Panorama nt3 2012
Panorama nt3 2012
Sesión 1
INTRODUCCION GENERAL
(1 Timoteo, Tito y 2 Timoteo)
I. GENERALIDADES
En 1726 Paul Anton escribió un libro en el que por primera vez se usó el término
“cartas pastorales” para referirse a estas epístolas. Estas tres son las únicas
cartas que Pablo escribió a individuos, ya que Filemón la dirigió también a otras
personas y a la iglesia que se reunía en su casa.
Tal parece que Timoteo y Tito fueron nombrados por Pablo para fortalecer la obra
de las iglesias, el primero en Efeso (y tal vez en toda la provincia de Asia) y el
segundo en Creta. Mientras que la iglesia en Efeso estaba ya bien establecida, la
de Creta era una obra incipiente.
II. AUTENTICIDAD
Los tres documentos son homogéneos, y por lo tanto deben tratarse como una
unidad. El asunto es determinar si realmente Pablo tiene la paternidad literaria.
Evidencia externa
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
b) Teoría fragmentaria
Opina que algunas partes de los escritos son paulinos que un escritor
posterior agregó después a su propio material.
c) Enfoque novelesco
Una persona que vivió en la primera mitad del segundo siglo se tomó la
libertad de escribir la totalidad de las epístolas en nombre de Pablo con el
propósito de fortalecer la comunidad cristiana.
Evidencia interna
Algunos eruditos han determinado que las cartas pastorales no pueden ser
paulinas debido a varias razones, entre ellas:
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Algunos proponen que 1 Timoteo fue escrita en Grecia, mientras que Tito y
2 Timoteo fueron escritas en Roma. La muerte del apóstol no se puede fijar con
certeza. Algunos ubican la fecha de su martirio tan temprano como en el 64 d. C. y
otros hasta el 68. Fue durante la persecución desatada por el emperador Nerón
después de que acusara a los cristianos de haber incendiado Roma. Si se toma en
cuenta de que Nerón quemó la ciudad en el 64 (de lo cual culpó a los cristianos),
le escritura de las cartas puede ubicarse alrededor del 63 o hasta unos dos o tres
años más tarde, dependiendo de la ubicación del martirio de Pablo.
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Sesión 2
1ª Epístola del Apóstol Pablo a Timoteo
I. INTRODUCCION
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III. CONTENIDO
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3) Para Pablo lo importante no eran las fábulas o genealogías, sino más bien
la sana .
11) De todos los requisitos que Pablo menciona para poder ser obispo, todos
tienen que ver con el carácter, pero este tiene que ver con el ministerio:
.
12) Antes de que un diácono pueda ejercer su ministerio, Pablo instruye que
debe ser sometido a .
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17) Los seis campos en que Timoteo debe ser ejemplo para los creyentes son:
, , ,
, y .
21. Los ancianos que gobiernan bien deben ser tenidos por dignos de doble
.
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Sesión 3
Epístola del Apóstol Pablo a Tito
I. INTRODUCCION
Después de ser dejado en libertad alrededor del 63 d. C., Pablo volvió a sus
actividades misioneras. Viajó a Efeso en donde dejó a Timoteo; luego prosiguió a
Macedonia, y quizá de allí zarpó para Creta. Pablo había pasado por allí como un
presidiario cuando era llevado hacia Roma a comparecer ante el César (Hechos
27:7-13). En esta segunda ocasión Pablo se quedó aquí por algún tiempo pero
luego partió nuevamente, dejando atrás a Tito para que completara el
establecimiento de la iglesia y rectificara los errores y problemas que se estaban
dando en la congregación. Tal vez Pablo presentía que su tiempo era corto y
manifestó su deseo de enviar a Artemas o a Tíquico a Creta para que Tito pudiera
unirse a él en Nicópolis, sobre la costa del mar Adriático en la provincia de Acaya
(Tito 3:12).
Al igual que I Timoteo, Tito fue escrita para aconsejar a un delegado que estaba
resolviendo los problemas de un pastorado difícil.
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Para cuando Pablo escribió esta epístola, Tito había sido conocido y asociado de
Pablo durante más de 15 años.
Tito era un gentil. Aparentemente fue uno de los primeros convertidos en Antioquia
de Siria. En su primera aparición en las Escrituras lo encontramos acompañando a
Pablo y a Bernabé en su viaje a Jerusalén para participar en el concilio en que se
discutió la relación de los cristianos gentiles con la ley mosaica. Algunos judíos
insistían en que Tito tenía que ser circuncidado, pero Pablo rechazó esa propuesta
para mantener “la verdad del evangelio” (Gál. 2:1-5).
Lo último que escuchamos de Tito en las Escrituras es que había ido a Dalmacia
(2 Tim. 4:10). Evidentemente se había reunido con Pablo nuevamente cuando fue
arrestado, acompañándole en su viaje a Roma. No sabemos si Tito abandonó a
Pablo en Roma o si fue enviado por el apóstol a continuar la obra en Dalmacia. La
segunda alternativa parece más plausible, de acuerdo a lo que sabemos de Tito.
La tradición dice que Tito llegó a ser el obispo de la iglesia en Creta y que murió
pacíficamente a muy avanzada edad.
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6) Pablo alerta a los cretenses sobre los engañadores judíos que enseñan lo
que no conviene por deshonesta.
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24) ¿Qué se debe hacer con los que persisten en causar divisiones a pesar de
la amonestación? .
25) Pablo también instruye a Tito a ser hospitalario, en esta ocasión con
y .
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Sesión IV
2 Epístola del Apóstol Pablo a Timoteo
I. TRASFONDO HISTORICO
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
podría ser el mismo de Hechos 19:33. Lo que sí se sabe es que la “secta” cristiana
había sido oficialmente proscrita en algún momento antes de estos eventos.
Cuando Pablo escribió esta carta, el proceso judicial había avanzado tanto en su
contra, que Pablo ya no tenía esperanzas de ser liberado (2 Tim. 4:16-18).
Mientras esperaba en un calabozo en Roma, Pablo escribió a Timoteo, su amigo
del alma y fiel compañero en la obra. Prácticamente le suplica permanecer fiel a
pesar de todo, cumplir su llamado y apresurarse para venir a él antes del invierno.
II. CONTENIDO
El cuadro respecto a los últimos días describe las condiciones que la iglesia
debería esperar. El antídoto que Pablo prescribió en contra de la corriente del mal
fue el conocimiento de las Escrituras, “las cuales pueden hacerte sabio para
salvación por medio de la fe que es en Cristo Jesús” (3:15). El encargo final es
clásico y debe ser estudiado cuidadosamente por todo candidato al ministerio.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
1. Pablo hace saber a Timoteo que sin cesar, de día y de noche, se acuerda
de él en sus .
9. Pablo usa la figura de estas tres “ocupaciones” para ilustrar cómo debe ser
la actitud de Timoteo en el ministerio: ,
y .
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16. Una de las características de las personas en los últimos tiempos es que
amarán los más que a Dios.
18. Pablo hace una declaración muy seria: “todos los que quieren vivir
piadosamente en Cristo Jesús padecerán ”.
