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Devocional Eucarístico: Guía Completa

Este documento explica las distintas partes de la misa católica. Se divide en cuatro secciones principales: los ritos iniciales, la liturgia de la palabra, la liturgia eucarística y el rito de conclusión. Explica brevemente cada una de estas secciones y los elementos que las componen.

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Devocional Eucarístico: Guía Completa

Este documento explica las distintas partes de la misa católica. Se divide en cuatro secciones principales: los ritos iniciales, la liturgia de la palabra, la liturgia eucarística y el rito de conclusión. Explica brevemente cada una de estas secciones y los elementos que las componen.

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V I V E JESÚS

D E V O C I O N A L E U C A R Í S T I C O

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CONTENIDO

#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO


04 | PRESENTACIÓN
05 | EXPLICACIÓN DE LAS DISTINTAS PARTES DE LA MISA
11 | ¿QUÉ ES LA ADORACIÓN AL SANTÍSIMO?
12 | ALGUNOS TIPS PARA TU HORA DE ADORACIÓN
14 | SAN TARSICIO
16 | PAPA FRANCISCO
18 | MILAGRO EUCARÍSTICO DE LANCIANO
20 | SAN BERNARDO DE CLARAVAL
22 | SANTA CLARA DE ASÍS
24 | SOR BRIEGE MCKENNA
26 | SAN ANTONIO DE PADUA
29 | MILAGRO EUCARÍSTICO DE ORVIETO
31 | SANTO TOMÁS DE AQUINO
33 | TESTIMONIO DE ADORACIÓN DE UN NIÑO
35 | SANTA CATALINA DE SIENA
37 | SAN PASCUAL BAILÓN
39 | MILAGRO EUCARÍSTICO DE SIENA
41 | SANTO CURA DE ARS
44 | SAN ANTONIO MARÍA CLARET
46 | SAN PEDRO JULIÁN EYMARD
48 | SAN JUAN BOSCO
50 | RANIERO CANTALAMESSA
52 | SANTO CURA BROCHERO
54 | SANTO DOMINGO SAVIO
56 | BENEDICTO XVI
59 | SANTA TERESITA DE LISIEUX
61 | SAN PIO DE PIETRELCINA
63 | BEATA LAURA VICUÑA
65 | SAN MAXIMILIANO KOLBE
67 | LA PEQUEÑA MÁRTIR DE LA EUCARISTÍA
69 | MARTA ROBIN
71 | MADRE TERESA DE CALCUTA
73 | SAN JUAN PABLO II
75 | TESTIMONIO DE ADORACIÓN DE MADRUGADA
78 | ORACIONES
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
PRESENTACIÓN
Tenés en tus manos un Devocionario Eucarístico, #ViveJesús es un pequeño libro con oraciones,
testimonios y meditaciones para que puedas crecer en devoción a Jesús en la Eucaristía. ¡Jesús está vivo! Él
está presente en la Eucaristía, es tanto el amor que tiene por vos que quiso quedarse contigo para
siempre. A través del sacramento de la Eucaristía derrama su amor, su paz, su alegría y su esperanza
sobre vos para que nunca te sientas solo, sino que goces siempre de su compañía.

Con este Devocional queremos que conozcas más sobre la Eucaristía, para que te enamores más de Jesús.
Por este motivo, al principio, te vas a encontrar con algo que te puede ser muy útil, me refiero a los
distintos momentos que ocurren en la Santa Misa y una breve explicación de cada uno de ellos. La Misa
está dividida en cuatro partes, las dos centrales son la Liturgia de la Palabra y la Liturgia Eucarística, al
principio tenemos los ritos iniciales y al final el rito de conclusión. Todo esto lo vas a encontrar bien
detallado para que puedas entender un poco más lo que sucede durante la celebración.

También te contaremos un poco más sobre qué es la Adoración al Santísimo Sacramento y, además, te
vamos a dar algunos tips para el momento en que vayas a hacer tu hora de Adoración.

Como te decía anteriormente, el fin de este devocional es que cada día puedas acercarte más a Jesús en la
Eucaristía, para ello te proponemos ir haciendo un camino espiritual día a día, mes a mes, en el cual vas a
poder leer cada día un testimonio eucarístico, una meditación y vas a tener un propósito para cada día
para que te ayude a ir creciendo en tu vida de fe y en amor hacia Jesús.

Esto va a ir acompañado de mucho material que iremos subiendo en nuestra página web y en las distintas
redes sociales: YouTube, Facebook, Instagram y Twitter.

En estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo, donde se ha declarado una pandemia con el
coronavirus y nos vemos recluidos en nuestras casas y alejados de la posibilidad de recibir a Jesús
participando en la Santa Misa, podemos crecer en devoción a Jesús en el lugar donde te toque estar. ¡No
te desanimes! ¡Jesús te acompaña siempre y está contigo en este momento de dolor y sufrimiento que
estás viviendo!

Le pido a la Santísima Virgen María que te ayude a enamorarte cada día más de su Hijo Jesús presente en
la Eucaristía en cada Sagrario del mundo y en cada Capilla de Adoración.

Padre Marcelo Marciano


04
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
EXPLICACIÓN
DE LAS DISTINTAS
PARTES DE LA MISA
La Misa es el sacrificio de Cristo que se ofreció a sí mismo una vez para siempre en la Cruz. Es el centro de
nuestra vida cristiana y la acción de gracias que presentamos a Dios por su gran amor hacia nosotros.

Tiene dos partes centrales: la liturgia de la palabra (después de estar bien preparados por la petición de
perdón de los pecados) y la liturgia de eucaristía, que es el ofrecimiento al Padre por parte de Jesús en el
Espíritu Santo y nuestra, pues también nosotros somos hijos de Dios.

Para saber aprovechar los grandes frutos espirituales que se nos dan a través de la Celebración Eucarística
hay que conocerla, entender sus gestos y símbolos y participar en ella con devoción y reverencia.

1- Rito Inicial
SEÑAL DE LA CRUZ
La Misa empieza propiamente con la señal de la cruz y terminará también de la misma manera, cuando
recibimos la bendición final. Hacer la señal de la cruz nos recuerda que le pertenecemos a Cristo. En el
lenguaje bíblico, el nombre representa a la persona misma. Empezar en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo no es sólo mencionar el nombre de Dios, sino ponernos en su presencia.

ACTO PENITENCIAL

Puestos en la presencia de Dios, la Iglesia nos invita a reconocer con humildad que somos pecadores. Porque
como dice san Pablo: “Mi proceder no lo comprendo, pues no hago el bien que quiero, sino el mal que no
quiero” (Rm 7, 15). Algo así nos sucede a todos. Por eso, al empezar la Eucaristía reconocemos humildemente
frente a Dios y todos nuestros hermanos que somos pecadores. Y para pedirle perdón a Dios, usamos las
palabras del ciego que oyó que Jesús pasaba cerca y como sabía que no podía curarse a sí mismo, sino
necesitaba del auxilio de Dios, se puso a gritar en medio de la multitud: “Señor, ten piedad de mí”. Así, con
confianza en la misericordia de Dios, rezamos también el “Señor ten piedad”.

[Link]
05
#VIVEJESÚS | EXPLICACIÓN DE LAS DISTINTAS PARTES DE LA MISA
CANTO DE GLORIA
En los domingos y solemnidades se reza este himno, que resume el sentido máximo de la vida cristiana: darle
gloria a Dios. Alabar a Dios, no sólo porque es bueno, o porque nos ayuda, o por las cosas que nos da. Darle
gloria por quién es Él, porque es Dios. Nos ayuda a estar bien orientados, a afirmar que el sentido máximo de
nuestra vida es Él.

ORACIÓN COLECTA
Este no es el momento en el que se pasa la limosna, eso viene después. Se trata de la oración colecta. Es el
momento en el que el sacerdote invita a toda la comunidad a rezar pidiendo. Por eso al empezar la oración el
sacerdote dice a todos: “oremos”. Y extiende las manos en señal de súplica. Es el momento de recogernos
todos en silencio y pedirle también al Señor por nuestras necesidades. Al terminar la oración colecta todos
nos unimos a lo que el sacerdote ha pedido, diciendo juntos: ¡Amén! Se llama colecta porque es la oración que
recoge las peticiones de todos. Porque como dice el Señor en el Evangelio: “Si dos de ustedes se ponen de
acuerdo en la tierra para pedir algo, lo conseguirán de mi Padre que está en los Cielos” (Mt 18, 19-20). Y es una
oración que nos une con toda la Iglesia, ya que en cualquier rincón del mundo donde se celebre la Misa ese
día, se pedirá por lo mismo.

2- Liturgia de la Palabra
El Señor Jesús, antes de alimentarnos con su Cuerpo y con su Sangre en la mesa del sacrificio, nos alimenta
primero en la mesa de la Palabra. A través de las lecturas, vamos a escuchar directamente a Dios que nos
habla a nosotros, que somos su pueblo.

LECTURAS

La primera lectura está tomada de alguno de los libros del Antiguo Testamento. Es importante meditarlas,
porque por estas palabras, Dios fue preparando a su Pueblo para la venida de Cristo. Y también nos preparan
a nosotros para escuchar a Jesús, ya que la primera lectura está directamente relacionada con el Evangelio
que se va a leer.

Después de la primera lectura, se lee el salmo. Los salmos siempre han sido una oración muy importante en
la historia de la Iglesia, porque cuando rezamos con los salmos rezamos con las mismas palabras de Dios,
palabras que Él pone en nuestra boca para que sepamos cómo pedir, cómo expresarnos. Con los salmos
aprendemos a rezar, aprendemos a hablar con Dios, usando sus mismas palabras, que se convirtieron en
oración.

La segunda lectura está tomada del Nuevo Testamento: de las cartas de San Pablo, o las Epístolas Católicas o
de la carta a los Hebreos o el Apocalipsis. Es decir, son los escritos de los apóstoles, escuchamos la
predicación de los primeros hombres a los que Jesús les dijo: “Vayan y hagan discípulos míos a todas las
naciones… enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado.” (Mt 28, 19-20)

[Link] 06
#VIVEJESÚS | EXPLICACIÓN DE LAS DISTINTAS PARTES DE LA MISA
EVANGELIO
En la primera lectura Dios nos habló por sus profetas, en la segunda por sus apóstoles, ahora en el Evangelio
nos habla directamente por medio de su Hijo Jesucristo. Es el momento más importante de la liturgia de la
Palabra, vamos a escuchar directamente a Jesús hablando, enseñando, curando. La palabra Evangelio significa
“buena noticia” y esta buena noticia no es sólo un mensaje, ¡es Jesús mismo! ¡La mejor noticia que ha existido!
Es un momento muy importante, por eso nos ponemos de pie, cantamos con alegría el aleluya y el Evangelio
es proclamado por el sacerdote. Lo escuchamos de pie, en señal de atención y de la prontitud que queremos
tener para seguirlo. Y al iniciar, nos hacemos la señal de la cruz en la frente, la boca y el pecho, como diciendo
que recibimos la Palabra de Dios en la mente, la confesamos con la boca y la guardamos en el corazón.

Y POR ÚLTIMO… LA HOMILÍA


No basta oír la Palabra de Dios, sino que también necesitamos que nos sea explicada de manera adecuada.
Homilía viene de una palabra griega que significa “diálogo”, “conversación”. Es el momento en el que el
sacerdote explica los pasajes proclamados para poder ahondar en ellos. Si en el Evangelio Dios nos habla por
su Hijo Jesucristo, en la homilía nos habla por su Iglesia.

3- Liturgia de la Eucaristía
La liturgia de la Eucaristía el momento más importante de la Misa. Ésta tiene tres partes: El rito de las
ofrendas, la Gran Plegaria Eucarística (que es el núcleo de toda la celebración) y el rito de comunión.

PRESENTACIÓN DE DONES

Es el momento en el cual se lleva al altar el pan y el vino, dos alimentos muy sencillos, que el sacerdote
ofrecerá a Dios para que Cristo se haga presente en la Eucaristía. La sencillez de estos alimentos nos recuerda
al niño que le llevó a Jesús sus ofrendas, cinco panes y dos peces. Era todo lo que tenía, pero esa pequeñez,
puesta en las manos de Jesús, se convirtió en abundancia y alcanzó para alimentar a una multitud inmensa e
incluso sobró. Así nuestras sencillas ofrendas de pan y vino, puestas en las manos del Señor, también se
convertirán en abundancia, en lo más grande, en el Cuerpo y la Sangre de Cristo para alimentar a una gran
multitud que está hambrienta de Dios. En cada Misa, ¡nosotros somos esa multitud! Junto a este pan y vino, le
presentamos también a Dios, de manera simbólica, algo de nosotros mismos. Le ofrecemos nuestros
esfuerzos, sacrificios, alegrías y dolores. Le ofrecemos nuestra fragilidad para que Él haga obras grandes con
nosotros. Para que cuando Dios convierta el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre, también nos convierta a
nosotros, nos haga mejores, más semejantes a Él.

[Link] 07
#VIVEJESÚS | EXPLICACIÓN DE LAS DISTINTAS PARTES DE LA MISA
ORACIÓN SECRETA
Terminada la presentación de los dones, el sacerdote se inclina ante el altar y dice una oración secreta. Es
secreta pero no en el sentido que nadie la pueda conocer, sino en que la dice en voz baja. Son varios los
momentos en los que el sacerdote dice una oración secreta. En esta ocasión dice: “Acepta, Señor, nuestro
corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu
presencia, Señor, Dios nuestro”. Es un momento importante porque manifiesta que cuando el sacerdote
celebra la Misa, está rezando, no simplemente repite gestos mecánicos, sino está dialogando con Dios.

PREFACIO
Esta palabra viene de dos palabras en latín: pre – factum, que significa literalmente “antes del hecho”. Y se
llama así porque está justamente antes del hecho más importante de toda la Misa: la plegaria eucarística, que
son todas las oraciones que rodean el momento de la consagración. En el prefacio hay un diálogo con el
sacerdote, que siempre dice: “Levantemos el corazón. Lo tenemos levantado hacia el Señor”. Es que en el
prefacio hemos dado gracias a Dios, hemos reconocido sus obras de amor y lo alabamos. Todo esto
verdaderamente eleva nuestro corazón. Ésa es la actitud interior a la que la liturgia nos conduce, elevar el
corazón para estar listos para el momento más importante: cuando Cristo se haga presente con su Cuerpo y
su Sangre. Por eso el Papa Benedicto decía: “Debemos elevar nuestro corazón al Señor no sólo como una
respuesta ritual, sino como expresión de lo que sucede en este corazón que se eleva y arrastra hacia arriba a
los demás”.

SANTO
El prefacio termina con este canto de alabanza a Dios. La letra está tomada totalmente de las Sagradas
Escrituras. La primera parte, es un canto que hemos aprendido del coro de los ángeles, que el profeta Isaías
oyó y vió que le cantaban a Dios junto a su trono. El tres veces santo repetido, nos recuerda las tres personas
divinas de la Santísima Trinidad. Y la segunda parte es la aclamación que le dicen a Jesús cuando está
entrando montado en un burrito a Jerusalén el domingo de Ramos: “¡Bendito el que viene en nombre del
Señor, hossana!” Estaban felices aclamando a Jesús, el rey esperado, que entraba a su ciudad. Nosotros en la
Misa también aclamamos a Cristo que está a las puertas de hacerse presente ante nosotros. Por eso podemos
decir que el santo, es un canto de hombres y ángeles, que nos unimos para alabar a Dios.

EPÍCLESIS
Es el momento en el cual se invoca al Espíritu Santo para que santifique las ofrendas de pan y vino que hemos
presentado. Por eso en ese momento el sacerdote extiende e impone las dos manos sobre las ofrendas. Así
como el Espíritu Santo descendió sobre la Virgen María para que concibiera e hiciera presente a Jesús en su
seno, ahora invocamos al Espíritu Santo para que descienda sobre estos dones y también haga presente a
Cristo entre nosotros.

[Link] 08
#VIVEJESÚS | EXPLICACIÓN DE LAS DISTINTAS PARTES DE LA MISA
RELATO DE LA INSTITUCIÓN Y CONSAGRACIÓN
Hemos llegado al corazón de la plegaria eucarística, al momento más importante de la Misa. Siguiendo el
mandato que Jesús le dio a sus apóstoles: “Hagan esto en memoria mía”, el sacerdote, actuando en la persona
misma de Cristo, pronuncia las palabras de la institución de la Eucaristía, las mismas que Jesús pronunció el
día de la Última Cena. Y esas palabras tienen el poder de transformar la realidad. Así como cuando Dios dijo:
“que se haga la tierra”, y la tierra se hizo. Cuando Jesús le dijo al paralítico: “toma tu camilla, levántate y anda”
y el paralítico que nunca había podido caminar, se puso de pie y empezó a caminar. O cuando le dijo a su
amigo Lázaro que llevaba 3 días en la tumba: “¡Lázaro sal fuera!” y Lázaro volvió a la vida y salió de la tumba.
Así como Dios, cuando pronuncia su Palabra, la Creación le obedece, en la Misa, cuando el sacerdote
pronuncia las palabras actuando en la persona de Cristo: “tomen y coman que esto es mi cuerpo…”, “tomen y
beban que esto es mi sangre…”, su Palabra, que es eficaz, transforma la realidad y las ofrendas de pan y vino
dejan de serlo y se convierten realmente, en el cuerpo y la sangre del Señor Jesús. Verdaderamente Cristo, en
su cuerpo, sangre, alma y divinidad.

PADRE NUESTRO
Antes de recibir la comunión, la Iglesia nos invita a rezar la oración que Cristo nos enseñó. San Cipriano decía:
“¿Qué oración podría escuchar el Padre más gustosamente que aquella en la que escucha la voz de su Hijo
único, de Jesucristo?”. Cuando rezamos el Padre nuestro, el Padre reconoce la voz de su Unigénito en
nosotros. Y es así, porque cuando rezamos el Padre nuestro, estamos rezando no con nuestras palabras, sino
con las palabras de Dios, con las mismas palabras con las que Jesucristo nos enseñó a rezar. La oración no es
Padre mío, sino nuestro. Es una invitación al amor entre nosotros, a la fraternidad, a la hermandad, a la
reconciliación. El Papa Francisco lo ha dicho muy claramente: “Esta es una oración que no se puede rezar con
enemigos en el corazón, con rencores con el otro”. Es una oración que prepara nuestro corazón, porque nos
invita a la comunión.

COMUNIÓN
Cuántas veces hemos dicho: ¡me muero de hambre! Tanto así nuestro cuerpo rechaza la experiencia de tener
el estómago vacío, que nos expresamos así. Pero tenemos un hambre más profundo aún. El hambre de Dios.
Cristo se hace alimento, porque no quiere dejarnos vacíos, Él ha venido a traernos vida y vida en abundancia.
Es el momento de la comunión. Es cuando el sacerdote se acerca a distribuir el alimento de la Eucaristía. Se le
llama también comunión porque al recibir el cuerpo de Cristo, entramos en una íntima y profunda común –
unión con Él y entre nosotros. Cuando alguien come algo, eso que ha comido se convierte en parte de su
cuerpo y se hace uno Él y ya nadie lo puede separar. Cuando recibimos el Cuerpo de Cristo, con este alimento
sucede algo distinto, no sólo se vuelve parte de nosotros, sino sobre todo nosotros nos volvemos en aquello
que comemos, nos Cristificamos, nos hacemos más como el Señor. Este es el verdadero alimento, el alimento
de vida eterna, que quien lo reciba, vivirá para siempre.

[Link] 09
#VIVEJESÚS | EXPLICACIÓN DE LAS DISTINTAS PARTES DE LA MISA
4- Ritos de Conclusión
BENDICIÓN FINAL Y DESPEDIDA
La Misa termina como la empezamos, con la señal de la cruz. Podemos ir en paz, porque hemos visto a Dios,
nos hemos encontrado con Él y estamos renovados para seguir en la misión que Dios nos encarga. Al
terminar la Misa el sacerdote nos da la bendición final. La palabra bendición viene de dos palabras: bien y
decir. Decir bien de alguien. Generalmente cuando alguien nos halaga, eso no nos hace ni mejores ni peores
personas. Pero cuando Dios dice bien de nosotros, su Palabra sí nos hace distintos, nos da esa gracia para
librar el buen combate de la fe. Así termina la Misa y estamos listos para seguir adelante con nuestra vida
cristiana.

"El hombre debería temblar, el mundo


debería vibrar, el Cielo entero debería
conmoverse profundamente cuando el
Hijo de Dios aparece sobre
el altar en las manos
del sacerdote".
~San Francisco de Asis

[Link] 10
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
¿QUÉ ES LA
ADORACIÓN AL
SANTÍSIMO?
Adorar el Santísimo es adorar la divina presencia real de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, en la Eucaristía.
Adoramos a Dios en Jesucristo, y Dios es Uno y Trino, porque en Dios no hay divisiones. Jesucristo es Uno con
el Padre y el Espíritu Santo y, como enseña el Concilio de Trento, está verdaderamente, realmente y
sustancialmente presente en la Eucaristía.

La Iglesia cree y confiesa que “en el augusto sacramento de la Eucaristía, después de la consagración del pan y
del vino, se contiene verdadera, real y sustancialmente nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero
hombre, bajo la apariencia de aquellas cosas sensibles» (Trento 1551).

El fundamento primero de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento es la divina Presencia real del
Señor. Ahí está Cristo, el Señor, Dios y hombre verdadero, mereciendo absolutamente nuestra adoración y
suscitándola por la acción del Espíritu Santo. No está, pues, fundada la piedad eucarística en un puro
sentimiento, sino precisamente en la fe.

La Eucaristía es el mayor tesoro de la Iglesia ofrecido a todos para que todos puedan recibir por ella gracias
abundantes y bendiciones. La Eucaristía es el sacramento del sacrificio de Cristo del que hacemos memoria y
actualizamos en cada Misa y es también su presencia viva entre nosotros. Adorar es entrar en íntima relación
con el Señor presente en el Santísimo Sacramento.

Adorar a Jesucristo en el Santísimo Sacramento es la respuesta de fe y de amor hacia Aquel que siendo Dios
se hizo hombre, hacia nuestro Salvador que nos ha amado hasta dar su vida por nosotros y que sigue
amándonos. Es el reconocimiento de la misericordia y la majestad del Señor, que eligió el Santísimo
Sacramento para quedarse con nosotros hasta el fin de mundo. El cristiano, adorando a Cristo reconoce que
Él es Dios, y el católico adorándolo ante el Santísimo Sacramento confiesa su presencia real y verdadera en la
Eucarística.

[Link]
11
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
ALGUNOS TIPS
PARA TU
HORA DE
ADORACIÓN
HACER SILENCIO EN EL CORAZÓN, ES DECIR, SIMPLEMENTE MIRALO Y DEJA
QUE SEA ÉL QUIEN HAGA EN TÍ.

HABLA CON ÉL. CONTALE TUS PROBLEMAS, QUE ÉL YA CONOCE, PERO SE


COMPLACE DE QUE TÚ SE LO DIGAS Y BUSQUES EN ÉL LA SOLUCIÓN, LA LUZ Y
LA RESPUESTA.

AGRADECE LOS DONES Y BENDICIONES QUE TE HA DADO.

