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Arte Contemporáneo Sanjuanino

Este libro presenta una entrevista con la artista visual Adela Cortínez, en la que habla sobre sus inicios en el arte y la influencia de sus maestros en la Escuela de Arte de San Juan, donde se interesó primero por el dibujo y la pintura antes de dedicarse al grabado. También describe la transición entre sus maestros Nello Raffo y Luis Quesada y cómo este último revolucionó sus enseñanzas incorporando nuevos materiales y técnicas.

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Mariana Olivares
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Arte Contemporáneo Sanjuanino

Este libro presenta una entrevista con la artista visual Adela Cortínez, en la que habla sobre sus inicios en el arte y la influencia de sus maestros en la Escuela de Arte de San Juan, donde se interesó primero por el dibujo y la pintura antes de dedicarse al grabado. También describe la transición entre sus maestros Nello Raffo y Luis Quesada y cómo este último revolucionó sus enseñanzas incorporando nuevos materiales y técnicas.

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Cabe el desierto

Arte
contemporáneo
sanjuanino

Adela
Cortínez
por
Ansilta
Grizas
Editorial
LES, editorial sobre artes transversales

Editorxs
Diego J. Garcés PROGRAMA DE FOMENTO
Mariana Y. Olivares AL SECTOR DEL LIBRO 2023
Vanina I. Rodríguez

Diseño y diagramación
María Mercedes Cardozo

Entrevista y Textos Todos los derechos reservados


Ansilta Grizas Prohibida su reproducción parcial o
total por ningún método y/o sistema.
Fotografía de obras y retrato Adela
Ina Estévez Fager Queda hecho el despósito que
determina la ley 11.723
Fotografía retrato Ansilta
Paula Schrott ©Copyleft 2023

Agradecimientos 1°Edición: Agosto 2023


Museo Franklin Rawson
Ina Estévez Fager ISBN 978-631-00-0298-9

Grizas, Ansilta
Cabe el desierto. Arte contemporáneo sanjuanino: Adela Cortínez por Ansilta Grizas
/ Ansilta Grizas. - 1a ed. - Rawson: Les editorial, 2023.
Libro digital, PDF - (Cabe el desierto : arte contemporáneo sanjuanino / Rodríguez,
Vanina; Olivares, Mariana ; 5)
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-631-00-0298-9
1. Arte Argentino. 2. Arte Regional. 3. Arte Contemporáneo. I. Título.
CDD 709
Cabe el desierto

Adela Cortínez
Ansilta Grizas
Acerca de esta colección o sobre un deambular “cabe el desierto”

Cabe el desierto, arte contemporáneo sanjuanino es una colección que intenta abarcar una
buena parte de los recorridos estético-críticos de artistas que actualmente están pro-
duciendo en la provincia de San Juan. En otras palabras, Cabe el desierto procura incluir
poéticas que se dan en este lugar específico, en este desierto real y periférico que a su
vez es nuestro centro. Tres huellas componen el transitar de cada libro: una entre-
vista a lx artista, que es en realidad un diálogo; imágenes de sus obras y/o procesos,
que son más bien investigación-creación; y un discurrir creativo, que usualmente es
denominado ensayo.
Dentro de la palabra “cabe”, se da la juntura de todo lo que puede / podría habitar
aquí. Esos pensamientos que se dicen, que se hablan, que se acercan. Esas interac-
ciones que buscan caminos. “Cabe” es un término polisémico, verbo y preposición a la
vez. “Cabe” es preposición olvidada, como muchas veces ocurre con los lugares (y por
lo tanto con las personas). Cabe el desierto, existe justo al lado del desierto. Comparte
la dimensión de lo desconocido. La dimensión de la nada y del todo que implica a
estos sitios en donde la vida está surcada por lo seco, por lo escaso... Cabe preposi-
ción, pareciera haberse perdido en el olvido, preposición añeja… Pero se despereza
y se asienta aquí en este murmurar artístico por un lado, y en esta mirada atenta de
quien escribe sobre…
Después de mucho deambular por los senderos a veces laberínticos o confusos de las
guaridas artísticas, la opción de la charla, del encuentro, de la escritura, del maravi-
llarse por eso que hace, dice y piensa alguien y en donde podemos encontrar algo de
cobijo; después de todo eso, aparece el reflejo que nos permite atisbar en esa ajenidad
tan personal y ficticia, rasgos de lo universal. O más bien de lo que nos contiene a
todxs como susurrando secretos. Esos secretos que en parte ya suponíamos.
Es entonces que artista y escritorx conjugan y cobijan…
Es entonces que lo que ellxs proponen, nos alcanza y nos llega.…
Es entonces que la preposición se hace verbo y todo eso que está al lado, sabe contener.

