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Atención a personas dependientes

El documento describe las necesidades especiales de las personas dependientes y el proceso de evaluación para determinar sus necesidades de atención. Explica que algunas personas dependientes no tienen familia o su familia se encuentra en una situación especial como carencias económicas o abandono. También describe los programas diseñados para atender a estas familias. Luego, explica que la evaluación de pacientes puede ser realizada por profesionales sanitarios o sociales y que considera observaciones, entrevistas y cuestionarios. Finalmente, detalla algunas técnicas e instrumentos de observ

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Atención a personas dependientes

El documento describe las necesidades especiales de las personas dependientes y el proceso de evaluación para determinar sus necesidades de atención. Explica que algunas personas dependientes no tienen familia o su familia se encuentra en una situación especial como carencias económicas o abandono. También describe los programas diseñados para atender a estas familias. Luego, explica que la evaluación de pacientes puede ser realizada por profesionales sanitarios o sociales y que considera observaciones, entrevistas y cuestionarios. Finalmente, detalla algunas técnicas e instrumentos de observ

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INTRODUCCIÓN

El Cuaderno de Notas amplía y/o complementa los contenidos de algunos esquemas. Por ello,
debe considerarlo como una parte importante de la acción formativa.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 3


Notas 1
NECESIDADES ESPECIALES DE LAS
PERSONAS DEPENDIENTES

1. Situaciones especiales

La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de


dependencia (Ley 39/2006, de 14 de diciembre), que entró en vigor el 1 de enero de 2007,
establece que “la atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de su
autonomía personal constituye uno de los principales retos de la política social de los países
desarrollados. El reto no es otro que atender las necesidades de aquellas personas que, por
encontrarse en situación de especial vulnerabilidad, requieren apoyos para desarrollar las
actividades esenciales de la vida diaria, alcanzar una mayor autonomía personal y poder
ejercer plenamente sus derechos de ciudadanía”.

El concepto de dependencia queda definido en el artículo 2 de dicha Ley como “el


estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas
de la edad, la enfermedad o la discapacidad y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía
física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o
ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las
personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su
autonomía personal”.

A la hora de detectar las necesidades especiales de las personas dependientes nos


podemos encontrar usuarios que no tengan familia o cuya familia se halla en una situación
especial que puede llevarlas incluso a la desestructuración como, por ejemplo:

‐ Situaciones de graves carencias económicas.


‐ Situaciones de abandono familiar.
‐ Situaciones de malos tratos o violencia.
‐ Situaciones en las que los miembros de la familia consumen sustancias adictivas.
‐ Situaciones de dependencia familiar.
‐ Situaciones en las que existen problemas de relación familiar.

Para atender a estos casos existen programas de educación y atención a las familias
desestructuradas y desfavorecidas promovidos, por lo general, por los servicios sociales de los
ayuntamientos de los municipios en los que estas personas residen. Estos programas, que son
diseñados y ejecutados por un equipo profesional multidisciplinar (trabajadores sociales,
psicólogos y educadores sociales), analizan la situación de la familia y establecen un proyecto
de intervención basado en la orientación, la educación, etc.; ofrecen, así, los siguientes tipos
de servicios:

a) Servicio de orientación familiar para atender problemas de relación familiar: su


objetivo es mejorar la calidad de las relaciones de las parejas potenciando y
favoreciendo sus propios recursos de forma que sean capaces de encontrar
4 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
soluciones a sus conflictos, evitando así que éstos se conviertan en situaciones de
grave conflictividad.

b) Servicio de mediación familiar: ofrece su intervención a las parejas en procesos de


separación y divorcio para la gestión y resolución de conflictos, ayudando profesionalmente a
las partes en la consecución de acuerdos satisfactorios para ambos en el ámbito económico y
proponiendo ideas para abordar en el futuro las responsabilidades.

c) Servicio de orientación y mediación familiar: ofrece conjuntamente los dos tipos de


servicios descritos anteriormente.

d) Puntos de encuentro: facilitan un espacio neutral donde ejercer el derecho de visita


entre padres e hijos en casos de separación o divorcio. Su fin es favorecer que el menor pueda
ejercer su derecho a mantener una relación normalizada con sus progenitores, garantizando
su seguridad y bienestar en casos de conflicto familiar.

Otro caso para destacar, debido a su creciente repercusión e incidencia, es el de las


familias con problemas de violencia doméstica, malos tratos o abusos, para las que se pueden
establecer proyectos de atención y tratamiento en los servicios sociales de la ciudad o
comunidad autónoma en las que residen.

2. La evaluación del paciente

La evaluación de un paciente puede ser realizada tanto por profesionales de la sanidad


(personal del servicio de enfermería, médicos, psicólogos…), como del ámbito social
(trabajadores sociales, cuidadores…); en ella, se suelen tener en cuenta también valoraciones
provenientes de los familiares a cargo de la persona dependiente o, incluso, del propio
interesado. De esta forma, los aspectos a evaluar podrán atender a diferentes ámbitos, como el
biopsicosanitario o el referido al entorno del individuo.

El fin perseguido por estos procesos de evaluación será, en todos los casos, identificar los
riesgos a los que esta persona se expone cada día en relación con su seguridad física y emocional;
y si es susceptible o no de recibir alguna prestación (si resultara ser dependiente) y, de ser así,
qué tipo de atención precisa; todo ello para diseñar un programa de cuidados que permita
garantizar la atención a la persona a la vez que valorar la evolución de sus trastornos.

Para llevar a cabo esta evaluación y seguimiento de las personas dependientes, los
métodos que con mayor frecuencia se usan para la recogida de información son:

‐ La observación directa:
Se lleva a cabo en el contexto del propio paciente con las ayudas técnicas y medidas
rehabilitadoras necesarias en un periodo de tiempo concreto, repitiéndose en otros momentos
en caso de no verse concretada la situación de dependencia en un primer contacto.

Se observan tareas específicas que normalmente tiene que desempeñar el evaluado


pudiéndose, en ocasiones, ser llevadas a cabo por más de un observador.

Es la técnica considerada más fiable, aunque no la más extendida, quedando casi


restringida a las instituciones.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 5
Se utilizan diversas escalas y métodos de valoración, como las de Barthel y RAI, entre
otras.

‐ La entrevista al propio usuario, a familiares o a cuidadores:


Se lleva a cabo generalmente fuera del contexto del paciente. En los casos en que el
sujeto a evaluar sufra una grave discapacidad, la entrevista será realizada por un profesional de la
sanidad al familiar o cuidador que se encarga directamente del bienestar del sujeto. Tiene el
inconveniente de que la información recabada puede presentar sesgos debido a que se basa en
respuestas de personas que podrían estar poco motivadas (el profesional de la sanidad) o tener
intereses concretos respecto al resultado de la evaluación (familiares, cuidadores o la
institución).

La valoración se concretará según los análisis de los informes médicos y de las respuestas
que el familiar o cuidador ofrezca durante la entrevista. Este método, por ser sencillo y de bajo
coste económico, es el más empleado hoy en día.

‐ Formularios de autovaloración (cuestionarios):


Esta técnica se realiza a través de formularios que cumplimentan los propios interesados,
sus familiares, sus cuidadores o el personal sanitario conocedor de la situación de la persona a
evaluar y que posteriormente son interpretados por personal técnico.

Es un método sencillo y cómodo, aunque en ocasiones la falta de comprensión o de


implicación por parte de los informantes puede hacer que los resultados obtenidos no sean todo
lo reales que debieran.

3. Técnicas e instrumentos de observación directa

El método de observación directa es, sin duda, el más fiable para la valoración de la
dependencia. En este apartado nos centraremos en él y en los instrumentos en que se apoya,
tales como las escalas de valoración, que vendrán definidas en función del usuario y sus
características.

A. Valoración Geriátrica Integral

La Valoración Geriátrica es una evaluación exhaustiva en la que se analizan aspectos


físicos, sociales y mentales del individuo; por lo que debe ser realizada por un equipo
multidisciplinar que, normalmente, se ubica en las instituciones sociosanitarias y hospitalarias.
Utiliza escalas sencillas que facilitan el proceso de valoración y no se limitan al ámbito clínico,
sino que se ocupan de una perspectiva más amplia, incluyendo aspectos como:

‐ Datos biomédicos, diagnósticos actuales y pasados


‐ Datos farmacológicos, datos nutricionales
‐ Datos psicológicos, cognitivos y emocionales
‐ Datos funcionales, básicos e instrumentales
‐ Datos sociales, capacidad social, sistemas de apoyo

6 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Las escalas más comúnmente utilizadas son:

‐ Índice de Katz, para valorar la independencia en las actividades de la vida diaria.


‐ Índice de Barthel, de actividades básicas de la vida diaria.
‐ Escala de Lawton, de independencia de las actividades instrumentales de la vida diaria.
‐ Yasavege reducido: versión reducida de Escala de Depresión Geriátrica de Yesavage, con 15
ítems.
‐ Mini Examen Cognoscitivo (MEC) de Lobo, para selección de demencias y seguimiento evolutivo
de las mismas.

Además, se realiza una entrevista estructurada según los problemas comunes que
facilitará la consecución de una imagen real y global de la situación del mayor, así como de su
grado de independencia.

B. Escalas para la valoración de la función física del usuario

La valoración física de un paciente incluye el análisis y estudio de todos los órganos del cuerpo:
funcionamiento del corazón, del sistema renal, del sistema óseo,… pero en la práctica clínica,
para la evaluación de la dependencia, lo que se valora, de hecho, es la capacidad que el sujeto
posee para la ejecución de las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria; o lo que es lo
mismo, la dependencia o independencia que muestra en el momento de realizar de forma
óptima actividades como vestirse, ir a la compra, controlar sus esfínteres, deambular o llevar la
economía de su hogar.

Las escalas más utilizadas para valorar las actividades de la vida diaria son:

‐ Índice de Katz.
‐ Índice de Barthel.
‐ Índice de Lawton.
‐ Escala de la Cruz Roja de incapacidad física.

C. Escalas para valorar la función cognitiva del usuario

Podemos decir que una persona tiene una buena función cognitiva cuando es capaz de
recordar, entender, comunicarse, percibir, orientarse, etc., en un grado tal que le permita
desenvolverse de forma autónoma y normal en la sociedad. El deterioro cognitivo, en muchos
casos, se percibe como inherente a la persona mayor y se tiene, además, la errónea percepción
de que posee un carácter totalmente irreversible, de forma que en ocasiones incluso se niega al
paciente un diagnóstico apropiado (en muchos casos, por el coste económico que éste supone).

A la hora de realizar una evaluación cognitiva se debe proceder con sumo cuidado, ya que
el resultado de esta puede tener repercusiones importantes tanto en la persona objeto de la
valoración como en su entorno. Así, no serán suficientes las “meras percepciones”, sino que
habrá de realizarse un estudio científico y exhaustivo que lleve a una conclusión sustentada y
fiable.

Es el médico de asistencia primaria quien deriva al médico especialista al paciente que,


normalmente, llega a la consulta relatando episodios de pérdida de memoria o de algún
comportamiento “nuevo” y “diferente” para él mismo y sus familiares.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 7


En estos casos, la valoración se realizará a través de entrevistas con familiares que hayan
sido testigos de diferentes episodios y la evolución de estos; de cuestionarios fáciles de rellenar
por el propio sujeto; o de exámenes complementarios orientados a definir las posibles causas.

D. Escalas para la valoración de la función afectiva del usuario

El objetivo de esta evaluación es la detección de depresión y ansiedad,


fundamentalmente. El instrumento que suele emplearse es la escala Yesavage Reducida.

E. Escalas para valorar las habilidades sociales del usuario

Pretende evaluar la relación social con otros individuos. Las escalas más utilizadas son:
‐ La Escala Reducida de Ansiedad.
‐ La Escala Multidimensional de Expresión Social (EMES), que se divide en EMES‐C (valora
los componentes cognitivos) y EMES‐M (valora aspectos relacionados con la motricidad).

Una de las escalas más utilizadas en la valoración de la dependencia, sobre todo en


rehabilitación geriátrica e ingresos residenciales, es la Escala de Barthel que valora la situación
funcional del sujeto mediante su ejecución en actividades básicas de la vida diaria (ABVD).

8 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 2
AYUDAS TÉCNICAS Y TECNOLÓGICAS

1. Concepto

Este tema irá dirigido a estudiar todos aquellos productos o dispositivos que puedan
facilitar la integración de las personas con discapacidad, es decir, que puedan ayudar a
conseguir el máximo nivel de autonomía personal.

Hasta el año 2007, para designar a estos dispositivos se usaba el término de Ayudas
Técnicas definiéndolas como:

“Aquellos instrumentos dispositivos o herramientas que permiten, a las personas que


presentan una discapacidad temporal o permanente, realizar actividades que sin dicha ayuda
no podrían ser realizadas o requerirían de un mayor esfuerzo para su realización”.

En el año 2007, AENOR (La Asociación Española de Normalización y Certificación)


confeccionó la Norma UNE‐EN ISO 9999 sobre clasificación y terminología de Productos de
Apoyo para personas con discapacidad, elaborada por el Comité Técnico 153 que definió los
Productos de Apoyo como:

“Cualquier producto (incluyendo dispositivos, equipo, instrumentos, tecnología y


software) fabricado especialmente o disponible en el mercado, para prevenir, compensar,
controlar, mitigar o neutralizar deficiencias, limitaciones en la actividad y restricciones en la
participación”.

El término Productos de Apoyo, sustituye al de Ayudas Técnicas, empleado hasta este


momento. La Norma UNE‐EN ISO 9999 es la versión española de la ISO 9999, también de 2007,
por lo que su clasificación y terminología es la oficialmente aceptada por los organismos
internacionales a través de la ISO.

Desde la publicación de esta norma, todos los expertos/as en la materia usan la


nomenclatura de Productos de Apoyo, pero esto es relativamente reciente, por lo que
debemos tenerlo en cuenta si consultamos bibliografía anterior al año 2007.

Los productos de apoyo deben cumplir las siguientes características:

 Accesibles: que puedan ser conseguidos fácilmente.


 Asequibles: que puedan obtenerse a partir de los recursos de la persona, así
como con las posibles ayudas de financiación.
 Adecuados: quiere decir adaptados a la discapacidad de cada persona; por
ejemplo, a un individuo que sea capaz de caminar pero que tenga inestabilidad
en el equilibrio no le daremos una silla de ruedas, sino que usaremos otro tipo de
producto como un andador o un bastón, en función del producto que más se
ajuste a sus características.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 9
 Aceptados: hace referencia a que la persona dependiente no rechace su uso.
 Atractivos en su diseño: que resulten cómodos en su uso, que no sean
demasiado aparatosos ni llamativos…

Cabe destacar que no debemos pensar en los productos de apoyo solo como en objetos
y artilugios, también juegan un papel destacado las nuevas tecnologías que favorecen el
mantenimiento de las capacidades cognitivas, ayudan a evitar accidentes y facilitan la
localización.

Con respecto a las nuevas tecnologías, internet juega un papel relevante para los
usuarios/as, pero también para los/as profesionales y los cuidadores/as, ya que el intercambio
de información y las buenas prácticas en el conocimiento de tecnología útil, así como de
programas de atención a personas dependientes, resulta de gran utilidad.

2. Tipos de ayuda

Como ya hemos dicho, los productos de apoyo constituyen una amplísima variedad de
productos de diversas características. Por razones obvias, no vamos a estudiarlos todos, pues nos
llevaría muchísimo tiempo. Para facilitar su conocimiento se ha creado el Catálogo de Productos
de Apoyo.

El Catálogo de Productos de Apoyo, anteriormente conocido como Catálogo de Ayudas


Técnicas, es elaborado por el CEAPAT (Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y
Ayudas Técnicas), que pertenece al IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) del
Ministerio de Educación, Política Social y Deporte de España.

Anteriormente estaba disponible solo en versión impresa que se editaba cada año.
Actualmente, es un servicio en línea que recopila información sobre productos de las tecnologías
de apoyo (o ayudas técnicas) que se fabrican o distribuyen en España, así como los datos de
contacto de las entidades que los comercializan.

El principal objetivo de este catálogo es cubrir las necesidades de información sobre


productos de apoyo que presentan las personas con discapacidad y a los/as profesionales que
trabajan en este ámbito, así como a los servicios sociales en España y otros países de habla
hispana.

Esta herramienta posibilita buscar productos que pueden ser usados para mejorar la
calidad de vida de estas personas, ayudándoles a llevar una vida más autónoma e independiente.

El catálogo se puede consultar en la dirección Web: http://www.catalogo‐ceapat.org/

Los productos de apoyo se clasifican de acuerdo con su función. Esta clasificación analítica
por niveles es aceptada a nivel mundial. Las principales categorías para clasificar a los productos
de apoyo son:

a) Productos para el tratamiento médico personalizado:


Incluidos los productos de apoyo destinados a mejorar, controlar o mantener la condición
médica de una persona. Se excluyen productos de apoyo usados exclusivamente por
profesionales sanitarios.
10 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
Ej.: aparatos para partir pastillas, cojines para prevenir las úlceras por presión.

b) Productos de apoyo para el entrenamiento/aprendizaje de capacidades:


Están destinados a mejorar las capacidades físicas y mentales, así como las habilidades
sociales. Por ejemplo, contenidos audiovisuales para el aprendizaje de la lengua de signos o de
los símbolos pictográficos.

c) Órtesis y prótesis:
Las prótesis son aquellos aparatos cuya función es la de reemplazar una parte anatómica
ausente de la persona; por ejemplo, una prótesis auditiva.

Las órtesis son aparatos aplicados a una parte del cuerpo para soportar, inmovilizar,
corregir o bien prevenir una deformidad. Por ejemplo, una prótesis para la escritura.

d) Productos de apoyo para el cuidado y la protección personales:


Esta categoría hace referencia a todos los productos de apoyo para vestirse y desvestirse,
para la protección corporal, para la higiene personal, para traqueotomía, ostomía e
incontinencia, para medir las propiedades humanas físicas y fisiológicas y para actividades
sexuales. Por ejemplo, calzador de zapatos de mango largo terminado en un ojal para poder
introducir los dedos.

e) Productos de apoyo para la movilidad personal:


Esta categoría incluye todos aquellos productos que hacen posible que el desplazamiento
de la persona ya sea de forma autónoma, como por ejemplo un andador o por una tercera
persona; una grúa. Está formada por varias subcategorías; órtesis y prótesis, productos de apoyo
para cargar y transportar, vehículos de transporte industrial, transportadores, grúas.

f) Productos de apoyo para actividades domésticas:


Aquí se incluyen los productos para beber y comer, así como los usados para la limpieza
de la casa. Por ejemplo, cubiertos adaptados, vasos con doble asa, sujeta bricks, abridores de
diversos tipos, peladores...

g) Mobiliario y adaptaciones para viviendas y otros inmuebles:


Son muebles que pueden o no tener ruedas, usados para el descanso y/o el trabajo.
También incluyen accesorios para muebles y productos de apoyo y equipamiento para la
adaptación de lugares de residencia, trabajo y docencia. Por ejemplo, camas eléctricas,
dispositivos de domótica para abrir y cerrar puertas, encender y apagar las luces...

h) Productos de apoyo para la información y la comunicación:


El objetivo de estos productos es ayudar a una persona a recibir, enviar, producir y/o
procesar información de diferentes formas. Incluyen dispositivos para ver, oír, leer, escribir,
telefonear, señalar y alarmas y tecnología de la información incluidas. Por ejemplo, teléfonos
adaptados, adaptaciones para la escritura, dispositivos de acceso al ordenador...

i) Productos de apoyo para la manipulación de objetos y dispositivos:


Por ejemplo, ayudas para alcanzar objetos a distancia, giradores de puertas o de grifos...

j) Productos de apoyo para mejorar el ambiente, herramientas y máquinas:

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 11


Son aquellos dispositivos y equipos para adaptar mejor el entorno personal en la vida
diaria, herramientas manuales y eléctricas. Por ejemplo, un ordenador adaptado.

k) Productos de apoyo para el esparcimiento:


Son los dispositivos diseñados para juegos, aficiones, deportes y otras actividades lúdicas.
Por ejemplo, juegos y juguetes adaptados.

3. ¿Cómo conseguir los productos de apoyo?

Los productos pueden ser adquiridos de diversas formas: desde su adquisición al


proveedor a la concesión por parte de su Comunidad Autónoma, Diputación, Ayuntamiento o
Cabildo.
Debe ser un/a terapeuta ocupacional o el profesional indicado el que evalúe las
necesidades de la persona con discapacidad y establezca, de acuerdo con el usuario/a, el
producto de apoyo idóneo para él.

Dependiendo de dónde resida, la concesión pública de los productos de apoyo puede


surgir de los servicios sanitarios o de los servicios sociales de su localidad o comunidad.

También en la oficina más próxima de Cruz Roja pueden asesorar sobre qué tipo de
producto de apoyo se ajusta a sus necesidades y cómo conseguirlo, y sobre cualquier duda que
tenga sobre ellos.

Como ya hemos dicho, existe una amplia gama de productos disponibles en el mercado,
pero ¿cómo saber cuál es el que mejor se adapta a cada caso?, pues ya sabemos que las
necesidades de cada persona son diferentes.

En el apartado anterior ya mencionamos que generalmente es el/la terapeuta


ocupacional quién se encarga de valorar a la persona para designar el producto de apoyo más
apropiado en cada caso. Algunos de los puntos a tener en cuenta a la hora de realizar la
valoración son:

‐ Estudio de las capacidades de la persona afectada.


‐ Estudio de las necesidades del cuidador/a.
‐ Estudio y análisis del entorno físico y social de la persona afectada.
‐ Análisis de las opciones existentes en el mercado de las ayudas técnicas o productos de
apoyo.

Recomendación al usuario/a del producto de apoyo más adecuado a sus necesidades


(incluso asesoramiento en la confección casera de esta ayuda técnica).

Entrenamiento en el uso de este producto de apoyo y asesoramiento para su


mantenimiento.

12 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 3
EL APARATO RESPIRATORIO.
PATOLOGÍAS

1. Anatomía y fisiología del aparato respiratorio

Está formado por:

1. Las vías respiratorias: son tubos aéreos, cuya misión es conducir el aire atmosférico
hasta los pulmones y viceversa. Son:

• Nariz = fosas nasales = cavidad nasal


• Boca
• Faringe
• Laringe
• Tráquea
• Bronquios

2. Los pulmones: son los órganos esenciales del aparato respiratorio ya que en ellos se
realiza el intercambio gaseoso.

NARIZ

Constituye el inicio de la vía respiratoria. Son dos cavidades separadas por el tabique
nasal. Presentan dos orificios en la parte anterior llamados ventanas nasales. En los huesos
que forman las paredes de la nariz hay unos espacios que están llenos de aire, se llaman senos
paranasales.

En las paredes externas de las fosas nasales hay unas estructuras óseas en forma de
láminas enroscadas que son los cornetes. Existen tres cornetes: superior, medio e inferior.
Están revestidos de mucosa que produce moco que sirve para atrapar las partículas que están
en el aire que inspiramos.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 13
La parte inferior de la cavidad nasal está recubierta por una mucosa de color rojizo que
es la pituitaria roja. Está muy vascularizada y tiene como misión calentar y humedecer el aire
inspirado. También tiene unos pelillos o cilios que ayudan a filtrar el aire que inspiramos.

La parte superior de las fosas nasales está tapizada por una mucosa que tiene un color
amarillento denominándose pituitaria amarilla. Está formada por células nerviosas que son las
responsables de percibir los olores, es decir las encargadas del olfato.

Resumiendo, las funciones de la nariz son:

• Tiene los receptores para el olfato.


• Contribuye a modular el sonido de la voz.
• Calienta y humedece el aire.
• Filtra el aire de polvo y gérmenes antes de que llegue a los pulmones a través de los
cilios o pelillos.

BOCA

La función que desempeña en el proceso de la respiración no es muy importante. Sirve


en los casos en los que existe una gran necesidad de oxigenar los pulmones, como cuando
hacemos un ejercicio físico intenso, o bien en las situaciones en las que por un resfriado o
accidente estén obstruidas las fosas nasales.

FARINGE

Esta porción es común al aparato respiratorio y digestivo. Está delante de la columna


vertebral. Tiene tres partes:

14 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


1. Nasofaringe
2. Orofaringe
3. Laringofaringe

Sirve de paso a los conductos digestivo y respiratorio. Entre faringe y laringe está una
válvula llamada epiglotis. Cuando tragamos alimentos la epiglotis cierra el paso hacia la laringe
y la comida sigue hacia el esófago. Si se introducen algunas partículas de alimentos en la
laringe nos va a dar tos.

LARINGE

Es un órgano hueco que se encuentra entre la faringe y la tráquea. Sirve para que pase
el aire de la respiración, pero también es el órgano de la fonación. En ella están las cuerdas
vocales, que son pliegues de la mucosa laríngea. Cuando pasa el aire, las cuerdas vocales
vibran y se produce la voz. Cuando tragamos alimentos, la epiglotis cierra la laringe.

TRÁQUEA

Conducto que está justo delante del esófago. Sirve de paso a la corriente aérea. Está
formada por unos anillos cartilaginosos en forma de “C”. Entre los anillos hay fibras elásticas
que permiten los movimientos de inspiración y espiración. Está recubierta en su interior por
una mucosa parecida a la de las fosas nasales, con abundantes cilios y células productoras de
moco que humedecen y retienen las partículas extrañas. Los cilios se mueven y vibran, con
esto arrastran las partículas hacia fuera. Da paso a los bronquios.

BRONQUIOS

Son dos conductos que salen de la tráquea. Estos son los bronquios principales, derecho
e izquierdo. Cada bronquio al entrar en el pulmón se divide en bronquios lobulares. Hay 3 en
el pulmón derecho y 2 en el izquierdo. Se siguen ramificando en bronquiolos, bronquiolos
respiratorios, etc. a toda esta serie de ramificaciones bronquiales se le denomina árbol
bronquial. Según se ramifican los bronquios se hacen más estrechos. Todas estas
ramificaciones que salen de los bronquios principales están dentro de los pulmones. La
función de los bronquios es llevar el aire hacia los pulmones, así como seguir filtrando el aire
que inspiramos a través de los cilios y el moco que se segrega en sus paredes interiores.

PULMONES

Son dos órganos situados en la caja torácica y separados entre sí por un espacio
denominado mediastino. Descansan sobre el diafragma. Son los responsables de la
respiración. El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo tiene dos.

Los pulmones son dos masas esponjosas y elásticas que se expanden y contraen. En cada
pulmón se distingue una parte superior, que se llama vértice y una parte inferior llamada base.

Como ya hemos dicho cada bronquio principal entra en el pulmón y se ramifica

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 15


abundantemente. Es decir, los pulmones están formados por las numerosas ramificaciones
bronquiales y terminan en unas bolsas llamadas alvéolos, hasta donde llevan el aire. Hay
alrededor de 400.000.000 de alvéolos entre los dos pulmones.

El alvéolo tiene dos características muy importantes:

• Su pared es una membrana muy fina.


• Están rodeados por su parte externa por una red de finísimos capilares sanguíneos.

Cada pulmón está rodeado por dos capas llamadas pleuras, entre las cuales se
encuentra la cavidad pleural. La pleura que se adhiere al pulmón recibe el nombre de pleura
visceral; la otra, que se adhiere a la pared torácica y al diafragma, se llama pleura parietal. En
la cavidad pleural hay un líquido seroso que permite a las dos pleuras deslizarse sin que se
produzca fricción en los movimientos respiratorios (inspiración y espiración), es decir tiene
una acción lubricante.

2. ¿Cómo funciona el aparato respiratorio?

La función principal es transportar el O2 desde la atmósfera hasta la sangre y expulsar el


CO2 al exterior. A este proceso lo llamamos respiración y se realiza en tres pasos.

1. Inspiración: es el paso del aire a través de las vías respiratorias hasta llegar a los alvéolos
pulmonares.

2. Intercambio de gases: es el paso del O2 desde los alvéolos hasta la sangre y del CO2 que está
en la sangre hacia los alvéolos. Así la sangre se enriquece de O2 y se desprende del CO2. Esto
ocurre porque tanto las paredes del alvéolo como del capilar son finísimas.

3. Espiración: es la expulsión del aire que está en los alvéolos a través de las vías respiratorias
hasta el exterior. ¡Ojo! espirar no es lo mismo que expirar, expirar es morir.

3. Patologías más frecuentes

a) Los síntomas más frecuentes de las enfermedades respiratorias son los siguientes:

1. Tos: es una salida ruidosa y violenta del aire de los pulmones. Su causa más común es la
irritación de las vías respiratorias. Arrastra las secreciones que están en las vías
respiratorias. Puede ser:

• Productiva, cuando se acompaña de expectoración.


• Seca, cuando no hay expectoración.
• Aguda, cuando dura horas o días.
• Crónica, cuando se extiende a lo largo del tiempo.

2. Expectoración: es la expulsión del contenido de las vías respiratorias a través de la tos. A


la materia expulsada le llamamos esputo.

3. Cianosis: es la coloración azulada de la piel y las mucosas. Aparece cuando la cantidad de


CO2 en la sangre es mayor de lo normal.
16 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
4. Disnea: es la dificultad para respirar, puede ser al hacer esfuerzos (disnea de esfuerzo) o
bien estando en reposo (disnea de reposo).

5. Hemoptisis: expectoración de sangre, es decir la pérdida de sangre a través del aparato


respiratorio. La cantidad puede variar. La sangre es de color rojo brillante y puede estar
mezclada con secreciones y darle un color rosado.

6. Hidrorrea: secreción excesiva de la mucosidad nasal.

b) Enfermedades respiratorias:

‐ Enfermedades de la nariz, faringe y laringe:

1. Rinitis: es la inflamación de la mucosa de la nariz. Las causas más frecuentes son


alergias e infecciones por virus (catarro nasal). Los síntomas más frecuentes son
hidrorrea, cefalea y obstrucción nasal.

2. Sinusitis: es la inflamación de los senos paranasales. Sus síntomas son fuertes


cefaleas.

3. Faringitis: es la inflamación de la mucosa de la faringe. Sus síntomas son dolor,


especialmente en la deglución, picor y sequedad.

4. Laringitis: es la inflamación de la mucosa de la laringe. Hay afonía, ronquera, dolor.

‐ Enfermedades de los bronquios:

1. Bronquitis: es la inflamación de los bronquios. Puede ser aguda o crónica.


• Aguda: Se desarrolla en un corto periodo de tiempo. Suele aparecer después de
un catarro de vías altas. Los síntomas son tos, que primero es seca y luego
productiva, malestar general y fiebre.

• Crónica: Se considera crónica cuando hay tos y expectoración más de 90 días al


año y durante más de dos años consecutivos. Las causas son el tabaco, inhalación
de irritantes, exceso de polvo en el aire, alergias, etc. durante un tiempo
prolongado. Los síntomas son tos, expectoración y disnea.

2. Asma bronquial: aparición de accesos agudos y repetidos de disnea intensa. La disnea


se origina por contracción de la musculatura bronquial. Esto disminuye la luz de los
bronquios y hay dificultad al paso del aire. La causa más frecuente es la alergia.

‐ Enfermedades de los pulmones:

1. Enfisema: dilatación permanente de los alvéolos acompañada de una destrucción de sus


paredes. El principal síntoma es la disnea. Las causas más frecuentes son el tabaco, la
inhalación de productos químicos y la bronquitis de repetición.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 17


2. Neumonías (también llamadas pulmonías): son inflamaciones del pulmón, casi siempre
causadas por infecciones bacterianas o víricas. Los síntomas son fiebre, escalofríos, tos,
dolor torácico y disnea.

3. Tuberculosis pulmonar (TBC): enfermedad infecciosa que se contagia fácilmente,


producida por una bacteria (bacilo de Koch). Sus síntomas son: tos, sudores, febrícula,
disminución de peso, cansancio y hemoptisis.

‐ Enfermedades de la pleura:

1. Neumotórax: es la entrada de aire en la cavidad pleural. Este aire puede proceder del
exterior, como en las heridas del tórax, lo que llamaríamos neumotórax traumático, o
bien del interior del propio pulmón, con lo que el tejido se rompe, originando un
neumotórax espontáneo.

18 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 4
CUIDADOS RESPIRATORIOS
Hay un gran número de problemas como la contaminación del aire y el tabaco que
afectan al aparato respiratorio, ya sea en su anatomía o en su función, y esto produce
trastornos en los pacientes. Estas alteraciones ocasionan un déficit de O2 en el organismo, es
decir hay una disminución del O2 en la sangre y a esto se le llama hipoxemia.

Dentro de los cuidados donde el técnico puede participar están:

1. LA FISIOTERAPIA RESPIRATORIA. Algunos de los procedimientos que incluye son:


a) Ejercicios respiratorios: respiración abdominal y profunda. estimulación del
reflejo tusígeno.
b) Percusión
c) Vibración
d) Drenajes posturales

2. LA ASPIRACIÓN DE SECRECIONES
3. LA OXIGENOTERAPIA
4. LA ADMINISTRACIÓN DE AEROSOLES

1. Fisioterapia respiratoria

Cuando el individuo está sano, las secreciones nasofaríngeas y bronquiales que se


producen son expulsadas por el propio individuo.

En las enfermedades respiratorias se producen modificaciones de estas secreciones,


aumentan en cantidad o en consistencia. Esto hace que queden retenidas y se infecten, lo que
produce obstrucciones en las vías aéreas.

La fisioterapia respiratoria consiste en un conjunto de técnicas y ejercicios que tienen


como finalidad mejorar la eficacia de la respiración, ayudando al paciente a eliminar las
secreciones respiratorias.

Además, es muy importante aumentar la ingesta de líquidos, si no hay contraindicación,


para hacer el moco más fluido y que se desprenda más fácilmente. Para esto también
podemos usar nebulizadores y humidificadores.

a) Ejercicios respiratorios: respiración abdominal y profunda. estimulación del reflejo


tusígeno:

Tiene como finalidad conseguir una respiración profunda, movilizar las secreciones y
mejorar la permeabilidad de las vías respiratorias.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 19


Cuando el paciente consigue toser, esto le ayuda a mantener los pulmones limpios de
secreciones.

Para realizar una respiración profunda correcta, se deben utilizar el diafragma y los
músculos abdominales, no solamente los músculos torácicos. Para ello hay que hacer lo
siguiente:

• Lavarse las manos y explicar al paciente lo qué se va a hacer y pedir su colaboración.

• Sentar al paciente en una silla o en el borde de la cama (si no toca con los pies en el
suelo, proporcionarle un taburete para que se apoye en él). Si no es posible, colocarlo en
decúbito supino, situando una mano en el tórax y otra en la parte superior del abdomen,
flexionarle ligeramente las rodillas y los pies apoyados sobre la cama.

• Pedirle al paciente a que haga varias respiraciones lentas y profundas, inspirando por
la nariz y espirando por la boca de forma suave. A la tercera, hacer una inspiración
profunda, contener la respiración y luego toser con fuerza para conseguir desalojar el
moco.

• Respirar profundamente de nuevo y repetir el ejercicio varias veces.

• Si el paciente ha sido sometido a una intervención quirúrgica abdominal, para


disminuir el dolor, se recomienda sostener una almohada sobre la zona de la incisión,
entrelazando los dedos sobre ella para mantenerla fija y realizar el procedimiento tal y
como se ha detallado.

b) Percusión (Clapping):
Consiste en percutir o golpear con las manos ahuecadas y rítmicamente en el tórax del
paciente. Con ello conseguimos desprender mecánicamente las secreciones espesas y densas
de las paredes bronquiales para que puedan ser expectoradas o aspiradas.

