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FILOSOFÍA Y ARGUMENTACIÓN Tema 1

La filosofía se basa principalmente en la argumentación, ya que no tiene acceso directo a la observación empírica. Un argumento consta de premisas y una conclusión, y puede ser deductivo, inductivo o probabilístico. La argumentación es el método central de la filosofía para establecer teorías y explicaciones.

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FILOSOFÍA Y ARGUMENTACIÓN Tema 1

La filosofía se basa principalmente en la argumentación, ya que no tiene acceso directo a la observación empírica. Un argumento consta de premisas y una conclusión, y puede ser deductivo, inductivo o probabilístico. La argumentación es el método central de la filosofía para establecer teorías y explicaciones.

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FILOSOFA Y ARGUMENTACIN

TEMA 1: Introduccin a la argumentacin filosfica


Qu es un argumento. Tipos de argumento. El estudio clsico de la argumentacin. La filosofa como disciplina basada en la argumentacin. De la silogstica a la representacin formal del contenido. Validez y correccin de un argumento. El uso de los clculos: Lgica y argumentacin. Qu es una falacia. Tipos de falacias. La importancia de la argumentacin para la filosofa y para la vida pblica. Principales disciplinas filosficas.

A qu nos dedicamos? La nica funcin de estos prrafos que siguen es ayudaros a reconstruir el argumento de las primeras clases. No son un sustituto de los textos. Nos hacemos la pregunta: Para qu sirve lo que hacemos? Esa pregunta no tiene una respuesta simple y encierra diversas cuestiones por las que podemos estar preguntando. A un nivel muy general, esa pregunta se contesta alineando su respuesta con la de otras preguntas posibles: para qu sirve la msica? y la arquitectura? y la poltica? etc. Quien pregunta por la utilidad de la filosofa suele tener en mente algo menos abstracto. La pregunta que nos interesa es qu aportamos los filsofos al avance del conocimiento en general y esa pregunta tiene varias respuestas posibles. Una de esas respuestas consiste en decir que el sistema del conocimiento humano est interconectado, que las teoras cientficas no estn aisladas de los presupuestos metafsicos, de las posiciones ticas, de las orientaciones metodolgicas, etc. Esta idea de la interconexin de nuestros saberes ha aparecido en el siglo XX de diversas maneras.

Argumentacin Introduccin a la argumentacin filosfica La filosofa es un tipo de disciplina altamente compleja. La nica forma de establecer proposiciones, teoras, propuestas y explicaciones es mediante la argumentacin. En filosofa no hay laboratorios, no tenemos el recurso a la observacin directa de fenmenos empricos, porque el objeto de nuestro trabajo son los conceptos y los conceptos son entidades abstractas. Por eso, la argumentacin es el mtodo de la filosofa. Qu es un argumento Un argumento es un conjunto de proposiciones. Una proposicin es lo que se dice mediante una oracin declarativa en un acto de habla [Link] proposicin es pues el contenido de una acto de habla declarativo. Las proposiciones no se identifican con las oraciones ni con las [Link] palabra "oracin" es una palabra ambigua, tambin los son la palabra "palabra" y la palabra "expresin".Cuando decimos "oracin" podemos referirnos a los objetos abstractos de los que se ocupan los lingistas, a los que llamamos "oraciones-tipo", o a los objetos concreto que son el resultado de la efectiva produccin oral o escrita de oraciones particulares. A estos objetos concretos les llamamos "oraciones ejemplar". Las oraciones ejemplar son objetos fsicos, bien trazos en una superficie (inscripciones) u ondas sonoras (proferencias). ltimamente, es comn usar la expresin "proferencia" para cubrir ambos casos. Oraciones, proferencias y proposiciones son entidades distintas. Distintas proferencias de la misma oracin tipo pueden expresar proposiciones distintas. Supongamos que consideramos la oracin tipo (de la cual la siguiente oracin es un ejemplar): (1) Tu madre llam ayer por telfono a la ma.

La oracin tipo de la que (1) es un ejemplar se puede repetir en ocasiones diversas por diversos agentes. Consideremos las siguientes situaciones: Situacin 1: Victoria profiere (1) el da 3 de Octubre de 2011 dirigindose a Ester. Cul es la proposicin expresada por Victoria y entendida por Ester en la situacin 1? La proposicin es la siguiente: Que Esther llam a Mara Jos por telfono el da 2 de Octubre de 2011. Situacin 2: Ester profiere (1) el da 4 de Octubre de 2011 dirigindose a Victoria. Cul es la proposicin expresada por Ester y entendida por Victoria en la situacin 2? La proposicin es la siguiente: Que Mara Jos llam a Esther por telfono el da 3 de Octubre de 2011. Se expresa en las dos situaciones la misma proposicin? No, se dan informaciones distintas que pueden ser verdaderas o falsas de manera independiente. Y sin embargo se usan instancias de la MISMA oracin tipo. Por eso no tiene mucho sentido preguntarse qu dicen las oraciones tipo, cul la proposicin expresada por ellas, o si lo que dicen es verdadero o falso. Son las oraciones ejemplar proferidas, esto es, las proferencias, las que expresan proposiciones. Y son las proposiciones los elementos de los argumentos. Las proposiciones son las entidades portadoras de las propiedades lgicas, esto es, las entidades que estn en las relaciones de implicacin, presuposicin, compatibilidad e incompatibilidad con otras proposiciones. IMPLICACIN: Una proposicin p, o un conjunto de proposiciones, implica una proposicin q si, y slo si (syss) en el caso de que p fuera verdadera, o que lo fueran todos los elementos del conjunto, q lo sera tambin necesariamente. Ej.: p: Joan es mas bajo que Victoria, q: Victoria es ms alta que Joan p implica q

