Joven chico de apenas diecisiete años tomo la cámara que estaba en su escritorio y
como era de costumbre, la coloco en un trípode que estaba a un lado de su computadora,
esta vez iba a grabar algo diferente, quería desahogarse sobre un tema que tanto le
estaba costando hablar, del cual no nadie conocía.
Realmente sus videos no se trataban de cosas así, más bien era el jugando o
divirtiéndose con sus amigos grabando blogs, retos y así, pero esta vez quería hacer algo
diferente, al menos era algo que iba guardarlo para él, no lo subiría, solo era algo para
sentirse mejor.
“Hola a todos, soy ParkChim17 y esto es un nuevo video.”
Se relamió los labios, ni siquiera sabía cómo comenzar, tomo asiento frente al escritorio
y acomodo la cámara para que quedara frente a él.
“este no es un video común como los que siempre hago” comenzó a decir mirando
fijamente a la pantalla que le reflejaba “En este video quiero hacia un tema que tanto me
ha estado atormentado, quiero desahogarme sobre esto con ustedes.”
“Hace un tiempo, un año exactamente conocí a alguien que me cambio la vida de alguna
forma, nos conocíamos virtualmente, ni siquiera nos vimos en persona ni una sola vez a
menos que fueran llamadas. Durante ese tiempo nos llevábamos bien, nos contábamos
cosas sobre el uno al otro, de cómo era nuestra vida y como nos iba. Todo iba bien,
incluso planeábamos como nos conoceríamos, pero…”
Dejo salir un suspiro antes de continuar, este tema era algo fuerte para él.
“Quiero hablar sobre un tema que tal vez no es común que se hable, por mi edad no
muchos hablan de este tema, quizás hasta lo tomen como un juego, lo cual no es.
De lo que tanto he querido hablar es sobre la dependencia que le tienes hacia una
persona. Se peguntaran, ¿dependencia? ¿Acaso es posible a mi edad? La respuesta es sí,
la dependía existe para los adolescentes, para los chicos de diecisiete años, como yo.
La persona de la cual hable fue un chico el cual se volvió alguien importante para mí,
incluso aunque no estuviera junto a mí lo sentía, lo veía, siempre que pasaba el rato con
mis amigos o hacia algo imaginaba que él estaba conmigo y pasábamos el tiempo
juntos. Fueron momentos muy bonitos que compartí mediante a audios y videos, era
genial pasar el tiempo con él porque hablábamos de todo y de nada al mismo tiempo,
hablar con él era sentirse comprendido y acompañado, a pesar de ni siquiera estar en el
mismo país, pero allí estaba, siempre que necesite hablar con alguien allí estaba para mí.
El tiempo pasaba rápido y pasamos mucho tiempo hablando, contándonos cosas que de
pronto todo cambio. Ambos nos contábamos nuestros problemas, nos apoyábamos
mutuamente, pero, eran tantas cosas y yo quise ayudarlo siempre, buscaba cualquier
manera para hacerlo pero caía, por más que quería levantarlo volvía hacerlo, una y otra
vez, hasta que un día me dieron una noticia de que sufrió un accidente.
Busque todas las maneras de comunicarme con él, le hable a familiares, amigos, pero
ninguno decía nada sobre como estaba, todo era muy extraño, y los días pasaban y no
tenía noticias de él.
En ese momento me sentí tan desesperado, pero no sabía que más hacer, le contaba a
mis amigos sobre lo que sucedía pero ellos solo ─ no puedes hacer nada más, ya lo has
ayudado demasiado.─ olvídate de él, ya no volverá─ todo lo que le pasa no puede ser
cierto, hasta parece una broma de mal gusto─ decían tanto aquellos comentarios que
incluso comenzaba a creérmelo, aunque en el fondo sentía que no era así, sabía que él
no podría jugar con ese tipo de cosas.
Y por más que trataba de olvidarlo, de que su imagen dejara de estar en mi cabeza, no
lograba hacerlo, porque lo quería y no quería perderlo, y muy al fondo también sabía
que el aún seguía allí y que volvería. Por eso en su chat aunque no me respondiera le
escribía, le contaba cómo me sentía y sobre lo tanto que lo extrañaba.