ALABA AL SEÑOR, ÉL ES DIGNO DE TODA ALABANZA, HONOR Y GLORIA.

REZA E INTERCEDE POR LAS PERSONAS QUE CONOCES Y SABES QUE


NECESITAN DE TU ORACIÓN.
PODÉS LLEVAR TUS AURICULARES Y ESCUCHAR MÚSICA QUE TE AYUDE A
REZAR, YA QUE EN LAS CAPILLAS SE HACE SILENCIO PARA RESPETAR A LOS
OTROS ADORADORES QUE TIENEN SU FORMA DE REZAR.

PODÉS LEER ALGÚN PASAJE DE LA SAGRADA ESCRITURA O EL EVANGELIO DEL


DÍA Y MEDITARLO.

TAMBIÉN PODÉS LEER TEXTOS ESPIRITUALES QUE TE AYUDEN A REZAR.

SE PUEDE REZAR EL ROSARIO QUE ES COMO CONTEMPLAR A JESÚS CON LOS


OJOS Y EL CORAZÓN DE MARÍA

PODÉS REPARAR POR LOS SACRILEGIOS, BLASFEMIAS, ULTRAJES E


INDIFERENCIAS COMETIDOS CONTRA DIOS, CONTRA LA SANTÍSIMA VIRGEN O
CONTRA LOS SANTOS.

12
[Link]
"La Eucaristía es la fuente y,
al mismo tiempo, la cumbre de
toda la evangelización, puesto
que su objetivo es la comunión
de los hombres con Cristo y, en
Él, con el Padre y con el
Espíritu Santo."

~Concilio Vaticano II
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN TARSICIO
“El niño mártir de la Eucaristía”

ORACIÓN INICIAL
¡Oh Jesús Sacramentado! Cuando te recibo en mi corazón siento que mi fe aumenta, mi esperanza
me fortalece y mi vida se alarga, porque, recibiendo tu cuerpo, vivo contigo y Tú vives conmigo, y el que vive
unido a Ti no morirá, porque eres Camino, Verdad y Vida Eterna. Tú eres el pan que bajó del cielo, no como el
maná que en el desierto comieron nuestros padres y murieron. El que coma este Pan vivirá eternamente. ¡Oh
alma mía, desea ese Pan celestial, que es vida, esperanza y caridad! Haz, Jesús mío, que contigo viva, sufra y
padezca en este mundo con tal de recibirte en mi corazón, porque la Comunión es mi vida. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
A san Tarsicio se le puede considerar el primer mártir de la Eucaristía. De este santo niño, porque solo tenía
12 años, se sabe muy poco. La única fuente documentada la dejó el Papa Dámaso. Tarsicio nació en el 263 en
Tarso, al igual que san Pablo, y quizás su nombre sea debido a su procedencia. Vivió en una época muy dura
para los cristianos, en las persecuciones bajo el cargo del emperador Aureliano. Todos los fieles que eran
arrestados bajo su dominio no se desconsolaban, continuaban orando y participando de la Misa.

El problema estaba en que faltaban las hostias para comulgar, y los cristianos que no estaban en prisión no
sabían cómo hacer para que ellos no dejaran de comulgar. Por eso Tarsicio se ofreció para hacer llegar las
hostias a los prisioneros, pensó que por su corta edad nadie sospecharía. El niño escondió las hostias muy
cuidadosamente en su camisa, las aferró firmemente a su pecho y partió hacia la prisión. En el camino
encontró a algunos de su grupo de amigos de juego, que lo invitaron a unirse a ellos. Tarsicio contestó que en
este momento no era posible, que tenía algo muy urgente que hacer. Los niños insistieron, y luego
comenzaron a molestarlo y a burlarse de él, porque veían que por ningún motivo el santo despegaba las
manos de su pecho.

Pero Tarsicio protegía aún más su Divino tesoro, esto provocó aún más la curiosidad de sus pares e
interesados en saber qué llevaba, lo forzaron a abrir sus brazos. Fue entonces cuando cayeron todas las
hostias por el suelo.

Al darse cuenta de que su compañero era un cristiano, comenzaron a agredirlo salvajemente y sin piedad, a
puños y patadas, como un vil acto de lo que hoy se llama bullying. A tal agresión el niño cayó inconsciente. En
ese momento se acercó un centurión que también era cristiano, alejó a los malos muchachos y enseguida
socorrió al pequeño. Pero ya no había nada que hacer. El niño había dejado este mundo y con su admirable
ejemplo de fe cristiana reforzó aún más la esperanza de aquellos que eran perseguidos.

14
[Link]
#VIVEJESÚS | SAN TARSICIO
MEDITACIÓN DEL DÍA: DAR LA VIDA POR CRISTO
¿Darías tu vida por Cristo? Jesús dijo que el amor más grande es dar la vida por sus amigos, nosotros
podemos ser amigos de Jesús si damos nuestra vida por Él. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga
su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, sí hacen lo que yo les mando.” Jn 15, 13-14.

¿Quién nos separará del amor de Cristo? Ésta es la pregunta que se hace el Apóstol en su carta a los
cristianos de Roma. Tenía entonces delante de sus ojos los sufrimientos y las persecuciones de la primera
generación de discípulos, testigos de Cristo. Palabras como tribulación, angustia, hambre, desnudez, peligro,
persecución, suplicio, sacrificio describían una realidad de sufrimiento y de martirio, que se convertiría más
tarde en la experiencia de aquellos que se habían unido a Cristo y que habían acogido Su amor con fe. San
Pablo se apresura a dar una respuesta cierta a esta pregunta: nada “podrá separarnos del amor de Dios
manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor”, nada, ni siquiera la muerte, ni las fuerzas misteriosas del mundo,
ni el porvenir, ni ninguna criatura. Puesto que Dios ha enviado al mundo a su Hijo único y este Hijo ha dado Su
vida por nosotros, un amor así no puede extinguirse. Es más fuerte que cualquier cosa y guarda para la vida
eterna a aquellos que han amado a Dios hasta el punto de dar su vida por Él. La gloria de los mártires
permanece mientras que los regímenes de persecución pasan. La fecundidad de cada anuncio y de cada
servicio en la Iglesia se mide por la disponibilidad para ser grano de trigo caído en la tierra, como Jesús, que
produjo mucho fruto al morir. Los que quieran hacer fecunda la propia vida, deben tomar decisiones en la
lógica de un compromiso que requiere sacrificio, sin excluir el sacrificio de su propia vida.

Jesús no nos pide perder la vida material para tener la vida espiritual; más bien vivir nuestra existencia, no
para la conservación y apego a nosotros mismos, sino en el don y en el amor hacia los otros. Sólo el que se da
totalmente por amor lleva fruto y se abre a la verdadera vida. El amor verdadero es dar tu vida, tu propia
voluntad, por aquello que amas en este mundo. Esta actitud de desinterés en uno mismo y obediencia es
reconocida por el Espíritu. La mente del Espíritu es vida y paz.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Probablemente en los lugares donde vivimos y nos movemos es muy probable que no muramos mártires. Si
bien, es probable que no nos toque el martirio por amor a Jesús, vivimos el martirio de ser perseguidos por
nuestros familiares y amigos por seguir a Jesús y vivir nuestra fe. ¿Estás dispuesto a dar la vida por Cristo? ¿A
hablar de Su amor a todos? ¿Estás dispuesto a que cuando te pregunten si sos católico no negarlo? Te invito a
que hoy reflexiones sobre estas preguntas.

ORACIÓN FINAL:
Jesús, que a través de los ejemplos de vida de tus santos nos inspiras a vivir una fe radical, te pido que me des
la gracia y la alegría de la conversión para asumir las exigencias de la fe; por la intercesión de María, y de tus
santos mártires hagan de mi vida un testimonio eficaz de tu amor. Amén.

15
[Link]
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
PAPA
FRANCISCO
“Pongamos la mirada en el corazón de la Iglesia: la Eucaristía”

ORACIÓN INICIAL
Jesús Maestro, tú me dices: «Yo soy la vida»; «el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida
eterna». En los sacramentos del Bautismo y de la Reconciliación me has comunicado esta vida, y en
la Eucaristía la alimentas haciéndote mi comida. Toma mi corazón; libéralo de los bienes, placeres y vanidades
de la tierra. Te amo con todo el corazón y sobre todas las cosas, porque eres bien infinito y mi felicidad eterna.
Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

Es fundamental para nosotros cristianos comprender bien el valor y el significado de la Santa Misa, para vivir
cada vez más plenamente nuestra relación con Dios.

No podemos olvidar el gran número de cristianos que, en el mundo entero, en dos mil años de historia, han
resistido hasta la muerte por defender la Eucaristía; y cuántos, todavía hoy, arriesgan la vida para participar en
la Misa dominical. En el año 304, durante las persecuciones de Diocleciano, un grupo de cristianos, del norte
de África, fueron sorprendidos mientras celebraban Misa en una casa y fueron arrestados. El procónsul
romano, en el interrogatorio, les preguntó por qué lo hicieron, sabiendo que estaba absolutamente prohibido.
Y respondieron: «Sin el domingo no podemos vivir», que quería decir: si no podemos celebrar la Eucaristía, no
podemos vivir, nuestra vida cristiana moriría. De hecho, Jesús dijo a sus discípulos: «Si no comen la carne del
Hijo del hombre, y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre
tiene vida eterna, y Yo le resucitaré el último día» (Jn 6, 53-54).

Estos cristianos del norte de África fueron asesinados porque celebraban la Eucaristía. Han dejado el
testimonio de que se puede renunciar a la vida terrena por la Eucaristía, porque esta nos da la vida eterna,
haciéndonos partícipes de la victoria de Cristo sobre la muerte. Un testimonio que nos interpela a todos y pide
una respuesta sobre qué significa para cada uno de nosotros participar en el Sacrificio de la Misa y acercarnos
a la mesa del Señor. ¿Estamos buscando esa fuente de la que “fluye agua viva» para la vida eterna, que hace
de nuestra vida un sacrificio espiritual de alabanza y de agradecimiento y hace de nosotros un solo cuerpo
con Cristo? Este es el sentido más profundo de la Santa Eucaristía, que significa «agradecimiento”:
agradecimiento a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo que nos atrae y nos transforma en Su comunión de amor.

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#VIVEJESÚS | PAPA FRANCISCO
MEDITACIÓN DEL DÍA: ¿LA MISA ES ABURRIDA?
La Eucaristía es un suceso maravilloso en el cual Jesucristo, nuestra vida, se hace presente. Participar en la
Misa «es vivir otra vez la pasión y la muerte redentora del Señor. Es una teofanía: el Señor se hace presente en
el altar para ser ofrecido al Padre en el Espíritu Santo por la salvación del mundo». El Señor está ahí con
nosotros, presente. Muchas veces nosotros vamos ahí, miramos las cosas, hablamos entre nosotros mientras
el sacerdote celebra la Eucaristía... y no celebramos cerca de Él. ¡Pero es el Señor!

Si hoy viniera aquí el Presidente de la República o alguna persona muy importante del mundo, seguro que
todos estaríamos cerca de él, querríamos saludarlo. Pero pienso: cuando tú vas a Misa, ¡ahí está el Señor! Y tú
estás distraído. ¡Es el Señor! Debemos pensar en esto. “Padre, es que las misas son aburridas” —”pero ¿qué
dices, el Señor es aburrido?” —”No, no, la Misa no, los sacerdotes” —”Ah, que se conviertan los sacerdotes,
¡pero es el Señor quien está allí!”. ¿Entendido? No lo olviden. “Participar en la Misa es vivir otra vez la pasión y
la muerte redentora del Señor”.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Hay muchas personas que van a Misa a cumplir con el precepto, pero no la viven con el corazón. Te invito a
que le pidas al Señor la gracia de meterte en el Misterio que se celebra, para que de esa forma te des cuenta
que la Misa no es aburrida, sino que es el regalo más grande que tenés en tu vida.

ORACIÓN FINAL:
Señor mío Jesucristo, conózcame a mí y que te conozca a Ti. Nada desee fuera de Ti. Aborrézcame a mí y que
te ame a Ti. Haga todas las cosas por Ti. Humílleme a mí y que te ensalce a Ti. Nada piense fuera de Ti.
Mortifíqueme a mí y viva en Ti. Reciba todo lo que venga como de Ti. Persígame a mí y siempre anhele
seguirte a Ti. Huya de mí y que te tema a Ti. Desconfíe de mí y confíe en Ti. Quiera obedecer por Ti. A nada me
apegue sino a Ti, y sea pobre por Ti. Mírame para que te ame. Llámame para que te vea. Y para que
eternamente te goce. Amén.

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MILAGRO

#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO


EUCARÍSTICO
LANCIANO
“Absolutamente inexplicable, el gran milagro
eucarístico de Lanciano ¡ya dura 1300 años!”

ORACIÓN INICIAL
Señor mío Jesucristo, que por amor a los hombres estás noche y día en este sacramento, lleno de piedad y de
amor, esperando, llamando y recibiendo a cuantos vienen a visitarte: creo que estás presente en el
Sacramento del Altar. Te adoro desde el abismo de mi nada y te doy gracias por todas las mercedes que me
has hecho, y especialmente por haberte dado Tú mismo en este sacramento. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Era aproximadamente el año 700, en el pueblo italiano de Lanciano. Allí vivían, en el monasterio de San
Longino, los monjes de San Basilio. Entre ellos, uno que creía más en su cultura mundana que en las cosas de
Dios. Su fe parecía vacilante y, a diario, le perseguía la duda de que la hostia consagrada fuese el verdadero
Cuerpo de Cristo, y el vino Su verdadera Sangre.

La Gracia Divina, sin embargo, nunca le abandonó, haciéndole rezar continuamente para que esa insidiosa
espina de la duda saliera de su corazón. Cierta mañana, celebrando la Santa Misa atormentado más que
nunca por la duda, vio, tras pronunciar las palabras de la consagración, que la hostia se convertía en Carne
viva y el vino en Sangre viva. Se sintió confuso y dominado por el temor ante tan asombroso milagro,
permaneciendo largo tiempo transportado en un éxtasis sobrenatural. Hasta que, en medio de gran alegría y
con el rostro, bañado en lágrimas, se volvió a los presentes y dijo: “¡Oh bienaventurados testigos, ante
quienes, para confundir mi incredulidad, el Santo Dios quiso revelarse en este Santísimo Sacramento y
hacerse visible a nuestros ojos! ¡Venid, hermanos, y admirad a nuestro Dios que se acercó a nosotros! ¡Aquí
está la Carne y la Sangre de nuestro amado Cristo!”

La Hostia-Carne presenta, como aún hoy se puede observar, una coloración ligeramente oscura, volviéndose
rosacea cuando se la ilumina por el lado opuesto, y tiene apariencia fibrosa; la Sangre es de color terroso,
entre el amarillo y el ocre, coagulado en cinco fragmentos de forma y tamaño [Link] la emoción
del pueblo, y dadas al Cielo las gracias debidas, las reliquias fueron custodiadas en un tabernáculo de marfil. A
partir de 1713, y hasta hoy, la Carne pasó a ser conservada en una custodia de plata, finamente cincelada, al
estilo napolitano. La Sangre está contenida en una rica y antigua ampolla de cristal de roca.

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#VIVEJESÚS | MILAGRO EUCARÍSTICO EN LANCIANO
MEDITACIÓN DEL DÍA: ¿ESTÁ REALMENTE JESÚS EN LA EUCARISTÍA?
A los reconocimientos eclesiásticos del milagro, hay que añadir el pronunciamiento de la ciencia moderna a través de
minuciosas y rigurosas pruebas de laboratorio. En noviembre de 1970, los frailes menores conventuales, a cuya
custodia está la Iglesia del milagro, decidieron confiar a dos médicos, de renombre profesional e idoneidad moral, el
análisis científico de las reliquias. Después de algunos meses de trabajo, el 4 de marzo de 1971, los investigadores
publicaron un informe con el resultado de los análisis:

- La Carne es carne verdadera.


- La Sangre es sangre verdadera.
- La Carne y la Sangre pertenecen a la especie humana.
- La Carne es del tejido muscular del corazón: miocardio, endocardio y nervio vago.
- La Carne y la Sangre son del mismo tipo sanguíneo, AB.
- “Coincidencia” extraordinaria: es el mismo tipo de sangre (AB) encontrado en el Santo Sudario de Turín.
- Se trata de carne y sangre de una Persona Viva, o sea, que vive actualmente: están como si acabaran de ser retirados
de un ser humano vivo.
- En la Sangre se encontraron, además de las proteínas normales, los siguientes minerales: cloratos, fósforo,
magnesio, potasio, sodio y calcio.
- La Carne y la Sangre han permanecido durante nada menos que doce siglos en estado natural y expuestos a los
agentes físicos, atmosféricos y biológicos, y aún así se conservan, lo que constituye un fenómeno absolutamente
extraordinario.

Otro detalle inexplicable: al pesarse los glóbulos de sangre coagulado – y todos son de tamaños diferentes -, ¡cada uno
de ellos tiene exactamente el mismo peso que los cinco glóbulos juntos! ¡Dios parece alterar el peso normal de los
objetos! Antes incluso de redactar el documento sobre el resultado de las investigaciones, realizadas en Arezzo, los
doctores Linoli y Bertelli, estupefactos, enviaron a los frailes un telegrama en los siguientes términos: “Et Verbum
caro factum est” – “¡Y el Verbo se hizo Carne!” .

PROPÓSITO DEL DÍA:


Este milagro eucarístico nos ayuda a darnos cuenta que la vida de fe es como un electrocardiograma, hay momentos
en que estamos elevados espiritualmente y hay otros en que nos cuesta perseverar. Hoy te invito a que pienses en la
posibilidad de no esperar hasta el domingo que viene para ir a Misa, sino a que puedas comenzar a asistir también los
días de semana. Recibir a Jesús en cuerpo y sangre es el don más grande que tenemos.

ORACIÓN FINAL:
Creo, Jesús mío, que eres el Hijo de Dios vivo, que has venido a salvarnos. Creo que estás presente en el augusto
Sacramento del Altar. Creo que estás por amor a mí en el Sagrario, noche y día. Creo que has de permanecer con
nosotros hasta que se acabe el mundo. Creo que bendices a los que te visitan y que atiendes los ruegos de tus
adoradores. Creo que eres el Viático de los moribundos que te aman, para llevarlos al Cielo. Creo en Tí, y creo por los
que no creen.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN BERNARDO
DE CLARAVAL
“El cazador de almas y vocaciones”

ORACIÓN INICIAL
Te rogamos, Señor, que des fuerza a tus hijos con estos alimentos celestiales, para que, manteniéndose fieles
a su vocación evangélica, sean en todas partes la imagen viva de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de
los siglos. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
San Bernardo fue protagonista de un Milagro Eucarístico muy importante. El Duque de Aquitania se había
separado de la Iglesia Católica y no tenía ninguna intención de regresar a ella. San Bernardo, después de
celebrar la Misa, llevó hasta el Duque el Santísimo Sacramento. Este se sintió sacudido por una fuerza
misteriosa que le hizo caer a tierra y arrodillado pidió perdón por haberse separado de la Iglesia Católica.

Uno de los biógrafos de San Bernardo cuenta que el santo “se había dirigido hacia Aquitania para lograr que
un Duque de esa provincia se reconciliara con la Iglesia. Viendo que éste se negaba a la reconciliación, el santo
de Dios fue hacia el altar para celebrar la Misa mientras el Duque lo esperaba en la puerta de la Iglesia, ya que
estaba excomulgado. Luego de la consagración, Bernardo depositó la Hostia sobre la patena y con ella salió
de la Iglesia, mientras su rostro ardía en santa ira. Cuando llegó donde el Duque le dirigió estas palabras: “te
hemos rogado y tú nos has despreciado. He aquí que ahora ha venido hacia ti el Hijo de la Virgen, el Señor de
la Iglesia que tú persigues; he aquí, delante de ti aquel Juez en cuyas manos un día estará tu alma.

¿Osarás acaso rechazarlo como has rechazado al siervo? Resiste, si puedes”. De pronto, el Duque sintió que
sus piernas se doblaban para postrarse a los pies de Bernardo, quien le ordenó alzarse para escuchar la
sentencia de Dios. El Duque se alzó tembloroso y siguió todo aquello que Bernardo le ordenaba”

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#VIVEJESÚS | SAN BERNARDO DE CLARAVAL
MEDITACIÓN DEL DÍA: VOCACIONES Y LA EUCARISTÍA
Con motivo de las vocaciones, el Papa Francisco, se dirige a los jóvenes exhortándolos: Hemos escuchado en
el Evangelio: “Rueguen, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies” (Lc 10,2). Los obreros para la
mies no son elegidos mediante campañas publicitarias o llamadas al servicio de la generosidad, sino que son
“elegidos” y “mandados” por Dios. Él es quien elige, Él es quien manda, Él es quien encomienda la misión. Por
eso es importante la oración. La Iglesia, nos ha repetido Benedicto XVI, no es nuestra, sino de Dios. El campo a
cultivar es Suyo. Así pues, la misión es sobre todo gracia. Y si el apóstol es fruto de la oración encontrará en
ella la luz y la fuerza de su acción. En efecto, nuestra misión pierde su fecundidad, e incluso se apaga, en el
mismo momento en que se interrumpe la conexión con la fuente, con el Señor.

Un formador, me decía el otro día: évangéliser on le fait à genoux, la evangelización se hace de rodillas.
Óiganlo bien: “la evangelización se hace de rodillas”. ¡Sean siempre hombres y mujeres de oración! Sin la
relación constante con Dios la misión se convierte en función. El riesgo del activismo, de confiar demasiado en
las estructuras, está siempre al acecho. Si miramos a Jesús, vemos que la víspera de cada decisión y
acontecimiento importante, se recogía en oración intensa y prolongada. Cultivemos la dimensión
contemplativa, incluso en la vorágine de los compromisos más urgentes y duros. Cuanto más les llame la
misión a ir a las periferias existenciales, más unido ha de estar su corazón a Cristo, lleno de misericordia y de
amor. ¡Aquí reside el secreto de la fecundidad pastoral, de la fecundidad de un discípulo del Señor!

PROPÓSITO DEL DÍA:


Te invito a ofrecer la próxima celebración de la Eucaristía a la que acudas por todos los jóvenes que se
encuentran en su búsqueda vocacional, para que encuentren la claridad y la fortaleza para llevar adelante lo
que el Señor ha sembrado en su corazón.

ORACIÓN FINAL:
Acordaos, oh piadosa Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu
protección, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido abandonado de ti. Animado con esta
confianza, a ti también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis
pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. No deseches mis humildes súplicas, oh Madre
del Verbo divino, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SANTA CLARA
DE ASÍS
“Aquel que multiplica el pan en la Eucaristía, el
gran misterio de fe ¿acaso le faltará poder para
abastecer de pan a sus esposas pobres?"

