VARIEDADES Y MEJORA DEL ARROZ
(Oryza sativa, L.)
VARIEDADES Y MEJORA DEL ARROZ
(Oryza sativa, L.)
Josep Maria Franquet Bernis
Ingeniero Agrónomo, EUR-ING
Ingeniero Técnico en Explotaciones Agropecuarias
Dr. en Ciencias Económicas y Empresariales
Profesor asociado de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC)
Profesor-tutor de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Cinta Borràs Pàmies
Ingeniero Técnico Agrícola
Profesora de Enseñanza Secundaria
2004
Primera edición, abril de 2004
Edición realizada con el patrocinio de la Universidad
Internacional de Cataluña y la Asociación de Ingenieros
Agrónomos de Cataluña.
© Josep Maria Franquet i Bernis
ISBN: 84-930364-1-2
Depósito legal:
Imprime: CopyRapid, Tortosa.
Tel.: 977 44 33 97
Printed in Spain
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o bien tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares por medios de alquiler o
préstamo, están rigurosamente prohibidos sin la autorización escrita de los autores y serán
sometidos a las sanciones establecidas por la ley.
PRÓLOGO
PRÓLOGO
De todos los cereales existentes o conocidos, el arroz (Oryza sativa
L.) es, sin duda alguna, el que ofrece la posibilidad de llenar más
rápidamente un déficit de producción agrícola para la alimentación del
hombre y, junto con el trigo y la carne o el pescado, constituye la base de la
alimentación humana. La historia nos ha demostrado, en efecto, cuánta
consideración los hombres han tenido siempre por el arroz y por sus
preciosas cualidades nutritivas.
El arroz es uno de los cultivos más antiguos. Se domesticó hace
miles de años en Asia (aunque no hay unanimidad respecto el lugar ni el
periodo, pero se han encontrado restos de unos 8.000 años de antigüedad en
la China) y en África. Se extendió por China y por toda Asia 3.000 años
antes de nuestra era. Europa oyó hablar del arroz a los escritores que
acompañaron a Alejandro Magno (“el Grande”) en la conquista de la India.
A partir del siglo VIII se cultivó en España y Portugal y entre los siglos IX
y X también en el sur de Italia.
Durante el último milenio se ha introducido progresivamente en el
resto de los continentes. En los Estados Unidos se desarrolló a partir del
trabajo de los esclavos negros venidos del oeste de África, que ya lo
conocían. Esta circunstancia se produjo alrededor del año 1718. En el New
South Wales (Australia) las primeras tentativas de cultivo de arroz se
efectuaron en el año 1891.
Lo cierto es que cualquiera que fuese su tierra de origen, el arroz
conquistó, en poco tiempo, a los hombres y mujeres de casi todos los países
del mundo. De hecho, si el trigo se conocía como el alimento básico de la
civilización occidental, el arroz se ha considerado del mismo modo de la
oriental, aunque hoy en día este calificativo lo podemos extender también a
escala mundial.
Como su propio nombre indica, el presente trabajo pretende la
presentación razonada de la metodología precisa para la mejora y obtención
de nuevas variedades de arroz cuyo cultivo sea de interés, primordialmente,
5
PRÓLOGO
en el espacio geográfico de las zonas arroceras españolas, aunque también
resulte aplicable a otras áreas de características edafoclimáticas similares.
Como ejemplo de ellas, nos referiremos al delta del Ebro, lugar donde se
han llevado a cabo buena parte de las experiencias que iremos desgranando
a lo largo del presente libro. Pese a ello, también se presenta la
problemática del arroz en diversas partes del mundo.
Pero ahora mismo se está abriendo todo un gran abanico de
posibilidades para el futuro. Sin duda, el descubrimiento del secreto que
encierran los genes es uno de los más importantes de la humanidad.
Conociendo la secuencia completa del ADN se puede comenzar a estudiar la
influencia que tienen los genes y modificar las expresiones génicas
indeseables. La obtención del genoma del arroz ha conllevado descifrar toda
la información genética de los doce cromosomas de la planta de arroz a
principios del año 2001; se trata de un excelente trabajo si se tiene en cuenta
que el genoma del arroz cuenta con unos 430 millones de códigos genéticos.
Esto significa que, después del genoma humano, el arroz es el siguiente en
tamaño que se ha podido descifrar hasta la fecha.
También en el marco limitado de estas reflexiones, queremos rendir
tributo sincero de admiración y agradecimiento a los excelentes libros de
texto, investigaciones y artículos técnicos, citados en la bibliografía y en
los fondos documentales, sobre diversos temas relacionados con la mejora
genética y otros aspectos referentes al comercio nacional y mundial del
arroz, habiendo sido influidos notablemente, en nuestros estudios, por el
brillante trabajo de sus autores.
Llegados, por fin, al ineludible capítulo de agradecimientos,
debemos señalar que no olvidamos la formidable deuda de gratitud
contraída con los que fueron nuestros guías y maestros, algunos de ellos ya
desaparecidos. Nuestro reconocimiento, en fin, a la Universidad
Internacional de Cataluña, a la Asociación de Ingenieros agrónomos de
Cataluña, al impresor Copy-rapid, a la empresa obtentora y seleccionadora
Semillas Certificadas Castells, S.L. y, en general, a todos cuantos se han
interesado por la publicación del presente libro, aportando sugerencias y
valiosos consejos dirigidos a la mejor consecución de nuestro empeño.
Tortosa, febrero de 2004
LOS AUTORES
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CAPÍTULO 1
CAPÍTULO 1
- ALGUNAS IDEAS PREVIAS -
1. Introducción
En el mundo actual, es bien sabido que uno de los principales problemas
es la falta de alimentos, fenómeno éste que ya fue advertido por el economista
clásico inglés R. Malthus.
La producción de alimentos es altamente deficitaria en muchos países y
será necesario incrementarla si se quieren satisfacer las necesidades mínimas de
la creciente población. El hambre y la desnutrición son ya un hecho en las dos
terceras partes del mundo y continúan extendiéndose, de manera que la brecha
que separa los países desarrollados de los subdesarrollados crece
alarmantemente.
En alimentación no sólo cuenta la cantidad, sino que también es
fundamental la calidad. Las dietas deficientes de proteínas o con proteínas de
mala calidad producen alteraciones irreversibles en los niños. La existencia de
productos inhibidores enzimáticos en algunos vegetales comestibles puede
producir diferentes enfermedades en el hombre o incluso en los animales
domésticos. Estos hechos suceden principalmente en algunas áreas geográficas
en las cuales la alimentación está basada en cereales (arroz, trigo, cebada,
centeno, maíz, sorgo, mijo) con alto contenido de glúcidos o hidratos de carbono,
suplementada ligeramente con proteínas vegetales procedentes de leguminosas
(guisantes, vezas, yeros, altramuces, habas, fríjoles, judías, lentejas, garbanzos,
etc.) y lípidos o grasas como los aceites de soja, colza o cacahuete.
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ALGUNAS IDEAS PREVIAS
Para mejorar la nutrición de dicha zona, se debe cultivar una mayor
variedad de plantas, particularmente las que contienen importantes cantidades de
proteínas y aceites útiles para la nutrición. Al mismo tiempo, un incremento en la
producción de forrajes facilitará la cría de ganado para poder cubrir una mayor
parte del alimento humano.
Incluso en los países desarrollados debe continuar aumentando la
capacidad productiva de su agricultura para contribuir al alimento de toda la
humanidad.
Se puede decir que los alimentos de origen orgánico provienen de los
vegetales directamente, o bien indirectamente a través de los animales, que
actúan como intermediarios del proceso. Por lo tanto, una alternativa válida a la
situación actual de la calidad alimentaria y sus efectos sobre la salud humana
(contenidos de colesterol y triglicéridos, niveles de ácido úrico, ...) sería la
disminución en el abastecimiento de productos animales (prescindir de los
intermediarios) y un incremento en la utilización de vegetales (principalmente
cereales y leguminosas) con buena calidad alimentaria.
2. Presentación
Como su propio nombre indica, el presente trabajo pretende la presentación
razonada de la metodología precisa para la mejora y obtención de nuevas
variedades de arroz (Oryza sativa L.) cuyo cultivo sea de interés,
primordialmente, en el espacio geográfico de las zonas arroceras españolas,
aunque también resulte aplicable a otras áreas de características edafoclimáticas
similares. Como ejemplo de ellas, realizaremos una descripción del delta del
Ebro, lugar donde se han llevado a cabo buena parte de las experiencias que
iremos desgranando a lo largo del presente libro. Todo ello se completa también
con la descripción morfobotánica de la especie, sus técnicas de cultivo, su
importancia económica y comercial a nivel nacional e internacional, la situación
de la mejora varietal en los diferentes países productores del mundo, la
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CAPÍTULO 1
producción y certificación de semillas y, al cabo, la legislación más relevante de
aplicación al respecto.
3. El origen del arroz
El cultivo del arroz comenzó hace casi 10.000 años, en muchas
regiones húmedas de Asia tropical y subtropical. Posiblemente sea la India el
país donde se cultivó por primera vez el arroz, debido a que en ella abundaban
los arroces silvestres. Pero el desarrollo del cultivo tuvo lugar en China, desde
sus tierras bajas a sus tierras altas. Probablemente hubo varias rutas por las
cuales se introdujeron los arroces de Asia a otras partes del mundo.
Los últimos hallazgos arqueológicos en yacimientos de China han puesto
al descubierto glumas de arroz que podrían datarse entre el 2750 y el 3280 antes
de Cristo. Y hasta 3.500 años antes de Cristo en Thailandia. De este modo, la
extendida creencia de que el Oryza sativa era el origen del arroz (2.500 años
antes de Cristo en la India) ha quedado desplazada. En realidad, las últimas
investigaciones apuntan a que la planta del arroz parece tener un origen mucho
más anterior a lo que se creía hasta la fecha.
Existen dos especies cultivadas, a pesar de que la consideremos una
única planta: la variedad asiática y la africana. Ambas han sufrido su propio
camino de domesticación.
En la variedad asiática se han seleccionado y buscado granos de mayor
tamaño hasta obtener la especie Oryza sativa, que dio origen a tres razas
diferentes: Índica, Japónica y Javánica. Los actuales cultivos de Oryza sativa se
obtienen a través de cruzamientos y combinaciones interraciales y se distribuyen
por todo el mundo. La variedad africana, Oryza glaberrima, que presenta una
menor diversidad, se obtuvo a partir de dos especies silvestres.
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ALGUNAS IDEAS PREVIAS
4. El delta del Ebro
4.1. Situación y superficie
El delta del Ebro está situado en la costa oriental de España, en el mar
Mediterráneo, entre los paralelos 40º38’ y 40º48’ N y los meridianos 4º16’ y 4º34’
E. Pertenece a los términos municipales de l’Ampolla, Camarles, Deltebre,
Amposta, l’Aldea, Sant Jaume d’Enveja y Sant Carles de la Ràpita, abarcando las
comarcas catalanas del Baix Ebre y Montsià, y todos ellos de la provincia de
Tarragona.
Como muestra la figura 1.1, tiene la forma aproximada de un triángulo
cuya base, a efectos administrativos, es aproximadamente la Carretera
Nacional 340 (Cádiz-Barcelona) y cuyo vértice opuesto, la Isla de Buda, se
adentra unos 25 km en el mar. De hecho, las últimas terrazas del Cuaternario
disminuyen algo más su superficie, que queda perfectamente delimitada desde
el punto de vista visual y geomorfológico. El río Ebro cruza su delta de Oeste a
Este, dividiéndolo en dos grandes zonas o hemideltas: el septentrional o
izquierdo (Norte) y el meridional o derecho (Sur).