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Sesión 5
LAS EPISTOLAS UNIVERSALES
(Hebreos, Santiago; I y II Pedro; I, II y III Juan y Judas)
INTRODUCCION GENERAL
I. GENERALIDADES
A pesar de sus diversos orígenes, las siete epístolas del Nuevo Testamento que
no fueron escritas por el apóstol Pablo (no se incluye Hebreos), fueron reunidas
muy pronto en una sola colección. Su título de “epístolas católicas” es muy antiguo
y seguramente se debe a que todas –con la excepción de II y III de Juan, no van
destinadas a comunidades o personas particulares, sino que más bien eran para
la circulación general entre las comunidades cristianas de aquél tiempo.
La Epístola a los Hebreos ocupa un lugar especial dentro del Nuevo Testamento.
Fue aceptada en el canon bajo el argumento de los Padres de Alejandría de que
había sido escrita por el apóstol Pablo. Sin embargo su autografía ha sido puesta
en duda desde el principio. Aunque se incluye en este apartado de las epístolas
universales, realmente es difícil clasificarla.
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Sesión 6
Epístola a los Hebreos
I. Introducción
Antes del fin del primer siglo, Clemente de Roma usó Hebreos al escribir a los
corintios, y el Pastor Hermas demuestra tener conocimiento de ella. No se
menciona en el Canon Muratori (posiblemente debido a las dudas acerca de su
autor), ni en el de Marción (tal vez por su amplio uso del Antiguo Testamento). La
iglesia oriental rápida y tempranamente la consideró como producto directo o
indirecto de Pablo, debido a la influencia de los Padres Alejandrinos como
Panteno, Clemente y, más cautelosamente, Orígenes. No fue sino hacia finales
del siglo IV que la iglesia occidental le concedió su reconocimiento como paulina.
A pesar de las dudas que siempre se mantuvieron sobre su escritor, desde el año
400 d. C. hasta el 1,600 d. C. se le llamaba comúnmente “Epístola de Pablo a los
Hebreos”. A partir de la Reforma se ha reconocido ampliamente que Pablo no
pudo haber sido el escritor. Aunque no hay desarmonía entre las enseñanzas de
Hebreos y los escritos paulinos, hay una marcada diferencia en el argumento, los
énfasis específicos, el estilo y la dicción.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Esta epístola sirve en el estudio del Antiguo Testamento como excelente guía al
significado de la tipología y la comprensión del ritual levítico, y confirma la función
profética de las ofrendas y las fiestas, en cuanto a que señalan a Cristo; por lo
cual constituye la llave para interpretar los tesoros del Antiguo Testamento.
IV. Características
1) Alta calidad literaria, marcada por una construcción cuidadosa y una dicción
elegante.
2) Abundancia de alusiones y citas del Antiguo Testamento, muchas de ellas
usadas no simplemente de un modo confirmatorio, sino aportando un
fundamento para la presentación.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
3) Uso del culto del Antiguo Testamento como trasfondo para la presentación
de la superioridad de Cristo en su obra redentora, retrocediendo hasta el
ritual del tabernáculo más que del templo.
4) El carácter final del nuevo orden halla su racional en el hecho de que aun
dentro del antiguo había cambio y progreso; el Antiguo Pacto era obsoleto
cuando aun estaba en vigor (Heb. 8; Jer. 31:31-34). Esto prepara el camino
para el énfasis en “lo mejor” que tiene que ver con Cristo.
5) La cristología es rica y variada. Se emplean más de veinte nombres y
títulos. La humanidad y deidad del Hijo son asociadas de un modo tal que
sólo el evangelio de Juan se le aproxima. Se presta especial atención a los
oficios de Cristo, sobre todo a su posición como sacerdote-rey.
6) La escatología es tanto realizada (1:2; 6:5) como futurista (9:28; 10:37).
7) Se intercalan cinco advertencias, desde al peligro de descuidar la salvación
en Cristo hasta el de rechazarla (2:1-4; 3:7-6:13; 5:11-6:20; 10:26-39;
12:15-29).
8) La enseñanza práctica se centra principalmente en la admonición de
“acercarse” en adoración con confianza de tener acceso, puesto que los
pecados han sido perdonados y con la seguridad de ayuda de un poderoso
Salvador (10:22; 4:14-16); de “ir adelante a la perfección” (6:1) en
obediencia al Dios vivo; y de “salir” en comunión con el Cristo rechazado,
compartiendo su vituperio (13:13).
9) Algunos de los términos principales que se utilizan son: ángel, santo y
santificar, pecado, sacrificio, sangre, sumo sacerdote, promesa, pacto,
palabra, testificar, mejor, perfeccionar, fe, salvación, descanso, cielo.
V. Lectores
Hasta hace poco, el punto prevalente era que la epístola estaba dirigida a
cristianos hebreos que estaban a punto de caer en la apostasía. Siguiendo esta
misma línea, algunos ubican a los receptores de la carta en Palestina y otros en
Roma. Algunos han sugerido que la carta fue dirigida a sacerdotes conversos al
cristianismo. Hechos 6:7 relata que muchos de ellos “obedecían a la fe”.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Un enfoque más considera posible que la carta fue dirigida a cristianos que habían
pertenecido a la comunidad de Qumrán.
Una concepción diferente de todas las anteriores es sostenida por varios eruditos
quienes piensan que la epístola fue dirigida a cristianos gentiles. Estos consideran
que el título del libro ─que no es parte del texto─ es erróneo. En apoyo a esta
posición, estos mencionan, entre otras cosas, la ausencia de la tensión entre la fe
y las obras y la circuncisión. Una debilidad de esta posición es que en la epístola
no se hace ninguna alusión a creencias y prácticas de las sociedades paganas, tal
como se encuentran en las cartas paulinas. El cristianismo es contrapuesto
exclusivamente a la religión judía.
Otro argumento sostiene que la epístola fue escrita a los judíos en Palestina, no
porque estaban en peligro de volverse al judaísmo, sino porque estaban
demasiado apegados a él y a sus instituciones (como el templo).
Otro autor opina que los lectores se encontraban en Italia (Heb. 13:24). Es posible
que los cristianos hebreos que habían salido de Roma después del edicto de
Claudio, hayan estado junto con el autor cuando escribió la carta. Otra posibilidad
es que el mismo autor se encontrara en Roma y estos enviaban saludos a los
receptores de la carta en otro lugar del imperio.
Es posible que Heb. 12:1-4 indique que los lectores estaban sufriendo algún tipo
de persecución.
No hay todavía una palabra final respecto al problema del destino de esta epístola,
pero es claro el carácter hebreo-cristiano de la misma.
VI. El escritor
El nombre del autor no está indicado en el texto, pero no era desconocido a los
lectores (13:19). Lo único que el texto indica sobre su escritor es que era un
hombre (en 11:32 la palabra “contando” está en forma verbal masculina en el
original griego). Además era muy instruido en la Septuaginta y de grandes
habilidades literarias. Su escritura se aproxima al griego clásico mucho más que el
de los otros escritores del Nuevo Testamento.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Tertuliano, alrededor del 200 d. C., menciona a Bernabé como el escritor. Otros
Padres de la iglesia hacen la misma afirmación. Esta era una tradición bastante
generalizada en la iglesia en el oriente, pero no tanto en el occidente. Un
argumento a favor es el hecho de que Bernabé era levita (Hech. 4:16) y por ende
sería capaz de escribir un libro tan lleno del Antiguo Testamento. Sin embargo hay
varios argumentos en contra de esta postulación.