ORACIÓN INICIAL
¡Oh Corazón de Jesús! Pongo toda mi confianza en Ti. De mi debilidad todo lo temo, pero todo lo espero de tu
bondad. A tu Corazón confío mi vida entera. ¡Jesús mío!, yo cuento contigo, me fío de Ti, descanso en Ti. ¡Estoy
seguro en tu Corazón! Guíame siempre con la luz de tu espiritu para que pueda llenarme me Vos. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

En 1241 los sarracenos atacaron la ciudad de Asís. Cuando se acercaban a atacar el convento que está en la
falda de la loma, en el exterior de las murallas de Asís, las monjas se fueron a rezar muy asustadas y Santa
Clara aunque enferma se hace conducir hasta cerca de la puerta del refectorio y pide que le traigan la cajita
de plata que contiene el Santísimo Sacramento de Nuestro Señor Jesucristo.

Postrada en tierra, sumida en oración rogó con lágrimas diciendo:

- “Señor, protege Tú a estas siervas tuyas, pues yo no puedo defenderlas en este trance”

Y una voz de maravillosa suavidad se dejó oír diciendo:

-“Yo seré siempre su custodia”.

- “Mi Señor, -añadió Clara- protege también, si te place, a esta ciudad que nos sustenta por tu amor”.

Y Cristo a ella:

- “Soportará molestias, más será defendida por mi fortaleza”.

Sin tardar más, de repente, el ejército sarraceno huye escapándose deprisa por los muros que habían
escalado, sin causar el menor daño ni al convento ni a sus moradoras.

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#VIVEJESÚS | SANTA CLARA DE ASÍS
MEDITACIÓN DEL DÍA: PIEDAD EUCARÍSTICA
Clara es, de hecho, junto con Francisco, su padre y amigo, uno de los testigos privilegiados de la piedad
eucarística de principios del siglo XIII. Las Hermanas Pobres de San Damián practicaban la adoración del
Sacramento. Pensemos que entonces no se trataba de una devoción arraigada y heredada de los mayores;
era “novedad” y las supone pioneras en seguir con toda su alma las directrices de la Iglesia nuestra Madre. La
piedad popular lo comprendió así y los artistas representaron repetidamente a Clara avanzando con una
custodia en sus manos. Allá en San Damián se guarda una custodia que hubo de ser de las primeras, pues, si
atendemos a los historiadores, la aparición de las primeras custodias data precisamente del siglo XIII. “Si los
contemporáneos han visto en esta representación el símbolo de la vida espiritual de Clara es porque para
ellos la adoración de Cristo velado en el Pan consagrado había dominado la vida contemplativa de Clara”.

En el pequeño monasterio tenían la cajita o arqueta de plata y marfil para la reserva del Santísimo, y de ello
hay testimonios ciertos, amén de que en 1230 el Ministro General de los Menores, Juan Parente, dispuso que
se reservase el Santísimo en “píxide” de plata o marfil en lugar bien seguro, y las hermanas lo habrían hecho
como dispuesto para toda la Orden. Se conserva una custodia que dicen está desde los tiempos de Clara. No
sabemos si esto puede probarse; sí nos sorprende que, si fuese así, las hermanas no se la hubiesen llevado a
su traslado a Asís, como todo lo demás e incluso el Cristo.

Que la piedad eucarística de Clara y sus hermanas de San Damián era extraordinaria, aun dentro del período
de florecimiento que despertaba en su tiempo, lo demuestra sobradamente la impresión que el cardenal
Hugolino muestra en carta a santa Clara, ponderando la devoción que había experimentado en su trato y
conversación.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Hoy te invito a confiar en la fuerza de Jesús presente en la Eucaristía. Jesús está allí y es remedio para tu alma.
Pedíle la gracia al Señor de confiar plenamente en Él, en Su amor, en Su misericordia; entregale tu
sufrimiento, tu dolor, tus heridas, Él está presente en el Santísimo Sacramento y se ha quedado por amor a
vos para que nunca te sientas solo.

ORACIÓN FINAL:
Gloriosa Santa Clara de Asís, por aquella fe inquebrantable que te hizo servirte de las cosas terrenas buscando
las del Cielo, por aquella esperanza firme con que venciste todas las dificultades que se oponían a tu
santificación, por aquella caridad pura y ardiente que te movió en todos los momentos de la vida, yo te suplico
con humilde confianza que intercedas ante Dios y me obtengas Su favor en lo que te pido y esperanza firme y
caridad ardiente para con Dios y el prójimo. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SOR BRIEGE
MCKENNA
“Jesús está ahí, no por lo que yo pueda
darle, sino por lo que Él me pueda dar a mi”

ORACIÓN INICIAL
¡Oh Jesús Sacramentado! Cuando te recibo en mi corazón siento que mi fe aumenta, mi esperanza Señor
perdona todos los sacrilegios eucarísticos. Señor perdona todas las Santas Comuniones indignamente
recibidas. Señor, perdona todas las profanaciones al Santísimo Sacramento del altar. Señor, perdona todas las
irreverencias en la Iglesia. Señor perdona todas las profanaciones, desprecios y abandono de los sagrarios.
Señor, perdona todos los que han abandonado la Iglesia. Señor, perdona todo desprecio de los objetos
sagrados. Señor, perdona todos los que pasaron a las filas de tus enemigos. Señor, perdona todos los
pecados del ateísmo. Señor, perdona todos los insultos a tu Santo Nombre. Señor, perdona toda la frialdad e
indiferencia contra tu amor de Redentor. Señor, perdona todas las irreverencias y calumnias contra el Santo
Padre. Señor, perdona todo desprecio de los obispos y sacerdotes. Señor, perdona todo desprecio hacia la
santidad de la familia. Señor, perdona todo desprecio a la vida humana. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

Cuenta Sor Briege en su libro "Los Milagros Sí Existen": Un día estando ante el Señor, solo miraba y adoraba al
Santísimo Sacramento y decía al Señor que no tenía mucho que decirle excepto que lo amaba. Sentí como si el
Señor me dijera: “Bueno, ¿sabes que no me tienes que decir nada? Simplemente quédate conmigo, entra en
mi presencia. No es lo que Tú hagas por mí, es lo que Yo quiero hacer por ti”.

Entonces vi la imagen de un hombre que salía de su casa y se sentaba al sol. Mientras estuvo sentado al sol,
no hacía nada, pero empezó a cambiar de color. Los que le vieron sabían que había estado tomando el sol
porque su piel lo mostraba. El hombre también lo sabía, porque sintió los efectos del sol: el calor y la luz. Oí
que el Señor me decía : “Lo mismo ocurre cuando estás en mi presencia. Sentirás los efectos del tiempo que
pasaste conmigo y la gente lo verá en tu forma de actuar”.

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#VIVEJESÚS | SOR BRIEGE MCKENNA
MEDITACIÓN DEL DÍA: ¿FE O SENTIMIENTOS?
Cuenta Sor Briege que muchas personas se acercaron a ella diciéndole: “No siento nada en la misa. Es
aburrida. Saco mucho más provecho cuando voy a un grupo de oración que está lleno de vida y me hace
sentir tan bien”. Siempre respondo: “la fe y los sentimientos son dos cosas distintas. No hay lugar en la
palabra de Dios donde Jesús haya dicho “por sus sentimientos serán salvados” o “ por sus sentimientos serán
sanados”. Él ensalzó la fe de la gente. La fe es creer en lo que no vemos. Jesús dijo: “Bienaventurados los que
creen sin haber visto”.

Esto es un gran reto para nosotros como católicos. No podemos explicar la Eucaristía porque es un milagro y
un misterio. Lo que cuenta no es entender con la mente, sino creer con el corazón. No son los sentimientos
los que hacen a Cristo presente en la Eucaristía. Es el poder del Espíritu Santo que obra a través del sacerdote
ordenado lo que hace a Cristo presente para nosotros en la Eucaristía. Puede ser que yo no sienta nada, pero
aun así Jesús está ahí. (...) Era fácil aceptar a Jesús cuando estaba haciendo milagros y toda clase de signos y
maravillas, pero es difícil creer cuando no podemos entender ni podemos ver las cosas con nuestros propios
ojos. Este es el reto para el cristiano. Hemos sido llamados a creer que Jesús está en la Eucaristía y que Él nos
ama.

PROPÓSITO DEL DÍA:


En muchas oportunidades nos pasa lo mismo que Sor Briege explica, nos encontramos junto a Jesús y no
sentimos nada; es muy importante que vos sepas que el amor de Jesús está siempre, más allá de que sientas
algo o no. No te desanimes las veces en que no experimentes nada en tu oración ante Jesús en la Eucaristía, Él
está siempre presente. Hoy te invito a que reces con fuerza ante Jesús en la Eucaristía, y te preguntes si
realmente crees que Jesús está presente allí: ¿creo que ese es el regalo del que Jesús habló a sus discípulos?

ORACIÓN FINAL:
Concédeme, Dios misericordioso, que desee yo con ardor lo que Tú apruebas, que lo busque con prudencia,
lo reconozca con verdad, lo cumpla con perfección, en alabanza y gloria de tu nombre. Pon orden en mi vida, y
concédeme conocer lo que quieres que haga; concédeme cumplir debidamente lo que sea útil para la
salvación de mi alma. Que me dirija a ti, Señor, por un camino seguro, recto, agradable, y apto para llevarme
al término; un camino que no se extravíe entre las prosperidades y las adversidades, de modo que te dé
gracias en las cosas prósperas, y en las adversas conserve la paciencia, no dejándome exaltar por las primeras
ni abatir por las segundas. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN ANTONIO
DE PADUA
“Denles ustedes de comer" (Lc 9, 13)

ORACIÓN INICIAL
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor,
tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Para contrarrestar la influencia de la herejía patarina y que había desfigurado el dogma de la presencia real,
reduciendo la Eucaristía a una simple cena histórica, sólo una mera memoria, san Antonio, predicando un día
en Rimini ilustró plenamente la realidad de la presencia de Jesús en la Hostia consagrada. Sin embargo, los
líderes de la herejía no aceptaron el razonamiento del santo y trataron de desacreditar sus argumentos. Uno
de los líderes le dijo: “Menos palabras ahora, si deseas que crea en este misterio, tendrás que hacer el
siguiente milagro: traeré a mi mula, la dejaré sin comida tres días seguidos. Cuando hayan pasado los tres
días, iremos a verla juntos, yo con hierba y tú con el Sacramento. Si la mula rechaza la hierba y se arrodilla y
adora ‘tu pan’, entonces yo mismo lo adoraré”. El santo aceptó el desafío y fue a implorar la ayuda de Dios por
medio de la oración, el ayuno y la penitencia.

Durante tres días, el hereje privó a la mula de todo alimento y luego la llevó a la plaza pública. Al mismo
tiempo, San Antonio fue a la plaza en el lado opuesto, llevando en sus manos una custodia con el Cuerpo de
Cristo; todo esto en presencia de una multitud de gente deseosa de saber el resultado de este extraordinario
reto aceptado por el santo franciscano. San Antonio encaró al hambriento animal y le dijo: “En el nombre de
este Señor al que yo, aunque indigno, llevo en mis manos, te mando que vengas y reverencies a tu Creador,
de manera que la malicia de los herejes pueda ser confundida y comprendan la verdad de este Santísimo
Sacramento que los sacerdotes llevamos al altar y por el cual las criaturas están sujetas a su Creador”.
Mientras el santo pronunciaba estas palabras, el hereje mostraba cebada a la mula para que comiera, pero la
mula sin prestar atención a la comida se dirigió paso a paso y respetuosamente dobló ambas rodillas ante el
santo que sostenía elevada la Sagrada Hostia y permaneció en esa postura hasta que San Antonio le dio
permiso para levantarse.

El hereje, llamado Bonvillo, cumplió su promesa y se convirtió de todo corazón a la fe católica. El hereje se
retractó de sus errores y San Antonio, tras bendecirlo con el Santo Sacramento entre grandes aplausos, llevó
la Custodia en procesión a la Iglesia donde dio gracias a Dios por el milagro.

26
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#VIVEJESÚS | SAN ANTONIO DE PADUA
MEDITACIÓN DEL DÍA: TRANSFIGURADO EN CRISTO
Más allá de un milagro espectacular, lo que San Antonio enseñó respecto a la Eucaristía es la doctrina de la
Iglesia. Ante todo, es un don del Señor, del que el sacerdote no es el dueño sino el servidor. La Eucaristía es el
Sacramento de la Presencia de Cristo; es inevitable que la Eucaristía tenga una acción transformadora en el
corazón de cada uno que lo vive. La Eucaristía es un don de amor que sólo será plenamente comprendido en
la eternidad.

La vida de San Antonio de Padua, tan rica de dones sobrenaturales y sucesos extraordinarios, estaba fundada
en una radical piedad eucarística. Cristo, “el pan vivo bajado del Cielo”, es el único que puede aliviar el hambre
de la persona humana en todos los tiempos y en todos los lugares de la tierra. No puede hacerlo solo, sin
embargo, y por esta razón, como en la multiplicación del pan, implica a los discípulos. Para él, predicar a Cristo
es comprenderlo y explicarlo a través del misterio de la Eucaristía, viviendo en completa consistencia, su unión
con Cristo vivo y presente en el Santísimo Sacramento. Solía decir que “se esfuerza en vano en difundir la
doctrina de Cristo quien le contradice con sus obras”, de ahí sus largas horas de contemplación y profundo
silencio amoroso ante la presencia de Jesús en el Tabernáculo. Su devoción personal era el modo más
convincente de predicar lo que creía, que Jesús está presente en el Santísimo Sacramento del Altar. La fuerza y
la abundancia de milagros en su vida, tiene su fuente y profundo fundamento en su profunda vida eucarística.
La Eucaristía, celebrada y adorada, es el principio de la configuración con Cristo. En estos tiempos nosotros no
tenemos las herejías del pasado; sino, más bien, la praxis de la indiferencia. La Sagrada Eucaristía es
simplemente ignorada y no ocupa un importante lugar para la gran mayoría de la gente.

PROPÓSITO DEL DÍA:


San Antonio creía firmemente en la presencia de Jesús en la Eucaristía y eso lo llevó a hacer “locuras”, como la
que vimos con el asno para la conversión de una persona que no creía en Dios. Hoy te invito a que hagas
“locuras” vos también y pidas ante Jesús en la Eucaristía por la conversión de tus familiares y amigos que no
creen en el amor de Dios.

ORACIÓN FINAL:
Ampárame en esta hora, ¡oh San Antonio amado! Bajo tu cuidado y protección tengan alivio los enfermos y
desvalidos. Qué se vean favorecidos los que te invocamos con fe. Yo, con toda confianza, te invoco en esta
ocasión y vivo con la esperanza de obtener tu protección. Amén.

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"Quien se alimenta de Cristo
en la Eucaristía no tiene que
esperar el más allá para
recibir la vida eterna: la
posee ya en la tierra como
primicia de la plenitud
futura, que abarcará al
hombre en su totalidad."

~San Juan Pablo II


#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
MILAGRO
EUCARÍSTICO
EN ORVIETO
“La Eucaristía es una escuela de bendición. Dios dice
bien de nosotros, sus hijos amados, y así nos anima a
seguir adelante.”

ORACIÓN INICIAL
Te adoro en el sacramento de tu amor. Te adoro en todos los Sagrarios del mundo. Te adoro, sobre todo, en
donde estás más abandonado y eres más ofendido. Te ofrezco todos los actos de adoración que has recibido
desde la institución de este Sacramento y recibirás hasta el fin de los siglos. Te ofrezco principalmente las
adoraciones de tu Santa Madre, de San Juan, tu discípulo amado, y de las almas más enamoradas de la
Eucaristía. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Ángel de mi Guarda, ve y visita en mi nombre
todos los Sagrarios del mundo y pídele Su bendición para mí. Amen.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
A mediados del siglo XIII, el P. Pedro de Praga dudaba de la presencia de Cristo en la Eucaristía y realizó una
peregrinación a Roma para rogar sobre la tumba de San Pedro una gracia de fe. A su regreso, mientras
celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró y manchó el
corporal con la Preciosa Sangre. La noticia llegó rápidamente al Papa Urbano IV, que se encontraba muy cerca
en Orvieto, y pidió que le trajeran el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión y se dice que el
Pontífice, al ver el milagro, se arrodilló frente al corporal y luego se lo mostró a la población. Más adelante, el
Santo Padre publicó la bula “Transiturus”, con la que ordenó que se celebrara la Solemnidad de Corpus Christi
en toda la Iglesia el jueves después del domingo de la Santísima Trinidad.

Asimismo, el Papa Urbano IV encomendó a Santo Tomás de Aquino la preparación de un oficio litúrgico para
la fiesta y la composición de himnos, que se entonan hasta el día de hoy como el Tantum Ergo. La santa
reliquia se conserva en la Catedral de Orvieto y se puede apreciar en una capilla edificada en honor a este
milagro Eucarístico. El corporal sale en procesión cada año durante la Solemnidad del Corpus Christi y preside
las celebraciones Eucarísticas en la Catedral. San Juan Pablo II, durante su visita a la Catedral de Orvieto en
1990, señaló que “Jesús se ha convertido en nuestro alimento espiritual para proclamar la soberana dignidad
del hombre, para reivindicar sus derechos y sus justas exigencias, para transmitirle el secreto de la victoria
definitiva sobre el mal y la comunión eterna con Dios”.

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[Link]
#VIVEJESÚS | MILAGRO EUCARÍSTICO EN ORVIETO
MEDITACIÓN DEL DÍA: CORPUS CHRISTI
La Solemnidad de Corpus Christi fue establecida en 1246 por el Obispo Roberto de Thorete y a sugerencia de
Santa Juliana de Mont Cornillon. Después del milagro eucarístico de Orvieto, a mediados del Siglo XIII, el Papa
Urbano IV extendió esta celebración a toda la Iglesia Universal en 1264 con la bula “Transiturus”, fijándola para
el jueves posterior al domingo de la Santísima Trinidad. El Pontífice encomendó a Santo Tomás de Aquino que
compusiera un oficio litúrgico propio e himnos que se entonan hasta nuestros dí[Link] el Vaticano la fiesta de
Corpus se celebra el jueves después de la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Mientras que en varias
diócesis se traslada al domingo posterior a la Santísima Trinidad por una cuestión pastoral.

El Papa San Juan Pablo II fue quien llevó la procesión anual del Corpus Christi de la Plaza de San Pedro a las
calles de [Link] Papa Francisco menciona sobre esta fiesta que: el Señor hace cosas grandes con nuestra
pequeñez, como hizo con los cinco panes. No realiza milagros con acciones espectaculares, sino con gestos
humildes, partiendo con sus manos, dando, repartiendo, compartiendo. La omnipotencia de Dios es humilde,
hecha sólo de amor. Y el amor hace obras grandes con lo pequeño. La Eucaristía nos los enseña: allí está Dios
encerrado en un pedacito de pan. Sencillo y esencial, Pan partido y compartido, la Eucaristía que recibimos
nos transmite la mentalidad de Dios. Y nos lleva a entregarnos a los demás. Es antídoto contra el “lo siento,
pero no me concierne”, contra el “no tengo tiempo, no puedo, no es asunto mío".

PROPÓSITO DEL DÍA:


Cuando se celebra la Fiesta de Corpus salimos por las calles con Jesús presente en el Santísimo Sacramento. Él
va delante y nosotros atrás, siguiéndolo a Él. ¿Cómo está tu relación con Él? ¿Va delante de ti? ¿Lo seguís o le
imponés tus ideas? Hoy te invito a que pongas a Jesús delante tuyo y que escuches lo que tiene para decirte
para hacer Su voluntad.

ORACIÓN FINAL:
TANTUM ERGUM
Veneremos, pues, inclinados tan grande Sacramento; y la antigua figura ceda el puesto al nuevo rito; la fe
supla la incapacidad de los sentidos. Al Padre y al Hijo sean dadas alabanza y júbilo, salud, honor, poder y
bendición; una gloria igual sea dada al que del uno y del otro procede. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SANTO TOMÁS
DE AQUINO
“La luz de la fe hace que veamos lo
que creemos”
ORACIÓN INICIAL
Todopoderoso y eterno Dios, me acerco al sacramento de tu Unigénito Hijo, mi Señor Jesucristo, como
enfermo al médico de la vida, como manchado a la fuente de la misericordia, como ciego a la luz de la eterna
claridad, como pobre y mendigo al Señor del cielo y de la tierra. Ruego, pues, Señor, a tu infinita generosidad
que dignes curar mi enfermedad, lavar mis manchas, alumbrar mi ceguera, enriquecer mi pobreza, vestir mi
desnudez, para que me acerque a recibir el pan de los ángeles, al Rey de los reyes y Señor de los que
dominan, con tanta reverencia y humildad, con tanta contrición y devoción, con tanta pureza y fe, con tal
propósito e intención como conviene a la salud de mi alma. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
De tal manera se concentraba Santo Tomás en los temas que tenía que tratar, que un día estando almorzando
con el rey, de pronto dio un puñetazo a la mesa y exclamó: "Ya encontré la respuesta para tal y tal pregunta".
Después tuvo que presentar excusas al rey por estar pensando en otros temas distintos a los que estaban
tratando los demás en la conversació[Link] Romano Pontífice le encargó que escribiera los himnos para la Fiesta
del Cuerpo y Sangre de Cristo, y compuso entonces el Pange Lingua y el Tantum Ergo y varios otros bellísimos
cantos de la Eucaristía (dicen que el Santo Padre encargó a Santo Tomás y a San Buenaventura que cada uno
escribiera unos himnos, pero que mientras oía leer los himnos tan bellos que había compuesto Santo Tomás,
San Buenaventura fue rompiendo los que él mismo había redactado, porque los otros le parecían más
hermosos). Después de haber escrito tratados hermosísimos acerca de Jesús en la Eucaristía, sintió Tomás
que Jesús le decía en una visión: "Tomás, has hablado bien de Mí. ¿Qué quieres a cambio?". Y el santo le
respondió: "Señor: lo único que yo quiero es amarte, amarte mucho, y agradarte cada vez más".

Pocos meses antes de morir tuvo una visión acerca de lo sobrenatural y celestial, y desde entonces dejó de
escribir. Preguntado por el Hermano Reginaldo acerca de la causa por la cual ya no escribía más, exclamó: "Es
que, comparando con lo que vi en aquella visión, lo que he escrito es muy poca cosa".

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#VIVEJESÚS | MILAGRO EUCARÍSTICO EN ORVIETO
MEDITACIÓN DEL DÍA: CONOCIMIENTO DE LA FE
Los santos han percibido certeramente el mensaje de Cristo y lo han vivido. En Santo Tomás de Aquino,
hombre de ciencia y de piedad, vemos cómo el estudio y la oración, la enseñanza y la predicación marcaron su
vida. Vivió la opción y la pasión por Dios. Era consciente de que se debía a Dios, y sentía la necesidad de
expresarlo en su palabra y sentimiento. Su humildad le llevaba constantemente a preguntarse si lo que
escribía sobre los misterios era correcto. Y el Señor le responderá: “Tú has hablado bien de Mí, Tomás. ¿Cuál
será tu recompensa?”. “¡Nada más que tú, Señor!” fue la respuesta de Tomás. Y esta debería ser también
nuestra respuesta desde nuestra pobreza.

