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Llamados a la Santidad Hoy

Este documento habla sobre la santidad al estilo de Madre María Inés. Explica que todos están llamados a la santidad por el bautismo. La santidad consiste en estar separado del pecado y vivir de acuerdo a la voluntad de Dios. Jesús es el modelo de santidad y llamó a todos sus discípulos a ser perfectos. Madre María Inés decidió entregar su vida a Dios después de sentir su mirada de amor. Para alcanzar la santidad se necesita perseverancia, esperanza en Dios, y no esperar frutos
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Llamados a la Santidad Hoy

Este documento habla sobre la santidad al estilo de Madre María Inés. Explica que todos están llamados a la santidad por el bautismo. La santidad consiste en estar separado del pecado y vivir de acuerdo a la voluntad de Dios. Jesús es el modelo de santidad y llamó a todos sus discípulos a ser perfectos. Madre María Inés decidió entregar su vida a Dios después de sentir su mirada de amor. Para alcanzar la santidad se necesita perseverancia, esperanza en Dios, y no esperar frutos
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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

2012

MARZO 2012

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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

2012
Vamos a pedirle al Espíritu santo que no ilumine, que abra nuestros corazones, para que derrame en
cada uno de nosotros la luz que guíe nuestros pasos a la santidad.

Canto: Oh Señor envía tu Espíritu…


Envía Señor tu Espíritu… y se renovará la faz de la tierra… Oh Dios que instruiste los corazones de
tus files con la ilustración del Espíritu Santo, has que guiados por este mismo Espíritu saboreemos el bien y
gocemos siempre de sus divinos consuelos, por Cristo nuestro Señor. Amén.

Santidad es una palabra que en nuestro tiempo como que le tenemos un poco de miedo… como que
nos suena a portarnos bien, a no pecar a… qué más?... exacto… a todo eso, pero les tengo una excelente
noticia… todos por el simple hecho de existir estamos llamados a las Santidad, y más cada uno de nosotros
que hemos sido bautizados, levanten la mano los no bautizados… ¡ánimo se han perdido de muchas gracias!
Pero los demás tenemos impreso en nuestro corazón y en nuestra alma este signo indeleble de SANTIDAD

Pero ¿qué es la Santidad, en qué consiste, cómo se consigue? Etimológicamente proviene del latín:
sanctitas, -atis. Es decir elegido por Dios… ¡lástima que pensaron que ustedes lo habían elegido a él…
mmm… él los eligió primero.

Dice Sta. Teresita de Lesieux "La santidad consiste en una disposición del corazón que nos hace
humildes y pequeños en los brazos de Dios, y confiados -aun con nuestro cuerpo- en su bondad paternal"

En el Antiguo Testamento el hebreo Kadosch (santo) significaba estar separado de lo secular o


profano y dedicado al servicio de Dios. El pueblo de Israel se conocía como santo por ser el pueblo de Dios,
el elegido, el preferido, el consentido, etc.

La santidad de las criaturas es espiritual, imparcial o ambas. Es subjetiva o espiritual en esencia por
la posesión de la gracia divina y moralmente por la práctica de la virtud. La santidad objetiva o imparcial en
las criaturas denota su consagración exclusiva al servicio de Dios: sacerdotes por su ordenación; religiosos y
religiosas por sus votos; lugares sagrados, vasos y vestimentas por la bendición que reciben y por el sagrado
propósito para el cual han sido reservados.

La santidad de Dios identificaba su separación de todo lo malo. Los seres humanos son santos
cuando se apartan del pecado y viven según la voluntad de Dios.

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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

2012
Jesús es EL SANTO que santifica a todos quienes a El se acercan “El divino Maestro y Modelo de
toda perfección, el Señor Jesús, predicó a todos y cada uno de sus discípulos, cualquiera que fuese su
condición, la santidad de vida, de la que Él es iniciador y consumador: Sed, pues, perfectos, como vuestro
Padre celestial es perfecto (Mt 5, 48) ... Quedan, pues, invitados y aun obligados todos los fieles cristianos a
buscar insistentemente la santidad y la perfección dentro de su estado” .-Vat II, Lumen gentium, 40.42 y
aquí entra nuestra Madre que después de aquel congreso de 1924, cuando siente esa mirada de amor de Jesús
Eucaristía, su corazón se fue tras Él y ya no puede seguir viviendo como hasta ahora, decide dar toda su vida
a Dios.