Orígenes (185 al 254 d. C.) afirma que los antiguos la transmitieron como paulina.
Su predecesor, Clemente de Alejandría, sugirió que Pablo la había escrito en
hebreo y que Lucas la había traducido al griego, pero eso es muy poco probable.
Otros autores sugeridos son Priscila y Aquila, Lucas y Silas, y Clemente de Roma.
Ninguna decisión se ha llegado para determinar la autografía del libro.
Algunos consideraciones internas a las que se han apelado para sustentar una
paternidad de Pablo son:
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
A pesar de todo lo anterior, también se han expresado opiniones muy fuertes para
contradecir la autografía de Pablo, entre las cuales se pueden mencionar:
VII. Fecha
Hay poca información en la carta que pueda servir de guía. Si se tiene en cuenta
de que el escritor habla del ritual de los sacrificios en tiempo presente (8:4; 9:9;
10:1, 11) se puede llegar a la conclusión de que el templo todavía existía, pero
esto no es seguro. Con todo, si el escritor hubiera podido mencionar la caída de
Jerusalén y la destrucción del templo, esto hubiera encajado bien con su tesis
general del carácter anticuado del antiguo orden. Es difícil ver como el autor
hubiese podido evitar usarlo. De allí que una fecha entre el 68 y el 70 d. C. sea la
más probable. Alguien ha sugerido que se escribió aun más tempranamente: entre
el 52 y el 64 d. C.
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13. Nuestro sumo sacerdote fue tentado en todo, pero fue sin .
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16. Jesús no fue escogido como sacerdote según el orden aarónico, sino según
el orden de .
24. ¿Qué personaje de la antigüedad dio los diezmos del botín a Melquisedec?
.
24
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32. Cuando Dios dio a Moisés las instrucciones para construir el tabernáculo le
dijo que hiciera todo conforme al que se le había
mostrado en el monte.
33. ¿Cuáles son las tres “mejores” cosas que se mencionan en 8:6?
, y .
34. Según la profecía de Jeremías, como parte del nuevo pacto Dios pondría
sus leyes en la y las escribiría sobre el .
35. ¿Cómo se le llamaba al lugar del tabernáculo que estaba detrás del velo?
.
36. ¿Cuáles son las tres cosas que contenía el arca del pacto? ,
y .
37. ¿Cuál sangre usó Jesús para entrar en el Lugar Santísimo de los cielos?
.
39. “Está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después de esto
el “.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
53. ¿Cuántas cosas se enumeran que lograron los hombres y mujeres por
causa de su fe (11:33-35)? .
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Sesión 7
Epístola de Santiago
I. INTRODUCCION
Contenido
La epístola es notablemente impersonal. La enseñanza tiene una marcada
similaridad a la de Jesucristo, particularmente a la contenida en el Sermón del
Monte.
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Hay alusiones a esta epístola en los escritos de los Padres Apostólicos. El primero
que se refiere a la obra por su nombre y la cita como Escritura es Orígenes (185-
254 d. C.). Eusebio (260-340 d. C.) la incluyó en su lista como la primera de las
epístolas “católicas” como un libro en disputa. Atanasio (296-373 d. C.) aceptó
plenamente su canonicidad. Su categorización como libro inspirado fue apoyada
por Jerónimo (331-420 d. C.) y Agustín (354-430 a. C.). Su canonicidad fue
reconocida oficialmente en el Tercer Concilio de Cartago en el 397 d. C. Sin
embargo, su aceptación en el canon ha seguido siendo asunto de controversia.
El evangelio revela que los hermanos de Jesús no creían en él (Juan 7:3-5), pero
que aparentemente no había un rompimiento total de relaciones (Mateo 12:46-50).
Es posible que Jacobo haya estado entre los parientes que en cierta ocasión
fueron a hacerse cargo de Jesús porque creían que estaba “fuera de sí” (Marcos
3:2-23). Jacobo fue uno de los primeros a quienes apareció el Señor después de
resucitar (I Cor. 15:7) y puede ser que la resurrección haya convencido a él y a
sus hermanos de que Jesús era verdaderamente el Mesías. Aunque no se le
menciona por nombre, lo más seguro es que estaba entre los “hermanos” de
Jesús que se encontraban en el aposento alto junto con los discípulos, las mujeres
y María (Hechos 1:14). Esto indicaría que también recibió el bautismo en el
Espíritu Santo el Día de Pentecostés.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
ciudad (Gálatas 1:19), y éste menciona que Jacobo, Cefas y Juan eran
considerados “columnas” (Gálatas 2:9).
Se cree que era casado (I Cor. 9:5). Tenía mucha influencia, tanto entre los judíos
como en la iglesia. Estaba entre los ancianos de Jerusalén cuyo consejo siguió
Pablo en cierta ocasión (Hechos 21:18-26). Era un cristiano judío muy estricto y
apegado a la ley, pero a la vez estuvo de acuerdo en escribir una carta muy
tolerante a los cristianos gentiles (Hechos 15:23-29). Santiago sancionó el trabajo
de Pablo entre los gentiles, pero dedicó su propio esfuerzo a ganar a los judíos.
Del incidente que Pablo narra en Gálatas 2:11-12 podrían inferirse algunas cosas
con respecto a Jacobo, pero serían solamente especulaciones.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
6) Los cristianos son tentados cuando son atraídos y seducidos por su propia
.
17) Las guerras y los pleitos entre los hombre vienen de sus
que combaten en sus miembros.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
18) Muchas personas que piden, no reciben, porque piden mal, para gastar en
sus .
19) A aquellos que buscan la amistad del mundo, Santiago les llama almas
.
23) Las dos cosas que tenemos que hacer para que el diablo huya de nosotros
son: a Dios y al diablo.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Sesión 8
I Epístola de Pedro
I. INTRODUCCION
Esta carta no aparece en los cánones de Marción y Muratori, pero ninguno de los
compiladores primitivos cuestionó su autografía ni su canonicidad. Algunos han
encontrado “rastros” de esta carta en la epístola de Clemente de Roma a los
Corintios (alrededor del 100 d. C.). Policarpo e Ireneo la citan más directamente a
mediados del segundo siglo. Ireneo, Clemente de Alejandría y Tertuliano testifican
tempranamente que la epístola fue escrita por el apóstol Pedro.
Esta carta fue escrita para animar y fortalecer a los cristianos de las provincias
romanas del norte de Asia Menor. De todas las provincias mencionadas en I Pedro
1:1, en el libro de Hechos solamente se mencionan Asia y Galacia como
beneficiarias de la labor evangelística del apóstol Pablo, ya que el Espíritu Santo
no le permitió ir a Bitinia (Hech. 16:7).
Motivo de la carta
La siniestra sombra de la persecución parece ser lo que dio motivo a esta epístola.