El estudio busca comprender y comprendernos, para lograr el sentido de la vida, viviendo una relación
auténtica de fe en Cristo y abiertos a la acción de Su Espíritu Santo y de la Gracia, de la que brotan las virtudes
teologales y morales. El esfuerzo intelectual ha de hacerse con caridad. Este fue el impulso del pensamiento
intelectual de este gran maestro Santo Tomás. También hoy estamos necesitados de una nueva vitalidad
intelectual para una vida sencilla en sus aspiraciones, concreta en sus realizaciones, transparente en su
comportamiento. Se nos pide acoger con un pensamiento creativo en la perspectiva de la fe, las preguntas y
los retos que brotan de la vida, para hacer que emerjan con claridad las verdades últimas del ser humano. No
sólo la fe ayuda a la razón, también la razón, con sus medios, puede hacer mucho por la fe, prestándole el
servicio de “demostrar los fundamentos de la fe; explicar mediante semejanzas las verdades de la fe; rechazar
las objeciones que se levantan contra la fe”. Seguimos necesitando esa armonía natural entre la fe cristiana y
la razón para ese diálogo interreligioso.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Te invito en el día de hoy a acercarte a la vida de un santo, o al catecismo de la Iglesia para poder conocer un
poco más de la fe que proclamamos.

ORACIÓN FINAL:
Gracias te doy, Señor, Padre Santo, omnipotente y eterno Dios, porque te has dignado a saciarme a mí,
pecador e indigno siervo tuyo, sin mérito alguno, sino por tu sola misericordia, con la participación del
sacratísimo Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Te suplico que la sagrada comunión no sea
para mí motivo de castigo, sino que me auxilie para conseguir el perdón. Sea armadura de mi fe, escudo de mi
buena voluntad, muerte de todos los vicios, exterminio de todos mis carnales apetitos, aumento de caridad,
de paciencia, humildad, obediencia y de todas las virtudes. Sea perfecto sosiego de mi cuerpo y de mi espíritu,
firme defensa contra todos mis enemigos visibles e invisibles, perpetua unión contigo, único y verdadero Dios,
y sello feliz de mi dichosa muerte.

Te ruego que tengas por bien llevar a este pecador a aquel convite inefable donde Tú con tu Hijo y el Espíritu
Santo eres para tus santos luz verdadera, satisfacción cumplida, gozo perdurable, dicha consumada y felicidad
perfecta. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
TESTIMONIO
DE UN NIÑO
“La fe en la Eucaristía transformó la realidad de su
familia marcada por problemas de malos tratos,
alcoholismo y pobreza”

ORACIÓN INICIAL
Señor Jesucristo, te ruego que tu Pasión sea virtud que me fortalezca, proteja y defienda; que tus llagas sean
comida y bebida que me alimente, calme mi sed y me conforte; que la aspersión de tu sangre lave todos mis
delitos; que tu muerte me dé la vida eterna y tu cruz sea mi gloria. Que en esto encuentre el alimento, la
alegría, la salud y la dulzura de mi corazón. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

A continuación, el Padre Patricio Hileman, cuenta el conmovedor testimonio de Diego, un niño mexicano de 8
años cuya fe en Jesús Sacramentado transformó la realidad de su familia, marcada por problemas de malos
tratos, alcoholismo y pobreza. La historia sucedió en Mérida, capital del Estado de Yucatán, México, en la
primera Capilla de Adoración Perpetua que los Misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento
establecieron en esa ciudad.

El sacerdote Hileman contó que el pequeño escuchó en una de sus predicaciones “que a los que se disponen a
estar en vigilia en la madrugada, Jesús los bendecirá cien veces más. Él decía que Jesús invitaba a sus amigos a
la Hora Santa. Jesús les dijo tres veces en la madrugada: ‘¿no pueden velar una hora conmigo?’”, recordó el
sacerdote argentino. Las palabras del sacerdote hicieron que el niño decidiera hacer su vigilia a las tres de la
madrugada, algo que llamó la atención de su madre, a quien le explicó que lo haría porque “quiero que mi
papá deje de beber, deje de pegar y para que dejemos de ser pobres”.

Durante la primera semana, la madre lo acompañó y, la segunda, invitó a su papá. Un mes después
comenzaron a participar en la adoración perpetua, el papá dio testimonio de que "experimentó el amor de
Jesús y fue curado” y después “se enamoró nuevamente de la mamá en esas horas santas”. Señaló el
sacerdote Hileman: “el papá dejó de beber, dejó de pelear con la mamá y dejaron de ser pobres. Por la fe de
un pequeño de sólo 8 años, toda la familia se curó”.

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#VIVEJESÚS | TESTIMONIO DE ADORACIÓN DE UN NIÑO DE 8 AÑOS
MEDITACIÓN DEL DÍA: DEJARSE ABRAZAR POR JESÚS
Según el padre Hileman “el primer mandamiento de la adoración perpetua es dejarse ‘abrazar’ por Jesús”. “Es
el lugar donde aprendemos a descansar en el corazón de Jesús. Solamente Jesús puede abrazarte el alma”.

San Juan Pablo II manifestó su deseo de que “cada parroquia del mundo pudiera tener su capilla de adoración
perpetua, donde Jesús estuviera expuesto en el Santísimo Sacramento, en una custodia, solemnemente
adorado día y noche sin interrupción”.

Recordó también que “san Juan Pablo II hacía 6 horas de adoración al día, escribía documentos con el
Santísimo expuesto y una vez a la semana pasaba toda la noche en adoración. Ese es el secreto de los santos,
ese es el secreto de la Iglesia: estar centrados y unidos en Cristo”.

“El mismo Jesús al que seguimos adorando, amando, es quien nos da fuerza para poder apreciar cada vez más
el sacramento de la Eucaristía”, añadió el sacerdote.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Así como Juan Pablo II y los santos se dedicaban a pasar tiempo junto a Jesús en oración y adoración, tal vez
sea el momento indicado para que puedas decidirte y comenzar a tener tu hora de Adoración a la semana.
Una vez a la semana, una hora, vos y Jesús cara a cara.

ORACIÓN FINAL:
Señor Jesús, tú dabas gracias al Padre cuando veías a alguien rezar con fe. Danos la gracia de la oración
constante enviándonos tu Espíritu Santo. Tenemos que buscarte menos y mejor reconocer que estás ahí en
todos y cada uno de nosotros para que nazcas en el mundo. Gracias por este don de la oración que nos pone
en un estado de paz, que nos procura fuerza y consuelo para soportar los sufrimientos de la vida. Danos
siempre en el momento apropiado la oración que necesitemos hoy. Sé nuestro apoyo en el combate espiritual
que luchamos en la noche y el desierto. Haznos victoriosos sobre el odio por el poder de tu santo nombre.
Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SANTA
CATALINA DE
SIENA
“Grandemente infeliz es aquel que pudiendo
tener fuego se deje morir de frío, y que teniendo
comida ante sí se deje morir de hambre.”

ORACIÓN INICIAL
Dame, Señor Dios, un corazón vigilante, que ningún pensamiento curioso arrastre lejos de Ti; un corazón
noble, que ninguna indigna afección lo desvíe; un corazón firme, que ninguna adversidad destroce; un
corazón libre, que ninguna pasión violenta subyugue. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

La relación entre los santos y el Cuerpo de Cristo nos interpela. La experiencia de los místicos puede
ayudarnos a los que no somos místicos. Santa Catalina de Siena deseaba tanto recibir la Santa Comunión que
un día la Hostia consagrada voló hacia ella encontrándose al fondo de la iglesia.

En otra ocasión un episodio similar se tiñó de aspectos prácticos que se volvieron cómicos. Catalina deseaba
recibir la Comunión y fue a la cercana Iglesia de Santo Domingo donde el fraile Raimundo de Capua, su
confesor, celebraría la misa. Era tarde y, como Catalina entraba en éxtasis después de haber recibido al Señor
sacramentado, le prohibieron comulgar porque la Iglesia debía cerrar y no sabían qué hacer con alguien en
aquel estado. También san José de Cupertino entraba en éxtasis cuando iba al coro y se levantaba en vuelo,
tanto que le prohibieron bajar al coro con los demás. Catalina pacientemente aceptó no recibir la Comunión.
Pero mientras fray Raimundo de Capua concluía el rito, se dio cuenta que una parte de la Hostia consagrada,
que había fraccionado, ya no estaba. Pensando que se hubiera caído, la buscó por todos lados y dijo al
sacristán que no tocara nada porque debía ir con la santa y a su regreso aún la estaba buscando. Catalina le
habló y al final de la charla le dijo, con una sonrisa, que no se angustiara por esa fracción de hostia que no
encontraba. Fray Raimundo entendió.

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#VIVEJESÚS | SANTA CATALINA DE SIENA
MEDITACIÓN DEL DÍA: "TENEMOS HAMBRE, SEÑOR"
El Señor vino para darle vida al mundo y lo hace desafiando la estrechez de nuestros cálculos, la mediocridad
de nuestras expectativas y la superficialidad de nuestros intelectualismos; cuestiona nuestras miradas y
certezas invitándonos a pasar a un horizonte nuevo que abre espacio a una renovada forma de construir la
realidad. Él es el Pan vivo bajado del cielo, “el que viene a Mí no tendrá hambre, y el que cree en Mí no tendrá
sed jamás”. Esa muchedumbre descubrió que el hambre de pan también tenía otros nombres: hambre de
Dios, hambre de fraternidad, hambre de encuentro y de fiesta compartida.

Nos hemos acostumbrado a comer el pan duro de la desinformación y hemos terminado presos del
descrédito, las etiquetas y la descalificación; hemos creído que el conformismo saciaría nuestra sed y hemos
acabado bebiendo de la indiferencia y la insensibilidad; nos hemos alimentado con sueños de esplendor y
grandeza y hemos terminado comiendo distracción, encierro y soledad; nos hemos empachado de
conexiones y hemos perdido el sabor de la fraternidad. Hemos buscado el resultado rápido y seguro y nos
vemos abrumados por la impaciencia y la ansiedad. Presos de la virtualidad hemos perdido el gusto y el sabor
de la realidad.

Digámoslo con fuerza y sin miedo: tenemos hambre, Señor. Tenemos hambre, Señor, del pan de tu Palabra
capaz de abrir nuestros encierros y soledades. Tenemos hambre, Señor, de fraternidad para que la
indiferencia, el descrédito, la descalificación no llenen nuestras mesas y no tomen el primer puesto en nuestro
hogar. Tenemos hambre, Señor, de encuentros donde tu Palabra sea capaz de elevar la esperanza, despertar
la ternura, sensibilizar el corazón abriendo caminos de transformación y conversión. Tenemos hambre, Señor,
de experimentar como aquella muchedumbre la multiplicación de tu misericordia, capaz de romper
estereotipos y partir y compartir la compasión del Padre hacia toda persona, especialmente hacia aquellos de
los que nadie se ocupa, que están olvidados o despreciados. Digámoslo con fuerza y sin miedo, tenemos
hambre de pan, Señor, del pan de tu Palabra y del pan de la fraternidad.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Los santos tenían hambre del amor de Dios porque lo ponían en el centro de su corazón y de su vida. ¿Qué
lugar ocupa el Señor en tu vida? ¿El primero? ¿Uno más? ¿Sólo lo haces partícipe cuando lo necesitas? Te invito
a que en el día de hoy reflexiones sobre el lugar que ocupa Jesús en tu vida.

ORACIÓN FINAL:
Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de
Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No
permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y
mándame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN PASCUAL
BAILÓN
“Que mi vida los ayude a encontrar la
felicidad en el servicio a los demás”
ORACIÓN INICIAL
Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre
y nuestra sed. Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.
Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la
vida por otro. Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para
que fuesen una comunidad de amor. Gracias Señor, porque en la Eucaristía nos haces uno contigo, nos unes a
tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra. Gracias, Señor, porque todo el día
puede ser una preparación para celebrar y compartir la Eucaristía. Gracias, Señor, porque todos los días
puedo volver a empezar… y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de
transformación en ti. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
San Pascual Bailón fue un fraile franciscano que amó tanto y dedicó tantas horas de su vida al Santísimo
Sacramento del Altar, que fue declarado Patrono de los Congresos Eucarísticos y Asociaciones Eucarísticas por
León XIII el 28 de noviembre de 1897. Aunque este santo apenas sabía leer y escribir, era capaz de expresarse
con gran elocuencia sobre la presencia de Jesús en la Eucaristía. Tenía el don de ciencia infusa, es decir, poseía
un vasto conocimiento teológico sin estudio alguno, lo que sorprendió a sus maestros que solían realizarle
preguntas complejas. Sus padres fueron campesinos y él también se dedicó a este oficio desde los 7 hasta los
24 años; edad a la que ingresó al convento de los frailes menores (franciscanos) de Albatera.

Debido a su poca instrucción los franciscanos le asignaron oficios humildes. Fue portero, cocinero,
mandadero y barrendero. Su tiempo libre lo dedicaba a la Adoración Eucarística, de rodillas con los brazos en
cruz. Por las noches pasaba horas ante el Santísimo Sacramento. Continuaba su adoración tarde en la noche y
por la madrugada estaba en la capilla antes que los demás. Tiempo después fue enviado a París a entregar
una carta al general de la orden, y en el trayecto “abiertamente profesó la verdad de la Eucaristía entre los
herejes y, por ello, tuvo que pasar por graves pruebas”.

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#VIVEJESÚS | SAN PASCUAL BAILÓN
MEDITACIÓN DEL DÍA: LA HUMILDAD
El alma del hombre siente una irresistible inclinación a alcanzar un elevado ideal, un algo superior y elevado,
por eso el hombre aspira a grandezas. Para alcanzar ese ideal existen dos caminos: el de la soberbia, que
siguieron los ángeles rebeldes y tantos hombres, que cayeron en un estado miserable por dejarse arrastrar
por el orgullo, comidos por la ambición de elevarse sobre los demás; y el de la humildad, por el que el
hombre, como María y como Cristo, es ensalzado por Dios: "Porque miró la humillación de su esclava". "Dios
ensalza a los humildes y abate a los soberbios". "El que se humilla será ensalzado, el que se ensalza, será
abatido".

Santo Tomás de Aquino dice: "La humildad significa cierto laudable rebajamiento de sí mismo, por
convencimiento interior". La humildad es una virtud derivada de la templanza por la que el hombre tiene
facilidad para moderar el apetito desordenado de la propia excelencia, porque recibe luces para entender su
pequeñez y su miseria, principalmente con relación a Dios. Por eso para Santa Teresa "la humildad es andar
en verdad; que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros, sino la miseria y ser nada; y quien esto no
entiende anda en mentira".

PROPÓSITO DEL DÍA:


Pasar tiempo junto a Jesús nos hace más humildes y nos ayuda a dejar de lado nuestra soberbia. Hoy te
propongo imitar a Pascual Bailón, pasar más tiempo con Jesús en la Eucaristía y unirnos más a Jesús para ser
cada día más humildes con Él.

ORACIÓN FINAL:
Jesús, manso y humilde de corazón, (Antes de cada frase decir: Concédeme, Señor, el deseo de…)
haz mi corazón parecido al tuyo: que otros sean más amados que yo,
que otros sean más estimados que yo,
(Después de cada frase decir: Líbrame, Señor)
que otros crezcan susciten mejor opinión de la gente y yo disminuya,
Del deseo de ser alabado,
que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
del deseo de ser honrado,
que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,
del deseo de ser aplaudido,
que otros sean preferidos a mí en todo,
del deseo de ser preferido a otros,
que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda.
del deseo de ser consultado,
De ser desconocido y pobre, Señor, me alegraré,
del deseo de ser aceptado,
De estar desprovisto de perfecciones naturales de cuerpo y de espíritu.
del temor a ser humillado,
… que no se piense en mí,
del temor a ser despreciado,
que se me ocupe en los empleos más bajos,
del temor a ser reprendido,
que ni se dignen usarme,
del temor a ser calumniado,
que no se me pida mi opinión,
del temor a ser olvidado,
que se me deje el último lugar,
del temor a ser ridiculizado,
que no me hagan cumplidos,
del temor a ser injuriado,
que me reprueben a tiempo y a destiempo,
del temor a ser rechazado,
bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es
el Reino de los Cielos. 38
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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
MILAGRO
EUCARÍSTICO
EN SIENA
“La verdadera libertad de expresión no
comprende un supuesto derecho a la
ofensa o un desprecio a lo más sagrado”
ORACIÓN INICIAL
Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y mi
poseer. Vos me lo diste, a Vos, Señor, lo torno. Todo es Tuyo: dispón de ello según Tu Voluntad. Dame Tu
Amor y Gracia, que éstas me bastan. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
El día antes de la fiesta de la Asunción por la mañana, los sacerdotes de todas las iglesias de Siena
consagraron Hostias adicionales. El 14 de agosto de 1730, por la noche, ladrones entraron a la Basílica de San
Francisco y abrieron el Tabernáculo para robar el copón de oro que contenía las hostias consagradas. Se
llevaron todo, las hostias y el copón. Nadie se dio cuenta del crimen hasta la mañana siguiente, cuando los
sacerdotes de la Iglesia fueron a celebrar la Misa de la Asunción. La prueba del crimen fue confirmada cuando
alguien trajo la parte de arriba del copón, que había encontrado en la calle frente a la Iglesia.

Tres días más tarde, mientras un hombre estaba orando en la Iglesia de Santa María en Provenzano, notó que
había algo de color blanco dentro de la caja de los pobres. Esto que era blanco tenía forma redonda y parecía
brillar. Cuando el representante del Arzobispo y un sacerdote de la Basílica de San Francisco llegaron a la
Iglesia de Sta. María, abrieron la caja de los pobres y encontraron una gran cantidad de Hostias. Ellos las
contaron para ver si se había perdido alguna, la cantidad era correcta, 348 Hostias enteras y 6 mitades. El
sacerdote había consagrado 351 Hostias. Las hostias fueron recogidas y las limpiaron. Se las llevaron a la
Iglesia de San Francisco en una procesión acompañada por una gran multitud. Una vez que llegaron a la
Iglesia, las expusieron para Adoración y reparación. Todo esto fue antes de que supieran que en ellas se iba a
dar un milagro. Las Hostias no fueron distribuidas. Ante el asombro de los sacerdotes, las Hostias no se
deterioran, más bien se mantenían frescas y con olor muy agradable. Al pasar el tiempo, los franciscanos se
convencieron de que estaban presenciando un milagro continuo de preservación.

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#VIVEJESÚS | MILAGRO EUCARÍSTICO EN SIENA
MEDITACIÓN DEL DÍA: EUCARISTÍA, AMOR QUE REPARA
El ser humano es un ser necesitado de muchas cosas, pero lo que le distingue de otros seres vivos, es que es
necesitado de amor: de amar y de ser amado. Lo que nos une es rezar y reparar, ante el Señor, lo que más
nos duele: que se Le ofenda. Él nos enseña a mirar con Sus mismos ojos de la Verdad, de la Justicia, del Amor
y de la Misericordia. Lo expresa muy bien San Juan Pablo II cuando dice: “El hombre no puede vivir sin amor.
No puede comprenderse a sí mismo, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se
encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente”. Ese amor que
redime a la persona y a la sociedad tiene su máxima expresión en la Eucaristía, el gran sacramento del amor.
La verdadera libertad de expresión no comprende un supuesto derecho a la ofensa o un desprecio a lo más
sagrado. La Eucaristía es el signo sacramental de la más excelsa hermosura que existe en toda la historia de la
humanidad.

La Eucaristía es el signo más tangible del amor de Dios por el hombre, ya que renueva permanentemente Su
sacrificio por amor a nosotros; es el Misterio de nuestra unión profunda con Cristo. A través de Ella, Cristo
quiere entrar en nuestra existencia y permearla de Su gracia. ¡El amor es entrega y donación! Y en la
Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros. Nutrirnos del ‘Pan de Vida’ significa entrar en
sintonía con el corazón de Cristo, significa entrar en un dinamismo de amor y convertirnos en personas de
paz, personas de perdón, de reconciliación, de compartir solidario. Dios se hace cercano a nosotros en el
sacrificio de la Cruz, se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos Su vida que vence el mal, el
egoísmo, la muerte. Acerquémonos siempre a la Eucaristía con un corazón limpio, lleno de gracia y lleno de
misericordia y caridad.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Te invito a realizar esta oración final poniendo en oración a todos aquellos que realizan sacrilegios, para que
puedan ser transformados por el amor y la Misericordia de Dios.

ORACIÓN FINAL:
Jesús, te pedimos especialmente que te compadezcas de quienes realizan actos de sacrilegio en todo el
mundo. Reina Señor, no sólo sobre los que no se han separado de Ti sino también sobre los hijos pródigos,
haz que vuelvan pronto a la casa para que no mueran de miseria y hambre. Haz que de un extremo a otro de
la Tierra no se oiga más que una sola voz: Alabado sea el Divino Corazón por quien nos ha venido la
salvación. A Él la gloria y el honor. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SANTO CURA
DE ARS
“Si conociéramos el valor de la Santa Misa
nos moriríamos de alegría”
ORACIÓN INICIAL
Te amo, Oh mi Dios. Mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida. Te amo, Oh infinitamente
amoroso Dios, y prefiero morir amándote que vivir un instante sin Ti. Te amo, oh mi Dios, y mi único temor es
ir al Infierno porque ahí nunca tendría la dulce consolación de tu amor, oh mi Dios, si mi lengua no puede
decir a cada instante que te amo, por lo menos quiero que mi corazón lo repita cada vez que respiro. Ah,
dame la gracia de sufrir mientras que te amo, y de amarte mientras que sufro, y el día que me muera no sólo
amarte pero sentir que te amo. Te suplico que mientras más cerca estés de mi Hora Final aumentes y
perfecciones mi amor por Ti. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
El Santo Cura de Ars enseñaba a sus parroquianos sobre todo con el testimonio de su vida. De su ejemplo
aprendían los fieles a orar, acudiendo con gusto al Sagrario para hacer una visita a Jesús Eucaristía. “No hay
necesidad de hablar mucho para orar bien”, les enseñaba el Cura de Ars.

“Sabemos que Jesús está allí, en el Sagrario: abrámosle nuestro corazón, alegrémonos de Su presencia. Ésta es
la mejor oración”. Y les persuadía: “Vengan a comulgar, hijos míos, vengan donde Jesús. Vengan a vivir de Él
para poder vivir con Él”.

“Es verdad que no son dignos, pero lo necesitan”. Dicha educación de los fieles en la presencia eucarística y en
la comunión era particularmente eficaz cuando lo veían celebrar el Santo Sacrificio de la Misa. Los que asistían
decían que “no se podía encontrar una figura que expresase mejor la Adoración. Contemplaba la Hostia con
amor”.

Les decía: “Todas las buenas obras juntas no son comparables al Sacrificio de la Misa, porque son obras de
hombres, mientras la Santa Misa es obra de Dios”. Estaba convencido de que todo el fervor en la vida de un
sacerdote dependía de la Misa: “La causa de la relajación del sacerdote es que descuida la Misa. Dios mío, ¡qué
pena el sacerdote que celebra como si estuviese haciendo algo ordinario!”. Siempre que celebraba, tenía la
costumbre de ofrecer también la propia vida como sacrificio: “¡Cómo aprovecha a un sacerdote ofrecerse a
Dios en sacrificio todas las mañanas!”.