La superficie total del delta del Ebro es de 32.059 Ha, que se distribuyen
de la forma siguiente:
Delta Izquierdo.......................................... 11.512 Ha
Punta Izquierda............................................. 410 Ha
Total Delta Izquierdo...................................................11.922 Ha
Delta Derecho........................................... 16.199 Ha
Punta Derecha........................................... 2.447 Ha
Total Delta Derecho................................................... 18.646 Ha
TOTAL PARCIAL..................................... 30.568 Ha
Isla de Buda................................................ 1.231 Ha
Isla de Gracia................................................ 123 Ha
Isla de S. Antonio.......................................... 133 Ha
Isla de S. Diego................................................. 4 Ha
Total Islas...................................................................... 1.491 Ha
TOTAL DELTA DEL EBRO...................................................... 32.059 Ha
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CAPÍTULO 1
4.2. Características climatológicas
El clima de esta comarca es benigno. Así, por ejemplo, se observa que
en 1965 las temperaturas fueron de 5'0ºC en enero de mínima y 30'4ºC en
agosto de máxima, siendo la media anual de 16'9ºC.
Examinando los datos del cuatrienio de una larga serie histórica o
cronológica, se ve que la mínima fue de 6'4ºC y la máxima de 35'3ºC, siendo la
media aproximada de horas de sol del orden de 1.130 desde los meses de
mayo a agosto, ambos inclusive, con la siguiente insolación relativa: mayo
(58%), junio (63%), julio (68%) y agosto (66%). Se trata, pues de un clima
perfectamente apropiado para el cultivo de la práctica totalidad de hortalizas,
forrajeras, pratenses, cereales, frutales tempranos y, en general, toda la
extensa gama de cultivos mediterráneos, incluyendo, muy especialmente, el
arroz. También resulta adecuado para el establecimiento de piscifactorías
extensivas e intensivas.
La pluviometría, por datos observados desde 1930 a 1961, se cifra en
una media anual de 506'8 mm (l/m 2), habiéndose registrado la mínima en 1931
con 258 mm y la máxima en 1936 con 903 mm. No obstante, para una serie
cronológica suficientemente larga y representativa, la pluviometría media anual
resultó ser de 488'1 mm.
A lo largo de un período de 25 años, la presión atmosférica media ha
resultado ser de 758'5 mm Hg, con medias anuales extremas de 757'4 y 759'8
mm Hg, media mensual más alta de 761'0 mm Hg en enero, media mensual
más baja en abril con 750'0 mm Hg, y valores aislados extremos de 777'5 y
721'4 mm Hg.
Aparte del típico levante, propio de los países mediterráneos, el viento
que sopla con mayor intensidad (si bien con menos frecuencia) es el de
componente NW ("vent de dalt", “mestral” o cierzo), propio del valle del Ebro.
11
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
Figura 1.1. Comarcas del “Baix Ebre” y “Montsià”
12
CAPÍTULO 1
Para el período anterior, podemos considerar los siguientes valores:
-Velocidad media máxima: 102 km/h
-Recorrido máximo en 24 h: 1.782 km
-Recorrido mínimo en 24 h: 8 km
-Recorrido diverso medio: 359 km
-Meses más ventosos: enero, marzo y diciembre
Las horas en que sopla más el viento suelen ser las de la mañana, con
mayor calma alrededor del mediodía.
Otros datos interesantes son los siguientes:
-Nebulosidad media: 3'9.
-Valores anuales extremos (nebulosidad): 3'4 y 4'5.
-Meses más despejados: enero y julio.
En cuanto a la evaporación, podemos consignar los siguientes datos:
-Promedio del período: 4'1 mm/día
-Promedio anual más alto: 4'8 mm/día
-Promedio anual más bajo: 3'5 mm/día,
siendo julio el mes de evaporación máxima y diciembre el de evaporación
mínima.
La humedad relativa, por último, alcanzó un valor medio del 69%, con
medias anuales extremas del 76% y 61%, siendo septiembre y octubre los
meses más húmedos y abril el más seco.
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ALGUNAS IDEAS PREVIAS
5. Generalidades sobre el arroz y su cultivo
5.1 Morfología y taxonomía
El arroz (Oryza sativa, L.) es una planta monocotiledónea perteneciente
a la familia Poaceae de las gramináceas. Posee las siguientes características:
-Raíces: las raíces son delgadas, fibrosas y fasciculadas. Tiene dos tipos de
raíces: las seminales, que se originan de la radícula y son de naturaleza
temporal y las raíces adventicias secundarias, que tienen una libre ramificación
y se forman a partir de los nudos inferiores del tallo joven. Estas últimas
substituyen a las raíces seminales.
-Tallo: el tallo se forma de nudos y entrenudos alternados, siendo cilíndrico,
erguido, nudoso, glabro y de 60-120 cm de longitud.
-Hojas: las hojas son alternas, envainadoras, con el limbo lineal, agudo, largo y
plano. En el punto de reunión de la vaina y el limbo se encuentra una lígula
membranosa, bífida y erguida que presenta, en el borde inferior, una serie de
cirros largos y sedosos.
-Flores: son de color verde blanquecino, dispuestas en espiguillas, cuyo
conjunto constituye una panoja grande, terminal, estrecha y colgante después
de la floración. Cada espiguilla es uniflora y está provista de una gluma con dos
valvas pequeñas, algo cóncavas, aquilladas y lisas; la glumilla tiene igualmente
dos valvas aquilladas.
-Inflorescencia: es una panícula determinada que se localiza sobre el vástago
terminal, siendo una espiguilla la unidad de la panícula, y consiste en dos
lemmas estériles: la raquilla y el flósculo.
-Grano: el grano de arroz es el ovario maduro. El grano con cáscara se conoce
como arroz “paddy”; el grano descascarado de arroz (cariópside), con el
14
CAPÍTULO 1
pericarpio pardusco, se conoce como arroz-café; el grano de arroz sin cáscara
con un pericarpio rojo, es el denominado “arroz rojo”.
5.2. Adaptación del arroz a los suelos inundados
Los suelos inundados ofrecen un ambiente único para el crecimiento y la
nutrición del arroz, pues la zona que rodea al sistema radicular, se caracteriza
por la falta de oxígeno. Por tanto, para evitar la asfixia radicular, la planta de
arroz posee unos tejidos especiales, unos espacios de aire bien desarrollados
en la lámina de la hoja, concretamente en la vaina de la misma, así como en el
tallo y en las raíces, que forman un sistema muy eficiente para facilitar el paso
del aire.
El aire se introduce en la planta a través de los estomas y de las vainas
de las hojas, desplazándose hacia la base de la planta. El oxígeno es
suministrado a los tejidos junto con el paso del aire, moviéndose hacia el
interior de las raíces, donde es utilizado en la respiración. Finalmente, el aire
sale de las raíces y se difunde en el suelo que las rodea, creando una interfase
de oxidación-reducción.
5.3. Importancia económica y distribución geográfica
Tal como hemos señalado en el Prólogo de la presente obra, el arroz es
el alimento básico para más de la mitad de la población mundial, aunque es el
más importante del mundo si se considera la extensión de la superficie en que
se cultiva y la cantidad de gente que depende de su cosecha. A nivel mundial,
el arroz ocupa el segundo lugar después del trigo si se considera la superficie
cosechada, pero si se considera su importancia como cultivo alimenticio, el
arroz proporciona más calorías por hectárea que cualquier otro cultivo de
cereales. Además de su importancia como alimento, el arroz proporciona
empleo al mayor sector de la población rural de la mayor parte de Asia, pues es
el cereal típico del Asia meridional y oriental, aunque también es ampliamente
cultivado en África y en América, y no sólo ampliamente sino intensivamente en
15
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
algunos puntos de Europa meridional, sobre todo en las regiones
mediterráneas, como España, Italia, Portugal, Francia y Grecia.
Tabla 1.1. Producción y rendimiento del arroz a nivel mundial
Producción y rendimiento del arroz
a nivel mundial
Producción Rendimiento
País
(Tm) (kg/Ha)
Mundo 592.873.253 3.863
China 190.389.160 6.241
India 135.000.000 3.027
Indonesia 51.000.000 4.426
Vietnam 32.000.000 4.183
Bangladesh 29.856.944 2.852
Thailandia 23.402.900 2.340
Myanmar 20.000.000 3.333
Japón 11.750.000 6.528
Brasil 10.940.500 3.010
Filipinas 12.500.000 3.205
U.S.A. 8.692.800 6.963
República
7.270.500 6.880
de Corea
Colombia 2.100.000 4.773
Perú 1.664.700 5.549
Venezuela 737.000 4.913
Fuente: FAO, 2001
Entre los países que producen más de un millón de toneladas al año
figuran Camboya (3.5 millones), Irán (2.6), Corea del Norte (2.1), Laos (1.6),
Madagascar (2.4), Nepal (3.6), Nigeria (3.2), Pakistán (6.5) y Sri Lanka (2.7).
16
CAPÍTULO 1
5.4. Comercio
El consumo de arroz y, por tanto, el comercio de dicho cereal de verano,
está diferenciado por los tipos de arroz y por la calidad de los mismos. Se
consideran los siguientes tipos de arroz:
-De grano largo de perfil índica: éste, a su vez, se clasifica de acuerdo al
porcentaje de granos partidos y el hecho de que sean o no aromáticos. Este
tipo de arroz representa el 85% del comercio mundial de arroz, incluyendo
aproximadamente del 10-15% de arroces aromáticos (tipos jazmín y basmati),
35-40% de arroces de alta calidad (menos del 10% de granos partidos) y del
30-35% de arroces de baja calidad.
-De grano medio/corto de tipo japónica: el comercio de este tipo de arroces
representa solamente una cuota del 15%.
El comercio mundial del arroz durante estos 15 años (de 18 millones de
toneladas en el 1996 a los 21 millones de toneladas previstas en el 2010), se
estima que se incrementará a razón de una tasa anual de 1,11%, tasa de
crecimiento significativamente inferior a la actual (8,82%) y refleja el hecho de
que el impacto mayor de la liberalización comercial mundial que propugna la
OMC (Organización Mundial del Comercio) ya surtió efecto.
5.5. Mercado mundial del arroz
Debido a las características del mercado mundial del arroz, éste
contribuye a la volatilidad de los precios. Por tanto, se consideran los siguientes
aspectos relevantes en el mercado internacional del arroz: destacan las
pequeñas cantidades comercializadas respecto a las cantidades producidas o
consumidas; por ello, pequeños cambios en la producción o en el consumo de
alguno de los principales productores/consumidores o países compradores o
17
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
vendedores, pueden dar lugar a un gran impacto sobre el volumen puesto en el
mercado y, por tanto, sobre los precios internacionales.
Otro aspecto a destacar es el alto grado de concentración entre los
exportadores de arroz en el mundo, ya que el 85% de la exportación procede
de sólo 7-9 países; por tanto, variaciones de las ofertas de las existencias de
arroz, debidas a la climatología, por ejemplo, repercuten finalmente sobre los
precios.
5.6. Mejora genética
El rendimiento mundial del arroz para 1996 fue de 2,52 Tm/Ha, y se
proyecta que para el año 2010 el rendimiento será de 2,87 Tm/Ha, lo que
supone un incremento anual acumulativo del 0,93%. Dicho incremento es un
poco optimista si consideramos que el incremento en los últimos 6 años fue del
0,68%; así pues, la explicación para ese rendimiento "optimista" proyectado
responde básicamente al desarrollo e incremento en el uso de variedades
mejoradas. De ahí, en buena medida, la justificación e interés del presente
libro.
Las variedades de arroz cultivadas han ido variando en los últimos años,
mediante una gradual renovación de las más antiguas, en función de las
mejores características y provocando la desaparición de determinadas
variedades, pues las nuevas ofrecen mejores rendimientos, una mayor
resistencia a las plagas y enfermedades, altura más baja (mayor resistencia al
“encamado”), mejor calidad de grano o bien una mayor producción.