Durante las primeras treinta décadas, las autoridades romanas habían identificado
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
el cristianismo como una secta dentro del judaísmo, la cual era una religión lícita,
es decir, permitida y protegida por el estado. Pero la situación comenzó a cambiar
alrededor de la sexta década de la era cristiana. Los cristianos se habían
separado del judaísmo y eran reconocidos como un grupo diferente. Su firme
adhesión a creer en un solo Dios y en un Cristo resucitado provocaron la
sospecha y desprecio del pueblo; mientras que su proclama de que Jesús era el
Señor y la insistencia de un juicio venidero y el derrumbamiento del orden
existente atrajeron la sospecha de las autoridades y un cambio de estas hacia la
secta de los cristianos.
Pedro, entonces, escribe su primera carta para explicar la situación que afectaba a
las iglesias del norte de Asia Menor. El sufrimiento es una de las notas claves de
esta epístola y se menciona –usando palabras y frases equivalentes, no menos de
dieciséis veces. Las iglesias habían sido puestas “en diversas tribulaciones” (1:6),
algunos de sus miembros estaban “sufriendo injustamente” (2:19), existía la
posibilidad de que tuvieran que sufrir “por causa de la justicia” (3:14), padeciendo
aún por hacer el bien (3:17). Se vislumbraban días tenebrosos, porque la “prueba
de fuego” amenazaba con caer sobre sus cabezas. Pedro les urgió a que no se
avergonzaran si “sufrían como cristianos” (4:12-26). Estos sufrimientos no eran
exclusivos para ellos, porque los cristianos de todo el mundo también los sufrirían
(5:9), y debían soportarlo con tanto valor como les fuera posible. La carta era una
advertencia y un mensaje preparatorio de aliento en vista de la cercana
emergencia.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
ocasiones (Luc. 5:10; Mat. 16:17; Juan 13:6-10). El Señor dijo que le daría las
llaves del reino de los cielos (Mat. 16:19), las cuales, según algunos, utilizó
cuando predicó por primera vez el evangelio a los judíos en el Día de Pentecostés
y a los gentiles en casa de Cornelio en Cesarea (Hech. 10). Era impulsivo,
vacilante, egoísta, rápido para actuar y pronto para retroceder. Su negación de
Jesús no fue resultado de premeditada malicia sino de repentino pánico y de ella
se arrepintió prontamente con intensa amargura (Mat. 26:69-75). Sin embargo,
tenía en su alma profundas corrientes de lealtad (Juan 13:36-38; 18:10,15). Se
afligió profundamente por la desaparición del cuerpo de Jesús del sepulcro (Juan
20:2-6), y se regocijó de ver al Señor resucitado. Después de la resurrección, el
Señor Jesús le encomendó la misión especial de apacentar a sus ovejas (Juan
21:15-17) y le anunció por anticipado la forma en que iba a morir (Juan 21:18,19).
Después de la ascensión del Señor, Pedro tomó la iniciativa para que eligieran al
sustituto de Judas en el grupo de los doce (Hecho 1:15-22). Recibió el bautismo
del Espíritu Santo el Día de Pentecostés e instantáneamente se convirtió en el
dirigente de todo el grupo y tomó la iniciativa para dirigirse a la multitud que se
había congregado debido a lo conmoción (Hech. 2:14). Al final de su sermón, hizo
un llamamiento al arrepentimiento de los oyentes (Hechos 2:38) y como resultado,
unas tres mil personas fueron bautizadas (Hech 2:41). Su predicación, sanidades
y disciplina que ejerció ocupan los primeros cinco capítulos del libro de Hechos.
Pedro y Juan son los protagonistas del primer milagro realizado por la iglesia
(Hech. 3). Por tal milagro y la predicación subsiguiente de que Jesús era el
Mesías, fueron llevados ante el concilio en donde hicieron tres de las más grandes
declaraciones (Hech 4:12, 19, 20). Pedro también presidió el incidente de Ananías
y Safira (Hech. 5). En el capítulo 10 lo encontramos predicando el evangelio por
primera a vez a una audiencia no judía en casa de Cornelio, como resultado de
una visión que recibió del Señor en Cesarea. Cuando Herodes mató a Jacobo, hijo
de Zebedeo, también capturó y apresó a Pedro, pero un ángel lo libró
milagrosamente (Hech. 12). En Hech. 12:17 dice que, después de ser liberado de
la cárcel, Pedro “se fue a otro lugar”. Algunos lo interpretan como Pedro saliendo
de Jerusalén. Se le vuelve a mencionar en Hech. 15 durante el concilio en el cual
se discutió la relación de los cristianos gentiles con la ley mosaica. Después de
esto, la historia bíblica se centra en el ministerio de Pablo.
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Egesippo registra que Nerón buscó una causa para matar a Pedro. Jerónimo dice
que al ser condenado a ser crucificado, Pedro pidió que lo crucificaran cabeza
abajo pues no se consideraba digno de morir de la misma manera que el Señor.
Su martirio se ubica alrededor del 65 d. C. en Roma.
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15) Pedro nos exhorta a abstenernos de los deseos carnales porque somos
y .
18) Con respecto a las mujeres, Pedro dice que no pongan énfasis en el atavío
, sino en el .
22) Puesto que el fin de todas las cosas se acerca, debemos ser
y velar en .
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
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Sesión 9
II Epístola de Pedro
I. INTRODUCCION
Los datos biográficos que contiene concuerdan con lo que conocemos de la vida
de Pedro. Menciona una epístola previa enviada a los mismos destinatarios (3:1),
quienes también habían recibido cartas de Pablo (3:15,16). Pedro valida las cartas
de Pablo como “escrituras” (3:15,16), dándoles el mismo peso que el Antiguo
Testamento.
Desde los tiempos de la iglesia primitiva, hubo ciertas dificultades para aceptar la
paternidad pedrina de la epístola. Ninguno de los primeros padres de la iglesia la
cita definidamente, aunque hay algunos casuales puntos de parecido con ella en
Hermes, I de Clemente, la pseudo-segunda de Clemente y la Didaqué y en otra
literatura primitiva. Eusebio cita a Orígenes de Alejandría (alrededor del 240 d. C.)
diciendo que “Pedro… ha dejado una epístola indiscutida. Suponemos que
también la segunda fue dejada por él aunque esto es disputado”.
Lo que puede decirse es que II Pedro no era inicialmente aceptada por todas las
iglesias; sin embargo, algo similar sucedió con otros escritos canónicos. Atanasio,
obispo de Alejandría (296-373 d. C.), Cirilo, obispo de Jerusalén (315-386 d. C.),
Jerónimo (331-420 d. C.) y Agustín de Hipona (354-430 d. C.) la aceptaron sin
disputa. Su canonicidad fue reconocido en el Tercer Concilio de Cartago en el 397
d. C. La aceptación de la carta por los concilios eclesiásticos del siglo IV, a pesar
de las objeciones que se habían presentado en el pasado, indica que había una
impresionante base como para superar las dudas que se habían expresado de
tanto en tanto. Con, todo, algunos eruditos modernos siguen señalando que la
carta es trabajo de un autor pseudónimo del segundo siglo.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Destinatario
Según la referencia de Pedro, Pablo parecía estar vivo todavía (3:15) y sus cartas
circulaban entre las iglesias y eran conocidas por el apóstol Pedro.
