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Historia y arquitectura del Teatro Degollado

El Teatro Degollado fue encargado en 1856 y su construcción se retrasó debido a conflictos políticos. Fue inaugurado en 1866 con la ópera Lucía di Lammermoor. El teatro tiene estilo neoclásico y cuenta con obras de arte como un mural sobre la Divina Comedia de Dante.
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Historia y arquitectura del Teatro Degollado

El Teatro Degollado fue encargado en 1856 y su construcción se retrasó debido a conflictos políticos. Fue inaugurado en 1866 con la ópera Lucía di Lammermoor. El teatro tiene estilo neoclásico y cuenta con obras de arte como un mural sobre la Divina Comedia de Dante.
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HISTORIA

El Teatro Degollado fue encargado al arquitecto Jacobo Gálvez, quien fue el único
en presentar su proyecto al tan ansiado teatro que Guadalajara buscaba, entonces
el gobernador jalisciense el general Santos Degollado procedió al acuerdo y fue en
marzo de 1856 que se coloca la primera piedra de este recinto.

Tras un paro en las obras por el clima político y de conflictos armados, la obra se
para por algunos años y se reanuda en 1859 y el 3 de mayo del mismo se culmina
la bóveda. Continuaron los conflictos y la obra se retrasaba sin embargo a inicios de
la década 1860 el arquitecto Gálvez y Gerardo Suárez, realizaron la obra de “la
bóveda del gran salón, pintura que representa el canto IV de la Divina Comedia, del
célebre poeta clásico florentino, Dante Alighieri”, señala un documento El teatro
Degollado de Luis M. Rivera.

En 1864, el avance del Ejército Franco traidor interrumpió la obra e incluso obligó al
cambio de nombre del Teatro por el de Alarcón, acto que fue corregido meses
después.

Fue inaugurado el 13 de septiembre de 1866, con la ópera “Lucía di Lammermoor”


de Gaetano Donizzetti, y con la actuación de la soprano Ángela Peralta, conocida
mundialmente como el “Ruiseñor Mexicano”.

La inauguración del teatro Degollado sucedió de esta forma, de acuerdo con Luis M.
Rivera:

“Vencidas todas las dificultades, se verificó el estreno la memorable noche del jueves 13
de septiembre de 1866, con gran ópera del Maestro Donizzeti, titulada "Lucía de
Lammermoor," en la cual desempeñó el papel principal la Señora (Angela) Peralta, quien
fue recibida por el selecto público tapatío que llenaba completamente el Coliseo, con
nutridas sal vas de aplausos, atronadores "Vivas" a México y a la ilustre actriz, orgullo de
la Patria, dianas repetidas por la orquesta y banda militar que se situó en el pórtico del
edificio desde las primeras horas de la noche, y una lluvia torrencial de flores que cubrió
completamente el escenario, que no podían despejar por más que hacían todos los
artistas que salieron a recoger las ofrendas de la admiración y del cariño”
ARQUITECTURA

Fachada

El Teatro Degollado es un edificio con 22 m de altura construido con estilo


neoclásico,

Dos elementos principales se levantan sobre una planta rectangular, el primero, un


pórtico que emerge con un estilóbato sobre el cual se posan 16 columnas de estilo
corintio que sostienen el entablamento. Este, a su vez, se compone de un arquitrabe
sobre el cual descansa una friso con inscripciones (“Que nunca llegue el rumor de la
discordia”) sobre el que se presenta una cornisa dentada perimetral para rematar en
un tímpano con relieves con el tema “Apolo y las Musas” tallado en mármol
travertino.

