DROGAS LICITAS
Son muchas las drogas legales que existen, y que pueden recibir diferentes usos
por parte de la población. Algunos las usan como elemento recreativo, mientras
que en otros casos los consumidores pretenden beneficiarse de efectos relajantes
o excitantes de la sustancia en cuestión o emplearlos de cara a olvidar o disminuir
algún tipo de dolor físico o emocional. Entre las llamadas drogas legales, algunas
de las más conocidas son las siguientes.
1. Alcohol
Probablemente, la droga más utilizada y aceptada socialmente hasta el punto de
formar parte de una gran variedad de culturas. El alcohol o etanol es una
sustancia de tipo depresor, que disminuye la activación del sistema nervioso y que
es consumida por todo tipo de personas.
Inicialmente tiene un efecto euforizante y relajante, así como en algunas personas
cierta desinhibición, pero posteriormente el tono general disminuye y aparecen
síntomas como visión borrosa, hipotonía y debilidad muscular o problemas para
focalizar la atención o inhibir conductas emocionales extremas. Un consumo
excesivo y abusivo puede llevar a hipoglucemias, mareos, vómitos, coma o incluso
la muerte.
2. Nicotina
El tabaco es otra de las drogas más consumidas mundialmente y, aunque la
legislación de muchos países prohíbe fumar en determinados espacios, el propio
hecho de fumar o comercializar productos con nicotina (especialmente tabaco) no
está prohibido. Se trata de una sustancia que tal vez pueda parecer relajante para
fumadores experimentados, pero en realidad es un psicoestimulante cuyo principal
mecanismo de acción es sobre la acetilcolina.
Si los fumadores de larga duración lo encuentran relajante es porque su consumo
a largo plazo termina por bloquear dicho neurotransmisor. Genera una gran
cantidad de problemas, siendo especialmente relevantes los pulmonares
(destacan el cáncer de pulmón) y cardiorrespiratorios.
3. El grupo de las xantinas: cafeína, teobromina, teofilina
Si bien poca gente las considera como drogas, lo cierto es que se trata de
sustancias que generan una alteración en la química cerebral que tiene efectos
sobre la conducta de modo que sí se pueden considerar como tales. Se trata de
sustancias de efecto estimulante, generalmente generando un aumento de la
activación cerebral. Eso sí, sus efectos son mucho menores a los de otras
sustancias, necesitándose de grandes cantidades para poder llegar a ser
peligrosas.
La cafeína es probablemente la más conocida como tal, siendo su consumo a
través del café la más frecuente.
Además del café hay que tener en cuenta que también puede encontrarse en una
gran cantidad de refrescos. En cuanto a la teobromina y la teofilina, posiblemente
pocas personas sepan a qué nos estamos refiriendo. Sin embargo, se trata de
componentes que están presentes en el té y en el chocolate y que generan un
aumento de la activación cortical y de los niveles de energía.
4. Sustancias volátiles
Estamos ante sustancias que son legales debido a que su uso original no se
vincula al consumo o administración de la sustancia como tal en el organismo. El
nombre de volátiles se debe a que la vía de administración suele ser inhalada o
aspirada. Se trata de sustancias como el pegamento, la gasolina, anestésicos o
cetonas, que algunas personas usan con el fin de notar efectos psicoactivos,
generalmente de tipo depresor.
Son sustancias con bajo potencial adictivo, pero proclives a abusos que pueden
generar graves daños entre otros en hígado, columna vertebral, musculatura y
sistema nervioso. También facilita la aparición de comportamientos agresivos.
5. Psicofármacos y otros fármacos
Los psicofármacos, y en realidad todo tipo de fármaco, es una sustancia que
puede ser considerada droga legal, al generar una alteración en el sistema
nervioso del paciente (en el caso de otros fármacos no vinculados a la psiquiatría
alteran la química de otras partes del organismo). En principio el uso de estos
fármacos es medicinal, motivo por el que son legales. Sin embargo, muchas llegan
a adquirir dependencia e incluso en algunos casos se usan bien para intentar
potenciar las propias habilidades o de manera recreativa.
Probablemente el psicofármaco que más frecuentemente se utiliza en este sentido
sean los benzodiacepinas, las cuales se utilizan principalmente para tratar la
ansiedad
Entre otros fármacos que no son empleados como psicofármacos pero que sí
generan adicción y dependencia y se consideran drogas legales son fármacos
como los esteroides, la morfina o la codeína, o los anestésicos como la
fenciclidina. Los esteroides también son otra sustancia que puede considerarse
como droga legal; a menudo se abusa de ellas en campos como el deporte y ello
puede tener graves repercusiones sobre la salud. En cuanto a la morfina, es un
derivado del opio que se usa para el tratamiento del dolor.