Debe quedar una cámara de aire entre la mano y el tórax del paciente y, al realizar la
percusión, se debe oír un sonido sordo, no una palmada seca. Debemos realizar la técnica
sobre una ropa fina. Hay que hacerlo desde la parte inferior del tórax hacia la superior.

No debemos percutir nunca sobre la columna vertebral, esternón, ni por debajo del
tórax. Esta técnica no debe resultar dolorosa.

c) Vibración:
Consiste en colocar las dos manos planas sobre el tórax del paciente. Se le pedirá al
paciente que inspire profundamente y luego le pedimos que espire lentamente. En este
momento se le hará vibrar el tórax contrayendo y relajando con rapidez los músculos de
brazos y hombros (de la persona que realiza la técnica). Lo hacemos desde la parte inferior del
tórax hacia la superior. Levantamos las manos y repetimos. Nunca aplicaremos esta técnica
sobre la columna vertebral, esternón, ni por debajo del tórax.

Con esto aumentamos la velocidad y turbulencia del aire espirado. Esta técnica ayuda a
desprender y a expulsar las secreciones a un bronquio mayor, para que puedan ser
expectoradas o aspiradas.

20 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


d) Drenajes posturales:
Consiste en colocar al paciente en unas posturas adecuadas. Con esto facilitamos la
eliminación pasiva de las secreciones que pasan desde zonas periféricas del pulmón a los
bronquios principales. Existen distintas posiciones que facilitan estos drenajes, de manera que
cada una de ellas afecta a diferentes zonas del pulmón donde se acumulan secreciones. Cada
posición es prescrita por el médico y debe mantenerse al paciente en ella un tiempo mínimo
de 10 minutos, pudiéndose prolongar la posición según tolerancia del paciente. Aquí vemos
algunos ejemplos:

Material que necesitamos:

• Almohadas
• Material de sujeción, para mayor seguridad del paciente
• Gasas, pañuelos de papel

Técnica:

• Lavado de manos.
• Explicar el procedimiento al paciente y pedir su colaboración.
• Ayudar al paciente a adoptar las diferentes posiciones, según las indicaciones que nos
hayan dado.
• Vigilar que el paciente mantenga la posición prescrita durante el tiempo adecuado.
• Recoger el material, poner cómodo al paciente y lavarnos las manos.

2. Aspiración de secreciones

Consiste en conseguir la eliminación de las secreciones del paciente por medio de una
sonda conectada a un sistema de aspiración. Este puede ser una toma central de vacío o bien
un aspirador portátil. Debe realizarse siempre de forma aséptica para prevenir las posibles
infecciones respiratorias.

Aspirador portátil
La aspiración no es función del auxiliar, pero sí lo es preparar el material necesario,
colaborar con el enfermero, recoger y limpiar todo lo utilizado. Al paciente hay que colocarlo
en posición de Fowler, si no está contraindicado.

Material:

‐ Sonda de aspiración: es un tubo de plástico transparente y hueco, las hay de diferente


diámetro y longitud.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 21
‐ Sistema de aspiración: toma central o aspirador portátil.
‐ Conexión en "Y" o en "T": son tubos rígidos, cortos y huecos. Con ellos se controla con
el dedo (apoyándolo y levantándolo) la existencia o no de vacío en el interior de la sonda
y así conseguimos que la aspiración sea intermitente.
‐ Gasas y guantes estériles.
‐ Recipiente con solución antiséptica.
‐ Lubricante hidrosoluble

3. Oxigenoterapia

Consiste en la administración de una mezcla de aire enriquecido con oxígeno. La


oxigenoterapia es necesaria cuando las células del enfermo se encuentran en condiciones de
hipoxia o anoxia.

1. Material necesario para la oxigenoterapia:

El oxígeno puede proceder de:

 Una central o tanque de O2: está en los hospitales, pero fuera de la edificación
hospitalaria. Este gas pasa por unas tuberías y llega a la cabecera de la cama del
paciente.
 Balas o bombonas de O2: se utiliza en los domicilios, en algunos centros donde no
hay O2 central y para los desplazamientos de los pacientes (ambulancias, a través
del hospital, etc.).
 Los concentradores de O2: se utilizan en los domicilios. Es un aparato eléctrico
que consigue una concentración igual a las balas y es más cómodo.

Las balas de oxígeno tienen los siguientes elementos:

 Manómetro de presión: es un dispositivo que sirve para medir la presión a la que


está el O2 dentro de la bala y, con el regulador o manorreductor, se regula la
presión a la que sale el O2 de la bala. No se emplea cuando el oxígeno es central,
porque ya llega con la presión reducida.
 Caudalímetro o flujómetro: es el dispositivo que regula la cantidad de O2 que se
va a administrar, se mide en litros/minuto.
 Humidificador: es el dispositivo que proporciona al oxígeno la humedad
necesaria para que no se irriten las mucosas. Consiste en un frasco en cuyo
interior se deposita agua destilada estéril. También se pueden utilizar botellas de
agua estéril, “acuapack” que son desechables y se cambia cuando se ha
consumido el agua, o una vez terminado el tratamiento.

2. Métodos de administración de oxígeno:

 Mascarillas faciales: son dispositivos de material plástico transparente que


cubren la nariz y la boca. Suelen tener unos orificios laterales para que se mezcle
el oxígeno con el aire ambiental. Presentan dificultad para hablar y comer,
además producen irritación y sudoración en la cara. Se sujetan alrededor de la
cabeza con una cinta elástica, pasándola por encima de las orejas y se adaptan a
22 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
la nariz con una tira metálica moldeable.
 Gafas nasales: son unos tubos de plástico flexible que presentan dos dientes que
se introducen en los orificios nasales. Muchos pacientes las prefieren a las
mascarillas por su colocación, manejo y comodidad pues se puede hablar, comer,
etc. Se sujeta alrededor de las orejas como unas gafas de vista. La cantidad de O2
que recibe el paciente es menor que con la mascarilla.
 También se puede utilizar la “sonda nasal o catéter” y la “tienda de oxígeno”.
Esta última cubre la cama del paciente. Se utiliza en niños, pacientes agitados o
grandes quemados.

Ya hemos visto todo lo necesario para administrar el oxígeno. Ahora vamos a hacer una
descripción del recorrido que sigue el gas: el oxígeno está en la fuente (cilindro o bala) a gran
presión, al salir de ella, medimos esta presión con el manómetro y regulamos la presión a la
que deseamos con el manorreductor. Luego, el oxígeno pasa por el flujómetro y en él
regulamos la cantidad de litros por minuto que se van a administrar. Después, el gas pasa por
el humidificador, con lo que ya está listo para que lo inhale el paciente a través de la mascarilla
o las gafas nasales.

3. Precauciones en la administración de oxígeno:

‐ No utilizar en su proximidad aparatos eléctricos en mal estado. Si saltara alguna chispa


hay riesgo de incendio.
‐ No fumar cerca de las fuentes de oxígeno.
‐ No usar productos inflamables ni aceites cuando limpiamos el sistema.
‐ Almacenar las balas en sitios adecuados, fuera de los edificios y tener carretillas para su
traslado.
‐ Evitar los golpes violentos.

4. Cuidados del paciente con oxigenoterapia:

‐ Colocar al paciente en posición de Fowler si no está contraindicado.


‐ La administración de oxígeno reseca las mucosas y produce enrojecimiento y rozaduras
en las fosas nasales o en la cara, dependiendo si tiene gafas nasales o mascarilla, por lo
tanto, se debe hacer una cuidadosa higiene de boca y nariz y aplicar vaselina o cremas
hidratantes si es necesario.
‐ Colocar gasas o algodón para evitar que el roce del elástico que sostiene la mascarilla o
el tubo de las gafas produzca escaras en la parte superior de las orejas.
‐ Vigilar los posibles acodamientos de los tubos.
‐ Impedir que el enfermo se quite las gafas o mascarilla, o que, manipule las llaves.
‐ Cambiar el agua del humidificador siempre que esté por debajo de la mitad de su
volumen total. Si utilizamos “acuapack”, cambiaremos el recipiente entero.
‐ No quitar la mascarilla al paciente para movilizarlo o asearlo. Si es indispensable,
intentar hacerlo lo más rápido posible o colocar gafas nasales.

4. Administración de aerosoles:

El aerosol es un medicamento en forma líquida o sólida que se administra pulverizado


junto con un gas. Se encuentran en un recipiente especial del que sale a presión. Esto es
importante porque permite que el medicamento llegue hasta los bronquios.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 23
Los aerosoles también se pueden conectar al sistema de oxigenoterapia a través de una
mascarilla que tiene un depósito para introducir el medicamento. Se procederá de la siguiente
manera:

 Es importante explicar el procedimiento al paciente para que pueda colaborar.


 Si no está contraindicado, colocaremos al paciente en posición de Fowler.
 Normalmente hay que agitar el dispositivo.
 Le pedimos que realice respiraciones lentas y profundas por la boca.
 Quitamos la tapa del dispositivo. Tendrá que ajustar los labios alrededor de la
boquilla del aerosol, colocándola sobre la lengua y cerrando bien la boca.
 Se presiona el dispositivo a la misma vez que el paciente inspira profundamente.
Debe contener la inspiración unos segundos y a continuación se retira el
dispositivo y ya el paciente puede soltar el aire lentamente.
 Es importante que el medicamento llegue a los bronquios y no se quede en la
boca. De todas formas, se debe beber agua después de la aplicación para que no
se dañe la mucosa bucal.

24 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 5
EL APARATO CIRCULATORIO.
PATOLOGÍAS

1. Anatomía y fisiología del aparato respiratorio

Todas las células de nuestro organismo necesitan el aporte de O2, agua y nutrientes.
Gracias a ello consiguen generar la energía suficiente para llevar a cabo las reacciones
químicas necesarias para mantener la vida. A consecuencia de este proceso se forman
numerosos productos de desecho que han de ser excretados fuera del organismo. El
transporte de nutrientes, O2 y agua hacia las células y de los productos de desecho hacia los
riñones, pulmones o glándulas sudoríparas, será siempre efectuado por la sangre.

Es decir, en la sangre se incorporan una serie de moléculas que son productos de la


digestión y el O2 que ha entrado a través de los pulmones. El destino final de todas estas
sustancias son las células del cuerpo.

El aparato circulatorio está constituido por una bomba que es el corazón, una serie de
conductos, que son los vasos sanguíneos y un líquido que es la sangre. La sangre es bombeada
por el corazón a través de los vasos sanguíneos.

FUNCIONES DEL APARATO CIRCULATORIO

1. Transporta los nutrientes, agua, O2 y hormonas a todas las células del organismo.
2. Recoge los productos de desecho y los lleva al riñón y lleva el CO2 a los pulmones
para expulsarlo.
3. Contribuye a mantener la temperatura corporal.
4. Protege frente a las infecciones.

ANATOMÍA DEL CORAZÓN

El corazón está situado en el mediastino y descansa sobre el diafragma. El mediastino es


el espacio que está entre los dos pulmones y detrás del esternón.

Es un órgano muscular (fibra muscular estriada e involuntaria) y hueco, tiene el tamaño


de un puño. Tiene la función de bomba o motor que impulsa la sangre a través de los vasos
sanguíneos.

El corazón está constituido por la pared cardiaca y en el interior de sus paredes se alojan
unas cavidades de las que salen y entran los grandes vasos sanguíneos. Las arterias coronarias,
las venas y los nervios cardiacos se encargan de su riego e inervación.

La pared cardiaca está constituida por tres capas:

 ENDOCARDIO: es la más interna, recubre el interior del miocardio.


Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 25
 MIOCARDIO: es la capa media y la más gruesa de las tres. Está formada por tejido
muscular. En los ventrículos es más gruesa que en las aurículas. A mayor grosor
de esta capa, más fuertes serán las contracciones. El miocardio es capaz de
contraerse de forma automática, es decir de un modo rítmico y autónomo sin
recibir ningún impulso nervioso del exterior.
 PERICARDIO: es la capa más externa y envuelve al corazón. Está formado por dos
hojas, una interna que se adhiere directamente al corazón es el pericardio
visceral o epicardio y otra externa que es el pericardio parietal. Estas dos capas
delimitan un espacio denominado cavidad pericárdica, que contiene una
pequeña cantidad de líquido lubricante que impide el rozamiento cuando el
corazón se contrae.

El corazón está dividido longitudinalmente en dos mitades, derecha e izquierda, por un


tabique llamado septum, cada una de estas partes se divide a su vez en dos cavidades, una
aurícula arriba y un ventrículo abajo. Consta pues de dos aurículas y dos ventrículos.

• Aurícula derecha = AD
• Aurícula izquierda = AI
• Ventrículo derecho = VD
• Ventrículo izquierdo = VI

Las aurículas están separadas entre sí por el tabique interauricular y los ventrículos por
el interventricular.

Cada aurícula está comunicada con el ventrículo respectivo, a través de un orificio


auriculoventricular. Estos orificios contienen unas válvulas que permiten el paso de la sangre
desde la aurícula al ventrículo, pero no en sentido contrario. Son las válvulas
auriculoventriculares:

1. La derecha se llama TRICÚSPIDE


2. La izquierda se llama MITRAL.

Existen dos válvulas más, situadas en el origen de los vasos sanguíneos que salen de
cada ventrículo, denominadas válvulas semilunares:

1. La válvula semilunar pulmonar se sitúa en el origen de la arteria pulmonar.


2. La válvula semilunar aórtica se localiza en el origen de la aorta.

Los grandes vasos que comunican con el corazón son:

 Las venas cavas que penetran en la aurícula derecha y traen la sangre venosa de
todo el cuerpo.
 La arteria pulmonar que sale del ventrículo derecho y lleva la sangre a los
pulmones.
 Las venas pulmonares, que recogen la sangre arterial para llevarla al corazón y
que penetran en la aurícula izquierda.
 La arteria aorta que sale del ventrículo izquierdo, se ramifica y lleva la sangre
arterial a todo el organismo.

26 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


VASOS SANGUÍNEOS

Existen tres tipos de vasos sanguíneos las arterias, venas y capilares.

1. ARTERIAS: son los vasos que transportan la sangre desde el corazón a todos
los tejidos del organismo. La sangre circula por las arterias gracias al impulso
que le da el corazón. Sus paredes son elásticas. Las arteriolas son arterias
pequeñas.

2. VENAS: son los vasos que se encargan de recoger la sangre de los distintos
órganos y devolverla al corazón. Son menos elásticas que las arterias. Las
venas pequeñas se llaman vénulas. La sangre circula a través de ellas, ya no
por el impulso que le da el corazón, pues este ya ha decrecido mucho, sino
por otros factores:

 Las válvulas venosas, se disponen de tal manera que permiten el flujo


sanguíneo en una sola dirección, hacia el corazón e impiden su retroceso.
Están sobre todo en las extremidades, ya que aquí la sangre tiene que vencer
la fuerza de la gravedad.

 Los músculos esqueléticos que están por todo el cuerpo, su contracción


comprime las venas y obliga a la sangre a circular.

3. CAPILARES: son conductos muy finos, como pelos, forman unas redes
muy tupidas situadas entre las arteriolas y las vénulas. Están entre las células
de los tejidos y sus paredes son muy finas. Es a través de estas paredes
donde se realiza el intercambio de sustancias entre la sangre y las células.

CIRCULACIÓN SANGUÍNEA

El corazón bombea la sangre hacia los tejidos del organismo, de este modo las células
disponen del O2. En este proceso se obtiene también CO2 que las células envían a la sangre
para su excreción a través de los pulmones. Así, la sangre puede llevar cantidades variables de
O2 o de CO2.

La sangre que contiene altas concentraciones de O2 y bajas de CO2 se denomina sangre


arterial u oxigenada. Procede de los pulmones y es enviada por el lado izquierdo del corazón
hacia los tejidos, cediendo O2 a las células y tomando el CO2 que hayan producido.

La sangre con bajas concentraciones de O2 y altas de CO2 se denomina sangre venosa o

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 27


no oxigenada. Esta sangre es enviada al lado derecho del corazón que la impulsa hacia los
pulmones donde cede el CO2 y se enriquece de O2.

Existen dos circulaciones:

1. CIRCULACIÓN MENOR O PULMONAR: Comienza en el VD, de donde sale la sangre


cargada de CO2 por la arteria pulmonar, la cual llega hasta los pulmones, donde se
capilariza, los capilares rodean los alveolos pulmonares y se produce el intercambio
gaseoso entre la sangre y el aire contenido en los pulmones. La sangre cede el CO2 y
toma el O2 que los pulmones obtienen de la respiración, es decir se oxigena. Los
capilares se unen y forman las cuatro venas pulmonares que se dirigen al corazón, a
la AI y desde ahí al VI.

2. CIRCULACIÓN MAYOR O GENERAL: Comienza en el VI y pasa a la arteria aorta para


llevar sangre rica en O2 a las distintas partes del cuerpo. Al llegar a los tejidos, las
arterias se ramifican en capilares y estos realizan el intercambio entre la sangre y las
células, la sangre cede los nutrientes y el O2 y a su vez recoge el CO2 y otros
productos de desecho. Los capilares se reúnen en venas, que a su vez se reúnen en
venas mayores formando las venas cavas superior e inferior que desembocan en la
AD y de ahí al VD y comienza otra vez la circulación menor.

CICLO CARDIACO

En el corazón hay dos movimientos:

SÍSTOLE = CONTRACCIÓN

DIÁSTOLE = RELAJACIÓN

Estos movimientos no ocurren a la vez en todo el corazón, sino que se desarrollan en


tres pasos:

1. Sístole auricular: cuando las aurículas están llenas se contraen, se abren las
válvulas tricúspide y mitral y pasa la sangre a los ventrículos que están vacíos.
2. Sístole ventricular: una vez que la sangre se encuentra en los ventrículos,
estos se contraen, se abren las válvulas semilunares (aórtica y pulmonar) y la
sangre pasa a las arterias aorta y pulmonar. La sangre no puede volver a las
aurículas porque las válvulas mitral y tricúspide se cierran.
3. Diástole general: las aurículas y los ventrículos se relajan y comienza de
nuevo el ciclo. La sangre entra a través de las venas cavas y pulmonares en las
aurículas.

Ambas aurículas se contraen al mismo tiempo, igual que los ventrículos.

2. Patologías más frecuentes

1. Insuficiencia coronaria o cardiopatía isquémica: es cuando hay una lesión en los


vasos coronarios lo que origina una falta de sangre en el músculo cardiaco, es decir
una isquemia. Diferenciamos:
28 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
 Angina de pecho: falta de riego sanguíneo de corta duración. Se manifiesta
con dolor en el tórax, que aparece tras el esfuerzo o estados de gran
nerviosismo y desaparece con el reposo.
 Infarto de miocardio: es cuando se suprime el riego sanguíneo y hay necrosis
(muerte) de una parte del músculo cardiaco. Los síntomas son: dolor, que es
más intenso y de mayor duración y que no cede con el reposo. Este dolor
puede extenderse a brazos y hombros. Otros síntomas son disnea,
sudoración y palidez.

2. Insuficiencia cardiaca: es cuando el corazón no es capaz de realizar su función. Es


decir, no puede atender las necesidades de sangre del organismo porque es incapaz
de vaciarse adecuadamente.

El corazón puede fallar en ambos ventrículos. Es la insuficiencia cardiaca congestiva. Si


fallan independientemente, la cavidad izquierda de la derecha, tenemos insuficiencia cardiaca
izquierda o insuficiencia cardiaca derecha.

 Insuficiencia cardiaca izquierda: El ventrículo izquierdo (VI) es incapaz de vaciar


su contenido, se estanca la sangre en el VI, luego en la AI y en el territorio
pulmonar. Síntomas: disnea, tos y la consecuencia de que el VI expulse menos
sangre, cansancio, cianosis, etc.
 Insuficiencia cardiaca derecha: El ventrículo derecho es incapaz de vaciar su
contenido, se acumula la sangre en la AD y en las cavas. Hay estancamiento de
sangre en todo el territorio venoso.

Síntomas: Edema en los tobillos, etc.

3. Enfermedades de las arterias:

 Arteriosclerosis: es la pérdida de la elasticidad de las arterias. Las arterias se


vuelven rígidas, duras y reducen su luz. Disminuye la nutrición de todos los
tejidos y todos los órganos funcionan defectuosamente.
 Hipertensión arterial: es el aumento permanente de la presión en las arterias por
encima de los valores normales. Es una enfermedad muy frecuente en las
sociedades desarrolladas. Son factores de riesgo el tabaquismo, la obesidad, el
consumo excesivo de sal y la predisposición hereditaria.

4. Enfermedades de las venas:

 Varices: son dilataciones de las venas producidas por la dificultad del retorno
venoso. La causa es una insuficiencia de las válvulas venosas. Los síntomas son
dolor, pesadez en las piernas, calambres y sensación de cansancio. Mejoran
elevando las extremidades y aplicando frío. Empeoran con el calor y la
bipedestación.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 29


Notas 6
LA SANGRE. PATOLOGÍAS

1. La sangre

La sangre es un líquido bombeado por el corazón que circula por el interior de los vasos
sanguíneos. Recibe sustancias procedentes de ciertas partes del organismo y las transporta a
otros lugares. Tenemos aproximadamente 5 litros de sangre que circula constantemente por
el cuerpo. Conduce hasta las células el O2 y las sustancias nutritivas necesarias al tiempo que
retira de ellas el CO2 y otros productos de desecho. Está compuesta por:

 El plasma: es un líquido que tiene en suspensión una serie de células.


 Las células sanguíneas: hematíes, leucocitos y plaquetas. Estas células se forman
en la médula ósea de los huesos, mediante un proceso que se denomina
hematopoyesis.

ERITROCITOS = HEMATÍES = GLÓBULOS ROJOS

Son las células más abundantes de la sangre. Su valor normal oscila entre 4.500.000 y
5.500.000/mm3. Son los encargados, a través de la circulación arterial, de llevar el oxígeno
(O2) desde los pulmones a todos los tejidos del organismo y, a través de la circulación venosa,
eliminan el anhídrido carbónico (CO2) de los tejidos y lo expulsan al exterior, es decir su
función es el transporte de gases. Su vida media es de 120 días. Tienen un pigmento, la
hemoglobina, que es la que transporta el oxígeno y la responsable del color característico de la
sangre.

LEUCOCITOS = GLÓBULOS BLANCOS

Son mayores en tamaño, pero menos numerosos que los glóbulos rojos. Su valor normal
oscila entre 4.000 y 12.000/mm3. Los leucocitos se encargan de destruir a virus, bacterias y
agentes extraños. También eliminan los tejidos muertos mediante el proceso de fagocitosis
(ingestión de esos restos de tejidos). Es decir, protegen o defienden al organismo. Su función
es de defensa.

Los leucocitos se subdividen en: eosinófilos, neutrófilos, basófilos, linfocitos y


monocitos.

PLAQUETAS = TROMBOCITOS

Son las células más pequeñas de la sangre. Su valor normal es entre 150.000 y
200.000/mm3 y su vida media es de 10 días. Su característica más importante es su capacidad
para formar agrupaciones, por esto desempeñan un papel importante en la prevención y
control de las hemorragias. Cuando se produce un corte, van deprisa al lugar afectado y se
ponen unas al lado de las otras, formando un trombo que tapona la herida y detiene el
sangrado. Son las responsables de la cicatrización de una herida.
30 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
PLASMA
Es la parte líquida de la sangre. Está compuesto en un 90% por agua y el 10% restante
son sustancias que están disueltas en él. Tiene un color amarillento y sabor salado. Los
compuestos que tiene son:

• Gases como el O2 y el CO2


• Proteínas
• Sales minerales
• Lípidos o grasas
• Enzimas, hormonas y vitaminas
• Glucosa, utilizada como fuente de energía por todas las células

2. Funciones de la sangre

1. Función respiratoria: El O2 es transportado desde los pulmones al resto del organismo.


La encargada de esto es la hemoglobina que está en los glóbulos rojos.

2. Función nutritiva: lleva los nutrientes que están en el plasma sanguíneo y proceden del
aparato digestivo como glucosa, lípidos, aminoácidos, sales minerales, etc. a todas las
células del cuerpo.

3. Función excretora: elimina los desechos y residuos a través del aparato urinario.

4. Función de transporte:

• Lleva el CO2 desde las células del organismo hasta los pulmones
• Transporta las hormonas

5. Función de defensa: nos protege de las infecciones gracias a los glóbulos blancos.

6. Función reguladora: ayuda a mantener la temperatura corporal constante.

7. Función de coagulación de la sangre: gracias a las plaquetas.

3. Grupos sanguíneos

En los seres humanos pueden distinguirse 4 tipos diferentes de grupos sanguíneos: 0, A,


B, AB. La sangre se tipifica de acuerdo con estos grupos a causa de una serie de substancias
que se encuentran en el plasma y en los glóbulos rojos.

Antes de referirnos a los grupos sanguíneos, vamos a explicar el significado de los


términos ANTÍGENO Y ANTICUERPO.

¿Qué ocurre cuando un microorganismo (por ejemplo, una bacteria) invade los tejidos
de un individuo? Como respuesta a esta invasión, el huésped (que es nuestro organismo),
desarrolla unas sustancias para defendernos que se llaman “ANTICUERPOS” y que atacan a la
bacteria. De esta manera se ayuda a superar la invasión. Toda sustancia capaz de estimular la
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 31
producción de anticuerpos se denomina “ANTÍGENO”. Un anticuerpo es, en cambio, una
sustancia (proteína) que se produce en respuesta a la introducción de un antígeno. En otras
palabras, el antígeno y el anticuerpo reaccionan uno con otro.

‐ Antígeno (Ag) es toda sustancia capaz de estimular la producción de anticuerpos.

‐ Anticuerpo (Ac) es una sustancia (proteína) que se produce en respuesta a la


introducción de un antígeno.

Características de estas reacciones:

‐ Son muy específicas, cada antígeno reacciona con su anticuerpo.


‐ Pueden producir inmunidad, es decir protegen frente a la invasión, como en el caso de
las vacunas.
‐ Pueden desarrollar una hipersensibilidad ante la sustancia extraña, como es el caso de
las alergias.

Por regla general, los anticuerpos aparecen en la sangre cuando el individuo se expone
primero al antígeno extraño.

Hay una excepción a esta regla y es que en la sangre hay anticuerpos y antígenos
relacionados con los grupos sanguíneos sin necesidad de que haya una exposición antes.

Los eritrocitos tienen en su membrana proteínas que son antígenos de grupos


sanguíneos, vamos a hablar del sistema ABO.

Los Ag del sistema ABO, son dos A y B. Una persona del grupo A, tiene Ag A en la
membrana del eritrocito y Ac B en el plasma, etc.

Ag de la
Grupo membrana Ac del
sanguíneo del plasma
eritrocito
O ‐ Anti A
Anti B
A A Anti B
B B Anti A
AB AB ‐‐‐‐‐‐‐‐

• Grupo A: los hematíes tienen el Ag A y en su plasma hay Ac B.


• Grupo B: los hematíes tienen el Ag B y en su plasma hay Ac A.
• Grupo AB: los hematíes tienen el Ag A y Ag B, en su plasma no hay Ac.
• Grupo O: los hematíes no tienen el Ag y en su plasma hay Ac B y Ac A.

Esta clasificación es muy importante y hay que tenerla en cuenta cuando se le va a hacer
a una persona una transfusión. Si se hace una transfusión entre dos personas con grupos
sanguíneos incompatibles, puede dar lugar a patologías importantes e incluso la muerte.
32 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
Para una transfusión sanguínea, debemos tener en cuenta que los Ag del dador sean
compatibles con los Ac del receptor. Es decir que los hematíes de la persona que dona, no
puedan ser aglutinados por el suero de la persona que recibe.

DONANTE
A B AB O

RECEPTOR
A Si No No Si
B No Si No Si
AB Si Si Si Si
O No No No Si

RECEPTOR UNIVERSAL = AB
DONANTE UNIVERSAL = O

El factor Rh, es una sustancia que poseen los eritrocitos en el 85% de la población.
Los que tienen ese factor se les llama Rh +, y el 15% que no lo tiene, son Rh ‐

4. Enfermedades de la sangre

TRASTORNOS DE LOS GLÓBULOS ROJOS

ANEMIAS

Consiste en una disminución del número de hematíes y de hemoglobina. Se habla de


anemia cuando la cifra de hematíes es inferior a 4 millones y la de hemoglobina inferior a 12 g
por 100 ml. Si hay anemia la sangre no puede transportar el O2 que el cuerpo necesita. Por lo
tanto, va a haber:

‐ Palidez de piel y mucosas (por disminución de la hemoglobina que es la responsable


del color de la sangre).
‐ Astenia, debilidad, fatiga (por disminución del O2 en los tejidos).
‐ Mareos, cefaleas… (por disminución del O2 en el Sistema Nervioso Central).
‐ Taquipnea (para compensar el déficit del O2).
‐ Taquicardia (para compensar el déficit del O2).

Tipos de anemias:

• Anemias carenciales: hay una disminución de alguno de los elementos


necesarios para la formación de los hematíes. Ej. por falta del hierro.
• Anemias hemolíticas: se producen por un aumento de la destrucción de los
hematíes.
• Anemias aplásticas: se producen por lesiones en la médula ósea, encargada
de formar células sanguíneas.
• Anemias hemorrágicas: si hay una hemorragia, hay una pérdida de sangre y
por lo tanto anemia.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 33


TRASTORNOS DE LOS GLÓBULOS BLANCOS

LEUCEMIAS

Es un tipo de cáncer que afecta a la médula ósea. Hay una gran reproducción de
leucocitos anormales. Esto hace que se produzca un déficit de eritrocitos y plaquetas.

TRASTORNOS DE LAS PLAQUETAS

TROMBOCITOPENIAS

Hay una disminución del número de plaquetas por debajo de 150.000/mm3. Esto va a
tener como consecuencia hemorragias de mayor o menor importancia.

TRASTORNOS EN LA COAGULACIÓN

HEMOFILIA

Hay déficit de alguno de los factores de la coagulación. Es una enfermedad hereditaria


ligada al cromosoma X que las mujeres prácticamente no padecen, pero sí son portadoras y la
transmiten. Los hombres padecen esta enfermedad en un porcentaje mucho mayor.

Se caracteriza por la aparición de grandes hemorragias ante traumatismos pequeños.

34 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 7
CONSTANTES VITALES. ALTERACIONES
Vamos a ver primero lo que dice el diccionario sobre el significado de estas palabras:

Constante es un valor fijo o que se mueve dentro de unos límites.

Vital significa “relativo a la vida”.

Las constantes vitales son cuatro parámetros que nos sirven para valorar el estado del
paciente.

Se les denomina constantes porque, en condiciones normales, tienen unos valores que se
mantienen fijos dentro de unos límites y únicamente se alteran en condiciones patológicas. Por lo
general estos valores varían de un sujeto a otro, e incluso en la misma persona, en función del
grado de ejercicio realizado, la hora del día, la tensión emocional, etc., pero siempre dentro de
unos límites como ya dijimos.

Como norma general, en el hospital, las constantes vitales se toman y registran al menos
dos veces al día, pero si existe algún tipo de alteración, se hará cuando lo especifique el médico.

Estas constantes son:

CONSTANTE VALOR NORMAL


TEMPERATURA 36‐37 º C
PULSO 60‐80 ppm
RESPIRACIÓN 16‐20 rpm
120‐140 mm Hg
TENSIÓN ARTERIAL (max.)
60‐80 mm Hg (min.)

1. Temperatura

Es el grado de calor que tiene el cuerpo. El ser humano tiene una temperatura constante
regulada por el hipotálamo, órgano que se encuentra en el cerebro.

La temperatura puede variar por los siguientes factores:

‐ La hora del día: es más baja por la mañana.


‐ La actividad física: el ejercicio aumenta la temperatura.
‐ La zona corporal donde se toma la temperatura: en el recto es medio grado más que si se
toma en la boca o en la axila.
‐ El sexo: en la mujer aumenta de 2 a 5 décimas con la ovulación.
‐ La edad: los recién nacidos y ancianos pueden tener variaciones en su temperatura, ya que
su centro termorregulador no funciona correctamente y las variaciones de la temperatura
ambiental pueden afectarlos.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 35


‐ Agresiones externas: las infecciones pueden aumentar la temperatura.

Cuando hay aumento de la temperatura, lo que denominamos fiebre, se puede acompañar


de otros trastornos como cefaleas, sudoración, insomnio, agitación, aumento de la frecuencia
cardiaca y respiratoria, la piel está roja y caliente, los ojos brillantes y con menos frecuencia
pueden aparecer alucinaciones, confusión y convulsiones en los niños.

La fiebre es un signo de defensa del organismo ante agresiones exteriores de origen


infeccioso o no, como intoxicaciones, procesos alérgicos, etc.

ALTERACIONES DE LA TEMPERATURA:

‐ Hipotermia: es la disminución de la temperatura por debajo de 360C.


‐ Hipertermia = fiebre = pirexia: cuando la temperatura es superior a 380C.
‐ Febrícula: entre 37,1 y 380C

¿Cómo actuar cuando hay fiebre?

‐ Hay que tomar la temperatura regularmente.


‐ Dar líquidos o suero oral (en un litro de agua añadir una cucharadita de sal y otra de azúcar),
también hay sueros comerciales preparados o para preparar en casa de venta en las
farmacias.
‐ Aplicar frío húmedo, bien a través de baños o compresas.
‐ Administrar antitérmicos si el médico los prescribe.
‐ Tener al paciente con ropas ligeras y de algodón para que traspire y cambiarlas si se
humedecen por el sudor.
‐ Mantener la habitación ventilada y fresca.
‐ Dar de comer alimentos ligeros y sin grasa.
‐ Hidratar la piel y sobre todo los labios, que suelen agrietarse.

¿Cuándo debemos tomar la temperatura?

‐ En los hospitales se toma de forma rutinaria por la mañana y por la tarde, alrededor de las
7:00h y de las 19:00 horas.
‐ Cuando se sospeche la aparición de fiebre por escalofríos, tiritonas o si el paciente tiene
sensación de frío sin que haya una justificación ambiental.
‐ Si la toma de la temperatura indica que hay fiebre, la frecuencia de las tomas se aumentará
hasta que la fiebre esté controlada.

¿Cómo se mide la temperatura?

La temperatura se mide con el termómetro clínico, que consta de una escala graduada desde
35 hasta 420C. Existen diferentes tipos de termómetros:

‐ Termómetro de mercurio. Hoy en día se recomienda no utilizarlos pues este metal líquido es
tóxico y contaminante. Ahora están a la venta en las farmacias los termómetros de cristal y
galio que es un metal inofensivo. En ambos casos consiste en un tubo capilar de cristal cuyo
extremo, que tiene forma de ampolla, se llama bulbo y contiene uno de los citados metales.

36 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Por efecto del calor el metal se dilata y sube por el tubo capilar. Se pueden colocar en la axila,
en la boca y en el recto.

‐ Termómetro electrónico digital. La temperatura se visualiza en una pantalla y cuando acaba


la medición emite una señal acústica. Se pueden colocar en la axila, en la boca y en el recto.

‐ Termómetro de infrarrojos.