El segundo, ubicado por detrás del pórtico y sobre la misma plataforma cuenta con
una construcción rectangular de cantera de dos niveles dividida por una arquitrabe
sobre la cual se encuentra un friso dentado, en el primer nivel encontramos pilastras
estilo corintio, entre cada dos pilastras se abren una puerta y dos ventanas
acomodadas verticalmente, las tres compuestas de arcos de medio punto. El
segundo nivel cuenta con un juego de ventanas separadas por un grupo de tres
pilastras adosadas estilo corintio, se corona con el arquitrabe dividido en tres fajas,
con la cornisa y con unas almenas puntiagudas divididas en cada tramo por
balaustrada.

Es considerado uno de los mejores conservados de Hispanoamérica”, apunta la


Secretaría de Cultura estatal.

Cuenta con un pórtico que luce un tímpano con el tema “Apolo y las Musas” en alto
relieve de mármol travertino, realizado por el escultor Benito Castañeda (mismo que
es creador de los 22 bronces que están en las puertas del expiatorio y de la
escultura de bronce de Fray Antonio Alcalde que se encuentra fuera del Santuario
de la Virgen de Guadalupe), con la leyenda “Que nunca llegue el rumor de la
discordia”. Tomadas del Himno de Maitines. Esas palabras fueron grabadas para
no olvidar que debemos construir un futuro compartido, con un destino común.

ANTES: Anteriormente, había otra obra mural hecha con mosaico veneciano por
Roberto Montenegro, era también una representación del mito de "Apolo y las nueve
musas" fué el primer adorno del Teatro Degollado, lo dejaron atrás cuando Ignacio
Diaz Morales (arquitecto) entre 1959 y 1965 sustituyó a Montenegro por obra de
mármol de Benito Castañeda.

En la composición se encuentra Apolo, el dios de la música y de las artes; lo


acompañan las nueve musas, que según la mitología griega son aquellas que dotan
de inspiración al artista. Cada musa representa una disciplina: Clío, la historia;
Euterpe, la música; Talía, la comedia; Melpómene, la tragedia; Terpsícore, la danza
y el canto; Erato, la elegía; Urania, la astronomía; Polimnia, poesía lírica, Calíope,
poesía épica y la elocuencia.

Vestíbulo
En su vestíbulo se aprecia la escultura “La Diosa de la Fortuna”, realizada entre
1870 y 1880 por el artista italiano Carlo Nicoli bajo el encargo del arzobispo Pedro
Loza, restaurada en 2007 por Hugo Andrés Testilini Deza. Escultura de mármol
1.91M

Estuvo en el patio central del liceo de niñas (ahora sede del supremo tribunal de
justicia). En el museo regional de Guadalajara, la Caja de Agua y la Plaza Tapatía.
En este último lugar sufrió de vandalismo, perdió su mano con el cetro. El
restaurador buscó en Italia el taller de Carlo Nicoli, y al final encontró al bisnieto del
escultor que accedió a reemplazar la mano con el cetro de la escultura de su
bisabuelo.

Esta pieza de mármol oculta una singular leyenda, se cuenta que aquel visitante que
toqué la monedas que se encuentran a sus pies, contará con buena fortuna, pero si
en el momento de retirarse mira directamente a sus ojos, este perderá toda la
fortuna recibida
En el vestíbulo se pueden observar un vitral en el techo acompañado de un
candelabro, escaleras a ambos lados para subir a los palcos, proscenios y galerías.
También es posible encontrar una placa que retrata la historia del teatro y dos
bustos, uno del arquitecto Jacobo Galvéz y otro de Santos Degollado.

Interior, Sala principal


El teatro Degollado tiene una capacidad para mil 15 personas. Semejante a la Scala
de Milán, se compone de anfiteatros, palcos primeros, segundos y terceros.
Sus paredes y columnas muestran obras de arte con detalles en hoja de oro y un
telon de guillotina hecho en 1950 con telas traidas de Chicago.
Cuenta con un mural que representa el “Canto Cuarto de la Divina Comedia” de
Dante Alighieri, elaborado por los pintores jaliscienses Jacobo Gálvez, Gerardo
Suárez y Carlos Villaseñor.

