Karla Rosaura Elizabeth Vasquez Enriquez
200810485
Definición de Reaseguro
El Reaseguro es un contrato por el cual el reasegurador toma a su cargo los riesgos de la cedente, en una
proporción de las obligaciones de ésta frente a su cliente, de una manera autónoma e independiente, por la cual
recibe la parte proporcional de las primas correspondientes a los riesgos asumidos, o bien cubre a la cedente
resarciéndole, en su caso, por las desviaciones de la siniestralidad esperada, cobrándose una prima convenida a
la celebración del contrato. El asegurador mantiene la plena responsabilidad por todas las reclamaciones y las
obligaciones legales para con el asegurado, incluso si el reasegurador no reembolsara a la aseguradora su
participación en los reclamos. Los reaseguradores no suscriben negocios directamente con el público, sólo llevan
a cabo negocios con otras compañías de seguros y aunque la actividad principal de los reaseguradores consiste
en contratar riesgos ya asegurados, también actúan como compradores de reaseguro al retroceder parte de los
riesgos que suscriben. La retrocesión se efectúa principalmente porque la reaseguradora no desea o no puede
retener totalmente algunos riesgos contratados.
Programa de Reaseguro
El programa de reaseguro comprende los diferentes tipos de contratos de reaseguro con diversas compañías
reaseguradoras con que la aseguradora cuenta anualmente. Generalmente el programa anual de reaseguro lo
prepara la Gerencia Técnica de la aseguradora, con el auxilio de otros departamentos para obtener datos
estadísticos de varios años que muestren la siniestralidad, la suscripción y el perfil de cartera, ordenados por
producto, zona geográfica, etc. Esta tarea requiere un cuidado especial ya que un exceso de reaseguro ocasiona
sobreprotección y altos costos para la aseguradora, y una deficiencia podría provocar que la aseguradora
asumiera demasiado riesgo. Asimismo, se necesita el auxilio de la Gerencia Financiera para determinar la
capacidad económica financiera de la aseguradora para comprar reaseguro así como para soportar por su propia
cuenta los siniestros que estén dentro de su retención, es decir los que asume directamente. Al definir un
programa de reaseguro, las compañías aseguradoras determinan el importe máximo que pueden poner en juego
por cuenta propia, de acuerdo a las características de su cartera y a la legislación vigente; este importe máximo
recibe el nombre de retención. La parte que no pueden poner en juego, la deben proteger por medio del
reaseguro; a este importe se le llama cesión. De acuerdo con el Decreto 25-2010, Ley de la Actividad
Aseguradora, específicamente con el Anexo a la Resolución de la Junta Monetaria JM-6-2011, los límites o
plenos máximos de retención de las Aseguradoras autorizadas para operar en Guatemala, se fijan al inicio de la
vigencia de los contratos de reaseguro y están en función del mejor de los riesgos estableciendo que se debe
tomar en cuenta la composición de la cartera, el volumen de operaciones, las características de los riesgos
asumidos, la experiencia del comportamiento de la siniestralidad, que guarden relación con la capacidad
patrimonial, que los límites o plenos deben expresarse como un porcentaje del patrimonio técnico de la
Aseguradora por cada tipo de seguro, que dichos plenos deben estar aprobados por su Consejo de
Administración y que cuando dichos plenos sean superiores al 8% del patrimonio técnico, la Aseguradora debe
contar con un dictamen técnico respecto a que dicho límite no pone en riesgo la liquidez y solvencia de la
empresa, excepto cuando el excedente de ese límite esté cubierto por un contrato de exceso de pérdida.
