Querida MARINA,
Como ya sabes, llevo aquí mucho tiempo, aproximadamente 4 largos
años, aun así, prefiero no contar los días porque se me hacen cada
uno de ellos eternos al no poder verte. La vida en las trincheras es más
dura de lo que te puedes imaginar, vivimos entre barro, nos
alimentamos de sopa fría (echo mucho de menos el alpiste que me
cocinabas en casa) y ver morir a uno de los nuestros está en nuestras
mentes todos los días.
Te envío esta carta pues mi estancia en la guerra se prolongará aún
más, ha surgido un nuevo enfrentamiento entre el Bando Palomo
Hispano y el Frente Gorrión Francés lo que hace que tenga una
mezcla de sentimientos de tristeza porque eso significa que estaré más
tiempo sin poder verte y sentimientos de grandeza porque como ya
sabes, sigo en mi camino de ser el HÉROE ESPAÑOL que siempre
has deseado y querido, defendiendo la patria que tanto queramos y
dejándola en el lugar que se merece, ARRIBA.
No quiero robarte más líneas ya que esta carta es para ti: la dulce niña
de mis ojos, mi morena, mi cucharita andante, mi razón de vivir, mi
anhelo, la estrella que me guía en las noches, la persona por la cual
suspiro día tras día y me reconforta pensar que en un futuro me
estarás esperando, te abrazaré, te besaré, te amaré y… ¿te quieres
casar conmigo?
Estoy seguro de que mientras lees esto estarás esbozando una sonrisa
tonta pensando en mí, gracias a ti me olvido de la duro que es vivir el
día a día en la guerra.
Siempre serás mi mejor medicina, el remedio de todos mis males,
aguanta mi amor, nos espera un futuro brillante.
Para que nunca me olvides te he pedido por Amazon una reliquia
única de helicóptero militar (mi especialidad) y una bandera de
Españita para que cuando la veas sientas un orgullo inmenso y te
acuerdes de mí, además también te he mandado una postal mía para
que le des un besito de buenas noches todos los días.
Te Quiero.
Atentamente
José Nicolás tu paloma patriótica guerrera del amor.