Hay dos tipos:


1. Los óticos se colocan en el conducto auditivo externo (hay que tirar de la oreja hacia
arriba y atrás). Se les pone una cubierta desechable diferente para cada paciente. Son
los más utilizados en el medio hospitalario. Se recomienda leer las recomendaciones
del fabricante.
2. Los cutáneos se pueden colocar en la frente o en la sien. Cada modelo funciona de
diferente manera por lo que es necesario leerse las instrucciones del fabricante.

Normas para el manejo y limpieza de los termómetros:

‐ Antes de poner el termómetro al paciente, lavarse las manos, ponerse guantes y explicarle
lo que se le va a hacer.
‐ El termómetro, si es de cristal, debe marcar una temperatura inferior a los 350C antes de
colocárselo al enfermo. En los otros habrá que leer las instrucciones de cada modelo.
‐ Después de tomar la temperatura, esta se anotará en un cuaderno para luego pasarla a la
gráfica.
‐ Manejar el termómetro con cuidado para evitar su rotura accidental. Si es de mercurio
hemos de tener en cuenta que es tóxico.
‐ Los termómetros de cristal, después de ser usados, se lavarán, se secarán y se guardarán en
un recipiente con desinfectante.
‐ No limpiar el termómetro con agua caliente pues corremos el riesgo de que el metal se
dilate hasta el punto de romper el termómetro.
‐ Los digitales y de infrarrojos se limpian con una gasa impregnada con desinfectante o se
lavan con agua jabonosa (no sumergir), se aclaran y se secan.

Lugares donde puede tomarse la temperatura:

La temperatura puede tomarse en la axila, en la boca y en el recto, con una variación al alza
de 0,50C en el recto.

1. AXILA (temperatura axilar): es el lugar más frecuente.

‐ Comprobar que la axila está seca ya que si estuviese húmeda podría dar lecturas falsas de la
temperatura. Pasaremos una gasa o algodón empapado en alcohol.
‐ Situar el termómetro sobre el pliegue axilar colocando el antebrazo sobre el tórax. El
termómetro ha de estar en contacto directo con la piel.
‐ Si el enfermo no puede mantener la postura descrita, el auxiliar mantendrá el termómetro
en su sitio durante la toma.
‐ Mantener el termómetro puesto el tiempo indicado, según el tipo de termómetro.
‐ La toma esta zona está contraindicada si existe algún tipo de lesión o inflamación.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 37


2. BOCA (temperatura bucal)

‐ Asegurarse de que el enfermo no ha tomado bebidas frías o calientes, o de que no haya


fumado al menos media hora antes de la toma.
‐ Colocaremos el termómetro en la boca, debajo de la lengua.
‐ Decirle al enfermo que lo mantenga con la boca y labios cerrados el tiempo que indique el
fabricante. No debe sujetarlo con los dientes.

Estará contraindicado en:

• Niños
• Enfermos agitados o con convulsiones
• Enfermos con escalofríos o temblores
• Enfermos con alteraciones de conciencia
• Enfermedades e intervenciones de la boca

3. RECTO (temperatura rectal).

‐ El termómetro rectal se diferencia del convencional (aunque también puede usarse) en que
el bulbo es más redondeado.
‐ Esta medición se utiliza sobre todo en niños, lactantes y enfermos inconscientes.
‐ En los adultos se colocará al enfermo de lado o tendido boca abajo (decúbito prono).
‐ Se lubricará el termómetro con vaselina. La vaselina se colocará sobre una gasa, nunca sobre
el termómetro directamente. Introducir el termómetro en el ano unos tres centímetros
aproximadamente. Después de la medición sacar el termómetro y limpiarlo cuidadosamente.
‐ No debe dejarse al enfermo con el termómetro puesto.
‐ En los lactantes la técnica es similar. El niño estará en decúbito prono, introduciremos el
termómetro un cm y lo sujetaremos hasta que finalice el período de medición.
‐ La toma de temperatura en esta zona no la haremos si hubiese inflamación local o si el
enfermo estuviese intervenido por vía rectal.

2. Pulso o frecuencia cardiaca

El pulso es el latido que se aprecia al comprimir con los dedos una arteria sobre un plano
duro. Hay tantas pulsaciones como contracciones cardiacas. Las pulsaciones normales son en el
adulto sano de 60 a 80 veces por minuto.

Características del pulso:

Al tomar el pulso hemos de tener en cuenta:

‐ LA FRECUENCIA: se define como el número de pulsaciones por minuto. Lo normal es de 60 a


80 p/min.

‐ EL RITMO: es la cadencia con la cual una pulsación sigue a la otra. En condiciones normales
las pulsaciones se suceden con intervalos iguales, es decir son regulares. En caso contrario, si
el intervalo es irregular, el pulso es arrítmico.

‐ EL TONO: es la mayor o menor intensidad con que se perciben las pulsaciones.


38 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
Factores que influyen en la frecuencia del pulso:

‐ Edad: en niños es mayor que en adultos.


‐ Ejercicio: al aumentar este, aumenta la demanda de O2, por lo que el corazón ha de latir más
rápidamente.
‐ Emociones: estrés, enfado, ansiedad, dolor, etc. aumentan la frecuencia
‐ Temperatura: existe una relación entre pulso y temperatura. Normalmente, a mayor
temperatura el pulso será más rápido. Por cada grado, aumentan 10 pulsaciones/minuto.

Alteraciones del pulso:

‐ Respecto a la frecuencia:
• Pulso acelerado: de 80 a 100 p/min.
• Taquicardia: más de 100 p/min.
• Bradicardia: menos de 60 p/min.

‐ Respecto al ritmo:
• Extrasístole: es cuando hay un latido fuera de lugar.
• Arritmia: latidos irregulares, no hay ritmo.

‐ Respecto a la intensidad:
• Débil o filiforme.
• Saltón o fuerte.

Zonas donde se puede tomar el pulso:

El pulso se toma por palpación, presionando con los dedos en un plano duro sobre las zonas
donde se encuentran las arterias.

Según la arteria donde se tome el pulso, así se denominará este:

‐ Pulso temporal: zona anterior del pabellón auditivo y el arco zigomático. (Arteria temporal).
‐ Pulso carotídeo: cuello anterior, a ambos lados de la tráquea. (Arteria carótida).
‐ Pulso apical: unión del tercio inferior‐izquierdo del esternón y la parrilla costal izquierda.
Corazón.
‐ Pulso humeral: cara anterior interna de la flexura del codo (arteria humeral).
‐ Pulso radial: cara anterior externa de la muñeca (arteria radial).
‐ Pulso femoral: ingle (arteria femoral).
‐ Pulso poplíteo: flexura de la rodilla (arteria poplítea).
‐ Pulso pedio: cara anterosuperior del empeine del pie (arteria pedia).

¿Cómo se toma el pulso radial?

‐ Lavarse las manos y explicar al enfermo lo que se le va a hacer.


‐ El enfermo ha de estar sentado, en posición de reposo y con el brazo extendido y relajado.
‐ Se sujeta la muñeca del paciente colocando los dedos índice y medio sobre la arteria radial,
comprimiendo ligeramente la misma. La palpitación que sentiremos es el pulso del enfermo.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 39


‐ Hemos de tener en cuenta que nunca podremos tomar el pulso del paciente con nuestro
dedo pulgar, ya que este tiene pulso propio y falsearía la toma del mismo.
‐ El pulso se tomará durante, 30 segundos, en los que contaremos el número de pulsaciones y
observaremos el tono y ritmo. El resultado del número de pulsaciones en 30 segundos x 2 nos
dará la totalidad de las pulsaciones/min.
‐ Si el paciente presentase un latido arrítmico, tomaremos el pulso durante un minuto entero.

3. Frecuencia respiratoria

La respiración es la función mediante la cual el organismo introduce aire (oxígeno) en los


pulmones (inspiración) y elimina dióxido de carbono (espiración), es decir realiza un intercambio
de gases.

Durante la inspiración el tórax se expande. Este hecho nos facilita contar el número de
respiraciones realizadas en un período de tiempo determinado.

Características que observar al tomar la respiración del paciente:

‐ FRECUENCIA: es el número de respiraciones por minuto. El término de eupnea define la


respiración normal en frecuencia, ritmo y profundidad. Se considera normal:
Adulto: 16 ‐ 20 respiraciones/min.
Recién nacido: 40 ‐ 60 respiraciones/min.

‐ RITMO: nos referimos a la regularidad de las inspiraciones y espiraciones. Es regular cuando


entre una respiración y otra transcurre el mismo intervalo de tiempo.

‐ PROFUNDIDAD: es el volumen de aire que se inhala o exhala en cada respiración.

Alteraciones de la respiración:

Respecto a la frecuencia:

‐ Taquipnea: el número de respiraciones por minuto superior a 20.


‐ Bradipnea: el número de respiraciones por minuto inferior a 10.
‐ Apnea: es la ausencia de movimientos respiratorios.

Respecto al ritmo:

‐ Irregular: entre una respiración y otra no transcurre el mismo tiempo.


Respecto a la profundidad:
‐ Profunda o abdominal: el volumen respiratorio pulmonar es grande, interviniendo la mayor
parte de los músculos del tórax y el abdomen.
‐ Superficial: el volumen de aire es menor y sólo se usa la parte superior de los pulmones.

Otras alteraciones:

‐ Disnea: es la dificultad para respirar. Generalmente el enfermo la percibe como la falta de


aire.

40 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


‐ Ortopnea: es la incapacidad para respirar en posición horizontal, también llamada disnea de
decúbito.
‐ Estertorosa: es la presencia de ruidos anormales debido a secreciones bronquiales.

Procedimiento para la toma de las respiraciones:

‐ Lavarse las manos.


‐ El enfermo no debe darse cuenta de que se le está tomando la frecuencia respiratoria, ya
que puede modificar su modo de respirar.
‐ A un niño no se le pueden contar las respiraciones si está llorando. Esperaremos a que se
calme.
‐ Se le coge la muñeca al enfermo como si se le fuese a tomar el pulso, contando cada
ascenso del pecho como una respiración.
‐ Si no podemos observar con claridad la subida y bajada del pecho, doblaremos el brazo del
paciente sobre su pecho, pudiendo así sentir sus respiraciones.
‐ Se contarán durante 30 segundos y la multiplicaremos por dos.
‐ Si son irregulares las contabilizaremos durante un minuto.

4. Tensión arterial

Se define como la presión que ejerce la sangre sobre las arterias que la contiene. Es más alta
cuando se contrae el ventrículo izquierdo del corazón, durante la sístole y más baja cuando se
relaja, durante la diástole. Por eso al medir la tensión se registran dos cifras:

• Sistólica o máxima: suele oscilar entre 120‐140 mm de Hg.


• Diastólica o mínima: suele oscilar entre 60 ‐ 90 mm de Hg.

Alteraciones en la tensión arterial:

‐ Hipertensión (HTA): cuando los valores de la tensión arterial están por encima de los valores
normales. Se suele acompañar de palpitaciones, cefaleas con sensación de latidos o
punzadas, dolor o pesadez en la nuca, etc. La tensión arterial puede aumentar por
emociones, edad, stress, consumo de tabaco y alcohol, obesidad, exceso de sal en la dieta,
enfermedades cardiovasculares, renales, etc.

‐ Hipotensión: cuando la tensión arterial está por debajo de los valores normales. Puede
aparecer por situaciones de anemia crónica importante, por pérdidas de sangre importantes,
shock, deshidratación extrema, etc.

¿Cómo se mide la tensión arterial?

El aparato con el que se mide la tensión arterial se denomina esfigmomanómetro,


tensiómetro o manguito de tensión arterial. Consta de:

‐ Un manguito, que se enrolla alrededor del brazo.


‐ Un manómetro, que mide la presión que existe en el interior del manguito y que tiene una
escala graduada de 0 a 300 mm Hg.
‐ Una pera de goma o insuflador de aire, que llena el manguito hasta la presión estimada de
medición.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 41
‐ Una válvula de salida de aire junto a la pera, que permite la salida del aire del manguito.

Para percibir los cambios de tensión se utiliza el fonendoscopio, que está formado por una
membrana que amplifica los sonidos, conectadas, mediante un tubo de goma y una estructura
metálica, a dos olivas para la audición.

La tensión arterial se toma normalmente en las extremidades superiores, en la flexura del


codo en la arteria humeral.

Procedimiento para la toma de la tensión arterial humeral:

‐ Nos lavamos las manos y explicamos al paciente lo que se le va a hacer.


‐ El enfermo debe estar descansado, tranquilo y en reposo, bien sentado o acostado.
‐ Enrollamos el manguito alrededor del brazo, de modo que el borde inferior del mismo
quede situado a dos o tres cm por encima de la flexura del codo.
‐ Nos colocamos las olivas del fonendo en los oídos, inclinándolas un poco hacia delante.
‐ Buscamos palpando con las yemas de los dedos índice y medio el pulso humeral en la cara
interna del brazo a la altura del codo, situando en ese punto la membrana del fonendoscopio.
‐ Con la válvula de salida de aire cerrada, insuflamos aire en el manguito, hasta alcanzar en el
manómetro una presión de aproximadamente, 180 mm Hg. Si sabemos que el paciente es
hipertenso, subimos más.
‐ Abrimos la válvula un poco, de manera que la presión descienda despacio. En el momento
en que oigamos en el fonendoscopio un latido, se observa el manómetro y la cifra que
marque corresponderá al valor de la presión arterial máxima o sistólica.
‐ Seguimos dejando salir el aire del manguito y cuando los latidos cambien a un golpe más
suave y rápido o desaparezcan, miraremos de nuevo el manómetro y esta es la tensión
arterial mínima o diastólica.
‐ Recogemos el material utilizado, limpiamos las olivas del fonendo.
‐ Anotamos la tensión arterial en la gráfica.

5. Registro de las constantes vitales: la gráfica del enfermo

Todos los datos obtenidos de la toma diaria de las constantes vitales deben ser registrados en
la gráfica. Esta permitirá ver la situación del enfermo y compararla con los días anteriores.

La gráfica es un impreso de la historia clínica del enfermo, en el que se representan, mediante


símbolos y colores, las medidas de las constantes vitales, información sobre el estado del

42 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


paciente y los cuidados que recibe. De esta manera el equipo médico tiene una información clara
y rápida.

También hay que reflejar:

‐ Nombre y apellidos
‐ Edad del enfermo
‐ Número de cama que ocupa y planta
‐ Número de historia clínica
‐ Fecha en que se comienza a rellenar

Además de las constantes vitales se debe apuntar:

‐ Peso del enfermo


‐ Número y cantidad de deposiciones realizadas a lo largo del día
‐ Diuresis
‐ Dieta
‐ Los medicamentos que toma

Las gráficas deben de cumplimentarse con diferentes colores y signos que permitan la
identificación inmediata de la constante a observar de forma continuada. La utilización de los
colores suele estar normalizada en los diferentes centros. Los colores que se emplean
normalmente son:

‐ Tensión arterial: color negro, uniéndose con una línea los puntos que indican la medida de
las presiones sistólica y diastólica.
‐ Presión: color azul: uniéndose las medidas tomadas a lo largo del tiempo.
‐ Temperatura: color rojo, anotándose de la misma manera que el pulso.
‐ Respiración: color verde, anotándose de la misma manera que los dos parámetros
anteriores.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 43


Notas 8
LOS MEDICAMENTOS

1. Riesgos de los medicamentos

Los medicamentos son sustancias o preparados cuya administración va a producir un


efecto terapéutico y beneficioso ya sea aliviando, curando o previniendo enfermedades.

Así, podemos encontrar los siguientes tipos de medicamentos:

• Medicamentos que curan: algunos medicamentos pueden curar las


enfermedades, como los antibióticos, al destruir los microorganismos
patógenos que causan las infecciones.
• Medicamentos que alivian: la mayoría de los medicamentos no curan, sino
que alivian las molestias de una enfermedad, como el dolor o la fiebre,
siendo finalmente el propio sistema inmunitario el que vence la enfermedad.
• Medicamentos que controlan: controlan enfermedades crónicas, de manera
que permiten al paciente llevar una vida casi normal, pero no curan la
enfermedad. Es el caso de las personas diabéticas.
• Medicamentos que previenen: las vacunas son medicamentos que previenen
muchas enfermedades al preparar las defensas del organismo.

Siempre que utilicemos un medicamento, debemos tener bien claro:

‐ Para qué lo vamos a usar (indicaciones).


‐ Cómo lo vamos a usar (dosis y vía de administración).
‐ Cuál es el efecto que va a producir en el paciente (efectos secundarios; por ejemplo,
subir la tensión, disminuir la glucosa en sangre, etc.).

Debemos saber que las situaciones o condiciones en las cuales un medicamento no debe
ser utilizado por ningún motivo son denominadas contraindicaciones.

Tendremos en cuenta, cuando se administran medicamentos a un paciente, que además


de los efectos beneficiosos, también podemos encontrar efectos indeseables o adversos que
pueden ser desde muy leves y casi imperceptibles, hasta muy graves, tanto como para causar
la muerte. Los efectos indeseables son de muchos tipos, pero podemos agruparlos en:

1. Efectos secundarios: son acciones o efectos de los medicamentos diferentes al fin


terapéutico para el que fueron creados. Son nocivos, no intencionados y no deseados. Pueden
ser efectos sistémicos o generales (dolor de cabeza, vómitos, dolores articulares, etc.) o
reacciones locales (por ejemplo, la irritación en la zona de punción tras la administración de un
medicamento). Siempre se debe advertir al paciente sobre las reacciones más frecuentes y dar
los consejos pertinentes.

2. Reacciones alérgicas: generalmente, son reacciones súbitas y totalmente imprevistas que


pueden ser leves, moderadas o severas. Debemos tratarlas como una emergencia hasta
44 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
asegurarnos de que el paciente no corre peligro. Una forma leve y común de reacción alérgica
es, por ejemplo, la urticaria (se manifiesta con lesiones rojizas, bien diferenciadas y
voluminosas que van acompañadas de picor). La más grave de estas reacciones es el SHOCK
ANAFILÁCTICO, que se manifiesta a nivel sistémico y puede poner en peligro la vida de la
persona. Las alergias deben estar siempre bien resaltadas en la historia clínica del paciente.

3. Tolerancia y dependencia: ambas se producen a raíz del uso prolongado de un


medicamento, que hace que el cuerpo se acostumbre a él. La tolerancia se produce cuando el
medicamento en la dosis habitual ya no produce el efecto deseado, siendo necesario
aumentarla para obtener los mismos resultados. La dependencia consiste en que el
medicamento se vuelve imprescindible para que el paciente se sienta bien; ésta puede ser de
carácter físico o psicológico.

4. Intoxicación o sobredosificación: se producen cuando se toma o se administran dosis


superiores de medicamentos a las indicadas, ya sea por error, accidente o de manera
intencionada. Los medicamentos tomados en cantidades excesivas pueden producir efectos
adversos e incluso la muerte.

5. Interacción: se puede producir cuando algunos medicamentos se mezclan con otros o con
alguna otra sustancia (como alcohol o drogas), dando lugar a un aumento o a una disminución
de los efectos. Ej. la rifampicina anula el efecto de los anticonceptivos orales.

Los efectos indeseables o adversos de los medicamentos pueden depender de muchos


factores, como:

‐ El propio fármaco
‐ El número de medicamentos tomados y su interacción
‐ La dosis
‐ El paciente y su historia familiar
‐ La vía de administración
‐ Las patologías crónicas previas
‐ La edad
‐ Los hábitos del paciente

2. Materiales para la medicación

En el mercado existen una serie de ayudas técnicas que facilitan la administración de los
medicamentos, tales como dispensadores automáticos; cajas o bandejas; pastilleros diarios,
semanales o mensuales con diferentes compartimentos; alarmas para avisar de la hora en que
debe tomarse el medicamento, etc.

En instituciones sanitarias es cada vez más habitual la existencia de un carro de


medicación que consta de una serie de bandejas o cajones individuales, destinados cada uno a
un paciente concreto, lo que facilita el reparto de fármacos y los protege de la contaminación.
Si no se dispone de este método, puede emplearse una bandeja o batea en la que personal
cualificado coloca los fármacos ordenados por habitación, paciente y horario, según las hojas
de tratamiento, donde quedan registradas las prescripciones médicas.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 45


En ciertos centros, el servicio de farmacia se encarga de preparar la medicación en
recipientes unidosis (con la dosis exacta que debe administrarse al paciente a la hora prescrita)
debidamente identificados y personalizados, reduciéndose de esta forma los errores en la
preparación de la medicación de cada paciente, facilitando el trabajo de los sanitarios y
disminuyendo considerablemente el tiempo dedicado a dicha tarea.

En las instituciones, a la hora de administrar la medicación es posible que necesitemos


material accesorio fungible que haga la tarea más fácil tanto al paciente como a los
profesionales, tales como cucharas, vasos, jeringas, dispensador de gotas, etc.

3. Medicación para las personas con diabetes

La diabetes mellitus (DM) es un trastorno metabólico que se manifiesta por unos niveles
de glucosa en sangre que se sitúan por encima de los límites normales.

La glucosa es un azúcar que proviene de los alimentos que comemos, circula por la
sangre y es utilizada por el organismo para obtener la energía necesaria para desarrollar
cualquier tipo de trabajo.

La insulina es una hormona que fabrica el páncreas, y que tiene como misión facilitar el
paso de los azúcares de la sangre a las células.

Durante la digestión, los alimentos son descompuestos en glucosa, entre otros


elementos. La glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite entrar en las células.

En las personas diabéticas, o bien no se produce insulina (diabetes Tipo I) o las células
no responden a dicha insulina (diabetes Tipo II).

Hay dos tipos de diabetes:

• Diabetes Tipo I o dependiente de la insulina: también llamada diabetes


juvenil, porque normalmente comienza en la infancia. En este tipo, el cuerpo
produce poca o ninguna insulina, por lo que las personas deben inyectársela
para poder vivir. Menos del 10% de los afectados por la diabetes son del Tipo
I.
• Diabetes Tipo II o no dependiente de la insulina: surge en adultos,
generalmente a partir de los 40 años. El cuerpo produce insulina, pero no es
suficiente y, además, no la utiliza de forma adecuada. La insulina no puede
escoltar la glucosa al interior de las células.

El defecto de insulina provoca que la glucosa se concentre en la sangre, sin poder pasar
a las células, que se ven privadas de su principal fuente de energía. Además, si no se controla
adecuadamente, a largo plazo, la presencia continua de glucosa alta en la sangre puede
provocar alteraciones en la función de diversos órganos, especialmente los ojos, los riñones,
los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos.
Por tanto, las personas diabéticas deben llevar un control más o menos estricto de sus
niveles de glucosa en sangre y un tratamiento adecuado para regular esos niveles
manteniéndolos dentro de unos márgenes adecuados.

46 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Se consideran valores normales de glucosa en sangre de un adulto sano entre 70‐120
mg/dl. Dos horas después de las comidas, el valor debe ser inferior a 140 mg/dl. En personas
diabéticas, se aceptan unos niveles discretamente superiores: hasta 140 mg/dl en ayunas, y
hasta 180 mg/dl dos horas después de las comidas.

Se entiende por glucemia capilar a los niveles de glucemia que se registran en la sangre
obtenida en los vasos sanguíneos de menor tamaño; es decir, en los vasos capilares.

La medición de este nivel se realiza, normalmente, extrayendo unas gotas de sangre de


los capilares del dedo de la mano del paciente. Es una técnica rápida, sencilla y fiable, que
permite conocer el valor de la glucemia en cualquier circunstancia (hiper o hipoglucemias) y
realizar ajustes de tratamiento que eviten descompensaciones. Es imprescindible en pacientes
insulino‐dependientes, deseable en pacientes tratados con antidiabéticos orales y
recomendable en pacientes tratados exclusivamente con dieta.

En muchas instituciones se aconseja un mínimo de cuatro controles de glucemia capilar


al día (antes del desayuno, antes de la comida, antes de la cena y al acostarse), siendo también
importante su realización dos horas después de la ingesta, así como durante la noche.

La frecuencia de la medición de la glucemia capilar dependerá del tipo de diabetes, del


tratamiento insulínico que realice el paciente, de su edad, de su estilo de vida, de la presencia
o no de complicaciones crónicas, etc. En todos los casos, se recomienda aumentar la
frecuencia de las mediciones en pacientes mal controlados y en periodos de ajustes o cambios
de tratamiento.

Para medir el nivel de azúcar en sangre se utiliza una máquina llamada glucómetro,
sobre la que se colocan las tiras reactivas.

Procedimiento de medición de glucosa capilar:


EMIA CAPILAR
Material necesario: aparato de medición o glucómetro, tira reactiva, lanceta (aguja o similar, para
pinchar), algodón o gasa y alcohol.
Procedimiento:
‐ Lavar las manos y colocar guantes si es necesario.
‐ Explicar el procedimiento al paciente.
‐ Lavar las manos al paciente con agua caliente y jabón previamente a la punción, si es posible. Si
no es posible, realizar un pequeño masaje para aumentar la temperatura (y la circulación) y
desinfectar con algodón empapado en alcohol.
‐ Limpiar la zona donde vamos a realizar la punción con alcohol o algún otro antiséptico. A
continuación, secar la zona con una gasa o algodón estéril.
‐ Preparar el glucómetro con la tira reactiva.
‐ Puncionar el lateral del dedo con la lanceta, aguja o bolígrafo.
‐ Proporcionar algodón o gasa para que el paciente se presione el punto de punción.
‐ Anotar la medida en la gráfica.

Los elementos básicos para controlar la diabetes son:

• Realizar actividad física.


• Cumplir con la dieta prescrita (reducción de ingesta de sal, alcohol y grasas;
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 47
suspender el tabaco). Comer diariamente frutas y verduras.
• Tomar el tratamiento: insulina o antidiabéticos orales (ADO), según lo
prescrito por el facultativo.

A continuación, nos centraremos en cada uno de los tratamientos:

A. Tratamiento con insulina

Las personas diabéticas Tipo I no producen insulina, por lo que van a necesitar
inyectársela diariamente. También los diabéticos Tipo II pueden necesitar este tratamiento en
los casos en que no es posible regularles la glucemia con los antidiabéticos orales (ADO).

Según su rapidez de acción y la duración de su efecto, las insulinas pueden ser:

‐ Ultrarrápida: el inicio de su acción se produce entre los 5 y los 10 minutos después de


la inyección y finaliza 2‐3 horas después.
‐ Rápida: comienzo de acción a los 15‐30 minutos tras la inyección y tiene una duración
de 6‐8 horas.
‐ Intermedia: comienza a hacer efecto en 1‐2 horas tras la inyección y dura entre 12‐18
horas.
‐ Lenta: su efecto se inicia en 3‐5 horas y dura entre 18‐26 horas.
‐ Combinada: contiene insulina rápida o ultrarrápida e intermedia en distintas
proporciones. Su comienzo viene pautado por la insulina rápida y su duración, por la
intermedia.

La vía habitual de administración de la insulina es la subcutánea. Las zonas de inyección


utilizadas son los brazos, el abdomen o los muslos.

Su dosis y hora de administración será indicada por el médico a cargo del paciente.

Podemos administrar la insulina a través de jeringuillas especiales graduadas en


unidades de insulina, que requieren ser cargadas de un vial antes de cada administración.

También son cada vez más habituales los dispositivos inyectores en forma de pluma o
bolígrafo, que facilitan pautas de varias inyecciones al día; en ellos, el vial de insulina se
encuentra en su interior y sólo es necesaria la selección de las unidades antes de cada
administración (aunque también requieren a veces el cambio de la aguja).

Procedimiento de administración de insulina con jeringa:

JERINGA

‐ Comprobar que hemos realizado los pasos previos a la administración de un fármaco a un


paciente.
‐ Explicar al paciente el procedimiento.

48 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


‐ Lavar las manos y colocar guantes.
‐ Limpiar la goma del vial con algodón impregnado en alcohol.
‐ Homogeneizar la insulina si se trata de intermedia o lenta (de aspecto lechoso) moviéndola
suavemente arriba y abajo.
‐ Pinchar la aguja en el vial de insulina y cargar la jeringa con las unidades prescritas.
‐ Limpiar con alcohol la zona a inyectar (brazo, abdomen o muslo) y coger un pliegue en la piel
con los dedos pulgar e índice de la mano que no sostiene la jeringa.
‐ Pinchar en la piel con un ángulo de 45º y empujar el émbolo de la jeringa.
‐ Tras la administración, NO frotar la zona.
‐ Desechar la aguja y jeringa.
‐ Anotar en la gráfica el medicamento administrado y la hora de la administración.

B. Tratamiento con antidiabéticos orales (ADO)

Los antidiabéticos orales son un grupo de fármacos que reducen los niveles de glucosa
en sangre a través de diferentes mecanismos. Constituyen el tratamiento inicial de los
pacientes diabéticos Tipo II cuando el seguimiento de un plan de alimentación y la práctica de
ejercicio físico no consiguen reducir sus niveles de glucosa.

Pueden tomarse de forma aislada o combinarse entre ellos para aumentar su eficacia;
incluso pueden incorporar alguna dosis de insulina (normalmente, la insulina nocturna) si nada
de lo anterior es eficaz.

Existen 3 grandes grupos de ADO:

‐ Sensibilizadores a la insulina propia del paciente.


‐ Estimulantes de la secreción de insulina del paciente.
‐ Reductores de la absorción de la glucosa.

La principal característica de la diabetes mellitus (DM) Tipo II es la resistencia a que la


insulina propia actúe correctamente; es decir, existe insulino‐resistencia. Por este motivo, se
suele comenzar el tratamiento con un fármaco del grupo de los insulina‐ sensibilizadores. Con
el tiempo, habitualmente es necesario añadir un fármaco que ayude al páncreas a segregar
más insulina.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 49


Notas 9
ADMINISTRACIÓN DE MEDICAMENTOS

1. Las vías de administración

La vía de administración de los medicamentos es el lugar a través del cual un


medicamento se introduce en el organismo. Las vías son las siguientes:

1. Vía oral: también se le llama bucal o digestiva. Son aquellos medicamentos que se van a
absorber, sobre todo, a nivel del estómago e intestino delgado. Si estamos en un hospital,
se reparten en pequeños vasitos en los que se rotula el nombre del enfermo, la habitación
y cama que ocupa. Es una vía fácil y cómoda para el paciente. Como inconvenientes tiene
que algunos fármacos irritan la mucosa del estómago. La presencia de alimentos modifica
la absorción, por lo que algunos hay que tomarlos antes de comer y otros después. Para
su deglución hay que ofrecer algún tipo de líquido.

2. Vía sublingual: consiste en colocar el medicamento bajo la lengua y dejar que se disuelva.
Es una vía de absorción muy rápida por la gran vascularización que hay en la zona. Se
utiliza cuando se quiere producir un efecto muy rápido.

3. Vía tópica: se aplica el medicamento en la piel o mucosas para producir efectos locales.
Dentro de esta tenemos:

• Conjuntival: se aplican colirios o pomadas en la conjuntiva del ojo. Para ello hay que
colocar al paciente con la cabeza echada hacia atrás y los ojos mirando hacia arriba. Hay
que limpiar los párpados y las pestañas con una gasa y suero fisiológico, desde la parte
interna del ojo hacia la parte externa. Tirar ligeramente del párpado inferior hacia abajo
con el dedo índice colocado sobre el pómulo, administrar el colirio en el ángulo interno y
a lo largo del saco conjuntival, si son pomadas, evitando tocar el ojo. Retirar el exceso de
medicamento con una gasa estéril para cada ojo.

50 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Para las irrigaciones se coloca al paciente con la cabeza ladeada, colocando una batea
debajo para recoger el líquido. Hay que mantener el ojo abierto con los dedos pulgar e
índice, echando el líquido sobre el ojo desde el ángulo interno al externo.
• Cutánea: se extiende el fármaco sobre la piel.
• Nasal: como las gotas nasales. Pedir al paciente que se limpie la nariz y colocarlo con la
cabeza hacia atrás con el cuello hiperextendido, o en decúbito supino con una almohada
debajo de los hombros. Presionar con el pulgar la punta de la nariz para elevar los orificios
nasales. Deberá mantener la posición unos minutos después de la aplicación.
• Ótica: en los oídos. Colocar al paciente sentado o acostado con el oído que se va a instilar
hacia arriba, tirar suavemente del pabellón auricular hacia arriba y hacia atrás, echar las
gotas, dejarlo en esta posición unos 5‐10 minutos y tapar con algodón.

• Vaginal: se deposita el fármaco en la mucosa vaginal. Es para administración local. Pueden


ser óvulos, cremas, espumas y geles, pueden necesitar un aplicador que viene con el
fármaco.

4. Vía rectal: se administran enemas, pomadas (traen su aplicador) y supositorios. Hay que
proteger la intimidad del paciente y ponerlo en posición Sims o decúbito lateral.
Los supositorios, si están blandos, se adhieren al envoltorio y es más difícil de introducir
en el ano. Para aumentar la consistencia del medicamento podemos colocarlo unos
minutos en el frigorífico o bajo el chorro de agua fría. En caso de que haya que
administrar medio supositorio, éste se partirá siempre en sentido longitudinal.
Los supositorios se administran introduciéndolos en el ano, por el extremo opuesto al
cono y de forma rápida para evitar que se derritan en la mano. Habrá que sujetarlos con
una gasa y apretar las nalgas después de puesto, para evitar que se salga. Se hará siempre
con guantes.

5. Vía aérea o inhalatoria o respiratoria: es la administración de un medicamento por vía


respiratoria como los aerosoles o el oxígeno. Los medicamentos son transportados con el
aire inspirado. Es una vía cómoda y rápida, pero hacen falta aparatos especiales para la
inhalación.

6. Vía parenteral: es la administración de medicamentos mediante una aguja. Las formas


más comunes de tratamiento parenteral son:

• Subcutánea o hipodérmica: el medicamento se inyecta debajo de la piel, en la hipodermis.


• Intradérmica: el medicamento se inyecta dentro de la dermis.
• Intramuscular: inyectamos dentro del músculo. Su absorción es también rápida pues está
muy vascularizado.
• Intravenosa: el fármaco se deposita directamente en el torrente sanguíneo

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 51


2. Preparación de la medicación

El médico es quién decide las necesidades de medicación del paciente y lo refleja por
escrito en la orden de medicación, o en la receta si es un paciente ambulatorio.

Normas generales:

1. El auxiliar nunca puede administrar un medicamento sin la orden del médico o la


supervisión del enfermero.
2. El auxiliar no puede administrar medicamentos por vía parenteral, sólo administrará
medicamentos por vía oral, tópica, rectal y respiratoria.
3. Hay que realizar siempre las cinco comprobaciones siguientes, a lo que llamamos: Regla
de los 5 correctos:

• Medicamento correcto: hay que tener la absoluta certeza de que el fármaco que se le da
al enfermo es el que tiene prescrito.
• Dosis correcta: si damos una dosis mayor o menor a la prescrita se pueden producir
graves consecuencias, como una intoxicación si hay una sobredosis, o una falta de acción
del medicamento si la dosis es menor a la recetada.
• Vía correcta: si por ejemplo una pomada ha de administrarse por vía cutánea, no se puede
aplicar sobre las mucosas nasales, bucales, etc.
• Hora correcta: cada fármaco tiene un periodo de actuación determinado. Si no se respeta
el horario entre las dosis, el efecto de los medicamentos no es el correcto. Es muy
importante sobre todo en los antibióticos.
• Paciente correcto: si estamos en un hospital, hay que evitar dar, por error, la medicación
de un paciente a otro.