PRESUPOSICIN:Una proposicin p presupone una proposicin q syss p no tiene valor de verdad a menos que q sea verdadera. Ej.: p: El actual Rey de Francia es calvo, q: Francia es una Monarqua p presupone q COMPATIBILIDAD: Dos proposiciones p y q son compatibles syss cualquier combinacin de sus valores de verdad es consistente, esto es, que el valor de verdad de cada una de ellas no tiene efecto en el valor de verdad de la otra. INCOMPATIBILIDAD: Dos proposiciones p y q son incompatibles syss no pueden ser verdaderas a la vez. Ej.: p: Joan es mas bajo que Victoria, q: Victoria es ms baja que Joan p y q son incompatibles Tipos de argumento. Un argumento es un conjunto de proposiciones que se dividen en premisas y conclusin. Las premisas son las proposiciones cuya verdad asumimos, y la conclusin es la proposicin cuya verdad pretendemos establecer. Un argumento es lgicamente vlido syss la conclusin tiene que ser verdadera si las premisas lo son, esto es, no puede ocurrir que las premisas sean verdaderas y la conclusin falsa. En un argumento lgicamente vlido decimos que las premisas IMPLICAN la conclusin, que la conclusin SE SIGUE LGICAMENTE de las premisas, que la conclusin es CONSECUENCIA LGICA de las premisas, o que la verdad de las premisas GARANTIZA la verdad de la conclusin. Consultad en este punto la seccin del captulo de Blackburn titulada "El lenguaje y la lgica". Pero no todos los argumentos que tienen inters en la filosofa, en la ciencia y en la vida diaria son de este tipo. A veces tenemos argumentos en los que la verdad de las premisas no garantiza sino que meramente apoya la verdad de la conclusin. En estos casos, es posible que las premisas sean verdaderas y la conclusin falsa. Los argumentos INDUCTIVOS son de este tipo. En un argumento inductivo las premisas dan informacin particular mientras que la conclusin es una proposicin general. Ejemplo: Premisa 1: esta porcin de agua p1 ha hervido a 100 grados centgrados Premisa 2: esta porcin de agua p2 ha hervido a 100 grados centgrados Premisa 3: esta porcin de agua p3 ha hervido a 100 grados centgrados Premisa 4: esta porcin de agua p4 ha hervido a 100 grados centgrados Conclusin: El agua hierve a 100 grados centgrados. Pero podra ocurrir que en el futuro encontrsemos una muestra de agua que tuviera un

comportamiento diferente. No todos los argumentos de esta forma son inductivos, sin embargo. Para que lo sean, la conclusin tiene que ser una generalizacin genuina. Generalizaciones genuinas, nomolgicas o irrestrictas son aquellas que en principio tienen un alcance infinito, esto es,son aquellas que dan una informacin que no es equivalente a ningn conjunto finito de casos. Ejemplo: "Todos los hombres son mortales", "Los cuerpos se atraen con una fuerza inversamente proporcional al cuadrado de sus distancias". las generalizaciones equivalentes a un nmero finito de casos se denominan "generalizaciones accidentales". Un ejemplo de generalizacin accidental es la siguiente: Ej.: "Todos los alumnos de "Filosofa y Argumentacin" tienen ms de 18 aos". La informacin que se da en el ejemplo es equivalente a una lista de proposiciones que dijeran de cada alumno de "Filosofa y Argumentacin" que es mayor de 18 aos: Juan es mayor de 18 aos Andrea es mayor de 18 aos Iker es mayor de 18 aos Manuel es mayor de 18 aos y as con todos los alumnos. Imaginemos que tuviramos un argumento cuyas premisas fueran las proposiciones que dicen que cada uno de los alumnos es mayor de 18 aos y cuya conclusin fuera que todos los alumnos de Filosofa y Argumentacin son mayores de 18 aos, este argumento NO sera inductivo, sino deductivo. Consultad en este punto la seccin del captulo de Blackburn titulada "Razonamientos plausibles". Otro tipo de argumentos en el que las premisas apoyan la conclusin aunque no la garantizan lo constituyen los argumentos PROBABILSTICOS. Supongamos que tenemos una serie de sucesos independientes, digamos los actos de tomar una carta de una baraja. Si hay 52 cartas en la baraja, la probabilidad de que en un episodio de extraer una carta salga una carta concreta, el Rey de Oros, digamos, es de 1/52. Veamos entonces el argumento probabilstico: Premisa 1: Juan toma una carta de la baraja Conclusin: sacar el Rey de Oros En este argumento, la premisa apoya la conclusin en 1/52. Es pues un argumento probabilstico. Sin embargo, y como ocurra en el caso de la induccin, no todos los argumentos en los que aparecen probabilidades son probabilsticos. Consideremos el siguiente argumento:

Premisa 1: Juan toma una carta de la baraja Premisa 2: En la baraja hay 52 cartas Conclusin: La probabilidad de que la carta sea el Rey de Oros es de 1/ 52 Este argumento es LGICAMENTE VLIDO. Consultad en este punto las secciones del artculo de Blackburn tituladas "La lotera del arpa dorada" y "Cuestin de probabilidades". Otro tipo de argumentos en los que la verdad de las premisas tampoco garantiza la verdad de la conclusin lo constituyen los razonamientos ABDUCTIVOS. Un razonamiento abductivo es una inferencia hacia la mejor explicacin. Supongamos que tenemos una serie de datos que hay que explicar, por ejemplo, que los seres humanos seamos capaces de considerar conceptos muy complejos. El nmero de hiptesis que podran explicar este hecho es muy grande. Podramos pensar que eso ocurre porque antes de "caer" en nuestro cuerpo mortal ya hemos "visto" esto conceptos de algn modo, que es lo que pensaba Platn. Podramos pensar que Dios ha puesto esos conceptos en nuestra mente para poder dominar el mundo. O que esos conceptos derivan de conceptos ms bsicos que pueden obtenerse a travs de nuestro trato con el mundo que nos rodea. Un argumento abductivo elegera una de estas posibilidades como LA MEJOR EXPLICACIN. Consultad el Documento de este tema titulado "Qu es una "lgica" abductiva?. El estudio clsico de la argumentacin. La filosofa como disciplina basada en la argumentacin. De la silogstica a la representacin formal del contenido. Validez y correccin de un argumento. El uso de los clculos: Lgica y argumentacin. Qu es una falacia. Tipos de falacias. La importancia de la argumentacin para la filosofa y para la vida pblica. Principales disciplinas filosficas. Falacias Una falacia es un argumento que parece vlido pero no lo es. La invalidez del argumento puede depender de muchos factores: de cuestiones semnticas, de la estructura lgica, de la relacin entre premisas y conclusin, etc. Ver diccionario de falacias. Tipos de falacias Las falacias son cadenas de proposiciones que parecen argumentos vlidos pero que no lo son. En una falacia puede ocurrir que las premisas sean verdaderas y la conclusin no lo sea. Se dividen en varios tipos generales. Hay falacias formales y falacias informales. Las falacias formales deben su invalidez a algn rasgo estructural del argumento, mientras que las falacias informales son invlidas a causa del contenido de algunas de sus proposiciones. Entre las falacias informales destacan los siguientes tipos: falacias de pertinencia, de ambigedad (semntica o estructural), y de datos insuficientes.