Por el Bautismo todos somos llamados a la santidad. La santidad es la presencia de Dios reinando
en el corazón del creyente. La Iglesia comunica las gracias necesarias que proceden de los méritos de
Jesucristo.

Amar a Dios sobre todo El le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu
alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. Mateo 22:37-38

Querer ser santos: La Santidad es obra de Jesús pero Él no se impone. Requiere la respuesta libre
del hombre. Quien ama a Dios desea responderle con todo el corazón, se esfuerza y persevera con la ayuda
de la gracia para vencer la tendencia de la carne (pecados capitales)

Hay ambiciones que son pecaminosas y otras que son necesarias para la santidad. San Pablo dice:
"¡Aspirad a los bienes superiores! Que nos conducen al camino del bien" I Corintios 12:31. Ese camino es
el amor a Dios y al prójimo puesto en práctica, imitando el amor perfecto que es Jesús. No desear otra cosa
que agradarle en todo. Cuando agradarle requiere abrazar la cruz, bendita sea. Todo por Él y para Él. Y así
lo vivió Nuestra Madre María Inés desde el momento en que ingresa en el convento… si recuerdan no
estuvieron presentes sus familiares, fue en otro país, y aun con todos esos imprevistos y dolores… se
arrodilla ante su abadesa y le dice: “Madre… quiero ser santa… ayúdeme”… quién de nosotros ha pedido
ayuda a un sacerdote, a una religiosa, a su esposo, a sus hijos y les ha dicho…ayudémonos a ser santos…

Aspirar a la santidad es vivir humildemente para Dios: "¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque
hizo lo que le fue mandado? De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado,
decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer." Lucas 17,9-10

“Es propio de un alma cobarde y que no tiene la virtud vigorosa de confiar en las promesas del Señor, el
abatirse demasiado y sucumbir ante las adversidades” -San Basilio, Homilía sobre la alegría, pero también

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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

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dice Madre María Inés, en la lira del corazón citando a San Francisco??... un santo triste es un triste santo…
así que a ser alegres… confiando plenamente en la infinita misericordia de Dios.

“El alma que ama a Dios de veras no deja por pereza de hacer lo que pueda para encontrar al Hijo de
Dios, su Amado. Y después que ha hecho todo lo que puede, no se queda satisfecha, pues piensa que no ha
hecho nada” -San Juan de la Cruz, Cántico espiritual, 3, 1.

Qué necesitamos: Un deseo concreto, que se aplica cada día. ¡Perseverancia!

Muchos se entusiasman por Cristo, pero como la semilla que cae en mala tierra, no perseveran, se
dan así mismos "permiso" para aflojarse y pronto se quedan atados a los gustos y preocupaciones que
desplazan a Dios del centro de sus vidas. Como los que están a dieta… sólo por hoy como chocolates… o
como dicen por ahí, tengo que comer bien, muy bien, para que cuando haga ejercicio tenga que quemar… no
debemos aflojar en la santidad, cada día estar al pendiente de cuánto he amado a Dios, cuánto me he
entregado, cuánto le he ayudado…

“Me dices que sí, que quieres. -Bien, pero ¿quieres como un avaro quiere su oro, como una madre
quiere a su hijo, como un ambicioso quiere los honores o como un pobrecito sensual su placer? “-¿No? -
Entonces no quieres” J. Escriva de Balaguer, Camino, n. 316

Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el
hombre a cambio de su vida? Mateo 16:26

No esperar frutos fáciles. Es lucha de toda una vida


“Aunque me canse, aunque no pueda, aunque reviente, aunque me muera” -Santa Teresa, Camino de
perfección, 21, 2

“Hay, pues, que tener paciencia, y no pretender desterrar en un solo día tantos malos hábitos como
hemos adquirido, por el poco cuidado que tuvimos de nuestra salud espiritual”
- J. Tissot, El arte de aprovechar nuestras faltas, p. 14. Nuestra Madre supo esperar con paciencia y alegría la
obra misionera, cuantas personas no se pusieron en su contra, cuántas no la tacharon de ilusa, de loca, de
suñadora… y sin embargo respondió amando…

Tener esperanza. Si ésta faltara, no seguiremos en la lucha. Creer que la santidad es inalcanzable es
una gran tentación. ¡Es mentira! Sí. Podemos ser santos porque Dios da la gracia y los medios. Dios no falla.
Muchos han sido los grandes pecadores que llegaron a ser santos. Leamos la vida de San Pablo y San Pedro.