4. Hay que comprobar si el paciente sufre alguna alergia a medicamentos. Es necesario


preguntarle o verificarlo a través de su enfermero, médico o familiares. Si estamos en un
hospital estará registrado en la hoja de enfermería.
5. Comprobar siempre el nombre del medicamento al cogerlo y devolverlo de su estante.
6. Lavarse las manos, ponerse guantes y preparar la medicación, comprobando la fecha de
caducidad.
7. Colocar al paciente en la posición adecuada.
8. Administrar el medicamento por la vía indicada. Si lo toma el propio paciente por vía oral,
comprobar que se lo traga.
9. Hay que comprobar siempre que el enfermo se toma la medicación, y si se niega o no hay
forma de convencerlo para que lo haga, no se debe dejar nunca la medicación a su
alcance.
10. Observar las reacciones del paciente después de la administración de los medicamentos e
informar a nuestros superiores.
11. Llevar un registro de la medicación: hora, nombre, dosis, vía y cualquier observación
realizada.
12. Si se produce cualquier error, comunicarlo inmediatamente, para evitar el riesgo que
pudiera suponer para la salud o la vida del paciente.
13. Hay que explicar al paciente como tiene que tomarse el medicamento, masticarlo,
tragarlo, dejarlo bajo la lengua, etc.

52 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Para poder colaborar con el enfermero en la administración de los medicamentos, es
necesario saber interpretar las órdenes de tratamiento. Estas son las abreviaturas más comunes:

• v.o. = vía oral


• i.v. = vía intravenosa
• i.m. = vía intramuscular
• s.c. = vía subcutánea
• s.l. = vía sublingual
• v.r. = vía rectal
• d.c.c. = desayuno, comida y cena
• a.c. = antes de las comidas
• d.c.= después de las comidas
• c/6 horas= cada 6 horas

Vamos a poner un ejemplo: El paciente tiene que tomar:

“Termalgín® comp., v.o., d.c.c., a.c.”, significa “Termalgín® en comprimidos, por vía oral,
antes del desayuno, de la comida y de la cena”

También el médico puede expresarlo de otra manera:

DESAYUNO ALMUERZO CENA


Si pone un “1” hay que
administrarlo. IDEM IDEM
Si hay un “0” no se
administra

Ejemplo:
 1 1 1= tomará el medicamento en desayuno, almuerzo y cena.

1 1 1

 0 1 0= tomará el medicamento sólo en el almuerzo.

0 1 0

“Termalgín® comp., d.c., 0 1 0”, esto significa: “Termalgín® en comprimidos, después del
almuerzo.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 53


Notas 10
TÉCNICAS DE APLICACIÓN
DE FRÍO Y DE CALOR

La termoterapia es la utilización del frío y del calor como terapia o como apoyo a otros
tipos de tratamientos. Necesita prescripción médica y se puede utilizar con pacientes
hospitalizados o ambulatorios.

Tanto el frío como el calor se pueden aplicar de dos maneras:

• En todo el cuerpo, y será una aplicación general.


• En una zona determinada, a lo que denominamos aplicación local.

1. Efectos del frío y del calor

El frío produce vasoconstricción, es decir, hace que los vasos sanguíneos se contraigan.
Esta contracción reduce el flujo sanguíneo, por lo que disminuye la cantidad de sangre en la
zona.

54 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


FRÍO: produce vasoconstricción
‐ Produce anestesia
‐ Piel pálida y fría
APLICACIÓN
LOCAL

‐ Disminuye la temperatura
‐ Estimula al organismo
APLICACIÓN
GENERAL

El calor produce vasodilatación. Los vasos sanguíneos se dilatan y esto hace que circule
más sangre en la zona, con lo que aumentará el aporte de nutrientes y de oxígeno.

CALOR: produce vasodilatación

APLICACIÓN ‐ Produce analgesia en la zona


LOCAL ‐Ayuda en la cicatrización

‐ Aumenta la temperatura
‐ Produce relajación muscular
APLICACIÓN
GENERAL

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 55


Además, las aplicaciones pueden ser:

Húmedas, cuando el agua tanto fría como caliente, está en contacto directo con la piel.
Secas, cuando no hay contacto directo del agua con la piel.

TIPOS DE APLICACIÓN DE FRÍO Y CALOR


FRÍO CALOR
LOCAL GENERAL LOCAL GENERAL
HÚMEDO SECO HÚMEDO SECO HÚMEDO SECO HÚMEDO SECO

INDICACIONES
FRÍO CALOR
LOCAL GENERAL LOCAL GENERAL
‐ Reduce o previene la in‐ ‐Cuando hay ‐ Calma el dolor cau‐ ‐ Cuando hay hipo‐
flamación en lesiones o fiebre sado por inflamación termia
golpes que no sea por golpes ‐ En estados de
‐ Reduce el dolor cuando o lesiones ansiedad o
hay inflamación por lesio‐ ‐ Acelera el proceso de nerviosismo
nes o golpes curación, cuando hay
‐ Controla hemorragias infecciones localizadas
pequeñas ‐ Relaja músculos que
estén contraídos

2. Técnicas de aplicación

APLICACIONES DE CALOR:

A) CALOR SECO

El agua no está en contacto con la piel. Se administra por medio de:

1. Bolsa de agua caliente: proporciona comodidad y calor al paciente.

Material necesario:

‐ Bolsa de agua caliente


‐ Agua a una temperatura no superior a los 60°C
‐ Termómetro de baño
‐ Funda de franela o entremetida

Procedimiento:
‐ Lavarse las manos
‐ Informar al paciente de lo que se le va a hacer
‐ Llenar la bolsa de agua hasta 1/2 o 3/4 partes
‐ Sacar el aire poniendo la bolsa sobre una superficie plana, sosteniendo el cuello hasta
56 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
que se vea el agua.
‐Tapar la bolsa y comprobar que no sale agua.
‐ Colocarla en la funda o envolverla en la entremetida.

Después de usarla:
‐Vaciar el agua
‐Limpiarla con agua y jabón o un desinfectante.
‐Dejarla destapada para que se seque y luego hinchar ligeramente y tapar.

Precauciones:
‐Nunca debe colocarse directamente en la piel, ni encima de la zona dolorida, pues
aumentaría el dolor, la pondremos alrededor.
‐Cada hora hay que revisar la zona, para comprobar si hay enrojecimiento. Si es así,
retirar la bolsa y comunicárselo al superior.
‐No debe estar más de 2 horas sobre la misma zona.
‐Cambiar el agua cada vez que se enfríe.
‐El tapón no debe tocar nunca la piel, pues estará más caliente y puede producir
quemaduras.

2. Almohadilla y/o manta eléctrica

‐ Es muy útil para dar calor continuo.


‐ Se introduce en la funda y se coloca en la zona afectada.

Precauciones:
‐Vigilar la zona frecuentemente. Si hay enrojecimiento la retiramos.
‐Mantener la almohadilla y la piel secas para evitar cortocircuitos, manejarla con las
manos secas.
‐No colocar alfileres ni objetos conductores para evitar el paso de corriente, revisar que
los cables estén bien.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 57


3. Lámparas de calor

Pueden ser infrarrojos o ultravioletas. Consiste en un foco luminoso que aporta gran
cantidad de calor. Se suelen usar en contracturas musculares y como analgésico.

Precauciones:
‐ Se debe dejar al descubierto únicamente la zona afectada, el resto del cuerpo se
cubrirá con una sábana.
‐ Entre el cuerpo y la lámpara debe haber un mínimo de 45‐60 cm.
‐ Vigilar la zona expuesta cada 5 minutos. Si hay enrojecimiento, apagar la lámpara y
avisar al superior.
‐ El tiempo de aplicación lo indica el médico, pero no se debe sobrepasar los 15 minutos.

B) CALOR HÚMEDO

El agua está en contacto con la piel. Se aplica por medio de:

1. Compresas calientes

‐ El agua debe estar entre 40‐ 50°C aproximadamente.


‐ Hay que poner un protector para que no se moje la cama.
‐ Sumergir la compresa en el agua y escurrirla bien, aplicándola sobre la zona a tratar.
‐ Se puede cubrir con un plástico para conservarla caliente más tiempo.
‐ Cambiarla cada vez que sea necesario, para que no se enfríe.
‐ El tratamiento suele durar entre 15‐20 minutos.
‐ Una vez terminado el tratamiento, secar la zona con cuidado por presión y sin frotar
pues la piel estará reblandecida.

Precauciones:
‐ Comprobar la piel cada 5 minutos ya que se puede reblandecer, formándose
grietas.

2. Remojos calientes
Consiste en la introducción de un miembro en agua caliente.

Procedimiento:
‐ Llenar el recipiente o palangana con agua a 37‐38°C.
‐ Poner un protector para que la cama no se moje.
‐ Introducir el miembro en el recipiente de forma que el paciente se encuentre lo más
cómodo posible.
58 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
‐ Si el agua se enfría, mientras se le cambia, envolver el miembro en una toalla para
conservar el calor.
‐ Al terminar, secar la zona cuidadosamente por presión.

Precauciones:
‐ Comprobar la piel cada 5 minutos. Si está enrojecida suspender el tratamiento y
avisar al superior.

Siempre que apliquemos calor debemos vigilar, sobre todo, la aparición de quemaduras,
observando frecuentemente la zona y avisar al superior al menor signo de enrojecimiento.

APLICACIONES DE FRIO:

A) FRIO SECO

El agua no está en contacto con la piel. Se administra por medio de:

1. Bolsa de hielo

Material necesario:
‐ Bolsa, gorro o collar para hielo
‐ Funda o entremetida
‐ Cubitos de hielo (no usar hielo picado porque se derrite antes).

Procedimiento:
‐ Igual que en la bolsa de agua caliente.

Precauciones:
‐ Procurar que el hielo no tenga bordes o aristas agudas. Para esto se vierte un poco de
agua fría sobre el hielo.
‐ Nunca debe colocarse directamente sobre la piel.
‐ Observar la piel cada 10 minutos. Si está pálida o blanca, retirar la bolsa y avisar al
superior.
‐ No debe estar más de 2 horas sobre la misma zona.
‐ Cambiar el hielo cada vez que se derrita.
‐ La bolsa no debe taparse ya que la aplicación se calentaría y tendríamos que cambiarla
antes, si el paciente tiene frío si podemos taparlo.
‐ El tapón no debe tocar la piel, pues estará más frío pudiendo quemar al paciente.

NOTA: También podemos utilizar una “bolsa de frío comercial” (en esta seguiremos las
instrucciones del fabricante)
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 59
B) FRIO HÚMEDO

El agua está en contacto con la piel. Se administra por medio de:

1. Compresas frías

Procedimiento:
‐ Poner un protector para evitar que la cama se moje.
‐Sumergir la compresa en agua fría (el agua puede contener hielo) y exprimirla bien.
‐ Aplicarla lo más rápidamente posible, ya que si se trabaja despacio absorberá el calor
de las manos.
‐ Cambiar la compresa cada vez que sea necesario.
‐ Al terminar, secar suavemente por presión con una toalla.

Precauciones:
‐ Comprobar la piel cada 5 minutos, si está pálida o blanca, quitar la compresa y avisar al
superior.
‐ No deben aplicarse más de 15‐20 minutos.

2. Remojo frío

Se hará igual que el remojo con agua caliente, pero utilizando agua fría.

Se vigilará cada 5 minutos, comprobando que la piel no esté pálida o blanca.

3. Baños con agua fría

El procedimiento es el mismo que hacemos cuando realizamos el aseo del paciente en la


bañera. Si está encamado es igual que el aseo total en cama, pero en los dos casos no usamos
jabón. Se utiliza frecuentemente para bajar la fiebre.

Siempre que apliquemos frío, hemos de tener en cuenta que:

‐ Hay que vigilar frecuentemente al enfermo para evitar la hipotermia que comienza con
una coloración pálida de la piel, también se pueden producir quemaduras.
‐ Hay que vigilar los signos de cianosis en los labios, dedos y párpados.

60 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 11
EL APARATO LOCOMOTOR

El movimiento es una de las características de los seres vivos que nos diferencia de los
seres inertes. Los seres humanos podemos movernos gracias al aparato locomotor, también
conocido como aparato musculoesquelético o sistema osteomuscular, el cual nos permite
realizar movimientos, así como mantener una postura determinada.

Podríamos definir al aparato locomotor como el conjunto de órganos cuyas principales


funciones son las de permitir al cuerpo humano la realización de movimientos, dar soporte y
sostén a las estructuras del organismo y proteger vísceras u órganos internos.

Está formado por las siguientes estructuras: sistema óseo, sistema muscular y las
articulaciones.

La dependencia de un individuo está altamente relacionada con la capacidad de este


para moverse, por lo tanto, deducimos que es necesario para las personas a cargo de los
cuidados de pacientes dependientes, que conozcan el aparato locomotor y su correcto
funcionamiento.

1. El sistema óseo

Los huesos son las unidades básicas del sistema óseo. Son estructuras rígidas, duras y de
diferentes formas, constituidas por minerales y células especializadas (agua y sustancias
minerales formadas a partir del calcio y del fosforo, además de una sustancia llamada osteína).

a) Componentes de los huesos

‐ Cartílago articular: son una red de fibras de colágeno de


aspecto liso y de color blanco‐azulado cuya función es amortiguar la
presión en las superficies articulares, y evitar el desgaste de los
huesos por la fricción entre ellos.
‐ Medula ósea: está presente en el interior de algunos
huesos, los más grandes del cuerpo. Se encarga de la
hematopoyesis, es decir, de la formación de la sangre. Esto es
debido a que contiene células madre que originan células
sanguíneas (leucocitos, plaquetas y hematíes).
‐ Tejido óseo: es el constituyente principal de los huesos. Está formado por células y
sustancias minerales. Se caracteriza por su rigidez.
El hueso es un órgano que está en un proceso constante de crecimiento y destrucción,
debido a las células que forman el tejido óseo:
Los osteoblastos, que son células formadoras de hueso. Estas células son denominadas
osteocitos cuando ya son células maduras.
Los osteoclastos, que son las células que lo destruyen para impedir un grosor excesivo
del mismo.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 61


Se estructura de dos formas diferentes:
‐ Tejido óseo esponjoso: formado por una red de
láminas de tejido óseo esponjoso entrecruzadas, en la
cual se encuentra la medula ósea. Está recubierto por
tejido compacto.
‐ Tejido óseo compacto: formado por láminas de
tejido óseo compacto que se encuentran muy unidas
entres sí, y es lo que le da el aspecto de sólido al hueso.

b) Clasificación de los huesos

Los huesos se clasifican por su forma en: largos,


planos y cortos:

 Huesos largos: predomina su longitud sobre su


anchura y su espesor. Tienen forma cilíndrica o de
prisma, con los extremos ensanchados. (Ej. Fémur,
húmero, tibia…).

 Huesos Planos: predomina el ancho y el largo sobre su espesor. Suelen tener una cara
cóncava y otra convexa. Limitan cavidades para dar protección a órganos importantes.
(Ej. Huesos del cráneo).

 Huesos cortos: predomina su espesor. Suelen ocupar zonas del cuerpo con poca
movilidad, pero que soportan un gran esfuerzo. (Ej. Vértebras).

c) El esqueleto

El esqueleto humano está formado por doscientos seis huesos. Sus funciones son:

‐ Dar sostén al organismo.


‐ Colaborar en los movimientos mecánicos para la marcha, locomoción y
movimientos corporales.
‐ Proteger vísceras y órganos.
‐ Actuar como almacén metabólico de minerales. En caso de desnutrición, el
organismo obtiene minerales a partir del hueso.
‐ Función hematopoyética (formación y diferenciación de las células sanguíneas).

62 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Clasificación de los huesos (por regiones):

Huesos de la cabeza:

‐ Cráneo: Frontal, occipital, parietales y temporales.


‐ Cara: Maxilar superior e inferior, huesos nasales y cigomáticos.

Huesos del tronco:

Columna vertebral:
‐ 7 Vértebras cervicales.
‐ 12 Vértebras dorsales o torácicas.
‐ 5 Vértebras lumbares
‐ Sacro
‐ Coxis

Caja torácica: Costillas y esternón

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 63


Huesos de las extremidades:

‐ Extremidades superiores: húmero, cúbito, radio, carpo metacarpo y falanges. El brazo


se une al tronco por la clavícula y el omóplato.

‐ Extremidades inferiores: fémur, tibia, peroné, tarso, metatarso y falanges. La pierna se


une al tronco por el hueso ilíaco.

d) Las articulaciones

Son elementos que, junto a los huesos, conforman el esqueleto. Las definimos como la
unión de dos o más huesos entre sí. En el cuerpo humano hay más de 200 articulaciones, pero
son de distinto tipo y con funciones diversas: unas son responsables de los movimientos de las
diferentes partes del esqueleto, mientras que otras tienen poca o ninguna movilidad y sirven
para mantener unidas otras partes de este.

Según su movilidad las podemos clasificar en:

 Sinartrosis: es un tipo de articulación fija que no produce ningún tipo de


movimiento. Un ejemplo de estas articulaciones son las articulaciones del
cráneo. Éstas mantienen unidos los huesos del cráneo, creando una bóveda que
protege al cerebro.

64 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


 Anfiartrosis: es un tipo de articulación semifija que permite una movilidad
limitada. Por ejemplo, la articulación entre dos vértebras. Cada vértebra está
separada por un disco intervertebral esponjoso de tejido cartilaginoso que
permite una movilidad limitada, sin que con ello la columna pierda su función
como soporte óseo.
 Diartrosis: Este tipo de articulación permite una gran movilidad. Existen
diferentes tipos:

‐ Enartrosis: constituida por un segmento móvil esférico que encaja dentro de una
cavidad y por tanto puede moverse en todas las direcciones.
‐ Condiloartrosis: constituida por un segmento óseo redondeado o elíptico y otro
que representa una concavidad a modo de molde del primero.
‐ Artodias: Formada por segmentos planos que se deslizan entre sí.

‐ Trocleoartrosis: constituidas por un segmento óseo con forma de polea, y otro


que tiene una cresta que encaja en el canal de la polea.

Componentes de una articulación móvil

En las articulaciones móviles, además de los huesos vinculados, hay unos elementos
destinados a proteger los extremos óseos y a darle estabilidad al movimiento. Son los
siguientes:

‐ Cartílago articular: delgada capa de tejido elástico y resistente que recubre los
extremos óseos e impide su roce directo para evitar desgaste.
‐ Cápsula articular: membrana fibrosa que rodea toda la articulación e impide que
el hueso se desplace en exceso.
‐ Membrana sinovial: capa de tejido liso y brillante que tapiza por dentro la
cápsula articular y segrega un líquido viscoso que lubrica y proporciona nutrición
a los cartílagos articulares (líquido sinovial).
‐ Ligamentos: bandas fibrosas resistentes que le dan estabilidad a la articulación.
‐ Meniscos: son cartílagos fibrosos que se encuentran en algunas articulaciones
cuya función es aumentar la superficie de contacto entre huesos y así distribuir
mejor la presión que estos ejercen. Hay meniscos en diversas articulaciones, pero
los más importantes son los de la rodilla.

2. El sistema muscular

Está constituido por más de 400 músculos, tendones y ligamentos.

Los músculos son tejido fibroso con capacidad contráctil, es decir, que pueden
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 65
contraerse y relajarse. Se clasifican en:

 Músculos involuntarios: también conocidos como “viscerales”. Son aquellos que


no podemos controlar a nuestra voluntad. Se contraen y relajan
inconscientemente. Entre ellos se encuentra el músculo cardiaco o los músculos
del aparato digestivo.
 Músculos voluntarios: son aquellos que controlamos voluntariamente. Por
ejemplo, flexionar un brazo (el cerebro manda una señal al bíceps para que se
contraiga).

Los músculos se unen a los huesos mediante unas inserciones denominadas tendones. El
músculo al contraerse hace que los tendones tiren de los huesos y así se produce el
movimiento.

Los ligamentos son estructuras de tejido conectivo, muy resistentes que sirven para unir
los huesos entre sí.

66 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 12
PATOLOGÍAS MÁS FRECUENTES
DEL APARATO LOCOMOTOR

1. Patologías óseas

Las más comunes son las fracturas óseas, la osteoporosis, las hernias discales y las
lumbalgias.

Fracturas óseas

Las fracturas de huesos consisten en la perdida de continuidad del hueso debida a un


traumatismo debido a una caída, a golpes con objetos contundentes, o, en el caso de las
personas mayores, debidas al propio desgaste de los huesos, que sin necesidad de un
traumatismo se fracturan.

Las fracturas pueden ser abiertas o cerradas, dependiendo de si el hueso es visible al


exterior (fractura abierta) o si no es visible (cerrada).

Las características principales de una fractura son dolor, pérdida funcional y deformidad.
También puede aparecer inflamación de la zona y hematomas, ya que con la fractura del hueso
se producen roturas de vasos sanguíneos.

El tratamiento principal para las fracturas óseas es la inmovilización con férulas o yesos,
pero en algunos casos es necesario el tratamiento quirúrgico, ya sea para alinear la fractura o
para la colocación de una prótesis.

Osteoporosis

La osteoporosis consiste en un desgaste, o mejor dicho desmineralización (pérdida de


sustancias minerales que forman el hueso), que produce cavidades y disminución de la densidad
del hueso.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 67


Esta afección se produce más en mujeres que en hombres, sobre todo en mujeres
postmenopáusicas, debido a la perdida de estrógenos y otras carencias hormonales.

Se trata de una enfermedad indolora y la principal medida consiste en prevenirla, por lo


que se recomienda una dieta rica en calcio, ejercicio moderado y realizarse estudios de detección
periódicos al llegar a la menopausia (sensitometría ósea: prueba de radiología que mide la
densidad del hueso en zona lumbar y en cadera).

Una vez instaurada la enfermedad, todos nuestros esfuerzos deben ir dirigidos a la


protección de los huesos y evitar fracturas.

Hernia discal

Las vértebras están separadas unas de otras por discos intervertebrales cuya función es la
de almohadillar cada cuerpo vertebral. Cuando estos discos, debido a un traumatismo o al
desgaste, se desplazan o se rompen, decimos que se produce una hernia discal.

Al desplazarse o romperse el disco intervertebral se produce un estrechamiento del canal


medular, lo que conlleva a una compresión o pinzamiento de las raíces nerviosas.

Esto puede producir diversos síntomas, dependiendo de la altura en la que se produce la


lesión y la localización de esta. Algunos de ellos son pérdida de fuerza en los brazos o piernas,
perdida de sensibilidad, dolor, parestesias (hormigueos), etc.

Es posible, que algunas hernias discales necesiten, para ser tratadas, de intervención
quirúrgica.

Lumbalgia

La lumbalgia o lumbago consiste en un dolor agudo temporal o crónico (de larga duración
o repetitivo en el tiempo) de la espalda.
Su tratamiento consiste en reposo para aliviar el espasmo muscular,
calor seco, analgésicos para aliviar el dolor y, en algunos casos, bajo
prescripción médica, antiinflamatorios.

2. Patologías musculares

Las más frecuentes son los esguinces o torceduras, la miastenia gravis,


la fibromialgia y la polimialgia reumática.

Esguinces

Los esguinces consisten en una distensión o elongación de los ligamentos debido a una
torcedura o a un golpe, pudiendo llegar a la rotura de éstos. Suelen producirse sobre todo en las
articulaciones de los tobillos, las rodillas, las muñecas y los dedos.

El tejido de los ligamentos es de consistencia elástica y muy resistente, ya que su función es la


de mantener unidos a los huesos. Cuando se produce un estiramiento de un ligamento perdiendo
su forma original o llegando a rasgarse, este deja de cumplir su función, no manteniendo unidos
68 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
a los huesos que forman la articulación. Esto produce dolor, inflamación y pérdida funcional (no
realiza el movimiento que le corresponde a la articulación).

El tratamiento más común es la inmovilización de la articulación afectada, analgesia y


antiinflamatorios. En algunos casos el tratamiento ha de ser quirúrgico.

Miastenia gravis

La miastenia gravis es una enfermedad neuromuscular, ya que afecta a nervios y a músculos.


Su origen es desconocido y de difícil diagnóstico, ya que sus síntomas se pueden confundir con
otras patologías. Los síntomas con los que cursa son debilidad muscular y cansancio o fatiga
extrema.

Cuando una persona padece esta enfermedad, la debilidad muscular afecta tanto a músculos
voluntarios como involuntarios. El afectado se caracteriza por sus movimientos muy lentos,
incluso puede tener dificultad para deglutir los alimentos o respirar, ya que los músculos del
esófago o los del tórax se ven afectados.

Es una enfermedad crónica (de por vida) e irreversible, y el tratamiento se centra en paliar los
síntomas.

Fibromialgia

La fibromialgia es una patología crónica de difícil diagnóstico que se caracteriza por dolor
generalizado en todo el aparato locomotor, sensación de cansancio, debilidad muscular y
síntomas depresivos. Se cree que su origen está en el sistema nervioso, pero se desconocen las
causas que lo producen.

Su tratamiento consiste en aliviar los síntomas con analgésicos para el dolor y antidepresivos
para aliviar los síntomas de la depresión. No existe una medicación específica para esta
enfermedad.

Polimialgia reumática

La polimialgia reumática es una enfermedad muy parecida a la fibromialgia. Se caracteriza por


dolor muscular y rigidez en las articulaciones. Su origen también es desconocido, aunque suele
asociarse a la inflamación de la arteria temporal.

3. Patologías articulares

Las más comunes son las luxaciones y subluxaciones, la artritis y la artrosis, la espondilitis
anquilosante y la gota.

Luxaciones y subluxaciones

Ambos tipos, luxaciones y subluxaciones, consisten en el desplazamiento del extremo de un


hueso que forma parte de una articulación. En el caso de las luxaciones, es la salida completa del
extremo del hueso de la cavidad articular, en cambio, una subluxación, es el desplazamiento del
hueso de su lugar original en la articulación, sin llegar a salirse por completo.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 69
Sus síntomas son evidentemente, dolor y una deformidad de la zona luxada. El tratamiento
consiste en volver a recolocar la articulación luxada. En algunos casos pueden producirse
elongación de los ligamentos, por lo que se procede a inmovilizar la zona para que pueda llegar a
recuperarse.

La artritis y la artrosis

La artritis es una inflamación de la articulación producida por diferentes causas, como pueden
ser, traumatismos, infecciones o enfermedades propias de la articulación.

La artrosis es un tipo de artritis, pero producida por el desgaste que hay en el cartílago que se
encuentra entre las articulaciones, que produce una inflamación de la articulación.

Este desgaste suele ser producido por la edad, por eso la artrosis es típica de los ancianos.

Los principales síntomas de esta patología son dolor y rigidez e impotencia funcional de la
articulación.

Artritis reumatoide

La Artritis reumatoide es una enfermedad reumatológica de carácter autoinmune, es decir,


las propias defensas del individuo producen la enfermedad. Sus causas son de origen
desconocido. Se caracteriza por la inflamación de varias articulaciones del cuerpo.

Sus síntomas son dolor, deformidad de la articulación y, en ocasiones, fiebre.

Espondilitis anquilosante

La espondilitis anquilosante es una enfermedad que afecta principalmente a las articulaciones


de la cadera y de la columna vertebral. Consiste en una inflamación que hace que la articulación
se anquilose o fusione, pudiendo llegar a perder la movilidad total de dicha articulación. La
persona que la sufre alterna periodos agudos, seguidos de periodos sin síntomas.

El tratamiento es preventivo. Consiste en hacer ejercicio y rehabilitación para evitar que


suceda o empeore.

Gota

La gota es también una enfermedad inflamatoria de las articulaciones, producida por un


depósito de cristales de ácido úrico, debido a la ingesta en exceso de alimentos ricos en este
ácido (mariscos, carnes rojas…). Por lo tanto, es importante tener una dieta equilibrada y baja en
ácido úrico para prevenir la enfermedad.

70 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 13
EL SISTEMA NERVIOSO
El sistema nervioso humano es, sin ninguna duda, la maquinaria más perfecta y compleja
ideada por la naturaleza. No sólo controla todos los procesos que ocurren en nuestro cuerpo,
recibiendo información de las diferentes partes de este y enviando instrucciones para que todas
sus piezas funcionen correctamente, sino que también nos permite interaccionar con el medio
ambiente, recibiendo, procesando y almacenando los estímulos recibidos por los órganos de los
sentidos.

Constituye una central de inteligencia responsable de que podamos aprender, recordar,


razonar, imaginar, crear y gozar de sentimientos.

El sistema nervioso funciona como un sistema de conducción eléctrica que coordina y


controla todas las actividades del organismo.

Tiene tres funciones básicas:

‐ Sensitiva: siente determinados cambios y estímulos tanto internos (ej. distensión


gástrica) como externos (ej. olor de un perfume).
‐ Integradora: la información sensitiva se analiza y se almacena, tomando decisiones
sobre la conducta a seguir.
‐ Motora: responde a estímulos mediante contracciones musculares o secreciones
glandulares.

Todas estas funciones son realizadas por un conjunto de órganos que en total no pesan más
de dos kilos, pero que contienen varios miles de millones de elementos básicos: las neuronas.

1. La neurona

La neurona es la unidad estructural y funcional básica del sistema nervioso. Son células
excitables especializadas en la recepción de estímulos y la conducción del impulso nervioso. Su
tamaño y forma varían considerablemente. Carecen de capacidad regenerativa y, a diferencia del
resto de las células del cuerpo, las neuronas normales en el individuo maduro no se dividen ni
reproducen.

Funcionalmente, pueden ser de dos clases:

‐ Aferentes: neuronas sensitivas que llevan impulsos desde la periferia al sistema


nervioso central.
‐ Eferentes: neuronas que transmiten los impulsos desde el sistema nervioso central a
la periferia.

Las neuronas pueden dividirse en tres partes:

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 71


1) El cuerpo de la neurona, conformado por la membrana (envoltura que separa el interior
de la célula del exterior), el citoplasma (un medio líquido que contiene una serie de
formaciones que permiten que la célula respire, utilice los nutrientes que recibe para
obtener energía y produzca nuevas sustancias) y el núcleo (que encierra el ADN ‐largas
moléculas que contienen codificada toda la información genética del organismo‐). De él
parten unas prolongaciones que forman las dendritas y el axón.
2) Las dendritas son ramificaciones que se encuentran cerca del cuerpo de la célula y que se
conectan con otras células.
3) El axón es una larga prolongación del cuerpo de la célula que termina igualmente en unas
ramificaciones a través de las cuales la neurona se puede comunicar con otras células. Los
axones de las neuronas se agrupan en manojos formando las fibras nerviosas, las cuales, a
su vez, forman los nervios que desde la periferia envían información hasta el cerebro o la
médula espinal y viceversa.

Para comunicarse entre sí o con otras células, las neuronas utilizan dos tipos de señales:

‐ Las señales eléctricas: son diminutos impulsos eléctricos que se transmiten a lo largo
de la membrana de la neurona.
‐ Las señales químicas: a través de neurotransmisores (moléculas pequeñas enviadas de
una neurona a otra) y hormonas (moléculas bastante grandes que se segregan en las
glándulas, muy alejadas del sistema nervioso central, que constituyen el sistema
endocrino).

2. Estructura y función

El sistema nervioso es el director y coordinador de todas las actividades del organismo y


podemos dividirlo en tres grandes bloques:

A. El sistema nervioso central (SNC).


B. El sistema nervioso periférico (SNP).
C. El Sistema nervioso autónomo o vegetativo (SNA).

A. Sistema nervioso central (SNC)

Está formado por el encéfalo y la médula espinal. Es el responsable de todas las funciones
superiores del ser humano, tanto cognitivas (de conocimiento) como emocionales. El encéfalo (la
parte superior del SNC) está protegido por el cráneo y las meninges (membranas de tejido
conjuntivo: duramadre, aracnoides y piamadre) y la médula espinal (la parte inferior) por la
columna vertebral.

El encéfalo humano tiene los siguientes componentes estructurales:

 El cerebro, a su vez, se compone de telencéfalo, con sus dos hemisferios y diencéfalo,


cuyas estructuras principales son el tálamo y el hipotálamo.
 El tronco cerebral, que se divide en mesencéfalo, protuberancia anular y bulbo
raquídeo.
 El cerebelo.

Entre las patologías más importantes del SNC podemos encontrar:


72 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
‐ Enfermedades infecciosas: encefalitis y meningitis.
‐ Enfermedades desmielinizantes (afectan a la vaina de mielina, sustancia que recubre
los axones de las neuronas): esclerosis múltiple, enfermedad de Alzheimer,
enfermedad de Parkinson y enfermedad de Huntington.
‐ Tumores cerebrales: astrocitoma, neuroblastoma, linfoma, etc.

B. Sistema nervioso periférico (SNP)

Está constituido por todo el tejido nervioso que se encuentra fuera del sistema nervioso
central, representado fundamentalmente por los nervios periféricos que inervan los músculos y
órganos (nervios craneales y raquídeos). Tiene como función recibir y transmitir, hacia el sistema
nervioso central, los impulsos sensitivos; y hacia los órganos efectores (emisores o de respuesta),
los impulsos motores. Su acción es voluntaria (ej. el SNC da la orden a los músculos de coger un
vaso para beber).

C. Sistema nervioso autónomo o vegetativo (SNA)

Casi todos los tejidos del cuerpo están inervados por fibras nerviosas del sistema nervioso
autónomo. El SNA regula las funciones de las vísceras u órganos de acuerdo con las exigencias
vitales de cada momento. Su actividad recae sobre vísceras, músculos lisos, corazón y algunas
glándulas, siendo su acción totalmente involuntaria (digestión, respiración, frecuencia cardiaca,
etc.). En un gran número de casos, los impulsos nerviosos de este sistema no llegan al cerebro,
sino que es la médula espinal la que recibe la señal y envía la respuesta.

Se divide a su vez en sistema nervioso simpático y sistema nervioso parasimpático, con


funciones totalmente opuestas o antagónicas.

‐ Sistema nervioso simpático: es el responsable del aumento de la actividad del


organismo en condiciones de estrés, en general; a él se debe el aumento de la presión
arterial y la frecuencia cardiaca, la dilatación de pupilas, etc.
‐ Sistema nervioso parasimpático: se encarga de restaurar y conservar las funciones
reguladoras, participando en la regeneración del cuerpo que tiene lugar durante el
sueño. Cuando su acción predomina, se reduce la respiración y el ritmo cardíaco,
entre otras acciones.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 73


Notas 14
POSICIONES ANATÓMICAS

1. Las posiciones

Es importante conocer las posiciones en que debe colocarse al paciente según las distintas
situaciones, así como los procedimientos para colaborar en la realización de los cambios
posturales y otros movimientos de un paciente encamado.

Los cambios posturales son las modificaciones realizadas en la postura corporal del paciente
encamado, que forman parte de la enfermería preventiva. La selección y realización de la
planificación de estos cambios deben estar en función de las necesidades del paciente.

Las posiciones anatómicas se emplean para facilitar la exploración del paciente, su


tratamiento, la prevención de lesiones resultado de la escasa o nula movilidad, así como la
comodidad y bienestar del paciente encamado. La colocación apropiada en la cama, los cambios
posturales y los ejercicios de movilización, son medidas que ayudan a alterar las áreas de presión,
evitando la aparición de contracturas y deformidades, de úlceras de decúbito, etc.
Entre las posiciones corporales, las de uso más frecuente para realizar cambios posturales,
facilitar exploraciones e intervenciones quirúrgicas, son:

‐ Posición de decúbito supino o dorsal

El paciente está tumbado sobre la espalda, en plano recto y paralelo al suelo, con los brazos y
piernas extendidos próximos al cuerpo. Se emplea en exploraciones, post‐operatorios, estancias
en cama y como parte de planes de cambios posturales. Se pueden colocar almohadas que
aumenten la alineación y comodidad del paciente, principalmente bajo la cabeza, bajo las rodillas
o los talones, en la zona lumbar, etc.