Las falacias formales ms conocidas son (1) la falacia de la afirmacin del consecuente y (2) la falacia de la negacin del antecedente. Ambas se apoyan en su similitud con las reglas vlidas de Modus Ponens(MP)y Modus Tollens (MT): (MP) Si p, entonces q; p, luego q, (MT) Si p, entonces q; no-q, luego no-p. Ejemplo de (1) sera: (1.a) Si llueve, las calles se mojan (1.b) Las calles estn mojadas (1.c) Luego, llueve. Ejemplo de (2) sera: (2.a) Si Juan viene, Mara estar contenta (2.b) Juan no viene (2.c) Mara no estar contenta Ejemplo de falacia informal de ambigedad lxica: (3.a) Slo los hombres son racionales (3.b) Las mujeres no son hombres (3.c) Las mujeres no son racionales Ejemplo de falacia informal de ambigedad estructural: (4.1) En Granada, un hombre es atropellado cada cinco minutos (4.2) Ese hombre debe estar hecho polvo Ejemplo de falacia informal de datos insuficientes: (5.1)Nadie ha podido demostrar concluyentemente que fumar produce cncer (5.2) Fumar no produce cncer Falacia Ignoratio Elenchi: Esta falacia se produce cuando un interlocutor establece concluyentemente una conclusin distinta de la que se est discutiendo. La conclusin establecida es irrelevante para la discusin. Por ejemplo, se discute si la energa nuclear es ms barata que las energas renovables y alguien presenta un argumento para probar que los residuos de la energa nuclear tardan cientos de aos en desactivarse. Falacias ad baculum: Esta falacia se produce cuando se pretende establecer una tesis apelando a la posicin de poder del que la sustenta. Por ejemplo, el profesor dice "te conviene aceptar que lo que yo digo en mi libro es correcto, porque ya sabes quin te va a examinar..."

Falacias ad populum (ad misericordiam): En ellas se apela, para establecer una tesis, a los sentimientos del auditorio. Por ejemplo: tendremos que cerrar nuestras fronteras para mantener el estado del bienestar, porque si no los inmigrantes se aprovecharn de lo que tanto trabajo nos ha costado construir. La alternativa (ad misericordiam): hay que extender los derechos humanos a los grandes simios porque ellos son como nios, sufren y entienden como nuestros hijos. Falacias ad verecundiam: Estas falacias intentan establecer una conclusin apelando a lo que defiende o defendera alguien con autoridad moral en el contexto. Por ejemplo, si decimos: "Qu vergenza! Si tu padre te oyera defender los matrimonios entre homosexuales...", como argumento en contra de la aceptabilidad de los matrimonios de este tipo. Falacias ad ignorantiam: Estas falacias presentan el apoyo a una conclusin como resultado de que no sabemos o no podemos probar que su negacin es verdadera. Por ejemplo: No sabemos exactamente cul es el efecto de los alimentos transgnicos en el organismo, por tanto los alimentos transgnicos pueden consumirse sin riesgo. Falacia del "Tu quoque" (t tambin): Se incurre en esta falacia cuando defiende algn tipo de conducta apelando a que su interlocutar tambin la lleva a cabo. Por ejemplo: Interlocutor A (dirigindose a B): Eso que haces no es correcto, no pueden usar los das de asuntos propios como si fueran vacaciones. Interlocutor B (dirigindose a A): Pues t lo hiciste el ao pasado.

Paradojas Una paradoja (del lat. paradoxus, y este del griego ) es una idea extraa, opuesta a lo que se considera verdadero o a la opinin general.1 En otras palabras, es una proposicin en apariencia verdadera que conlleva a una contradiccin lgica o a una situacin que infringe el sentido comn. En retrica, es una figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradiccin. La paradoja es un poderoso estmulo para la reflexin y as mismo los filsofos a menudo se sirven de las paradojas para revelar la complejidad de la realidad. La paradoja tambin permite demostrar las limitaciones de las herramientas de la mente humana. As, la identificacin de paradojas basadas en conceptos que a simple vista parecen simples y razonables ha impulsado importantes avances en la ciencia, la filosofa y las matemticas. Las paradojas pueden clasificarse atendiendo (1) al tipo de argumento que las produce, (2) al status de su conclusin, (3) al tema en el que se producen, etc. Si consideramos (1), hablamos de paradojas producidas por (a) autoreferencia (la paradoja del mentiroso, la paradoja de Russell), (b) vaguedad (la paradoja de Sorites), (c) el regreso al infinito o el crculo vicioso (las paradojas de la teora de conjuntos), etc