Las editoras
Adela
Cortínez
Ansilta
Grizas
Inicios e influencias Mi mamá era maestra de la Escuela San
Martín recibía una revistita que traía
Quiero ir al origen y preguntarte ¿cuándo fue unos figurines tipo: “la barrendera”, “la
la primera vez que viste una prensa de gra- maestra enseñando”, “el chiquito en bi-
bado en tu vida, y si sentiste una especie de cicleta”, y a mí me gustaba copiarlos y
atracción magnética o algo especial? como era muy buena me hacían dibujar-
los en el pizarrón.
Sí, fue en la Escuela de Arte en diciem- También en los años del secundario
bre del ‘61 que es el año que entré al recuerdo que tuve de profesora a la pin-
isa (Instituto Superior de Artes de San tora Ana María Blanco Gómez –que no
Juan), que era un curso al que se ingre- ha quedado nada de obra de ella acá en
saba después del secundario. Y después San Juan porque donó todo a una con-
de ese verano lxs que teníamos título se- gregación de curas fuera de la provin-
cundario entramos a lo que se llamaba el cia–. Ella fue quién influyó muchísimo,
Superior y ahí es dónde tuve mi primer porque me interesó mucho cómo nos
contacto con una prensa, y bueno con el enseñaba, por ejemplo nos daba “pro-
Arte en general también. Esa prensa era blemas de color” y decía “hoy trabajamos
muy antigua con manijas de madera, y el rojo y el verde”. Para mí era una mujer
la habían mandado a fabricar a Buenos adelantada, una mujer que hizo punta
Aires desde la Comisión Provincial de en su época, en arte y en pintura.
Bellas Artes, que era una institución for- Y la decisión de entrar a la Escuela de
mada por Don Nello Raffo y José María Arte fue porque algunas maestras, com-
Pineda, ellos la dibujaron, diseñaron y pañeras de mi mamá, le decían que yo
mandaron a construir. Yo diría que esa tenía que estudiar arte porque dibujaba
prensa es parte del patrimonio histórico bien, por esos años lo único que había
del grabado de San Juan. Y ellos –Don cerca era la Escuela de Mendoza, pero
Nello Raffo y José María Pineda– son yo era muy tímida y un poco retraída y
de algún modo quienes también insti- mi mamá no me quería mandar ahí, su-
tucionalizaron el grabado porque esa pongo que le daba miedo, sentiría que
comisión estaba muy bien organizada y no me iba a adaptar. Pero justo coincidió
subvencionada, y consiguieron muchas con que ese mismo año, cuando terminé
herramientas para que acá también se el secundario, ya funcionaba acá el isa
pueda empezar a grabar. (Instituto Superior de Artes de San Juan)
así que ahí entré.
¿Venías de una familia de artistas o cómo te
interesaste por el arte? ¿Y empezaste directamente con la intención
de aprender Grabado o tenías otros intereses?
Ya desde el primario yo me destacaba
porque dibujaba bien, en realidad no di- Yo empecé primero con dibujo. Me
bujaba sino que copiaba –que es lo sigo acuerdo que el profesor que tuve en la
haciendo hasta el día de hoy, copiar–. Escuela se llamaba Pocho Barboza, era
un dibujante importante en San Juan y En el mismo año que yo estaba cursando
venía de Córdoba. Él había tenido con- grabado, en segundo o tercer año, Don
tacto con Spilimbergo y nos dio ese pri- Nello se enferma y tiene que dejar la
mer curso de dibujo. cátedra. Ahí es que viene Luis a reem-
Recién en segundo o tercer año cursa- plazarlo. Y cuando él llegó fue un gran
mos la Cátedra de grabado con Nello Ra- cambio. Un cambio notable en todos los
ffo, que era un gran maestro, pero muy sentidos, él venía con otras herramientas,
exigente con una visión estructurada y tenía una versión diferente del trabajo.
muy clásica. Después vino Luis Quesada Nello era un arquitecto, italiano, y
también en la cátedra de grabado, pero desde ahí es que él nos enseñaba con
yo hice el camino que me iba marcando mucha fascinación, pero muy insistente
el Instituto, primero con dibujo, después por el perfeccionismo en el dibujo.
con pintura, después entré a Grabado y En cambio, Luis fue pura apertura. Él
así. Pero en realidad yo empecé primero nos enseñó a trabajar con elementos de
pintando. la naturaleza, con papeles, con recortes.
De hecho, Luis fue quién nos enseñó un
¿Cómo era tu vida como estudiante? ejercicio, que aún hoy se sigue haciendo,
que consistía en meter en la prensa hojas
En esos primeros años yo también traba- naturales y sacar copias de eso. Luis fue
jaba como docente. Como era egresada muy revolucionario, muy entusiasta.
de la Escuela Normal hacía algunas su- Para sus clases él nos mandaba a la
plencias como maestra en escuelas de Cochería San José a comprar chapitas de
la provincia. Pero cuando llegué a tercer zinc, que era el lugar donde se conseguía
año del isa, me acuerdo que el profesor el zinc acá en San Juan, y ahí nos vendían
Quesada me dijo que no siguiera tra- retazos pequeños que usábamos para
bajando de eso, dijo algo así como que hacer las placas. Sacábamos elementos
nosotrxs éramos jóvenes y teníamos que de un espacio fúnebre, sagrado, para ha-
dedicarnos a los estudios, que “nuestro cer grabado. Muy impresionante. Des-
tiempo era económico”. Y yo fui con ese pués con el tiempo empezamos a usar
comentario a mi casa y mis padres me cobre. El zinc es más blando que el cobre
apoyaron. Desde ese momento es que yo y no permite el mismo tiraje.
me pasaba todo el día en la escuela, y si
Luis estaba en San Juan yo me quedaba ¿Fuiste una discípula de él? ¿Te queda có-
todo el día en el taller, yo quería aprender moda la palabra discípula de estos grandes
viéndolo trabajar. Él era muy entusiasta. maestros?