‐ Posición de decúbito lateral

El paciente está tumbado sobre un lateral de su cuerpo, en plano recto y paralelo, con la
espalda alineada y los brazos flexionados cercanos a la cabeza. La pierna más cercana a la cama
está en extensión o ligeramente flexionada; y la otra, flexionada en cadera y rodilla. Se emplea en
administración de enemas, exploraciones, higiene, estancias en cama y dentro de planes de
cambios posturales. Para favorecer la comodidad del paciente, se pueden colocar almohadas
bajo la cabeza, bajo la pierna flexionada, detrás de la espalda, etc.

‐ Posición de decúbito prono o ventral

El paciente está tumbado sobre el abdomen, en plano recto y paralelo al suelo, con las
piernas extendidas y la cabeza girada hacia un lado. Los brazos pueden estar extendidos paralelos
al cuerpo o flexionados a ambos lados de la cabeza. Se emplea tras ciertas intervenciones
quirúrgicas, exploraciones, estancias en cama y dentro de planes de cambios posturales.
Podemos colocar almohadas bajo la cabeza o bajo los tobillos.

74 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


‐ Posición de Fowler o semi‐Fowler

El paciente permanece semisentado sobre una superficie paralela al suelo, con las rodillas
ligeramente flexionadas y el respaldo en un ángulo de 45º. En Fowler alto, la cabecera se coloca a
90º; y en semi‐Fowler, en ángulo de 30º. Se emplea en pacientes con problemas cardíacos o
respiratorios para facilitar actividades como comer y leer, y dentro de planes de cambios
posturales. Podemos colocar almohadas para mayor comodidad bajo el cuello y los hombros, en
la zona lumbar, en huecos poplíteos (cara posterior de las rodillas o corva), bajo los tobillos, etc.

‐ Posición de Sims o semiprona

Es una posición intermedia entre el decúbito prono y el decúbito lateral. El paciente se


encuentra con la cabeza girada hacia un lado, con el brazo más cercano a la cama extendido y
ligeramente separado del cuerpo; y el otro, flexionado y cercano a la cabeza. La pierna más
cercana a la cama se encuentra semiflexionada por la rodilla; y la otra, flexionada por la cadera y
la rodilla. Se emplea en algunas actividades de enfermería, en pacientes inconscientes y en
planes de cambios posturales. Colocaremos almohadas bajo la cabeza, bajo el hombro y bajo la
pierna flexionada.

‐ Posición de Trendelenburg

El paciente está tumbado en decúbito supino sobre una superficie recta, en un plano que
forma un ángulo de 45º respecto al suelo, con la cabeza más baja que los pies. Se emplea
principalmente para cirugía, síncopes o pérdidas de conocimiento y toda situación que requiera
aumento de aporte sanguíneo al cerebro.

‐ Posición de Morestin o antitrendelenburg

Esta posición es similar a la anterior, con la diferencia de que la cabeza está más elevada que
los pies, con el paciente sobre plano recto en ángulo de 45º con respecto al suelo. Se emplea
principalmente para problemas respiratorios, hernias de hiato, etc.

‐ Posición de litotomía o ginecológica

El paciente se encuentra tumbado sobre su espalda, con los brazos extendidos paralelos al
cuerpo, las piernas flexionadas y las rodillas separadas. Si se realiza sobre una cama, los pies
apoyan en el colchón; si se pone en práctica en una mesa ginecológica, los pies descansan sobre
unos estribos o soportes. Se emplea en exploraciones e intervenciones ginecológicas, partos,
técnicas de enfermería (sondaje vesical, lavado genital, etc.).

‐ Posición genupectoral o mahometana

El paciente se coloca boca abajo, apoyado sobre sus rodillas, con el torso levantado e
inclinado hacia delante, con los brazos sobre la superficie y la cabeza entre ellos. Se emplea en
exploraciones rectales.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 75


‐ Posición de Rose

El paciente está en decúbito supino, con los hombros situados en el extremo de la superficie
de apoyo y la cabeza colgando. Los brazos permanecen extendidos paralelos al cuerpo. Se
emplea en exploraciones, intervenciones quirúrgicas y para actividades de enfermería.

NORMAS GENERALES PARA LA CORRECTA REALIZACIÓN DE CAMBIOS POSTURALES:

‐ Cuando el paciente no pueda realizar por sí mismo los cambios posturales, será
ayudado, teniendo SIEMPRE en cuenta las normas de mecánica corporal.
‐ Antes colocar al usuario en una determinada posición o de emplearla para realizar un
cambio postural, SIEMPRE se comprobará que no está contraindicada en el caso de
este paciente.
‐ Realizar los cambios posturales de forma programada e individualizada cada 2‐3
horas, principalmente en los pacientes encamados.
‐ En periodos de sedestación (paciente sentado), se efectuarán movilizaciones horarias.
Si el paciente puede moverse de manera autónoma, deberá movilizarse cada 15
minutos realizando cambios de postura.
‐ Comprobar que el enfermo esté cómodo en la nueva postura.
‐ Al colocar al paciente en una nueva postura, comprobar que mantiene el alineamiento
corporal, la distribución del peso y el equilibrio.
‐ Eliminar el contacto directo de las prominencias óseas entre sí y el apoyo directo
sobre las úlceras de decúbito, si existiesen. Evitar el roce con costuras y ropas
excesivas que pudieran favorecer las lesiones en la piel.
‐ Evitar el arrastre y las maniobras bruscas.
‐ Completar la acomodación y favorecer las posiciones deseadas con la utilización de
almohadas, cojines, sabanas o toallas enrolladas, etc. La utilización de colchones
antiescaras, cojines de silicona u otras superficies especiales ayudan a prevenir la
aparición de úlceras por presión, pero, en ningún caso, sustituyen a los cambios
posturales.
‐ Estimular al paciente para que realice movimientos en la cama: girar los pies, flexionar
y extender los dedos de la mano, etc.

2. Principios de mecánica corporal

La buena mecánica corporal es el uso eficiente, coordinado y seguro del cuerpo para producir
el movimiento y mantener el equilibrio durante la actividad. Es la utilización adecuada del cuerpo
humano.

Comprende las normas fundamentales que deben respetarse al realizar la movilización o


transporte de un peso, con objeto de utilizar el sistema osteomuscular o musculoesquelético de
forma eficaz, reduciendo la energía requerida para moverse y mantener el equilibrio, evitando la
fatiga innecesaria y la aparición de lesiones. Su finalidad principal es facilitar el uso seguro y
eficiente del grupo de músculos adecuado.

La correcta mecánica corporal es esencial tanto para prevenir lesiones en los cuidadores que
realizan las movilizaciones a los pacientes, como para las personas que son movilizadas. La
incorrecta puesta en práctica de estas técnicas puede tener como consecuencia fatiga,

76 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


resbalones, desequilibrios, etc. Por parte del profesional, que podrían conllevar la caída o lesión
de la persona dependiente que está siendo en ese momento atendida.

La mecánica corporal implica tres elementos básicos:

‐ Alineación corporal (postura): es la organización geométrica de las partes del cuerpo


relacionadas entre sí.
‐ Equilibrio (estabilidad): es un estado de nivelación entre fuerzas opuestas que se
compensan y anulan mutuamente para conseguir una estabilidad.
‐ Movimiento coordinado del cuerpo.

A. Principios generales y normas fundamentales de la mecánica corporal

Los principios generales y las normas fundamentales de mecánica corporal que los
profesionales siempre deberán tener en cuenta a la hora de movilizar a un paciente son las que
destacamos a continuación.

PRINCIPIOS GENERALES DE MECÁNICA CORPORAL

‐ Cuando se trabaja a favor de la gravedad, se facilita el movimiento.


‐ Los músculos se encuentran siempre en ligera contracción.
‐ El esfuerzo que se requiere para mover un cuerpo depende de la resistencia del
cuerpo y de la fuerza de la gravedad.
‐ Es importante conservar el centro de gravedad bajo, flexionando las rodillas y
evitando doblar la cintura. De esta forma, se distribuye el peso de forma uniforme
entre la mitad superior e inferior del cuerpo y se mantiene mejor el equilibrio.
‐ Apoyarse sobre una base amplia, separando muy bien los pies, proporciona
estabilidad lateral y desciende el centro de gravedad.

NORMAS FUNDAMENTALES DE MECÁNICA CORPORAL

‐ Preparar el espacio físico en que se realizará la actividad, retirando los objetos que
pudieran estorbar o entorpecer.
‐ Colocar al paciente o los objetos a movilizar en la posición adecuada.
‐ Aumentar la estabilidad corporal, ampliando la base de sustentación o apoyo y
descendiendo el centro de gravedad. Para ello separaremos los pies, adelantando uno
respecto al otro y colocándolos en dirección al movimiento; también, flexionaremos
las piernas.
‐ Proteger la espalda. Al levantar un objeto pesado del suelo no hay que doblar la
cintura, sino flexionar las piernas y elevar el cuerpo, manteniendo recta la espalda. De
esta forma, el esfuerzo queda a cargo de los músculos de las piernas y no de los de la
espalda.
‐ Sujetar o trasladar un objeto manteniéndolo próximo al cuerpo. Así se acercan los
centros de gravedad implicados: el nuestro propio y el del objeto.
‐ Deslizar o empujar requiere menos esfuerzo que levantar (pues esto último implica un
movimiento contrario a la gravedad). Para aumentar la eficacia del deslizamiento o
empuje podemos reducir la fricción procurando que la superficie sobre la que
realizamos el movimiento esté lo más lisa posible.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 77


‐ Utilizar el peso de nuestro cuerpo para facilitar la maniobra de empujar o tirar de un
objeto, contrarrestando su peso, lo que exige menor energía en el desplazamiento.
‐ El cuerpo debe mantener una alineación adecuada mientras se hace un esfuerzo.
Girar el tronco dificulta la movilización.
‐ Cuando la realización de la tarea supone algún riesgo para el paciente o para el
sanitario, hay que solicitar la ayuda de otro profesional o recurrir a ayudas técnicas
(grúa o elevador).

Los profesionales deben tener en cuenta que, tanto en la realización de cambios posturales y
otros movimientos a pacientes encamados como en cualquier otra actividad que precise sostener
o desplazar a personas u objetos, es necesario observar los principios básicos y las normas
fundamentales de mecánica corporal, con el fin de evitar lesiones o contracturas en el
profesional y riesgos para el paciente.

B. Realización correcta de determinadas posturas para evitar lesiones

Pasamos a detallar la correcta realización de determinadas posturas para evitar lesiones:

B.1. Para sentarse correctamente:

‐ Siéntese de modo que la espalda apoye contra el respaldo de la silla y con la región
sacra o glútea bien hacia atrás. De este modo, el apoyo se realizará sobre las
tuberosidades isquiáticas (abultamientos óseos del isquion, palpables en la región
glútea) y no el sacro (parte final de la columna junto con el coxis), lo que facilita la
correcta alineación de la columna vertebral.
‐ Plante bien los pies en el suelo, formando un ángulo de 90º con las piernas.
‐ Flexione un poco la columna lumbar (o cintura) para mantener la curvatura natural.
‐ Si la silla tiene brazos, flexione los codos y apoye los antebrazos para evitar la
distensión de los hombros.

B.2. Para pararse correctamente:

‐ Mantenga los pies paralelos entre sí, separados unos 15‐20 centímetros. Distribuya el
peso por igual entre ambos miembros inferiores.
‐ Flexione ligeramente las rodillas.
‐ Retraiga la zona glútea y el abdomen hacia atrás, saque un poco el pecho y eche hacia
atrás los hombros.
‐ Coloque el cuello recto con el mentón o barbilla ligeramente hacia abajo.

B.3. Para agacharse correctamente:

‐ Permanezca parado, con los pies separados unos 25‐30 cm, con uno de ellos
ligeramente adelantado para aumentar la base de apoyo.
‐ Baje el cuerpo flexionando las rodillas, realizando un mayor apoyo sobre el pie
adelantado.
‐ Mantenga la espalda recta, sin doblar la cintura.
‐ Para levantarse, extienda las rodillas conservando recta la espalda.

B.4. Para levantar y cargar correctamente:

78 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


‐ Colóquese junto a la persona o el objeto en la misma dirección en que realizará el
movimiento (para evitar que la columna gire al levantarlo), con posición encorvada.
‐ Flexione ligeramente las rodillas.
‐ Agarre al paciente u objeto y contraiga los músculos abdominales.
‐ Levántese extendiendo las rodillas, con ayuda de los músculos de las piernas y la
cadera.
‐ Mantenga la espalda recta.
‐ Cargue al paciente u objeto cerca de la cintura (centro de gravedad) para evitar forzar
los músculos de la espalda.

B.5. Para empujar y tirar correctamente:

‐ Colóquese junto al paciente u objeto, con un pie ligeramente adelantado. Apriete los
músculos de las piernas y fije la pelvis, contrayendo simultáneamente abdominales y
glúteos.
‐ Para empujar: Apoye las manos sobre el paciente u objeto y flexione los codos;
inclínese y realice una presión continua y suave, trasladando el esfuerzo de la pierna
atrasada a la adelantada.
‐ Para tirar: Agarre al paciente u objeto y flexione los codos. Inclinándose en dirección
contraria, traslade el esfuerzo de la pierna adelantada a la atrasada, tirando
suavemente y de forma continua.
‐ Una vez que el objeto se empiece a mover, no pare. Gastará más energía si se detiene
y vuelve a empezar.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 79


Notas 15
TÉCNICAS DE MOVILIZACIÓN
Y TRASLADO

1. ¿Por qué se deben realizar movilizaciones de los pacientes?

 Mejora la condición muscular del paciente, lo que conlleva una mejora en la


conservación de la masa muscular, favorece la función cardiovascular y respiratoria, se
previenen atrofias y se disminuye la velocidad de la desmineralización ósea.

 Evita que el organismo mantenga durante un largo periodo de tiempo la misma


postura, lo que podría dar lugar a deformidades, y presiones sobre prominencias
óseas, que podrían producir ulceras por presión.

 Favorece a la independencia del paciente dependiente. Permitiéndole realizar


actividades de la vida diaria.

 Aumenta las posibilidades del paciente dependiente a relacionarse con su entorno y


con la sociedad.

2. Principios de mecánica corporal

Las lesiones musculares producidas por el sobreesfuerzo al movilizar a pacientes, es una de


las causas de accidentes laborales más frecuente entre los profesionales sanitarios que realizan
movilizaciones a pacientes. Por ello, las normas generales, que debemos cumplir para movilizar a
los pacientes son las siguientes:

 Acondicionar la zona retirando todos aquellos objetos que puedan entorpecer y


obstaculizar el procedimiento.
 Antes de mover al paciente, informarnos de qué enfermedad o lesión padece, si se le
puede mover y por donde podemos agarrarlo.
 Informarle del procedimiento que vamos a realizar.
 Colocaremos los pies separados, uno más adelantado que el otro, con las rodillas
flexionadas, de esta forma tendremos una base amplia de apoyo y un centro de
gravedad más bajo.
 Debemos acercarnos al paciente, u objeto a movilizar, lo más cerca posible de
nosotros, y que, a mayor distancia, menor fuerza y control sobre él.
 Proteger la espalda.
 Mantener la espalda lo más recta y alineada posible.
 Utilizar la fuerza que nos proporciona la flexión de las piernas, y no utilizar las
lumbares para ejercer la fuerza.
 Contraer los músculos del abdomen y glúteos, esto evita lesiones articulares y
ligamentos.

80 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


 En caso de tener que girar la carga, para evitar la torsión de nuestro cuerpo, colocar el
pie delantero en el sentido del movimiento que vamos a realizar.
 Reducir al mínimo, el rozamiento entre el paciente y la superficie en la que es
desplazado.
 Trabajar, a ser posible, a favor de la fuerza de la gravedad, y no contra ella.
 En caso de sospechar que la carga es demasiado pesada o de difícil movilización,
solicitar ayuda de otra persona o utilizar medios mecánicos.
 Ayudarse con puntos de apoyo exteriores.
 Tener en cuenta que siempre es mejor empujar que tirar de una carga
 Graduar, si es posible, la altura de la cama, para evitar en caso de estar demasiado
alta, hipertensión de la espalda, o en caso de estar demasiado baja, doblar la espalda.

3. Procedimiento para mover a un paciente hacia la cabecera de la cama

Paciente colaborador

Solo es necesaria una persona para realizar la movilización.

1. Nos colocaremos en un lateral de la cama, junto con el paciente a la altura de su cadera.


2. Le pediremos al paciente que se agarre con sus brazos del cabecero de la cama, que
flexione las rodillas y que apoye las plantas de los pies sobre la cama.
3. Colocaremos nuestros brazos por debajo de las caderas del paciente.
4. Le diremos al paciente que tirando de sus brazos y empujando con sus pies intente subir,
y mientras nosotros ayudaremos y acompañaremos el movimiento del paciente.
5. NOTA: la cama debe de estar horizontal, y debemos haber quitado previamente la
almohada. Algunas camas nos permitirán inclinarlas hacia la cabeza del paciente, lo cual
nos ayudaría a realizar el movimiento, debido a que vamos a favor de la gravedad.

Paciente no colaborador

Necesitamos 2 personas para realizar la movilización.

1. Posicionarse cada una de las personas que van a realizar la movilización a cada lado de la
cama, con los pies separados y las rodillas ligeramente flexionadas.
2. Retirar toda la ropa de cama superior, así como la almohada.
3. Introducir un brazo por debajo del hombro y el otro brazo por debajo del muslo del
paciente.
4. Levantar al paciente y llevarlo despacio hacia la posición deseada, evitando fricciones y
sacudidas bruscas.

También puede realizarse esta técnica, situándose ambas personas por el mismo lado de la
cama.

1. La primera persona coloca un brazo por debajo de los hombros del paciente y el otro
brazo bajo el tórax.
2. La segunda persona sitúa los brazos bajo los glúteos del paciente.
3. Entonces elevan al paciente a la posición requerida.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 81


4. Movilización de un paciente a un lateral de la cama

1. La persona que va a realizar la movilización debe colocarse en el lado de la cama hacia el


que se quiera movilizar al paciente.
2. Se asegurará de que la cama esté frenada y completamente horizontal.
3. Meterá un brazo por debajo del cuello del paciente llegando hasta el hombro opuesto, y
el otro brazo bajo las lumbares del paciente.
4. Una vez agarrado el paciente, tiraremos suavemente de él y movilizaremos la parte
superior del tronco hacia la posición deseada.
5. Luego pasaremos las manos bajo los glúteos y las piernas, y haremos lo mismo,
desplazando el segmento inferior del paciente hasta el lugar deseado.

5. Giro de un paciente desde decúbito supino hasta decúbito lateral

1. Para empezar, movilizaremos al paciente, como hemos explicado en el punto anterior,


hacia el lateral de la cama contrario al que vamos a girar al paciente, para que al girarlo
quede centrado en la cama.
2. Se le pide al paciente que estire el brazo hacia el lado que va a girar, y que el otro brazo lo
ponga sobre el pecho. Y que flexione la rodilla que va a quedar por encima una vez haya
girado.
3. Debemos colocar nuestras manos sobre el hombro y sobre la cadera del paciente y tirar
suavemente hacia nosotros, dejándolo en decúbito lateral.

6. Sentar o incorporar a un paciente en la cama

1. Para sentar a un paciente en la cama, si esta es articulada, subiremos el segmento


superior de la misma, usando el mando eléctrico o girando la manivela.
2. En caso de que no sea la cama articulada necesitaremos de dos personas, una que
agarrando de los hombros del paciente vaya incorporándolo poco a poco, y otra que irá
poniendo cojines o almohadas en la espalda del paciente para mantenerlo erguido.
3. Elevaremos al paciente hasta que él se encuentre cómodo, y dentro de lo que permita su
estado de salud.

7. Sentar a un paciente en el borde de la cama

1. Incorporaremos al paciente como hemos explicado en el paso anterior.


2. Con un brazo agarraremos al paciente por el hombro más cercano a nosotros, y con el
otro brazo rodearemos al paciente, colocándolo en la cadera más lejana.
3. En un solo movimiento, debemos con la mano que está en la cadera girar al paciente y
deslizarle los pies por el borde de la cama, y con la otra mano mantener erguido el tronco
del paciente.
4. Una vez hecho esto, ya tendremos sentado al paciente al borde de la cama.

8. Trasladar al paciente de la cama a una camilla

Para realizar el traslado del paciente de cama a camilla colocaremos la camilla paralela y
pegada a la cama, y nos aseguraremos de que ambas estén frenadas. Si el paciente puede

82 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


moverse, se le ayudará a pasarse a la camilla, en cambio, si no puede se le pasará entre dos o tres
personas.

Movilización entre dos personas:

1. Una de las personas se sitúa al lado de la camilla y se encarga de sujetar con su cuerpo la
camilla para que no se separe de la mesa, y la otra se sitúa en la cabecera del paciente.
2. La persona que está en la cabecera sujetará el cuello y hombros del paciente. Y la que está
sujetando la camilla tirará de la entremetida, que debe estar debajo del paciente, y lo
traerá hacia la camilla.
3. Una vez esté el paciente en la camilla, se le tapara con sabanas.

Otra forma de desplazar al paciente es situándose una persona a cada extremo, uno al
lado de la cama, que empujará agarrando de la entremetida, y otra a lado de la camilla que tirará
de la entremetida.

Movilización con tres personas: (movilización en bloque):

1. Esta técnica es utilizada cuando el paciente no puede moverse en absoluto.


2. La camilla se debe de colocar perpendicular (formando un ángulo de 900) a la cama, con la
cabecera de la camilla tocando los pies de la cama.
3. Las tres personas se situarán a lo largo de la cama, entre la cama y la camilla.
4. Doblan las rodillas y colocan sus brazos bajo el paciente:
‐ El primero, un brazo bajo la nuca y hombros del paciente, y el otro brazo bajo la
región lumbar.
‐ El segundo, un brazo bajo la región lumbar y el otro debajo de las caderas.
‐ El tercero, se encargará de movilizar los pies del
paciente, sujetando desde los muslos.
5. A continuación, se mueve al paciente como un bloque,
teniendo cuidado de que su cabeza y brazos no cuelguen
durante el traslado.
6. Una vez el paciente esté a la altura de la camilla, los
asistentes lo depositarán suavemente y al mismo tiempo
para que quede colocado sobre la camilla.

NOTA: El paso a la inversa, de camilla a cama se realizará de


la misma forma.

9. Trasladar al paciente de la cama a una silla de ruedas

1. Primero debemos colocar la silla paralela a la cama y asegurarnos de que está bien
frenada.
2. Si la cama está a mucha altura, la bajaremos, si es posible, o colocaremos un escalón que
sea estable y resistente.
3. Sentaremos la paciente al borde de la cama como ya hemos explicado anteriormente.
4. El asistente se colocará frente al paciente con el pie más cercano a la silla más adelantado.
5. Entonces, el paciente debe agarrarse a los hombros del asistente, y este a su vez a la
cintura del paciente.
6. El asistente agarrara con sus propias rodillas las rodillas del paciente, fijándolas así.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 83
7. El auxiliar girará junto con el paciente, depositándolo sobre la silla, flexionando sus
rodillas y manteniendo la espalda recta.

10. Traslado del paciente en camilla o silla de ruedas

Para transportar a un paciente en silla de ruedas o camilla, debemos considerar una serie
de puntos:

 El paciente deberá estar bien sujeto para evitar caídas.


 Nos preocuparemos siempre del confort y de la intimidad del paciente.
 En el caso de las camillas, las empujaremos siempre desde la cabecera, siendo los pies
del paciente lo que vaya abriendo el paso. Salvo en bajadas de rampas, que nos
posicionaremos a los pies de la camilla, bajando de espaldas y de frente al paciente. Y
cuando entremos en un ascensor, lo primero que debe entrar es la cabeza.
 En el caso de las sillas de ruedas, pasa exactamente lo mismo que con las camillas, la
desplazaremos agarrando desde las empuñaduras de la silla y bajaremos las rampas
de espaldas, y entraremos al ascensor también de espaldas.

84 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 16
AYUDAS TÉCNICAS PARA EL TRASLADO,
DEAMBULACIÓN Y MOVILIZACIÓN

1. Algunas ayudas técnicas

La entremetida

La entremetida es una sábana doblada a la mitad, que se sitúa bajo el paciente encamado,
desde los hombros hasta los muslos.

Una vez colocada la entremetida, se sitúan dos auxiliares a cada lado, y enrollando los
extremos de la sábana, pueden levantar y movilizar al paciente hacia cualquier lado de la cama
sin que haya fricciones.

El trapecio de cama

El trapecio de cama, también conocido como arco de cama, consiste en una barra,
generalmente metálica, de la que cuelga un arnés con una agarradera.

Se utiliza en pacientes que pueden colaborar, y sirven para que éste agarrándose de él
pueda incorporarse, darse la vuelta, ayudar en su aseo en cama. Fomenta la autonomía del
paciente encamado.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 85


La tabla deslizante o transfer

Consiste en una plancha deslizante rígida que tiene un


sistema de tela que gira sobre dicha tabla. Esta tabla, hace
que el personal sanitario pueda trasladar a un paciente
desde la camilla a una cama, a una mesa de operaciones,
una mesa de rayos X, etc., realizando un menor esfuerzo.

Modo de utilización:

1. Para su utilización, necesitamos de al menos dos personas.


2. Una de ellas colocará al paciente en decúbito lateral, mientras que la otra colocará el
transfer a lo largo del paciente y entre la cama y la camilla a la que lo vayamos a pasar.
3. Giramos al paciente con delicadeza sobre el transfer, devolviéndolo a la posición de
decúbito supino.
4. Habrá un auxiliar a cada lado del paciente.
5. Uno empujará del paciente, mientras que el otro tirará de él, y el paciente se deslizará
sobre la tabla suavemente quedando sobre la cama o camilla a la cual queríamos llegar.
6. Para retirar el transfer, volveremos a colocar al paciente en decúbito lateral y sacaremos
la tabla.
7. Y, para terminar, volver a colocar al paciente en decúbito supino.

Las grúas

Las grúas de movilización de pacientes son por lo general un sistema mecánico hidráulico, con
ruedas en su base, que unido a un arnés sirve para movilizar a pacientes sin ningún esfuerzo y
con la mayor seguridad posible.

Modo de utilización:

 Colocación del arnés en cama:

1. Para colocar el arnés en un paciente en cama, debemos girarlo a decúbito lateral.


2. Colocar el arnés bien extendido y volver a girar al paciente a decúbito supino quedando
sobre el arnés.

86 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


3. Hemos de coger las bandas inferiores del arnés, pasarlas por debajo de cada pierna del
paciente y entrecruzarlas.
4. Para finalizar, engancharemos cada extremo a un gancho especifico de la grúa (va
señalado con un código de colores).

 Colocación del arnés en silla:

1. Para colocar el arnés a un paciente que está sentado, debemos incorporarlo ligeramente
hacia delante.
2. Introduciremos el arnés por el hueco que queda entre la espalda del paciente y el
respaldo de la silla, de arriba a abajo.
3. Y los siguientes pasos son igual que en el caso anterior, entrecruzar las bandas inferiores
por debajo de cada pierna del paciente y enganchar el arnés a la grúa.

Los bastones

Los bastones sirven para facilitar la deambulación, ya que aumentan la base de apoyo y con
ello la estabilidad en el andar. Además, ayuda a repartir el peso de la persona que lo utiliza,
disminuyendo la carga sobre las piernas.

Suelen ser de madera o aluminio, y han de ser ajustables en altura, ya que la altura idónea es
la que hay desde la cadera del paciente hasta el suelo. Además de los bastones convencionales,
existen otros con varios puntos de apoyo que aumentan la base de sustentación, dando así, una
mayor estabilidad.

El modo correcto de utilizar un bastón consiste en agarrarlo con la mano dominante (con la
que mayor fuerza tengamos). Partiendo desde la posición de parado con los pies juntos, el
usuario del bastón debe adelantar primero el bastón, luego la pierna contraria y terminar
adelantando el otro pie, quedando de nuevo en la posición inicial.

Las muletas

Tienen la misma función que los bastones y se basan en el mismo principio, aunque éstas se
utilizan cuando los déficits funcionales son mayores, ya que proporcionan más estabilidad y
soporte.

‐ Si se usa una sola muleta, la utilización será igual la del bastón.


‐ Si se usan dos muletas existen diferentes tipos de marcha:

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 87


a. En cuatro puntos: se adelanta una de las muletas, luego el pie opuesto,
seguido de la otra muleta, y finalizando con el otro pie (pacientes que tienen
poca fuerza en las dos piernas).
b. En tres puntos: se adelantan primero las dos muletas, seguido de la pierna en
la que se tenga menos fuerza, y por último, el otro pie (pacientes que tienen
toda la fuerza en una sola pierna).
c. En dos puntos: se levantan simultáneamente una muleta y el pie opuesto, y
luego la otra muleta y el pie contrario (pacientes con debilidad en ambas
piernas, pero fuerza en ambos brazos).

Los andadores

Están indicados en aquellos pacientes que poseen poca estabilidad o tienen miedo a las
caídas, ya que proporcionan seguridad y aumentan en gran mediad la estabilidad.

Hay dos tipos:

 Andador con ruedas incorporadas:

Facilitan la movilidad, aunque son menos seguros, ya que pueden


producir caídas debido al desplazamiento de las ruedas no controlados
por el usuario.

 Andadores sin ruedas:

‐ Estacionarios. Son de estructura fija. El movimiento se produce en


dos tiempos, primero adelantando el andador y luego las piernas.
‐ Recíprocos. Se doblan permitiendo que un lado avance antes que
el otro.

2. Prevención de riesgos laborales en las tareas de deambulación, traslado y


movilización

En la manipulación de enfermos interviene el esfuerzo humano de forma directa


(levantamiento) o indirecta (empuje, tracción o desplazamiento).

La manipulación manual de un cuerpo pesado es responsable, en muchos casos, de la


aparición de fatiga física e, incluso, de lesiones que se pueden producir de una forma inmediata o
por acumulación de pequeños esfuerzos o traumatismos aparentemente sin importancia.

En el medio sanitario ocurren una gran cantidad de accidentes laborales, siendo éstos
generalmente debidos a sobreesfuerzos por mala praxis (práctica), caídas al mismo o distinto
nivel, golpes o heridas por objetos y herramientas, etc.

Las lesiones musculoesqueléticas se pueden producir en cualquier zona del cuerpo, si bien en
el ámbito sanitario son más propensos a estas lesiones los miembros superiores y la espalda, en
especial la zona dorsolumbar. Las lesiones dorsolumbares incluyen la lumbalgia, las hernias
88 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
discales e, incluso en algunos casos, las fracturas vertebrales por sobreesfuerzos. Las lesiones en
los miembros superiores (hombros, brazos, antebrazos y manos) más frecuentes son heridas,
contusiones, esguinces, etc.

A. Factores de riesgo para los profesionales en las tareas de deambulación, traslado y


movilización

Algunos de los factores de riesgo presentes entre los profesionales de las instituciones
sanitarias debido a la aplicación de técnicas para deambulación, traslado y movilización de
pacientes son:

‐ Manipulación manual de cargas. La movilización de pacientes en entornos sanitarios


constituye un factor de riesgo para las lesiones de espalda. Las mujeres suelen ser más sensibles
a éstas debido a sus características morfológicas de menor peso, menor talla corporal, menor
fuerza muscular, etc. Los riesgos físicos se concretan en el manejo de cargas pesadas durante
largos períodos de tiempo, o bien en períodos cortos, pero de manera repetida, como es habitual
en la movilización de enfermos. El estrés físico del levantamiento de cargas se ve afectado por la
frecuencia con la que se lleva a cabo dicha tarea. Muchas veces, el problema aumenta cuando
manipulamos pesos superiores al máximo tolerable por cada profesional, debido en la mayoría
de los casos a la falta de personal o medios. El manejo de cargas pesadas está relacionado con la
producción de trastornos en la columna vertebral, como contracturas vertebrales, esguinces,
hernias discales e, incluso, procesos degenerativos de artrosis.

‐ Mala higiene postural. La mala higiene postural, tanto estática (sentados o de pie, sin
movimiento) como dinámica (en movimiento), constituye un problema presente diariamente en
el ámbito sanitario, no sólo a la hora de movilizar enfermos sino también a la hora de realizar
cualquier procedimiento técnico. Una buena formación e información es indispensable para
evitar lesiones por posturas viciadas.

‐ Movimientos forzados. Los movimientos forzados de la espalda, con o sin carga, pueden
llevar al límite a los mecanismos de protección y compensación, pudiendo lesionar las
articulaciones y los ligamentos y provocar contracturas musculares.

‐ Sedentarismo y debilidad muscular. La debilidad muscular debida al sedentarismo o falta


de actividad física apropiada supone un factor de riesgo añadido a los intrínsecos de las tareas de
movilización. La musculatura de la espalda ha de ser fuerte para poder afrontar las demandas de
esta actividad, pero, además, es fundamental que la abdominal y los cuádriceps estén en
condiciones adecuadas para ayudar en este esfuerzo.

‐ Movimientos imprevistos. El paciente, en ocasiones, realiza movimientos bruscos no


previstos que los sanitarios tienen que asumir en el intento de evitar posibles lesiones o caídas
cuando presentan problemas de movilidad. Se produce, así, por parte de los cuidadores, un
sobreesfuerzo rápido y la adopción de posturas que no son adecuadas.

B. Medidas preventivas para los profesionales en las tareas de deambulación, traslado y


movilización

Existen una serie de medidas preventivas que ayudarán a los profesionales a evitar lesiones a
corto, medio y largo plazo por manipulación de cargas. Estas son:

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 89


1. Ejercicio físico. Deberemos considerar individualmente el ejercicio físico necesario para
cada trabajador en función de sus características personales, aptitudes o carencias, para
conseguir d esta forma una musculatura fuerte y en forma que ayude en el desempeño de
nuestra actividad profesional. Tendremos en cuenta que el ejercicio físico mal ejecutado
puede ser también perjudicial.

2. Organización y distribución del trabajo. Es importante la planificación y organización de


las tareas que se van a realizar, de forma que se puedan disponer los recursos humanos y
los medios técnicos necesarios para efectuar cada movilización.

3. Higiene postural. La mayoría de las lesiones por manipulación de cargas se producen por
desconocimiento de una serie de reglas básicas de higiene o mecánica corporal. Así pues,
es importante mantener la espalda recta, flexionar las rodillas, tener una amplia base de
apoyo, adecuar la altura de la zona en la que estamos trabajando, etc.

4. Técnicas de movilización de pacientes. Al igual que es necesario conocer las reglas


básicas de la mecánica corporal, también lo será la definición de técnicas para la
movilización de acuerdo con el grado de movilidad del paciente y sus necesidades
concretas de cambios posturales o de otros procedimientos para su adecuada atención
(por ejemplo, higiene: cambio de pañal, cambio de ropa de cama, etc.).

90 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 17
PRIMEROS AUXILIOS I

Se denominan primeros auxilios a los cuidados o medidas que se deben prestar a una persona
accidentada o enfermo repentino en el lugar de los hechos, hasta la llegada de personal
especializado o su traslado a un centro hospitalario.