Si consideramos (2), hablamos de paradojas cuya conclusin es verdadera (la paradoja de Galileo), falsa (las paradojas del movimiento, como las de Zenn) o sinsentido (la paradoja del mentiroso). Si consideramos (3), hablamos de paradojas lgicas (la paradoja de Russell), paradojas de teora de conjuntos (la paradoja de Cantor, la paradoja de Burali-Forti), paradojas semnticas (la paradoja del mentiroso), paradojas del infinito (la paradoja de Galileo), paradojas epistmicas (la paradoja del examen sorpresa), paradojas metafsicas (paralogismos), etc. Paradojas que teneis que conocer: 1. La paradoja de Sorites: cundo un montn deja de ser un montn? Es una paradoja de vaguedad. La paradoja pone de manifiesto que algunos de nuestros conceptos, como el de montn, no tienen lmites precisos y que no puede decirse de manera absoluta si el concepto se aplica o no se aplica a algunos de los elementos de su dominio. Conceptos vagos son tambin: calvo, alto, bueno, etc. 2. La paradoja de Galileo: si el criterio que usamos para decidir que dos conjuntos tienen el mismo nmero de elementos es que pueda establecerse una correspondencia biunvoca entre los elementos de uno y otro, entonces el conjunto de los nmeros pares tiene el mismo tamao que el conjunto de los numeros naturales. Y eso an cuando todos los elementos del conjunto de los nmeros pares son tambin elementos del conjunto de los nmeros naturales, pero hay elementos de ste ltimo que no son elementos del primero (de hecho hay infinitos: todos los nmeros impares). La paradoja tiene una conclusin verdadera, y pone de manifiesto que algunas de nuestras intuiciones son falsas, por ejemplo la tesis de que el todo es mayor que cualquiera de sus partes propias. Esta tesis vale para conjuntos finitos pero no para conjuntos infinitos, para los que "mayor" y "menor" en el sentido del tamao tienen significados algo diferentes de sus significados aplicados a conjuntos finitos. 3. La paradoja de Aquiles y la Tortuga, una de las paradojas de Zenn de Elea. Es una paradoja que est relacionada con la nocin de infinito (espacial o temporal).Alcanzar Aquiles a la tortuga? Para que Aquiles llegue al punto en el que est la tortuga, primero tiene que pasar por el punto medio de la distancia que lo separa de ella. En ese momento, la tortuga ya habr avanzado un poco desde su posicin inicial. A continuacin, Aquiles tiene que pasar por el punto medio entre el primer punto medio y el lugar en el que estaba la tortuga. Cuando lo alcance, la tortuga ya habr avanzado otro poco, y as sucesivamente. En conclusin, Aquiles nunca alcanzar a la tortuga. sta es una paradoja con conclusin falsa (evidentemente que Aquiles alcanzar a la tortuga), y pone de manifiesto nuestras dificultades para entender la continuidad, y las limitaciones para aplicar teoras matemticas al mundo real.

4. La paradoja del mentiroso: "sta oracin es falsa". La oracin dice de s misma que es falsa, pero entonces dice algo verdadero, luego es verdadera. Si por el contrario suponemos que es verdadera, entonces se cumple lo que dice, a saber, que es falsa. En conclusin, si es falsa es verdadera y si es verdadera es falsa. A este tipo de paradojas (si verdaderas, falsas, y si falsas, verdaderas) se las llama tambin "antinomias". Mayoriateriamente, dos han sido las razones para explicar la paradoja. Algunos autores consideran que pone de manifiesto la falta de consistencia de nuestros conceptos semnticos, y otros autores consideran que la causa de la paradoja est en su reflexividad: en el hecho de que la oracin del mentiroso habla acerca de s misma. Los primeros se apoyan en el hecho de que otros conceptos semnticos tambin producen paradojas, como la de "heterolgico" o la de Richard de la definicin. Los segundos se apoyan en que la reflexividad est presente en muchas paradojas, como las ya mencionadas, y tambin el las paradojas conjuntistas (las paradojas de Russell, de Cantor y de Burali-Forti). 5. La paradoja de Newcomb. En una caja transparente, A, hay 1.000 euros y en una caja opaca, B, puede haber o 0 euros o 1.000.000. Hay un examinador y una persona que juega. El eaminador tiene poderes predictivos extraordinarios, y de hecho no se equivoca nunca en sus predicciones. El examinador da las siguientes instrucciones a la persona que juega: puedes elegir una de las dos cajas o las dos y quedarte con su contenido. Ahora bien, si yo pienso que vas a elegir slo la caja B, habr puesto en ella 1.000.000 de euros que puedes quedarte. Y si creo que vas a elegir las dos, no pondr nada en la caja B, de modo que slo obtendrs 1.000 euros. Dos posibles cursos de accin: a) lo racional es elegir la caja B. El examinador sabr que vas a elegr la B, y por tanto habr 1.000.000 de euros en ella. b) lo racional es elegir las dos. Porque sea lo que sea lo que el examinador haya predicho, lo que hay en la caja B no va a cambiar. Y por tanto, eligiendo las dos te llevars siempre 1.000 ms que si eligieras nicamente la B. Esta paradoja nos enfrenta a nuestras intuiciones acerca del determinismo y la omnisciencia y es una paradoja epistmica. Una paradoja similar es el llamado "Dilema del Prisionero". Dos personas, Juan y Pablo, acaban de ser detenidas y aisladas en celdas individuales, por robar un banco. El abogado les hace la siguiente oferta a cada uno por separado: ambos podeis o confesar el delito o permanecer callados. Si t confiesas, pero tu compaero permanece callado, usar tus palabras para acusar a tu compaero, a tu compaero le caern 10 aos en prisin y t saldrs libre por colaborar. Si los dos confesais, ambos sereis acusados y a ambos os caern 10 aos, y si los dos permaneceis en silencio se os acusar a ambos de tenencia ilcita de armas, por lo que tendreis un ao de prisin cada uno. Cul es el comportamiento ms racional? Si cada cada prisionero piensa slo en su propio bien, al final ambos obtendrn el mximo castigo.