DROGAS ILICITAS
Las drogas ilegales son aquellas que no son recetadas por un médico ni
adquiridas en una farmacia.
1. Cannabis, marihuana
Aunque el cannabis está progresivamente cambiando su estatus legal, a día de
hoy sigue siendo penalizada su compraventa, especialmente si tiene una finalidad
recreativa.
Su consumo a largo plazo se ha asociado con sintomatología apática y pérdida de
interés, relacionándola con un progresivo menor desempeño a nivel social,
académico y laboral. También afecta al área cognitiva, especialmente a la
concentración y a la memoria.
El humo del cannabis se ha asociado a problemas respiratorios, además de
problemas de tipo sexual, afectándose el ciclo menstrual en las mujeres y
problemas en la calidad de los espermatozoides en los hombres, la marihuana es
considerada una droga blanda, dado que se considera que no provoca
dependencia a nivel ni físico ni químico, pero sí psicológico, conociéndose que
provoca alteraciones en el sistema nervioso central.
2. Anfetaminas
Las anfetaminas y, a nivel más popular, el speed, son sustancias que de ser
consumidas de forma frecuente pueden causar depresiones severas. También
puede aparecer lo que se ha llamado psicosis tóxica anfetamínica, confundida
habitualmente con la esquizofrenia.
Las anfetaminas son psicofármacos y, realmente, no se podría decir que son
ilegales porque, de hecho, son recetadas y se pueden encontrar en farmacias
Sin embargo, sin prescripción psiquiátrica su consumo no es legal, y, pese a que
muchas personas puedan pensar que les va a ayudar a concentrarse, lo cierto es
que se disparan sus efectos secundarios. Su grado de adicción es muy alto.
De entre los efectos considerados que podríamos considerar deseados están el
aumento de la concentración si hay psicopatología, euforia, desinhibición,
activación, mejora de la memoria, sensación de autocontrol, menor cansancio y
regulación del hambre.
3. Cocaína
Esta droga proviene de la planta de la coca, obteniéndose a partir de sus hojas.
Su mecanismo de acción sobre el organismo implica la alteración de los niveles de
dopamina cerebral, concretamente en la vía mesolímbica de la recompensa,
provocando una sensación de euforia, además de seguridad y fortaleza.
Los riesgos del consumo de cocaína son múltiples, entre ellos problemas
respiratorios y hemorragias nasales debido a que se consume por vía inhalada.
También produce alteraciones en el sueño, inquietud, irritabilidad y episodios de
agresividad tanto física como verbal. También afecta a nivel del sistema
circulatorio, produciendo accidentes vasculares e infartos cerebrales.
Entre las complicaciones de tipo psiquiátrico se encuentran crisis de ansiedad,
ideas delirantes, confusión, alucinaciones, alteraciones en la memoria y falta de
concentración.
4. Heroína
La heroína es una sustancia cuyo consumo prolongado puede comportar cambios
en la personalidad de la persona adicta a la droga, además de depresión,
ansiedad y problemas de memoria.
El grado de dependencia a esta sustancia una vez consumida es elevadísimo,
haciendo que en caso de haberse tenido un primer contacto con ella una sola vez
se disparen las posibilidades de acabar siendo adicto a la heroína.
Puede alterar el organismo a nivel nutricional, sobre todo por el hecho de que
produce problemas gastrointestinales, cardiovasculares, hepáticos y renales.
5. MDMA
La MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina), también llamada ÉXTASIS, es una
sustancia que por fortuna son pocas las personas que han tenido la oportunidad
de consumirla, siendo vendida en forma de tabletas, pastillas o polvos.
Al principio provoca un estado de euforia, alterando los niveles de serotonina a
nivel cerebral; sin embargo, pasadas unas horas va dejando paso a sentimientos
negativos y de falta de energía, como agotamiento, tristeza, agresividad y
ansiedad, síntomas que pueden llegar a durar varios días.
A nivel orgánico el éxtasis provoca cambios en el ritmo cardíaco y subida en la
temperatura corporal, temblores, convulsiones y contracción de la mandíbula. Las
insuficiencias renales y hepáticas no son poco frecuentes.