A la altura de la bóveda, se encuentra otra pieza de gran valor artístico: el águila


colosal tallada en madera y que sostiene en su pico un trozo de cadena, mientras
que de sus garras se desprende la bandera mexicana. Por generaciones se han
contado leyendas, como aquella que dice: “si el águila llegara a soltar el trozo de
cadena, sería el anuncio del derrumbe del Teatro Degollado.”

Otra obra de arte que se encuentra al interior es el telon guillotina que ilustra una
escena griega llamada Festival Ateniense el cual data de 1980, creación del artista
italiano Carlos Santana.

El Teatro Degollado es ícono de nuestro patrimonio cultural y recinto emblemático


de excelencia artística En él se presentan sólo actividades de alto valor artístico y
cultural: música, ópera, teatro, ballet, danza y multidisciplina. Actualmente es la
sede de la Orquesta Filarmónica de Jalisco.
RESTAURACIONES
En su última restauración se colocaron nuevos pisos, butaquería nueva, trabajos de
pintura, cambios a las lámparas, a la duena del escenario y se instaló nuevo sistema
de aire acondicionado.
El ancho de la boca de escena es de 16 mts y la altura es de 12, altura del piso al
escenario es de 2 mts con 45 cm.
La mayoría de las renovaciones del teatro se realizaron para mejorar el diseño
interior, agregando pinturas y dándole su actual color rojo y dorado. Antes de la
primera inauguración del teatro, Gerardo Suárez y Carlos Villaseñor decoraron el
teatro con un mural que representaba el cuarto canto de Dante Alighieri en la Divina
comedia. En 1877 se ordenó a Fermín Riestra continuar con la construcción del
edificio; un proceso de tres años en el que se colocó en el centro del arco interior del
edificio un águila dorada con una bandera mexicana en sus garras y una cadena en
el pico. Dentro de los tres años de construcción, Felipe Castro pintó unos murales
en el arco del proscenio. Entre 1880 y 1890, se completó el estuco de la sala de
conciertos y se añadió un color dorado a las paredes interiores. Hacia 1893, los
azulejos fueron retirados del escenario, por la falta de soporte que brindaban a la
estructura, y fueron reemplazados por un arco metálico en 1905. Entre 1909 y 1910
el artista Roberto Montenegro se centró en la reconstrucción y decoración del
interior del edificio que incluyó la adición de una lámpara de cristal en la bóveda del
teatro. Cinco décadas después, el arquitecto Ignacio Díaz Morales se encargó de
una restauración completa del edificio donde las esculturas de Benito Castañeda
reemplazaron a los mosaicos venecianos. En mayo de 2001, se añadió al interior
del edificio una cámara con capacidad para 200 personas.5​

MURAL
Una respuesta muy diferente a las narrativas visuales de la Guerra de Reforma es la que
presentaron los artistas de la Sociedad Jalisciense de Bellas Artes entre 1861 y 1862, al
realizar la pintura que decora la bóveda del salón principal del Teatro Degollado con el tema
el Canto IV de la Divina Comedia de Dante Allighieri.

la Divina Comedia ha sido un tema de inspiración iconográfica en los últimos


ochocientos años: se trata, como propone Jean Bialostocki, de una iconografía ancestral,
en este caso grecolatina, elaborada de nuevo en la Edad Media y el Renacimiento y
transformada en el siglo XIX.

En 1481 Sandro Boticelli elaboró unos bocetos. El siglo XVI tuvo como temas favoritos
para la decoración mural los temas del Paraíso y el Purgatorio.

El siglo barroco no fue propicio para el tratamiento pictórico de la comedia de Dante;


es hasta después de las revoluciones Industrial y Francesa que se ilustra otra vez el
tema y es renovado por Fuseli, John Flaxman y William Blake. Estos tres artistas renuevan
una iconografía formulada en la Edad Media y el Renacimiento.