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#VIVEJESÚS | SANTO CURA DE ARS
MEDITACIÓN DEL DÍA: LA SANTA MISA Y LA CONFESIÓN
El centro de toda su vida era, por consiguiente, la Eucaristía, que celebraba y adoraba con devoción y respeto.
Otra característica fundamental de esta extraordinaria figura sacerdotal era el ministerio asiduo de las
confesiones. En la práctica del sacramento de la Penitencia reconocía el cumplimiento lógico y natural del
apostolado sacerdotal, en obediencia al mandato de Cristo: "A quienes perdonen los pecados, les quedan
perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos" (Jn 20, 23).

Benedicto XVI cuando le preguntaron si debían confesarse antes de cada Eucaristía respondió: Diría dos cosas:
la primera, naturalmente, es que no debes confesarte siempre antes de la Comunión, si no has cometido
pecados tan graves que necesiten confesión. Por tanto, no es necesario confesarse antes de cada Comunión
Eucarística. Este es el primer punto. Sólo es necesario en el caso de que hayas cometido un pecado realmente
grave, cuando hayas ofendido profundamente a Jesús, de modo que la amistad se haya roto y debas
comenzar de nuevo. Sólo en este caso, cuando se está en pecado "mortal", es decir, grave, es necesario
confesarse antes de la Comunión. Lo segundo: es muy útil confesarse con cierta frecuencia. Es verdad que
nuestros pecados son casi siempre los mismos, pero limpiamos nuestras casas, nuestras habitaciones, al
menos una vez por semana, aunque la suciedad sea siempre la misma, para vivir en un lugar limpio, para
recomenzar; de lo contrario, tal vez la suciedad no se vea, pero se acumula. Algo semejante vale también para
el alma, para mí mismo; si no me confieso nunca, el alma se descuida y, al final, estoy siempre satisfecho de
mí mismo y ya no comprendo que debo esforzarme también por ser mejor, que debo avanzar. Y esta limpieza
del alma, que Jesús nos da en el sacramento de la Confesión, nos ayuda a tener una conciencia más despierta,
más abierta, y así también a madurar espiritualmente y como persona humana. Resumiendo, dos cosas: sólo
es necesario confesarse en caso de pecado grave, pero es muy útil confesarse regularmente para mantener la
limpieza, la belleza del alma, y madurar poco a poco en la vida.

PROPÓSITO DEL DÍA:


En este día sería bueno poder realizar un examen de conciencia exhaustivo, en donde puedas realizar una
buena limpieza del alma, para cuando te sea posible acercarte con mucho deseo al Sacramento de la
Reconciliación.

ORACIÓN FINAL:
Señor Jesús, creo firmemente que estás en el Santísimo Sacramento. Te adoro como Dios verdadero, aquí
oculto. Por mis pecados te pido perdón. Y porque te amo sobre todas las cosas, deseo recibirte
espiritualmente en este momento. Habiéndome unido a Tí, te doy gracias y me someto a tu Santa Voluntad.
Amén.

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"Ahí lo tienes: es Rey de
Reyes y Señor de Señores.
-Está escondido en el Pan.
Se humilló hasta esos
extremos por amor a ti."

~San Josemaría Escrivá


#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN ANTONIO
MARÍA CLARET
"No tengo reposo, ni mi alma encuentra
consuelo sino corriendo y predicando"
ORACIÓN INICIAL
Haz, Señor, que ardamos en caridad y encendamos un fuego de amor por donde pasemos; que deseemos
eficazmente y procuremos por todos los medios contagiar a todos de tu amor. Que nada ni nadie nos
atemorice, Señor. Que nos gocemos en las privaciones. Que abordemos los trabajos, que abracemos los
sacrificios. Que nos complazcamos en las calumnias y alegremos en los tormentos. Señor, que no pensemos
sino en cómo seguir e imitar a Jesucristo en trabajar, sufrir y procurar siempre y únicamente la mayor gloria
tuya y la salvación de las almas. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
San Antonio María Claret dejó escrito en su autobiografía: “La vivencia de la presencia de Jesús en la Eucaristía,
en la celebración de la Santa Misa o en la Adoración de Jesús Sacramentado era tan profunda que no la sabía
explicar. Sentía y siento su presencia tan viva y cercana que me resulta violento separarme del Señor para
continuar mis tareas ordinarias”.

Seguro que fue por ese deseo que le consumía, por esa ansia de estar siempre con Jesús Sacramentado, que
el Señor le bendijo con una nueva gracia: el privilegio de conservar las especies sacramentales de una
comunión a otra durante nueve años.

Así lo escribió en su autobiografía: “El día 26 de agosto de 1861, hallándome en oración en la Iglesia del
Rosario de La Granja, a las siete de la tarde, el Señor me concedió la gracia grande de la conservación de las
especies sacramentales, y tener siempre día y noche el Santísimo Sacramento en mi pecho. Desde entonces
debía estar con mucho más devoción y recogimiento interior. También tenía que orar y hacer frente a todos
los males de España, como así me lo manifestaba el Señor en otras oraciones.”

Esta presencia, casi sensible, de Jesús en el P. Claret debió ser tan grande, que llegó a exclamar: "En ningún
lugar me encuentro tan recogido como en medio de las muchedumbres".

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#VIVEJESÚS | SAN ANTONIO MARÍA CLARET
MEDITACIÓN DEL DÍA: LA EUCARISTÍA, INTIMIDAD TOTAL CON DIOS
«Nos hemos convertido en Cristo. De hecho, él se ha hecho la cabeza y nosotros los miembros, el hombre
total es él y nosotros», estas atrevidas palabras de san Agustín exaltan la comunión íntima que en el misterio
de la Iglesia se crea entre Dios y el hombre, una comunión que, en nuestro camino histórico, encuentra su
signo más elevado en la Eucaristía. Los imperativos: «Tomen y coman… Beban…» que Jesús dirige a sus
discípulos están llenos de significado. El valor simbólico universal del banquete ofrecido con el pan y el vino,
ya de por sí hacía referencia a la comunión y a la intimidad. Elementos posteriores más explícitos exaltan la
Eucaristía como banquete de amistad y de Alianza con Dios. Como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica,
la misa es, «a la vez e inseparablemente, el memorial de sacrificio en que se perpetúa el sacrificio de la cruz, y
el banquete sagrado de la comunión en el Cuerpo y la Sangre del Señor».

Esta comunión con Cristo genera, por tanto, una íntima transformación del [Link] clave de toda la
espiritualidad de San Antonio es el amor al Santísimo Sacramento, que devoró su corazón durante toda su
vida. Este amor es el que le hace transformarse en Cristo, en Cristo paciente y sacrificado. Desde niño acudía
con frecuencia a la Santa Misa, reconociendo a Cristo realmente presente en la Eucaristía, fuente de toda su
vida.

Dice San Antonio: "Sentía cómo el Señor me llamaba y me concedía el poder identificarme con Él. Le pedía que
hiciese siempre Su voluntad. La vivencia de la presencia de Jesús en la Eucaristía, en la celebración de la Misa
o en la adoración de Jesús Sacramentado era tan profunda que no la sabía explicar. Sentía y siento Su
presencia tan viva y cercana que me resulta violento separarme del Señor para continuar mis tareas
ordinarias".

PROPÓSITO DEL DÍA:


La invitación de hoy es a crecer en intimidad con Jesús. El Señor siempre te espera para que pases tiempo con
Él, sería bueno que en tu día Jesús ocupe un lugar muy importante y tu corazón se llene de Su presencia.

ORACIÓN FINAL:
Jesús mío, dame tu Bendición antes de finalizar este momento de oración y que Él todo lo que consideres
oportuno que quede en mi alma permanezca en ella y pueda darte gloria y amarte más. Haz que cuando
vuelva a recibirte en la Eucaristía pueda crecer en intimidad contigo y hacerme cada vez más semejante a
Vos. Te ofrezco mi corazón para que Te adore constantemente y lo hagas más agradable a tus divinos ojos.
Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN PEDRO
JULIÁN
EYMARD
“Mira la hora de Adoración que has elegido
como una hora de Paraíso, ve como si
fueras al Cielo”

ORACIÓN INICIAL
Virgen María, Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, gloria del pueblo cristiano, gozo de la Iglesia
universal, ruega por nosotros y concede a todos los fieles verdadera devoción a la Sagrada Eucaristía, siendo
dignos de recibirla cada día.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Un apóstol eminente de la Eucaristía, san Pedro Julián Eymard, es también un fiel devoto de la Virgen María.
Ella ha tenido un lugar especial en su vida y, al final de su camino, la ha honrado con un título particular, el de
Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.

En el Corpus de 1845, experimenta una atracción eucarística muy fuerte que va a marcar su ministerio. El 21
de enero de 1851, estando orando en Fourvière, recibe la inspiración de consagrarse a una obra eucarística.
Descubre que la Eucaristía es el remedio a la indiferencia religiosa y a la increencia moderna. Una nueva
gracia en La Seyne-sur-Mer le confirma en su deseo. Orienta a los jóvenes, se prepara con los sacerdotes y
laicos para crear una nueva obra eucarística. En realidad, su proyecto quedará corto, pero tiene la conciencia
de que la Virgen María le está guiando hacia esta vocación nueva, que siente en su corazón.

Fue Nuestra Señora quien le señaló a San Pedro Julián Eymard que su apostolado sería propagar el amor y la
reparación a Jesús Sacramentado. Después de que varios años de reflexión prudente y de combate interior,
alentado por el Papa Pío IX, funda la Congregación del Santísimo Sacramento en París el 13 de mayo de 1856.
Meditando sobre María, durante su gran retiro de Roma, anota en efecto: “le debo a María la perseverancia, la
vocación, sobre todo la gracia del Santísimo Sacramento. Ella me ha dado a su Hijo como su servidor, su hijo
predilecto”.

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#VIVEJESÚS | SAN PEDRO JULIÁN EYMARD
MEDITACIÓN DEL DÍA: COMUNIÓN FRECUENTE
Ha sido un incansable promotor de la Comunión frecuente. En este texto del 1863, él expresa claramente el
papel central de la Eucaristía: «Convencido de que el sacrificio de la Santa Misa y la Comunión Cuerpo del
Señor son la fuente viva y la cumbre de toda la religión, cada uno tiene el deber de orientar su piedad, sus
virtudes y su amor de tal modo que se vuelvan medios que le permitan alcanzar ese fin: la digna celebración y
la recepción fructuosa de estos Divinos Misterios».

Él marcha en contra de la práctica de su tiempo. Bajo el pretexto del gran respeto debido al Sacramento,
muchos pastores impedían a los fieles acercarse a la mesa eucarística. Escribe en una carta: “El que quiere
perseverar que reciba a nuestro Señor. Es un pan que alimentará sus pobres fuerzas, que lo sostendrá. Y es la
Iglesia que lo quiere así. Ella aprueba la comunión diaria, como lo atestigua el Concilio de Trento. Hay gente
que dice que tenemos que ser muy prudentes. Yo les digo que este alimento tomado con intervalos tan
prolongados no es más que un alimento extraordinario, pero ¿dónde está el alimento ordinario que debe
sostenerme a diario?”

La comunión, de hecho, debe convertirse en el eje de la vida cristiana: “La Santa Comunión debe ser el fin de
toda vida cristiana: todo ejercicio que no se relaciona con la Comunión está fuera de su mejor finalidad»
Comulgar fructuosamente es un gesto que cambia la vida: «Nuestro Señor viene sacramentalmente a
nosotros para vivir ahí espiritualmente», escribe en sus notas durante el gran retiro de Roma (1865). Algunos
meses antes de morir, agregará: «El que no comulga no tiene más que una ciencia especulativa; no conoce
nada sino palabras, teorías, de las cuales desconoce el sentido... El alma que comulga no tenía primeramente
sino una idea de Dios, pero ahora, lo ve, lo reconoce a la Sagrada Mesa”.

PROPÓSITO DEL DÍA:


¿Comulgo frecuentemente? ¿Lo hago con devoción? ¿Recurro seguido al sacramento de la confesión? Recibir a
Jesús es el momento más importante de nuestro día, en ese momento nos hacemos uno con nuestro Dios
presente en la Eucaristía, por eso es importante hacerlo con un corazón agradecido y con devoción. Te invito a
que tomes conciencia de la importancia que tiene recibir a Jesús y cómo Él puede transformar tu vida y tu
corazón.

ORACIÓN FINAL:
Oh Dios, que nos dejaste en este sacramento admirable el memorial de tu Pasión y de tu Cruz; concédenos,
te suplicamos, que de tal modo veneremos los sagrados misterios de tu Cuerpo y Sangre que podamos
siempre gozar de los frutos de tu Redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN JUAN
BOSCO
“La Virgen y la Eucaristía son las dos
columnas que han de sostener
nuestras vidas”

ORACIÓN INICIAL
Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A Ti se somete mi
corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte. Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el
gusto; pero basta el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: ¡nada es más
verdadero que esta Palabra de Verdad! Que sea fructífero en nuestra alma este momento de oración y
lectura. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Así describe san Juan Bosco en sus Memorias biográficas la persecución que sufre la Iglesia en su sueño: “en
toda aquella superficie líquida se ve una multitud incontable de naves dispuestas en orden de batalla, cuyas
proas terminan en un afilado espolón de hierro a modo de lanza que hiere y traspasa todo aquello contra lo
cual llega a chocar. Dichas naves están armadas de cañones, cargadas de fusiles y de armas de diferentes
clases; de material incendiario y también de libros, y se dirigen contra otra embarcación mucho más grande y
alta, intentando clavarle el espolón, incendiarla o al menos hacerle el mayor daño posible”.Pero, continúa
escribiendo. “en medio de la inmensidad del mar se levantan, sobre las olas, dos robustas columnas, muy
altas, poco distante la una de la otra. Sobre una de ellas campea la estatua de la Virgen Inmaculada, a cuyos
pies se ve un amplio cartel con esta inscripción: Auxilium Christianorum. Sobre la otra columna, que es mucho
más alta y gruesa, hay una Hostia de tamaño proporcionado al pedestal y debajo de ella otro cartel con estas
palabras: Salus credentium”. Cuando el capitán, el Papa, “guía la nave hacia las dos columnas, y al llegar al
espacio comprendido entre ambas, la amarra con una cadena que pende de la proa a un áncora de la
columna que ostenta la Hostia; y con otra cadena que pende de la popa la sujeta de la parte opuesta a otra
áncora colgada de la columna que sirve de pedestal a la Virgen Inmaculada, entonces se produce una gran
confusión”. Todos los enemigos huyen, se dispersan, chocan entre sí y se destruyen mutuamente y en el mar
reina una calma absoluta.

“¡Sólo quedan dos medios para salvarse en medio de tanto desconcierto! -añadía, en una afirmación
válida también para hoy-: devoción a María Santísima; frecuencia de Sacramentos: Comunión
frecuente, empleando todos los recursos para practicarlos nosotros y para hacerlos practicar a los
demás siempre y en todo momento”.

48
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#VIVEJESÚS | SAN JUAN BOSCO
MEDITACIÓN DEL DÍA: LA MISA, EL CIELO EN LA TIERRA
Jesús, presente en la Eucaristía, era el centro y el amor de su vida. Cuando celebraba la misa, parecía que
estaba en presencia del Cielo en pleno, como así es en realidad, pues la Misa es el Cielo en la tierra. Cuando
celebraba la Santa Misa estaba tan bien compuesto, tan concentrado, tan devoto, tan exacto, que edificaba
grandemente a los fieles. Pronunciaba las oraciones y las partes de la Santa Misa, que se deben proferir en
alta voz, con gran claridad para que las oyesen todos los asistentes, y con mucha unción. Experimentaba un
gusto especialísimo en administrar la Santa Comunión y se le oía pronunciar las palabras con gran fervor de
espíritu. No dejaba de celebrar la misa, si no era realmente por gravísima necesidad. Cuando debía
emprender un viaje muy de mañana, anticipaba la Misa acortando su descanso, o la decía, con gran
incomodidad, al llegar a su destino, aun cuando fuese muy tarde. De cuando en cuando, surcaban su rostro
las lágrimas. Quedaba cortado, no sabemos si en éxtasis o a causa de fervores extraordinarios. Sucedió, en
alguna ocasión, que, después de la elevación, apareció arrebatado, dando la impresión de que veía a
Jesucristo con sus propios ojos.

Frecuentemente, en el momento de la consagración, se cambiaba su rostro de color y tomaba tal expresión


que parecía un santo, al decir de la gente. Sin embargo, no había en él la más mínima afectación; siempre
tranquilo y natural en sus movimientos, no dejaba entrever, particularmente en las iglesias públicas, nada de
extraordinario. Pero los fieles, lo mismo en Turín que allí adonde fuere, acudían presurosos en gran número y
experimentaban un gran placer en ir, si sabían la hora, para verle celebrar y alcanzar el socorro de sus
oraciones. Las personas que gozaban de altar privado, se consideraban afortunadas cuando podían tenerle
para celebrar la misa en su casa. Hablaba siempre de la importancia del santo sacrificio. Sugería a los suyos
por regla, y a los demás como consejo, la asistencia diaria a la misa, recordando las palabras de san Agustín,
de que no perecerá de mala muerte el que oye devotamente y con asiduidad la Santa Misa. Recomendaba, a
quienes deseaban alcanzar gracias y recurrían a él, que la hiciesen celebrar, la oyesen y participaran en ella
con la Comunión frecuente. Decía, además, que el Señor atiende de un modo especial las oraciones bien
hechas en el momento de la elevación de la Santa Hostia.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Te invito a rezar el Rosario y pedirle especialmente a la Virgen que te ayude a tener un corazón dispuesto para
que la Santa Misa sea el centro de tu vida.

ORACIÓN FINAL:
San Juan Bosco, Padre y maestro de la juventud, que tanto trabajaste por la salvación de las almas, sed
nuestra guía en buscar el bien de la nuestra y la salvación del prójimo, ayúdanos a vencer las pasiones,
enséñanos a amar a Jesús Sacramentado, a María Santísima Auxiliadora y al Papa, y que obtengamos de Dios
una santa muerte, para que podamos un día hallarnos juntos en el Cielo. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
RANIERO
CANTALAMESSA
“La Adoración Eucarística es una forma
de evangelización y entre las más eficaces”

ORACIÓN INICIAL
“Dios mío, Yo creo, espero, Te adoro y Te amo, Te pido perdón por los que no creen, ni esperan, ni te adoran,
ni Te aman” (Tres veces).

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

La adoración eucarística es también una forma de evangelización y entre las más eficaces, muchas parroquias
y comunidades que la han puesto en su horario diario o semanal lo experimentan directamente. La vista de
personas que por la tarde o de noche están en adoración silenciosa ante el Santísimo en una Iglesia iluminada
ha empujado a muchos transeúntes a entrar y, después de haber permanecido un momento, a exclamar:
“¡Aquí está Dios!". El padre Cantalamessa sugirió además dos razones para perseverar en esta práctica.

Por un lado, que aunque a veces el alma pueda experimentar tedio en la oración ante el Santísimo, no hay
que olvidar que en la Adoración hay dos personas, no solo nosotros importamos: "La contemplación
eucarística se reduce, a veces, simplemente a hacer compañía a Jesús, a estar bajo Su mirada, dándole incluso
la alegría de contemplarnos que, en cuanto criaturas sacadas de la nada y pecadoras, sin embargo, somos el
fruto de su Pasión, aquellos por los que Él ha dado la vida. Jesús tiene a disposición la eternidad para
hacernos felices; nosotros no tenemos más que este breve espacio de tiempo para hacerle feliz: ¿cómo
resignarse a perder esta oportunidad que ya no volverá nunca eternamente?.

Y una segunda razón es que la Adoración eucarística es la actividad más escatológica y profética que se pueda
realizar en la Iglesia. Al final ya no se inmolará el Cordero, ni se comerán ya Sus carnes. Es decir, cesarán la
Consagración y la Comunión; pero no cesará la contemplación del Cordero inmolado por nosotros. Por último,
el padre Cantalamessa mencionó la importancia de la Adoración eucarística en los orígenes de la Renovación
Carismática Católica, que surgió una noche ante el Santísimo cuando estaban en oración unos estudiantes de
la Universidad Duquesne de Pittsburgh.

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#VIVEJESÚS | RANIERO CANTALAMESSA
MEDITACIÓN DEL DÍA: DESIERTO INTERIOR
El cardenal Sarah nos exhorta a la vida interior en silencio: sin ruido, el hombre posmoderno cae en una
inquietud sorda y lacerante. Está acostumbrado a un ruido de fondo constante que le aturde y le proporciona
consuelo. El hombre, ante un vacío existencial que no contempla la vuelta a Dios, decide anestesiarse
mediante el ruido. Un ruido no solamente audible, sino también inaudible.

Dios se encuentra en el hombre antes que en el desierto, antes que en la soledad y el silencio. El auténtico
desierto está en nuestro interior, en nuestra alma. Es decir, la existencia del silencio interior, es posible de
conseguir en medio del mundo, y rodeados de ruido. Podemos entrar en el silencio, que a su vez es
fundamental para nuestra relación con Dios, sin necesidad de retirarnos al desierto, dentro de nosotros
mismos, en medio del mundo. Esto tiene su arraigo en el mensaje evangélico de “vivir en el mundo, pero sin
ser del mundo”. El mal no está solamente en la organización de la vida moderna, en la prisa que esa vida
impone a nuestros actos, en la rapidez y facilidad que esa misma vida garantiza a nuestros desplazamientos.
Hay un mal más profundo que se encuentra en la fiebre y en el nerviosismo de los temperamentos. Ya no se
sabe esperar ni estar en silencio. Para luchar contra esta dictadura del ruido necesitamos encontrar dentro de
nosotros el oportuno silencio que nos permita escuchar la delicada voz de Dios.

PROPÓSITO DEL DÍA:


¿Sos capaz de hacer silencio interior? Hay veces que necesitamos parar un poco la marcha y la vorágine del
día a día y detenernos a ver en nuestro interior para ver cómo podemos mejorar. Hoy te invito a que en el
medio del ruido y la locura del día a día no dejes de hacer un espacio para rezar y estar en silencio con Jesús.
Cara a cara con Él. Él es el único que puede saciar la sed que hay en tu corazón.