Los programas de mejora genética se basan en la producción de plantas
de arroz dihaploides, mediante el cultivo de anteras de plantas obtenidas a
partir de cruzamientos previos. El empleo de líneas haploides incrementa la
eficiencia de selección de caracteres de origen poligénico y facilita la detección
de mutaciones recesivas. El cultivo in vitro continuado de líneas de cultivo de
18
CAPÍTULO 1
anteras origina variaciones génicas, en este caso denominadas
“gametoclonales”, que han dado lugar a nuevas variedades de arroz.
5.7. Requerimientos edafoclimáticos
5.7.1. Clima
Se trata de un cultivo tropical y subtropical, aunque la mayor producción
a nivel mundial se concentra en los climas húmedos tropicales, pero también se
puede cultivar en las regiones húmedas de los subtrópicos y en climas
templados y mediterráneos. El cultivo se extiende desde los 49-50º de latitud
norte a los 35º de latitud sur. El arroz se cultiva desde el nivel del mar hasta los
2.500 metros de altitud. Las precipitaciones condicionan el sistema y las
técnicas de cultivo, sobre todo cuando se cultiva en tierras altas, donde están
más influenciadas por la variabilidad de las mismas.
5.7.2. Temperatura
El arroz necesita para germinar un mínimo de 10 a 13 ºC,
considerándose su óptimo entre 30 y 35 ºC. Por encima de los 40 ºC no se
produce la germinación. El crecimiento del tallo, hojas y raíces tiene un mínimo
exigible de 7 ºC, considerándose su óptimo en los 23 ºC. Con temperaturas
superiores a ésta, las plantas crecen más rápidamente, pero los tejidos se
hacen demasiado blandos e inconsistentes, siendo más susceptibles a los
ataques de enfermedades. El espigado está influido por la temperatura y por la
disminución de la duración de los días.
La panícula, usualmente llamada “espiga” por el agricultor, comienza a
formarse unos treinta días antes del espigado, y siete días después de
comenzar su formación alcanza ya unos 2 milímetros. A partir de 15 días antes
del espigado se desarrolla la espiga rápidamente y es éste el período más
sensible a las condiciones ambientales adversas.
19
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
La floración tiene lugar el mismo día del espigado, o al día siguiente
durante las últimas horas de la mañana. Las flores abren sus glumillas durante
una o dos horas si el tiempo es soleado y las temperaturas altas. Un tiempo
lluvioso y con temperaturas bajas perjudica la polinización.
El mínimo de temperatura para florecer se considera de 15 ºC. El óptimo
de 30 ºC. Por encima de los 50 ºC no se produce la floración. La respiración
alcanza su máxima intensidad cuando la espiga está en zurrón, decreciendo
correlativamente después del espigado. Las temperaturas altas de la noche
intensifican la respiración de la planta, con lo que el consumo de las reservas
acumuladas durante el día por la función clorofílica es mayor. Por esta razón,
las temperaturas bajas durante la noche favorecen la maduración de los
granos.
La transpiración depende de la humedad y de la temperatura ambiente
y, como la respiración, alcanza también su máximo en el momento en que la
espiga se encuentra en zurrón para decrecer después del espigado.
5.7.3. Suelo
El cultivo tiene lugar en una amplia gama de suelos, variando la textura
desde arenosa a arcillosa. Se suele cultivar en suelos de textura fina y media,
propias del proceso de sedimentación en las amplias llanuras inundadas y los
deltas de los ríos. Los suelos de textura fina (“pesados” o “fuertes”) dificultan
las labores, pero son más fértiles al tener mayor contenido de arcilla, materia
orgánica y suministrar más nutrientes. Por tanto, la textura del suelo juega un
papel importante en el manejo del riego y de los fertilizantes químicos y
orgánicos.
5.7.4. pH
La mayoría de los suelos tienden a cambiar su pH hacia la neutralidad
pocas semanas después de la inundación. El pH de los suelos ácidos aumenta
con la inundación, mientras que para los suelos alcalinos o básicos ocurre
20
CAPÍTULO 1
justamente lo contrario. El pH óptimo para el arroz es 6,6, pues con este valor
la liberación microbiana de nitrógeno y fósforo de la materia orgánica, y la
disponibilidad de fósforo son altas y, además, las concentraciones de
substancias que interfieren la absorción de nutrientes, tales como aluminio,
manganeso, hierro, dióxido de carbono y ácidos orgánicos, están por debajo
del nivel tóxico.
5.8. Particularidades del cultivo
5.8.1. Preparación del terreno
El laboreo de los suelos arroceros de tierras húmedas o de tierras en
seco depende de la técnica de establecimiento del cultivo, de la humedad y de
los recursos mecanizados. En los países de Asia tropical, el laboreo de tierras
húmedas es un procedimiento habitual. El método tradicional de labranza para
el arroz de tierras bajas es el arado y la cementación, siendo este último muy
importante, pues permite el fácil trasplante.
En general, el terreno debe nivelarse muy bien, con pendientes que no
deben sobrepasar el uno por mil, e incluso es preferible nivelar “a cero”, lo que
permite hacer tablas hasta de 15 Ha. Las modernas técnicas de nivelación por
rayo láser, a las que nos referiremos posteriormente, simplifican y perfeccionan
notablemente esta tarea.
Al final del invierno se realiza la labor de alzar con el arado de vertedera
o con cultivador de ganchos. Con el fin de dejar el terreno lo suficientemente
disgregado, puede ser necesario dar dos pases dobles cruzados de
escarificador. Según algunos agricultores, no conviene dar la labor de
“fangueo”, porque en la siembra directa parece que se dificulta la nascencia,
aunque se va imponiendo, como más práctico, en la mayoría de los casos, dar
un ligero pase de “fangueo”. Este pase se da con tractor provisto de ruedas de
jaula metálica, pero sin dar solape entre las pasadas, como se hacía
anteriormente.
21
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
5.8.2. Siembra
En la siguiente tabla se recogen los distintos métodos de siembra según
el tipo de cultivo del arroz, así como la correspondiente altura máxima del agua
del arrozal. Así:
Tabla 1.2. Métodos de siembra del arroz según el tipo de cultivo
PROFUNDIDAD
TIPOS DE CULTIVO MÉTODO DE
MÁXIMA DEL
DEL ARROZ SIEMBRA
AGUA (cm)
Arroz de temporal de
Trasplante 0-50
tierras bajas
Arroz de temporal
superficial de tierras Trasplante 5-15
bajas
Arroz de temporal de
profundidad media Trasplante 16-50
de tierras bajas
Arroz de aguas A voleo en
51-100
profundas suelo seco
A voleo en
Arroz flotante 101-600
suelo seco
A voleo o en
Sin agua
Arroz de tierras altas hileras en
estancada
suelo seco
Fuente: Barker y Herdt
Puede realizarse la siembra a voleo, a mano, con máquina sembradora
centrífuga accionada por tractor, o por avión o helicóptero. La siembra debe
hacerse cuando el agua se encuentra clara y se hayan depositado los lodos en
el fondo. En contadas ocasiones, se realiza la siembra en hileras.
22
CAPÍTULO 1
La cantidad de semilla empleada debe dar lugar a un cierto número de
tallos/m2, después del ahijamiento, que sea el óptimo productivo para cada
variedad, y que produzcan espigas que maduren lo más uniformemente
posible. Para las variedades de panícula corta a densa y tallo más bien grueso,
el número de tallos/m2 más conveniente puede cifrarse en 250-300, mientras
que en variedades de panícula larga y abierta, de tallo fino, este número debe
estar comprendido entre 300-350 tallos/m2.
El mayor número de tallos principales produce una mayor sensibilidad al
encamado, pero asegura una maduración más homogénea de las espigas. Las
variedades de mucho ahijamiento, como por ejemplo la Bahía, dan lugar a
granos de maduración escalonada. En todo caso, siempre es aconsejable
aumentar algo la dosis de semilla, especialmente en siembras tempranas y con
variedades de gran ahijamiento.
La dosis media de siembra sería de 140-180 kg de semilla por Ha.
La siembra debe hacerse con el terreno inundado, con unos 5 cm de
altura o tirante de agua. Inmediatamente después de la siembra, todavía sin
nacer el arroz, se suele aumentar el nivel de la lámina de agua a 10 ó 15 cm, lo
que perjudica el desarrollo del Panicum. Esta subida del nivel del agua le va
mal al arroz, porque al nacer se ahíla, pudiendo incluso perderse parcelas
enteras.
En la siembra del arroz, éste no se tapa nada. Las máquinas llevan
tubos que pueden ir por encima del nivel del agua. Cuando la siembra se hace
con avión o helicóptero, éste no debe volar muy alto, pues en dicho caso
penetra demasiado la semilla y no nace correctamente. El avión debe sembrar,
por supuesto, cuando no hay viento apreciable, lo cual suele tener lugar a
primeras horas de la mañana o bien a últimas horas de la tarde.
23
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
5.8.3. Abonado
-GENERALIDADES:
Las necesidades medias de nutrientes/tm de producción de arroz son,
como media, de 22 kg de N, 11 kg de P 2O5 y 15 kg de K2O. De estos datos
podemos deducir que un abonado medio o “standard” (fórmula [Link] = 3:1’5:2),
pensando en una producción media de 7.000 kg/Ha. de arroz-cáscara, puede
ser del orden de:
150 UF de N
75 UF de P2O5
100 UF de K2O
En los arrozales del Guadalquivir se empleaban tradicionalmente 750
kg/Ha de sulfato amónico del 21%, 500 kg/Ha de superfosfato de cal del 18% y
150 kg/Ha de sulfato potásico del 46%. Es muy frecuente, no obstante, que los
cultivadores prescindan del abonado potásico. Otros agricultores, que llevan
abonando siempre con superfosfato, limitan su utilización a una vez cada dos
años, y no faltan los que siempre emplean nitrogenado. El potasio se debe
emplear siempre en forma de sulfato potásico en vez de utilizar cloruro, habida
cuenta de las características edafológicas de la mayoría de los terrenos
arrozales y del riesgo subsiguiente de salinidad.
Con frecuencia, se añaden abonos foliares complejos (N-P-K) a los
herbicidas selectivos, para contrarrestar la depresión que éstos pueden
producir en la planta de arroz como consecuencia de su aplicación.
El sulfato de cobre se emplea para evitar la invasión de algas. Lo
corriente es aplicarlo poniendo piedras de sulfato de cobre en las piqueras.
24
CAPÍTULO 1
La urea (48% de N) se usa hoy tanto como el sulfato amónico. A veces
se usa el amoníaco anhidro incorporado en forma de gas mediante equipos
inyectores adecuados, así como también el nitrosulfato amónico (26%) y una
extensa variedad de abonos complejos.
Cuando el arroz amarillea por falta de N debe realizarse una distribución
de nitrato amónico del 33% a razón de 150 kg/Ha. Sin embargo, no es
frecuente que esto se haga. Para ello se cierra la entrada de agua en la parcela
y, después de un cierto grado de escurrido, se cierra también la salida y, ya sin
corriente, se aplica el nitrato, que es absorbido por las plantas en un plazo de
24 horas.
Hay que cuidar las dosis de N a aplicar según las necesidades de cada
parcela, para evitar el peligro de encamado, muy frecuente en este cultivo, y
que reduce la producción al impedir un correcto acabado del grano, o al menos,
encarece sensiblemente la recolección.
El superfosfato y el sulfato potásico se distribuyen sobre el terreno en
seco antes de inundar la parcela, incorporándolos con un pase de cultivador o
grada de discos. También es posible aplicarlos en la parcela inundada,
incorporándolos con un pase de “fangueo”. También se pueden utilizar abonos
complejos granulados repartidos con abonadora centrífuga.
Cada vez se están utilizando más los abonos líquidos en suspensión.
Aparte de la comodidad de su uso, parece que hay una mayor y mejor
absorción de N al principio, lo que prporciona una nascencia más vigorosa y
adelanto de unos cuantos días en el cultivo.