Durante el siglo XIX se realizaron diversas versiones a los temas del escritor
florentino: entre 1818 y 1827 el llamado grupo de Los Nazarenos de Roma pintaron
una serie de frescos en la salas del casino del marqués Carlo Massimo, con escenas
inspiradas en Dante, Ariosto y Tasso (Grupo de artistas alemanes encabezados por
Federick Obervack, llamados así por sus concepciones puristas de la pintura y por habitar
en el monasterio abandonado por la orden de Los Nazarenos)

Eugéne Delacroix (1798-1863) quien postuló una renovación formal en el tratamiento del
tema en cuanto a la dinámica y el color en la concepción de las figuras. Delacroix escogió
una interpretación libre del Canto IV de la Divina Comedia para decorar la cúpula del palacio
de Luxemburgo entre 1845 y 1847.

En momentos en que la lucha fratricida buscaba adjudicarse la razón a favor de uno


de los contendientes, era necesaria una fundamentación moral más allá de las ideas
religiosas que pesaban en sus oponentes. Ésta tal vez fue la razón principal para que
una obra como la de Dante cobrará vigencia entre los letrados de Jalisco.

“En la edad media de la Era, apareció Dante, poeta espiritualista que tomó otra senda
contrariando a los sabios de su tiempo. Se ha dicho que la Divina Comedia es un faro que
domina, resplandeciendo sobre las tinieblas de una época nueva, para más allá disiparlas”.
- Carreón

Cuando Jacobo Gálvez estuvo en París, en 1852, circulaba allí un folleto en el que
explicaban las pinturas que Delacroix había terminado en 1847 así como diferentes
versiones murales de la literatura de Dante, el ya mencionado Casino Massimo en
Roma y el Palacio de Luxemburgo en París, regresó a GDL con algunos libros y
muchos cromos. La generación de Jacobo Gálvez se desarrolló en un ambiente de
profunda reflexión en que los discursos cívicos estaban destinados a educar a la juventud
con ejemplos virtuosos como los que nuestros héroes encarnaban, a fin de moralizar.
Gálvez se familiarizó con los clásicos grecolatinos y el mundo de los héroes y dioses de la
Antigüedad.

En 1855 gana el contrato para la construcción del Teatro Degollado en el que se incluía la
ornamentación. Gálvez emprendió la pintura de la bóveda en 1861, en un breve periodo de
paz después del triunfo liberal. Una vez que se repararon los daños ocasionados por las
balas de la guerra, se dio a la tarea, junto con sus discípulos Gerardo Suárez y Carlos
Villaseñor, de plasmar el Canto IV de la Divina Comedia. Su proyecto se alimentó con las
imágenes ancestrales difundidas en libros de historia y con las elaboraciones populares de
mitos y personajes de la Antigüedad creadas por la industria editorial española.

Gálvez emprendió la pintura de la bóveda en 1861, en un breve periodo de paz


después del triunfo liberal. Una vez que se repararon los daños ocasionados por las balas
de la guerra, se dio a la tarea, junto con sus discípulos Gerardo Suárez y Carlos Villaseñor,
de plasmar el Canto IV de la Divina Comedia. Su proyecto se alimentó con las imágenes
ancestrales difundidas en libros de historia y con las elaboraciones populares de mitos y
personajes de la Antigüedad creadas por la industria editorial española.

1. El amplio espacio de la circunferencia representó un reto para el arquitecto, y optó


por un ritmo clásico en la composición de grupos.

PERSONAJES

F. Sobre la puerta principal de acceso a la sala, Virgilio presenta a Dante con Homero,
identificado por una lira (símbolo de la poesía) que sostiene en una mano; en la otra tiene
una espada, ya que Dante lo considera capitán de los poetas; lo acompaña Horacio Flaco,
militar y poeta romano que con su mano izquierda sostiene un halcón, símbolo de la milicia
romana; enseguida está el poeta Lucano, quien levanta su mano derecha y mira al cielo;
atrás y dibujado a media tinta en color verde está Ovidio. El sultán Saladino, el vencedor
de los cruzados.

