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El documento describe la historia de las primeras máquinas de cálculo desde los ábacos en el 2500 a.C. hasta los primeros computadores digitales en el siglo XX, incluyendo inventores como Babbage, Turing y los creadores del ENIAC.
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El documento describe la historia de las primeras máquinas de cálculo desde los ábacos en el 2500 a.C. hasta los primeros computadores digitales en el siglo XX, incluyendo inventores como Babbage, Turing y los creadores del ENIAC.
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Historia de la computadora

Primeras maquinas
Los primeros ábacos, que muchas cronologías sitúan en 2500 a.C., consistían en una serie
de piedras que se colocaban en hileras paralelas en el suelo. Se movían de derecha a
izquierda (los egipcios), o de izquierda a derecha (los griegos), para contar, sumar, restar y
multiplicar.

Instrumentos parecidos al ábaco aparecen en Babilonia y China en los años 1000 y 500 a.c.
Lo más parecido era el tablero de Salamis, encontrado en 1846 en la isla del mismo
nombre y que se cree que fue usado por los babilonios en tomo al 300 a. de C.

Entre 1610 y 1617 John Napier, estudioso del Apocalipsis e inventor de los logaritmos,
desarrolló un sistema para calcular mediante varillas colocadas sobre un tablero, también
llamadas huesos de Napier, precursoras de la regla de cálculo, que se inventa entre
1620-1630.

Probablemente fue el matemático inglés William Oughtred, amigo de Napier, quien hacia
1621 desarrolló este instrumento, tanto en su versión rectilínea como circular. En 1624, el
matemático alemán Wílhelm Schickard construye la primera calculadora mecánica a
partir de los huesos de Napier, veinte años antes que Pascal.

En 1645, el matemático y físico francés Blaise Pascal construyó la segunda


calculadora mecánica de la historia, la Pascalina. Estuvo tres años construyendo la
máquina, que sólo podía sumar y restar, para ayudar a su padre, que trabajaba en
Hacienda.

Inicios de la computación

En 1670, Wilhelm Leibnitz inventó el sistema binario y descubrió muchos de los aspectos
matemáticos que se utilizarán en la computación moderna. Se anticipa a Touring y diseña
una máquina de calcular, la Stepped Reckoner, que realiza cuatro operaciones básicas.

En 1800, el matemático francés Joseph Jacquard desarrolló un sistema de tarjetas


perforadas para controlar el dibujo formado en un telar. Estamos en plena revolución de la
industria textil y según los agujeros de la tarjeta, la máquina actúa de una manera u otra.
Presentó su proyecto en Lyon en 1805.

En 1822, Charles Babbage presenta su proyecto de la máquina diferencial para evaluar


polinomios en la Royal Astronomical Society. Babbage fue la primera persona en
concebir un ordenador, pero nunca acabó de construir la máquina.

Babbage presenta en 1835, una máquina analítica basada en el funcionamiento del telar de
tarjetas perforadas de Jacquard, pero aunque trabajó en el proyecto entre 1833 y 1842,
nunca consiguió acabar, como le pasó con la máquina diferencial.
En 1855, el sueco Georg Scheutz construye con éxito una máquina diferencial, basada en
el diseño de Babbage, que el Gobierno británico compró para su Oficina General del
Registro en 1859, aunque finalmente, la falta de fondos frustró el proyecto.

El matemático y filósofo inglés George Boole, en 1859, publica su obra Ecuaciones


Diferenciales y sienta las bases de la denominada álgebra booleana, una de las bases de
la Ciencia Computacional. En 1885, Hermán Hollerith construye la máquina censadora o
tabuladora, que por medio de tarjetas perforadas reducía el tiempo al realizar el censo. Es
considerado el primer informático.

En 1893, Leonardo Torres Quevedo presenta su Memoria sobre las máquinas algebraicas y
al año siguiente presenta la primera máquina construida por él. Este ingeniero y matemático
español construyó el primer transbordador aéreo que cruza las cataratas del Niágara, el
Spanish Aerocar.

Siglo XIX

Se puede considerar que el pionero en esta lucha contra la limitación material, y la


capacidad espiritual fue el matemático y científico británico Charles Babbage (1791-1871).
Fue él quien primero vio la posibilidad, en 1823, de crear una máquina que hiciera posible
operaciones matemáticas que el hombre no podría realizar a lo largo de una vida por
existir.