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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

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Leamos los Hechos de los Apóstoles para ver la obra del Espíritu. Y no me digan como solemos decir las
hermanas respecto a nuestros fundadores… Es que es nuestra Madre… entonces quiere decir que le
quitemos el mérito de toda una vida entregada, de sacrificio, de oración, de amor,… todos nacemos con el
signo de santidad, pero unos lo borramos… o no lo queremos ver, todos tenemos las mismas posibilidades de
ser santo…

LOS SANTOS Y NOSOTROS Según el Concilio Vaticano II


En la vida de aquellos que siendo hombres como nosotros, se transformaron con mayor perfección
en imagen de Cristo (2 Cor 3,18) Dios manifiesta al vivo entre los hombres su presencia y su rostro.
Veneramos la memoria de los Santos del cielo, con la unión de toda la iglesia por su ejemplaridad; pero en el
espíritu se vigorice por el ejercicio de la caridad fraterna (Eph, 4 1-6). Porque así como la comunión cristiana
entre los viadores nos acerca más a Cristo, así el consorcio con los Santos nos une a Cristo de quién, como de
fuente y cabeza, dimana toda la gracia y la vida del pueblo de Dios. Es, por tanto, sumamente conveniente
que amemos, a estos amigos y coherederos de Cristo, hermanos también y eximios bienhechores nuestros;
que rindamos a Dios las gracias que les brindemos por ellos, los invoquemos humildemente, y que para
impetrar de Dios beneficios por medio de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor que es el único Redentor y
Salvador nuestro, acudamos a sus oraciones, protección y socorro “ Todo genuino testimonio de amor que
ofrezcamos a los bienaventurados se dirige, por su propia naturaleza, a Cristo y termina en EL, que es la
Corona de todos los Santos, Por EL va a Dios que es admirable en sus Santos y en ellos es glorificado. (L.G.
N. 50).

2.- VIDA ESPIRITUAL DE MADRE MARIA INES TERESA ARIAS.

Y en referencia a este tema de seguir la vida de los santos para Madre María Inés sus modelos espirituales
fueron San Francisco de Asís, Santa Teresita y Santa Teresa de Ávila.
Por eso debemos dar buen ejemplo, quién sabe si ahorita nos estemos codeando con algún santo del próximo
año… con tanta cosa igual mueren gritando viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe y van directito al
cielo… pero que concuerde sus palabras con su vida.

La santidad es vivir el hoy y el ahora con todo lo que conlleva… hermana pero no me saqué la
lotería, gracias a Dios, porque que tal si te asaltan?... hermana no tengo un carro último modelo… y si te
chocan?... tienes vida, tienes, salud, tienes familia… tienes amor y lo más importante, tienes a Dios en tu
corazón… qué más quieres?...

Las siete cosas más importantes en su vida espiritual María Inés Teresa Arias

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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

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1.- LLAMADA Y AMADA.
Se sintió llamada y amada por Dios desde toda la eternidad… cada uno de ustedes han sido llamados y
amados por Dios, por eso están hoy aquí, por eso tienen vida, por eso Dios les ilumina, para que sean santos.

2.- EXPERIENCIA DE DIOS EN LA PROPIA POBREZA.


No es pobreza material… sino sobretodo la pobreza espiritual… el sentirse y saberse que sin Él nada
podemos, y de Él todo lo esperamos.

3.- EL CAMINO DE LA ORACION


Todos los hombres del mundo, de las galaxias, del universo… tienen en su corazón ese anhelo de Dios,
Madre María Inés lo sintió, lo vivió, y aunque las hermanas comentan que cuando estaban con ella se podía
respirar una gran paz, un gran amor, que se sentían mal, porque la veían tan cercana a Dios, toda su vida fue
oración, no orar recuerden consiste en rezar… como periquitos… es orar, hablar, escuchar, aceptar, vivir en
Dios, hacer de nuestro cuerpo un templo vivo del Espíritu Santo.