Algunos suponen que la carta fue escrita también desde Roma, poco antes del
martirio del apóstol.
II. CONTENIDO
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
nuevos cielos y a la nueva tierra donde morará la justicia (3:5-13). Se elogia los
escritos de Pablo y se hace una exhortación final a buscar la santidad y crecer en
la gracia y el conocimiento de Cristo (3:14-18).
1. En el saludo, Pedro desea para los creyentes que la gracia y la paz les
sean multiplicadas en el del Señor Jesucristo.
2. Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas
por el de Dios, mediante el
del Señor Jesucristo.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
14. Las ciudades que son ejemplo para los que viven impíamente son: -
y .
15. El Señor sabe librar de tentación a los , pero
reserva a los para ser castigados.
16. A los que menosprecian el señorío y no temen decir mal de las potestades
superiores, Pedro les llama y .
17. A los falsos maestros que hablan de cosas que no entienden y viven en
pecado, Pedro los compara con .
19. Los falsos maestros prometen libertad, pero ellos mismos son -
de corrupción.
21. A los que han conocido el camino y luego se vuelven atrás, Pedro los
compara con un y con una .
22. Con las dos cartas que Pedro escribe pretende despertar el limpio -
de sus lectores.
23. Pedro quería traer a la memoria de sus lectores las palabras de los -
y los .
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
27. Puesto que el final del orden actual se aproxima, Pedro nos exhorta a andar
en y manera de vivir.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Sesión 10
I Epístola de Juan
I. INTRODUCCION
De los cinco libros del Nuevo Testamento atribuidos al apóstol Juan, tres son
clasificados como epístolas.
El escritor
Algunos han querido hacer una diferencia entre Juan el anciano, quien escribió la
epístola y Juan el apóstol, sin embargo, tal diferenciación no tiene ninguna base.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Juan es una figura muy influyente en el cristianismo, sin embargo, es poco lo que
el Nuevo Testamento dice de él. Casi siempre aparece en compañía de alguien
más que aparece como líder.
Aparentemente Juan era primo de Jesús, pero eso depende de la identidad que
asumamos de las mujeres que estaban presentes en la crucifixión. El cuarto
evangelio dice que la madre de Jesús estaba ahí, y concuerda con Mateo y
Marcos en que María Magadalena y otra María también estaban presentes (quien,
según Mateo y Marcos, era la madre de Jacobo y de José; Juan dice que era la
esposa de Cleofas). Mateo agrega a “la madre de los hijos de Zebedeo” (Mat.
27:56), Marcos dice “Salomé” (Mar. 15:40), y Juan dice que era la hermana de la
madre de Jesús (Juan 19:25). Si estos tres se refieren a la misma mujer,
entonces, la esposa de Zebedeo era Salomé, hermana de María, la madre de
Jesús, La identificación no es tan segura, pero es bastante probable.
Junto con otros pescadores, Juan se asombró al ver la pesca milagrosa (Luc. 5:9-
11), lo cual era importante, ya que era experto en asuntos de pesca. Juan fue uno
de los primeros discípulos de Jesús (Marcos 1:19,20). Junto con Pedro y Jacobo,
perteneció al círculo íntimo del Maestro. Estos tres estuvieron presentes en
ocasiones muy importantes como la transfiguración (Mar. 9:2), la resurrección de
la hija de Jairo (Luc. 8:51), y la experiencia en el Getsemaní (Mat. 26:37). Estos
tres, juntamente con Andrés, preguntaron a Jesús cuando sería el fin (Mar.
13:3,4). Jesús envió a Juan y a Pedro a preparar la pascua en la última noche de
su vida terrenal (Luc. 22:8).
Estos pasajes muestran que Juan fue una figura muy significativa en la banda
apostólica. Pero al principio, él estaba lejos de entender el mensaje de Jesús.
Junto con su hermano Jacobo, el Señor los apellidó Boanerges, que Marcos (3:17)
explica que significa “Hijos del Trueno”. Esto parece apuntar a cierta dureza y
jactancia como la que vemos cuando Juan encontró a un hombre echando fuera
demonios en al nombre de Jesús y le dijo que se detuviera porque no era parte del
grupo (Mar. 9:38). Incidentalmente, estas son las únicas palabras atribuidas a
Juan en la narración de los evangelios. En las otras ocasiones él se encuentra con
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
alguien más que sirve de vocero. Vemos este mismo espíritu en la petición de
Jacobo y de Juan, hecha a través de su madre, de que ellos deberían tener
lugares importantes en el reino de Jesús (Mat. 20:20-23). En el mismo incidente,
estos hermanos dijeron que estaban dispuestos a beber la “copa” de Jesús,
evidentemente, una metáfora de su sufrimiento, y Jesús les dijo que lo harían. Hay
devoción en sus palabras, pero también una falta de comprensión total de que el
seguidor de Jesús debe envolverse en el servicio humilde. Hay una falla similar en
el deseo de ellos de mandar que descendiera fuego del cielo sobre las aldeas de
samaritanos que rehusaron recibirles (Luc. 9:54). Claramente ellos eran celosos, y
su convicción de que Dios enviaría fuego del cielo si Jesús se los permitía es
sorprendente. Pero el incidente también demuestra que ellos podían mostrar un
espíritu de desamor.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
de María cuando estaba en la cruz (Juan 19:26-27). El que lo haya escogido antes
que a algún otro miembro de la familia indica la cercanía que existía entre ambos.
El evangelio nos muestra a Juan más bien como a un pensador y gigante
espiritual, y no tanto como a un hombre de acción y liderazgo natural.
Por el libro de Apocalipsis conocemos que Juan estuvo en la isla de Patmos “por
causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo” (Apo. 1:9). Esto
probablemente significa que fue exiliado por causa de sus actividades en el
avance del movimiento cristiano. El Apocalipsis es un libro lleno de visiones que
exaltan el triunfo de Dios. Al inicio de II y III Juan se presenta a sí mismo como “el
Anciano”, lo cual puede referirse a su avanzada edad o a su oficio eclesiástico.
Es poco lo que se puede agregar de fuentes no bíblicas. Hay una tradición que
dice que Juan vivió en Jerusalén por un buen tiempo, cuidando de la madre de
Jesús hasta que ella falleció. Luego se trasladó a Efeso donde vivió hasta una
edad muy avanzada. En el Apocalipsis Juan dice que estuvo exiliado en Patmos, y
puede ser que haya terminado allí sus días sobre la tierra. Sin embargo, Eusebio
dice que regresó a Efeso y que vivió allí hasta el tiempo del emperador Trajano.
Algunos dicen que Juan mismo se opuso al hereje Cerinto. Hay varias historias
relacionadas a Juan, pero ninguna puede ser comprobada o desaprobada.
Vivió hasta una edad muy avanzada y fue el último sobreviviente de los apóstoles.
Fue una figura transicional, desde la vida de Jesús, la era apostólica y la de los
primeros padres de la iglesia que no conocieron a Jesús ni a los otros apóstoles.
Entre sus discípulos están: Ignacio, quien llegó a ser obispo de Antioquía;
Policarpo, obispo de Esmirna y Papías, obispo de Hierápolis.