Oh, dios, si hubiera sabido que al hacer aquello iba hacer el comienzo de todo me
hubiera detenido.
Con el paso de los días me fui dando cuenta de que ya no tenía caso, de que ya debía
rendirme a la idea de que el volvería cuando ocurrió.
El me volvió a escribir pero desde el teléfono de su mama, me conto que estaba bien, de
que pronto iba a sanar y tener su teléfono, una felicidad me inundo de pronto, era como
si una parte de mi hubiera vuelto, me sentía mejor ahora que sabía que estaba
recuperándose, pero mi felicidad duro poco.
Mi felicidad no se fue con él, más bien con los acontecimientos que me pasaron después
si lo hicieron.
Era inicio de año nuevo, todo había vuelto a la normalidad o eso creía, la secundaria me
llenaba de muchos trabajos por lo que no podía estar conectada para hablar con el todo
el tiempo, me sentía mal por no hablar con él por un largo tiempo, después de todo el
tiempo que habíamos pasado, y que cada vez que nos escribíamos nos respondíamos al
instante, que lo hacíamos todo el tiempo y que eso cambiara tan repentino causo algo en
mí.
Hacia unos meses atrás le había contado que me había atraído, de que tal vez me había
gustado, pero, fue algo pasajero, cuando se lo conté ambos reímos y nos olvidamos de
eso, o al menos eso creí.
Un día me propuso que lo intentáramos.
No sé porque le dije que si, tal vez porque sentía cariño por él, porque lo amaba, pero no
era nada de eso de quisiera estar en una relación con el…
Nunca dije nada y actué como debía hacerlo un novio o algo así, no me sentía cómodo,
tampoco estaba preparado para una relación y creo que él lo sabía, pero aún seguimos
intentándolo, debía esforzarme un poco más.
Era fatal, la secundaria, lo que me pasaba con mi familia, la relación con él, no podía,
no sentía que pudiera con todo y lo mejor que pude hacer fue ignorarlo, ignorar como
sentía, ignorar todo el estrés que tenía y de todo, me aleje, pero aun así trate de ser
bueno para él, porque temía perderlo, porque lo quería aunque no fuera de la misma
manera que el sentía.
Y de pronto, después de tanto caí, pero no se lo conté a nadie, oculte mis lágrimas sin
saber cuánto daño eso me haría.
Mis sentimientos podrían seguir allí en alguna parte, pero mis emociones no, ya no
estaban ahí, ya no me sentía feliz ni triste. Era como si fuera una carcasa vacía.
Entonces las cosas con él se volvieron algo incomodas, ya no hablábamos como antes ni
nos compartíamos cosas, cuando yo lo hacía era como si no me tomara en serio y deje
intentarlo, aun así no quería alejarme de él, porque lo quería, porque él era importante
para mí.
Sabía que las cosas no podían seguir así, pero no sabía cómo iniciar así que él lo hizo,
terminamos. En ese momento sentí un hueco en mi pecho pero a la vez me sentía
aliviado de que todo hubiera acabado, ya no podía con todo, entonces creí que habíamos
quedado como amigos, que hablaríamos como lo hacíamos antes, sin embargo, no fue
así, cada vez que le hablaba era incomodo, ni siquiera sabía cómo continuar con la
conversación así que lo olvidaba. Hable de esto a mis amigos y ellos solo dijeron que
era lo mejor, que ya no debía seguir con él porque era extraño, mas, para mí no fue así,
pensé que si no le hablaba unos días estaría mejor y que solo debíamos darnos tiempo.
Eso solo hizo que nos convirtiéramos en completos desconocidos, el ya no era igual y
había cambiado, ya no era el mismo chico que una vez conocí, entonces entendí que ya
no era más parte de su vida y que debía de olvidarlo, que debía seguir con mi vida como
él lo hacía con la suya, sin embargo, no podía.
Cada cosa que veía me acordaba a él, las cosas que eran divertidas como pasar el rato
con mis amigos o algo parecido solo hacia acordarme a él y era un fastidio, porque no
podía hacer nada porque su imagen estaba en mi cabeza.
El tiempo nuevamente paso y lo poco que hablábamos desapareció, pronto vi que él
conoció a más personas y que compartía lo mismo que una vez hizo conmigo, incluso
consiguió pareja.