La mayor absorción de nitrógeno y potasa coincide con el período de
máximo ahijamiento de la planta. La de fósforo, magnesio y calcio, con la fase
final del ahijamiento.
La mayor parte de los fertilizantes son absorbidos por las raíces antes de
que empiece la fructificación. La absorción de elementos minerales nutritivos es
25
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
mayor cuanto mayor es también el desarrollo de las raíces, el cual se ve
favorecido por la oxigenación del terreno y por la circulación del agua de riego.
A continuación, pasaremos a tratar separadamente cada uno de los
nutrientes fundamentales de este cultivo.
-NITRÓGENO: gran parte del nitrógeno del suelo se encuentra en formas
orgánicas, formando parte de la materia orgánica y de los restos de cosechas
anteriores, pero la planta de arroz sólo absorbe el nitrógeno de la solución en
forma inorgánica. El paso de la forma orgánica del nitrógeno a las formas
inorgánicas tiene lugar mediante el conocido proceso de mineralización de la
materia orgánica, siendo los productos finales de este proceso distintos según
sean también las condiciones del suelo.
En un suelo anaeróbico, la falta de oxígeno hace que la mineralización
del nitrógeno se detenga en la forma amónica, que es la forma estable en los
suelos con estas condiciones. Esta forma de nitrógeno se encuentra en dos
maneras: disuelta en la solución del suelo y absorbida por el complejo arcillo-
húmico del mismo, formando ambas la fracción de nitrógeno del suelo
fácilmente disponible para el arroz.
El nitrógeno se considera el elemento nutritivo que repercute de forma
más directa sobre la producción, pues aumenta el porcentaje de espiguillas
rellenas, incrementa la superficie foliar y contribuye además al aumento de la
calidad del grano. El arroz necesita el nitrógeno en dos momentos críticos del
cultivo, a saber:
1.-En la fase de ahijamiento medio (35-45 días después de la siembra),
cuando las plantas están desarrollando la vegetación necesaria para producir
arroz.
2.-Desde el comienzo del alargamiento del entrenudo superior hasta que
este entrenudo alcanza una longitud de 1,5-2,0 cm.
26
CAPÍTULO 1
El nitrógeno se debe aportar en dos fases: la primera como abonado de
fondo, y, la segunda, en cobertera, al comienzo del ciclo reproductivo. La dosis
necesaria de nitrógeno depende de la variedad, el tipo de suelo, las
condiciones climáticas, el manejo de los fertilizantes, etc. En general, la dosis
de 150 kg de nitrógeno por hectárea, a la que nos hemos referido con
anterioridad, debe ser distribuida en dos veces (75% como abonado de fondo,
25% a la iniciación de la panícula).
En el abonado de fondo conviene utilizar fertilizantes amónicos y
enterrarlos a unos 10 cm de profundidad, antes de la inundación de la parcela,
con una labor de grada. El abonado de cobertera se aplicará a la iniciación de
la panícula, utilizando nitrato amónico (33%). Los abonos nitrogenados
utilizados, son generalmente, como ya se ha apuntado, el sulfato amónico, la
urea, o bien abonos complejos que contienen además del nitrógeno, otros
elementos nutritivos, oligoelementos y microelementos.
-FÓSFORO: también influye de manera positiva sobre la productividad del
arroz, aunque sus efectos son menos espectaculares que los del nitrógeno. El
fósforo estimula el desarrollo radicular, favorece el ahijamiento, contribuye a la
precocidad y uniformidad de la floración y maduración y mejora la calidad del
grano.
El arroz necesita encontrar fósforo disponible en las primeras fases o
estadios de su desarrollo, por ello es conveniente aportar el abonado fosforado
como abonado de fondo. Las cantidades de fósforo a aplicar oscilan desde los
50-100 kg de P2O5/Ha. Las primeras cifras se recomiendan para terrenos
arcillo- limosos, de granulometría fina, mientras que la última cifra se aplica a
terrenos sueltos y ligeros (arenosos, o de textura gruesa).
-POTASIO: el potasio aumenta la resistencia al encamado, a las enfermedades
y a las condiciones climáticas desfavorables. La absorción del potasio durante
el ciclo de cultivo transcurre de manera similar a la del nitrógeno. Las dosis de
potasio a aplicar varían entre 80-120 kg de K2O/Ha. Las cifras altas se utilizan
en suelos sueltos y también cuando se empleen dosis altas de nitrógeno.
27
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
5.8.4. Riego
[Link]. Introducción
Una vez implantado el cultivo, las labores a realizar se reducen al riego y
a la aplicación de herbicidas y pesticidas, en su caso. En el riego hay que
cuidar que el nivel del agua tenga la altura debida en relación con el desarrollo
de la planta. En los primeros días, el nivel ha de ser alto, para proteger del frío
a la plántula, entorpecer el desarrollo de las malas hierbas, impedir que el
movimiento superficial del agua por el viento arranque a las jóvenes plantitas,
aún no suficientemente arraigadas, y si se usan determinados herbicidas,
impedir su degradación.
Según que la planta vaya creciendo, conviene rebajar estos niveles para
permitir un mejor desarrollo y respiración de las hojas, que deben “puntear” por
encima del agua.
Una vez implantado el cultivo, se mantiene el nivel de agua con ligeras
variaciones, siendo conveniente la renovación de la misma para conseguir la
mejor oxigenación y la temperatura adecuada.
Debe resaltarse la tradicional práctica de la “seca”, que tiene notable
influencia en los resultados de la cosecha. La operación antedicha consiste en
cortar la entrada de agua a la parcela y dejar que el suelo llegue a secarse en
mayor o menor grado, lo que se realiza desde finales del ahijado hasta el
comienzo de la formación de la panícula, a finales de junio y julio, pues si se
hace en el ahijado se disminuye éste.
Los fines perseguidos con la “seca” son el de controlar el desarrollo
vegetativo cuando éste es necesario, evitando riesgos de encamado, y
preparar la planta para el período de fructificación, así como constituye una
forma de defenderse contra las numerosas algas que se crían al amparo de la
28
CAPÍTULO 1
planta de arroz, que dificultan la circulación del agua y llegan a molestar a la
propia planta.
La “seca” se suele aprovechar para la aplicación de los herbicidas de
contacto, que precisan mojar a la planta, ya que al mismo tiempo la “seca”
provoca una eclosión de malas hierbas que se encontraban frenadas por la
presencia de la lámina de agua.
Los sistemas de riego empleados en los arrozales son diversos, desde
los sistemas estáticos, hasta los de recirculación y de recogida de agua.
Teniendo en cuenta las ventajas e inconvenientes de cada sistema y de su
impacto potencial en la calidad del agua, ello permitirá a los arroceros elegir el
sistema más adecuado a sus operaciones de cultivo. A continuación, se
describe cada uno de ellos de manera breve y concisa.
[Link]. Sistema de riego por flujo continuo
Es el método más convencional, siendo diseñado para autorregularse: el
agua fluye de la parte alta del arrozal a la parte baja, regulándose mediante
una caja de madera. El vertido se produce desde la última "caja de desagüe",
que se usa para mantener el nivel del agua de la tabla. Entre los
inconvenientes de este sistema destacan los vertidos de pesticidas a las aguas
públicas, el hecho de que el aporte constante de agua fría por la parte alta de la
tabla produce el retraso en la fecha de maduración y perjudica los rendimientos
en las zonas cercanas a la entrada de agua y la otra circunstancia de que la
introducción de agua en la fecha de aplicación de herbicidas, da lugar
precisamente a un menor control de las malas hierbas.
[Link]. Sistema de recuperación del agua de desagüe por recirculación
Este sistema facilita la reutilización del agua de salida y permite que no
se viertan residuos de pesticidas a los canales públicos. Tiene la ventaja de
proporcionar una flexibilidad máxima, requiriendo un periodo más corto de
29
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
retención de agua después de la aplicación de los productos fitosanitarios que
los sistemas convencionales. Consiste en elevar el agua de desagüe de la
última tabla hasta la tabla de cota más alta mediante una motobomba de poca
potencia (debido a la escasa altura manométrica de elevación necesaria) a
través de una tubería o de un canal. Los costos derivados de la construcción y
uso de un sistema recirculante dependen de la superficie cubierta por dicho
sistema, así como del desnivel y la irregularidad del terreno. Tiene el
inconveniente derivado del empleo de agua de menor calidad para el riego.
[Link]. Sistema de riego estático
Mantiene las aguas con residuos de pesticidas fuera de los canales
públicos y elimina la necesidad de un sistema de bombeo como el empleado en
el recirculante; además, se controla de forma independiente la entrada de agua
a cada tabla, limitándose la pérdida de agua por evapotranspiración y por
percolación a la capa freática más o menos salobre del subsuelo. Este sistema
consiste en un canal de drenaje que corre perpendicularmente a los desagües
de las tablas. El canal está separado de cada parcela por una serie de válvulas
que controlan la profundidad dentro de cada tabla. No resulta adecuado para
suelos salinos y además se reduce el terreno cultivable debido a la
construcción del canal de drenaje a cielo abierto.
[Link]. Sistema de riego mediante recuperación del agua
La recuperación del agua se realiza mediante tuberías, utilizando el flujo
debido a la gravedad para llevar el agua de una tabla a otra, evitando el vertido
a los canales públicos de aguas con residuos de pesticidas. Este sistema es
muy efectivo y presenta costos reducidos; además durante los periodos de
retención del agua, permite una gran flexibilidad en el manejo. Sin embargo,
cuando están conectadas varias tablas, debido a la gran superficie, se hace
difícil su manejo preciso y eficaz; teniendo en cuenta también que, en los
suelos salino-sódicos, la acumulación de sales puede resultar un verdadero
problema.
30
CAPÍTULO 1
5.8.5. Malas hierbas
La competencia de las malas hierbas en el arroz varía con el tipo de
cultivo, el método de siembra, la variedad y las técnicas de cultivo (preparación
del terreno, densidad de siembra, abonado, etc.). Esta competencia resulta
más importante en las primeras fases de crecimiento del cultivo; por tanto, su
control temprano resulta esencial para obtener óptimos rendimientos.
Los suelos inundados favorecen la abundancia de semillas viables de
malas hierbas en el arrozal, dando lugar a una flora adventicia específica, de
hábito acuático, que requiere métodos adecuados de control. La presencia
masiva de malas hierbas puede reducir los rendimientos del arroz hasta un
50%.
Entre los métodos agronómicos para el control de las malas hierbas
destacan el laboreo (profundidad y época de realización), riego (control de la
capa de agua de inundación según la fase de cultivo), rotaciones y siembra
(época, tipo y densidad). La determinación del límite de profundidad del agua
es muy importante para maximizar la eliminación de las malas hierbas sin
correr riesgos, ya que, por ejemplo, el incremento de la profundidad del agua
aumenta la eficacia en el control de ciertas especies como Echinochloa
oryzoides y Cyperus difformis.
Heteranthus limosa es una hierba común del arrozal, que se desarrolla
mejor en cultivos densos, pero debido a su poca altura, ejerce escasa
competencia en cultivos con densidades normales.
El control químico es el método más eficaz, incluyendo además de las
malas hierbas del cultivo, la de los canales de riego y de desagüe, terraplenes,
cordones o lomos de separación de las parcelas, etc., al ser éstos una fuente
de invasión primaria de malas hierbas y también fuente de inóculo de diversas
plagas y enfermedades. El control de las dicotiledóneas anuales se realiza
aplicando Bensulfuron 0.08% + Molinato 8%, presentado como gránulo a dosis
31
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
de 50-60 kg/Ha. Contra las gramíneas anuales se aplica usualmente Propanil
35%, presentado como concentrado emulsionable a dosis de 8-12 l/Ha. En la
siguiente tabla se muestran las materias activas, dosis y presentación de los
productos contra las dicotiledóneas:
Tabla 1.3. Materias activas, dosis y presentación de
productos para la lucha contra dicotiledóneas
MATERIA PRESENTACIÓN
DOSIS
ACTIVA DEL PRODUCTO
Bensulfurón 80-100
Microgránulo
60% g/Ha
Bentazona 48%
3-5 l/Ha Concentrado soluble
(sal sódica)
1,5-2,5 Granos solubles en
Bentazona 87%
kg/Ha agua
En la siguiente tabla se muestran las materias activas, dosis y
presentación del producto contra Ciperáceas: estos tratamientos se suelen dar
tras la desecación del arroz, entre el ahijado y el encañado.