Destinatario
Dodd y otros autores proponen que Juan escribió la epístola a una edad
avanzada, después que había escrito el Evangelio. Los eruditos sugieren una
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
II. CONTENIDO
Cierta gente que anteriormente había estado asociada con las comunidades
cristianas, a las que la epístola se dirige, se han alejado ahora de los creyentes,
dejando así en claro que en realidad no habían sido parte de la iglesia (2:19). La
falsa enseñanza que estos pseudo-maestros habían esparcido debía ser expuesta
y repudiada. Un ingrediente de esta falsa doctrina es la negación de que Jesús es
el Cristo (2:22, contrastado con 5:1). Otro ingrediente aparentemente es la
negación de que Jesucristo ha venido en carne (4:2,3). Esto también lleva el rótulo
de anticristo (4:3). Tomados en su conjunto, estos pasajes sugieren que el error
refutado por Juan podía ser un gnosticismo judaico incipiente (similar al tratado en
Colosenses). En los tiempos de Juan esta mezcla de evangelio con filosofía
apenas comenzaba a manifestarse, pero se desarrolló más tarde y llegó a ser una
corriente muy fuerte en el cristianismo del segundo siglo. Básicamente sostenía
que en la naturaleza humana hay un principio irreconciliable de dualismo, y que el
espíritu y el cuerpo son dos entidades separadas. El pecado residía solamente en
el cuerpo y aunque el espíritu podía tener sus éxtasis, la carne podía hacer lo que
le diera la gana. También sostenían que una mística y sublime piedad mental era
compatible con una vida sensual escandalosa. Negaban la encarnación y
sostenían, o que Cristo era un fantasma que solamente tenía la apariencia
humana (docetismo), o que el Cristo divino había habitado en Jesús, pero había
salido de él antes de su pasión (cerintianismo). Insistían en el carácter maligno de
lo material, por lo cual no podía tolerar la enseñanza de que el Hijo de Dios había
venido en carne para morar entre los hombres.
Ireneo menciona a Cerinto como uno de los expositores de esta herejía en Efeso.
Según este, Dios no era el creador de este mundo. El hombre Jesús nació de José
y María, y durante su bautismo el Cristo divino vino sobre él en forma de paloma.
Durante su ministerio, Cristo reveló al Padre y partió antes de la crucifixión,
dejando que fuese el hombre Jesús quien sufriese la muerte. Se dice que Cerinto
insistía en la circuncisión y en guardar el sábado. La afirmación en I Juan 5:5
puede tener la intención de contrarrestar las opiniones de Cerinto, ya que este se
negaría a unir ambos conceptos. Igualmente la declaración de que Jesucristo no
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
sólo vino por el agua (su bautismo) sino por la sangre (su cruz) posiblemente sea
un ataque a la negativa de este hereje a aceptar el sacrificio de Cristo (5:6)
Uno de los rasgos prominentes del gnosticismo era la afirmación de poseer una
iluminación especial y un conocimiento más alto por medio del cual uno podía
elevarse a una verdadera comunión con Dios por medio de una contemplación
mística. Esto podría llevar a la desestimación de la fe como algo rudimentario e
inadecuado y podría indicar la frecuente insistencia que encontramos en I Juan de
que los cristianos supuestamente limitados a la simple fe, tienen en realidad todo
el conocimiento de Dios y de las cosas espirituales que están al alcance del
hombre (2:20-21).
Propósito de la epístola
Juan había sido un amigo íntimo de Jesús durante su ministerio terrenal; le había
acompañado en sus viajes, escuchado sus enseñanzas y presenciado sus
milagros. En la última cena, Juan se había recostado en el hombro de Jesús. Para
Juan, Jesús no era un fantasma, una ilusión o una visión, sino una persona real, la
encarnación de la vida, la vida eterna (1:2).
Así como era necesario refutar la doctrina gnóstica, también lo era refutar su
práctica. Si Dios es luz (como lo proclamaban los gnósticos), entonces uno debe
andar en la luz si desea tener comunión con Él. No basta profesar una pureza
basada en la armonía del espíritu con Dios y descuidar lo que se hace con el
cuerpo (1:8,10). Hablar de un amor a Dios que se basa en una especulación
mística y al mismo tiempo fracasar en el amor a los hermanos (4:20 contrastado
con 3:7-8), es contrario a la razón y a la revelación.
Pero gran parte del libro también busca alentar a los lectores en la búsqueda de
una vida de comunión con Dios en el ámbito de la familia de Dios. En toda la
epístola hay un fuerte rasgo de imitación de Cristo, o mejor dicho, de la
reproducción de la vida de Cristo (4:17b). La misma encuentra su foco en 5:18
donde se describe al cristiano como alguien nacido de Dios, término en griego que
también es aplicado al Señor Jesús. Dado que ambos son nacidos de Dios,
comparten una vida común (5:11-12), y deben andar en el mismo camino (2:6),
obedecer el mismo mandamiento de amor (2:8), aceptar el mismo trato de parte
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
del mundo (3:1), y disfrutar la misma libertad del pecado (3:5,9). El secreto para
lograrlo es permanecer en Cristo, en quien el pecado no tiene lugar alguno (3:6).
A diferencia de las epístolas paulina que enfatizan confesar a Jesús como Señor,
ésta da prominencia a confesarlo como el Cristo (2:22).
Características de la epístola
1) La repetición: El escritor repite las ideas y términos como luz, verdad, creer,
amor y justicia, pero con diferentes énfasis y sin hacer un desarrollo
progresivo de ellos.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
13. Juan pone como prueba de que son los últimos tiempos el surgimiento de
muchos .
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
16. Aquél que tiene la esperanza de llegar a ser semejante a Dios cuando El se
manifieste, se a sí mismo.
22. La razón por la que tenemos que probar los espíritus es porque hay muchos
falsos en el mundo.
23. Todo espíritu que no confiesa que Jesús ha venido en carne no es de Dios
y es el espíritu del .
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Sesión 11
I. INTRODUCCION
Los padres de la iglesia se refieren menos a estas cartas que a I Juan, lo que es
natural, si se toma en cuenta su brevedad, su carácter personal y la relativa
ausencia de énfasis doctrinal. Al citar II Juan 11 en su libro “Contra Herejías”,
Ireneo se la atribuye a Juan, el discípulo del Señor, y asigna la misma fuente a
II Juan 7-8. El Canon Muratori las clasifica entre las epístolas con información
inconclusa. El testimonio de Orígenes indica que algunos tenían dudas respecto a
II y III Juan, pero él no parece rechazar los libros por esta razón. Atanasio las
incluye en su lista como escritos canónicos. Hacia finales del siglo IV Jerónimo
adjudica estas epístolas a Juan el anciano en vez de Juan el apóstol.
El escritor
Hay poca razón para dudar que I, II y III Juan fueron escritas por la misma
persona. Si bien el escritor de las dos epístolas más breves se identifica a sí
mismo de un modo que no lo hace el escritor de la primera, llamándose “el
anciano”, parecería demostrar ser la misma persona en las tres cartas a través de
datos como el uso de las palabras andar, permanecer, verdad (y la verdad), tener
al Padre y al Hijo, un nuevo mandamiento, gozo cumplido, etc.
