Batería
Te explicamos qué es una batería y cómo funciona este artefacto.
Además, los tipos de baterías que existen y qué es una pila.
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Las baterías convierten energía química en energía eléctrica.
¿Qué es una batería?
Una batería eléctrica, también llamada pila o acumulador eléctrico, es un
artefacto compuesto por celdas electroquímicas capaces de convertir la energía
química en su interior en energía eléctrica. Así, las baterías generan corriente
continua y, de esta manera, sirven para alimentar distintos circuitos eléctricos,
dependiendo de su tamaño y potencia.
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Las baterías están plenamente incorporadas a nuestra vida cotidiana desde
su invención en el siglo XIX y su comercialización masiva en el XX. El
desarrollo de las baterías va de la mano con el avance tecnológico de la
electrónica. Controles remotos, relojes, computadores de todo tipo, teléfonos
celulares y un enorme grupo de artefactos contemporáneos utilizan pilas como
fuente de alimentación eléctrica, por lo que se fabrican con diversas potencias.
Las baterías poseen una capacidad de carga determinada por la naturaleza
de su composición y que se mide en amperios-hora (Ah), lo que significa que la
pila puede dar un amperio de corriente a lo largo de una hora continua de tiempo.
Mientras mayor sea su capacidad de carga, más corriente podrá almacenar en su
interior.
Por último, el breve ciclo de vida de la mayoría de las baterías comerciales las ha
convertido en un potente contaminante de aguas y suelos, dado que una vez
cumplido su ciclo vital no pueden recargarse ni reusarse, y son desechadas. Tras
oxidarse su cubierta metálica, las pilas vierten al medio ambiente su contenido
químico y alteran su composición y su pH.
Ver además: Conductividad eléctrica
¿Cómo funciona una batería?
Las baterías tienen celdas químicas con un polo positivo y otro negativo.
El principio fundamental de una batería consiste en las reacciones de oxidación-
reducción (redox) de ciertas sustancias químicas, una de las cuales
pierde electrones (se oxida) mientras la otra gana electrones (se reduce),
pudiendo retornar a su configuración inicial dadas las condiciones necesarias: la
aplicación de electricidad (carga) o el cierre del circuito (descarga).
Las baterías contienen celdas químicas que presentan un polo positivo
(ánodo) y otro negativo (cátodo), así como electrolitos que permiten el flujo
eléctrico hacia el exterior. Dichas celdas convierten la energía química en
eléctrica, mediante un proceso reversible o irreversible, según el tipo de batería,
que una vez completo, agota su capacidad para recibir energía. En eso se
distinguen dos tipos de celdas:
Primarias. Aquellas que, una vez producida la reacción, no pueden
volver a su estado original, agotando así su capacidad de
almacenar corriente eléctrica. También se les llaman pilas no
recargables.
Secundarias. Aquellas que pueden recibir una aplicación de energía
eléctrica para restaurar su composición química original, y pueden ser
empleadas numerosas veces antes de agotarse del todo. También se les
llaman pilas recargables.
Tipos de batería
Las baterías de litio tienen mejor densidad de energía y mejor tasa de descarga.
Existen muchos tipos de baterías, atendiendo a los elementos empleados en su
fabricación, tales como:
Baterías alcalinas. Comúnmente desechables. Emplean hidróxido de
potasio (KOH) como electrolito. La reacción química que produce
energía ocurre entre el zinc (Zn, ánodo) y el dióxido de manganeso
(MnO2, cátodo). Son pilas sumamente estables, pero de corta vida.
Baterías de ácido-plomo. Comunes en vehículos y motocicletas. Son
pilas recargables que cuando están cargadas poseen dos electrodos
de plomo: un cátodo de dióxido de plomo (PbO2) y un ánodo de plomo
esponjoso (Pb). El electrolito empleado es ácido sulfúrico (H2SO4) en
solución acuosa. Por otra parte, cuando la batería está descargada el
plomo se encuentra en forma de sulfato de plomo (II) (PbSO4)
depositado en plomo metálico (Pb). Entonces, durante la carga inicial
el PbSO4 se reduce a Pb en las placas negativas, y se forma PbO2 en las
positivas. En este proceso el plomo se oxida y se reduce a la vez. Por
otro lado, durante la descarga el PbO2 se reduce a PbSO4 y el Pb se
oxida para producir también PbSO4. Estos dos procesos se pueden
repetir cíclicamente hasta que los cristales de PbSO4 se vuelven
demasiado grandes por lo que pierden reactividad química. Este es el
caso donde se dice coloquialmente que la batería se ha sulfatado y hay
que sustituirla por una nueva.
Baterías de níquel. De muy bajo coste pero pésimo rendimiento, son
algunas de las primeras en manufacturarse en la historia. A su vez,
dieron origen a nuevas baterías como:
Níquel-hierro (Ni-Fe). Consistían en tubos finos enrollados por
láminas de acero niquelado. En las placas positivas tenían
hidróxido de níquel (III) (Ni(OH)3) y en las negativas hierro
(Fe). El electrolito empleado es hidróxido de potasio (KOH). Si
bien su duración era muy larga, se dejaron de fabricar por su
bajo rendimiento y su alto costo.
Níquel-cadmio (Ni-Cd). Están compuestas por un ánodo de
cadmio (Cd) y un cátodo de hidróxido de níquel (III) (Ni(OH)3),
e hidróxido de potasio (KOH) como electrolito. Estos
acumuladores son perfectamente recargables, pero presentan
baja densidad energética (apenas 50Wh/kg). Además, cada vez
se usan menos debido a su elevado efecto memoria (reducción
de la capacidad de las baterías cuando realizamos cargas
incompletas) y a que el cadmio es muy contaminante.
Níquel-hidruro (Ni-MH). Emplean oxihidróxido de níquel
(NiOOH) para el ánodo y una aleación de hidruro metálico
como cátodo. Poseen una mayor capacidad de carga y menor
efecto memoria respecto a las baterías de Ni-Cd, además no
afectan el medio ambiente ya que no tienen Cd (muy
contaminante y peligroso). Fueron las pioneras en usarse para
vehículos eléctricos, dado que son perfectamente recargables.
Baterías de iones de litio (Li-ION). Emplean como electrolito una sal
de litio. Son las baterías más empleadas en la electrónica de pequeño
tamaño, como celulares y otros artefactos portátiles. Se destacan por su
enorme densidad energética, sumado a que son muy livianas, tienen
pequeño tamaño y buen rendimiento, pero poseen una vida máxima de
tres años. Otra ventaja que tienen es su bajo efecto memoria. Además,
al sobrecalentarse pueden explotar, ya que sus elementos son
inflamables, por lo que su costo de producción es elevado debido a que
hay que incorporarles elementos de seguridad.
Baterías de polímero de litio (LiPo). Son una variación de las
ordinarias baterías de litio, presentan mejor densidad de energía y
mejor tasa de descarga, pero presentan el inconveniente de quedar
inutilizadas si pierden su carga por debajo del 30%, por lo que es
fundamental no dejar que se descarguen completamente. También
pueden sobrecalentarse y explotar, por lo que es muy importante nunca
dejar pasar demasiado tiempo hasta mirar la batería, o siempre
mantenerla en un lugar seguro lejos de sustancias inflamables.
Pila y batería
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