Método RULA- Evaluación de la carga postural
Uno de los factores de riesgo más comunmente asociados a la aparición de trastornos de tipo
músculo-esqueléticos es la excesiva carga postural. Si se adoptan posturas inadecuadas de
forma continuada o repetida en el trabajo se genera fatiga y, a la larga, pueden ocasionarse
problemas de salud. Así pues, la evaluación de la carga postural o carga estática, y su
reducción en caso de ser necesario, es una de las medidas fundamentales a adoptar en la
mejora de puestos de trabajo.
Existen diversos métodos que permiten la evaluación del riesgo asociado a la carga postural,
diferenciándose por el ámbito de aplicación, la evaluación de posturas individuales o por
conjuntos de posturas, los condicionantes para su aplicación o por las partes del curpo
evaluadas o consideradas para su evaluación. Uno de los métodos observacionales para la
evaluación de posturas más extendido en la práctica es el método RULA.
El método RULA fue desarrollado en 1993 por McAtamney y Corlett, de la Universidad de
Nottingham (Institute for Occupational Ergonomics), con el objetivo de evaluar la exposición
de los trabajadores a factores de riesgo que originan una elevada carga postural y que pueden
ocasionar trastornos en los miembros superiores del cuerpo. Para la evaluación del riesgo
se consideran el el método la postura adoptada, la duración y frecuencia de ésta y las fuerzas
ejercidas cuando se mantiene.
Para una determinada postura RULA obtendrá una puntuación a partir de la cual se establece
un determinado Nivel de Actuación. El Nivel de Actuación indicará si la postura es aceptable
o en qué medida son necesarios cambios o rediseños en el puesto. En definitiva, RULA
permite al evaluador detectar posibles problemas ergonómicos derivados de una excesiva
carga postural.
El método RULA evalúa posturas individuales y no
conjuntos o secuencias de posturas, por ello, es
necesario seleccionar aquellas posturas que serán
evaluadas de entre las que adopta el trabajador en el
puesto. Se seleccionarán aquellas que, a priori,
supongan una mayor carga postural bien por su
duración, bien por su frecuencia o porque presentan
mayor desviación respecto a la posición neutra.
Para ello, el primer paso consiste en la observación
de las tareas que desempeña el trabajador. Se
observarán varios ciclos de trabajo y se determinarán
las posturas que se evaluarán. Si el ciclo es muy largo
o no existen ciclos, se pueden realizar evaluaciones a
intervalos regulares. En este caso se considerará,
además, el tiempo que pasa el trabajador en cada
postura.
Las mediciones a realizar sobre las posturas adoptadas por el trabajador son
fundamentalmente angulares (los ángulos que forman los diferentes miembros del cuerpo
respecto a determinadas referencias). Estas mediciones pueden realizarse directamente
sobre el trabajador mediante transportadores de ángulos, electrogoniómetros, o cualquier
dispositivo que permita la toma de datos angulares. También es posible emplear fotografías
del trabajador adoptando la postura estudiada y medir los ángulos sobre éstas. Si se utilizan
fotografías es necesario realizar un número suficiente de tomas desde diferentes puntos de
vista (alzado, perfil, vistas de detalle...). Es muy importante en este caso asegurarse de que
los ángulos a medir aparecen en verdadera magnitud en las imágenes, es decir, que el plano
en el que se encuentra el ángulo a medir es paralelo al plano de la cámara (Figura 1). Para
esta tarea puedes emplear RULER, la herramienta de Ergonautas para medir ángulos sobre
fotografías.
El método debe ser aplicado al lado derecho y al lado izquierdo del cuerpo por separado. El
evaluador experto puede elegir a priori el lado que aparentemente esté sometido a mayor
carga postural, pero en caso de duda es preferible analizar los dos lados.
RULA divide el cuerpo en dos grupos, el Grupo A que incluye los miembros superiores
(brazos, antebrazos y muñecas) y el Grupo B, que comprende las piernas, el tronco y
el cuello. Mediante las tablas asociadas al método, se asigna una puntuación a cada
zona corporal (piernas, muñecas, brazos, tronco...) para, en función de dichas
puntuaciones, asignar valores globales a cada uno de los grupos A y B.
La clave para la asignación de puntuaciones a los
miembros es la medición de los ángulos que
forman las diferentes partes del cuerpo del
operario. El método determina para cada
miembro la forma de medición del ángulo.