¿Quién es “el anciano” que escribe estas cartas? ¿Es Juan el anciano diferente de
Juan el apóstol? La tradición le favorece a Juan el apóstol, especialmente por el
importante testimonio de Ireneo, y por la circunstancia de que las dos breves
epístolas tienen un parecido aun más estrecho al cuarto evangelio que I Juan.
Aquellos que favorecen a Juan el anciano profesan encontrar que el escritor de las
dos epístolas manifiesta una autoridad inferior a la apostólica. Sin embargo, dado
que la evidencia interna no elimina a Juan como escritor, es mejor aceptar la
guianza de la tradición en este punto. El título de “anciano” era válido dada la
avanzada edad de Juan.
Lectores
Es muy probable que ambas cartas fuesen enviadas a iglesias bajo el cuidado
pastoral de Juan en la provincia de Asia. No hay nada que demande la conclusión
de que las mismas estuviesen dirigidas a la misma congregación. La identidad de
“la señora elegida” es discutible. Hay quienes han preferido hacer de “señora” un
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
nombre propio, Kuria. Otros han favorecido la opinión de que “señora elegida” no
es una referencia a una persona sino a una iglesia y pueden apuntar a cosas
reales como el uso del plural en los versículos 8, 10 y 12 (si bien el singular es
usado en el v. 5) y al hecho de que la señora y sus hijos son conocidos y amados
por todos los que conocen la verdad (v. 1). Por otra parte, la mención que se hace
de la hermana de la receptora (v. 13) pareciera favorecer a una persona, y si se
tratase de una persona muy prominente, no está más allá de toda posibilidad que
la iglesia de toda la región (v. 1) la conociera a ella y a su familia. No es fácil llegar
a una decisión en esto.
Fecha
II. CONTENIDO
Juan escribe su segunda epístola a “la señora elegida y a sus hijos”, alabándolos
por la fidelidad a la verdad, y recordándoles de andar en el mandamiento de amar.
Juan también busca inculcarles la importancia de mantener la doctrina de Cristo
como Hijo encarnado de Dios y de negar la comunión y ayuda a aquellos que se
hacen pasar por maestros cristianos.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Mucho menos ciertas son las circunstancias que causaron la redacción de III Juan.
La explicación más simple es que el escritor esta tratando de obtener la ayuda de
Gayo, que le es leal, en el manejo de una situación delicada. Diótrefes se ha
adjudicado autoridad y se ha negado a recibir a los misioneros que el escritor ha
enviado a la zona para ministrar allí. Hasta ha llegado a expulsar de la iglesia a
aquellos que han extendido hospitalidad a dichos misioneros. Ahora hace falta la
ayuda de Gayo para recibirlos, aun a riesgo de atraer sobre sí la ira de Diótrefes,
hasta que el escritor pueda venir en persona y tratar el asunto con la
congregación. Una carta a la iglesia sobre el cuidado de los misioneros ha sido
rechazada por Diótrefes (v.9), de allí que la presente comunicación esté dirigida a
Gayo. Demetrio (v.12) puede haber sido uno de los misioneros, que ahora regresa
portando esta carta. No hay seguridad de que Gayo y Diótrefes perteneciesen a la
misma iglesia local, pero de no ser así, sus congregaciones deben haber sido
bastantes cercanas.
Hay quienes ven en III Juan una etapa de la historia de la iglesia en la cual el
obispo monárquico (representado aquí por Diótrefes) está buscando ganar su
independencia de toda autoridad externa. Presumiblemente esto sería posible si
los apóstoles ya hubiesen muerto, lo cual requeriría una fecha tardía para este
libro y una paternidad neoapostólica. Sin embargo, no hay nada en la epístola
misma que demande más que una base personal para esta controversia.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Sesión 12
Epístola de Judas
I. INTRODUCCION
El escritor
Fecha
Los argumentos a favor de una fecha tardía para la epístola son insuficientes.
También parece imposible fijar una fecha exacta, pero algunos como Zahn
concuerdan en que una fecha alrededor del año 75 d. C. es factible.
Los lectores
No hay acuerdo si los lectores eran judíos o gentiles, ni dónde vivían. La epístola
misma no provee muchas pistas al respecto. Zahn supone que la carta se dirigió a
judíos cristianos dada la familiaridad que supone que los lectores tienen con los
hechos de la historia del Antiguo Testamento y con los libros apócrifos y
tradiciones rabínicas verbales. Wand propone Antioquía y su zona circundante
como destino.
Se ha alegado, aunque sin plena certeza, de que hay leves rastros de la influencia
de Judas en obras pertenecientes a la segunda mitad del siglo II, entre ellas, la
epístola de Policarpo a los filipenses. Se encuentra una mayor evidencia de la
influencia de la carta en alguna literatura de los últimos 25 años del segundo siglo,
tales como los escritos de Atenágoras y Clemente de Alejandría. También se
menciona por nombre en el canon de Muratori. Eusebio la clasificó como uno de
los libros en disputa, que deben distinguirse de los libros clasificados como falsos.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
II. CONTENIDO
Judas advierte a los cristianos acerca de ciertos hombres de carácter impío que se
han infiltrado entre los lectores, hombres que están pervirtiendo la gracia de Dios y
tornándola en libertinaje, y están negando al Señor Jesucristo (vrs. 4). Estos falsos
maestros profesan ser cristianos y participan en los ágapes (vrs. 12), pero carecen
de vida espiritual. De hecho, están dos veces muertos (v. 12) y su perdición es
segura (vs. 4, 13).
Fuera del comienzo y de los saludos iniciales (vs. 1-2) y de la doxología al final
(vs. 24-25), la totalidad de la epístola se ocupa de la amenaza al bienestar de la
iglesia. En primer lugar, el escritor da a conocer el error fundamental de los falsos
maestros (vs. 3-4), tras lo cual expresa tres instancias recordatorias del Antiguo
Testamento de la severidad de Dios al castigar la conducta licenciosa (v. 5-7).
Luego se dedica a una descripción de los descarriados –lo que son y lo que
hacen– que es formulada en un lenguaje vívido, vigoroso y adornado de
comparaciones con otras figuras despreciables tomadas del pasado (vs. 8-16). Es
aquí donde se inserta la profecía de Enoc (vs. 14-15). La más reciente predicción
de carácter apostólico respecto al surgimiento de tales hombres como estos es
resaltada (vs. 17-19). Se urgen dos modos de actuar: primero, la autoprotección al
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Judas es acompañado por dos rasgos identificatorios. Esto era necesario debido a
que Judas (equivalente griego del nombre hebreo Judá) era un nombre común. En
tanto que la expresión “siervo de Jesucristo” no elimina de hecho el apostolado, en
los versículos 17 y 18 el escritor hace una distinción entre sí mismo y los
apóstoles. De allí que él no pueda ser identificado con el Judas de Santiago (hijo
de Santiago), uno de los doce (Luc. 6:16). La aclaración adicional de que el
escritor es el hermano de Santiago ayuda más a esclarecer su identidad. Cuando
el nombre de Santiago aparece sin otra aclaración en el Nuevo Testamento, hace
referencia a Santiago el hermano del Señor. Judas aparece al final de la lista de
los hermanos de Jesús en Mateo 13:55 y anteúltimo en la lista de Marcos 6:3. Es
razonable concluir que era más joven que Santiago.