¿Cómo fue la llegada de Luis Quesada a San Sí, yo me considero discípula de ellos.
Juan? Tanto de Don Nello por su visión muy
estructurada, muy cerrada, duramente
Fue un antes y un ahora. El cambio fue clásica y por todo el conocimiento que él
muy notable. me dio del grabado como técnica. Y de
Luis por supuesto que también, yo creo por el grabado. Cuando mis hijxs eran
que soy producto del espíritu creativo de chiquitxs.
Luis y es algo que aún hoy sigue vigente
en mí. No me identifico tanto con la vi- ¿De todos modos en tus pinturas se puede ver
sión clásica de Nello, a pesar de lo impor- una factura que es más propia del grabado?
tante que fue para mi formación.
Sí, eso tiene que ver con que Polo, en la
¿Y en qué momento pasas de la pintura al escuela de arte, nos enseñó un procedi-
grabado? miento en óleo donde nos hacía raspar el
material, eso a mí me encantó, yo llegaba
Terminé la escuela de arte pintando. hasta la tela. Poníamos material sobre la
Es lo que me gustaba hacer. En un mo- tela con la misma espátula y después ras-
mento yo tenía una serie de trabajos pábamos. Supongo que esa es la factura
muy lindos de pintura y un día fue Luis que más tiene que ver con el movimiento
Quesada de visita al departamento que de la gubia en el grabado.
alquilábamos con Polo y él me los miró.
A mí siempre me encantaron las lecturas
de Luis. Cómo nos hablaba de nuestro Adela no puede hablar de ella y de su
trabajo. Yo siempre decía que su mirada obra sin nombrar a Polo (1929-2009),
nos hacía comprender lo que hacíamos. arquitecto, artista referente del arte en
Y ahí por esa época es que empecé a San Juan y su marido de toda una vida.
dejar la pintura y me entusiasmé más Por eso se desliza entre sus respuestas
con naturalidad, con la firmeza y el es-
toicismo de un compañero.

¿Cómo lo conociste a Polo?