Objetivos de los primeros auxilios:

‐ Evitar la muerte de la persona lesionada.


‐ Aliviar su dolor.
‐ Evitar el shock.
‐ Evitar lesiones secundarias o infección.

El socorrista tiene que actuar con rapidez, pero sin precipitaciones. Hay que activar el sistema
de emergencias.

1. ¿Qué hacer en caso de accidente?

La conducta P.A.S.

1. PROTEGER el lugar de los hechos, para cuidar de nuestra seguridad, la de los accidentados
y para evitar que se produzca un nuevo accidente.
2. AVISAR a los servicios de socorro (número de teléfono 112), indicando:
 Lugar exacto, dirección o situación del accidente.
 Tipo de accidente o incidente.
 Número aproximado de heridos.
 Circunstancias que pueden agravar la situación.
 Identificación de la persona que llama y no abandonar la comunicación hasta que nos
lo digan.
 Si estamos solos, lo primero es socorrer a la víctima y después avisar.

3. SOCORRER a las víctimas.

Cuando hayamos protegido y avisado, pasamos a evaluar el estado del lesionado/a.


Seguiremos las siguientes recomendaciones hasta la llegada de personal especializado o de una
ambulancia:
 No atender al primer accidentado que nos encontremos o al que más grite, sino seguir
un orden de prioridades.
 Alejar a los curiosos.
 Conservar la calma y tranquilizar al herido.
 Extremar las medidas de precaución en el manejo del accidentado, ya que aún no
sabemos lo que tiene, es decir, no mover al lesionado a no ser que sea absolutamente
necesario.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 91


 Si es necesario mover a un accidentado se hará en "bloque" o en "tabla" ante la
posibilidad de una fractura vertebral y el riesgo de daño medular.
 Desatar la ropa ajustada (cuello, botones, cinturón, etc.).
 Las partes o miembros lesionados se mantendrán en posición anatómica fisiológica.
En caso de fractura o luxación las inmovilizaremos con férulas.
 Si el accidentado vomita, se le pondrá la cabeza de lado, con el fin de evitar una
broncoaspiración.
 Si el lesionado está inconsciente, no se darán líquidos, por el peligro de ahogamiento.
 Si presenta heridas, se cubrirán con gasas o paños limpios. Si esta tuviese algún
cuerpo extraño encajado, no intentar extraerlo.
 La posición adecuada para mantener al enfermo y trasladarlo será el decúbito supino.
 Abrigarlo muy bien.
 No administrar sólidos, líquidos, ni medicamentos.

2. Evaluación y actuación

La evaluación se realiza en el lugar de los hechos con el fin de establecer prioridades y


adoptar las medidas necesarias en cada caso. Consta de dos pasos:

1. Valoración primaria: su objetivo es identificar las situaciones que suponen una amenaza
para la vida. Para ello observaremos, siempre por este orden:

 El estado de consciencia: le hablamos y le preguntamos a la víctima. Podemos tocarlo


y, si no responde, es que está inconsciente.
 La respiración: se coloca al paciente en decúbito supino y comprobamos que ningún
cuerpo extraño ni su propia lengua este obstruyendo el paso del aire. Para comprobar
la respiración aplicamos el método "Ver –oír –sentir":
‐ Ver si hay movimientos respiratorios.
‐ Oír la entrada y salida del aire.
‐ Sentir el calor y la humedad de la respiración en nuestra cara.
 El pulso: lo tomamos en la arteria carótida,
colocando los dedos índices y medio
perpendiculares a la nuez y palpando con las
yemas de los dedos.
 La existencia de hemorragias abundantes.

2. Valoración secundaria: una vez superada la


valoración primaria nos ocuparemos del resto de las
lesiones. Haremos una exploración desde la cabeza
a los pies, de manera ordenada:

Cabeza:
 Buscar heridas y contusiones en cuero cabelludo y cara.
 Salida de sangre por nariz, boca y oídos.
 Lesiones en los ojos.

Cuello:
 Aflojar las prendas ajustadas.

92 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


 Palpar el cuello para ver si hay alguna deformidad.

Tórax:
 Heridas.
 Buscar objetos clavados.
 Dolor y dificultad al respirar.

Abdomen:
 Heridas u objetos clavados.
 Dolor.

Extremidades:
 Examinar brazos y piernas en busca de heridas y deformidades.
 Valorar la sensibilidad para descartar lesiones en la médula.

3. Clasificación de víctimas

Cuando en un accidente hay varias víctimas, hay que clasificarlas según su estado de salud,
discriminando entre prioridad de asistencia y gravedad. La prioridad la tienen las víctimas cuyas
vidas se pueden salvar, aunque estén muy graves. Los que no se pueden salvar no suponen
prioridad.

La OMS (Organización Mundial de la Salud), instaura cuatro categorías, que relaciona con
etiquetas de cuatro colores y marcan el orden de prioridad en casos de primeros auxilios:

1. Etiqueta roja: muy graves, emergencia. Necesitan atención inmediata en el sitio o


morirán.
• Parada cardiorrespiratoria presenciada y reversible
• Asfixia por obstrucción
• Herida visceral
• Quemaduras de más del 20%

2. Etiqueta amarilla: muy graves, urgencia. Se puede trasladar a un centro sanitario para que
lo atiendan.
• Shock estabilizado
• Traumatismo craneoencefálico
• Déficit respiratorio
• Quemaduras de menos de 20%

3. Etiqueta verde: menos graves, urgencia. Se puede trasladar a un centro sanitario y no hay
riesgo de muerte ni secuelas importantes.
• Heridas en los ojos
• Fracturas
• Lesiones menores
• Contusiones

4. Etiqueta negra: irrecuperables, fallecidos o que van a fallecer se haga lo que se haga.
• Paradas cardiorrespiratorias no presenciadas
• Destrucción de varios órganos
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 93
• Traumatismo craneoencefálico con salida de masa encefálica

4. Parada cardiorrespiratoria (PCR)

Es toda aquella situación que cursa con la interrupción brusca e inesperada de la respiración y
circulación espontáneas, por lo tanto, la sangre oxigenada no llega a las células del organismo,
especialmente al cerebro. Se considera una situación de extrema urgencia, ya que en caso de no
actuar rápidamente (3‐6 minutos), el cerebro puede sufrir daños irreversibles.

Estimular al paciente y preguntar:


¿Qué tal se encuentra?

Sí responde No responde

‐ Dejar al paciente en la ‐ Comprobar si respira.


posición que se encontró. ‐ Apertura de la vía aérea.
‐ Comprobar si existen ‐ Maniobra frente‐mentón.
lesiones. ‐ Ver, oír, sentir
‐ Pedir ayuda.

No respira Sí respira

- Ventilar y dar masaje cardiaco 30/2 (30 - Solo está inconsciente.


compresiones/2 insuflaciones). - Comprobar lesiones.
- Repetir cuatro ciclos y volver a comprobar si
respira.
- Si no respira, continuar hasta que llegue
ayuda, inicie la respiración espontánea o te
agotes.

Los signos de una parada cardiorrespiratoria son:

• Ausencia de pulso en las arterias de gran calibre (carótida, femoral)


• Inconsciencia
• Apnea
• Cianosis
• Dilatación pupilar (midriasis)

Las actuaciones ante una parada cardiorrespiratoria son:

– Asegurar la permeabilidad de la vía aérea.


94 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
– Restaurar la ventilación.
– Restablecer la circulación.

Ahora vamos a ver los procedimientos necesarios, que hemos citado anteriormente:

1. Poner a la víctima en PLS (posición lateral de seguridad):

 Arrodillarse junto al accidentado y flexionar en ángulo recto el brazo del accidentado


más próximo al reanimador, con el codo doblado y la palma de la mano hacia arriba.
 El brazo de la víctima que queda más alejado del reanimador, colocarlo alrededor del
cuello, poniendo la mano en el hombro contrario.
 Flexionar la pierna del accidentado más alejada al reanimador.
 Girarlo suavemente hacia el reanimador tirando de la pierna flexionada y empujando
del hombro simultáneamente, de forma que quede tumbado lateralmente con la
cadera y rodilla dobladas en ángulo recto.
 Extender la cabeza hacia atrás y colocar la mano del paciente que queda arriba con el
dorso de esta bajo la mejilla, para mantener la extensión de la cabeza.

2. Apertura de la vía aérea:

 Maniobra frente‐mentón: Se pone a la víctima en decúbito supino, se coloca el cuello


en hiperextensión, poniendo una mano en la frente y las puntas de los dedos índice y
medio de la otra mano debajo del mentón, levantándolo. Se puede colocar algo de
ropa doblada entre la nuca y los hombros, para mantener esta posición.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 95


3. Maniobra de tracción mandibular o desplazamiento anterior de mandíbula: cuando no
sabemos si hay lesión en la médula, la maniobra frente‐ mentón está contraindicada. El
desplazamiento anterior de mandíbula es una maniobra alternativa para adelantar la mandíbula
y aliviar la obstrucción. El reanimador coloca los cuatro dedos detrás del ángulo de la mandíbula,
presionando hacia arriba y hacia delante. Con los pulgares abre ligeramente la boca del paciente
desplazando la barbilla hacia abajo.

4. Masaje cardiaco y ventilación:

Nos situaremos a un lado del paciente que permanecerá en decúbito supino y sobre una
superficie dura, e identificaremos el centro del tórax, localizamos el apéndice xifoides, medimos
dos dedos por encima y en esa zona es donde hacemos las compresiones. Aquí aplicaremos una
mano sobre la otra, mantendremos los brazos rectos. Comprimiremos en línea recta sobre el
esternón, utilizando el peso de nuestro cuerpo. Ejerceremos una presión para desplazar el
esternón unos 4‐5 cm, que luego retiraremos sin perder el contacto de nuestras manos con el
paciente. Después de cada compresión hay que dejar que el tórax se expanda completamente,
dedicando el mismo tiempo a la compresión y a la relajación, llevando un ritmo constante.
Después de 30 compresiones torácicas, aseguraremos la apertura de la vía aérea y realizaremos
dos insuflaciones. Esta secuencia es igual si hay uno o dos reanimadores.

Para la ventilación nos aseguraremos de que la cabeza esté ligeramente inclinada hacia atrás
y elevada la mandíbula (maniobra frente‐mentón). Con los dedos pulgar e índice de la mano que
se aplica en la frente cerraremos las fosas nasales de la víctima. Realizaremos una inspiración y
ajustaremos nuestros labios a su boca, asegurándonos un perfecto sellado en caso de aplicar
ventilación boca‐boca.

96 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Efectuaremos dos insuflaciones, cada una de las cuales deberá ascender y descender el tórax
de la víctima. Manteniendo la misma inclinación de la cabeza y tracción de la mandíbula,
retiraremos nuestra boca y abriremos las fosas nasales para facilitar la espiración pasiva,
comprobando el descenso de la caja torácica.

5. Obstrucción por un cuerpo extraño

La obstrucción brusca de la vía aérea por cuerpos extraños provoca un cuadro de asfixia que,
en el peor de los casos, desemboca en hipoxia, inconsciencia, apnea, paro cardiaco y muerte.

Si la obstrucción es parcial el paciente mostrará una gran agitación y tos, el gesto de llevarse
las manos a la garganta es universal. El reanimador no debe interferir con los intentos de
expulsar el cuerpo extraño mediante la tos, sino que debe animarlo a toser, seguidamente darle
tres golpes en la espalda con el sujeto ligeramente inclinado hacia delante.

Cuando la obstrucción es completa, el paciente no puede hablar ni toser y puede sobrevenir


un estado de inconsciencia, hay que realizar la maniobra de Heimlich cuyo objetivo es producir
un aumento de presión en el tórax, para que el aire salga con fuerza y sea capaz de expulsar el
motivo de la obstrucción.

La maniobra de Heimlich, cuando el paciente está consciente, se realiza con el paciente de pie
o sentado. El reanimador se sitúa detrás de la víctima, rodeando con sus brazos el abdomen de
ésta, de tal manera que coloca el puño con la parte del pulgar hacia dentro, por debajo del
esternón y del reborde costal, agarrándolo con la otra mano. Se realizan compresiones enérgicas
hacia arriba y hacia adentro.

La maniobra de Heimlich, en paciente inconsciente, se realiza con éste en decúbito supino. El


reanimador se sitúa sentado sobre los muslos del paciente y coloca sus manos entrelazadas sobre
el epigastrio, presionando hacia el tórax. Se repite cinco veces, con el objeto de aumentar la
presión en el abdomen y de forma indirecta la presión en el tórax.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 97


Notas 18
PRIMEROS AUXILIOS II

1. Quemaduras

Son lesiones producidas en los tejidos por el calor en sus diferentes formas o por sustancias
cáusticas o corrosivas.
Se pueden clasificar:

a) Según la profundidad:

1er Grado:
 Afectan a la epidermis.
 Producen eritema (enrojecimiento) de la piel.
 Un ejemplo son las quemaduras solares.

2º Grado:
 Afectan a la epidermis y dermis.
 Se caracterizan por la aparición de ampollas (flictenas) que contienen un líquido claro
en su interior.
 Curan cicatrizando por completo, a no ser que se compliquen con una infección.
 Quemaduras por el sol, la plancha, etc. pero más profundas que las de 1er grado.

3er Grado:
 Afectan a la epidermis, dermis e hipodermis y pueden afectar a músculos, nervios y
vasos sanguíneos.
 Se caracterizan por la aparición de una escara de color negruzco o castaño oscuro.
 Al curar dejan cicatrices. Muchas veces el tratamiento es el injerto de piel.

b) Según la extensión:

Para determinar la extensión de una quemadura, tenemos que calcular el porcentaje de


superficie corporal que está afectado.

Para eso utilizamos la “Regla de los 9” o de “Wallace”. Se trata de dividir el cuerpo humano
en 11 partes, de manera que cada una de ellas equivale al 9% de la superficie corporal y el 1%
restante a los genitales.

11 X 9% = 99%
+ 1%
‐‐‐‐‐‐‐
100%

98 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


c) Según el agente que las produce:

Por agentes químicos como ácidos o bases fuertes, que están con frecuencia en los productos
de limpieza.

Por el calor. Pueden ser líquidos calientes, llamas, sólidos calientes y el sol.

Por la corriente eléctrica. Aparte de los daños en la piel, producen muchos problemas en el
interior del organismo.

Por radiaciones nucleares.

¿Cómo actuar?

En una quemadura leve: (1er y 2º grado y menos del 10% de la superficie corporal).

‐ Poner la parte quemada bajo un chorro de agua fría hasta que cese el dolor.
No pinchar ni cortar las ampollas.
‐ Nunca aplicar pomadas, aceites, etc.
‐ Cubrir la zona con un paño limpio, una sábana o un apósito estéril.
‐ Si la víctima está consciente dar líquidos por vía oral.
‐ Si es necesario trasladarla a un centro sanitario.

En una quemadura grave:

‐ Valorar el estado general de la víctima y asegurar el mantenimiento de las constantes


vitales.
‐ Si la persona está ardiendo impedir que corra, apagar las llamas enrollándola en una
manta o abrigo.
‐ No apagar el fuego con extintores o productos químicos.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 99
‐ Como norma general, no quitar la ropa de la víctima, sobre todo si está adherida a la
piel, la rociaremos con abundante agua fría.
‐ Trasladar a la víctima al hospital.
‐ Si el desplazamiento es largo y el paciente está consciente, darle líquidos por vía oral,
pequeñas cantidades, pero con frecuencia.

En quemaduras eléctricas:

‐ Cortar la corriente eléctrica antes de tocar a la víctima. Si no se puede, la aislamos con


algún material que no sea conductor de la corriente, como un palo, papel de
periódico, plásticos, etc.
‐ Vigilar las constantes vitales y si es necesario realizar la RCP.
‐ Traslado urgente al hospital.

En quemaduras químicas:

‐ Retirar la ropa impregnada, para evitar el contacto del cáustico con la piel, a través de
la ropa.
‐ Lavar con agua abundante durante 15 ‐ 20 minutos.
‐ Cubrir con apósitos y trasladar al hospital.

Si la quemadura es en los ojos:

‐ Lavar con agua abundante los ojos.


‐ Vendar totalmente los ojos y trasladar al hospital.

2. Hemorragias

Es la salida de sangre fuera de los vasos sanguíneos, ya sean venas o arterias, originada por la
rotura de estos.

Podemos clasificarlas de dos formas:

Según el tipo de vaso que se ha roto:

 Hemorragias arteriales: la sangre es de color rojo vivo, sale a borbotones y sacudidas


por los latidos cardiacos.
 Hemorragias venosas: la sangre color oscuro, sale de forma continua y en mayor
cantidad que en las arteriales.
 Hemorragias capilares: la sangre es de color rojo vivo, sale en cantidad moderada y
fluye lentamente, se denomina en sábana.

Según el destino final de la sangre:

 Hemorragias externas: aquéllas que se acompañan de una herida en la piel, con lo que
la sangre se ve.
 Hemorragias internas: aquellas en las que la sangre no se ve porque va a parar a una
cavidad del organismo.

100 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


 Hemorragias exteriorizadas: aquellas en las que la sangre sale por alguno de los
orificios naturales. Diferenciamos las siguientes:

‐ Epistaxis o hemorragia nasal: la sangre sale por la nariz.


‐ Otorragia: la sangre sale por el oído.
‐ Hematemesis: cuando la sangre sale por la boca, y proviene del tubo digestivo. Puede
ser roja (parte alta del tubo digestivo) u oscura (del estómago).
‐ Hemoptisis: cuando la sangre sale por la boca y proviene del pulmón. Es de color rojo
y espumosa.
‐ Melenas: es la salida de sangre por el ano. Es sangre digerida (en el aparato digestivo)
de color negruzco.
‐ Rectorragia: salida por el ano de sangre roja no digerida de los últimos tramos del
tubo digestivo.

¿Cómo actuar?

En las hemorragias externas:

 Ayudar a tumbarse a la víctima para prevenir de una lipotimia.


 Aplicar presión directamente sobre la herida, tratando de aproximar los bordes entre
sí, con ayuda de apósitos limpios. Si se llena de sangre, sin quitar nunca los de abajo,
vamos colocando más apósitos encima. Se puede sujetar con un vendaje compresivo.
 Si se produce en un miembro, elevarlo con respecto al resto del cuerpo si no existe
fractura.
 Evitar las prendas que puedan comprimir la zona.
 Valorar la respiración y circulación. Si es necesario comenzar con la RCP.

En las hemorragias internas:

El problema es que como la sangre no se ve, no podemos saber si la hemorragia existe.


Debemos prevenir el shock hipovolémico.
Shock es el conjunto de signos y síntomas que aparecen por la disminución del aporte
sanguíneo a los tejidos, debido a la pérdida de sangre.

Signos y síntomas del shock:

‐ Alteración de la conciencia, estará semiinconsciente.


‐ Estado ansioso, nervioso.
‐ Pulso rápido y débil o imperceptible.
‐ Respiración rápida y superficial.
‐ Palidez de piel y mucosas.
‐ Sudoración fría y pegajosa, generalmente en manos, pies, cara y pecho.
‐ Hipotensión arterial.

¿Cómo actuar?

 Evitar que el herido se mueva.


 No darle nada de comer ni de beber.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 101
 Aflojar todo aquello que comprima al accidentado, a fin de facilitar la circulación
sanguínea.
 Intentar tranquilizar al herido.
 Taparlo para evitar la pérdida de calor corporal.
 Colocar al accidentado estirado con la cabeza más baja que los pies (posición de
Trendelenburg).
 Asegurar la permeabilidad de la vía aérea, valorar la respiración y circulación, si es
necesario comenzar con la RCP.
 Traslado urgente al hospital.

En las hemorragias exteriorizadas:

 Epistaxis:

‐ Hay que presionar externamente sobre el ala de la nariz que sangra.


‐ Taponar la fosa nasal con una gasa empapada en agua oxigenada.
‐ La cabeza no debe inclinar hacia atrás, para que no se trague la sangre.
‐ Si es necesario se traslada al hospital.

 Otorragia: puede ser debida a una rotura del tímpano o a una fractura de cráneo.

‐ Hay que facilitar la salida de la sangre, se coloca en posición lateral de seguridad (PLS)
con el oído sangrante hacia el suelo.
‐ Valorar la respiración y circulación, si es necesario comenzar con la RCP.
‐ Traslado al hospital correctamente inmovilizado.

 Hematemesis:

‐ Posición lateral de seguridad o decúbito supino, con ambas rodillas flexionadas y


cabeza ladeada.
‐ Traslado al hospital, guardando una muestra del vómito para que lo valoren.
‐ No dar nada de comer ni de beber.
 Hemoptisis:

‐ Posición de Fowler y las rodillas flexionadas.


‐ Traslado al hospital, guardando muestra del esputo.
‐ No dar nada de comer ni de beber.

 Melenas o rectorragias:

‐ Posición lateral de seguridad o decúbito supino, con ambas rodillas flexionadas.


‐ No dar nada de comer ni de beber.
‐ Traslado al hospital.

3. Heridas

Una herida es una lesión o traumatismo en un tejido, con el consecuente riesgo de


entrada de gérmenes, o de lesiones más graves en los tejidos que están alrededor, como

102 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


músculos, nervios, vasos sanguíneos, etc. Según el aspecto que presenten pueden ser de dos
tipos:

1. Cerradas: son lesiones por contusión resultantes del impacto con objetos romos, en las
que, a pesar de que la piel esté intacta, puede haber un gran aplastamiento de tejidos por
debajo de ella. Esto suele producir hemorragia interna, edema y hematoma.

2. Abiertas: son aquellas en las que la piel sí se rompe. Pueden ser de diferentes formas
según cómo se produzca la rotura de la piel:

 Abrasión o erosión: es el desprendimiento de la epidermis sin que estén afectadas las


demás capas de la piel.
 Corte: es la herida producida por objetos cortantes como cristales, latas, cuchillos,
etc., y en la cual los bordes de la herida son lineales. El sangrado suele ser abundante,
debido a la gran cantidad de vasos rotos.
 Desgarro o laceración: es producida por objetos con poco filo, pero suficiente para
desgarrar la piel y los tejidos cercanos. Los bordes de la herida son irregulares. El
sangrado es menor.
 Punción: es producida por objetos punzantes (clavos), por lo que el sangrado
dependerá de la zona donde se produzca.

Tratamiento de heridas leves:

Las heridas leves son pequeños cortes o rasguños, por lo que en ningún momento
peligrará la vida de la persona. Es importante prevenir las infecciones. Habrá que vigilar los signos
de infección: calor, dolor, hinchazón y enrojecimiento alrededor de la herida. Seguiremos los
siguientes pasos:

1. Preparamos el material:

‐ Apósito estéril y compresas de gasa


‐ Suero fisiológico
‐ Tijeras y pinzas
‐ Antisépticos (jabón líquido, povidona yodada)
‐ Esparadrapo antialérgico
‐ Vendas de distintos anchos

2. Nos lavamos las manos con cepillo y jabón antiséptico.

3. Tratamos la herida:

‐ Limpiamos la herida con un chorro de agua o con suero fisiológico, siempre de dentro
hacia fuera.
‐ Eliminamos los cuerpos extraños visibles, con una pinza, y cortar los trozos de piel
muerta con unas tijeras.
‐ Desinfectar la herida con un antiséptico.
‐ Si la herida no sangra ni rezuma, dejarla destapada para que no se maceren los tejidos
bajo el apósito.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 103


‐ Si la herida sangra o rezuma, se cubre y repetimos la cura cada vez que sea necesario,
o por lo menos una vez al día.
‐ Prevención del tétanos cuando sea necesario.

Heridas graves:

Las heridas graves son aquellas que comprometen la calidad de vida o la vida misma del
herido y deben ser tratadas por un médico.

¿Cómo actuar?

En general, cubrir la herida con compresas estériles o con un paño limpio y trasladar al herido
a un centro sanitario lo más rápidamente posible. Lo importante es detener la hemorragia y
prevenir las infecciones. No se debe intentar extraer ningún cuerpo extraño del interior de la
herida, ni aplicar ningún antiséptico.

Vamos a ver algunos casos concretos:

Heridas en el tórax:

 Aplicar una compresa estéril y un vendaje poco apretado.


 Evacuar al herido en posición de semisentado o acostado sobre el lado herido, con la
cabeza elevada.

Heridas en el abdomen:

 No intentar introducir el intestino si se ha salido por la herida.


 Proteger la herida con un paño muy limpio y mojado (no con compresas) y a la vez
colocar un vendaje poco apretado.
 Evacuar al herido en posición horizontal y con las piernas flexionadas.
 No dar agua ni alimentos, aunque los pida

Heridas en la boca:

 Colocar la cabeza inclinada hacia adelante para que salga la sangre y no pase a las vías
respiratorias.

Heridas en el ojo:

 Acostar al herido mirando hacia arriba.


 Pedirle que permanezca inmóvil, sin ladear la cabeza, y procurando no toser.

104 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 19
PRIMEROS AUXILIOS III

Los traumatismos en las extremidades pueden producir lesiones en huesos, articulaciones y


músculos. Las más frecuentes son:

1. FRACTURAS
2. LUXACIONES
3. ESGUINCES

1. Fracturas

Se dice que hay fractura ante la rotura de un hueso. Se clasifican en:

 COMPLETAS: cuando la línea de fractura comprende todo el espesor del hueso.


 INCOMPLETAS: cuando la línea de fractura no atraviesa todo el espesor del hueso,
denominándose entonces fisura.
 ABIERTA: la piel que está encima de la fractura se rompe y hay hemorragia externa.
 CERRADA: la piel está íntegra, pero se acompañarán de hemorragia interna.
 CON O SIN DESPLAZAMIENTO: según exista o no movimiento de un fragmento de
hueso con respecto al otro.
 TRANSVERSAS, OBLÍCUAS O ESPIRALES: en función de la dirección de la línea de
fractura.
 CONMINUTA: cuando se produce la rotura en múltiples fragmentos.
 EN TALLO VERDE: el hueso se rompe por un solo lado.

Síntomas típicos de las fracturas:

‐ Deformidad del miembro, dependiendo del tipo de fractura.


Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 105
‐ Impotencia funcional: es la incapacidad o limitación del movimiento.
‐ Edema de la zona y dolor intenso.
‐ Espasmo de los músculos alrededor de la lesión.
‐ Hematoma.

¿Cómo actuar?

 Si dudamos sobre la existencia de una fractura, actuar como si existiera.


 Destapar la zona para examinarla visualmente. No se deben quitar los zapatos o
desvestir al lesionado, hay que rasgar siempre la ropa.
 Almohadillar e inmovilizar con suavidad, en la misma posición en la que nos la
encontremos.
 Para inmovilizar bien una fractura, hay que hacerlo desde una articulación por encima
de la fractura, a otra por debajo de la misma. Por ejemplo, si la fractura se produce en
el fémur, la férula debe sobrepasar la articulación de la cadera y la rodilla.
 Las férulas o tablillas se sujetan con vendas. Para introducirlas no se debe levantar la
pierna, sino que se introducen por los huecos naturales, como por ejemplo la curva de
la rodilla o la del tobillo.
 Nunca se debe enderezar el miembro fracturado.
 Quitar anillos, relojes y pulseras colocados en la zona fracturada.
 Evitar movimientos y transporte sin inmovilizar antes, salvo peligro inminente.
 Controlar las hemorragias externas.
 Si la fractura es abierta, pondremos sobre la herida gasas estériles húmedas o un paño
limpio.
 Traslado a un hospital.

2. Esguinces y luxaciones

Son lesiones producidas en las articulaciones.

El esguince es la distensión o desgarro de los ligamentos que forman la articulación.

Síntomas:

‐ Dolor intenso
‐ Inflamación de la zona
‐ Impotencia funcional más o menos grave, es decir imposibilidad de realizar los
movimientos habituales de esa articulación.
‐ Equimosis

El esguince más frecuente es el de tobillo.

¿Cómo actuar?

 Inmovilizar la articulación afectada.


 Levantar la extremidad y mantenerla en reposo.
 Aplicar frío local, compresas o hielo.

106 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


La luxación es el desencajamiento de la articulación producida por la distensión o por la
rotura de los ligamentos, es decir es la salida del hueso de su sitio.

Síntomas:

‐ Dolor intenso
‐ Inflamación
‐ Impotencia funcional muy manifiesta. Es decir, los movimientos son prácticamente
nulos.
‐ Deformidad. Puede haber cierto alargamiento o acortamiento del miembro afectado.

Las luxaciones más frecuentes son las de hombro, pulgar, codo, rodilla y mandíbula.

¿Cómo actuar?

 Inmovilizar la articulación afectada tal y como está, sin intentar colocarla.


 Aplicar frío local, compresas o hielo.
 Traslado a un centro sanitario.

3. Traumatismos especiales

1. EN EL CRÁNEO: son lesiones muy graves porque pueden afectar a los centros vitales y dejar
secuelas importantes o incluso la pérdida de la vida.

Síntomas:

‐ Dolor
‐ Somnolencia
‐ Alteración de la consciencia
‐ Vómitos repetidos en escopetazo
‐ Epistaxis
‐ Otorragia

¿Cómo actuar?

 Mantener a la víctima abrigada.


 Colocar a la víctima en PLS y anti Trendelemburg.
 Hay que movilizarla en bloque.
 Vigilar las constantes vitales.
 Trasladarla a un centro sanitario.

2. EN LA COLUMNA: una lesión ósea de columna puede ir acompañada de un daño en la


médula espinal y puede ocasionar importantes secuelas.

Síntomas:

‐ Dolor
‐ Trastornos en la respiración
‐ Parálisis
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 107
‐ Paresias (hormigueos)
‐ Pérdida de sensibilidad

¿Cómo actuar?

 Vigilar las constantes vitales.


 No mover al paciente. Si es necesario hay que hacerlo en bloque y por personal
experimentado.
 Inmovilizarlo antes de trasladarlo.
 Trasladarlo sobre una superficie rígida y plana.

4. Técnicas de inmovilización

La finalidad de estas técnicas es la de inmovilizar la zona lesionada a fin de que esté en reposo
completo hasta su traslado a un centro hospitalario. Además, contribuye al alivio del dolor y a la
prevención de deformidades.

Los métodos utilizados para la inmovilización son:

a) Vendajes
b) Férulas
c) Yesos (no se usan en primeros auxilios)

a) VENDAJES

Una venda es una tira de gasa o tejido similar enrollada sobre sí misma que se emplea para
sujetar las piezas de un apósito o para comprimir una parte del cuerpo.

Un apósito son los medios protectores que se aplican sobre una herida o lesión para
mantenerla aislada del medio que la rodea.

Una venda se compone de las siguientes partes:

 Cabo inicial
 Cabo terminal
 Bordes laterales
 Cuerpo, rollo o globo

Existen diferentes anchos y tipos de vendas:

‐ De gasa simple
‐ De papel
‐ De algodón (para cubrir la zona a enyesar)
‐ Elástica (para esguinces, etc.)
‐ Adhesiva (para fijar apósitos, inmovilizar...)

Un vendaje es el resultado que se obtiene al envolver o sujetar una parte del cuerpo que está
lesionada. Pueden ser hechos con una venda, pañuelo o con fajas, manguitos, medias elásticas,
etc. Sus funciones son:
108 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
‐ Fijar apósitos y férulas.
‐ Inmovilizar y mantener un miembro en una determinada posición.
‐ Ejercer presión para contener hemorragias.
‐ Favorecer la circulación de la sangre de las extremidades hacia el corazón.
‐ Impedir la salida de una víscera de los orificios naturales o artificiales
‐ Aumentar la temperatura de la zona.
‐ Mantener la asepsia.

Técnica de vendaje

 Colocar la zona a vendar en la posición que tiene que mantenerse, para impedir
deformidades, molestias y facilitar la circulación sanguínea en esa zona.
 Colocarse enfrente de la región que se va a vendar.
 Se sujetarán bien el extremo inicial y el terminal de la venda, comenzando con unas
circulares para fijar la venda.
 Se vendará de izquierda a derecha y con el cuerpo de la venda vuelto hacia arriba, es
decir que la cara externa de la venda esté en contacto con la región a vendar.
 Se vendará desde la zona distal a la proximal para facilitar la circulación sanguínea.
 La longitud, el ancho de la venda y el número de vueltas dependerán de la superficie a
vendar.
 Las vueltas del vendaje deberán superponerse cubriendo por lo menos la mitad del
ancho de la vuelta anterior.
 La venda se puede fijar con un anudamiento hecho con la misma venda o con
esparadrapo.
 Todo vendaje se aplicará con suavidad y sin sacudidas.
 La presión del vendaje ha de ser uniforme en toda su longitud.

Vigilancia de los vendajes

La frecuencia con que se cambian los vendajes depende de las necesidades del paciente y
de su evolución. Tendremos que vigilar lo siguiente:

‐ Signos de trastorno circulatorio como cianosis por disminución del riego sanguíneo.
‐ Dolor
‐ Edema
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 109
‐ Hemorragias, manchas o presencia de exudado
‐ Mal olor
‐ Fiebre

Si se presentan estos síntomas, habrá que consultar con el médico.

b) FÉRULAS

Son instrumentos que sirven para inmovilizar los miembros traumatizados y evitar que los
huesos se desplacen de su posición fisiológica. Cuando hablamos de primeros auxilios, tenemos
que utilizar materiales como revistas, periódicos enrollados, tablillas e incluso partes del propio
cuerpo del paciente. Por ejemplo, para inmovilizar una pierna podemos utilizar la otra, luego se
fija con vendas, pañuelos, telas, etc.

c) YESOS

Los vendajes de yeso se utilizan para inmovilizar una determinada zona del cuerpo que ha de
mantenerse en reposo completo, y no someterse a las fuerzas de tracción de los músculos
durante cierto tiempo. Las características del yeso (facilidad de moldeado, rapidez en el fraguado
y rigidez posterior) lo hacen idóneo para esta función. Se realizan en centros sanitarios.

Cuidados del paciente con yeso:

‐ Mantener la extremidad elevada colocando cojines o almohadas.


‐ Detectar los signos de mala circulación y de posible lesión nerviosa observando y
vigilando la zona distal del yeso:

 Coloración de los dedos para detectar posible cianosis o eritema.


 Temperatura
 Sensibilidad
 Movilidad
 Hinchazón o edema

‐ Detectar la aparición de mal olor que proceda de la zona enyesada, pues puede
significar infección.
‐ Prevenir la aparición de escaras.
‐ Favorecer que el paciente movilice las partes no incluidas en el yeso (moviendo los
dedos, muñeca, tobillo, etc.)
‐ En niños pequeños y pacientes incontinentes, proteger el borde del yeso que rodea
las nalgas, si el yeso llega hasta esa zona.
‐ No introducir ningún objeto entre el yeso y la piel.
‐ Evitar mojar el yeso.
‐ Cambiar la ropa de la cama frecuentemente para evitar humedad debajo del yeso,
eliminando de ella los restos de yeso o cualquier otra sustancia que podrían irritar la
piel del paciente.
‐ Usar de almohadas o cualquier dispositivo para mantener la buena alineación
corporal.

110 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


‐ Realizar ejercicios como contraer y relajar los músculos de la extremidad enyesada,
para conservar el tono muscular de la misma. Se llaman ejercicios isométricos. En
estos ejercicios no movemos la articulación.

5. Traslado de accidentados

Cuando hay un accidente, es muy importante cómo se traslada a la víctima, pues de esto
depende muchas veces su futuro y su supervivencia. Hay que valorar el estado de la víctima y los
medios que tenemos a nuestro alcance para poder realizar un traslado seguro.