6. La paradoja del examen sorpresa. El profesor entra en clase y dice: "algn da de la semana que viene os pondr un examen sorpresa". Los alumnos razonan: el viernes no puede ser, porque si llegado el jueves no nos lo ha puesto, entonces ya no sera una sorpresa que fuera el viernes. Luego el viernes est descartado. Pero si el viernes se descarta, podemos aplicar el mismo razonamiento al jueves, y al mircoles, etc. Por tanto, no puede haber examen sorpresa. (Pero s puede haberlo! Dnde est el fallo del razonamiento?). Esta paradoja tiene conclusin falsa y es una paradoja epistmica. HAY UNA "LGICA" DE LA ABDUCCIN? Michael Hoffmann Universidad de Bielefeld, Alemania

Charles S. Peirce define su famoso concepto de "abduccin" del siguiente modo: "Abduccin es el proceso por el que se forma una hiptesis explicativa. Es la nica operacin lgica que introduce una idea nueva" (CP5.171, 1903). El objetivo de este artculo es abordar la cuestin de cmo la abduccin puede ser entendida como una forma de inferencia lgica. Para contestar a esta pregunta es importante aclarar, en primer lugar, qu puede significar el trmino "lgica". Me gustara distinguir cuatro descripciones del trmino "lgica" bastante diferentes. Hoy, parece comn que slo haya una definicin slida de lgica, la que encabeza la siguiente lista, pero es importante tener en mente que ha habido otras. Peirce, que haba estudiado la historia de la filosofa en profundidad, parece influenciado por todas ellas1. 1. Lgica deductiva o analtica. "La lgica escribe Quine como cualquier ciencia, tiene como tarea la bsqueda de la verdad. Lo que es verdad son ciertos enunciados. Y la bsqueda de la verdad es el empeo por separar los enunciados verdaderos de los otros, que son falsos" (Quine 1982: 1). La tarea ms importante de este tipo de lgica es definir la validez de llegar a una verdad desde otra verdad. Esta es la tarea de clarificar la "relacin de implicacin lgica". La inferencia lgica, en este sentido, slo puede ser deduccin (Quine 1982: 3s.). 2. Lgica orientada al objeto o epistmica. En contraste con nuestra primera forma de lgica, que l llama "Lgica General", Kant define su "lgica trascendental" como "una ciencia del conocimiento puro intelectual y racional, conocimiento a travs del cual pensamos los objetos plenamente a priori" (B 81). Mientras la lgica general "abstrae de todo contenido del conocimiento (...) y slo considera la forma lgica de la relacin que guardan entre s los conocimientos" (B 79), los esfuerzos de Kant en su lgica trascendental se dirigan a establecer la posibilidad del conocimiento objetivo de objetos.

3. Lgica como evolucin racional del pensamiento y el ser. Me refiero aqu especialmente a la "Lgica Dialctica" de Hegel que describe una forma especfica de desarrollo: tesis, anttesis y sntesis, y as sucesivamente en un proceso iterativo. En tanto que esta forma de desarrollo est gobernada por una racionalidad universal o "absoluta", la lgica dialctica se realiza a s misma en un orden teleolgico de evolucin natural, cultural y cognitiva. 4. Lgica orientada a un fin. De acuerdo con Herbert A. Simon, "generalmente llamamos 'lgico' a un proceso cuando satisface las normas que hemos establecido para ello; y estas normas se derivan de nuestra preocupacin por que el proceso sea eficaz o eficiente para cumplir el fin para el que ha sido establecido" (Simon 1973: 473). A pesar del hecho obvio de que diferentes fines requieren diferentes normas que podran ser eficientes de manera diferente, el carcter lgico depende slo de la existencia de normas y de su supuesta eficiencia. Hay, por supuesto, muchos problemas en estas toscas definiciones, y hay otras diferenciaciones y definiciones posibles, pero esa no es la cuestin aqu. Slo quiero mostrar que el trmino "lgica" tiene una amplia gama de aplicaciones en filosofa. Por lo tanto, la cuestin de si hay una "lgica" de la abduccin implica una pregunta ulterior: qu clase de lgica ser la que incluya el razonamiento abductivo, el proceso de generacin de una hiptesis? Los mritos de Peirce como padre fundador de la lgica deductiva moderna son bien conocidos (Putnam 1982; Quine 1995; Dipert 1995; Houser, Roberts, y Van Evra, 1997). Pero especialmente su concepcin tarda de la abduccin requiere una comprensin ms amplia de la "lgica" que no es fcil de reconstruir2. Para Peirce, la abduccin es esencial para entender los descubrimientos cientficos. Estaba convencido de que todas las ramas de la ciencia se basan en el razonamiento "lgico", y que "la ciencia de de las Leyes del Desarrollo de la Ciencia (...) debe ser un vstago de la lgica y debe descansar en una slida teora general de la lgica" (L75C, 492, 1902). Un concepto de lgica que incluya la posibilidad de describir las "Leyes del Desarrollo de la Ciencia" y que incluya tambin lo que Popper llam una "Lgica del Descubrimiento", debe ser un concepto muy amplio de lgica. La mejor manera de entender la inferencia abductiva puede ser compararla con la deduccin y la induccin en relacin con sus diferentes papeles en los procesos de descubrimiento cientfico: " (...) no hay sino tres clases elementales de razonamiento. La primera, que yo llamo abduccin (...) consiste en examinar una masa de hechos y en permitir que estos hechos sugieran una teora. De este modo ganamos nuevas ideas; pero el razonamiento no tiene fuerza. La segunda clase de razonamiento es la deduccin, o razonamiento necesario. Slo es aplicable a un estado ideal de cosas, o a un estado de cosas en tanto que puede conformarse con un ideal. Simplemente da un nuevo aspecto a las premisas (...) El tercer modo de razonamiento es la induccin o investigacin experimental. Su procedimiento es ste. Cuando la abduccin sugiere una teora, empleamos la deduccin