¡Yo no lo soportaba! Fue muy extraño lo


que nos pasó, porque yo era súper tímida
y él se fabricaba extrovertido. Entonces
era muy de embromar, de hacer chistes
irónicos y yo todo lo contrario.
De hecho, la primera vez que lo vi, en
el año ‘65, estábamos dibujando en unos
cursos libres de verano que se dictaban
en el isa, y estábamos ocupando todos los

Naturaleza muerta
Óleo, 1965
caballetes. Cuando Polo entró al salón y Cuando lo veo de nuevo a Polo en la es-
hecho una furia nos dijo “¿Pero qué pasa cuela por supuesto que le pregunto, y él
acá? los caballetes son para lxs alumnxs me dice “Niña y usted cómo sabe el nom-
del isa, lxs nuevxs se van a buscar unos bre de mis abuelxs”. Y ahí me preguntó
cajones” Y yo me indigné. Llegué a mi si podía venir a mi casa a conversar con
casa llorando y le conté a mi mamá que mi papá y así empezó a venir. De hecho,
había ido un profesor nuevo, flaco, pela- resultamos ser parientes lejanos, tene-
do, altísimo y nos había tratado re mal. mos un apellido en común.
Y bueno yo seguí nomás, pero le tomé Pero nunca hablamos así tan formal-
distancia. Y ya cuando cursaba segundo mente, yo no sé si él ya se había fijado en
año empecé con él la cátedra de Dibujo. mí, por decirlo de una forma elemental,
Pero, por mucho que yo no lo apreciara, no sé cómo surgió la verdad debe haber
ahí pude ver (yo y todxs lxs alumnxs que sido bastante natural… pero nos unió
él tenía) que era un tipo de una capaci- esta historia de los parentescos.
dad y de una forma muy dúctil para tra-
bajar con cada unx. Ese año me acuerdo Por la huella.
que yo me destaqué y después Polo ni se
acordaba. Me interesa mucho esta fusión del amor en-
tre dos artistas y su creación, ¿cómo funcio-
¿Y el romance? naban ustedes?

Bueno nos empezamos a conocer más Esa idea romántica del amor, que se re-
cuando yo me recibí porque me invita- fleja en la gente que se casó en esa época,
ron a participar de una muestra en una con nosotrxs, no. Polo nada más alejado
galería que había abierto junto con Fede- de eso. A veces sí se entusiasmaba con
rico Blanco. un trabajo mío y me decía algo o me
Era una movida muy linda, una gale- ayudaba. Pero sólo hay un trabajo en el
ría de arte que estaba en lo que es hoy la que trabajamos los dos juntos, pero él no
Galería Laprida, que en ese momento era quería que yo dijera, encima fue una vez
un lugar de cafés, muy a la moda. que me tenía que presentar en un Salón
Para la inauguración yo estaba con Nacional y no llegaba a tiempo, entonces
Don Nello y Luis trabajando en el taller Polo me dijo que él me ayudaba dibujan-
y ahí me invitaron a participar y exponer, do, y ¡casi que no me dejaba a mí! (risas).
pero en ese momento yo me dedicaba a Pero fue interesante lo que salió. Es la
pintar. Entonces Polo me preguntó si po- obra “Homenaje a Violeta Parra y Merce-
día pasar por mi casa a ver los trabajos. des Sosa”. Yo lo diseñé y él me ayudó en
Cuando vino a mi casa mi papá lo vio y la ejecución.
después me dijo: “este muchacho se pa- Ahora al revés, que yo lo ayude a él en
rece a su abuelo. Vos preguntale si él es algo suyo, jamás. Nunca, ni siquiera, se
nieto de Don Roque Suárez, un famoso me ocurrió decirle. Polo tenía una perso-
jachallero y de Doña Dominga Pastoriza”. nalidad fuerte.
Manuscrito a Violeta Parra - Homenaje a Mecedes Sosa
Aguafuerte, punta seca, mezzotinta, 1993