Un traslado incorrecto puede:

‐ Agravar el estado general.


‐ Provocar lesiones vasculares o nerviosas.
‐ Convertir fractura cerrada en abierta, incompleta en completa.
‐ Provocar mayor desviación de la fractura.

Debemos tener en cuenta que:

 El lugar por el cual se va a realizar el traslado no tenga obstáculos. Evitaremos más


accidentes.
 Los traslados, cuando no tenemos los medios oportunos, serán siempre para trayectos
cortos.
 Si la persona está consciente, no tienen lesiones graves y hay que atravesar una zona
estrecha, o subir o bajar escaleras, se puede utilizar una silla.
 También se puede trasladar cargada al hombro o en brazos.

 Se puede trasladar por arrastre, tirando de las axilas de la víctima hacia atrás.
 Traslado por apoyo. Si está consciente y puede caminar, la apoyaremos sobre nuestro
hombro, pasamos su brazo por detrás de nuestro cuello, cogiéndole la muñeca con
una mano y lo sujetamos por la cintura con la otra.
 Traslado por silla a cuatro manos. Los brazos de la víctima se ponen en el cuello de los
socorristas.
 Traslado en bloque o tabla.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 111


Notas 20
PRIMEROS AUXILIOS IV

1. Intoxicaciones

Las intoxicaciones son aquellas situaciones de emergencia que se producen como


consecuencia de la entrada de tóxicos en el organismo.

Se puede definir tóxico como cualquier sustancia que, en cantidades pequeñas, produce
daños a los seres vivos. Pero hay sustancias que administradas en grandes dosis también
producen intoxicaciones.

Hay tóxicos naturales y químicos. Se pueden encontrar en estado sólido, líquido y gaseoso.
Existen cuatro vías de entrada fundamentales:

 Ingestión: por la comida y la bebida.


 Inhalación: a través de las vías respiratorias.
 Absorción: a través de la piel.
 Inyección: inoculando la sustancia, bien en los tejidos corporales, bien en la sangre.

Los objetivos generales en el tratamiento de una intoxicación son:

‐ Detener el aporte de tóxico.


‐ Evacuar el tóxico cuando sea posible y esté indicado.
‐ Neutralizar el tóxico.

¿Cómo actuar?

En una intoxicación por ingestión:

 Tratar de identificar el tóxico, anotar su nombre comercial y el de las sustancias que lo


componen, cantidad ingerida y tiempo transcurrido. Conservar los envases y
productos que se encuentren junto al paciente, para mostrárselos al médico.
 Llamar al Instituto Nacional de Toxicología al teléfono 91 562 04 20 (operativo las 24
horas del día) y seguir estrictamente las instrucciones que nos indiquen.
 No administrar nada por boca si el paciente está inconsciente.
 Si está inconsciente colocarlo en posición lateral de seguridad.
 Neutralizar el tóxico si la víctima está consciente, dando de beber un antídoto
universal o agua albuminosa (seis claras de huevo diluidas en un litro de agua). En el
caso de que se conozca el tóxico y se disponga del antídoto específico (leche, limón,
vinagre, según sea el caso), entonces lo usaremos, previa confirmación telefónica
facultativa.
 Para impedir que se absorba más cantidad y facilitar su eliminación, lo más sencillo es
favorecer el vómito. Esto se puede hacer siempre y cuando el paciente esté

112 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


consciente y cuando la intoxicación no se haya producido por ácidos, álcalis o
sustancias corrosivas. En estos casos está contraindicado, porque el vómito causaría
más daños, al volver a pasar el cáustico por el esófago hacia arriba. El vómito se
induce estimulando la faringe con un depresor lingual, un palito romo o con el mango
de una cuchara.
 Vigilar las constantes vitales y, si es necesario, iniciar las maniobras de reanimación.
 Tranquilizar y mantener abrigada a la víctima.
 Traslado a un centro hospitalario.

ALGUNAS NORMAS DE PRECAUCIÓN

 No dejar los medicamentos y los productos de limpieza al alcance de los niños.

 Utilizar envases que los niños no puedan abrir.

 No usar recipientes de uso alimentario para introducir sustancias tóxicas.

 Etiquetar correctamente todos los productos.

 Lavar muy bien las frutas y verduras para evitar la intoxicación por insecticidas.

 No consumir productos de fabricación casera que carezcan de control sanitario.

 Revisar regularmente la instalación de gas.

 No tapar las rejillas de ventilación.

 No mantener el coche en funcionamiento en el interior de locales cerrados.

En una intoxicación por inhalación:

 Sacar a la víctima al aire libre.


 Si es posible impedir que sigan saliendo los gases o vapores.
 Si hay que entrar en un sitio con humo abundante, olor a gas, etc., hay que cubrirse la
boca y la nariz con un pañuelo mojado.
 Si el humo es muy denso, hay que entrar agachados o arrastrándose por el suelo.
 No encender nunca fósforos, mecheros, ni manipular los interruptores eléctricos.
 Vigilar las constantes vitales y, si es necesario, iniciar las maniobras de reanimación.
 Trasladar al paciente a un centro hospitalario.

En una intoxicación por absorción:

 Quitar las ropas de paciente.


 Lavar la zona de piel contaminada, abundantemente, con agua y jabón.
 Si sufrió una impregnación de polvo del producto, cepillar antes de mojar.
 Los ojos se lavan sólo con agua.
 Trasladar al paciente a un centro hospitalario.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 113


2. Otras urgencias

LIPOTIMIA:

Es la pérdida súbita del conocimiento por una disminución pasajera del suministro de sangre
al cerebro. Se produce un estancamiento de la sangre en los miembros inferiores.

Se acompaña de mareos, sudoración, palidez, náuseas, pérdida de fuerza, hipotensión, pulso


lento, e incluso pérdida de conocimiento y caída al suelo. Los factores desencadenantes son el
calor excesivo, las aglomeraciones o el ayuno prolongado.

¿Cómo actuar?

 Sentar a la víctima con la cabeza apoyada sobre las rodillas. Si es posible, es mejor
tumbarla, colocando los pies más altos que la cabeza.
 Colocarlo en un lugar fresco y sombreado.
 Ponerlo en posición de seguridad para evitar la aspiración de vómitos, por si se
producen.
 Cuando esté consciente darle pequeños sorbos de agua.
 Aleja a los curiosos.

PICADURAS:

Son heridas pequeñas y penetrantes ocasionadas por insectos, arañas, escorpiones y


algunos seres marinos. Generalmente son leves, produciendo inflamación, enrojecimiento y
prurito de la zona lesionada.

¿Cómo actuar?

 Extraer, si es posible, el aguijón, utilizando unas pinzas.


 Aplicar una compresa encima de la picadura con amoniaco rebajado, vinagre o hielo.
 Si hay dolor persistente o hinchazón, buscar ayuda médica.
 En caso de picadura en el interior de la boca, acudir inmediatamente a un centro
hospitalario, haciendo chupar hielo a la víctima durante el traslado.
 Vigilar las posibles alteraciones de las constantes vitales en los casos más graves.
 Las picaduras pueden ser graves cuando son múltiples, afectan a la cavidad
bucofaríngea o la persona es hipersensible. Algunos individuos son especialmente
sensibles al veneno de una picadura, produciéndoles hinchazón alrededor de la cara y
de los ojos, además del propio de la zona afectada, dificultad para respirar y aparición
de shock anafiláctico. En estos casos habrá que:
‐ Trasladar urgentemente a la víctima a un centro hospitalario.
‐ Conservar libres las vías respiratorias.
‐ Vigilar el pulso y la respiración, aplicando si es preciso la reanimación cardiopulmonar.

HIPOGLUCEMIA:

Es la disminución de los niveles de glucosa en sangre, por debajo de 50‐60 mg/100ml.

114 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Puede ser consecuencia de un ayuno muy prolongado o un fallo en la administración de
insulina en los pacientes con diabetes mellitus.

Sus síntomas son:

‐ Nerviosismo y angustia
‐ Sudor frío
‐ Temblores
‐ Polifagia (hambre excesiva)
‐ Confusión y desorientación
‐ Pérdida de memoria
‐ Visión borrosa
‐ Cansancio injustificado
‐ Mareos
‐ Puede llegar al coma

¿Cómo actuar?

 Si el paciente está consciente, le daremos glúcidos de absorción rápida:


 Líquidos muy azucarados: zumos de frutas azucarados o simplemente agua con azúcar
 Fruta, dulces o azúcar
 Traslado a un centro hospitalario.

EFECTOS DEL CALOR:

1. Moderados, como el agotamiento por calor, se debe a la pérdida de agua y sal, también
puede producirse por un ataque de diarrea y vómitos.

Síntomas: El paciente está agotado y débil, piel húmeda, pulso y respiración rápidos, la
temperatura del cuerpo por lo general no se eleva mucho.

¿Cómo actuar?

 Acostar a la víctima en un lugar fresco.


 Si no se ha desmayado, darle suero por vía oral, o bien disolver una cucharadita de
azúcar y media de sal en medio litro de agua.

2. Graves, como la insolación, es consecuencia de la exposición a temperaturas ambientales


muy elevadas y humedad.

Síntomas: La víctima se siente caliente y puede tener dolor de cabeza, a veces hay pérdida
repentina de la conciencia, la piel está caliente, seca y enrojecida, la temperatura puede llegar a
400C o más, el pulso es rápido.

¿Cómo actuar?

 Acostarlo en un lugar fresco.


 Mojarle todo el cuerpo con agua fresca, no helada. Esto se facilita envolviéndolo en
una sábana y manteniendo la sábana mojada.
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 115
 Si la víctima está inconsciente ponerla en posición de seguridad.
 No es aconsejable dar de beber hasta que la temperatura haya descendido por debajo
de 380C, ya que la pérdida súbita de conciencia puede originar vómitos.

EFECTOS DEL FRÍO:

1. Locales, como la congelación. Afectan con más frecuencia a nariz, orejas, pies y manos. La
existencia de humedad e inmovilidad junto con el frío intenso favorecen su aparición. En
pocos segundos puede haber daño superficial. Si se congelan tejidos más profundos
debajo de la piel, las células pueden morir y el riego sanguíneo se puede afectar de
manera permanente con la aparición de gangrena.

Síntomas: dolor progresivo con entumecimiento, incapacidad para mover la parte afectada,
la piel se llena de manchas o bien tiene una palidez extrema, fatiga, somnolencia,
desvanecimiento y puede llegar a la muerte.

¿Cómo actuar?

 Llevar a la víctima a un refugio y acostarla.


 Retirar las prendas húmedas, aflojar cualquier prenda que comprima.
 Abrigarlo con mantas.
 No se debe frotar la zona congelada.
 Baño con agua tibia, nunca calentar bruscamente con agua caliente.
 Si está consciente, dar bebidas calientes y azucaradas.
 No dar alcohol ni tabaco.
 Reanimación cardiopulmonar si es necesario.
 Traslado a un centro hospitalario.

2. Generales, como la hipotermia. La moderada será entre 30 y 350C, la hipotermia profunda


está la temperatura por debajo de 300C.

Síntomas: habrá sensación de frío intenso, palidez y cianosis de las extremidades,


estremecimiento y temblores que llegan a ser incontrolables, desorientación, pulso lento,
respiración rápida, inconsciencia y muerte.

¿Cómo actuar?

 Acostarla.
 Abrigarla con mantas.
 Quitarle la ropa si está mojada.
 Si está consciente se le podrá dar bebidas calientes.
 Nunca dar alcohol.
 Trasladarla a un centro sanitario.

116 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


3. El botiquín en el domicilio

Es imprescindible tener en casa un botiquín con una serie de requisitos mínimos para ser
utilizado en los casos de accidente doméstico. Para este fin, se puede utilizar una caja especial,
un armario, un maletín o cualquier otro recipiente que se considere apropiado, donde se pueda
guardar todo lo preciso con seguridad. Debe contener lo necesario para hacer frente a las
situaciones que más frecuentemente se presentan en nuestro hogar, por lo tanto, su contenido
puede variar de un domicilio a otro.

Para estar bien preparado, el botiquín debe tener lo siguiente:

1. Material de cura: es fundamental en el botiquín y se utiliza para controlar las


hemorragias, limpiar heridas, cubrir quemaduras. También es muy útil para prevenir la
contaminación y la infección.

 Gasas estériles
 Compresas estériles (mejor las de paquetes individuales)
 Vendas elásticas y de gasa de diferentes anchos
 Esparadrapo
 Algodón
 Tiritas de diferente tamaño

2. Antisépticos: este tipo de sustancias sirven para prevenir la infección en aquellos casos en
los que se ha producido una lesión o herida.

Hay diferentes en el mercado:


 Povidona yodada
 Clorhexidina
 Alcohol de 960
 Agua oxigenada
 Jabón antiséptico
 Suero fisiológico

3. Medicamentos: en general los medicamentos requieren prescripción médica, pero en un


botiquín casero podemos tener:

 Analgésicos, como el ácido acetilsalicílico, ibuprofeno, o paracetamol.


 Antihistamínicos, para reacciones alérgicas leves.
 Pomadas para picaduras de insectos o quemaduras leves.
 Pomada o gel para inflamaciones leves
 Antiácidos.
 Sobres de suero oral.

4. Otros materiales:

 Tijeras de punta roma.


 Termómetro.
 Pinzas.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 117


 Guantes estériles.
 Linterna y lupa.
 Mantenimiento del botiquín:

Hay que ponerlo en un sitio seguro, accesible y conocido por los habitantes de la casa, fuera
del alcance de los niños.

Debe estar en un lugar fresco, seco y oscuro, para que los medicamentos no se estropeen.
Fuera del baño y de la cocina.

Debe tener una lista de su contenido y de los teléfonos de urgencia, pegada en la puerta o
tapa.

Hay que revisarlo con regularidad, para controlar las fechas de caducidad.

Cada vez que se agote algo, hay que reponerlo.

Siempre que usemos los materiales, hay que limpiarlos y desinfectarlos antes de volver a
guardarlos.

118 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Notas 21
TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN
Y APOYO EMOCIONAL

Las situaciones de emergencias y catástrofes acompañan desde siempre a la historia de la


humanidad. Las consecuencias sobre la salud física de las personas implicadas son conocidas,
destinándoseles importantes recursos (humanos y económicos); sin embargo, los efectos sobre la
salud mental de las poblaciones afectadas han sido menos atendidos.

La Psicología de la Emergencia surge como una manera de responder a esa situación y se


define como el estudio del comportamiento humano antes, durante y después de las situaciones
de emergencia.

Un evento no es por sí mismo traumático, que lo sea dependerá de condiciones subjetivas y


personales del afectado. Algunas situaciones son traumatogénicas, es decir, que por sus
características pueden provocar efectos adversos en la salud psicofísica de las personas.

Un incidente será crítico cuando desborde la capacidad de afrontamiento del individuo a raíz
de la interrupción “temporaria” de sus recursos adaptativos, provocando reacciones: físicas
(cansancio, taquicardia, sudoración, etc.), cognitivas (confusión, falta de concentración,
rumiación, etc.), emocionales (tristeza, culpa, irritabilidad, etc.) y de comportamiento
(aislamiento, hiperactividad, trastornos del sueño etc.).

Estas reacciones iniciales se consideran “normales”, por ello, en las intervenciones de las
primeras etapas de las crisis no se habla de “pacientes” sino de “afectados”.

Según el momento en el que se intervenga y el tipo de ayuda ofrecida, se distinguen:

 Las Intervenciones de primera respuesta: brindadas inmediatamente después de


acontecido el evento traumatogénico (primeras 72 horas). Pueden ser impartidas por
personas que no necesariamente sean profesionales de la salud pero que se han
entrenado y formado en la temática. Apuntarán a restablecer el equilibrio emocional
facilitando la activación de recursos de afrontamiento.
 Las intervenciones de segunda respuesta: llevadas a cabo por profesionales de la salud
mental.

La pandemia de COVID 19 que afecta a la población mundial en este 2020 puso de manifiesto
la urgencia de contar con profesionales que pudieran intervenir adecuadamente en las etapas
iniciales de la crisis sanitaria.

A raíz del ritmo vertiginoso de los acontecimientos (contagios y muertes), se vio la necesidad
de crear dispositivos de atención, algunos de ellos telefónicos y/o virtuales, destinados a prevenir
y paliar los indicadores de ansiedad y estrés evidenciados. En primer lugar, se abocaron a asistir
al personal de salud afectado a la pandemia; pero a medida que se fueron investigando las
Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 119
diversas consecuencias psicológicas acaecidas en la población general se sumaron otros grupos
de destinatarios: niños, adolescentes, adultos mayores, personas con necesidades especiales, etc.

Intervenciones de Primera Respuesta (PAP/ PAE): Son intervenciones de ayuda y soporte


emocional que se implementan con las personas que acaban de sufrir el impacto de una noticia,
un accidente, o que han sido víctimas de un atentado o vivido una catástrofe.

Constituyen la primera atención que recibirán en las primeras fases de una situación de crisis
El objetivo primordial será protegerlos de sufrir daños mayores evitando la revictimización,
reduciendo las complicaciones, buscando la recuperación, promoviendo el funcionamiento
adaptativo y las habilidades de afrontamiento para lidiar con lo sucedido.

Las metas de las intervenciones de primera respuesta son:

 Detener el proceso agudo de descompensación psicológica, aliviando las


manifestaciones sintomáticas y el sufrimiento.
 Estabilizar al individuo y protegerlo de estrés adicional, reduciendo los sentimientos
de anormalidad o enfermedad.
 Evitar complicaciones adicionales.
 Restaurar las funciones psíquicas y readaptar a la persona a las nuevas condiciones
tan rápido como sea posible.
 Prevenir y mitigar el impacto del estrés postraumático.
 Facilitar u orientar la asistencia profesional a mediano o largo plazo si fuera necesario.

La gestión de una crisis incluye 3 momentos claves: Antes, Durante y Después.

El “Antes”, se refiere a todas las actividades de preparación, capacitación y entrenamiento


(físico y emocional) del equipo profesional.

El “Durante”, consiste en la aplicación de los PAP/PAE propiamente dichos, que apuntan a


disminuir el impacto que la crisis conlleva.

El “Después”, (finalizada la intervención) estriba en la implementación de las técnicas de


cuidados y prevención de los afectados, y del autocuidado del equipo.

Existen protocolos que detallan secuencias de cada actuación. Consisten en procedimientos


consensuados que ante las situaciones de urgencia simplifican el accionar, facilitando la
intervención, la toma de decisiones y la protección del equipo.

Para comprender adecuadamente la aplicación de los PAP/ PAE y su efectividad, es preciso


entender al ser humano como una totalidad biopsicosocial.

El ser humano en situaciones normales responde integrando cognición y emoción, es decir


responde afectivamente y a la vez comprende, razona y coordina la acción.

En momentos de estrés agudo, la amígdala (encargada de procesar y almacenar las


emociones) se sobre activa, la nueva información sensorial “excesiva” no puede acceder a los
circuitos de memoria y asociación; produciéndose una disociación temporal.

120 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Pasa a primar la esfera emocional por sobre la cognición y el afectado pierde la posibilidad de
discernir con claridad mensajes, retener información y operar asertivamente.

La preparación profesional y el entrenamiento permiten un aprendizaje de respuestas


adaptativas que posibilitan la inhibición de las respuestas emocionales dando prioridad a aquellas
que permitan el manejo exitoso de la tarea.

1‐ Clasificación de Víctimas:

Para la distribución de los recursos de asistencia de manera apropiada se deben identificar


todos los niveles de las víctimas implicados.

 Víctimas Primarias: personas que se encontraban ubicadas en el epicentro del


desastre (heridos, fallecidos e ilesos).

 Víctimas Secundarias: familiares y amigos cercanos de las víctimas primarias. Se


calculan unas 10 personas afectadas directas por cada víctima de primer nivel.

 Víctimas de Tercer Nivel: personal que interviene en el rescate y la emergencia


(médicos, bomberos, psicólogos, personal sanitario, etc.).

 Víctimas de Cuarto Nivel: comunidad afectada (por inmediata cercanía).

 Víctimas de Quinto Nivel: personas implicadas de manera indirecta. Se ha verificado la


presencia de reacciones de miedo, inquietud y angustia en sujetos que vieron
imágenes de desastres sin haber estado presentes en los mismos.

El reconocimiento como víctimas permite otorgarles ayuda y fundamentalmente diseñar


medidas preventivas tendientes a la reducción del número de estas.

El proceso por el cual se identifican los afectados que se encuentren en mayor riesgo de
desarrollar trastornos mentales se conoce como Triage Psicológico. Se coloca una etiqueta o
pulsera (color rojo, amarillo o verde) a los asistidos que luego de la evaluación se determine que
requieran prioridad de atención.

2‐ Previo a la aplicación:

Cada integrante del equipo deberá evaluar si está en condiciones de participar.

Como primer paso, el personal de asistencia deberá ponerse al servicio de quienes estén
coordinando la tarea, trabajar de forma integrada y subordinada a ellos. Se obtendrá la
información necesaria sobre el lugar disponible para trabajar, datos sobre lo sucedido y sectores
donde se brinden los servicios esenciales. Se identificarán a las personas que requieran
asistencia. Siempre que sea posible se las agrupará respetando pautas culturales, tradiciones y
necesidades especiales de cada grupo (niños, adolescentes, adultos mayores o personas con
necesidades especiales).

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 121


Los PAP/PAE se aplican fuera de la zona donde ha tenido lugar el suceso, en un espacio
seguro lo más confortable posible (protegido de la vista y sonidos del escenario primario) para
cuidar a las personas de una reexposición innecesaria.

3‐ Secuencia de implementación de los PAE/PAP:

El primer contacto con los afectados resulta fundamental. Será importante solicitar permiso
para hablarle, presentarse, explicitando el nombre, rol y objetivo de la intervención a realizar. Se
deberá informar que la presencia del personal PAE tiene como objetivo brindar ayuda,
garantizando la mayor privacidad posible.

Se hablará pausadamente, utilizando frases cortas (respondiendo por ej. a: qué, quién, cómo,
cuándo y dónde). Los aspectos no verbales de la comunicación son fundamentales para lograr
confianza.

Preguntar el nombre y siempre referirse utilizándolo. La actitud deberá ser calma y tolerante,
estableciendo contacto visual y entendiendo que los afectados podrían tener dificultad en la
comprensión y la regulación emocional. Se implementarán técnicas tendientes a estabilizar a las
personas en shock, que le permitirán lograr cierta tranquilidad y se atenderán necesidades
básicas (comida, bebida, ayuda médica, provisión de información, etc.).

Será fundamental brindar toda la información disponible, el desconocimiento aumenta la


confusión e incrementa el malestar.

Las comunicaciones se transmiten a adultos. Si se requiere asistir a menores se deberá pedir


autorización.

Está contraindicado tener un comportamiento intrusivo, mostrarse ansioso o irritable, hacer


falsas promesas, tener una actitud moralista, confrontar creencias, etc.

Para promover la autoeficacia se animará a las personas a identificar sus necesidades y se


colaborará ayudándolos a establecer las prioridades, facilitando herramientas que les permitan
recuperar el control de sus vidas.

Se tomarán las medidas pertinentes para ayudar a establecer conexión con las redes de
apoyo, haciendo los esfuerzos necesarios para reunir a los integrantes de las familias.

Se brindará información psico‐educativa que normalice las reacciones físicas y psicológicas


que se pudieran registrar. Se recomienda entregarlas por escrito. Se facilitarán datos de los
recursos disponibles de atención (oficiales y extraoficiales) y se hará formalmente la derivación
en caso de haberse evaluado su necesidad. Si un afectado no lograra reequilibrarse
mínimamente, se interrumpirá el trabajo con él, para preservar la integridad y calma necesarias
para el trabajo del equipo.

Síntesis de la secuencia:
 Establecimiento de contacto y presentación.
 Brindar alivio, protección y contención.
 Recogida de información (identificando necesidades inmediatas y preocupaciones).
 Brindar asistencia práctica (para paliar necesidades).
122 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
 Establecer conexión con las redes de apoyo (primaria y red comunitaria).
 Provisión de pautas de afrontamiento.
 Conexión con servicios externos.

4‐ La comunicación de “malas noticias”:

Esta situación siempre implica una carga emocional para los involucrados.

Se cuidarán los aspectos legales en lo concerniente a qué se dice y a quién se lo dice.


Los profesionales deberán seguir un protocolo estipulado:

 Contar con información clara y certera de lo que se debe comunicar. No anticiparse a


brindar información que no esté confirmada.
 Corroborar la identidad de la/s personas con las que se tiene que hablar.
 Presentarse, dando nombre, explicando tareas y funciones, pedir los respectivos
nombres a las personas y dirigirse a ellos usándolos en todo momento.
 Buscar un lugar lo más acogedor y privado que sea posible.
 Contar con material auxiliar (Pañuelos de papel, agua, sillas, teléfono, etc.).
 Con actitud empática se procederá primero a preguntar por la información que las
personas posean, de esta manera podrán aclararse informaciones falsas o
distorsionadas que pudieran circular.
 Se brindará la información pertinente evitando dar detalles innecesarios o falsas
esperanzas.
 Al notificar una muerte, debe hacerse de manera clara, sin usar metáforas o
referencias indirectas.

Se deberá permanecer a disposición el tiempo que sea necesario. La información siempre


aporta calma y colabora con la recuperación del control.

Existe consenso sobre una secuencia de reacciones esperables ante la comunicación de


noticias que implican un duelo por hacer, conocerlas permite comprender y acompañar
adecuadamente a los asistidos en cada una de ellas.

 Etapa de Negación y shock: surge de inmediato, como intento de amortiguar el


impacto de la noticia. La información no se acepta y se niega. Se la considera una
respuesta normal en los inicios del duelo, pero permanecer en esta etapa es
perjudicial, ya que impide la aceptación de lo sucedido.
 Etapa de Rabia: la persona reconoce lo sucedido, pero no lo acepta, presenta un
comportamiento hostil con el ambiente, la ira es el sentimiento predominante. Es
fundamental comprenderlo como parte del proceso y no juzgar a la persona por
ciertas reacciones emocionales que pudieran resultar inadecuadas.
 Etapa de la Negociación: se acepta parcialmente lo acontecido, pero se necesita algo a
cambio. Se desea volver a la situación previa al acontecimiento como intento de
aliviar el sufrimiento.
 Etapa de Depresión: se comprende y acepta lo sucedido con profundo dolor. Son
frecuentes los síntomas de desinterés, apatía, desánimo.
 Etapa de Aceptación: consiste en la resignificación de lo acontecido integrándose
como parte de la historia personal, aceptando la realidad y conviviendo con ella.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 123


Notas 22
LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN
DE MATERIALES

1. La limpieza de materiales

Podemos definir limpieza como un procedimiento que, por medio de la acción del arrastre
mecánico, elimina la materia orgánica y la suciedad alojada en las superficies, donde sirven de
medio de supervivencia y desarrollo de microorganismos. Por medio de ella, por tanto, se
disminuye la carga de microorganismos de un material.

En las instituciones sanitarias se cuenta con abundante utillaje y material reutilizable.

Independientemente del proceso final de desinfección o esterilización que utilicemos,


normalmente se empezará con una limpieza a fondo del material, que deberá complementarse
con un buen secado posterior, ya que la humedad contribuye a la proliferación de
microorganismos.

La limpieza se realiza con ayuda de un detergente que, por sus propiedades químicas,
favorece la emulsión en el agua. Se utiliza como agente de limpieza, ya que facilita la captura y
arrastre posterior de la suciedad sobre los objetos.

Los detergentes se caracterizan por tres propiedades básicas, cuya combinación los hace
efectivos:

‐ Poder humectante. Ayuda al agua a que moje mejor. El detergente unido al agua
rompe la tensión superficial y permite a la solución penetrar más fácilmente.
‐ Dispersión. Capacidad de romper la suciedad compacta y convertirla en partículas
muy finas.
‐ Suspensión. Todo detergente tiene la capacidad de emulsionar la suciedad; es decir,
de mantener en suspensión las pequeñas partículas insolubles en el agua. De no ser
así, éstas podrían unirse de nuevo y adherirse otra vez a la superficie que se pretende
limpiar.

Para realizar el proceso de limpieza, generalmente, utilizaremos al menos el siguiente


material:

‐ Detergente.
‐ Guantes de goma.
‐ Estropajo, esponja (si son materiales delicados o no) o cepillo.
‐ Escobilla (para la limpieza de canales).
‐ Material para el secado (bayeta, aire comprimido u oxígeno).

124 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


NORMAS GENERALES para la correcta realización del proceso de limpieza:

 Comprobar que el lugar donde vamos a realizar la limpieza es una zona aireada que
cuenta con vertedero y pilas de lavado.
 Preparar el material necesario.
 Limpiar siempre con guantes de goma.
 Limpiar siempre que un material esté sucio y a la mayor brevedad tras su utilización.
 Si el material a limpiar se compone de varias piezas, siempre que sea posible lo
 desmontaremos.
 Prestar especial atención a las conexiones, uniones o acodamientos del objeto,
comprobando su correcta limpieza.
 Si el material presenta canales, deberá realizarse una limpieza exhaustiva con
irrigación de agua, detergente y cepillado de los mismos.
 Limpiar de limpio a sucio, de arriba abajo y de dentro hacia fuera.
 El aclarado del material se realizará siempre con abundante agua.
 La temperatura del agua no debe exceder los 25‐27ºC, ya que la limpieza está
recomendada para materiales que no aguantan temperaturas elevadas y materiales
delicados.
 No crear corrientes de aire que faciliten el desplazamiento de gérmenes.
 El material utilizado para la limpieza debe quedar limpio, desinfectado (o esterilizado,
según recomendaciones) y bien escurrido tras su utilización.
 Una vez limpio, el material se guardará seco y cubierto.
 En todos los casos, se realizará en primer lugar la limpieza del material y de las
habitaciones de los pacientes inmunodeprimidos (con defensas bajas). A continuación,
las del resto de pacientes. En último lugar, los aislamientos.

PROCEDIMIENTO

 En primer lugar, preparar el material a utilizar.


 El sanitario debe colocarse los guantes de goma.
 Retirar la materia orgánica (sangre o fluidos) antes de iniciar la limpieza.
 Si procede, desmontar las piezas del objeto a limpiar.
 Iniciar el primer cepillado del material con agua (en dirección de limpio a sucio, de
arriba abajo y de dentro hacia fuera).
 Realizar un segundo cepillado con detergente.
 Revisar cuidadosamente las conexiones, uniones o acodamientos del objeto,
comprobando su correcta limpieza.
 Si procede, realizar limpieza exhaustiva de los canales con irrigación de agua,
detergente y cepillado.
 Aclarar con abundante agua.
 Secar el material. Los canales se secarán con aire comprimido u oxígeno a presión.
 Una vez terminada la limpieza, hay que realizar la desinfección o esterilización según
 recomendaciones.
 Cubrir el objeto y guardarlo.
 Limpiar y escurrir el material utilizado para realizar la limpieza del objeto; en su caso,
 Desinfectarlo.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 125


2. La desinfección de materiales

La desinfección es el procedimiento que elimina o neutraliza los microorganismos causantes


de enfermedades. Este procedimiento no es efectivo para todas las formas de vida microbianas,
como ocurre en el caso de las esporas (destruye las bacterias, pero no sus esporas, para lo que
será necesario utilizar procedimientos de esterilización).

La antisepsia, por su parte, es el conjunto de actuaciones que tienen como fin la eliminación
de microorganismos existentes en un determinado medio y que pueden causar una enfermedad.

Así pues, ambos términos hacen referencia al mismo procedimiento, si bien se utilizan de
forma diferente:

‐ Desinfección. Este término se refiere al procedimiento de eliminación de microorganismos


en los materiales clínicos, suelos y superficies.

‐ Antisepsia. Es el procedimiento para la eliminación de microorganismos que se encuentran


sobre piel y mucosas del paciente.

Se definen como antisépticos aquellos productos químicos que destruyen o inhiben el


crecimiento de microorganismos sobre la piel o los tejidos.

Los desinfectantes son utilizados sobre objetos inanimados o superficies, pero su función es
exactamente la misma.

Si un medio séptico (con microorganismos) quiere convertirse en aséptico, no es necesaria


una esterilización (eliminación de todas las formas de vida), sino que bastará con la eliminación
de microorganismos patógenos; es decir, será suficiente desinfectarlo.

Existen tres niveles de desinfección:

‐ De bajo nivel. Se destruyen la mayoría de las formas vegetativas bacterianas, algunos


virus y hongos. Se utiliza normalmente para superficies y materiales no críticos (que
no están en contacto con el paciente).
‐ De nivel intermedio. Se inactivan todas las formas bacterianas vegetativas y la mayoría
de los virus y hongos (no las esporas bacterianas). Se utiliza para material no crítico.
‐ De alto nivel. Se destruyen todos los microorganismos excepto las esporas
bacterianas. Se utiliza para material semicrítico y para material crítico que no soporta
la esterilización debido a las altas temperaturas.

Los métodos de desinfección de material se clasifican en 2 grupos, según utilicen


procedimientos físicos o químicos.

A. Procedimientos físicos de desinfección

Para realizar este tipo de desinfección se ponen en práctica procedimientos físicos como los
siguientes:

126 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


‐ Hervido o ebullición
El material que se quiere desinfectar se sumerge en agua a alta temperatura (temperatura
de ebullición = 1000C). Aunque es bastante efectivo, no elimina las esporas. Su principal
inconveniente es que existe un importante número de utensilios y material que no resisten
temperaturas tan altas.

‐ Pasteurización

Consiste en calentar el producto durante 30 minutos a 68ºC, para un posterior enfriamiento


rápido. Se utiliza generalmente con alimentos como la leche, zumo, etc.

‐ Rayos solares

Se realiza por medio de la acción de los rayos ultravioletas, que son rayos que tienen una
cierta acción bactericida. Actualmente se utiliza en unidades de prematuros y en el tratamiento
de la tuberculosis (en habitaciones de aislamiento para disminuir el contagio). Su inconveniente
es que puede producir cáncer de piel y problemas en la conjuntiva.

‐ Ultrasonido

Por la acción de ondas ultrasónicas que se generan por la alta velocidad de giro del objeto.
Actúan destruyendo las paredes de las bacterias.

‐ Flujo laminal

Se basa en una campana que reabsorbe las micropartículas por un filtro que retiene los
citostáticos, que son sustancias capaces de inhibir o ralentizar la división celular y se utilizan en el
tratamiento contra el cáncer; a través de salidas de flujo laminal. Se suele utilizar en la
preparación de citostáticos y nutrición parenteral y en cultivos estériles.

B. Procedimientos químicos de desinfección

Para este tipo de desinfección se utilizan diferentes productos químicos los cuales tienen
efectos concretos sobre los microorganismos.

Los grupos de productos desinfectantes fundamentales son:

‐ Antisépticos

Soluciones que se utilizan de forma tópica o local sobre tejidos vivos (piel y mucosas).

No existe un antiséptico universal. El antiséptico ideal debe reunir las siguientes propiedades:
amplio espectro (bacterias, hongos, virus, etc.), rapidez de acción, baja toxicidad, alta actividad
residual (que perdure su efecto tras la aplicación), actividad en presencia de materia orgánica,
tolerancia del usuario, etc. Entre ellos, la clorhexidina (considerado hoy en día el antiséptico más
eficaz); la povidona yodada; el alcohol etílico e isopropílico 70% y el peróxido de hidrógeno, más
conocido como agua oxigenada.