para deducir a partir de esa teora ideal una promiscua variedad de consecuencias a tal efecto que si realizamos ciertos actos, nos encontraremos a nosotros mismos enfrentados con ciertas experiencias. Cuando procedemos a intentar esos experimentos, y si las predicciones de la teora se verifican, tenemos una confianza proporcionada en que los experimentos que an no se han intentado confirmarn la teora. Yo afirmo que estos tres son los nicos modos elementales de razonamiento que hay" (CP 8.209, c.1905). Al describir esta interaccin de abduccin, deduccin e induccin, Peirce formula una clara diferenciacin entre estas "tres clases elementales de razonamiento". El criterio de esta diferenciacin no es la cuestin de las "reglas" sino la funcin de esas formas inferenciales en los procesos cientficos. Es muy importante sealar que, con respecto a su funcin, se nos presenta una idea quiz poco comn de la induccin: para Peirce la induccin no es la inferencia de lo particular a lo general en el sentido clsico (aunque a veces define la induccin en el sentido clsico). La induccin de Peirce comienza a partir de generales dados, a partir de hiptesis inferidas abductivamente, y a partir de implicaciones inferidas deductivamente de esas hiptesis. La diferencia especfica entre la induccin y la abduccin es aqu que la abduccin forma parte del proceso de descubrimiento, mientras que la induccin forma parte del proceso de probar los descubrimientos. Mediante la induccin un general dado ser slo confirmado o falsado por experimentos futuros. En este sentido, el "problema de la induccin" clsico (cf. Popper 1976) no se sostiene, porque ni la abduccin ni la induccin envuelven por s mismas ninguna pretensin de verdad. Para Peirce, la validez de un argumento depende de dos criterios, su seguridad y su productividad. Las tres clases de razonamiento cumplen esos criterios de diferente manera (cf. CP 8.384, 8.387s, 1913). En este sentido parece claro que el "mtodo" del razonamiento abductivo no puede ser una "regla de inferencia" en el sentido de la deduccin o el razonamiento analtico. Existe, sin embargo, una forma especfica de inferencia abductiva: (F1)(1) Se observa el hecho sorprendente, F. (2) Pero si H fuera verdadero, F sera cosa corriente Por lo tanto, (3) Hay razn para sospechar que H es verdadero (cf. CP 5.189, 1903). La cuestin esencial es, por supuesto, la de cmo es posible crear o encontrar la hiptesis H. A primera vista, la respuesta de Peirce a esta cuestin parece bastante poco satisfactoria. Identifica la abduccin conadivinar, considerando este adivinar, por una parte, como un "poder instintivo" y, por otra, como un proceso que opera "sobre la base de otra informacin (...) bajo nuestro control" (Kapitan 1992: 8). El significado de esas formulaciones es bastante vago, pero creo que es posible encontrar una interpretacin

provechosa que arroje tambin alguna luz acerca de cul pueda ser el carcter lgico de la abduccin. En principio, podemos distinguir dos modos de obtener una hiptesis: en primer lugar, podemos decir, de acuerdo con la definicin de Eco de abduccin creativa, que la hiptesis explicativa "tiene que ser inventadaex novo" (Eco 1990: 59s.). Pero cuesta ver cmo puede ser posible una "creacin" sacada de la nada. De la nada, nada procede. Hay, sin embargo, otra posibilidad de obtener una hiptesis: en lugar de suponer que no hay ninguna hiptesis dada, podemos imaginar que existe una coleccin infinita de hiptesis posibles. Ambos modos de obtener hiptesis son equivalentes en tanto que, respecto a la bsqueda de una hiptesis, es irrelevante que no haya ninguna hiptesis dada o que haya un conjunto infinito de hiptesis posibles. Si formulamos el problema de obtener una hiptesis como el problema de escoger una de un conjunto de hiptesis posibles, como sugiero, la identificacin peirceana de razonamiento abductivo con "adivinar" en cuanto "poder instintivo" puede ser interpretada dentro de un razonamiento que elaborar ahora en diez pasos, comenzando con algunas consideraciones generales relativas a la epistemologa de Peirce. (1) La caracterstica central de la epistemologa de Peirce es que toda cognicin desde la percepcin hasta el razonamiento lgico y matemtico est mediado por "signos" o "elementos de generalidad". (2) La cognicin mediada por signos implica que cada conjunto de datos dados como punto de partida de una inferencia abductiva nunca se da "en estado puro", sino determinada siempre por modos de percepcin, por perspectivas, teoras previas, etc. Cada cognicin est incrustada dentro de un conjunto de contextos. Uso el trmino "contexto" en el sentido de Gregory Bateson. Bateson pone el ejemplo de la coevolucin del caballo y la sabana: La evolucin de los caballos est determinada por la sabana en la que pacen, del mismo modo que la evolucin de la sabana est determinada por los caballos (Bateson 1972: 155). De este modo existe ah un contexto de dependencia mutua entre ambos. Para definir el significado de "contexto" de un modo ms preciso, dira que un "contexto" es una relacin de mutua dependencia entre los hbitos de entidades diversas . El contexto no es un Umwelt en cuanto conjunto de cosas determinadas desde fuera, sino una relacin especfica entre hbitos de entidades que interactan. En contraste con el trmino "contexto", defino "situacin" como un conjunto espacial y temporal determinado de entidades independientemente de sus posibles relaciones entre ellas. Mientras una situacin es un "evento" concreto y particular, un contexto es un generaldel mismo modo en que son generales los hbitos en cuanto formas de actuar y percibir. En relacin con nuestras consideraciones epistemolgicas, podemos distinguir los siguientes contextos: contextos de capacidades naturales de entidades vivas en tanto que se desarrollan en y con relacin a ciertos ambientes naturales (por ejemplo nuestra percepcin sensorial de acuerdo con la teora de Gibson 1979: captulo 8); contextos de saber hacer prctico dentro de una cierta prctica, contextos de instrumentos tcnicos en