ORACIÓN FINAL:
Silencio que no comprendo, pero respeto y que en silencio guardo con tantas lágrimas por cerrarme a
entender que Tú también hablas en cada silencio. Enséñame a ser espacio infinito donde tu silencio sea vida;
descúbreme la belleza de buscarte en el Cielo aun sin palabras, más mirándote y dejándote ser mi Eternidad,
mi Todo y Cielo. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SANTO CURA
BROCHERO
"La Hostia consagrada es un milagro de amor,
es un prodigio de amor, es una maravilla de
amor, es un complemento de amor, y es la
prueba más acabada de Su amor infinito hacia
mí, hacia ustedes, hacia el hombre"
ORACIÓN INICIAL
Jesús Maestro, Tú me dices: «Yo soy la Vida»; «el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna». En
los sacramentos del Bautismo y de la Reconciliación me has comunicado esta vida, y en la Eucaristía la
alimentas haciéndote mi comida. Toma mi corazón; libéralo de los bienes, placeres y vanidades de la tierra. Te
amo con todo el corazón y sobre todas las cosas, porque eres bien infinito y mi felicidad eterna. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

El Siervo de Dios no escatimó sacrificio alguno para llevar el auxilio espiritual a los moribundos, especialmente
la Comunión y el Viático, aún corriendo el riesgo de perder la vida, como lo atestigua la siguiente anécdota:

«Se lo había contemplado desde un alto aun por el joven cordobés Moisés Echenique. Vio que, en llegando a
la orilla, se apeaba de la mula y quitándose la sotana, envolvía con ella la cabeza del animal para que no le
entrara el agua en las orejas y se desorientara. Acomodaba el bolsito del Santísimo sobre la mula con otras
cosas. Asido, entonces, con una mano de la cola, y con la otra la guiaba con el rebenque adentro del agua.
Flotaba la mula, y arrastrando detrás, no sin tumbos, seguía incitando al animal con el azotillo, hasta ganar la
orilla. Así mojado, se vistió otra vez de la sotana, se colgó al cuello el bolsito y, subido en la mula, se alejó. Al
volver muy de tarde lo atajamos en lo de Doña Anastasia [Fabre de Merlo]. Sin bajarse del animal, dijo con
sencillez y naturalidad: ¿qué se admiran de eso? Es mi deber. Había concertado con la viejita Francisca que iría
hoy a llevarle la Comunión, y no quise privarla de ese consuelo. Son palabras de este apóstol».

El amor a Cristo, entregado por nuestra salvación, llevó al Siervo de Dios a que la Misa diaria fuera el centro de
toda su vida y su tarea de apóstol. Aún viajando a los lugares más inhóspitos y en las circunstancias más
difíciles, llevaba todos los elementos para la celebración de la Eucaristía.

52
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#VIVEJESÚS | SANTO CURA BROCHERO
MEDITACIÓN DEL DÍA: HUMILDAD, AMOR Y EUCARISTÍA
El primero es el mandamiento del amor: “no solo amar al prójimo como a uno mismo”, sino un paso más:
“amar al prójimo como Yo los he amado”. El amor sin límites. Sin esto, la Iglesia no avanza, la Iglesia no
respira. Sin el amor, no crece, se transforma en una institución vacía, de apariencias, de gestos infecundos.
Jesús nos dice cómo tenemos que amar, hasta el final.

“Ámense como Yo los he amado” es el segundo mandamiento que nace del lavatorio de pies. Sírvanse los
unos a los otros, como Yo les he lavado los pies. Dos mandamientos y una advertencia: “pueden servir, pero
porque Yo los envío, Yo los mando. No son más grandes que Yo”. Jesús aclara: “Ningún siervo es más grande
que Su Señor. Ningún enviado es más grande que el que lo envía”. Esta es la humildad sencilla y verdadera, no
una humildad fingida”. La constatación de que Él es más grande que todos nosotros, y que somos siervos no
más que Jesús. No podemos usar a Jesús. Él es el Señor, no nosotros. Este es el testamento del Señor. Se da
de comida y bebida y nos dice: ámense así. Lava los pies y dice: sírvanse así, pero ¡atentos! Nadie es más
grande que su Señor. Son palabras y gestos contundentes: es la base de la Iglesia. Si nosotros avanzamos con
estas tres cosas, no nos equivocaremos nunca. Los mártires y muchos santos, siguieron con la conciencia de
ser siervos.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Mirando el ejemplo de los santos y el amor con el cual llevaron a Jesús a los que lo necesitaban, te invito a que
hoy en tu oración pienses en una persona que quieras que conozca a Jesús Sacramentado y se lo ofrezcas a
Jesús para su conversión.

ORACIÓN FINAL:
Te adoro presente en la Eucaristía, Palabra encarnada, Hijo unigénito e imagen del Padre, nacido de María. En
unión con María te ofrezco al Padre :contigo, por Ti y en Ti, sea por siempre la alabanza, la acción de gracias y
la súplica por la paz de los hombres. Ilumina mi mente, hazme discípulo fiel de la Iglesia; que yo viva de fe;
que comprenda tu Palabra; que sea un auténtico apóstol. Haz, Maestro divino, que la luz de tu Evangelio
llegue hasta los últimos confines del mundo. Amén.

53
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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SANTO DOMINGO
DE SAVIO
“Nosotros demostramos la santidad,
estando siempre alegres”

ORACIÓN INICIAL
Señor, quisiera recibirte, todo mi ser lo desea, pero en este momento no tengo esa posibilidad. Sin embargo,
mi deseo más puro es el de llamarte, invocarte y desearte. Si, Señor, quisiera recibirte con la pureza, la
humildad, la devoción y la confianza con que te recibe su santa Madre. Quisiera recibirte también con el
espíritu y fervor de los santos. Ven a suscitar en lo más íntimo de mí este deseo y a darme la gracia de tu
presencia y de tu fuerza. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

Desde pequeño su madre le enseñó a amar a Jesús Eucaristía y a mandarle besos al Sagrario. Desde los cinco
años, ayudaba al párroco como monaguillo en las misas. Y deseaba tanto hacer la Primera Comunión para
recibir a Jesús, que, a pesar de que la costumbre era esperar hasta los doce años, el párroco le permitió
hacerla a los siete años. Para él fue un día muy feliz e hizo el propósito de confesar y comulgar todas las veces
que pudiera y de morir antes que pecar.

Para realizar sus estudios, debía caminar cada día cuatro kilómetros cuatro veces al día. Un día, un campesino
le preguntó si no tenía miedo de andar solo. Él le respondió: “No estoy solo, tengo conmigo a mi ángel
custodio”. Cuando Don Bosco lo recibió en el Oratorio, fue un joven ejemplar que trataba siempre de poner
paz entre los que se peleaban. Y siempre le pedía a Don Bosco que le ayudará a ser santo, pues esa era su
meta y su ideal. Para ello centraba su vida en la Eucaristía. En una ocasión, terminada la misa, todos fueron a
tomar desayuno y, después, a estudiar. A la hora de la comida, preguntaron dónde estaba Domingo y lo
buscaron. Lo encontraron detrás del altar de la iglesia, inmóvil, como en éxtasis. Había estado orando desde
la Misa hasta las dos de la tarde. Murió a los 15 años y fue canonizado el 13 de junio de 1954, siendo un
modelo y ejemplo para todos los muchachos de su edad.

54
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#VIVEJESÚS | SANTO DOMINGO DE SAVIO
MEDITACIÓN DEL DÍA: ALEGRÍA DE CRISTO
¿Qué es la alegría? “Es ese sentimiento o efecto del amor”, dice santo Tomás. Pero hay tantas clases de alegría
como clases de amor, unas más profundas, otras más superficiales. Está la alegría de quien ganó la lotería; la
alegría de haber encontrado algo perdido, la alegría de tener un hijo, la alegría de una curación, la alegría de
volver a ver a alguien querido, la alegría de haber recobrado la gracia y la amistad con Dios, la alegría de haber
aprobado un examen, la alegría de estar enamorado, la alegría del casamiento, la alegría de una ordenación
sacerdotal.

El Evangelio está lleno de manifestaciones de alegría: la alegría por haberse encontrado con Jesús, la alegría
de los pastores al ver al Niño, la alegría de Simeón, la alegría de los Magos, la alegría en el Tabor al ver a Jesús,
la alegría de María Magdalena, la alegría de los discípulos de Emaús, la alegría de María: “Mi alma canta...”.
Pero hay una alegría secreta e íntima en la Eucaristía. Es fracción del pan, banquete. Nos encontramos en
comunidad. Quien participa de la Misa debería experimentar euforia y alegría espiritual. Es el clima de la vida
cristiana. ¡Nunca nos faltará!

La Eucaristía es fuente de alegría porque festeja la Alianza que hizo Jesús con nosotros, porque es imagen del
Banquete Celestial, porque da sentido a nuestros dolores ofrecidos al Señor. “Vuestra tristeza se convertirá en
alegría” (Jn. 16, 20). Es una alegría que se abre a los demás, para compartir con ellos un gozo superior. No te
olvides que siempre podés ofrecer tu alegría, y regalar esa paz que el mundo no puede dar en tu lugar. ¡Tus
reservas de alegría deberían ser inagotables porque viene de quien es fuente viva y eterna: Jesús!

PROPÓSITO DEL DÍA:


Domingo Savio decía que prefería morir antes que pecar. ¡Qué amor a Dios! ¿Sos conciente que por
naturaleza sos pecador? ¿Te confesás seguido? Hoy te invito a que hagas un buen examen de conciencia para
poder confesarte con un corazón sincero. (Al final del devocional tenés un buen examen de conciencia para
que lo puedas hacer antes de confesarte)

ORACIÓN FINAL:
Concédeme que, desde hoy en adelante, toda mi vida sea una constante alabanza de acción de gracias. A
imitación de la Virgen María, proclamaré desde lo más íntimo de mi corazón. ¡Alaba mi alma la grandeza del
Señor, se alegra mi espíritu en el Dios que me salva, porque ha hecho en mi maravillas! ¡Gracias, Jesús
Eucaristía! porque tu misericordia ha colmado de gozo mi existencia. Amén.

55
[Link]
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
BENEDICTO XVI
“La Eucaristía es la vida de la Iglesia”

ORACIÓN INICIAL

Señor Jesús, te amo con todo mi corazón; me pesa haber ofendido tantas veces
a tu infinita bondad, y propongo enmendarme con ayuda de tu gracia. Yo, pecador, me consagro todo a Ti, y
en tus manos pongo mi voluntad, mis afectos, mis deseos, y todo cuanto soy y puedo. Todo lo uno a tu
Corazón lleno de amor, y así lo ofrezco al Padre Eterno, y le pido, en tu Nombre y por el amor que te tiene, lo
acepte benignamente. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

Recomiendo ardientemente a los Pastores de la Iglesia y al Pueblo de Dios la práctica de la Adoración


Eucarística, tanto personal como comunitaria. A este respecto, será de gran ayuda una catequesis adecuada
en la que se explique a los fieles la importancia de este acto de culto que permite vivir más profundamente y
con mayor fruto la celebración litúrgica. Además, cuando sea posible, sobre todo en los lugares más poblados,
será conveniente indicar las iglesias u oratorios que se pueden dedicar a la adoración perpetua. Recomiendo
también que en la formación catequética, sobre todo en el ciclo de preparación para la Primera Comunión, se
inicie a los niños en el significado y belleza de estar con Jesús, fomentando el asombro por Su presencia en la
Eucaristía.

Además, quisiera expresar admiración y apoyo a los Institutos de vida consagrada cuyos miembros dedican
una parte importante de su tiempo a la Adoración Eucarística. De este modo ofrecen a todos el ejemplo de
personas que se dejan plasmar por la presencia real del Señor. Al mismo tiempo, deseo animar a las
asociaciones de fieles, así como a las Cofradías, que tienen esta práctica como un compromiso especial,
siendo así fermento de contemplación para toda la Iglesia y llamada a la centralidad de Cristo para la vida de
los individuos y de las comunidades.

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#VIVEJESÚS | BENEDICTO XVI
MEDITACIÓN DEL DÍA: EUCARISTÍA, REMEDIO PARA EL ALMA
La Eucaristía es como el corazón latente que da vida a todo el cuerpo místico de la Iglesia: un organismo social
basado totalmente en el vínculo espiritual pero concreto con Cristo. Como afirma el apóstol Pablo: «Ya que
hay un solo pan, todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de
ese único pan». Sin la Eucaristía, la Iglesia sencillamente no existiría. La Eucaristía es, la que hace de una
comunidad humana un misterio de comunión, capaz de llevar a Dios al mundo y el mundo a Dios. El Espíritu
Santo, que transforma el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, transforma también a cuantos lo
reciben con fe en miembros del Cuerpo de Cristo, para que la Iglesia sea realmente sacramento de unidad de
los hombres con Dios y entre ellos.

En una cultura cada vez más individualista, como lo es aquella en la que estamos inmersos en las sociedades
occidentales, y que tiende a difundirse en todo el mundo, la Eucaristía constituye una especie de “antídoto»,
que actúa en las mentes y en los corazones de los creyentes y que siembra continuamente en ellos la lógica
de la comunión, del servicio, del compartir, en resumen, la lógica del Evangelio. Los primeros cristianos, en
Jerusalén, eran un signo evidente de este nuevo estilo de vida, porque vivían en fraternidad y ponían en
común sus bienes, para que a ninguno le faltara nada. ¿De dónde derivaba todo esto? De la Eucaristía, es
decir, de Cristo resucitado, realmente presente en medio de sus discípulos y operante con la fuerza del
Espíritu Santo.

El vacío producido por la falsa libertad puede ser también muy peligroso, y entonces la comunión con el
Cuerpo de Cristo es fármaco de la inteligencia y de la voluntad, para volver a encontrar el gusto de la verdad y
del bien común.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Te invito en el día de hoy a participar de la Santa Misa junto a un ser querido o en tu comunidad. Dándole
gracias a Dios especialmente por quedarse en la Eucaristía.

ORACIÓN FINAL:
Creo, Jesús mío, que eres el Hijo de Dios vivo que has venido a salvarnos. Creo que estás presente en el
Santísimo Sacramento del Altar. Creo que estás, por mi amor, en el Sagrario noche y día. Creo que has de
permanecer con nosotros hasta que se acabe el mundo. Creo que bendices a los que te visitan, y que
atiendes los ruegos de tus adoradores. Creo que eres el alimento de los moribundos que te aman para
llevarlos al cielo. Creo en Ti, y creo por los que no creen. Amén.

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"La Eucaristía: el
remedio de nuestra
necesidad cotidiana"

~San Ambrosio
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SANTA TERESITA
DE LISIEUX
“Comulga con frecuencia, con mucha frecuencia;
ese es el único remedio si tú quieres curarte”

ORACIÓN INICIAL
Sagrario del Altar el nido de tus más tiernos y regalados amores. Amor me pides, Dios mío,
y amor me das; tu amor es amor de Cielo, y el mío, amor mezclado de tierra y Cielo; el tuyo es infinito y purísimo; el
mío, imperfecto y limitado. Sea yo, Jesús mío, desde hoy, todo para Ti, como Tú lo eres para mi. Mira y escucha los
extravíos de mi corazón arrepentido, déjame reclinar mi cabeza en tu sagrado pecho como a tu discípulo amado San
Juan. Deseo vivir contigo, porque eres Vida y Amor. Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida puse, mi
gloria y porvenir. Y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que, amándote, morir. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Desde los primeros años hay en Teresita un deseo de acercarse a recibir la Hostia consagrada, donde ella sabe que está
Jesús. A los once años tiene una experiencia inolvidable, su Primera Comunión quedará como un recuerdo sublime. La
realiza el 8 de mayo de 1884. Habla de ella como del "primer beso de Jesús" a su alma, un beso de amor, ¡cómo se preparó
para este día!, así lo relata:

"No quiero entrar en detalles, es de esas cosas que pierden su perfume desde el momento en que se sacan a la luz, es de
esos pensamientos del alma que no pueden producirse en lenguaje de la tierra sin perder su sentido íntimo y celeste; son
como esa piedra blanca que se dará al vencedor y sobre la que está escrito un nombre que nadie lo conocía, salvo el que lo
recibe. ¡Ah! ¡Qué dulce fue el primer beso de Jesús a mi alma! Fue un beso de amor, me sentía amada, y decía también: 'Te
amo y me doy a Vos para siempre'. No hubo peticiones, ni luchas, ni sacrificios; desde hace tiempo, Jesús y la pobre Teresita
se habían mirado y se habían comprendido. Ese día no era ya una mirada, sino una fusión, ya no eran dos. Teresita había
desaparecido como la gota de agua que se pierde en el océano. Sólo quedaba Jesús, era el Dueño, el Rey. Teresita le había
pedido que le quitara su libertad, porque su libertad le daba miedo. Se sentía tan débil, tan frágil, que quería unirse para
siempre a la Fuerza Divina. Su alegría era demasiado grande, demasiado profunda para que pudiera contenerla; lágrimas
deliciosas la inundaron pronto, con gran sorpresa de sus compañeras, que más tarde se decían una a otra: '¿Por qué ha
llorado? ¿No tenía alguna preocupación? No; era más bien al no ver a su madre junto a ella, o a su hermana, a la que tanto
quiere, que es Carmelita'. No comprendían que al venir toda la alegría del Cielo a un corazón, este corazón, exilado, no
pudiera soportar sin soltar lágrimas. ¡Oh, no! La ausencia de mamá no me daba pena el día de la Primera Comunión. ¿No
estaba el Cielo en mi alma y no había mamá ocupado un lugar en él desde hacía tanto tiempo? Así, al recibir la visita de
Jesús recibía también la de mi madre querida, que me bendecía alegrándose de mi felicidad. No lloraba por la ausencia de
Paulina. Desde luego que habría sido feliz al verla a mi lado, pero desde hacía tiempo mi sacrificio estaba aceptado; este día
sólo la alegría llenaba mi corazón, me unía a ella (Paulina), que se daba irrevocablemente a Aquel que se daba tan
amorosamente a mí..."

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#VIVEJESÚS | SANTA TERESITA DE LISIEUX
MEDITACIÓN DEL DÍA: EL TESTIMONIO DE LOS PADRES
Santa Teresita nos ofrece en sus manuscritos autobiográficos numerosos datos que nos indican la
importancia fundamental de la devoción eucarística en su familia y en su vida, tanto de seglar como en el
monasterio. Casi en sus primeras páginas nos recuerda una costumbre arraigada desde su más tierna
infancia. Su padre la llevaba cada tarde a hacer la visita al Santísimo: “Todas las tardes iba a dar un paseíto con
papá; hacíamos juntos nuestra visita al Santísimo Sacramento, visitando cada día una iglesia distinta”. Siendo
muy pequeña quiso dar una limosna a un pobre, que no la aceptó. Entonces se propuso rezar por él cuando
hiciera su primera comunión, lo que cumplió varios años más tarde: “Recordé haber oído decir que el día de la
Primera Comunión se alcanzaba todo lo que se pedía. Aquel pensamiento me consoló y, aunque todavía no
tenía más que seis años, me dije para mí: “el día de mi Primera Comunión rezaré por mi pobre”. Cinco años
más tarde cumplí mi promesa”. Entre sus recuerdos, se destaca luminosamente la participación activa y
fervorosa en los actos de culto en honor de Jesús Sacramentado: “Me gustaban, sobre todo, las procesiones
del Santísimo. ¡Qué alegría arrojar flores al paso del Señor! Pero, en vez de dejarlas caer, yo las lanzaba lo más
alto que podía, y cuando veía que mis rosas deshojadas tocaban la Sagrada Custodia, mi felicidad llegaba al
colmo”.

La asistencia de toda la familia a la Misa dominical es también evocada con sumo afecto. Cuando contaba
siete años de edad, escuchaba embelesada las explicaciones que Paulina daba a Celina, como preparación
para recibir la Primera Comunión: “Todas las tardes le hablabas del acto tan importante que iba a realizar. Yo
escuchaba, ávida de prepararme también, pero muy frecuentemente me decías que me fuera porque era
todavía demasiado pequeña. Entonces me ponía muy triste y pensaba que cuatro años no eran demasiados
para prepararse a recibir a Dios. El día de la Primera Comunión de Celina me dejó una impresión parecida a la
de la mía. Me parecía que era yo la que iba a hacer la Primera Comunión. Creo que ese día recibí grandes
gracias y lo considero como uno de los más hermosos de mi vida”.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Si hay algo que es claro es que “nadie es profeta en su tierra”, pero eso no nos tiene que llevar a bajar los
brazos. Hoy te invito a que reces por la conversión de tu familia y a que seas ejemplo de verdadero cristiano
para ellos. Podes comenzar por ceder en algunos enojos innecesarios o en practicar tu fe con obras y no tanto
con palabras. ¡Acordate que la familia está llamada a ser una Iglesia doméstica!

ORACIÓN FINAL:
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial
Princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me
dejes, Madre mía, morir sin tu santa bendición. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN PÍO DE
PIETRELCINA
"Antes de la Comunión suplica a esta bondadosa
Madre que te preste su corazón para recibir en él
a su Hijo con sus propias disposiciones”

ORACIÓN INICIAL
Santísima Virgen, Madre de Dios y Madre mía: Medianera de todas las gracias, a ti debo la gracia de estar yo
aquí en presencia de tu Divino Hijo. Pongo a tus pies mi pobre oración para que Jesús la reciba como venida
de tus propias manos, y así, mis ruegos sean agradables a Sus divinos ojos. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Ingrese a la iglesia en silencio y con gran respeto, considerándose indigna de aparecer ante la Majestad del
Señor. Entre otras consideraciones piadosas en cuanto esté ante Dios en el Santísimo Sacramento, haga una
genuflexión devotamente. Después de haber encontrado su lugar, arrodíllese y haga el tributo de Su
presencia y devoción a Jesús en el Santísimo Sacramento. Confíe todas sus necesidades a Él junto con la de los
demás. Hable con Él con abandono filial, dé libre curso a su corazón y dele total libertad para actuar en usted
como Él crea mejor. Al asistir a la Santa Misa y a las funciones sagradas, permanezca muy compuesta, cuando
esté de pie, arrodillada y sentada, y realice todos los actos religiosos con la mayor devoción. Sea modesta en
su mirada, no gire la cabeza aquí y allí para ver quién entra y sale. No ría, por respeto a este santo lugar y
también por respeto de quienes están cerca de usted. Intente no hablar, excepto cuando la caridad o la
estricta necesidad lo requiera. Si reza con los demás, diga las palabras de la oración claramente, observe las
pausas y nunca se apresure. En suma, compórtese de tal manera que todos los presentes sean edificados, y
que, a través de usted, sean incitados a glorificar y amar al Padre celestial.

Al salir de la iglesia, debe estar recogida y en calma. En primer lugar, pida el permiso de Jesús en el Santísimo
Sacramento; pida perdón por las faltas cometidas en Su presencia divina y no le deje de pedir y recibir Su
bendición paterna. Cuando esté fuera de la iglesia, sea como todo seguidor del Nazareno debería ser. Sobre
todo, sea extremadamente modesta en todo, pues esta es la virtud que, más que cualquier otra, revela los
sentimientos del corazón. Nada representa un objeto más fiel o claramente que un espejo. Igualmente, nada
representa mejor las buenas cualidades de un alma que la mayor o menor regulación del exterior, como
cuando alguien parece más o menos modesta. Debe ser modesta al hablar, modesta en la sonrisa, modesta
en su porte, modesta al caminar. Todo eso debe ser practicado, no por vanidad, con el fin de mostrarse a sí
misma, ni con hipocresía con el fin de parecer buena a los ojos de los demás, sino, por la fuerza interna de la
modestia, que reglamenta el funcionamiento exterior del cuerpo.