Posteriormente, las puntuaciones globales de los
grupos A y B son modificadas en función del tipo
de actividad muscular desarrollada, así como de
la fuerza aplicada durante la realización de la
tarea. Por último, se obtiene la puntuación final a
partir de dichos valores globales modificados.
El valor final proporcionado por el método RULA
es proporcional al riesgo que conlleva la
realización de la tarea, de forma que valores altos
indican un mayor riesgo de aparición de lesiones
musculoesqueléticas. El método organiza las
puntuaciones finales en niveles de actuación que
orientan al evaluador sobre las decisiones a
tomar tras el análisis. Los niveles de actuación
propuestos van del nivel 1, que estima que la
postura evaluada resulta aceptable, al nivel 4,
que indica la necesidad urgente de cambios en la
actividad.
Evaluación del Grupo A
La puntuación del Grupo A se obtiene a partir de las puntuaciones de cada uno de los
miembros que lo componen (brazo, antebrazo y muñeca). Así pues, como paso previo a la
obtención de la puntuación del grupo hay que obtener las puntuaciones de cada miembro.
Puntuación del brazo
La puntuación del brazo se obtiene a partir de su grado de
flexión/extensión. Para ello se medirá el ángulo formado por el eje del
brazo y el eje del tronco. La Figura 3 muestra los diferentes grados de
flexión/extensión considerados por el método. La puntuación del brazo se
obtiene mediante la Tabla 1.
La puntuación obtenida de esta forma valora la flexión del brazo. Esta
puntuación será aumentada en un punto si existe elevación del hombro, si
el brazo está abduccido (separado del tronco en el plano sagital) o si existe
rotación del brazo. Si existe un punto de apoyo sobre el que descansa el
brazo del trabajador mientras desarrolla la tarea la puntuación del brazo
disminuye en un punto. Si no se da ninguna de estas circunstancias la
puntuación del brazo no se modifica. Para obtener la puntuación definitiva del brazo puede
consultarse la Tabla 2 y la Figura 4.
Figura 3: Medición
del ángulo del
brazo.
Figura 4: Modificación
de la puntuación del
brazo.
Puntuación del antebrazo
La puntuación del antebrazo se obtiene a partir de su ángulo de flexión,
medido como el ángulo formado por el eje del antebrazo y el eje del
brazo. La Figura 5 muestra los intervalos de flexión considerados por el
método. La puntuación del antebrazo se obtiene mediante la Tabla 3.
La puntuación obtenida para el brazo valora la flexión del antebrazo.
Esta puntuación se aumentará en un punto si el antebrazo cruza la línea
media del cuerpo, o si se realiza una actividad a un lado del cuerpo
(Figura 6). Ambos casos son excluyentes, por lo que como máximo se
aumentará un punto la puntuación inicial del antebrazo. La Tabla
4 muestra los incrementos a aplicar.
Figura 6: Modificación de la puntuación del
antebrazo.
Figura 5: Medición del ángulo del antebrazo.
Puntuación de la muñeca
La puntuación de la muñeca se obtiene a partir del ángulo de flexión/extensión medido desde
la posición neutra. La Figura 7 muestra las referencias para realizar la medición. La
puntuación de la muñeca se obtiene mediante la Tabla 5.
Figura 7: Medición del ángulo de la muñeca
La puntuación obtenida de esta forma valora la flexión de la muñeca. Esta puntuación se
aumentará en un punto si existe desviación radial o cubital (Figura 8). Ambos casos son
excluyentes, por lo que como máximo se aumentará un punto la puntuación inicial de la
muñeca. La Tabla 6 muestra el incremento a aplicar.
Figura 8: Modificación de la puntuación de la muñeca.
Una vez obtenida la puntuación de la muñeca se valorará el giro de la misma. Este nuevo valor
será independiente y no se añadirá a la puntuación anterior, si no que servirá posteriormente
para obtener la valoración global del Grupo A. Se trata de valorar el grado de pronación o
supinación de la mano (medio o extremo). Si no existe pronación/supinación o su grado es
medio se asignará una puntuación de 1; si el grado es extremo la puntuación será 2 (Tabla
7 y Figura 9).
Figura 9: Puntuación del giro de
muñeca.
Evaluación del Grupo B
La puntuación del Grupo B se obtiene a partir de las puntuaciones de cada uno de los miembros
que lo componen (cuello, tronco y piernas). Por ello, como paso previo a la obtención de la
puntuación del grupo hay que obtener las puntuaciones de cada miembro.