tanto que estn desarrollados en relacin con ciertas propiedades de nuestro mundo (por ejemplo las formas muy distintas de microscopios descritas por Hacking 1983: captulo XI); contextos sociales entre los hbitos de individuales, contextos de creencias que se desarrollan en dependencia mutua con ciertas experiencias u otras creencias, etc. Los contextos son generales y desempean el papel de reglas o leyes que determinan la posibilidad de percepcin y razonamiento. (3) A diferencia de las ideas platnicas, es importante sealar: primero, que los contextos no son "eternos", sino parte de un proceso de evolucin y, segundo, que esos elementos generales no estn separados de los "hechos" o de los particulares "estados de cosas" que determinan. Para Peirce, existe una determinacin mutua entre lo general y lo particular y una "co-evolucin" de ambos. (4) Si de acuerdo con el punto (2) cada cognicin est mediada por algunos elementos generales, entonces debe suponerse lo mismo para los as llamados "hechos sorprendentes", al menos en tanto que son perceptibles. Su carcter sorprendente existe slo en relacin con ciertas expectativas bajo ciertas circunstancias (cf. CP 2.776, 190102; 6.469, 1908). En tanto que son percibidos, los hechos sorprendentes son hechos de percepcin mediada, mientras que en su genuino carcter sorprendente son experimentados de forma inmediata como "hechos brutos" o pura "segundidad", como dice Peirce. Para transformar la nocin psicolgica de "sorpresa" en una forma ms lgica, podra decirse que un "hecho sorprendente" es un hecho que no est revestido de ciertas expectativas generadas por ciertos contextos de creencia, aunque el hecho es tal que, de algn modo, debera formar parte de las consecuencias que resultan de esos contextos de creencia. (5) Suponiendo que un hecho sorprendente debera ser una consecuencia resultante de una cierta serie de contextos, pero no est realmente revestido por estos, y suponiendo, de acuerdo con (1), (2) y (3), que cada cognicin est mediada por contextos, el hecho sorprendente debera hacernos dudar de la adecuacin de nuestro conjunto de contextos. Mi tesis es que la superacin de una situacin sorprendente llega a ser posible "reordenando" nuestros contextos. Pero cmo? (6) Dado que para Peirce "la inferencia abductiva se va difuminando en el juicio perceptual sin una lnea de demarcacin clara entre ellos" (CP 5.181, 1903) podemos tambin decir que cada abduccin ante "hechos sorprendentes" no es nada ms que la bsqueda de un modo de percepcin de esos hechos (cf. CP 6.469, 1908)3. Pero, cmo conseguir un nuevo punto de vista, una nueva perspectiva de los hechos sorprendentes?, y puede haber una lgica de tal "intuicin creativa"? (7) Una condicin central para adquirir nuevas perspectivas es la actividad. Es una realidad simple de la teora de la percepcin que para un nio es prcticamente imposible aprender a ver si no puede mover la cabeza y el cuerpo entero. Peirce recalca en particular este elemento de actividad en relacin con los descubrimientos en matemticas: las pruebas y el razonamiento deductivo son caractersticas esenciales de las matemticas, pero si queremos probar que la suma de ngulos de un tringulo es

exactamente 180, necesitamos una forma de razonamiento que Peirce llam "diagramtica": cuando dibujamos un diagrama de un tringulo e intentamos algunos experimentos con ese diagrama, podemos ver fcilmente que, dibujando la paralela a la base del tringulo a travs de su vrtice, obtendremos de repente la posibilidad de una prueba al advertir que todos los ngulos del tringulo se encuentran debajo de esta lnea recta, de tal modo que su suma debe ser 180 (cf. CP 1.383, c.1880). La esencia del pensamiento diagramtico es crear nuevas representaciones a partir de una dada. La clave est en que, en un continuo de representaciones posibles, una representacin "nos empuja" a percibir nuevas relaciones o una nueva estructura organizativa de un conjunto de datos. Pero, cmo podemos encontrar un nuevo punto de vista prometedor, si no hay un camino directo desde una serie de datos hasta una hiptesis que explique esos datos (cf. MS 692, 23, 25, 1901)? (8) Para Peirce, la necesidad de "instintos" resulta de su creencia de que es imposible explicar el ritmo del progreso cientfico y su xito slo por el azar. "Hay miradas de falsas hiptesis a tener en cuenta para cualquier fenmeno dado, contra una sola verdadera" (CP 5.431, 1905). (9) Rescher quiere sustituir esta "de algn modo misteriosa capacidad de intuicin o instinto" por una "metodologa desarrollada histricamente para guiar la bsqueda de hiptesis que se acomoden a los datos eficazmente" (Rescher 1995: 323). Pero hay dos problemas que finalmente podran conducirnos hasta el concepto de instinto de Peirce: en primer lugar, si preguntamos cmo puede ser desarrollada y legitimizada la metodologa que gua la investigacin, caemos en un crculo vicioso en el que la metodologa que gua la investigacin slo puede ser fundada por una bsqueda que debe ser guiada por una metodologa de ms alto nivel, etc. ad infinitum. De este modo, es necesario discutir el problema de la regresin al infinito. En segundo lugar, al aislar una "metodologa desarrollada histricamente" que gue la investigacin se olvida que un contexto tal est tambin determinado en s mismo por los actos de aquellos que usan este mtodo. Como hemos visto en (3): el contexto no puede separarse de los particulares cuyos hbitos que interactan constituyen un cierto contexto. Lo que no aparece en la sugerencia de Rescher es la relacin problemtica entre el desarrollo histrico de la metodologa y las actividades de los cientficos que constituyen esta metodologa mediante su propio trabajo particular. (10) Cmo llevan estas consideraciones de nuevo a la concepcin del instinto de Peirce? Y, en primer lugar, qu significa el trmino "instinto" para l? Leyendo su tardo An Essay toward Improving our Reasoning in Security&Uberty (MS 682, 19-23, 8ss., 1913), encuentro cuatro caractersticas principales de los "instintos": primero, no podemos abandonar el contexto de nuestros propios instintos, del mismo modo que no podemos abandonar, de acuerdo con Kuhn, el contexto de los paradigmas cientficos en una fase de "ciencia normal". En segundo lugar, y este punto tambin puede ser tratado de acuerdo con Kuhn, " los instintos de los mamferos, de los pjaros y de los insectos ms inteligentes a veces experimentan modificaciones bajo nuevas experiencias", y esto debe ser especialmente verdadero para los "instintos del gnero humano" que "deberan

