la esposa
del autor, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun
sin convivencia. También se castigarán como delito las coacciones leves y las amenazas leves de
cualquier clase cometidas contra las mujeres mencionadas con anterioridad.

Tutela judicial
Dentro de la tutela jurisdiccional destaca la creación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer
los cuales tendrán conocimiento de la instrucción y, en su caso, del fallo de las causas penales en
materia de violencia de género, así como de aquellas causas civiles relacionadas de forma que
unas y otras sean objeto de tratamiento procesal ante la misma sede.
DISCAPACIDAD Y DEPENDENCIA: REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/2013, DE 29 DE
NOVIEMBRE, POR EL QUE SE APRUEBA EL TEXTO REFUNDIDO DE LA LEY GENERAL DE
DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y DE SU INCLUSIÓN SOCIAL Y
LEY 39/2006, DE 14 DE DICIEMBRE, DE PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA PERSONAL Y
ATENCIÓN DE LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE DEPENDENCIA
La Constitución Española, en su artículo 14, reconoce la igualdad ante la ley, sin que pueda
prevalecer discriminación alguna. A su vez, el artículo 9.2 establece que corresponde a los poderes
públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad de las personas sean reales y
efectivas, removiendo los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitando su
participación en la vida política, cultural y social. Por su parte, el artículo 10 ha venido a consagrar
la dignidad de la persona como fundamento del orden político y de la paz social.
En congruencia con estos preceptos, la Carta Magna, en su artículo 49, refiriéndose a las personas
con discapacidad, ordena a los poderes públicos que presten la atención especializada que
requieren y el amparo especial para el disfrute de sus derechos.

Real decreto legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la
ley general de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social
Supone el reconocimiento expreso de que las personas con discapacidad son titulares de derechos
y los poderes públicos están obligados a garantizar su ejercicio pleno, para lo cual se incluye todo
un título dedicado a los derechos de estas personas que incorporará su protección en todos los
ámbitos, desde la igualdad de oportunidades hasta la atención sanitaria, la educación y el empleo.
En relación con los titulares de los derechos, la ley señala que son personas con discapacidad
aquellas que presenten deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales, previsiblemente
permanentes que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y
efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás.
Tendrán la consideración de personas con discapacidad aquellas a quienes se les haya reconocido
un grado de discapacidad igual o superior al 33%. Se considerará que presentan una discapacidad
igual o superior al 33% de los pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una
pensión de incapacidad permanente en el grado de total, absoluta o gran invalidez, y a los
pensionistas de clases pasivas que tengan reconocida una pensión de jubilación o de retiro por
incapacidad permanente para el servicio o inutilidad.
En el ámbito de la protección de la salud se establecerán principios y normas de coordinación de
las distintas actuaciones públicas para la prevención de la discapacidad.
En el ámbito de la educación, se asegurará un sistema educativo inclusivo. Se trata de atender las
distintas necesidades del alumnado con discapacidad, mediante la regulación de los apoyos y
ajustes correspondientes.
En el ámbito del empleo, se clasifican por primera vez los tipos de empleo a través de los cuales
las personas con discapacidad pueden ejercer su derecho al trabajo.
Las medidas de defensa jurídica frente a la discriminación se aplicarán con independencia de la
existencia de reconocimiento oficial de la situación de discapacidad.
Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención de las
personas en situación de dependencia
La Ley de Dependencia reconoce un nuevo derecho social subjetivo que se fundamenta en los
principios de universalidad, equidad y accesibilidad para todas las prestaciones y servicios
comprendidos en el mismo.
La Ley de Dependencia regula las condiciones básicas de promoción de la autonomía personal y
de atención a las personas en situación de dependencia mediante la creación de un Sistema para
la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), con la colaboración y participación de todas las
Administraciones públicas.
Las prestaciones de atención a la dependencia podrán tener la naturaleza de servicios y de
prestaciones económicas.
Las prestaciones de servicios se configuran a través de un catálogo de servicios que comprende
los servicios sociales de promoción de la autonomía personal y de atención a la dependencia,
incluyéndose los siguientes:
o Servicios de prevención de las situaciones de dependencia
o Servicios de promoción de la autonomía personal
o Servicios de teleasistencia
o Servicio de ayuda a domicilio que comprende servicios de atención de las necesidades del
hogar y cuidados personales
o Servicio de centro de día y de noche.
o Servicio de atención residencial.

En cuanto a las prestaciones de carácter económico, la ley establece tres tipos: prestación
económica vinculada al servicio, prestación económica para cuidados en el entorno familiar y
apoyo a cuidadores no profesionales, y prestación económica de asistencia personal.

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