Bueno, pero eso es algo que a vos no te detuvo y el otro vertical. Me interesaba no tapar
en tu hacer, ¿no? el otro, que convivan.
Polo no era muy afectuoso, era más
Yo hacía mis cosas, lo escuchaba, pero bien irónico, se reía de las parejas que es-
también seguía con lo mío. En 2006 o taban a los arrumacos y ese tipo de cosas,
2007 se me dio por trabajar con fragmen- pero eso era para afuera. Como una espe-
tos de unos dibujos que había hecho en cie de cáscara. En el fondo era muy tierno.
la maestría que cursé en arte latinoame-
ricano y de ahí saqué unas monocopias. Un poco como el matrimonio, amor y el arte…
Y cuando hice este grabado (señala ¿Qué me decís de tu obra “½ hoja Fabriano
uno enmarcado) Polo me lo criticó por- 640 gs (con barbijo)”?
que dijo que era muy sucio, los colores
muy sucios y que no servía. Entonces El papel con que está hecha esa obra es
hice este otro. Pero cuando pedí que me papel que encontré en el taller de Polo, él
lo enmarcaran, lo pedí con dos caras, de coleccionaba papeles y éste lo había traí-
un lado y del otro, para que cuando yo do de España.
me muera no se olviden que acá había Yo una vez le pedí a Polo que me traje-
otro grabado. Hay uno que es horizontal ra cobre y él no tenía idea y me compró
una chapa gruesísima. Y al tiempo que él encarnan en el papel por
murió nos invitaron a la noche del cobre
entonces yo le puse “Regalo de Polo”. el desplazamiento de
Yo me he entusiasmado con ese pa- la platina, en el suceder
pel porque me resulta muy bueno para
lograr el color que estoy sacando ahora. donde metal, tinta y papel
Esto es algo que pasa 5 o 6 veces por
prensa entonces necesito que tenga mu- participan de la misma
cho cuerpo, porque lograr un color así, sustancia y provocan
fuerte, es algo que cuesta muchísimo y
lo puedo lograr porque puedo volver a a pensar lo que está
mojar el papel.
ocurriendo.
Hay algo en el medio, algo
Para un grabadorx el en la expectativa que “
papel es un misterio hasta no pertenece al orden del
que sale la copia. La copia sujeto, del sentido, del
del grabado guarda un significado”...
momento raro,
el momento de desprender
el papel húmedo que Cocina

refleja la matriz de metal. ¿En qué momento te empezás a preguntar


Armonía de negativo y sobre tu Creación?

positivo, de lo reflejado y Yo empecé a reflexionar sobre esto recién


cuando hicimos el posgrado, a principios
de lo que puede reflejar. de los años 2000. Antes nunca había pen-
En el “momento raro” sado más allá de los procedimientos. Los
procedimientos del grabado, digamos.
lo que se transfiere es la Lo que más me interesó fue verme
desde el texto de Barthes, La cocina del
tinta que quedó entre Grabado. Creo que tiene que ver con “la
blancos laboriosos; tintas cocina de la cocina”, que a mí me inte-
resa muchísimo. Es algo que he tratado
que desde el metal se de transmitir a lo largo de todos estos
años a mis alumnxs también, pensarse pertenecido a los escritos de los Goliar-
en esos procesos. La cocina no es sólo la dos y eso me fascinó. En ese momento
parte de los materiales, sino que está la todavía no hacía calco sino que recrea-
cocina, en la parte del armado, la puesta ba. En cambio, ahora se me ha dado
en escena. más por calcar, como de hecho estoy
haciendo con los trabajos de Polo, que
¿Cómo es tu cocina entonces? es una experiencia diferente porque es
tratar de sacar lo más parecido posible,
En el caso mío sería ese armado con pa- calcando. Pero en esa época, cuando era
peles y recortes, antes de grabar. No ten- joven, re-creaba. O sea que copiaba, pero
go un registro ordenado de eso, pero se- a mano alzada.
rían los pasos previos. Lo que yo también
llamo el rompecabezas. Yo voy agarran- Lo que ahora se llAma “Apropiación”
do de acá, de allá y con eso voy armando.
Primero con papeles transparentes y con ¡Claro!
los calcos que hago de los originales que
copio. Ese es mi proceso, es parte impor-
tante de la cocina.

¿Y en esa cocina dejás algo liberado al azar?