Tabla 1.4. Materias activas, dosis y presentación de productos
para la lucha contra Ciperáceas
PRESENTACIÓN
MATERIA ACTIVA DOSIS
DEL PRODUCTO
40-50 Gránulo dispersable
Azimsulfurón 50%
g/Ha en agua
Bensulfurón 0.08% 50-60
Gránulo
+ Molinato 8% kg/Ha
80-100 Granos solubles en
Bensulfurón 60%
g/Ha agua
1,5-2,5
Bentazona 87% Microgránulo
kg/Ha
32
CAPÍTULO 1
A continuación, se muestran las materias activas, dosis y presentación
de productos contra las hierbas Alismatáceas: aplicados en post-emergencia
temprana, se recomienda cortar el agua para hacer la aplicación y volver a
inundar a las 24-48 horas, manteniendo el nivel que cubra las malas hierbas
durante 10-15 días, utilizándose hasta el estado de mala hierba con dos hojas.
Tabla 1.5. Materias activas, dosis y presentación de productos
para la lucha contra Alismatáceas
PRESENTACIÓN
MATERIA ACTIVA DOSIS DEL
PRODUCTO
Gránulo
40-50
Azimsulfurón 50% dispersable en
g/Ha
agua
Bentazona 40% (sal
Concentrado
sódica) + MCPA ácido 3-5 l/Ha
soluble
6% (sal amina)
8-12 Concentrado
Propanil 35%
l/Ha emulsionable
Para combatir las malas hierbas acuáticas se emplea Dimepiperato 5%
como gránulo a dosis de 50-60 kg/Ha y contra Herantera se aplica Oxadiazón
2% como gránulo a dosis de 1-2 l/Ha.
Echinocloa spp. es la mala hierba más importante en el cultivo de arroz,
pudiendo afectar considerablemente al rendimiento. Su emergencia es
escalonada, precisando de tratamientos repetidos por la escasa persistencia de
los productos que la controlan. Los tratamientos se realizan en pre y post-
emergencia temprana, antes de la nascencia de esta mala hierba; los
tratamientos se pueden realizar en seco, 1-2 días antes de la inundación para
efectuar la siembra, o bien después de ésta con el campo ya inundado. Si la
33
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
aplicación se realiza en seco, antes de la siembra, el herbicida debe enterrarse
con la última labor a una profundidad de 4-5 cm. En la siguiente tabla se
muestran las materias activas, dosis y presentación de productos contra
Echinocloa:
Tabla 1.6. Materias activas, dosis y presentación de productos
para la lucha contra Echinocloa
MATERIA PRESENTACIÓN
DOSIS
ACTIVA DEL PRODUCTO
Concentrado
Cicloxidín 10% 2-3 l/Ha
emulsionable
Cihalofop-butilo Concentrado
1,5 l/Ha
20% emulsionable
50-60
Dimepiperato 5% Gránulo
l/Ha
Molinato 4.5% + 50-60
Gránulo
Tiobencarb 4.5% l/Ha
55-65
Molinato 7.5% Gránulo
l/Ha
Suspensión
Quinclorac 25% 2,5-4 l/Ha
concentrada
40-50
Tiobencarb 10% Gránulo
l/Ha
5.8.6. Control de algas
En el arrozal inundado están presentes grandes colonias de algas
microscópicas y macroscópicas que viven en asociaciones, que varían y
evolucionan con mayor o menor rapidez en función de las condiciones
ambientales; además las propias técnicas de cultivo determinan variaciones
notorias en dichas asociaciones. Los daños producidos por las algas dependen
34
CAPÍTULO 1
de las especies, de la importancia de la masa de algas y de la etapa del cultivo;
éstas compiten por la luz y el oxígeno, produciendo clorosis y marchitez de las
plántulas e incluso su arranque del suelo, dificultando su alimentación y arraigo.
Asimismo impiden la realización de tratamientos herbicidas, reduciendo su
eficacia, al recubrir la masa de algas también las malas hierbas.
Las especies más perjudiciales pertenecen al grupo de las algas verdes
o clorofíceas y corresponden a los géneros Oedogonium, Vaucheria,
Hydrodictylon, Spirogyra y Cladophora. El desarrollo de las algas es tanto más
rápido cuanto más alta sea la temperatura del agua y del aire y más elevada
también la diferencia de temperaturas entre la superficie y el fondo de la capa
de agua. Los métodos actuales para su control son los siguientes: tratamientos
químicos a las semillas con fungicidas que contenga efectos alguicidas, la
aplicación de productos en las acequias de riego y en las boqueras de entrada
del agua y la realización de pulverizaciones en campo. Una de las materias
activas que se emplea en la actualidad es el Propanil 35%, presentado como
concentrado emulsionable a una dosis de 8-12 l/Ha.
5.8.7. Recolección y selección mecánica de la simiente
El momento óptimo de recolección se produce cuando la panícula del
arroz alcanza su madurez fisiológica (esto es, cuando el 95% de los granos
tengan el color paja y el resto estén amarillentos) y la humedad del grano sea
del 20 al 27%.
En el precio del arroz tiene especial interés el rendimiento en molino o
porcentaje de granos enteros sobre el total de los cosechados, pues este valor
depende sobre todo de la variedad, pero también varía en función del momento
de la recolección, ya que si el arroz se siega muy verde, el periodo de
manipulación se incrementa en el secadero, con el resultado de una
disminución de dicho porcentaje. Por el contrario, si el arroz se siega muy
maduro también el grano poseerá menor porcentaje de humedad, aunque
aumentan correlativamente los riesgos de pérdidas del mismo por desgrane.
35
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
La recolección se hace con cosechadora automotriz provista de orugas,
acompañada de un tractor-tolva en el que vacía la propia máquina en la parcela
de cultivo y otros vehículos de transporte hasta el secadero.
Cuando el arroz comienza a granar se suspende el riego. La madurez
del arroz se prueba por la dureza del grano al diente, que debe ofrecer
resistencia suficiente que impida cortarlo.
El secado puede efectuarse en eras al sol (hoy ya en desuso en la
mayoría de las zonas arroceras) o bien mediante secaderos térmicos que
queman gas-oil, fuel-oil o gas natural, proceso que tiene lugar, normalmente,
en las Cooperativas arroceras.
Una vez finalizadas las operaciones de recolección, limpieza y secado
de cada partida destinada a semilla, se llevan a cabo las determinaciones de
calidad reglamentarias (impurezas, humedad, granos rojos, verdes y yesosos,
germinación, etc.), eliminándose las que no reúnen las debidas condiciones. La
selección mecánica tiene por objeto separar aquellas materias o tipos de
granos que no interesa conservar junto a la semilla seleccionada, mejorando la
calidad de la misma. Esta operación se realiza mediante máquinas limpiadoras
y seleccionadoras, que eliminan las materias indeseables (cascarilla, pajas,
granos partidos, semillas de malas hierbas o de otros cereales, etc.).
Por último, en el campo, después de la recolección normalmente se
realiza la labor de “fangueo”, que consiste en mover el barro con unas ruedas
metálicas “de jaula” especiales acopladas al tractor.
5.9. Plagas y enfermedades
5.9.1. Plagas
1.- “GUSANOS” ROJOS Y BLANCOS DEL ARROZ: se trata de las
larvas de los dípteros de las especies Ortocladius sp. (larvas rojas) y
36
CAPÍTULO 1
Cricotopus sp. (larvas blancas parduzcas). Pasan el invierno en estado larvario,
pero al inicio de la primavera aparecen los individuos adultos de la primera
generación. La hembra realiza la puesta sobre aguas mansas y claras. La
puesta es mucilaginosa y cuando el arroz está emergido, las puestas se
quedan adheridas a los tallos. Las larvas pasan por cuatro estadios hasta
alcanzar los 12-16 mm de longitud, estando caracterizadas por sus diferentes
tonalidades.
Las larvas de 3ª y 4ª edad ocasionan fuertes daños en las siembras,
alimentándose de las raicillas de las plántulas; además, pueden dar lugar a un
encamado precoz, que se produce cuando los tratamientos no alcanzan una
eficacia suficiente o bien cuando ha empezado el ataque de la primera
generación. Las larvas de color blanco devoran el interior del grano de siembra.
-Control:
-El momento de la aplicación de insecticidas viene determinado por el tiempo
transcurrido entre la inundación de la parcela y la siembra.
-Realizar tratamientos tempranos.
-Realizar pulverizaciones o espolvoreos contra los adultos en vuelo.
-Aplicar tratamientos al agua, contra las larvas que se desarrollan en ella, a los
pocos días de la siembra, dejando el agua estancada 48 horas.
-Durante las fases primarias tratar con Fenitrotión (1-2 l/Ha), Triclorfón (2-3
l/Ha) y Malatión (2-3 l/Ha) y sobre el gusano con Temefós (0,2 l/Ha). En las
aplicaciones dirigidas a las fases primarias se recomienda realizarlas con agua
estancada y nivel mínimo.
2.-“GUSANO” DE LOS PLANTELES DEL ARROZ: son larvas de
dípteros y hay tres géneros diferenciados: Chironomus, Ephydra y Ortocladius.
37
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
-Control: se da una “seca” a la parcela de cultivo y, cuando se elimina el agua,
se pulverizan las plantas, haciendo entrar el agua media hora después,
cerrando las boqueras y manteniendo el nivel constante. Para pulverizar se
pueden emplear pesticidas como Carbaril, Malatión, etc.
3.- “PUDENTA” O CHINCHE DEL ARROZAL: son los insectos
heterópteros denominados Eusarcoris inconspicuus y Eusarcoris perlatus, que
causan graves daños en el arrozal y algunos hasta en el arroz elaborado. Los
adultos miden entre 5-6 mm de longitud, siendo su coloración, recién realizada
la muda, rosa pálido; al cabo de unas horas y dependiendo de la exposición de
la luz, adquieren el color pardo. La hembra realiza la puesta en varias veces
sobre las partes aéreas, hojas y espigas de la planta de arroz, o de algunas
hierbas adventicias presentes en los arrozales. La “pudenta” o “paulilla” pasa
por cinco estados larvarios, todos ellos desprovistos de alas funcionales. Las
larvas de primera edad se alimentan de las espigas de arroz, causando graves
daños debido a la necesidad de alimentos para completar su desarrollo. Se
trata de un insecto migratorio, cuya emigración comienza a finales de
septiembre y dura hasta mediados de noviembre, según que el insecto vaya
llegando, progresivamente, al estado de adulto.
En primavera se produce el avivamiento escalonado de los insectos
invernantes, dirigiéndose a las zonas de cultivo del arrozal; desarrollan su
máxima actividad al amanecer y al atardecer, pues en las horas de mayor
luminosidad y temperatura, se esconden en las partes bajas de la planta, cerca
de la superficie del agua, donde las temperaturas son más suaves. Los daños
son causados por las larvas de 4ª y 5ª edad y por los adultos que extraen
mediante su estilete los jugos de las partes verdes de la planta, siendo su
principal fuente de alimentación los granos de arroz.