La integración del Patrimonio Técnico, lo enumera el Artículo 61 del Decreto 25-2010, que indica que está
integrado por el capital pagado, las reservas obligatorias de capital, otras reservas de capital, la deuda
subordinada con vencimiento a un plazo mayor de cinco años, las utilidades no distribuidas de ejercicios
anteriores, la subvaluación o subestimación de activos, sobrevaluación o sobrestimación de pasivos, las
utilidades del ejercicio, deduciendo los gastos de constitución u organización, las pérdidas acumuladas de
ejercicios anteriores, la subvaluación o subestimación de pasivos, sobrevaluación o sobrestimación de activos,
las pérdidas del ejercicio y la inversión en acciones en las entidades supervisadas por la Superintendencia de
Bancos de Guatemala, cuando dicha inversión sea en empresas del mismo grupo financiero. (4:20,21) La
legislación vigente, específicamente el Anexo a la Resolución de la Junta Monetaria JM-6-2011, establece que las
aseguradoras son responsables de efectuar su propio análisis de riesgo y de seleccionar a sus reaseguradoras, de
acuerdo con las políticas aprobadas por su Consejo de Administración. Estas reaseguradoras deben estar
debidamente inscritas como tales en los controles que para ese efecto lleva la Superintendencia de Bancos de
Guatemala. Estas reaseguradoras deben contar como mínimo con una calificación internacional de riesgo BBB-
de largo plazo, asignada por la calificadora de riesgo Standard & Poor´s; si la reaseguradora no está calificada
por dicha calificadora, se aceptan calificaciones equivalentes otorgadas por otras empresas calificadoras de
riesgo reconocidas por la Comisión de Valores de los Estados Unidos de América (U.S. Securities and Exchange
Commission –SEC-), tales como AM Best, Fitch Ratings, Moody´s. Los sindicatos de Lloyd´s no están afectos a
presentar estas calificaciones. Estos registros tienen una vigencia de un año, al terminar el mismo, deben
renovarlo. Las aseguradoras tienen la obligación de presentar a la Superintendencia de Bancos, para su debido
registro, original y copia de los contratos de reaseguro, dentro de los seis meses siguientes al inicio de la vigencia
de los mismos. Para efectos de una mejor comprensión del tema de reaseguro, se hace necesario definir algunos
términos utilizados en el mismo:
a) Cedente o Reasegurado. Es la compañía de seguros que transfiere (cede) la totalidad o parte de sus riesgos
de seguro a otra compañía de seguros.
b) Reasegurador Es la compañía de seguros que acepta riesgos de otra aseguradora a cambio de una prima. El
reasegurador se compromete a indemnizar a la aseguradora por las pérdidas de los riesgos asumidos. El término
indemnizar se refiere a garantizar el pago relacionado con una pérdida asegurada.
c) Reaseguro Cedido Es la porción del riesgo que la aseguradora transfiere a un reasegurador.
d) Retención Es la cantidad de riesgo que una aseguradora retiene para sí.
e) Retrocesión Es cuando un reasegurador transfiere los riesgos asumidos a otro reasegurador.
f) Prioridad Es la pérdida neta final por cuenta del reasegurado (en los casos de los reaseguros de exceso de
pérdida, detallado más adelante).
Importancia del Reaseguro
a) Contribuye a dar flexibilidad de suscripción al asegurador.
La compañía que transfiere el riesgo o el siniestro, puede reasegurar una parte de un riesgo o de un siniestro
determinado, en el que exista una probabilidad de pérdida anormalmente elevada y de esta forma está en
posibilidad de aumentar su capacidad de aceptación de los riesgos normales mayores a los que su capacidad
financiera le hubiera permitido de no haber tenido un contrato de reaseguro.
b) Protege a las compañías de los siniestros que puedan poner en peligro su solvencia.
La función técnica del reaseguro consiste en proteger a la compañías ante la posibilidad de quiebra o de
dificultades financieras al reducir la amplitud del margen de los seguros retenidos, lo que a su vez proporciona
estabilidad en los resultados de los negocios suscritos.
c) Permite la óptima diversificación de los riesgos.
El reaseguro hace posible que las compañías puedan diversificar entre varios, los montos asegurados de los
riesgos que, por sus características, pueden incidir gravemente sobre la economía nacional.
d) Contribuye al financiamiento de las actividades de la entidad aseguradora.
Esto lo realiza mediante el pago de comisiones de seguros sobre primas cedidas, las cuales están destinadas a
sufragar los gastos de adquisición, incluyendo la comisión pagada al agente.
e) Proporciona asesoría técnica.
Los reaseguradores y corredores suministran asesoramiento técnico sobre la planificación de los programas de
reaseguro, peritaje de siniestros importantes, procedimientos contables, liquidación de siniestros, suscripción de
nuevos negocios de seguros, proponiendo restricciones técnicas y cooperando en la formación de personal que
las compañías de seguros requieren para su sano desarrollo.