4.- AMOR ESPONSAL EN SU TOTALIDAD


Este amor es de verdadera oblación, ustedes mejor que nadie pueden dar testimonio de ello, se casan y
consagran su vida al matrimonio, para siempre hasta que la muerte los separe… en Madre María Inés fue lo
mismo, vivió unida a Dios, aceptando los dolores, las fatigas, las penas, las alegrías, incomprensiones,
injusticias, aun de sus propias hijas y sin embargo con la sonrisa en los labios, porque sabía que eso era lo
que Dios quería… ustedes, son esposas, esposos, madres, padres, herman@s, tí@s, compadres, comadres,
empleados, compañeros, pero ante todo son HIJOS DE DIOS, y a ejemplo de Él, dar la vida por el otro… sé
que lo saben pero a veces es bueno que lo recuerden…

5.- VIDA EUCARÍSTICA: GOZO DE SUFRIR AMANDO.


Este está muy pegado con la oblación… Madre María Inés, sufre desde su ingreso como les decía, sin
familia, en un país lejano, luego la muerte de su hermano Eustaquio, sus padres, la Fundación, las
negaciones, las acusaciones, los malos entendidos, las traiciones, y sin embargo no dejó de amar…
imitémosla, NO DEJEMOS DE AMAR… NUNCA… y saber ofrecer todo lo que me pase, por su amor.

6.- MATERNIDAD MARIANA Y ECLESIAL


Saberse parte del cuerpo místico de Cristo que es la Iglesia, cuántos no criticamos a la Iglesia… ¡te recuerdo
sorpresa eres parte de la Iglesia!... o sea no estas de acuerdo contigo mismo?... tener el valor de defender tu
familia, tus hijos, esposa, padres… pero también la gran familia de Dios, pero con su gracia… sólo tu como
súperman… no con la ayuda de María Santísima, Madre María Inés desde antes de entrar al convento ya
había hecho voto de hacer amar a María, recurramos a ella que como buena Madre nos llevará a la santidad,

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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

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Nuestra Madre dice: ser santo por mis propias fuerzas es dificilísimo, con Jesús, aceptable, pero con María
fácil… acudamos a ella.

7.- MISION SIN FRONTERAS


Todo esto la lleva a dar ese paso de lanzarse a los lugares más remotos y lejanos llevando en sus manos el
amor a Dios, en su vida la santidad y en su corazón a Jesús y María.

“Señor,….cuanto logre por tu infinita bondad, que millones de almas te amen a los exclusivo, déjame que
grite llena de gratitud….”Venid, escuchad…. Y os mostraré cuán grandes cosas ha hecho Él por mi alma”. Y
ellos, al ver que en ese manojo de miserias has hecho gala de misericordia, se animarán a amarte siempre”.

La Madre María Inés-Teresa Arias fue la primera Superiora General. Su vocación a la oración, a las almas y
a la cruz se conjugó con una adhesión y abandono total a la voluntad de Dios. Su escuela de oración era la
palabra de Dios leída en la Escritura, meditada en su corazón, releída en comunión con la Iglesia.

La Eucaristía y el amor a María fueron el centro de su vida. Ante el Sagrario, y desde los brazos maternales
de la Santísima Virgen, las pruebas y sufrimientos sintonizaban con los intereses de Jesús: "Tú te ocuparás
de mis intereses y yo me ocuparé de los tuyos".

Y cuando Madre María Inés estaba ya para morir decía:


“Permíteme, Señor, que desde tu gloria siga fecundando la semilla que deposité en la tierra para tu mayor
gloria, para que fructifique más y más en las manos de los que me han seguido en las tareas apostólicas”.

Demos gracias a Dios porque tenemos un ejemplo de santidad en Nuestra Madre, que nos dice desde la
sencillez de su vida que se puede ser santa, que se puede alcanzar el cielo, si se vive amando, abandonada en
la voluntad del Padre, para que al final de nuestros días podamos decir: “Vale la pena vivir…. Ha valido la
pena haber existido…”

Para terminar recemos la oración de nuestra Madre.


Señor Padre Santo…

Cato: Tu me transformas.

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LA SANTIDAD AL ESTILO DE MADRE MARÍA INÉS

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