Dependiendo del estado del grano en el momento de la succión,
aparecerán daños diferentes. Si se produce cuando el grano está en estado
lechoso, en la recolección estos granos aparecerán deformes, de menor peso
que el resto. Si el ataque se produce en estados avanzados, las deformaciones
son más ligeras y casi imperceptibles. En el grano maduro, al igual que en los
38
CAPÍTULO 1
casos anteriores, no se aprecia orificio alguno por la picada. En este último
caso, una vez elaborado el grano se aprecia una depresión esférica de 0,2-0,3
mm; a veces, dependiendo de la climatología, alrededor de la lesión se
desarrollan hongos saprófitos, que originan una coloración parduzca apreciable
a simple vista. Por tanto, los daños afectan a la calidad y al rendimiento-
porcentaje de granos elaborados susceptibles de comercializar.
-Control:
-Dada la evolución de la plaga, se recomienda realizar un seguimiento parcela
por parcela, iniciándose este control siempre por las parcelas más adelantadas.
Mientras se observen larvas de primera edad no se debe intervenir. Se
aconseja esperar a que sólo aparezcan larvas de 2ª y 3ª edad.
-Destrucción de la vegetación espontánea después de la recolección y en los
márgenes que circundan el arrozal.
-Realizar la captura de los adultos mediante manga caza-insectos.
-Debe tenerse en cuenta, en general, que resulta preferible la utilización de los
formulados pesticidas granulados a los líquidos debido a que la solubilidad de
éstos últimos, en la reanudación del riego, reduce la concentración del producto
y aminora sus efectos.
-Los tratamientos se llevan a efecto generalmente mediante espolvoreos o
pulverizaciones aéreas masivas con insecticidas de contacto apropiados,
excepto en pequeñas parcelas donde el agricultor realiza los tratamientos con
máquina de mochila. Si la invasión de los adultos invernantes es intensa, se
efectuarán dos aplicaciones: una contra la 1ª generación, a finales de julio o
primeros de agosto y una segunda aplicación a primeros de septiembre, sobre
la 2ª generación. En la siguiente tabla se muestran las materias activas más
comúnmente empleadas. A saber:
39
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
Tabla 1.7. Materias activas, dosis y presentación de
productos para la lucha contra la “pudenta” o chinche del
arrozal
MATERIA PRESENTACIÓN
DOSIS
ACTIVA DEL PRODUCTO
Polvo para
Carbaril 10% 15-25 kg/Ha
espolvoreo
Carbaril 85% 0,10-0,20% Polvo mojable
0,50-0,75 Concentrado
Etofenprox 30%
l/Ha emulsionable
Líquido para
Fenitrotión 0,75-1,25
aplicación en ultra
100% l/Ha
bajo volumen
Líquido para
Malatión 97% 1-2 l/Ha aplicación en ultra
bajo volumen
Polvo para
Triclorfón 5% 20-30 kg/Ha
espolvoreo
4.- TALADRADOR DEL ARROZ: (Chilo simplex o supressalis, Walk), se
trata de un lepidóptero originario de los países asiáticos. En la zona de la
Albufera de Valencia se le conoce con el nombre de “cucat”. Los adultos son
pequeñas mariposas de 11-25 mm de longitud, de color blanco amarillento, con
un punteado distribuido de manera irregular, que viven entre ocho y diez días,
apareándose a los dos días de su transformación en adultos. La puesta se
realiza en el envés de las hojas y más raramente en el tallo, siempre a la
sombra, protegida de la luz y de los vientos secos. Las larvas se desarrollan
totalmente sobre el cultivo y mudan cinco veces, transcurriendo entre cada
muda unos cinco o seis días. En el primer estadio, viven en el exterior de la
planta, para posteriormente penetrar en ella. Se presentan tres generaciones
completas sobre el arrozal, teniendo tres máximos de vuelos de adultos.
40
CAPÍTULO 1
Los daños causados por las larvas de la 1ª generación no son muy
importantes, pues sólo ocasionan ligeras podredumbres que no afectan al
desarrollo posterior de la planta. Especialmente importantes, no obstante, son
los daños causados por las larvas de la 2ª generación, ya que al perforar y
penetrar en los tallos, destruyendo los tejidos vegetales, llegan a afectar a la
granazón.
-Control:
-La lucha química se basa en realizar dos o tres tratamientos aéreos, uno por
generación, siendo el primero de ellos de ultra bajo volumen, empleando como
productos el Piridafentión, en las zonas más próximas a los humedales y
Fenitrotión en el resto; ambos a una dosis de 1,7-1,8 l/Ha.
-En los últimos años, debido al impacto que estos productos pueden tener
sobre la fauna y sobre todo en las zonas del arrozal que se encuentran dentro
de la delimitación geofísica de los parques naturales, se está trabajando en la
lucha biológica. Se pueden utilizar diferentes métodos: la suelta de parásitos
naturales de los géneros Trichogramma y Apanteles; y, a veces, con parásitos
ovífagos o bien el empleo de feromonas mediante el trampeo masivo (que
elimina los machos mediante su captura en embudos adecuados, de forma que
las hembras queden sin fecundar) y el confusionismo sexual (basado en la
disrupción del comportamiento sexual de los machos, por la elevada
concentración de vapores de feromonas sintéticas en la atmósfera próxima al
cultivo).
-Existen medios de lucha indirectos que son muy útiles, como alzar las plantas
tras la recolección y amontonarlas y quemarlas. Otra medida indirecta es la de
inundar las parcelas durante el invierno, lo que viene favorecido por las ayudas
agroambientales comunitarias.
5.- TIJERETAS DEL ARROZAL: se trata de las pupas de los dípteros de
la familia Ephydridae; dichas pupas se observan en las hojas de las plántulas
de arroz en sus primeros estadios. La característica más importante, de la que
41
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
deriva su nombre, es la presencia de un apéndice quitinoso bífido, que
permanece cuando se fija a la raíz mediante un órgano prensil formado por los
tres últimos segmentos. La larva se engrosa, fijándose en el soporte y
cambiando de coloración desde gris a amarillento, durando este periodo entre
4-5 días. Las tijeretas perjudican el desarrollo del cultivo sólo cuando se fijan en
grandes cantidades al mismo.
-Control:
-Como su ciclo coincide con el de los gusanos rojos, al tratar éstos se eliminan
también las tijeretas, no siendo frecuente la realización de tratamientos
específicos para su combate.
6.- ROSQUILLA: (Mythimna), son lepidópteros de origen americano, con
gran distribución geográfica. Sus larvas llegan a alcanzar hasta 4 cm de
longitud, completando su desarrollo en 25-30 días; son de color pardo verdoso,
con tres líneas dorsales blanquecinas. A principios de julio tiene lugar la puesta
sobre el envés de las hojas, alcanzando las larvas su máximo desarrollo a los
25-30 días, formando la crisálida entre el tallo y la vaina de las hojas. Las
orugas devoran las hojas desde los márgenes de la parcela o en rodales en los
que el arroz está más receptivo para la puesta.
-Control:
-Captura de adultos con lámparas, que ejercen gran atracción.
-Pulverizaciones en las horas crepusculares a las primeras manifestaciones de
la plaga.
-Se recomienda la aplicación a dosis de 2 kg/Ha de Triclorfón y 30 litros de
caldo mediante aplicación aérea. También se puede utilizar Carbaril.
7.- PULGONES: son insectos hemípteros de la familia Aphidae,
considerados una plaga esporádica y transitoria en el arrozal. Los daños se
manifiestan a partir de la floración, observándose sobre las hojas y espigas. Si
42
CAPÍTULO 1
los ataques se producen en el estado lechoso del grano de arroz, se producen
deformaciones en las espigas y granos.
-Control:
-Se realizan tratamientos químicos empleando Fenitrotión al 60%, presentado
como líquido en ultra bajo volumen, a dosis de 1,25-2 l/Ha. También se puede
aplicar Etiofencarb y Malatión.
8.- GORGOJO DEL ARROZ: Sitophilus oryzae, que ataca principalmente
a los silos y graneros, y no sólo se alimenta de los granos del arroz sino de los
de cualquier otro cereal.
-Control:
-Para luchar contra las plagas que pueden aparecer durante el almacenamiento
se debe empezar por mantener unas buenas condiciones de limpieza, tanto del
grano como de las instalaciones (silos, transportadores de cinta, tornillos
helicoidales, elevadores de cangilones, etc.). El grano debe estar y conservarse
seco, por lo que previamente al almacenamiento, si el grado de humedad es
demasiado alto, deberá pasarse previamente por la secadora. La refrigeración
mediante “granifrigor” también resulta una medida adecuada para reducir los
daños.
-Los productos químicos comerciales que se aplican en los tratamientos
pueden ser en forma de polvos o pulverizados sobre el grano, los envases y las
instalaciones. Pueden ser a base de fosfuro de aluminio, fosfuro de magnesio y
también Metilpirimifos. El fosfuro de aluminio es extremadamente tóxico por
inhalación, por lo que los locales en los que se aplique deben tener un buen
sistema de ventilación.
-Otra alternativa, mediante la cual no se aplican gases o productos tóxicos al
grano, es la de almacenar el mismo en recipientes herméticos en atmósfera
controlada, introduciendo nitrógeno o dióxido de carbono a alta concentración.
De esta manera, los insectos mueren por falta de oxígeno. Este último método
es popular en China (Mabbet, 1993).
43
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
-También se trabaja en el control biológico de las plagas que aparecen durante
el almacenamiento, utilizándose con éxito extractos de algunas plantas para
controlar ciertas plagas. Como ejemplo de ello, cabe citar que en la India han
controlado las poblaciones de Sitophilus sp. mediante el uso de extractos de
rizoma de Curcuma longa y aceite de mostaza.
9.- ROSQUILLA NEGRA: también ataca a veces el cultivo del arroz. Se
trata de un Lepidóptero que es conocido ahora por Spodoptera litoralis y antes
por Prodenia litura o litoralis. Más que negras son grisáceas o bien de
coloración marrón-grisáceas. Producen grandes daños al devorar las hojas.
-Control:
-Se deben combatir las larvas cuando son pequeñas, ya que cuando crecen se
vuelven muy resistentes. Se eliminan con pulverizaciones a base de carbaril,
fenitrotión, triclorfón y otros productos fitosanitarios.
5.9.2. Enfermedades
1.- PYRICULARIA ORYZAE: dentro de las enfermedades que padecen
los arrozales, la más temible es, sin duda, la Pyricularia oryzae, originada por
un hongo microscópico. El micelio del hongo produce una substancia tóxica
conocida como piricularina, que inhibe el crecimiento de los tejidos y los
desorganiza.
Los factores meteorológicos imperantes condicionan de forma
importante la aparición de esta enfermedad. Se puede predecir la aparición del
hongo cuando la temperatura registrada oscile entre los 16 y los 28ºC y haya
en el aire una humedad relativa del 90% o bien superior durante 14 horas o
más. Con estas condiciones ambientales, el hongo esporula sobre las seis de
la madrugada en las hojas bajas mojadas, por debajo de la hoja bandera.
Control: como medio de lucha se empleaba tradicionalmente el caldo bordelés,
a razón de 1.200 l/Ha (al 0,4% de sulfato de cobre), pero el tratamiento, que
debe ser repetido para que sea eficaz, resultaba muy costoso y producía
44
CAPÍTULO 1
mermas apreciables en el rendimiento de la cosecha. Actualmente, la lucha
contra esta enfermedad criptogámica se lleva a efecto del siguiente modo:
Tabla 1.8. Materias activas, dosis y presentación de productos
para la lucha contra el hongo Pyricularia oryzae
MATERIA PRESENTACIÓN
DOSIS
ACTIVA DEL PRODUCTO
Emulsión de
Procloraz 45% 0,50-1 l/Ha
aceite en agua
Procloraz 46% 0,50-1 l/Ha Polvo mojable
0,04- Emulsión de
Tebuconazol 25%
0,10% aceite en agua
Triciclazol 75% 0,30 kg/Ha Polvo mojable
Triflumizol 30% 0,15 kg/Ha Polvo mojable
Como medidas preventivas pueden citarse las siguientes:
Empleo de variedades que no sean muy sensibles al ataque del hongo.