Clasificación Técnica del Reaseguro
1. Por la forma de realizar el contrato, los contratos pueden ser Automáticos (también denominados
Obligatorios) o Facultativos.
2. Según el contenido de las cesiones, pueden ser de riesgos o de siniestros. En la cesión de riesgos
(Proporcional) el reasegurador asume total o parcialmente todos los riesgos y a su vez adquiere
derechos y obligaciones en relación a las primas y al pago de siniestros y comisiones. En la cesión de
siniestros (No Proporcional), el reasegurador cubre el exceso que se da entre la cantidad máxima que
debe soportar el asegurador y el valor del siniestro, como se resume en la siguiente gráfica.
Contratos de Reaseguro
En sus principios el reaseguro se practicaba negociando la transferencia riesgo por riesgo, es decir como un
reaseguro facultativo. Con el desarrollo de la industria y el comercio en el siglo XIX, se hizo necesario buscar
formas más flexibles de cobertura, por lo que se establecieron los Contratos Automáticos. Estos contratos
automáticos se formalizan por escrito mediante un documento denominado “Contrato de Reaseguro”. Dicho
contrato contiene el clausulado de las condiciones mediante las cuales las partes contratantes aceptan derechos
y obligaciones.
Entre las cláusulas generalmente utilizadas tenemos las siguientes:
a) Objeto del contrato Describe con detalle el mecanismo de transferencia del riesgo de manera obligatoria,
indicando que la cedente se compromete a trasladar al reasegurador, los seguros que allí se describen; y que el
reasegurador, se compromete a aceptarlos.
b) Riesgos cubiertos Específica claramente el ramo que se está reasegurando.
c) Comienzo y Terminación del Contrato La fecha de comienzo y la fecha de vencimiento del contrato tienen que
ser claramente mencionadas. Además, es fundamental establecer claramente la forma de liquidación del
negocio por rescisión del contrato, la duración de la responsabilidad posterior de las partes, etc.
d) El Ámbito Geográfico de Cobertura Debe expresarse concretamente evitándose las ambigüedades.
e) Retención del Asegurador Deberá ser definida claramente, sea el contrato proporcional o no proporcional,
sea en porcentaje o en una cuantía determinada.
f) Condiciones económicas La comisión que deberá pagar el Reasegurador a la Aseguradora.
g) Siniestros Aquí figura la forma y el plazo de aviso de los siniestros a cargo del reasegurador, de igual manera
deben constar los plazos para la solicitud de pago de determinados siniestros de mayor cuantía por parte del
reasegurador, denominados “pago de contado”.
h) Comunicaciones Se deben indicar los períodos de comunicación de cuentas, confirmación de las mismas por
el reasegurador, plazo de pago, cancelación de saldos, etc.
i) Exclusiones Deben ser descritas con la mayor precisión, pueden referirse a causas de posible siniestro o a
determinada clase de seguros.
j) Resolución de Diferencias de Interpretación del Contrato Las diferencias de interpretación se resuelven de
acuerdo con los usos y costumbres del reaseguro; por ello, en caso de conflicto, los aseguradores y
reaseguradores prefiere resolver sus diferencias mediante un arbitraje, generalmente encargado a personas
conocedoras y con experiencia en el sector asegurador y/o reasegurador. Son pocas las ocasiones en las que se
recurre a la intervención judicial.
A continuación una breve descripción de cada clase de contrato:
Contratos Automáticos Proporcionales
Se denominan contratos proporcionales porque el reasegurador participa en una proporción predeterminada en
todo y cada uno de los riesgos que se le ceden. En este tipo de contratos el reasegurador acepta la
responsabilidad por una parte fija y proporcional de todos y cada uno de los riesgos incluidos y como ha de
participar en una cuota determinada de los siniestros ocurridos, recibe una participación de las primas en la
misma proporción. De la participación en las primas se deduce una comisión que el reasegurador paga a la
cedente para compensar los gastos en que esta incurre por la suscripción y administración del negocio.