‐ Cloruros

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 127


En este grupo, destacan la lejía (hipoclorito sódico) que tiene acción bactericida, viricida y
esporicida. También la cloramina‐T, que es el conocido “cloro” que se vierte en las piscinas.

‐ Fenol y derivados

Muy utilizados en las instituciones sanitarias para la desinfección de superficies y material no


poroso. Son efectivos frente a bacterias, hongos y virus. Producen irritación de piel y mucosas.

‐ Aldehídos

Desinfectantes de alto nivel con capacidad de acción ante las bacterias, los virus, los hongos
y las esporas. Entre ellos, el formol (formaldehído o formalina).

‐ Alcoholes

Son desinfectantes de bajo nivel. De acción rápida ante bacterias y algunos virus. Se usan en
desinfección de material no crítico, como fonendoscopios o termómetros.

‐ Oxidantes

Son desinfectantes corrosivos frente a los metales. Su eficacia varía según de cuál de ellos se
trate.

‐ Derivados de amonio cuaternario

Funcionan muy bien como detergentes, no estando considerados como desinfectantes de


alto nivel.

Una vez elegido el desinfectante adecuado para cada material, teniendo en cuenta los
protocolos existentes en cada institución, se procede a la desinfección en un lugar con aireación
o ventilación adecuada, provisto de vertedero y pilas para el lavado del material.

Se expone a continuación el material necesario y los pasos a seguir en procesos de


desinfección:

‐ Desinfectante.
‐ Guantes de goma.
‐ Agua corriente.
‐ Recipiente para la colocación del desinfectante y el material.
‐ Material para el secado (paño de tela, bayeta, aire comprimido u oxígeno).

NORMAS GENERALES para la correcta realización del proceso de desinfección

 Comprobar que el lugar donde vamos a realizar el proceso es una zona aireada con
vertedero y pilas de lavado.
 No crear corrientes de aire que faciliten el desplazamiento de gérmenes.
 Preparar el material necesario.
 Comprobar la fecha de caducidad del desinfectante que vamos a utilizar; ésta debe
aparecer indicada en el envase de este.
128 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
 Los desinfectantes siempre se manipularán utilizando guantes.
 Limpiar el material con detergente tan pronto como sea posible tras su utilización,
para evitar que los restos de materia orgánica se sequen y se adhieran al instrumental.
 Preparar la solución desinfectante a la concentración adecuada y mantener el material
sumergido el tiempo indicado según las instrucciones del fabricante del producto y el
protocolo del centro asistencial. Además, se debe comprobar que todo el material
permanece cubierto por la solución desinfectante durante todo el tiempo establecido.
 Aclarar el material con abundante agua; los restos de desinfectantes pueden ser
irritantes.
 Guardar el material bien seco y protegido del polvo.
 Mantener tapada la solución desinfectante por nosotros elaborada siempre y cuando
estemos seguros de que ésta puede ser reutilizada; apuntar la fecha en que se
preparó y la de caducidad
 Nunca deberemos mezclar dos o más desinfectantes. Se utilizarán siempre de uno a
uno.

PROCEDIMIENTO

 Preparar el material a utilizar.


 El material para desinfectar ha de haber sido previamente limpiado con detergente y
debidamente secado.
 Comprobar la fecha de caducidad del producto desinfectante.
 Colocarse los guantes de goma.
 Seguidamente se realiza la dilución del desinfectante elegido según las instrucciones
del fabricante del producto y del protocolo de la institución.
 A continuación, se introduce el material en el recipiente con el desinfectante,
asegurándonos de que éste cubre todo el material.
 Si el material se compone de partes o canales, se irriga el desinfectante en el interior
de estos de forma minuciosa.
 Se deja actuar durante el tiempo indicado.
 Aclarar con abundante agua.
 Secar el material.
 Guardar el material desinfectado tapado o envuelto en papel.
 Guardar cuidadosamente el producto desinfectante cerrando muy bien la tapa de
este.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 129


Notas 23
ESTERILIZACIÓN DE MATERIALES

1. La esterilización y sus métodos

La esterilización es el procedimiento empleado para la eliminación de todos los


microorganismos patógenos y sus formas de resistencia (incluidas las esporas). Los métodos
utilizados deben garantizar la destrucción total de toda forma de vida, en superficie y en
profundidad. Este proceso representa el nivel más alto de seguridad.

Se considera como el agente esterilizante ideal aquel que consigue:

‐ Una acción bactericida, fungicida, viricida, micobactericida y esporicida.


‐ Actúa en el menor tiempo posible.
‐ Posee alto poder de penetración.
‐ No presenta riesgos para el trabajador, el paciente o el medio ambiente.

El material que va a ser esterilizado debe estar limpio, seco y empaquetado en función del
método de esterilización que se vaya a seguir. Cuando un objeto está esterilizado se dice que es
aséptico. Así, todo material que está esterilizado está también desinfectado, que no al contrario.

La esterilización puede conseguirse de tres formas distintas:

‐ Destruyendo totalmente el microorganismo; es decir, desintegrando sus células.


‐ Por muerte o inactivación; el microorganismo pierde totalmente su capacidad para
actuar, aunque las células de este pueden permanecer en la superficie esterilizada.
‐ Por eliminación con medios físicos; el microorganismo es apartado de la superficie o
medio en que se encontraba. Por ejemplo, por medio de filtros.
‐ Los métodos de esterilización se clasifican en dos grupos, según utilicen
procedimientos físicos o químicos.

A. Métodos físicos

‐ Por calor húmedo: autoclave

Esta técnica utiliza vapor saturado a presión. Para que el vapor esterilice hay que someterlo,
en un recipiente, a una presión mayor que la atmosférica, aumentando su temperatura y
consiguiendo así la destrucción de todas las formas de vida. Se utiliza para ello el autoclave.

El autoclave (también, estufa de vapor) es un recipiente con cierre hermético, similar a una
olla a presión. Consta de una cámara de esterilización, con una llave y un manómetro para
controlar la presión y la temperatura; también, de una válvula para eliminar el aire que exista
dentro de la cámara. En los autoclaves actuales todo el proceso es automático.

El envoltorio del material debe ser poroso, de forma que permita el paso del vapor.

130 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Este método es el de elección en los centros sanitarios por ser económico, eficaz, no tóxico,
esporicida y bien tolerado por la mayoría de los objetos (textiles y materiales duros). Deteriora
los materiales de plástico o goma y oxida los elementos metálicos.

‐ Por calor seco

Es un método menos efectivo y requiere mayor tiempo de exposición. Además, deteriora el


material con facilidad. Hay tres procedimientos distintos:

‐ Flameado. El material para esterilizar, que ha de ser metálico, se expone a la llama


(con mecheros de gas o mecheros de alcohol). No se indica para bisturíes, tijeras, …,
pues este proceso puede hacer que pierdan el filo.
‐ Incineración. El material (de un solo uso u otros materiales contaminados
biológicamente) se introduce en un horno crematorio.
‐ Estufa de Poupinel. Su utilización es frecuente en laboratorios y hospitales. Es un
procedimiento lento y sólo aplicable a vidrio y material de laboratorio.

‐ Por radiaciones ionizantes o radiaciones en frío

Esta técnica se basa en generar rayos que producen calor y que causan la muerte de los
microorganismos. Hay tres procedimientos:

‐ Rayos gamma: por radiaciones ionizantes.


‐ Rayos beta: por isótopos radiactivos.
‐ Rayos ultravioletas: también emitidos por el sol.

B. Métodos químicos

Los gases y vapores se utilizan para esterilizar material que no soporta el calor. Hay dos
procedimientos:

‐ Por óxido de etileno

Es un proceso a baja temperatura mediante el cual se somete a los microorganismos a la


acción química del óxido de etileno, que debe su poder esterilizante a su toxicidad. Tras la
esterilización, hay que airear el material para eliminar residuos, ya que éstos pueden producir
quemaduras.

‐ Gas plasma

Se obtiene aplicando ondas a los vapores del peróxido de hidrógeno; tiene capacidad
esporicida. No deja ningún residuo tóxico y se convierte en agua y oxígeno al final del proceso. Se
puede emplear para materiales sensibles al calor y no corroe los metales. No es necesaria la
aireación tras la esterilización. Como inconveniente hay que destacar su limitada penetración en
los canales.

NORMAS GENERALES para la correcta manipulación de Material estéril.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 131


 Comprobar que el lugar donde vamos a realizar el proceso es una zona aireada con
vertedero y pilas de lavado.
 Si el material se esterilizó por un método de calor, dejarlo enfriar para evitar
condensaciones (transformación de vapor en líquido).
 Realizar lavado de manos antes de manipular material estéril.
 Utilizar guantes estériles.
 Una vez empaquetado:
 Comprobar la integridad del envoltorio.
 Comprobar la identificación, así como la fecha de esterilización.
 Comprobar que los controles de esterilización hayan sido correctos, por medio de los
indicadores colorímetros (que son tiras de reactivas con franjas de colores que
cambian cuando se alcanza una determinada temperatura).
 Mantener tapada la solución desinfectante por nosotros elaborada siempre y cuando
estemos seguros.

2. Prevención de infecciones

El término infección se define como al proceso por medio del cual un agente patógeno
invade un organismo, dentro del cual sobrevive y se multiplica desencadenado una enfermedad.

Se entiende por infección nosocomial o intrahospitalaria a la infección no presente, ni en


periodo de incubación, en el momento del ingreso hospitalario del paciente. Las infecciones
nosocomiales se asocian a instrumentación, procedimientos invasivos, pacientes graves y con un
sistema inmunológico que funciona por debajo de los índices de normalidad
(inmunodeprimidos).

Estas infecciones vienen condicionadas por tres determinantes principales: el huésped


(organismo que aloja un parásito; es decir, el paciente), el agente patógeno (que produce
enfermedad) y el propio ambiente (el personal del centro; las visitas; el instrumental o la
actividad asistencia, en sí misma). Si bien, la mayoría de los procesos infecciosos en instituciones
sanitarias son de origen endógeno (formados en el interior del organismo), su frecuencia se hace
mayor por circunstancias relacionadas con el huésped, la virulencia del microorganismo y por la
presencia de factores ambientales.

Según el origen del microorganismo de la infección nosocomial, distinguimos:

 Infección endógena. Causada por microorganismos pertenecientes a la propia flora


comensal del paciente (conjunto de microorganismos no patógenos a los que
servimos de huésped habitualmente: en la piel, la boca, etc.)
 Infección exógena. Causada por microorganismos adquiridos desde una fuente
externa al paciente: otros pacientes, el personal sanitario, u objetos inanimados.
 Adquisición exógena de la flora, seguida de infección endógena. En primer lugar, el
paciente toma contacto con microorganismos presentes en el hospital, pasando éstos
a formar parte de su flora. Posteriormente, al disminuir sus defensas, se desarrolla
una infección nosocomial endógena.

132 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


Las infecciones nosocomiales se extienden principalmente por contacto directo y por
vehículos contaminados:

‐ Por contacto directo, a través de las manos del personal sanitario, por ejemplo. El
lavado cuidadoso de las manos en cada contacto con los pacientes es la principal
medida para prevenir la transmisión de infecciones por contacto directo.
‐ El segundo mecanismo de transmisión son los vehículos contaminados del tipo
medicaciones, alimentos e instrumentos médicos. La limpieza, la desinfección y la
esterilización del material sanitario constituyen estrategias básicas de prevención de
las infecciones nosocomiales.

La transmisión aérea en el hospital es difícil de demostrar, pero este mecanismo puede


intervenir en enfermedades como las infecciones víricas, respiratorias, …, o ser causa de
empeoramiento en enfermedades pulmonares crónicas.

Normas generales de actuación para la prevención de infecciones nosocomiales:

 Normas de higiene para el personal sanitario. Son básicas y obligatorias para todos los
profesionales. La principal es el lavado de manos. La técnica elegida dependerá del
tipo de maniobras que vayamos a realizar. Normalmente, para los procedimientos que
se realizan con los pacientes, sólo es necesario el lavado higiénico de manos, ya que
en la mayoría de los casos éstos no requieran técnicas invasivas.
 Normas en instrumentación. Todas las maniobras con capacidad contaminante deben
restringirse al máximo. Cuando se tengan que realizar deben hacerse en condiciones
de asepsia y manteniéndose el menor tiempo posible.
 Medidas de aislamiento. Para prevenir que los pacientes infectados transmitan
microorganismos patógenos al resto de personas y proteger a los pacientes
inmunodeprimidos y con alto riesgo de contraer una infección.

Procedimiento para el lavado y desinfección de manos:

Es una de las prácticas de antisepsia más importantes, ya que las manos son el principal
vehículo de transmisión de infecciones nosocomiales. Se consideran dos tipos de lavado de
manos:

a) El lavado higiénico (o rutinario) de manos. Debe realizarse con frecuencia; en general,


siempre antes y después de entrar en contacto con cada paciente, heridas o fluidos
corporales. También siempre que se utilicen guantes.

 Usar agua y jabón neutro líquido en envase no reutilizable; las pastillas de jabón no se
aconsejan pues éstas se contaminan frecuentemente.
 Se frota una mano contra otra durante un tiempo que oscila entre 20 segundos y 2
minutos (según el autor), con aclarado posterior.
 Secar con toalla de papel.

b) El lavado quirúrgico de manos. Está indicado en técnicas quirúrgicas o instrumentales


específicas.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 133


 Se utilizan antisépticos como la clorhexidina o la povidona yodada y se realiza con la
ayuda de un cepillo y una esponja para destruir las bacterias que viven en profundidad
en la piel.
 Para su eliminación, se emplearán varios minutos de enérgico cepillado.
 Las manos se lavarán siempre de distal a proximal (de uñas a codo), al igual que el
aclarado.
 El secado se realizará también de distal a proximal y con una toalla de un solo uso.

3. Eliminación de residuos sanitarios

Los residuos sanitarios son todos aquellos residuos que se generan en cualquier centro o
servicio en el que se desarrollen actividades de atención a la salud humana. El material sanitario
sólo se considerará residuo a partir del momento en el que se desecha, tras la conclusión
definitiva del uso o manejo clínicos.

La correcta gestión de los residuos hospitalarios reviste gran importancia, debido


fundamentalmente a dos razones:

‐ Los centros sanitarios y hospitalarios generan una gran cantidad de residuos.

‐ Los residuos generados en los centros sanitarios y hospitalarios implican un riesgo potencial
debido a su carácter tóxico y peligroso.

Las instituciones o centros sanitarios generan en su actividad una cierta cantidad de residuos
diferentes de los llamados urbanos, por lo que no pueden ser tratados como tales.

El objetivo de un tratamiento final de residuos sanitarios es su conversión en residuos que


puedan ser eliminados como residuos domésticos. Esto se consigue variando su estructura
macroscópica, equiparando así su peligrosidad a la de cualquier otro residuo doméstico. Se
reducen de esta forma los residuos que deben eliminarse de una forma especial por su potencial
infeccioso o su toxicidad.

A. Clasificación de residuos sanitarios

Una de las clasificaciones utilizadas para los residuos generados en las instituciones sanitarias
es la siguiente:

A.1. Grupos I y II. Residuos sanitarios no peligrosos

‐ Grupo I. Residuos generales asimilables a urbanos. Se generan en los centros sanitarios


fuera de la actividad asistencial. Conforman este grupo residuos como alimentos, mobiliario e
instrumental en desuso que no se adscriba a ningún otro grupo, productos de papelería, etc. No
requieren medidas especiales para su eliminación.

‐ Grupo II. Residuos sanitarios asimilables a urbanos. Producidos como consecuencia de la


actividad asistencial o de investigación asociada y que no están incluidos en los Grupos III y IV.
Suelen ser residuos procedentes de la realización de curas, de análisis o pequeñas intervenciones
quirúrgicas (gasas, vendajes, algodón, secreciones, sondas, sistemas de suero, tejidos manchados
con fluidos corporales, mascarillas de nebulización, viales de medicación, etc.) siempre y cuando
134 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
no hayan entrado en contacto con líquidos biológicos o pacientes que padezcan las
enfermedades infecciosas transmisibles por agentes patógenos contenidos en los residuos
sanitarios infecciosos167 (entre otras, cólera, difteria, meningitis, encefalitis, tifus, tuberculosis,
lepra, ántrax, fiebre, paratifoidea A. B y C, peste, rabia, sida, poliomielitis,…). Se incluye en este
grupo todo el material que, habiendo estado contaminado, haya sido adecuadamente tratado
(desinfectado o esterilizado) para su descontaminación; en estos residuos, el riesgo de contagio
de alguna enfermedad quedaría limitado al interior de los centros sanitarios.

A.2. Grupos III, IV y V. Residuos sanitarios peligrosos

‐ Grupo III. Residuos sanitarios peligrosos. Grupo III.a. Residuos peligrosos Sanitarios.

Son producidos por actividades asistenciales o de investigación que conllevan algún riesgo
potencial para los profesionales expuestos o para el medio ambiente.

Estos residuos requieren medidas de prevención en su gestión, manipulación, recogida,


almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación. Así, se depositarán en diferentes lugares
según sus características. Así, en contenedores de biorriesgo de color amarillo se desecharán los
residuos cortantes o punzantes; en recipientes opacos, generalmente de polietileno de alta
densidad, los residuos no traumáticos. Los contenedores podrán variar en forma y color en
función del protocolo de cada centro.

Se clasifican, a su vez, en los siguientes:

‐ Infecciosos. Todos los que pueden transmitir enfermedades infecciosas transmisibles


por agentes patógenos –enfermedades infectocontagiosas.
‐ Material punzante y cortante. Objetos cortantes o punzantes usados en la actividad
sanitaria, independientemente de su origen (agujas, lancetas, pipetas, hojas de bisturí,
cubreobjetos, tubos vidrio...).
‐ Residuos microbiológicos. Cultivos y material contaminado de los laboratorios de
microbiología, inmunología o experimentación (hemocultivos, caldos, instrumental
contaminado, etc.).
‐ Residuos infecciosos de animales de experimentación. Cadáveres, partes del cuerpo,
otros restos anatómicos y cualquier otro material contaminado procedente de
animales de experimentación que hayan estado inoculados con agentes infecciosos.
Los residuos procedentes de animales de experimentación que no hayan sido
infectados no han de ser clasificados como residuos peligrosos.
‐ Vacunas vivas y atenuadas. Restos de vacunas o vacunas caducadas.
‐ Sangre y hemoderivados.
‐ Residuos anatómicos no identificables: placentas, piezas anatómicas, etc., que hayan
estado inoculados con los agentes infecciosos.

‐ Grupo III. Residuos sanitarios peligrosos. Grupo III.b. Residuos químicos y citostáticos.

Los residuos químicos peligrosos son sustancias como aceites usados, residuos con metales
tóxicos (como el mercurio), medicamentos caducados, reactivos de laboratorio, disolventes,
líquidos de revelado de radiología y fotografía, entre otros.

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 135


Los residuos citostáticos son restos de medicamentos antineoplásicos (se utilizan en el
tratamiento contra el cáncer) y el material de un solo uso que haya estado en contacto con
dichos medicamentos (jeringas, mascarillas, guantes, …); también las excretas de los pacientes a
los que se les ha administrado. Su peligrosidad reside en sus propiedades cancerígenas,
mutagénicas (producen mutaciones genéticas) y teratogénicas; de forma local, pueden producir
efectos locales irritativos, vesicantes o alérgicos.

Grupo IV. Residuos radiactivos

Residuos sólidos o líquidos radioactivos en sí mismos, que presenten contaminación por


radioactividad o que emitan radiación. Se dividen en dos grupos:

a) Residuos radioactivos líquidos. Suspensiones o disoluciones de sustancias radioactivas.


También, las excretas de pacientes en tratamiento con isótopos radiactivos.

b) Residuos radiactivos sólidos. Cápsulas de cobalto, cesio o iridio; también, otro material
contaminado como jeringas, guantes, agujas, etc.

Grupo V. Residuos peligrosos de origen no sanitario

Residuos calificados como peligrosos que se generan como resultado de actividades de


soporte del centro. Por ejemplo, aceites lubricantes, pilas, filtros bactericidas, …

B. Gestión de residuos sanitarios en los centros

Los nuevos modelos de gestión de residuos sanitarios están dirigidos a minimizar los posibles
peligros de los residuos sanitarios, tanto para los profesionales como para la población en
general, tomando medidas necesarias para su prevención y eliminación.

Deberá acogerse a las Directivas de la Unión Europea sobre “Gestión Avanzada” y seguirá las
siguientes fases:

B.1. Identificación, segregación, acumulación y envasado

El centro sanitario está obligado a ajustarse a las normas de identificación, segregación,


acumulación y envasado que establece la normativa vigente.

Identificación. La identificación se realizará según la clasificación expuesta más arriba.

Segregación. La segregación se ajustará a normas estrictas, de forma que se garantice en todo


momento que los residuos de un grupo no se mezclarán con los de otro. Para cumplir estos
criterios el centro, si fuese necesario, adaptará su infraestructura.

Acumulación. La acumulación podrá realizarse de forma local, en el punto donde los residuos
se generan; o de forma centralizada, concentrándolos en un único punto o almacenes
intermedios.

Envasado. Se llevará a cabo según las siguientes directrices:

136 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


‐ Grupo I. En bolsas de color NEGRO que cumplan la norma UNE 53‐147‐85. Galga
proporcional al contenido y nunca inferior a 200.

‐ Grupo II: En bolsas de color MARRÓN que cumplan la norma UNE 53‐147‐85, con galga
mínima de 200.

‐ Grupo III.a. Bolsas de color ROJO que cumplan la norma UNE 53‐147‐85. Galga mínima de
400 de un solo uso. Contenedores de color VERDE construidos con material que garantice su total
eliminación; rígidos, impermeables, resistentes a agentes químicos y a materiales perforantes.
Deben disponer de un cierre provisional que garantice su estanqueidad hasta su llenado y de un
cierre hermético definitivo. La tapa contará con un mecanismo de desactivación de los
dispositivos dotados con elementos cortantes o punzantes insertados en forma de lanza o
roscadas. Se identificarán mediante el pictograma correspondiente al tipo de productos que
almacena.

‐ Grupo III.b. Para productos citostáticos. Contenedores de color ROJO, de un solo uso,
elaborado con material que garantice su total eliminación, rígido impermeable, resistente a
agentes químicos y materiales perforantes y que dispongan de un cierre provisional que
garantice su estanqueidad hasta su llenado y un cierre hermético definitivo. El contenedor se
identificará con un pictograma que haga referencia a su contenido como.

‐ Grupo IV: Los residuos radiactivos serán en todos los casos tratados siguiendo unas normas
muy estrictas; normalmente, serán gestionados por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos,
Sociedad Anónima (ENRESA).

‐ Grupo V. Por su heterogeneidad, se tratarán de diferente manera. No obstante, las bolsas


serán siempre NEGRAS o MARRONES y los contenedores VERDE, AZUL, AMARILLO, NEGRO y
BLANCO.

B.2. Recogida, transporte y almacenamiento interno

La recogida, el transporte y el almacenamiento de los residuos dentro de los centros


sanitarios deben atenerse a procedimientos muy estrictos, también regulados por normativa,
que se ajustarán a los criterios de responsabilidad, segregación, asepsia, inocuidad, seguridad y
economía.

Almacenamiento interno. Las zonas de almacenamiento deberán cumplir una serie de


requisitos, que son, entre otros: estar debidamente delimitadas y señalizadas; estar bien
ventiladas e iluminadas; estar impermeabilizadas (mínimo hasta una altura de 2 metros);
construidas en material y forma que facilite su limpieza; protegidas contra incendios; habrán de
permanecer cerradas y permitir el paso sólo a personas autorizadas; se limpiarán y desinfectarán
diariamente.

La permanencia de los residuos en el centro no deberá ser superior a 12 horas.

B.3. Tratamiento y eliminación

Un sistema adecuado de tratamiento y eliminación de residuos debe cumplir los siguientes


requisitos:

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 137


‐ Realizar una adecuada profilaxis o prevención infecciosa.
‐ Inocuidad ecológica; no perjudicar el medio ambiente.
‐ Permitir una economía en las inversiones y en los costes de explotación (rentabilidad
de los sistemas de eliminación, coste y reutilización de la energía generada en el
proceso).
‐ Garantizar la seguridad en su eliminación.
‐ Permitir control por parte de la Administración.
‐ Realizar una clasificación sencilla según su composición.
‐ Cumplir las exigencias legales y demás obligaciones establecidas.

Los sistemas de eliminación y tratamiento de residuos sanitarios pueden clasificarse según el


esquema operativo, el método de tratamiento utilizado y la técnica de eliminación.

B.3.1. Según el esquema operativo

‐ Sistemas de tratamientos descentralizados: Los centros cuentan con instalaciones propias


para el tratamiento de los residuos, como pequeños incineradores o autoclaves de desinfección.
Como ventajas, el recorrido que ha de realizar el residuo es corto y, además, la energía generada
en este proceso puede ser reutilizada en el centro. Su principal inconveniente es que son
costosos en cuanto a personal e higiene, y tiene que seguir exigencias legales sobre emisiones,
con sistemas de depuración de humos que requieren una importante inversión.

‐ Sistemas de tratamiento centralizado: Se realiza en lugares específicos, que no son el centro


donde se genera el residuo, y a los que acuden diferentes centros sanitarios. Así, los costes son
menores en cuanto al proceso de eliminación en sí mismo, pero mayores al incluir la recogida y el
transporte del residuo (y su eventual almacenamiento).

B.3.2. Según el método del tratamiento

‐ Sistemas de tratamiento destructivo: Tratamiento térmico drástico de los residuos sanitarios


(combustión controlada o incineración para transformarlos en gases o cenizas) que los destruye
obteniendo energía reutilizable. Su inconveniente es que resulta una alternativa cara debido a
sus instalaciones, que tienen que evitar la emisión de gases.

Durante la descomposición térmica de un residuo sólido se dan 3 procesos: combustión,


gasificación y pirolisis, o descomposición química de la materia orgánica por acción del calor y en
ausencia de oxígeno.

‐ Sistemas de tratamiento no destructivo: el residuo es esterilizado para anular su carácter


infeccioso. Existen varias técnicas, como calor seco, calor húmedo y productos químicos, ya
explicados en apartados anteriores. El método más operativo y económico sería la utilización del
calor húmedo o vapor de agua (autoclave).

Su principal inconveniente es que no se destruye el residuo, sino que se convierte en no


infeccioso, necesitando un tratamiento posterior como residuo urbano. También este sistema
requiere una clasificación rigurosa del residuo para evitar que se incluyan fármacos tóxicos

138 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones


(tratados posteriormente como residuos urbanos). Tampoco permite el empleo del residuo como
combustible.

B.3.3. Según la técnica de eliminación

‐ Tratamiento de incineración: Esta combustión (temperatura mínima en la cámara de 850ºC)


transforma los residuos en materia inerte y gases. Como ventaja, logra la destrucción completa
de microorganismos y reduce el residuo en un 85‐90% de su volumen y el calor generado en el
proceso puede ser aprovechado. Es inseguro en instalaciones descentralizadas.

‐ Tratamiento de gasificación‐desgasificación: Se basa en producir una disociación térmica del


residuo orgánico con una amplia eliminación (gasificación) o exclusión del oxígeno
(desgasificación). Como inconveniente, es que puede no destruir completamente ciertos
materiales, como los más espesos.

‐ Tratamiento de desinfección: Pretende una esterilización que impida la transmisión de


microorganismos. Se realiza mediante autoclave (ya explicado en apartados anteriores) o
microondas (cuya eficacia dependerá de la capacidad de absorción y calentamiento de los
residuos).

4. Prevención de riesgos laborales en las tareas de limpieza de material sanitario

En los centros e instituciones sanitarias, se deben prevenir los riesgos durante el proceso de
recogida y manipulación de material potencialmente contaminado con gérmenes patógenos; y
también durante su limpieza, desinfección y esterilización.

Se han detectado cuatro riesgos principales relacionados con estas prácticas:

‐ Riesgo de exposición a contaminantes químicos.


‐ Riesgo de exposición a contaminantes biológicos.
‐ Riesgo de exposición a radiaciones ionizantes (esterilización mediante rayos gamma).
‐ Riesgo de exposición a radiaciones no ionizantes (rayos ultravioleta y microondas).

No obstante, el uso de determinados aparatos, como el autoclave, también puede entrañar


riesgos, cuya prevención veremos en primer lugar.

MEDIDAS PREVENTIVAS en el manejo del autoclave:

 No extraer directamente el material esterilizado.


 La sala donde se sitúa la autoclave debe estar bien ventilada, debido al vapor de agua
que este proceso genera.
 Realizar controles de presión periódicamente.
 Las personas que lo utilicen siempre deben llevar guantes para evitar las quemaduras
(se trata de vapor a elevadas temperaturas).

A. Riesgo de exposición a contaminantes químicos

Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones 139


En los centros sanitarios existe el riesgo de exposición ante sustancias químicas utilizadas en
la limpieza, desinfección y esterilización del material sanitario (formaldehído, ácido peracético,
glutaraldehído, lejía, etc.).

El uso de desinfectantes como el formaldehído puede tener efectos crónicos en el hígado,


sensibilización pulmonar, dermatitis, etc.; y es potencialmente cancerígeno. El glutaraldehído
puede causar un eczema alérgico y afectar al sistema nervioso, es muy tóxico para la piel y las
mucosas y puede provocar además problemas de dolores de cabeza, tos u opresión torácica.

Los profesionales, también pueden verse expuestos ante gases esterilizantes como el óxido
de etileno y el peróxido de hidrógeno. El óxido de etileno puede producir efectos irritantes sobre
los ojos y la piel en casos de exposición aguda. Ambos gases pueden provocar además irritación
en las vías respiratorias, trastornos en el aparato digestivo y neurológicos.

La lejía es corrosiva; por lo tanto, se debe evitar su contacto con la piel, ojos y mucosas.

Durante la manipulación del material sanitario para su limpieza y desinfección también es


recomendable evitar el posible contacto con restos farmacológicos como anestésicos y
citostáticos, potencialmente cancerígenos.

MEDIDAS PREVENTIVAS:

 No se deben utilizar soluciones antiguas para la desinfección de material (a menos que


esté descrito en las instrucciones del fabricante).
 No mezclar desinfectantes ni añadir detergentes sin conocer sus características.
Ciertas mezclas producen sustancias cancerígenas (Ej. formaldehído + ácido
clorhídrico).
 Seguir las recomendaciones sobre las medidas de tipo higiénico y de protección
establecidas por el fabricante y definidas en los protocolos de las instituciones.
 Utilizar recipientes limpios y secos.
 No almacenar material sucio. Limpiarlo lo antes posible, retirando toda la materia
orgánica antes de su desinfección.
 Desechar la solución al finalizar el trabajo. Si es duradera, se debe guardad bien
tapada para evitar que se evapore.
 En el proceso de esterilización se recomienda reducir el uso de óxido de etileno a los
materiales que no puedan ser esterilizados mediante autoclave.
 Revisar periódicamente el equipo de esterilización según los protocolos de
mantenimiento y control de las distintas instituciones.

B. Riesgo de exposición a contaminantes biológicos

Los riesgos biológicos que pueden darse en centros o instituciones sanitarias son las
infecciones producidas por agentes biológicos patógenos. Éstas se pueden producir por vía
digestiva, respiratoria, parenteral (inyecciones intravenosas o intramusculares) y por contacto
dérmico. La manipulación de material contaminado es una situación de riesgo. Las causas de
exposición a contaminantes biológicos pueden ser, entre otras, la falta de orden y limpieza, no
respetar los procedimientos de trabajo ni las medidas de tipo higiénicas o de seguridad, mala
gestión de residuos, etc. Las consecuencias de la exposición a agentes biológicos son las
enfermedades infecciosas que pueden ser oculares, cutáneas o dérmicas, parasitarias, etc.
140 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones
MEDIDAS PREVENTIVAS ante el riesgo de exposición a contaminantes biológicos:

 Las superficies y los equipos se descontaminarán por lo menos una vez al día y cuando
haya derrames.
 El protocolo existente en cada centro especificará el modo de empleo de
desinfectantes, su naturaleza y concentración.
 Se deben seguir las siguientes normas básicas para evitar riesgos:
 Cubrir heridas y lesiones con apósitos impermeables.
 No comer, beber, ni guardar alimentos en zonas donde haya exposición a agentes
biológicos (laboratorio, sala de cura, sala de esterilización, etc.)
 Es necesario que el profesional se lave las manos tras cada contacto con fluidos,
muestras o material contaminado; también, tras haber utilizado guantes.
 Utilizar la ropa adecuada con las medidas de seguridad necesarias (gafas, gorros,
delantales, etc.) en cada situación.
 No tocar con los guantes ya utilizados ojos, nariz, mucosas o piel.

C. Riesgo de exposición a radiaciones ionizantes (esterilización mediante rayos gamma)

El riesgo de exposición a radiaciones ionizantes depende del tiempo de exposición o contacto,


la distancia entre la fuente de radiación y la persona o la materia interpuesta entre ambos
(puertas, paredes, etc.) Puede darse en diferentes zonas del centro: áreas de radiodiagnóstico,
áreas de residuos radiactivos, salas de esterilización por rayos gamma, etc.

Sus efectos dependerán de la dosis recibida y el tiempo. Por encima de los valores
establecidos de irradiación pueden aparecer reacciones agudas como dermatitis; alteraciones
digestivas o neurológicas; o a largo plazo, alteraciones genéticas o cromosómicas.

MEDIDAS PREVENTIVAS ante el riesgo de exposición a radiaciones ionizantes:

 Las medidas de radio protección se basan en reducir al mínimo las dosis que puedan
recibir las personas.
 Se realizarán mediciones ambientales y control de dosímetro individual en función del
tipo de radiación y clasificación de la zona, siempre siguiendo el protocolo de la
institución.
 La gestión de residuos radiactivos se realizará siguiendo la normativa vigente y los
procedimientos establecidos en el centro.
 Como prevención del riesgo de contaminación, las técnicas más eficaces son el
confinamiento en las zonas delimitadas, la limpieza de las instalaciones y la limpieza
personal que consisten en:
 No introducir en las zonas activas ni prendas de ropa ajena al trabajo, ni bebida, ni
comida.
 Ducharse al final de la jornada laboral y lavarse bien las manos antes de comer, beber
o fumar.
 Utilizar la vestimenta y medidas de seguridad adecuadas según cada situación.
 Las instalaciones deben estar dotadas del material necesario que garantice la
seguridad de las personas, como guantes, recipientes para residuos radiactivos y
detectores de radiación.

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D. Riesgo de exposición a radiaciones no ionizantes (rayos ultravioleta y microondas)

Este riesgo se produce por el uso de equipos electro médicos que generan diversos tipos de
radiaciones no ionizantes: rayos ultravioletas, microondas, ultrasonidos y campos
electromagnéticos.

Los campos magnéticos, radiofrecuencias y microondas pueden producir aumento de


temperatura de los tejidos, principalmente en aquellos de menor riego sanguíneo y, por tanto, de
menor capacidad de disipación del calor (ojos y testículos), pudiendo dar lugar a lesiones locales
(quemaduras, hemorragias y necrosis).

La radiación ultravioleta puede producir eritema o enrojecimiento de la piel, quemaduras,


aumento de riesgo de sufrir cáncer de piel y problemas oculares (cataratas, conjuntivitis,
fotofobia y lagrimeo).

142 Intervención en la atención sociosanitaria en instituciones

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