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#VIVEJESÚS | SAN PÍO DE PIETRELCINA
MEDITACIÓN DEL DÍA: TRANSFORMACIÓN INTERIOR
En el Evangelio de la multiplicación de los panes podemos ver un milagro de Nuestro Señor, vemos que los
discípulos ponen al alcance de Jesus lo único que tenían “5 panes y 2 peces” y es Jesús quien multiplica esos
panes y pescados y así alimenta a una muchedumbre. Este es el hecho concreto que nos cuenta el Evangelio,
pero detrás de este milagro material, hay un milagro espiritual. El hecho de poner a disposición unos pocos
alimentos es incompleto, es cuando fijamos nuestra atención en la segunda realidad que hace posible este
milagro. Hubo quienes buscaron dar una solución al problema de esos hombres, pero en último término fue
Cristo quien asumió ese esfuerzo humano y realiza el milagro de la multiplicación. Esto mismo se repite
constantemente en la historia de la humanidad: El hombre lucha, busca, se esfuerza, pero si Cristo no
interviene en la historia, no podemos llegar a un verdadero camino de solución. Los problemas del hombre
exigen cambiar su corazón y eso sólo Dios puede hacerlo.

Ese debe ser el esfuerzo de la Iglesia, de todos nosotros: la lucha por la transformación interior del hombre.
Porque todo desequilibrio en el mundo tiene su origen en el desequilibrio del corazón humano. Sólo hombres
nuevos, hombres transformados pueden crear un mundo nuevo. Primero debemos cambiar nosotros
mismos, cambiar nuestro corazón; recién después podemos cambiar las estructuras injustas. Una vida
transformada por Cristo produce frutos, es decir existen pruebas para validarla. El pan de la solidaridad y de
la transformación del corazón es el pan de la Eucaristía, es el Cuerpo del Señor. Por eso, nuestro esfuerzo por
transformar al mundo y por transformar al hombre debe comenzar en el encuentro con Cristo en la
Comunión. Ese es el signo de esperanza que el Señor nos ha dejado.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Hoy te invito a que tomes conciencia de las palabras del Padre Pío sobre el respeto que tenemos que tener en
el Templo. A veces nos olvidamos y hacemos del Templo un lugar donde se habla, donde se entra como se
entra a un shopping o a un mercado; cuando en realidad es la Casa de Dios. Que esas palabras del Padre Pío
resuenen en tu interior...

ORACIÓN FINAL:
¡Gracias, Señor, por todos tus beneficios! ¡Oh Jesús, te doy gracias por los beneficios que me has concedido!
Yo no sabré nunca apreciarlos si no en el Cielo, y allí te los agradeceré eternamente. Padre Celestial, te los
agradezco por tu Santísimo Hijo Jesús. Espíritu Santo, que me inspiras estos sentimientos, a Tí sea dado todo
honor y toda gloria. Jesús mío, te doy gracias, sobre todo, por haberme redimido e invitarme a participar de
Tu presencia en la Eucaristía. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
BEATA
LAURA VICUÑA
“Ella encontró a Jesús y en Él el secreto más
fecundo de la vida”

ORACIÓN INICIAL
Ven, Espíritu Santo, inflama nuestro corazón en las ansias redentoras del Corazón
de Cristo, para que ofrezcamos de veras nuestras personas y obras, en unión con Él, por la redención del
mundo. Señor mío y Dios mío Jesucristo: Por el Corazón Inmaculado de María me consagro a tu Corazón, y me
ofrezco contigo al Padre en tu santo sacrificio del altar, con mi oración y mi trabajo, sufrimientos y alegrías de
hoy, en reparación de nuestros pecados y para que venga a nosotros tu Reino. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Cuando su Confesor le anunció que sería admitida a la Primera Comunión, derramó lágrimas de alegría. “Fue
tan grande la conmoción de su alma que no pudo proferir palabras”. Este primer encuentro con Jesús en la
Eucaristía fue para ella un decisivo impulso hacia la [Link] la Primera Comunión el 2 de junio de 1901,
a los diez años de edad. Su Confesor escribe: “Siempre había sido obediente, sumisa, humilde y amable, pero
después de ese momento, se le notaba en todo mayor perfección, recogimiento y fervor en sus prácticas de
piedad. Sus prácticas preferidas eran: mantenerse en la presencia de Dios, sirviéndose, para tal fin, de
frecuentes y fervorosas oraciones, de buenos pensamientos y de santas conversaciones, especialmente sobre
el amor de Jesús Sacramento”. La misma Laura exclamaría después: “¡Qué momentos más deliciosos! ¡Unida a
Jesús le hablé de todos, y para todos invoqué gracias y favores!” Reflexionando sobre esos días y lo que él
pudo percibir del impacto de la Gracia en el alma de Laura, el Padre Crestanello comenta: “De un niño que
hace bien su Primera Comunión se puede esperar grandes cosas”.

A imitación de Santo Domingo Savio, propuesto como modelo en las escuelas salesianas, Laura, para esta
ocasión, escribió de su propia mano tres propósitos, que vale la pena reproducir completos:

- Quiero, Jesús mío, amarte y servirte durante toda mi vida; por eso te ofrezco toda mi alma, mi corazón y todo
mi ser.
- Quiero morir antes que ofenderte con el pecado; y por eso quiero apartarme de todo lo que pueda
separarme de Ti.
- Prometo hacer de mi parte cuanto sé y puedo, aun con grandes sacrificios, para que Tú seas siempre más
conocido y amado, y para reparar las ofensas que todos los días Te infieren los hombres que no Te aman,
especialmente las que recibes de los míos.

"¡Oh, Dios mío, concédeme una vida de amor, de mortificación y de sacrificio!”

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#VIVEJESÚS | BEATA LAURA VICUÑA
MEDITACIÓN DEL DÍA: SACRAMENTO DE LA COMUNIÓN
¡Recordemos siempre el día bendito de nuestra Primera Comunión!

1)- El Señor está siempre con nosotros. Jesús ha resucitado y subido al cielo; pero ha querido permanecer
con nosotros y para nosotros, en todos los lugares de la tierra. ¡La Eucaristía es verdaderamente una
invención divina! Jesús ha querido unirse íntimamente a nosotros en la Santa Comunión, para demostrarnos
Su amor directa y personalmente. Cada uno puede decir: "¡Jesús me ama! ¡Yo amo a Jesús!". Jesús está
presente en la Eucaristía para ser encontrado, amado, recibido, consolado. Dondequiera esté el sacerdote, allí
está presente Jesús, porque la misión y la grandeza del sacerdote es precisamente la celebración de la Santa
Misa.

2)- El Señor es nuestro mayor amigo. Jesús quiere ser nuestro amigo más íntimo, nuestro compañero de
camino. Ciertamente tenemos muchos amigos; pero no es posible estar siempre con ellos, y ellos no pueden
ayudarnos siempre, escucharnos, consolarnos. En cambio, Jesús es el amigo que nunca nos abandona; Jesús
nos conoce uno por uno, personalmente; sabe nuestro nombre, nos sigue, nos acompaña, camina con
nosotros cada día; participa de nuestras alegrías y nos consuela en los momentos de dolor y de tristeza. Jesús
es el amigo del que no se puede prescindir ya más cuando se le ha encontrado y se ha comprendido que nos
ama y quiere nuestro amor. Con Él podemos hablar, hacerle confidencias; podemos dirigirnos a Él con afecto
y confianza. Hagamos un pacto de amistad con Jesús y no lo rompamos jamás! En todas las situaciones de
nuestra vida, dirijámonos al Amigo divino, presente en nosotros con su "Gracia", presente con nosotros y en
nosotros en la Eucaristía.

3)- El Señor nos espera. La vida, larga o breve, es un viaje hacia el Paraíso: ¡Allí está nuestra patria, allí está
nuestra verdadera casa; allí está nuestra cita! ¡Jesús nos espera en el Paraíso! No nos olvidemos nunca de esta
verdad suprema y confortadora. ¿Y qué es la Santa Comunión sino un Paraíso anticipado? Efectivamente, en la
Eucaristía está el mismo Jesús que nos espera y a quien encontraremos un día abiertamente en el cielo.
¡Recibamos frecuentemente a Jesús para no olvidar nunca el Paraíso, para estar siempre en marcha hacia la
casa del Padre celestial, para gustar ya un poco el Paraíso!

PROPÓSITO DEL DÍA:


En el día de hoy te invito a hacer memoria del día de tu Primera Comunión, quizás no fue con el fervor y la
conciencia de que Jesús estaba realmente presente ahí, pero, anímate a realizar una comunión espiritual en
donde puedas darle gracias y pedirle la gracia de verlo allí presente con los ojos de la fe.

ORACIÓN FINAL:
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las
cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como ahora no puedo recibirte sacramentalmente ven al menos
espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Vos. No permitas,
Señor, que jamás me separe de Vos. Amén.

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SAN MAXIMILIANO

#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO


KOLBE
“Allí fluye un caudal ininterrumpido de oración. La
oración es el poder más grande del Universo, capaz de
transformar a cada uno de nosotros, capaz de cambiar
la faz de la Tierra"

ORACIÓN INICIAL
¡Qué bien se está cerca de Ti, Jesús Eucaristía! Pareciera como si todas las tormentas del
espíritu se disiparan y la inquietudes se volvieran humo que se lleva el viento. Estar cerca de Ti, es comenzar a vivir el gozo
del Cielo abrir los ojos luminosos del corazón y dejar que nos invada el misterio santo, el gozo inefable de la bendita
iluminación. Cerca de Ti, el alma encuentra paz, y el corazón descanso y los anhelos pronta satisfacción. Que este
momento de oración llene mi alma de tu presencia, por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
¿Qué fue lo que inspiró a Maximiliano Kolbe? Fue el Santísimo Sacramento. En la comunidad de Niepokalanow le habló a
sus hermanos sobre Jesús en el Santísimo Sacramento como "el Hermano Mayor, el Novio de las almas, presente en la
Eucaristía; Él nos hace sus hermanos, Él estimula nuestros corazones con un amor recíproco”. El padre Maximiliano
fomentó la Adoración del Santísimo Sacramento como "la actividad más importante". Soñaba en tener al Señor Jesús
expuesto en la Custodia día y noche en la capilla de Niepokalanow. En 1938 declaró: "Mi objetivo es instaurar la Adoración
perpetua. Cuando nos acercamos a la capilla, adquirimos para nosotros y para los demás muchas gracias, especialmente
si dedicamos el día entero a la Adoración del Santísimo Sacramento. Con esta Adoración se hace un tremendo bien".

Y hablando de la Adoración perpetua él agregó: "allí fluye un caudal ininterrumpido de oración. La oración es el poder
más grande del Universo, capaz de transformar a cada uno de nosotros, capaz de cambiar la faz de la Tierra". En 1920, el
padre Maximiliano tomó la determinación de visitar al Santísimo Sacramento treinta veces al día. Esto fue lo que inspiró al
padre Kolbe a dar su vida por la de su compañero de prisión. Innumerables veces había meditado sobre esta verdad en la
presencia de nuestro Salvador. Jesús eligió la muerte en la cruz para que pudiéramos tener la plenitud de Su Vida en el
Santísimo Sacramento. Él eligió ser odiado para que podamos ser llenos de Su amor. Él eligió ser herido al punto de ser
desfigurado para que podamos ser sanados a la perfección. Él eligió las tinieblas del terrible abismo para que podamos
tener la luz y la alegría de Su Presencia Real. Él eligió la agonía de estar totalmente abandonado por el Cielo para que
podamos tenerlo siempre a Él con nosotros en la tierra.

El padre Kolbe le dijo a sus hermanos: 'Todos los hermanos menores deben tratar de imitar al Hermano Mayor, Jesús en
el Santísimo Sacramento". Y esto es lo que el padre Kolbe hizo cuando intercambió su propia vida por la de su compañero
de prisión. El efecto más grande de su devoción al Santísimo Sacramento fue la imitación. Puede que no seamos llamados
a tan dramático acto de generosidad, pero cada día somos llamados a muchos pequeños actos de desprendimiento, por
lo que todos deberíamos ser motivados, influenciados e impulsados por el acto más grande de generosidad, el testimonio
del generoso Amor de Jesús en el Santísimo Sacramento.

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#VIVEJESÚS | SAN MAXIMILIANO KOLBE
MEDITACIÓN DEL DÍA: ADORACIÓN EUCARÍSTICA
La Adoración y la Contemplación nos llevan a recordar que no podemos vivir para nosotros mismos sino para
Cristo que murió y resucitó por nosotros. La Adoración Eucarística es prenda segura de gloria eterna, por
tanto firme esperanza. Es luz y fuente de vida, revelación y manifestación de amor, exigencia constante de
entrega a Dios y a los hombres. La Adoración eucarística nace del convencimiento profundo, del
reconocimiento sincero y de la humilde acción de gracias porque Cristo ha querido quedarse entre nosotros.
“Es muy difícil para el hombre contemporáneo, por encima de la prisa y de la superficialidad en la que vivimos,
estar delante de Dios en espíritu de adoración y de glorificación, de acción de gracias y de alabanza, de
reparación y de consagración, de oración y de súplica que nacen de un corazón libre, porque es capaz de
reconocer a Dios”.

La Adoración no es una evasión de la realidad sino un gesto de solidaridad con las necesidades y necesitados
del mundo entero al hacerlos presentes en la oración. Es un medio precioso para profundizar en las actitudes
fundamentales de nuestra fe, esperanza y caridad, y de nuestra capacidad de alabanza y de oración universal.
Es el momento en que dejándonos iluminar por la Palabra de Dios, nos comprometemos en un testimonio de
vida cristiana. Adorar a Dios es saber estar ante Él con nuestros mejores sentimientos, inclinados ante Él y
abriéndole espacio en nuestro interior. El que adora a Dios en la tierra cree, espera y ama. “Solo Dios basta.
Quien a Dios tiene nada le falta”, decía Santa Teresa. Sólo ante Él debe postrarse el hombre.

PROPÓSITO DEL DÍA:


A San Maximiliano Kolbe lo inspiraba el Santísimo Sacramento; ¿qué es lo que te inspira a vos? Pedíle al Señor
que ponga en tu corazón el deseo de ser santo y dejate inspirar por Jesús en la Eucaristía y por el ejemplo de
los santos que lo amaban profundamente.

ORACIÓN FINAL:
¡Qué bien se está cerca de Ti, Jesús Eucaristía! Así quiero vivir mi existencia, cerca de Ti, Jesús Eucaristía…
Adorándote, amándote… en una contemplación sin mediodía, ni ocaso, cómo será allá en el Reino de los
Cielos. Cerca de Ti. Muy cerca de Ti, al calor de tu regazo, en el Santuario de tu Corazón traspasado, bajo el
influjo benéfico del Sacramento. Cerca de Ti, alabando al Padre y amando al Espíritu e intercediendo por toda
la Iglesia. ¡Que bien se está cerca de Ti, Jesús Eucaristía! Amén.

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[Link]
#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
LA PEQUEÑA
MÁRTIR DE LA
EUCARISTÍA
“Cuando el obispo Sheen escuchó el relato, se
inspiró de tal manera que prometió a Dios que
haría una hora santa de oración frente a Jesús
Sacramentado todos los días por el resto de su vida.”

ORACIÓN INICIAL
Mírame, oh amado y buen Jesús, con mi corazón dispuesto en Tu presencia te ruego, con el mayor fervor, que
imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, dolor de mis pecados y verdadero
propósito de jamás ofenderte; mientras que yo, con todo mi amor y compasión, voy considerando tus cinco
llagas, teniendo presente aquello que dijo de Vos, Dios mío, el santo profeta David: «Han taladrado mis manos
y mis pies y se pueden contar todos mis huesos». Concédeme la gracia de entrar en Tu presencia con el vivo
ejemplo de los mártires que han dado sus vidas por Ti. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

Cuando los comunistas se apoderaron de China, encerraron a un sacerdote en su propia rectoría, cercana a la
iglesia. El sacerdote observó asustado, desde su ventana, cómo los comunistas invadían el templo y se dirigían
al santuario. Llenos de odio, profanaron el tabernáculo, cogieron el cáliz y arrojándolo al suelo, se cayeron las
hostias consagradas.

Eran tiempos de persecución y el sacerdote sabía exactamente cuántas hostias había en el cáliz: treinta y dos.
Cuando los comunistas se fueron, tal vez no se dieron cuenta o no prestaron atención a una niña que estaba
rezando en la parte trasera de la iglesia y vio todo lo que sucedió. En la noche, la pequeña regresó y
escapando del guardia que estaba en la rectoría, entró en el templo. Ahí, hizo una hora santa de oración, un
acto de amor para reparar el acto de odio. Después de su hora santa, entró en el santuario, se arrodilló e
inclinándose hacia delante, con su lengua recibió a Jesús en la Sagrada Comunión (en aquel tiempo no estaba
permitido a los laicos tocar la Eucaristía con sus manos). La pequeña regresó cada noche, haciendo su hora
santa y recibiendo a Jesús Sacramentado en la lengua. La trigésima noche, después de haber consumido la
última hostia, accidentalmente hizo un ruido que despertó al guardia. Este corrió tras ella, la agarró y la
golpeó hasta matarla con la parte posterior de su arma. Este acto de martirio heroico fue presenciado por el
sacerdote que, profundamente abatido, miraba por la ventana de su cuarto convertido en celda.

67
[Link]
#VIVEJESÚS | LA PEQUEÑA MÁRTIR DE LA EUCARISTÍA
MEDITACIÓN DEL DÍA: TESTIMONIO DE AMOR
Cuando el Obispo Fulton Sheen escuchó el relato, se inspiró a tal grado que prometió a Dios que haría una
hora santa de oración frente a Jesús Sacramentado todos los días, por el resto de su vida. Si aquella pequeñita
pudo dar testimonio con su vida de la real y hermosa Presencia de su Salvador en el Santísimo Sacramento,
entonces el obispo se veía obligado a lo mismo. Su único deseo desde entonces sería, atraer el mundo al
Corazón Ardiente de Jesús en el Santísimo Sacramento.

La pequeña le enseñó al Obispo el verdadero valor y celo que se debe tener por la Eucaristía; cómo la fe
puede sobreponerse a todo miedo y cómo el verdadero amor a Jesús en la Eucaristía debe trascender a la
vida misma.

Lo que se esconde en la Hostia Sagrada es la gloria de Su amor. Todo lo creado es un reflejo de la realidad
suprema que es Jesucristo. El sol en el cielo es tan solo un símbolo del Hijo de Dios en el Santísimo
Sacramento. Por eso es que muchas custodias imitan los rayos de sol. Como el sol es la fuente natural de toda
energía, el Santísimo Sacramento es la fuente sobrenatural de toda gracia y amor.

PROPÓSITO DEL DÍA:


¿Quién te inspira? ¿Quién te llevó al camino de la fe o a hacer pequeños sacrificios por Jesús? Hoy, te invito a
rezar por aquella persona que te acercó al amor de Dios y que, con su vida, te ayudó a amar más a Cristo.

ORACIÓN FINAL:
Te amo, Jesús, mi vida, mi alegría y fuente de todo bien. Quiero amarte cada día más, a Ti y a los hombres
redimidos con tu sangre. Tú eres la vid y yo el sarmiento: quiero estar siempre unido a Ti para dar frutos
abundantes. Tú eres la fuente: dame gracia cada vez más abundante para mi santificación. Tú eres la cabeza;
yo, uno de tus miembros: comunícame tu Espíritu Santo con todos sus dones. Venga a nosotros tu Reino, por
María. Conforta y salva a las personas que amo. Acoge en tu Reino a los difuntos. Multiplica y santifica a los
llamados al apostolado. Bebemos en el cáliz de la santidad. Líbranos por siempre del mal. Recibiremos con
reverencia tu Cuerpo santísimo, nos saciaremos de tu dulzura, Señor. Nos has dado el Pan del Cielo: el
hombre ha comido el pan de los ángeles. Amémonos los unos a los otros, porque Dios es caridad. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
MARTA ROBIN
"La Hostia me produce una sensación
física de alimento: Jesús está en todo
mi cuerpo. Es Él quien me alimenta.
¡Es como una resurrección!"

ORACIÓN INICIAL
¡Oh Jesús, que has venido al mundo para dar a todas las almas la vida de la gracia, y, para conservar y aumentar en
ellas esta vida, has querido ser el manjar de cada día y el remedio cotidiano de su cotidiana debilidad! Humildemente
te suplicamos, que derrames sobre todas las almas tu divino Espíritu; haz que vuelvan a Vos y recobren la vida de la
gracia aquellas que estén en pecado mortal, y que las almas dichosas que por tu bondad viven de esta vida divina se
acerquen devotamente cada día, siempre que puedan, a tu sagrada Mesa, a fin de que por medio de la Comunión
diaria reciban cada día reciban la fuerza y el alimento necesario para por fin a poseer con Vos la vida eterna. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
Marta ni nació mística ni se despertó una mañana unida a Dios. Poco a poco la joven se dejó invadir por Cristo, por un
camino en el que las mejores etapas siempre las preceden momentos claves vividos en la intimidad de la oración. Ella
tuvo una intimidad natural con la Santísima Virgen en una infancia marcada por la piedad popular del campo. No
obstante, fue dentro de la adversidad de la enfermedad donde Marta empezó verdaderamente su ascensión hacia
Cristo. En 1921, lleva enferma tres años. Sus síntomas hacen pensar en un tumor cerebral. Tres años más tarde, vive
un acontecimiento esencial que sella definitivamente su alianza con Dios. En el corazón del sufrimiento, conoce una
basculación interior. Durante la visita de dos sacerdotes en diciembre de 1928, experimenta el amor infinito que Dios
le tiene. Esa experiencia espiritual íntima cambia profundamente su vida. Decide procurar que ese sufrimiento
absurdo e inútil impuesto por la enfermedad adquiera un sentido. Progresivamente, mientras van creciendo su
intimidad y su abandono en Dios, vive cada vez más estrechamente la Pasión de Cristo: primero, espiritualmente;
después, en su carne.

Durante toda su enfermedad (más de 60 años), Marta no bebe y no come casi nada. Sin embargo, no muere. Cada
semana, solo puede tragar la hostia que recibe. La Comunión se convierte en su único alimento. Esta escasa ingestión
sigue siendo un misterio, ya que la parálisis de los músculos de la garganta le impide deglutir. También en este caso,
más allá de lo espectacular, la razón profunda de esa inexplicable supervivencia sin aporte nutricional mínimo hay que
buscarla en la Escritura: “Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”. Para los católicos, el “Cuerpo de Cristo” recibido durante la
comunión, le da vida al alma e incluso alcanza al cuerpo. Marta Robin experimenta el poder del sacramento de la
Eucaristía de un modo muy particular: “La Hostia me produce una sensación física de alimento: Jesús está en todo mi
cuerpo. Es Él quien me alimenta. ¡Es como una resurrección!”