Poco se sabe respecto a Judas. Como los otros hermanos, él tampoco era
creyente antes de la resurrección (Juan 7:5; Hech 1:14). El único vislumbre que
tenemos de su actividad cristiana es la referencia que Pablo hace a él como
misionero itinerante que viajaba acompañado de su esposa (I Cor. 9:5). Que
Judas era bien conocido por sus lectores es evidente por el hecho de que él había
estado pensando en escribirles antes, pero respecto a otras cosas (v. 3), lo que da
a entender una relación de una duración considerable. Este trasfondo de actividad
misionera hace que una tarea literaria como la de esta epístola sea una cosa
natural. El sabor helenístico no debe ser considerado un obstáculo, ya que
frecuentemente los judíos palestinos se hallaban cómodos en el lenguaje y la
literatura griega de ese período.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Sesión 13
El Apocalipsis
I. Introducción
La circulación del libro en la región del Asia Menor durante un período poco
posterior al de su composición parecería probable, visto el natural interés que
sentirían las iglesias a las que se dirigen las siete cartas.
A pesar del testimonio tan amplio de los antiguos, la aceptación del Apocalipsis no
fue universal. Marción no lo incluyó en su canon, del cual excluyó todos los
escritos juaninos. También se levantaron voces en contra en el siglo II debido al
surgimiento del montanismo, movimiento que reclamaba para sí dones proféticos
especiales y utilizaba el Apocalipsis como base para su enseñanza de que la
Nueva Jerusalén pronto descendería en el área de Frigia, conde el movimiento
tenía su centro. A la par de esto, los montanistas atesoraban el cuarto evangelio
puesto que contenía la promesa del Parakleto. Por eso mismo ciertos grupos
atacaron, no solo el Apocalipsis sino también su evangelio. Otros personajes de
diferentes lugares se agregaron a la disputa en el tercer siglo, unos en contra y
otros a favor del Apocalipsis. Dionisio, obispo de Alejandría, sugirió que había sido
otro Juan, diferente del apóstol, quien escribió el Apocalipsis. Aunque no propuso
que se le quitase su rango de Escritura, sembró dudas sobre la paternidad
literaria. Eusebio fue influenciado por Dionisio y por esa causa él coloca el
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Apocalipsis tanto entre los libros reconocidos como los considerados espúreos. En
el 367 d. C., Atanasio, reconociendo la aceptación casi general por parte de las
iglesias lo incluyó en su lista y fue finalmente ratificado como canónico y juanino
en el Tercer Concilio de Cartago en el 397.
En los seis primero versículos esta obra es designada como un apocalipsis (1:1),
una profecía (1:3) y una epístola (1:4-6; cf. 22:21). Es un escrito de carácter
apocalíptico en su contenido, una profecía en su espíritu y mensaje y una epístola
en su forma.
Las siete copas contienen la ira de Dios (15:1-18:24). Con el derramamiento del
contenido de estas copas, la acción directa de Dios contra un mundo impenitente
es retratada en términos espeluznantes. Aquí se incluye la destrucción de
Babilonia, la ramera.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
Hay dos observaciones con respecto a la estructura del Apocalipsis: 1) Los sellos,
trompetas y copas no siguen una secuencia cronológica. Más bien, a cada serie
se la concibe como si se moviese hasta llegar al final de la tribulación, la que a su
vez da lugar a la segunda venida y a lo que sigue. 2) En varios lugares se anuncia
el fin como si fuese ya un hecho consumado, pero nada sucede y el drama
continúa (11:15; 12:10 cf. 7:14-17). Desde el punto de vista divino, la victoria está
asegurada y puede ser anunciada como si ya hubiese sucedido.
III. Características
1) Es el libro bíblico del fin de los tiempos por excelencia. El énfasis en las
últimas cosas aparece concentrado como en ningún otro libro.
IV. Interpretaciones
A) Punto de vista preterista: Sostiene que la mayor parte del libro debe
entenderse como una referencia al período en el cual se escribió. El escritor
está describiendo la lucha que está a punto de librarse entre la iglesia y el
estado romano.. Este último tratará de destruir a la iglesia a través de la
persecución.
C) El punto de vista futurista: Considera que los capítulos centrales detallan los
eventos del fin de los tiempos que llevan hacia el regreso de Cristo. Existen
diferencias entre los futuristas. Algunos opinan que la orden que se da a
Juan “sube acá” (4:1) marca la remoción de toda la iglesia de la tierra (el
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
V. Pensamiento teológico
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
VI. El escritor
El libro mismo lleva el nombre de Juan como escritor (1:1,4,9; 21:2; 22:8),
pero no lo identifica explícitamente de ningún otro modo. La tradición afirma
que se trata del apóstol Juan, el discípulo amado del Señor. Los testimonios
de Justino e Ireneo son importantes. Polícrates, un obispo de Efeso en el
segundo siglo, también da testimonio de Juan. Otros testimonios antiguos
respaldan la paternidad juanina del Apocalipsis.
VII. Trasfondo y fecha
Bajo una creciente persecución imperial, la comunidad cristiana volvió sus ojos
hacia el cielo en anticipación de una manifestación de poder divino que sería al
mismo tiempo un juicio y una liberación. Existía la expectativa de la segunda
venida del Señor, la cual él mismo había prometido.
Hay dos períodos que se han propuesto como fechas posibles para la escritura del
Apocalipsis:
1) Durante el reinado de Domiciano, alrededor del año 96. Ireneo (siglo II) da
testimonio de esta fecha, al igual que Victoriano, a finales del tercer siglo.
Existen otros elementos históricos que apoyan ésta posición.
2) Durante el reinado de Nerón, entre los años 68 y 70. Igualmente hay puntos
a favor de esta propuesta. Sin embargo, la mayor parte de la evidencia
parece favorecer la primera posición.
VIII. Lectores
El libro está dirigido a las siete iglesia que están en Asia (1:4). Presumiblemente la
intención del escritor era que estas iglesias actuaran como centros para la
transmisión del Apocalipsis a otros grupos. No cabe duda que la obra era para
toda la iglesia.
IX. Propósito
La naturaleza del libro como profecía indica que la información que se da respecto
al futuro no es para satisfacer la curiosidad sino para fortalecer la iglesia, para
inculcar resistencia para traer consolación a los santos que sufren y para animar
un celo ético entre los creyentes.
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Panorama del Nuevo Testamento III Epístolas Pastorales y Universales y Apocalipsis
X. Valor
El Apocalipsis aporta el toque final al panorama total de la historia bíblica. La
tragedia del Edén está en el trasfondo, pero es sorbida en victoria. El gran
engañador es prescrito y la maldición desvanecida. Los hombres tienen acceso al
árbol de la vida y el jardín hace lugar a la ciudad celestial, la cual es lo
suficientemente espaciosa para albergar a los miles de redimidos. En la ciudad de
Dios vislumbramos la vindicación de los propósitos del Altísimo y la
bienaventuranza eterna del hombre. Nada puede servir más a la iglesia como
mapa y brújula. Nada mejor para traer alivio a las heridas o para mantener
perennemente encendida su esperanza en el Dios vivo.
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