No, no. Yo trabajo muy distinto a como


trabajaba Polo, él dibujaba mucho y des-
pués eso lo llevaba a pintura, o lo seguía
trabajando en dibujo. Pero yo no. Yo
siempre he pensado antes. He dedicado
mucho tiempo a pensar.
Yo siempre trabajé en mi casa, no ten-
go taller, en una época teníamos un taller
al lado de la casa, pero ahí estaba Polo, yo
era más de sentarme acá, en la mesa del
comedor con libros.
En otra época no había posibilidad de
fotografiar, entonces yo buscaba libros
en la biblioteca de la Facultad de Filoso-
fía. Cuando estaba trabajando sobre la
obra de Carmina Burana, por ejemplo,
yo fui a la biblioteca a buscar informa-
ción y ahí me prestaron una colección del
Diccionario Británico donde había unas Sin título
reproducciones bellísimas que habían Aguafuerte y calado, 1978
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, mezzotinta, aguatinta, punta seca, 1999

¿Podrías decir que este antecedente para el Y en mis obras más actuales sigo te-
trabajo de la ópera Carmina Burana tiene niendo el mismo proceso de trabajo con
algo que ver con tu búsqueda de las imágenes la copia.
que se denominan “de Índice”, el gusto por lo Ahora, por ejemplo, estoy trabajando
enciclopédico, o las imágenes botánicas, esa sobre los dibujos de Polo, éste (señala
tipología de imágenes que son tan caracterís- una obra de las nuevas) tiene el noven-
ticas de tu obra? ¿Lo pensás como un antece- ta por ciento de Polo, pero por supuesto
dente fuerte en el desarrollo de tu obra? que yo hago mis modificaciones. El di-
bujo era sobre una pareja heterosexual,
Sí. Lo que pasa es que siempre, incluso pero a mí me interesaba trabajar con
cuando se calca, siempre ponés algo tuyo. Manuel Puig, con “El beso de la mujer
Esta obra (señala un grabado en la sala en araña”, entonces yo modifiqué el dibujo
el caballete) está hecha en base a dibujos, para que sea una pareja homosexual.
que algunos los hice en la época del pos- Otro de mis trabajos actuales es a par-
grado sobre el tema de las coordenadas y tir de fotogramas del registro que hizo
fotografías que yo tomé de un libro sobre Ina Estévez de la obra teatral- performan-
prostíbulos de fines del siglo XIX. ce de Guadalupe Suárez (hija de Adela).
Entonces cuando yo copio y armo lo que
resulta tiene, indefectiblemente, un ta-
miz propio.

En los trabajos con fotocopias, ¿cómo inter-


pretás esto?
En una época yo dejé de grabar, y me de-
diqué a trabajar con fotocopias. En ese
proceso me ayudaba Chani Giménez, yo
le decía lo que necesitaba y ella lo inter-
pretaba y lo llevaba a la computadora.
Hice algunos trabajos interesantes con
ese sistema.
Esta medalla dice “Primer centenario
del Natalicio de Sarmiento, San Juan,
Presidente Juan de Dios Jofré” ese señor
–Juan de Dios– era historiador, y el abue-
lo de Polo y fue amigo de Sarmiento. Y
esta medalla de oro la heredó mi hijo. En
esta obra están las medallas de Sarmien-
to y también los nombres de los libros de
Sarmiento que hacen un juego con quien
era en su momento el diputado Bustelo.
Para esos años fue un trabajo que unía la
historia de la provincia con la actualidad.
Y también unía la propia historia de mi
familia.

De nuevo las huellas…

De este tipo de trabajos tengo otros. En


una oportunidad convocaron a varios ar-
tistas para trabajar sobre el árbol sagra-

Desde Manuel Puig. Diversidades entre dehis-


cencias e indehiscencias (detalle)
Punta seca y calado, 2022

La dehiscencia de los disidentes (detalle)


Punta seca y calado, 2019
Artista junto a su obra Aire de San Juan y el rizoma de Don Juan de Dios Jofré
Montaje: fotocopias entre vidrios, MDF calado, 2010.