Eran cálculos matemáticos de tal complejidad que no pueden emprenderse ya que nadie
vive lo suficiente para verlos acabados. Babbage convenció al gobierno inglés para que
financiara su “ingenio analítico” capaz de solucionar todo tipo de cálculos.

Los esfuerzos de Babbage se unieron a los de Herman Hollerith (1860-1929), que estaba
confeccionando el censo de Estados Unidos. Tenía el problema de que apenas había
terminado el censo de un ciclo temporal ya tenía que comenzar el próximo, dada la cantidad
de tiempo que llevaban los cálculos y tabulaciones.

Herman Hollerith, fue la persona que introdujo las primeras tarjetas perforadas para
almacenar información. Con este revolucionario sistema para la época, consiguió reducir el
tiempo a la mitad. Como curiosidad, existe una especie de computadora que funciona a
vapor. El programa de operaciones se almacenaba en una cinta perforada, método que
todavía se seguía empleando en los años sesenta.

La idea procedía del sistema de cartulinas perforadas utilizado en el año 1801 por Joseph
Marie Jacquard (1752-1834), para hacer que los telares urdiesen complicados tejidos.

Pero el primer ordenador nunca llegó a completarse. De cualquier forma, si hubiera sido
desarrollado del todo, no hubiera dado resultados, ya que no existía tecnología suficiente.
Dado que funcionaba con palancas, bielas, ruedas dentadas, engranajes pesados y lentos
que no permitían realizar cálculos rápidos. Solo los electrones, cuya velocidad se aproxima
a la de la luz, podrían llevar a cabo los sueños del padre del ordenador.
Siglo XX

El primer esbozo de un computador moderno lo acometió en 1930, el ingeniero alemán


Konrad Zuse (1910-1995). Construyó una calculadora que ya operaba según el modo
binario: la Z1. Con aquel ingenio se podía realizar una multiplicación compleja en tres
segundos.

En 1940, propuso al gobierno alemán financiar su desarrollo, crear una máquina de pensar
y resolver de forma rápida cualquier problema, pero Adolf Hitler no le hizo caso. Se
considera que en 1942 John Vincent Atanassoff inventó la primera computadora
digital. Por tanto, no sí gran polémica y disputas, se considera al ingeniero electrónico
estadounidense John Vincent Atanassoff (1903-1955), el inventor de la computadora.

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial los especialistas ingleses en cálculo buscaban


la forma de decodificar los mensajes secretos alemanes. Encargaron el asunto al húngaro
Alan Mathison Turing (1912-1954) , inventor de una máquina de calcular que lleva su
nombre.

La primera computadora se ensambló en 1943 en Bletchley, nos referimos al computador


electromecánico llamado Colossus. El enorme aparato podía tratar cinco mil caracteres por
segundo, para lo que requería de más de dos mil lámparas. Esta máquina podía descifrar
los mensajes de la inteligencia alemana, pero no era exactamente un ordenador.

Al tiempo que Turing trabajaba en Londres, Estados Unidos buscaba la forma de poner al
día la máquina de Babbage. En 1944 el ingeniero Howard [Link] (1900-1973) daba a
conocer su máquina: el Harvard Mark 1, financiada por IBM y se mejoró la calculadora de
Babbage.

Paso importantísimo fue dado en 1946, con el computador electrónico ENIAC o Electronic
Numerical Integrator and Computer de John Presper Eckert (1919-1995) y John William
Mauchly (1907-1980). El invento se debió al encargo hecho a los científicos citados por el
ejército norteamericano necesitado de una máquina rápida para calcular la trayectoria de los
proyectiles.

Como curiosidad, decir que aquel aparato era inmenso. Pesaba 30 toneladas que ocupaban
una superficie de 170 m2. Su cableado tenía varios kilómetros y utilizaba 18.000 válvulas de
radio, que consumían gran cantidad de electricidad. Pero se calentaban tanto y tan deprisa
que su refrigeración suponía un problema adicional.

A pesar de todo, el armatoste tenía una capacidad de proceso mil veces inferior a la de un
ordenador personal o PC de los años noventa, y no podía almacenar ni la milésima parte
de información.

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