A. la derecha nos anuncia un grupo de familias virtuosas y heroicas donde aparecen César,
Héctor, Eneas, Electra, etc. Está equilibrado alternando grupos, parejas y personajes solos.

F. El conjunto plasmado arriba del proscenio es el de composición más clásica: podemos


trazar un triángulo cuyos puntos equidistantes serán Hera, recargada en un pedestal, y
Safo, sobre la roca. Al centro, sentado, se encuentra: Aristóteles, con la mano derecha
sobre el pecho y la izquierda hacia arriba. Sócrates, de pie, con una túnica corta llamada
chitón, se distingue por la copa que sostiene con la mano derecha. Entre Sócrates y
Aristóteles se encuentra Menandro, “el astro de la comedia”, con el cabello recortado y un
manto. Atrás de Sócrates, a media tinta, hay otra figura que puede representar a
Empédocles. Luego está Demócrito, sonriente, en contraposición con la expresión de
llanto que sentado muestra Heráclito. Este grupo concluye con Hera, quien apoya su brazo
en un pedestal y luce una diadema adornada con una granada. El grupo entre Safo que
esta tocando su lira antes de lanzarse al vacío y Aristóteles inicia con Diógenes, sentado y
semidesnudo, con su famosa lámpara y en actitud de conversar con Platón, quien está de
pie con barba blanca y túnica larga atendiendo el llamado de Diógenes. Entre los dos está
Averroes, de perfil y manto azul. Entre Platón y Averroes está Zenón de Citio, filósófo
griego fundador en Atenas de la escuela estoica, con un manto a media tinta y el cabello
recortado. De pie, a la derecha de Platón, se encuentra Séneca, el autor de Medea, quien
ciñe su cabeza con una cinta y trae una tablilla con inscripciones bajo el brazo (para el
rostro de este personaje Gálvez tomó como modelo al poeta Aurelio Luis Gallardo).

Este grupo se corona con ánimas ataviadas como Victorias de Megara; sus rostros son los
de “distinguidas señoritas de la sociedad tapatía”, entre ellas las hermanas Antonia y
Leocadia Álvarez del Castillo.
El grupo de hombres de ciencia y retórica empieza con cuatro que están parados sobre una
loma situada a la derecha de Hera.

Cicerón, con el cabello cano y recortado, viste túnica corta y manto, y con la mano derecha
sostiene un pergamino. A su izquierda se encuentra Demóstenes en actitud de argumentar.
El resto son también hombres que pertenecen a la retórica y que de acuerdo al texto de
Dante puede tratarse de Esquines, orador griego antagonista de Demóstenes, y el otro
podría ser el estadista romano y protector de los artistas, Mecenas.

Los grupos de hombres de ciencias se encuentran más compactos. Después del que
encabeza Cicerón encontramos a Hipócrates, identificado por su caduceo, quien conversa
con el médico griego Claudio Galeno. Como enlace entre los hombres de la medicina y los
que se dedican al estudio de la tierra, tenemos solitario a Orfeo. En el último grupo
identificamos a Claudio Tolomeo, quien porta un globo terráqueo por ser uno de los
primeros en estudiar las ciencias de la tierra; está sentado y conversa con Euclides, que se
encuentra de pie, al centro, caracterizado con barbas, apoyado en un bastón y sosteniendo
un compás. Sentado al lado opuesto de Tolomeo, un personaje cubierto con albornoz se
mira las manos: es Avicena, médico árabe, autor del canon de la medicina, y atrás de éste
vemos a Pitágoras, que se toca el pecho con la mano izquierda mientras ve hacia arriba.
Llegamos de nuevo a nuestro punto de partida, donde encontramos a Virgilio y a Dante con
los rayos de la fama sobre ellos.

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