No abusar del abono nitrogenado.
Utilizar un abono equilibrado con fósforo y potasio.
Retirada tardía del agua en el período de maduración.
2.- RHIZOCTONIA SOLANI: esta enfermedad está considerada como la
segunda en importancia económica después de la Pyricularia. Este incremento
se debe a la intensidad del cultivo, al amplio uso de variedades tempranas o
semi-tempranas y al aumento en el uso de fertilizantes nitrogenados. Las
lesiones se producen principalmente en la vaina, siendo éstas en un principio
de forma ovoide, de color gris verdoso, con una longitud que varía entre 1 y 3
cm de largo. El centro de la lesión se torna de coloración blanco-grisácea, con
un margen marrón. Una característica típica es la presencia de diferentes
lesiones que lleguen a unirse, causando la muerte de las hojas o incluso de la
planta entera.
45
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
La enfermedad, como la mayoría de las criptogámicas, se acentúa en
condiciones de elevada humedad y temperatura. La humedad está muy
influenciada por la densidad de siembra; por lo tanto, una alta densidad de
siembra junto a elevadas dosis de aplicación de fertilizantes, tienden a
incrementar el efecto de esta enfermedad. El desarrollo de la enfermedad
puede ser vertical u horizontal, siendo esta última más rápida y más grave,
sobre todo durante la estación húmeda y en parcelas con un contenido elevado
de abonos nitrogenados.
-Control:
-Recolectar las plantas afectadas.
-Manejo adecuado del agua, drenando 5-7 días en el estado de máximo
ahijamiento.
-Se recomienda la siembra en línea en vez de la manual o mecánica “a voleo” y
la aplicación de superfosfato de calcio.
3.- HELMINTHOSPORIUM ORYZAE: es una enfermedad que causa
muchos problemas en el cultivo del arroz. Su severidad está frecuentemente
relacionada con la variedad y con una nutrición deficiente.
En la hoja, las lesiones iniciales son puntos o manchitas circulares de 0,5
mm de color café; se pueden confundir con lesiones iniciales de Pyricularia. La
lesión desarrollada alcanza 2 mm de ancho y de 0,5 a 6 mm de largo, es de
conformación ovoide con el centro color blanco grisáceo y el borde color café
rodeado por un halo amarillento. Las lesiones foliares no son confluyentes y se
distribuyen con bastante uniformidad en la lámina foliar. A partir de la etapa de
floración, la hoja bandera es la que resulta más afectada.
En las glumas del grano produce manchas ovaladas de color café
oscuras que pueden confundirse con lesiones debidas a chinches. Bajo ciertas
condiciones, las lesiones se unen, afectan a todo el grano que puede arrugarse y
además se llega a cubrir de una capa de estructuras del hongo que le dan una
46
CAPÍTULO 1
apariencia aterciopelada. La calidad y el peso del grano son siempre, en mayor o
menor grado, afectados por esta enfermedad criptogámica.
-Control:
Constituyen factores importantes para su lucha:
- La selección de suelos con alta fertilidad.
- El uso de semilla certificada.
- La fertilización equilibrada de N, P, K, Mn, Zn.
- El combate eficiente de insectos en la panícula, principalmente chinches.
- El uso de variedades resistentes.
- La protección de la plantación con fungicidas durante la etapa de floración.
Los fungicidas que pueden utilizarse contra esta enfermedad son los
siguientes: mancozeb (Dithane 33% F; 3,55 l/Ha, Dithane M-45 80% PM, 2
kg/Ha), propineb (Antracol 70% PM, 2 kg/Ha), metiran (Polyram C 80% PM, 2
kg/Ha), clorotalonil (Daconil 50% F, 2,50 l/Ha).
4.- PODREDUMBRE DEL TALLO: (Fusarium moliniforme. Sarocladium
oryzae). Esta podredumbre se produce en la hoja que envuelve a la panícula.
Las manchas pueden llegar a unirse pudiendo cubrir la mayor parte de la
superficie de la hoja. Las panículas sólo sufren una podredumbre parcial,
aunque puede observarse un polvo blanquecino dentro de la vaina y en la
panícula.
-Control:
-Saneamiento del suelo.
-Utilizar altas dosis de potasio y dosis equilibradas de nitrógeno.
47
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
-Algunos cultivares mejorados genéticamente son resistentes a la podredumbre
del tallo.
-Quemar los rastrojos después de la recolección.
-Desinfección adecuada de la semilla.
5.- MANCHA MARRÓN: (Cochliobolus miyabeanus. Drechslera oryzae).
Esta enfermedad produce manchas de forma oval y de color marrón, con un
centro blanquecino o gris. En ocasiones, numerosas manchas en una hoja
causan que éstas se tornen de color blanco. Estas manchas, además de
aparecer en las hojas, pueden observarse en las glumas, vaina y brácteas de la
panícula. Los granos infectados tienen menor peso y, como consecuencia,
menor calidad comercial.
-Control:
-Empleo de semilla certificada, pues esta enfermedad se transmite
principalmente por las semillas.
-Controlar las condiciones del suelo (drenaje y contenido de nutrientes).
6.- TUNGRO: se trata de una de las enfermedades más destructivas del
arroz cuyos síntomas se manifiestan en las hojas, pues éstas se tornan de
color amarillo o naranja. Dicha enfermedad está causada por un complejo vírico
formado por el virus esférico (RTSV) y el virus baciforme (RTBV), siendo
transmitido este complejo vírico por varias especies de homópteros (insectos
de alas semejantes). El incremento de esta enfermedad está asociado con el
incremento de la población del vector.
-Control:
-La siembra muy temprana o muy tardía está asociada o correlacionada con la
ausencia de Tungro.
-Aplicación temprana de insecticidas sistémicos.
48
CAPÍTULO 1
-Aplicaciones suplementarias de nitrógeno.
7.- NEMÁTODOS: Hirschmaniella oryzae, es un nemátodo muy
abundante en los arrozales, pues la inundación del terreno es necesaria para
que complete su ciclo. Ditylenchus angustus está presente principalmente en
arrozales de aguas profundas. Aphelenchoides besseyi está presente en todos
los ecosistemas de arroz, alimentándose de forma ectoparásita del meristemo
apical del tallo; seguidamente, emigra a la panícula en desarrollo, penetrando
en las espiguillas antes de la antesis, alimentándose de los ovarios y los
estambres. Durante la maduración del grano, los nemátodos entran en estado
de anaerobiosis, pudiendo sobrevivir en los granos, incluso hasta más de tres
años.
Meloidogyne graminicola, M. incognita, M. javanica y M. arenaria, son las
especies más importantes de nemátodos de la raíz. Los síntomas incluyen
clorosis, reducción del crecimiento, retraso en la floración y aumento en el
número de granos vacíos.
Pratylenchus indicus y Pratylenchus zeae causan lesiones en la raíz y
son endoparásitos migratorios, que producen necrosis en las raíces,
reduciendo, como consecuencia, la altura de las plantas y el número de hijos.
-Control:
-Eliminar los restos de cosechas anteriores.
-Tratar las semillas con agua caliente a 52-57 ºC durante 15 minutos, después
de haber remojado las semillas en agua fría durante 3 horas.
-La rotación de cultivos (allí donde pueda llevarse a cabo) puede reducir
notoriamente los niveles de población del parásito.
49
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
5.10 Efectos de la humedad en la conservación del arroz-cáscara
5.10.1 Introducción
El arroz cáscara se almacena con cierto contenido de humedad
(normalmente el 14%) y no totalmente seco; continua la respiración y, con
motivo de esto, prosigue y perfecciona la maduración que se completa tanto
más cuanto más largo es el período de reposo o de envejecimiento. Mediante
la respiración se consumen principalmente oxígeno y azúcares, y se libera CO 2
acompañado de agua en forma de vapor1.
En los silos de almacenamiento, el arroz se puede alterar o destruir por
causas físico-químicas o bien puede ser invadido por parásitos animales y
vegetales.
Las causas que pueden favorecer la modificación y deterioro del arroz,
como de otros productos alimenticios, se atribuyen esencialmente, y en primer
lugar, al exceso de humedad del producto o de los locales en los que se
almacena; este factor provoca y aumenta el desarrollo de parásitos, promueve
la proliferación y vegetación de hongos y bacterias e inicia alteraciones
enzimáticas, hasta entonces latentes.
5.10.2 Transformación físico-química y del valor nutritivo durante el
período de almacenamiento
La excesiva humedad puede constituir una importante causa de
deterioro de los cereales almacenados o ensilados. En efecto, en un sistema
biológico complejo, como es el de una cariópside, constituido por varias
substancias, el agua se encuentra presente bajo formas diferentes, a saber:
<<agua libre>>, es la que se encuentra retenida en los espacios intercelulares
o intergranulares o en los poros del material.
1
Vide TINARELLI, A. El arroz. Ed. Mundi-Prensa. Madrid, 1989.
50
CAPÍTULO 1
<<agua absorbida>>, se encuentra más estrechamente unida a la materia
orgánica absorbente, con una interacción estrecha entre las moléculas de agua
y las de la materia orgánica, por lo que las propiedades de la primera influyen
sobre la segunda.
<<agua de constitución>>, forma, por el contrario, parte integrante de la
molécula orgánica.
En las dos últimas formas el agua está <<fija>>, es decir, retenida por
fuerzas superiores a la simple cohesión entre moléculas de agua,
probablemente químicamente por enlace iónicos; más allá de tal fuerza de
cohesión, el agua es libre. El primer y segundo tipo de agua, con el secado,
tienen que alcanzar un nivel mínimo, a fin de que el producto se pueda
conservar de forma sana en el almacén. El deterioro de los granos
conservados, como consecuencia de la humedad excesiva, puede también
suceder aunque el cereal tenga un contenido inferior al límite considerado de
seguridad: 12-13% en algunas normas legislativas; 14’5% para otras, como las
de la UE.
La alteración puede en efecto producirse cuando se provocan o verifican
en el producto almacenado diferencias marcadas de temperatura; la humedad
relativa del aire que circula por el arroz almacenado tiende a equilibrarse con la
humedad propia del grano; ahora bien, ya que la cantidad de agua presente, en
forma de vapor, en el aire, aumenta al crecer la temperatura, en el momento
que dicho aire se desplaza de la parte más caliente de la masa a una más fría
cede una cierta cantidad de agua a los granos para restablecer el equilibrio de
la tensión de vapor: el agua se condensa, de esta forma, sobre los granos y
sobre las paredes de los recipientes fríos.
La humedad del ambiente y del arroz cáscara puede aumentar, pues: a)
por medio del producto, seco y limpio de forma insuficiente; b) por infiltración a
través de las paredes; c) mediante el aire ambiente húmedo, caracterizado por
una elevada tensión de vapor, y como consecuencia de caídas rápidas de
51
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
temperatura que determinan condensaciones; d) por el metabolismo de los
insectos presentes; e) por el metabolismo propio del arroz; f) por el
metabolismo de los hongos.
El contenido de agua de la masa del arroz cáscara tiende a estar en
equilibrio higroscópico con el aire ambiente a un nivel que es función de la
humedad y temperatura del mismo. El equilibrio se alcanza lentamente por la
inercia de la masa y está sujeto a variaciones, lentas si las temperaturas son
bajas y más rápidas en caso contrario.
El arroz almacenado a granel no es homogéneo; pequeñas o grandes
cantidades de la masa son más húmedas; la presencia de materias extrañas de
mayor higroscopicidad o con un mayor contenido de agua crean las
condiciones más favorables para el desarrollo de parásitos o de
fermentaciones. Las mismas diferencias de temperatura de la masa de arroz
pueden provocar movimientos de convección de los flujos de aire que
aumentan la aparición de puntos, con una humedad más elevada, en la masa
de arroz aparentemente uniforme.