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#VIVEJESÚS | MARTA ROBIN
MEDITACIÓN DEL DÍA: LA RADICALIDAD DEL EVANGELIO
Marta Robin fue adentrándose en una vida de silencio, entrega y oración. Su unión con Jesús llegó a ser tan íntima que
cada viernes ella participaba de los sufrimientos de la Pasión, manifestándose en su cuerpo los estigmas. En 1929, la
enfermedad entra en una segunda fase: tetraplejia y parálisis del canal alimenticio. Contrariamente a lo que la ciencia
afirma, continuó viviendo sin comer ni beber, solo tomando la Comunión diaria; así se mantuvo durante 52 años. La
Iglesia necesita estos testimonios radicales. El Señor dijo que había algunos demonios que sólo se podían apartar con la
oración y la penitencia, y hoy el mundo está siendo atacado por el demonio. El papa Benedicto dice que si a la gente no
le hemos dado a Dios, no le hemos dado nada. Es fácil encontrar el pan o una habitación, pero no es fácil encontrar a
Dios en este mundo. Hoy en día creemos que debemos hacer un Evangelio fácil, sin compromiso. Y esto es muy falso. En
sus últimos días, Cristo dijo que si te escandaliza tu brazo, córtatelo, si el ojo te lleva a escándalo, arráncalo. El Evangelio
es radical, y los testimonios como el de Marta Robin da muestra de ello. No vivió un Evangelio fácil, porque Cristo fue
radical al amarnos a nosotros hasta morir en la cruz. Se puede morir por una persona buena, pero morir por pecadores
significa radicalidad. Él dijo que el que quiera seguirlo tome su cruz cada día. Es este amor auténtico y verdadero lo que
hace que el que no cree pueda ver en nosotros un claro reflejo de Cristo.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Hoy te invito a que tomes consciencia de la importancia que tiene la Eucaristía en el mundo y en tu vida.
Cuando vamos a Misa y comulgamos nos hacemos uno con Jesús. No hay nada como la Eucaristía, culmen de
todos los sacramentos. ¡Recibir a Jesús es lo máximo! Pedile a Jesús que te dé la gracia de enamorarte cada
día más de la Eucaristía.

ORACIÓN FINAL:
Señor mío que nutrido cada día de tu Sagrado Cuerpo, inundado de tu Sangre Redentora, enriquecido de tu
Santa Alma, sumergido en tu Divinidad, no ame, no desee, no busque, no quiera, no guste sino a Ti. Que mi
corazón y todo mi ser suspiren y no tiendan más que a Ti, que sea todo tuyo y totalmente ocupado sólo en Ti;
que permanezca perpetuamente con Vos, en Vos, unido a Vos para ser consumido todo entero en el horno
ardiente de tu Divino Corazón, filialmente unido al Corazón Inmaculado de María por quien yo quiero
glorificarte, alabarte, servirte y obedecerte siempre. Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
MADRE TERESA
DE CALCUTA
“Cuando miras al crucifijo, comprendes
cuánto te amó Jesús. Cuando miras a la
Eucaristía, comprendes cuánto te ama hoy.”

ORACIÓN INICIAL
Tú eres la esperanza de la eterna felicidad. Tú eres el fuego del amor que incendia nuestros corazones. Que la
alegría de Jesús sea nuestra fuerza, Que sea entre nosotros lazo de paz, de unidad y de amor. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

La devoción de Santa Teresa de Calcuta a Cristo en la Eucaristía es sin duda en ella, y también en sus hijas, las
Misioneras de la Caridad, uno de los rasgos principales de su espiritualidad. Un periodista le preguntó a la
Madre Teresa: “¿Qué es lo más importante, a su juicio, en la formación de las monjas?”. Respondió ella: “Lo
más importante es que tengan un amor hondo, personal, al Santísimo Sacramento, de tal forma que
encuentren a Jesús en la Eucaristía. Así podrán encontrarle también en el prójimo y servirle en los pobres“… A
Cristo se le sigue encontrando en la tierra, aquí y ahora, de manera palpable. La clave de la formación que
imparte a las Hermanas es Jesús presente en la Eucaristía y presente en el prójimo.

En la Eucaristía está la Víctima del Sacrificio al que se incorporan las Hermanas, el Alimento que las sostiene y
les da la fortaleza necesaria para llevar a cabo su labor apostólica, la Sagrada Presencia a la cual acuden para
ofrecerle consuelo y amor y recibir inspiración y aliento. La Madre insiste en la importancia de hacer la oración
ante el Santísimo Sacramento, de ser fieles a la hora de la Adoración vespertina. Ella acompaña a todos los
visitantes a visitar la capilla y les invita a saludar al Dueño de la casa. Se regocija cuando se entera de que los
grupos de sus Colaboradores organizan horas de Adoración ante el Sagrario.

Las Hermanas pasan horas al día lejos de su convento, trabajando, mucho tiempo viajando o caminando por
las calles, así que deben aprender a dialogar con el Señor en cualquier circunstancia y a encontrarle en
cualquier parte. Hablando a las que van a profesar, siempre les insiste en la presencia de Dios. Enseguida lo
comprenden y se dan cuenta de que está presente en su alma y ese descubrimiento convierte su oración en
algo personal, íntimo, habitual. Quien ama a Jesús, practica los dos mandamientos: amor a Dios y al prójimo.
Las Hermanas, por vocación divina, están llamadas al amor, a un amor total e incluso heroico. Descubren la
presencia de Dios, que las conduce a Él. Con amor y respeto, le sirven en el prójimo, curando las llagas de
Cristo en los sufrimientos de sus hermanos y hermanas. Así, su alma se convierte en un tabernáculo.

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#VIVEJESÚS | MADRE TERESA DE CALCUTA
MEDITACIÓN DEL DÍA: POBREZA Y EUCARISTÍA
En 1956 Madre Teresa en su recomendación de realizar la Hora Santa menciona que: se debe a la intuición del
corazón el que nos sintamos atraídos a la Eucaristía para venir a Su presencia. El Sagrario es la garantía de
que Él “ha puesto su tienda” entre nosotros para siempre. La Eucaristía es el sacramento de oración, la fuente
y la cima de la vida Cristiana. Su presencia pone el Espíritu en nosotros e ilumina las sombras de nuestro
corazón en comunión profunda. La Hora Santa ante la Eucaristía debe llevarnos a la Hora Santa con los
pobres, con todos los que no tendrán jamás realización humana, los pobres, cuyo único consuelo será Jesús.
Nuestra Eucaristía es incompleta si no nos conduce al servicio y al amor de los pobres.

Recibiendo la comunión de los pobres, descubrimos nuestra propia pobreza. Cada día exponemos el
Santísimo Sacramento, y hemos percibido un cambio en nuestra vida. Hemos sentido un amor más profundo
por Cristo a través del rostro sufriente que transparentan los pobres. Hemos podido conocernos mejor y
conocer mejor al pobre, testigo concreto de Dios. Desde que hemos comenzado este culto, no hemos
disminuido nuestro trabajo: dedicamos a él tanto tiempo como antes, pero con mayor comprensión. Las
gentes nos aceptan mejor ahora, porque tienen hambre de Dios. No es a nosotros a quienes necesitan, sino a
Jesús.

PROPÓSITO DEL DÍA:


Estamos acostumbrados a vivir en una sociedad de consumo, donde acumulamos bienes y, por momentos,
no nos acordamos de muchas cosas que nos hemos comprado que no usamos ni vamos a usar y a otros les
pueden venir bien. Hoy te invito a que hagas un acto de desprendimiento y que puedas compartir esos bienes
que utilizas con personas más necesitadas que vos que realmente lo necesitan.

ORACIÓN FINAL:
Dulce Jesús, ayúdanos a esparcir tu aroma donde quiera que vayamos. Inunda nuestras almas de tu Espíritu y
tu vida. Posee toda nuestra existencia hasta tal punto que toda nuestra vida solo sea una emanación de la
tuya. Brilla a través de nosotros, y mora en nosotros de tal manera que todas las almas que entren en
contacto con nosotros puedan sentir Tu presencia en nuestra alma. Haz que nos miren y ya no nos vean a
nosotros, ¡sino solamente a Ti, oh Señor! Amén.

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#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO
SAN JUAN
PABLO II
"La Eucaristía es misterio de fe, prenda de
esperanza y fuente de caridad con Dios y
entre los hombres".

ORACIÓN INICIAL
Creo en ti, Señor, pero ayúdame a creer con firmeza; espero en ti, pero ayúdame a esperar sin desconfianza;
te amo, Señor, pero ayúdame a demostrarte que te quiero; estoy arrepentido, pero ayúdame a no volver a
ofenderte. Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, ayúdame a pensar en ti; te ofrezco mis palabras, ayúdame a
hablar de ti; te ofrezco mis obras, ayúdame a cumplir tu voluntad; te ofrezco mis penas, ayúdame a sufrir por
ti. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO

"El culto que se da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida de la Iglesia. Dicho
culto está estrechamente unido a la celebración del Sacrificio eucarístico. La presencia de Cristo bajo las
sagradas especies que se conservan después de la Misa –presencia que dura mientras subsistan las especies
del pan y del vino–, deriva de la celebración del Sacrificio y tiende a la comunión sacramental y espiritual.
Corresponde a los Pastores animar, incluso con el testimonio personal, el culto eucarístico, particularmente la
exposición del Santísimo Sacramento y la adoración de Cristo presente bajo las especies eucarí[Link]
hermoso estar con Él y, reclinados sobre su pecho como el discípulo predilecto, palpar el amor infinito de Su
Corazón. Si el cristianismo ha de distinguirse en nuestro tiempo sobre todo por el «arte de la oración», ¿cómo
no sentir una renovada necesidad de estar largos ratos en conversación espiritual, en adoración silenciosa, en
actitud de amor, ante Cristo presente en el Santísimo Sacramento? ¡Cuántas veces, mis queridos hermanos y
hermanas, he hecho esta experiencia y en ella he encontrado fuerza, consuelo y apoyo!

Numerosos santos nos han dado ejemplo de esta práctica, alabada y recomendada repetidamente por el
Magisterio. De manera particular se distinguió por ella San Alfonso María de Ligorio, que escribió: «Entre todas
las devociones, ésta de adorar a Jesús Sacramentado es la primera, después de los sacramentos, la más
apreciada por Dios y la más útil para nosotros». La Eucaristía es un tesoro inestimable; no sólo su celebración,
sino también estar ante Ella fuera de la Misa, nos da la posibilidad de llegar al manantial mismo de la gracia.
Una comunidad cristiana que quiera ser más capaz de contemplar el Rostro de Cristo, en el espíritu que he
sugerido en las Cartas apostólicas Novo Millennio Ineunte y Rosarium Virginis Mariae, ha de desarrollar
también este aspecto del culto eucarístico, en el que se prolongan y multiplican los frutos de la comunión del
Cuerpo y Sangre del Señor".

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#VIVEJESÚS | SAN JUAN PABLO II
MEDITACIÓN DEL DÍA: EUCARISTÍA, ANCLA DE LA FE
San Juan Pablo II, en una de sus homilías, nos dice que: «Jesús vive entre nosotros en la Eucaristía, en la cual
se realiza de modo total Su presencia real y su contemporaneidad con la historia de la humanidad. Entre las
incertidumbres y distracciones de la vida cotidiana, imitad a los discípulos en camino hacia Emaús y, como
ellos, decidle al Resucitado que se revela en el gesto de partir el pan: “Quédate con nosotros, porque atardece
y el día ya ha declinado” (Lc 24, 29). Invoquen a Jesús, para que en los caminos de los tantos Emaús de nuestro
tiempo, siempre permanezca con ustedes. Que Él sea su fuerza, su punto de referencia, su eterna
[Link] nunca les falte, el Pan Eucarístico en las mesas de su existencia. ¡De este Pan podrán sacar
fuerza para dar testimonio de su fe! Queridos jóvenes, iluminados por la Palabra y fortificados con el Pan de la
Eucaristía, están llamados a ser testigos creíbles del Evangelio de Cristo, que hace nuevas todas las cosas.

Pero ¿por qué se reconocerá que son verdaderos discípulos de Cristo? Porque «se amaran los unos a los
otros» (Jn 13,35) siguiendo el ejemplo de Su amor: un amor gratuito, infinitamente paciente, que no se niega a
nadie. Será la fidelidad al mandamiento nuevo que certificará su coherencia respecto al anuncio que
proclaman. Ésta es la gran «novedad» que puede asombrar al mundo desgraciadamente todavía herido y
dividido por los violentos conflictos, a veces evidentes y claros, otras, sutiles y escondidos. En este mundo
ustedes están llamados a vivir la fraternidad, no como una utopía, sino como posibilidad real; en esta
sociedad están llamados a construir, como verdaderos misioneros de Cristo, la civilización del amor.

PROPÓSITO DEL DÍA:


San Juan Pablo II nos dice que entre todas las devociones adorar a Jesús es la primera, pasar tiempo con Jesús
es una ganancia para tu corazón. ¿Te haces un tiempo a la semana para ir a adorarlo? ¿Tenés alguna Capilla
cerca donde puedas ir? Hoy te invito a que pienses en la posibilidad de ir a alguna Capilla de Adoración y tener
tu hora semanal para estar con Él cara a cara.

ORACIÓN FINAL:
Jesús, único camino de salvación; Tú me invitas diciéndome: «Aprended de mí»… y, sin embargo, ¡qué poco
me asemejo a ti! Señor, no soy digno de que entres en mi casa; pero una palabra tuya bastará para sanarme.
Tú, Jesús, complaciste al Padre; eres mi modelo. Atráeme a ti y dame la gracia de imitarte, especialmente en
la virtud que más necesito. Amén.

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TESTIMONIO DE

#VIVEJESÚS | DEVOCIONAL EUCARÍSTICO


ADORACIÓN DE
MADRUGADA
“Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla
de los que están en los cielos, y en la tierra” (Flp 2, 10)
ORACIÓN INICIAL
Bendito eres entre todos Jesús; Bendita es tu misericordia por encima de cualquier cosa.
Bendito es tu amor y tus intenciones, bendita sea tu voluntad, bendito sea todo aquel que reciba tu sed
espiritual, benditas sean tus santas acciones, bendita sea tu generosidad, bondad y compasión, benditas sean
las palabras de quien te habla. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

TESTIMONIO EUCARÍSTICO
La ciudad estaba en estado de sitio a causa de la sangrienta disputa entre facciones del narcotráfico, en
particular los cárteles de Juárez y Sinaloa, este último dirigido por Joaquín “el Chapo” Guzmán Loera. En medio
de un escenario de extrema violencia, con una elevada tasa de homicidios diarios, una parroquia solicitó con
urgencia que se abriera una capilla de Adoración Perpetua. Bastaron tres días para transformar la iniciativa en
realidad. En ese mismo año, una mujer se dirigía a la capilla a las 3 de la madrugada para hacer su turno de
Hora Santa, cuando seis soldados la interceptaron, cuestionaron su presencia en la calle a esas horas y
dudaron de que ella estuviese yendo a una capilla cuando todo estaba cerrado. Ella les invitó a acompañarla.
Cuando llegaron a la capilla, los soldados se quedaron sorprendidos al ver a otras seis mujeres haciendo
Adoración eucarística a las 3 de la mañana y aún más cuando una de ellas les dijo lo siguiente:

“¿Ustedes piensan que nos están protegiendo? Nosotros estamos orando por ustedes las 24 horas del día”.
Uno de los soldados, dejando el arma, comenzó a llorar y cayó de rodillas ante el Santísimo Sacramento. En la
madrugada siguiente, a las 3, ese mismo soldado, vestido de paisano, estaba de rodillas en la capilla, haciendo
su Hora Santa ante el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y “llorando mares de lágrimas”. Ciudad Juárez ha
ido experimentando una caída acentuada de la tasa de homicidios. Hasta 2010, el lugar aparecía
frecuentemente en el ranking de las 10 ciudades más violentas del mundo. En los últimos años, ha salido de la
lista y ocupa posiciones mejores que varias ciudades del llamado “primer mundo”, como las norteamericanas
Baltimore y New Orleans. Aun así, el número de homicidios en Ciudad Juárez sigue siendo alto y continúa
exigiendo firmes esfuerzos por parte del gobierno y mucha oración por parte de los cristianos, pero descendió
de 3.766 en 2010 a 256 en 2015.

Dios siempre pide que hagamos nuestra parte, y, entre las varias medidas adoptadas para superar la violencia
en esa ciudad del norte mexicano, ¡parece que la Adoración eucarística perpetua ha sido un arma de altísimo
poder en la lucha por el bien y por la paz!

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#VIVEJESÚS | TESTIMONIO DE ADORACIÓN DE MADRUGADA
MEDITACIÓN DEL DÍA: ARRODILLARSE ANTE CRISTO, REMEDIO DE TODA
IDOLATRÍA
Arrodillarse en adoración ante el Señor es el remedio más válido y radical contra las idolatrías de ayer y hoy.
Arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede y no debe
postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea. Nosotros los cristianos, sólo nos arrodillamos
ante el Santísimo Sacramento.” El Cardenal Ratzinger daba respuesta a la objeción que juzga que la cultura
moderna es refractaria al gesto de “arrodillarse”. Con clarividencia y profunda convicción afirmaba que “quien
aprende a creer, aprende también a arrodillarse. Una fe o un liturgia que no conociese el acto de arrodillarse
estaría enferma en un punto central”. El hecho de que en nuestros días se esté extendiendo la costumbre de
permanecer de pie en el momento de la consagración en la Santa Misa, o de que se suprima alegremente la
genuflexión al pasar ante el sagrario, no parece que sea algo casual o insignificante. La “herejía” más
extendida en nuestro tiempo –la secularización- no se caracteriza tanto por negar verdades concretas del
Credo, cuanto por debilitar la firmeza de nuestra adhesión a la fe.

Da la impresión de que lo políticamente correcto fuese creer a “cierta distancia”, sin entregar plenamente
nuestro corazón. En el fondo, estamos ante el olvido de aquellas palabras de Jesús: “Amarás al Señor, tu Dios,
con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero” (Mt 22,
37-38). No podemos olvidar que la Adoración es el mejor antídoto frente al relativismo y que, por lo demás, es
indudable que la genuflexión está estrechamente ligada al acto de adoración: es el reconocimiento que la
creatura hace del Creador, es la manifestación humilde de nuestra sumisión ante un Dios todopoderoso que,
paradójicamente, también “se ha arrodillado” ante nosotros en la Encarnación, en Su muerte redentora, y en
Su decisión de permanecer entre nosotros en la Sagrada Eucaristía.

PROPÓSITO DEL DÍA:


El corazón del hombre se desvía, tenemos inclinación al pecado. Te pasa a vos y me pasa a mí. Hoy te invito a
que reces de todo corazón por las personas que tienen en el corazón el deseo de hacer el mal, para que Jesús
pueda entrar en su corazones y que vuelvan al amor de Dios.

ORACIÓN FINAL:
Dame Tu ayuda para cumplir lo que te ofrezco; sin Ti nada soy, nada puedo, nada valgo… Fortaléceme, y
desafiaré las tempestades. Jesús, mío, dame humildad, paciencia y gratitud, amor… amor, porque si Te amo
de veras, todas las virtudes vendrán en pos del amor. Amén.

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[Link]
«María es mujer
"eucarística"
con toda su vida»

~San Juan Pablo II


Oraciones...

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Misterios del Rosario
MISTERIOS GOZOSOS
LUNES Y SÁBADOS

1- El Anuncio del Ángel a María


2- La Visitación de María a su prima Isabel
3- El Nacimiento de Jesús
4- La Presentación Jesús en el Templo
5- Jesús Perdido y Hallado en el Templo

MISTERIOS DOLOROSOS
MARTES Y VIERNES

1- La Oración de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní


2- La Flagelación del Señor
3- La Coronación de espinas
4- El Camino del Monte Calvario cargando la Cruz
5- La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor

MISTERIOS GLORIOSOS
MIÉRCOLES Y DOMINGOS

1- La Resurrección del Señor


2- La Ascensión del Señor
3- La Venida del Espíritu Santo
4- La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos
5- La Coronación de la Santísima Virgen María

MISTERIOS LUMINOSOS
JUEVES

1- El Bautismo de Jesús en el Jordán


2- Las bodas de Caná
3- El Anuncio del Reino de Dios
4- La Transfiguración
5- La Institución de la Eucaristía
Oraciones
PADRE NUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a
nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos
hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.

AVEMARÍA
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa
María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la ahora de
nuestra muerte. Amén.

GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL


San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra las
perversidades y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos
suplicantes, y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el divino
poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el
mundo para la perdición de las almas. Amén.
Oraciones Marianas
ACORDAOS
Acordaos ¡Oh piadosa Virgen María! que jamás se ha oído decir que ninguno
de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio, haya sido
desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, Madre, Virgen de
las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a
comparecer ante Vos. Madre de Dios, no desprecies mis súplicas, antes bien,
escúchalas y acógelas benignamente. Amén.

BAJO TU AMPARO
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las
súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos
siempre de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita. Ruega por
nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las
promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza
nuestra: Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti
suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora
abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y,
después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
OFRECIMIENTO A LA VIRGEN
¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba
de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi
corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo Oh Madre de
bondad, guardame y defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya.
Amén.
BENDITA SEA TU PUREZA
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en
tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada Maria, yo te
ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me
dejes, Madre mía morir sin tu santa bendición.

ÁNGELUS

V. El Ángel del Señor anunció a María.


R. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. (Avemaría)

V. He aquí la esclava del Señor.


R. Hágase en mí, según tu Palabra. (Avemaría)

V. Y el Verbo se hizo carne.


R. Y habitó entre nosotros. (Avemaría)

V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.


R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor
Jesucristo. Amén.

Oración: Derrama, Señor, tu gracia sobre nuestros corazones, para que los
que hemos conocido, por el anuncio del Ángel la Encarnación de Tu Hijo
Jesucristo, lleguemos, por su Pasión y Cruz, a la gloria de la Resurrección. Por
nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Examen de Conciencia
El Papa Francisco propone estas preguntas para un buen examen de conciencia.
Consiste en interrogarse sobre el mal cometido y el bien omitido:
hacia Dios, el prójimo y nosotros mismos.

HACIA DIOS
¿Solo me dirijo a Dios en caso de necesidad? ¿Participo regularmente en la
Misa los domingos y días de fiesta? ¿Comienzo y termino mi jornada con la
oración? ¿Uso en vano el nombre de Dios, de la Virgen, de los santos? ¿Me he
avergonzado de manifestarme como católico? ¿Qué hago para crecer
espiritualmente, cómo lo hago, cuándo lo hago? ¿Me revelo contra los
designios de Dios? ¿Pretendo que Él haga mi voluntad?

HACIA EL PRÓJIMO
¿Sé perdonar, tengo comprensión, ayudo a mi prójimo? ¿Juzgo sin piedad
tanto de pensamiento como con palabras? ¿He calumniado, robado,
despreciado a los humildes y a los indefensos? ¿Soy envidioso? ¿Me
preocupo de los pobres y de los enfermos? ¿Soy honesto y justo con todos?
¿Incito a otros a hacer el mal? ¿Observo la moral conyugal y familiar
enseñada por el Evangelio? ¿Cómo cumplo mi responsabilidad de la
educación de mis hijos? ¿Honro a mis padres? ¿He rechazado la vida recién
concebida? ¿Respeto el medio ambiente?

HACIA NOSOTROS MISMOS


¿Soy un poco mundano y un poco creyente? ¿Como, bebo, fumo dejándome
llevar por los excesos? ¿Me preocupo demasiado de mi salud física, de mis
bienes? ¿Cómo utilizo mi tiempo? ¿Soy perezoso? ¿Me gusta ser servido?
¿Amo y cultivo la pureza de corazón, de pensamientos, de acciones? ¿Nutro
venganzas, alimento rencores? ¿Soy misericordioso, humilde, y constructor
de paz?
DEVOCIONAL EUCARÍSTICO

#VIVEJESÚS

[Link]

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