resultar mucho ms mutables" que los de los animales (MS 682, 20, 23, 1913). Mi referencia a la Estructura de las Revoluciones Cientficas de Kuhn (Kuhn 1962, 1970) es para enfatizar que cuando se considera la ciencia como un punto de vista funcional, puede no haber diferencia entre los "instintos" de Peirce y los "paradigmas" metodolgicos de Kuhn: ambos determinan de forma inmediata nuestra percepcin y actividad, y ambos son cambiantes. Pero parece haber una diferencia respecto a las otras caractersticas de los instintos de Peirce: en tercer lugar, los instintos son un "modo de actuar". De esta manera, no es posible una separacin entre el carcter general de un instinto y su manifestacin en acciones particulares. En cuarto lugar, y quizs incluso ms importante, Peirce define un cierto objetivo o telos para su "poder de razonamiento" instintivo: Una accin instintiva "conduce a la probable perpetuacin" de una raza. De este modo, el talento abductivo de Peirce debe ser visto dentro del mundo en el que tiene lugar. Mientras Rescher no legitima ms all su "metodologa desarrollada histricamente", la consideracin que hace Peirce del instinto parece legitimarse por su xito y adecuacin en un cierto mundo. De este modo, nos enfrentamos con una concepcin contextual de la epistemologa y la ciencia en el sentido desarrollado en el punto (2): la base de la cognicin es una relacin de mutua dependencia entre los hbitos de un actor cognitivo y los hbitos del mundo en el que acta. Este contexto es tambin la condicin de posibilidad de la abduccin (cf. S&S 187, 1905). Yo dira que el concepto peirceano de "instinto", enfatiza lo que llamo una consideracin contextual de la cognicin. De este modo la referencia a los instintos no destaca algunas capacidades innatas, como la interpretacin que proporciona Chomsky acerca de la abduccin de Peirce trata de hacer plausible (cf. Wirth 1993), sino que ms bien destaca, en un sentido ms general, la adecuacin de ciertos hbitos de accin dentro de ciertas situaciones. Los instintos, igual que mis "contextos", son programas de actividad determinantes pero cambiables dentro de un cierto mundo; su funcin es definida por su relacin con este mundo. Para centrar nuestros diez puntos en la cuestin del carcter lgico de la inferencia abductiva, concluir del siguiente modo: comenzando con un enunciado negativo podemos decir que, para Peirce, un punto esencial para el carcter lgico de la abduccin parece ser el hecho obvio de que nuestro razonamiento abductivo no puede ser explicado slo por el azar (cf. Rescher 1995): "Considerad la multitud de teoras que podan haber sido sugeridas. Un fsico descubre algn nuevo fenmeno en su laboratorio. Cmo sabe que las conjunciones de los planetas no tienen algo que ver con l o que no se deba quizs a que coincidi que la emperatriz viuda de China pronunci al mismo tiempo hace un ao alguna palabra de poder mstico o a que algn genio invisible pueda estar presente? Pensad en cuntos trillones de trillones de hiptesis pueden hacerse, de las que slo una es verdadera; y despus de dos o tres o, como mucho una docena de conjeturas, el fsico acierta casi

exactamente con la hiptesis correcta. Probablemente no conseguira eso por azar en todo el tiempo que ha transcurrido desde que la tierra se solidific" (CP 5.172, 1903). Es evidente que muchas hiptesis son imposibles en la situacin del fsico. Pero, qu significa eso? Esto significa, a mi entender, que hay una relacin especfica entre la situacin del razonamiento abductivo y el proceso de adivinar y encontrar una hiptesis prometedora. El rango de hiptesis aceptadas como posibles est limitado por una compleja interaccin de los diversos contextos que se dan en esa situacin. Si para Peirce el carcter lgico de la abduccin depende de que no es un proceso arbitrario de seleccin de hiptesis, parece claro que el carcter constrictivo de los contextos es esencial para la lgica de la abduccin. Ahora podemos intentar formular una primera aproximacin positiva: una inferencia abductiva es "lgica", si y slo si el conjunto elegido de posibles hiptesis est determinado por un cierto conjunto de contextos que son asumidos como relevantes en una situacin histrica determinada. El problema de la vaga formulacin "asumidos como relevantes en una situacin histrica dada" parece ser insoluble. Tenemos que aceptar que hay contextos que son obviamente imposibles en situaciones histricas especficas, como aparece indicado en el ejemplo de Peirce anteriormente citado, y otros que parecen ser ms o menos arbitrarios. De este modo, Peirce propone en un manuscrito el ejemplo del descubrimiento de Carl Georg Christian von Staudt (1798-1867) de que el "teorema de los diez puntos" un problema de geometra famoso en su tiempo es probable cuando la representacin de dos dimensiones de este problema es vista como una representacin en perspectiva (MS 318, 50ss, 1907). La obra de von Staudt acerca de la geometra proyectiva y especialmente sus experiencias con perspectivas y las relaciones entre representaciones bi y tridimensionales eran exactamente ese contexto que hizo posible que cambiara el hbito de ver el problema. Los gemetras sin esas experiencias no habran tenido la posibilidad de encontrar esa solucin. Este ejemplo es muy instructivo para entender la posibilidad de alcanzar nuevas perspectivas, nuevos modos de percepcin y nuevas hiptesis: el contexto de von Staudt, su habilidad cognitiva para concebir figuras de dos dimensiones como representaciones de figuras de tres dimensiones, fue desarrollado originalmente en su obra sobre geometra proyectiva. Pero la forma general de este contexto, la generalidad de la dependencia mutua de ciertos hbitos cognitivos y de ciertas propiedades de las figuras proyectivas permite su aplicacin a otras aplicaciones distintas de las originales. De este modo, la abduccin puede ser explicada como una aplicacin de hbitos dados a situaciones nuevas. En este sentido, la "creacin de nuevos modos de percepcin" resulta posible. La articulacin concreta de los diversos contextos en una situacin determina de manera especfica el campo de las hiptesis posibles. Por tanto, podemos decir que la lgica de la abduccin es un tipo de "lgica contextualizada". Pero, qu significa eso? La situacin en s misma, los contextos relevantes y su orden especfico, es el resultado de un proceso que puede ser reconstruido del mismo modo que una serie de inferencias

abductivas, que estn determinadas en s mismas por ciertos rdenes jerrquicos de contextos, etc. ad infinitum. De esta manera, el problema de la abduccin conecta con el problema de la evolucin.

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