Contrato de Cuota Parte
El reasegurador acepta una porción fija de todos los riesgos aceptados por la compañía cedente, participando en
forma proporcional tanto de las primas como de los siniestros. Lo más sobresaliente de este tipo de 20 contrato
es su simplicidad administrativa ya que toda vez se han acordado las condiciones, la cedente no necesita
controlar cada uno de los riesgos cedidos, ni su distribución individual de primas y siniestros. A pesar de ser un
método anti-selectivo, es conveniente para aquellas compañías que se inician, debido a que una o dos pérdidas
considerables pueden desequilibrar el pequeño volumen de primas. No obstante, este tipo de contrato no evita
que la cedente pueda sufrir incrementos inesperados en la siniestralidad que afecten su propia retención por
una acumulación de siniestros derivados de uno o varios eventos de intensidad, por lo que se tiene que proteger
mediante contratos de exceso de pérdida, que se explicarán más adelante.
Ejemplo: Una compañía asegura un bien inmueble contra incendio por la cantidad de Q1,000,000.00, cobrando
por ello una prima de Q2,000.00, ocurre un siniestro de Q200,000.00; suponiendo que la aseguradora retiene el
20% del riesgo y cede el 80% del mismo, la prima y el siniestro quedarían distribuidos así:
Contratos de Excedentes.
La compañía cedente no está obligada a ceder todos los riesgos que acepte de sus asegurados, solo cede aquella
parte de los riesgos que superen su 21 propia capacidad. En este tipo de contrato se hace necesario determinar
qué riesgos son los que retendrá la aseguradora y cuáles irán a cargo del reasegurador (excedentes).
A los riesgos que retiene la aseguradora por cuenta propia, se les denomina “plenos de retención”. El contrato
ordinario es llamado Primer Excedente, lo que significa que los riesgos que exceden el límite de retención
alimentan a este contrato antes que a cualquier otro. Los contratos subsecuentes son convenidos como
Segundo Excedente, Tercer Excedente, etc., recibiendo estos la parte que les corresponde según lo convenido. El
reasegurador recibe la prima proporcional al riesgo que asume y pagará los siniestros en la misma proporción.
La cobertura siempre se expresa en un múltiplo del pleno de retención, también se indica el monto máximo que
puede ser cedido al reasegurador.
Ejemplo: Suponiendo que se suscribe un riesgo de Q500,000.00 con una prima de Q1,000.00; diez meses
después se paga un siniestro por Q100,000.00. El monto de la prima y el monto del siniestro pagado por cada
contrato de reaseguro quedarían así:
Facultativo Obligatorio
Se combinan aspectos de reaseguro facultativo y de automático (excedentes). Generalmente es utilizado para
cubrir los excesos que se le producen a la Cedente después de haber llenado todos sus contratos de reaseguro.
Ejemplo:
Suma asegurada de un determinado riesgo: 20,000,000.00
Retención de la Cedente: Q200,000.00
Primer Excedente (20 líneas) Q4,000,000.00
Segundo Excedente (15 líneas) Q3,000,000.00
Facultativo Automático Q12,800,000.00
Automáticos No Proporcionales
Es el convenio por el que se establece una repartición de responsabilidades entre la cedente y el reasegurador
con base en el siniestro y no en la suma asegurada. Este tipo de contrato surgió por la necesidad que tenían las
compañías de seguros de protegerse frente a las consecuencias de los siniestros grandes que podrían poner en
peligro su capacidad financiera. Debido a que la cantidad de cesiones no se determina caso a caso, reduce los
gastos administrativos de la cedente. El costo del reaseguramiento se determina de antemano permitiendo a la
cedente presupuestar el gasto. Estos gastos varían de año con año dependiendo de cómo se desarrolla la
siniestralidad. De igual manera no existen comisiones sobre utilidades para recompensar a la cedente si los 23
resultados son positivos. Las primas de reaseguro son fijadas por el reasegurador y son cobradas
anticipadamente.