Puntuación del cuello
La puntuación del cuello se obtiene a partir de la flexión/extensión medida por el ángulo
formado por el eje de la cabeza y el eje del tronco. La Figura 10 muestra las referencias para
realizar la medición. La puntuación del cuello se obtiene mediante la Tabla 8.
Figura 10: Medición del ángulo del cuello.
La puntuación obtenida de esta forma valora la flexión del cuello. Esta puntuación será
aumentada en un punto si existe rotación o inclinación lateral de la cabeza. Ambas
circunstancias pueden ocurrir simultáneamente, por lo que la puntuación del cuello puede
aumentar hasta en dos puntos. Si no se da ninguna de estas circunstancias la puntuación del
cuello no se modifica. Para obtener la puntuación definitiva del cuello puede consultarse
la Tabla 9 y la Figura 11.
Figura 11: Modificación de la puntuación del
cuello.
Puntuación del tronco
La puntuación del tronco dependerá de si el trabajador realiza la tarea sentado o de pié. En
este último caso la puntuación dependerá del ángulo de flexión del tronco medido por el ángulo
entre el eje del tronco y la vertical. La Figura 12 muestra las referencias para realizar la
medición. La puntuación del tronco se obtiene mediante la Tabla 10.
Figura 12: Medición del ángulo del tronco.
La puntuación obtenida de esta forma valora la flexión del tronco. Esta puntuación será
aumentada en un punto si existe rotación o inclinación lateral del tronco. Ambas circunstancias
pueden ocurrir simultáneamente, por lo que la puntuación del tronco puede aumentar hasta en
dos puntos Si no se da ninguna de estas circunstancias la puntuación del tronco no se modifica.
Para obtener la puntuación definitiva del tronco puede consultarse la Tabla 11 y la Figura 13.
Figura 13: Modificación de la puntuación del
tronco.
Puntuación de las piernas
La puntuación de las piernas dependerá de la distribución del peso entre las ellas, los apoyos
existentes y si la posición es sedente. La puntuación de las piernas se obtiene mediante
la Tabla 12 y la Figura 14.
Figura 14: Puntuación de las piernas.
Puntuación de los Grupos A y B
Obtenidas las puntuaciones de cada uno de los miembros que conforman los Grupos A y B se
calculará las puntuaciones globales de cada Grupo. Para obtener la puntuación del Grupo A se
empleará la Tabla 13, mientras que para la del Grupo B se utilizará la Tabla 14.
Puntuación final
Las puntuaciones globales de los Grupos A y B consideran la postura del trabajador. A
continuación, se valorará el carácter estático o dinámico de la misma y las fuerzas ejercidas
durante su adopción.
La puntuación de los Grupos A y B se incrementarán en un punto si la actividad es básicamente
estática (la postura se mantiene más de un minuto seguido) o bien si es repetitiva (se repite
más de 4 veces cada minuto). Si la tarea es ocasional, poco frecuente y de corta duración, se
considerará actividad dinámica y las puntuaciones no se modificarán (Tabla 15).
Por otra parte se incrementarán
las puntuaciones anteriores en
función de las fuerzas ejercidas.
La Tabla 16 muestra el
incremento en función de la
carga soportada o fuerzas
ejercidas.
Las puntuaciones de los Grupos
A y B, incrementadas por las
puntuaciones correspondientes
al tipo de actividad y las cargas o
fuerzas ejercidas pasarán a
denominarse
puntuaciones C y D
respectivamente.
Las puntuaciones C y D permiten obtener la puntuación final del método empleando la Tabla
17. Ésta puntuación final global para la tarea oscilará entre 1 y 7, siendo mayor cuanto más
elevado sea el riesgo.
Nivel de Actuación
Obtenida la puntuación final la Tabla 18 propone diferentes niveles de actuación sobre el
puesto. Puntuaciones entre 1 y 2 indican que el riesgo de la tarea resulta aceptable y que no
son precisos cambios. Puntuaciones entre 3 y 4 indican que es necesario un estudio en
profundidad del puesto porque pueden requerirse cambios. Puntuaciones entre 5 y 6 indican
que los cambios son nesesarios y 7 indica que los cambios son urgentes. Las puntuaciones de
cada miembro y grupo, así como las puntuaciones de fuerza y actividad muscular, indicarán al
evaluador los aspectos en los que actuar para mejorar el puesto.
Finalmente, la Figura 13 resume el proceso de obtención del Nivel de Actuación en el método
Rula.