Pero yo aún estaba ahí como un estúpido esperando un mensaje suyo, a que volviéramos
a ser los de antes cosa que no volverá a pasar.
Y lo extraño, pero sé que ya no puedo hacer nada más para volver con él.
Lo mejor es olvidarme de él y seguir adelante, ¿pero cómo puedo hacerlo? Cada cosa
que hago me acuerda a él, incluso para tratar de olvidarlo dejo lo que más me gusta
hacer, aun así sigo igual, aún sigo viéndolo como sigue adelante mientras yo sigo
estancado, vacío como una carcasa, esperando por su regreso.
Me siento tan mal, quisiera contárselo a alguien no hay, no existe, ni siquiera quienes
creía que eran mis mejores amigos están porque no le siento la confianza de contárselo
por miedo a lo que me dirán. Tal vez soy solo un imbécil, que ya ni siquiera lagrimas
sinceras puede derramar, que desde hace ya seis meses dejo de sentirse como una
persona con emociones, que ahora era es una carcasa vacía que tal vez ya no tenía
remedio…
Estoy solo atrapado en un agujero y no se está cuando pediré ayuda.
¿Hasta cuándo me quedare así antes de que todo explote?
Porque sinceramente ya no puedo ni conmigo mismo…”
Dijo para finalmente dejar salir un suspiro de agobio, ni siquiera se sentía mejor
contándoselo delante a una cámara, ahora se sentía patético por hacerlo.
“lo único que pido es ser el mismo de antes” soltó levantándose “depender de alguien
no es nada bueno y más si tienes que alejarte de esa persona, porque vas a sentirte como
una mierda.” Halago y se acercó a la cámara con intención de apagarla, miro su reflejo y
se veía del asco, tenía tantas ganas de llorar, pero las lágrimas no caían y por eso sus
ojos solo se mantenían cristalinos y algo hinchados “creo que no debí grabar esto, es
solo una tontería” se dijo apagando finalmente la cámara.
Aun después de desahogarse, se sentía igual tal vez si esta vez dejaba salir sus lágrimas
podría sentirse mejor.
Ni siquiera lo hizo un poco, estaba tan vacío, ninguna emoción se presentó después de
llorar, que esperaba, así había sido por los últimos meses y que llorara ahora no haría la
diferencia.
Por más que llorara, por más que lagrimas caigan todo seguirá igual.
“¿acaso nunca volveré a ser feliz? ¿Ni siquiera por un momento?” cuestiono a la nada
dentro de su habitación, dio vueltas en su silla, mirando su alrededor deprimido, por
más que intentara cambiar o ignorar el dolor seguía ahí nadie podía cambiarlo.
Volteo a ver su teléfono que estaba tirado en su cama, a un lado suyo, no había dejado
de vibrar desde hace unos pocos minutos.
Lo tomo y reviso que era, no era común que su teléfono estuviera de esa manera.
Ahí se dio cuenta de que todo este tiempo no estuvo grabando más bien estuvo haciendo
un directo, ahora todos sabían cómo se sentía, se pasmo ahí mismo en su silla, sus ojos
estaban abiertos debido a lo anonadado que estaba, una vez que fue consciente de lo que
pasaba se acercó a su cámara y al computador y paro todo, fue un estúpido, como no se
había dado cuenta de que había estado en directo todo este tiempo, ni siquiera sabía que
iba a decir o hacer, todo el mundo lo había visto ahora en un estado vulnerable.
Vio sus notificaciones, tenía mensajes de sus amigos preocupados por él y un montón
de comentarios también.
Y como solía hacer, iba ignorar toda otra vez…
Dejo el teléfono en el escritorio mientras se acostaba en la cama y cerraba los ojos, a lo
mejor así todo podría pasar rápido.
Pero ahora su cabeza estaba llena de preocupaciones porque no sabía que iba hacer.
Tomo su teléfono nuevamente y miro la entrada de mensajes, había muchos de su amigo
Seokjin y entre ellos estaba.
“Minnie, tenemos que hablar”
“iré a tu casa, ábreme en cinco minutos”
Ahora sí que sabía que estaba jodido.