Exceso de Pérdida (XL o Excess of Loss)
Está estructurado para cubrir al reasegurado en aquellos siniestros que excedan el monto que está en capacidad
de asumir como retención propia (prioridad), ya sea en un solo riesgo o en un conjunto de riesgos afectados por
un mismo evento siniestral. De acuerdo a la cobertura otorgada este reaseguro puede ser:
Por Riesgo (Working Cover)
Este tipo de contrato protege contra siniestros que sobrepasen determinada parte del importe (llamado
prioridad) que decidió conservar la institución de seguros por cuenta propia de un riesgo dado. Con el
contrato working cover, la cedente busca incrementar el volumen de primas retenidas, sin exceder de
una suma determinada su aportación en cada siniestro por riesgo. Con frecuencia se emplea para esta
clase de cobertura el término inglés working excess of loss (WXL). Este tipo de contratos tiene su
aplicación principal en el ramo de incendio.
Por Evento (Catastrófico )
Otra cobertura de los contratos no proporcionales es la de exceso de pérdida catastrófico, cuya
nomenclatura es XL Catastrófico (XL CAT), el cual cubre el riesgo en caso de la acumulación o agregación
de pérdidas derivadas de un suceso o acontecimiento de naturaleza catastrófica (tormentas, terremoto,
huracanes, etc.). Normalmente, esta cobertura sólo se utilizará cuando dos o más riesgos hayan sido
afectados como consecuencia de un solo evento. Se puede combinar el contrato de WXL y el contrato de
XL Catastrófico, ya que se complementan, como en el caso de los ramos de transportes e incendio. Cabe
señalar que cuando existe una combinación entre ambos contratos, la mayoría de las veces el primero
en emplearse es el WXL, esto es debido a que el WXL cubre riesgo por riesgo.
Contrato Stop Loss
El último de los contratos no proporcionales es el denominado Stop Loss, el cual protege los resultados
anuales de una compañía en un ramo contra una desviación negativa debida a una incidencia de
siniestros mayores a la esperada, ya sea por el número o la importancia de estos eventos. El
reasegurador no es responsable del pago de ningún siniestro hasta que la tasa de siniestralidad exceda
un porcentaje convenido de las primas. A partir de este punto, el reasegurador paga todos los
siniestros, grandes o pequeños, pero sin rebasar el límite de responsabilidad establecido en el contrato. En
el siguiente ejemplo:
Una compañía dispone de una cobertura de Q2,200,000.00 en exceso de Q300,000.00 en el ramo de
Automóviles. Un primer siniestro (pérdida de un camión) le cuesta Q450,000.00 y un segundo siniestro,
el mismo día, es liquidado por Q3,000,000.00 (colisión de ocho vehículos, donde el asegurado de la
compañía es responsable). La repartición de los siniestros se efectúa del siguiente modo: En el primer
siniestro, la compañía paga Q300,000.00 y el reasegurador Q150,000.00. En el segundo siniestro, la
compañía paga los primeros 25 Q300,000.00, el reasegurador Q2,200,000.00 y el descubierto de
Q500,000.00 va a cargo de la compañía, por lo que el costo total del siniestro para ella es de
Q800,000.00.
Facultativo
Fue el primero que surgió y se sigue utilizando en la actualidad en todos los ramos ya que su
característica principal la constituye el hecho de que cada una de las partes contratantes tiene absoluta
libertad de elegir para convenir el seguro. La compañía cedente puede ofrecer participación al
reasegurador de su preferencia y el reasegurador tiene la potestad de aplicar su criterio, sin
impedimento alguno para aceptar o rechazar el ofrecimiento con base en la oferta exactamente definida
que le haga la cedente. En el medio guatemalteco esta clase de reaseguro es utilizado: a) Cuando un
riesgo sobrepasa la capacidad de un contrato automático. b) En el caso de los riesgos que están
excluidos de los contratos automáticos. c) Riesgos altamente peligrosos sobre los cuales la cedente no
quiere llevar suma alguna a los contratos automáticos. d) Cuando una aseguradora emite pólizas en un
ramo que solo explota esporádicamente y para el cual no cuenta con facilidad automática de
reaseguro.
Pág, 22-25 Tesis, "LA PARTICIPACIÓN DEL CONTADOR PÚBLICO Y AUDITOR EN UNA AUDITORÍA EXTERNA
DE UNA EMPRESA ASEGURADORA EN GUATEMALA, EN LO REFERENTE AL REASEGURO DE DAÑOS”, ANA
PATRICIA ELÍAS LÓPEZ, 2015