La presencia de agua determina la activación de los diversos enzimas:
amilolíticos, lipásicos y proteolíticos del arroz cáscara o de los hongos, que
actúan sobre el almidón, grasas y elementos nitrogenados de la cariópside; se
inicia la descomposición de la materia orgánica con producción de anhídrido
carbónico, de productos varios de descomposición y de agua, que cataliza el
proceso; la falta de oxígeno o anaerobiosis, que se determina en el ambiente a
causa de estos fenómenos, frena el curso de la acción destructiva.
5.10.3 Los índices de deterioro
Para la medida del grado de deterioro del arroz, como de otros cereales,
se utilizan algunos índices de carácter físico, químico y biológico. Los índices
físicos son: el aspecto, la temperatura, el olor, la presencia de granos dañados
y los insectos.
52
CAPÍTULO 1
Los índices químicos consisten en: el aumento de los azúcares
reductores y la disminución de las vitaminas. Los biológicos son: el aumento de
la carga fúngica y la bacteriana, y para el arroz cáscara la reducción de la
energía germinativa y la germinabilidad de las semillas.
Por lo que se refiere a los índices físicos, veamos que el aspecto del
arroz dañado, al perder el brillo, adquiere un color opaco y pardo-negruzco,
síntoma que introduce la sospecha de otro daño más grave. La temperatura
elevada, detectada por las sondas termométricas instaladas en el interior de las
celdas, es índice de fermentaciones en marcha y síntoma de la presencia de
hongos y, bastante probablemente, también de insectos, causa y efectos de
humedades altas. Los olores anormales provienen de las fermentaciones de
origen fúngico o enzimático; el olor a moho se deriva probablemente de la
presencia de hongos Actinomicetos. Por lo tanto, las citadas causas modifican
las características de cierto número de granos que, al ser distintas de las
normales, hacen posible la clasificación por intensidad y tipo de daño.
En cuanto a los índices químicos, se sabe que el aumento de acidez se
deriva del aumento de la concentración de iones hidrógeno, con la simultánea
presencia e incremento de: a) ácidos grasos libres; b) fosfatos ácidos; c)
aminoácidos. El primero de estos índices es el más marcado y evidente desde
las primeras fases del deterioro del arroz, por lo que se utiliza el análisis de la
cantidad presente en el producto en mal estado; la acidez de las grasas se
define y analiza como el número de mg. de hidróxido de potasio necesarios
para neutralizar los ácidos grasos libres (referido a 100 g de arroz seco)
extraídos con éter de petróleo o benceno.
Por la acción del enzima invertasa u otros enzimas, los azúcares
reductores, presentes en el producto conservado con un contenido alto de
humedad, disminuyen transformándose en azúcares no reductores. Las
invertasas se producen por la presencia y desarrollo de hongos sobre los
granos de arroz y los índices biológicos se derivan de la acción y efecto de la
microflora huésped de la masa de arroz.
53
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
5.10.4 Los microorganismos
La población microbiana está representada por una bastante amplia y
diferenciada serie de hongos y bacterias, comprendidos los actinomicetos, que
se encuentran como parásitos y saprofitos en el terreno, la atmósfera, las
plantas y los animales. El tipo y cantidad de la microflora presente en el arroz
se encuentra en relación directa con el ambiente climático en el que se produjo
el cereal, con el que se elaboró y con las condiciones de conservación. Las
esporas de los hongos, es decir, los órganos responsables de su propagación,
se alojan inevitablemente en cualquier parte; la germinación y el desarrollo
vegetativo del micelio se verifica bajo condiciones térmicas y de humedad
diferentes para cada especie de hongo; las condiciones medias idóneas para la
vegetación de los microorganismos más comunes y perjudiciales son los
siguientes: humedad relativa superior al 90% y temperatura comprendida entre
los 20 y 40ºC. En su desarrollo, hongos y bacterias consumen, por su actividad
enzimática, substancias alimenticias a expensas del arroz y producen agua; por
su actividad metabólica aumentan la temperatura de la masa de arroz, originan
la aparición de sabores y olores desagradables y producen substancias tóxicas
llamadas micotoxinas, entre las cuales las más conocidas y peligrosas son las
<<aflatoxinas>> B1, B2, G1 y G2.
Las bacterias se clasifican en 5 órdenes de Schizomycetos; penetran en
los tejidos por las aberturas naturales o provocadas por los insectos y producen
substancias gomosas.
Las especies fúngicas más tóxicas por la producción de aflatoxinas
pertenecen a los géneros : Aspergillus, Penicillium, Fusarium, Mucor, Rhizopus
y Paecilomyces.
Las aflatoxinas B1-B2-G1-G2, las más conocidas por su gran toxicidad,
son producidas principalmente por Aspergillus flavus, A. parasiticus y
Penicillium puberulum. Las aflatoxinas pueden provocar alteraciones del hígado
y los riñones y, de forma secundaria, también de otros órganos humanos.
54
CAPÍTULO 1
En el ámbito de la misma especie fúngica pueden existir variedades
capaces de producir las citadas micotoxinas y otras no; además, no todos los
hongos metabolizan productos tóxicos, incluso cuando el arroz aparezca
alterado.
En cualquier caso, el arroz conservado y mantenido con un máximo del
14’5% de humedad se encuentra absolutamente protegido; en éste no se
producen micotoxinas, salvo inmisiones indeseables de agua u otras
contaminaciones accidentales.
5.10.5 Protección del arroz almacenado frente a los parásitos
Con referencia a los agentes capaces de alterar el producto, como el
exceso de humedad, los parásitos fúngicos o los insectos, durante el período
inmediatamente posterior a la recolección, el riesgo de deterioro es solamente
el que se deriva del secado insuficiente e inadecuado del arroz-cáscara, o bien
de la penetración del agua de lluvia (por la cubierta o las paredes) en el interior
de las celdas de los silos metálicos; la humedad puede también iniciar cierta
actividad enzimática por causas endógenas o bien con motivo de los hongos
saprofitos y parásitos que se encuentran en el interior o exterior de la
cascarilla2.
Habrá que tener especial cuidado y vigilancia del arroz ensilado, dada su
proclividad a contraer infestaciones diversas. Los estratos inferiores del
producto se hallan comprimidos y expuestos a presiones importantes, al tiempo
que se producen acumulaciones de humedad derivadas de la formación de
vapor de agua y condensaciones del mismo, que pueden elevar la temperatura
y provocar la fermentación del cereal almacenado. Ello exige el control
ambiental exhaustivo del interior de las celdas mediante los instrumentos
adecuados.
2
Vide TINARELLI, A. El arroz. Ed. Mundi-Prensa. Madrid, 1989.
55
ALGUNAS IDEAS PREVIAS
Infecciones del arroz conservado en almacén: agentes infectantes
encontrados en los granos
Bacterias Rhizopus spp.
Epicoccum spp. Gibberella spp.
Alternaria spp. Macrosporium spp.
Helminthosporium oryzae (Drechslera o.) Stemphilium spp.
Curvularia spp. Trichoderma spp.
Fusarium spp. Trichotthecium spp.
Actinomices spp. Nigrospora spp.
Penicillium spp. Fusarium moniliforme
Aspergillus spp. Helminthosporium
sigmoideum
Mucor spp. Pyricularia oryzae
5.11. La aplicación de nuevas tecnologías
Como en los demás campos, la agricultura está sufriendo una serie de
transformaciones consistentes en la informatización de muchas de sus tareas.
Como consecuencia de ello, el sector arrocero español posee probablemente el
parque de maquinaria más nuevo y tecnológicamente más avanzado que se
utiliza en la agricultura extensiva.
Desde hace ya varios años se ha generalizado el uso de equipos de
nivelación láser, que permiten a los agricultores manejar el agua de riego,
permitiendo un riego más homogéneo y la utilización del agua de forma más
racional. El sistema consiste en un emisor de rayo láser montado sobre un
trípode que permanece estático y, que de forma continuada, va describiendo un
plano virtual con la misma cota del terreno. Mientras tanto, un receptor
montado sobre un apero (niveladora-arrobadera) recibe esta señal láser que la
transforma y traslada al operador. Éste supervisa en todo momento la
información de cota del terreno donde se encuentra y, de forma automática o
56
CAPÍTULO 1
manual, puede corregir la altura levantando o bajando el apero. De esta forma,
se obtiene la pendiente deseada para la parcela. Con la nivelación mediante
láser se consigue controlar mejor los niveles del agua dentro de la parcela, de
forma que se facilita la nascencia del cultivo.
Otro medio tecnológico del que se está extendiendo su uso en los
últimos tiempos es el G.P.S. (Sistema de Posicionamiento Global), unido al
desarrollo de la tecnología espacial, ya que depende de una red de satélites
artificiales que giran alrededor de la Tierra e intercambian continuamente
información con la misma. El sistema consiste básicamente en un receptor de
señal de satélite. Tras recibir la señal de más de tres de ellos, informantes de
posiciones conocidas, el aparato receptor calcula su posición mediante
operaciones de triangulación y otras de corrección. De esta forma,
continuamente podemos conocer nuestra posición con gran exactitud. En el
sector arrocero se hace uso de esta tecnología en aquellas labores donde es
necesario mantener una línea recta, como es el caso de aplicaciones
fitosanitarias o de labores de siembra. Tras montar un receptor de G.P.S. sobre
nuestro tractor y con un ordenador de a bordo, el operador está continuamente
informado del rumbo que sigue en ese momento y la desviación con respecto a
otro predefinido por él. Durante los tratamientos fitosanitarios, una vez definida
la anchura de trabajo, la aplicación resulta completamente homogénea, con el
ahorro consiguiente de producto fitosanitario que ello conlleva, evitando los
solapamientos de tratamiento y la consecuente aparición de fitotoxicidad en el
cultivo. Durante la operación de siembra proporciona homogeneidad en el
reparto de la semilla. Igualmente, en las labores de preparación del terreno,
facilita sobre todo las que se realizan durante la noche o bien en lugares de
poca visibilidad. De esta forma, se rentabiliza la maquinaria y se racionalizan
los productos agroquímicos y las semillas.
En otro sentido, el campo de las telecomunicaciones se instala también
en la agricultura arrocera cuando se hace necesario un intercambio de
información rápida y fiable. Concretamente, un servicio de mensajería vía
teléfono móvil, el cual permite, a modo de estación de avisos, informar a los
agricultores de cualquier incidencia que pudiera producirse durante el
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ALGUNAS IDEAS PREVIAS
desarrollo del cultivo o cualquier información que el técnico de campo quiera
dirigir hacia un agricultor concreto. En algunas zonas, esta tecnología ya fue
una realidad durante la campaña arrocera de 2003.
A nivel más bien administrativo, se puede destacar también el Sistema
de Información Geográfica (S.I.G.), que se define como aquella base de datos
referenciada a objetos que se pueden interpretar y analizar de forma
geográfica. Así pues, utilizando los sistemas informáticos adecuados, se puede
saber en todo momento dónde se encuentra una parcela, su superficie, sus
coordenadas UTM del centro de la imagen, referencias catastrales (provincia,
municipio, polígono, parcela y fecha de vuelo), a quién pertenece, qué técnico
de campo la supervisa, qué ha ocurrido durante la campaña, etc. De esta
forma, se pueden analizar datos de tipo agronómico o administrativo y facilitar,
por tanto, el análisis y la gestión de la información. Todo ello repercute en el
agricultor a través de los técnicos de campo o bien de los boletines
informativos.
De hecho, el SIG es una herramienta computacional que permite integrar
información referenciada espacialmente con bases de datos, proporcionando
de una forma cómoda información en una plataforma con alto impacto visual y
gran capacidad de síntesis informativa. A su vez, el SIG puede crear
herramientas desarrolladas específicamente para ciertos subsectores, como es
el caso del arroz, destinadas a implementar el riego y el drenaje mediante la
integración de variables de recursos naturales, infraestructuras, medio
ambiente y otras.
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