do. Entonces yo tomé un dibujo de Polo Se puede ver que había algo de libertad en la
de una higuera y lo hice en un tamaño acción y las dimensiones en las que te movías
enorme en fotocopia. en ese tipo de trabajos. ¿Pero cuando volviste
También tengo otro trabajo en ho- al oficio del grabado?
menaje a Juan de Dios Jofré, que le puse
“Aire de San Juan”. Yo tomé la ampolla Por mucho tiempo trabajé así, hasta que
de Duchamp, “Aire de París”, entonces un día encontré unas acuarelas de Polo
la amplíe enorme en fotocopia y eso lo y ahí me interesé de nuevo por eso más
montó Guillermo Guevara entre dos matérico y plástico. Yo hacía un pun-
vidrios. Ahí hice un collage donde puse teado, como un puntillisimo con esas
elementos del abuelo de Polo. Por ejem- acuarelas. Yo no tengo técnica de la bue-
plo aparece un platito de plata que es de na acuarela, sino más bien un despla-
un ancestro. Hay una tira bordada que zamiento. Los que uso son unos lápices
la tiene Guadalupe con las iniciales de acuarelables, unas aguadas y barritas de
una esposa de él. Y así varios elementos. acuarela que la pintora Ana María Blanco
O sea que yo presenté a este viejo histo- le había regalado a Polo y yo encontré en
riador, Juan de Dios Jofré, con algunos su taller. Pero siempre desplazándome
objetos de familia. desde el grabado.
Después hace unos años, se organizó Pero también hay algo en esto de poder jugar
acá en San Juan una muestra con un cu- con esos fragmentos, casi a modo de cita y
rador que vino de Buenos Aires, en una también de reinterpretación porque cada
de sus visitas a ver mi obra, ahí en ese vez que los corrés y los volvés a hacer en otro
recorrido, es que me volvieron a dar ga- lugar se produce esa copia única.
nas de grabar. Y hoy sigo.

¿Producir siempre ha sido una constante en Sobre su hacer Adela dice…


tu vida?

Yo no tengo muchos trabajos, pero cuan- El grabado es índice, seña,


do me ha dado por trabajar me he dedi-
cado. En general he sido más desprolija
huella, marca de una
en cuanto a continuidad, pero siempre provocación. Son señas
algo he hecho. Lo que tiene el grabado es
la multiplicidad, que permite sacar co- también las cicatrices o
pias para dar con una mejor.
Aunque últimamente me estoy dedican-
dehiscencias en la belleza
do más a algo que a mí siempre me ha y sexualidad carnosa de
interesado que es la “copia única”, o sea
que contradice la multiplicación. una flor. La grabadora
provoca cambios en el
material, su mano guía
e incide con punta seca,
berseaux, lápiz eléctrico,
tijera de cortar metal y
deja vestigios. Entintado,
limpieza, entrapado,
veladuras de color
sucesivas son indiciarios;
revelan síntomas ocultos
en el cobre que salen
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Acuarela, 2018 desde el interior del metal,
como huellas. Pienso el El Jardín

grabado como producto Hay algo que me interesa sobre tu trabajo


del detallante. Creo en y es la atracción por las plantas, que po-
dríamos decir que viene de tu gusto por las
la poética del tallatore, imágenes que llamamos de índice. ¿Tenés el
rastro desde dónde viene esto en vos?
del corte, del intaglio.
Desde que empecé a Desde chica me gustaron las plantas. Mi
papá era agricultor y este terreno enor-
grabar practico cortes me donde está mi casa, lo heredé de
él. Siempre me interesó muchísimo el
en las matrices; antes de asunto de las plantas porque de hecho
dibujar asesino la plancha. hay una relación muy estrecha con el
grabado. Desde los pueblos primitivos,
Luego encuentro huellas el grabar, el surcar, el romper, el herir la
tierra, se asemeja a lo que una hace en
al interior de la matriz; el grabado. Me parece que el trabajo del
iteraciones me revelan la arado tradicional tiene que ver con el uso
de la “punta seca”, lo que hiere el metal y
temática y reconstruyo la gubia. Hay una relación muy antigua
entre el grabado y la agricultura.
un rompecabezas. Busco
fragmentos y encuentro ¿Cómo es tu relación con las plantas?

piezas para estampar de Yo tengo mucho interés por el cultivo en


macetas pequeñas. Tengo una colección
a pedazos tres aparatos muy grande de crasas y cactus desde hace
que son sólo eso: aparatos. muchísimas décadas, incluso las reconoz-
co por sus nombres científicos. De hecho,
Luego en la copia veo no me gustan mucho los nombres comu-
nes, porque las reconozco por familia.
huellas de formas Y también tengo un proyecto con mi
cercenadas, separadas y, hijo desde hace años, aunque en el último
tiempo ha estado muy castigado por la
más allá los intertextos, sequía pero algo persiste, y es el jardín de
rosas que tenemos acá en nuestro terreno.
isotopías. A mí me interesa el jardín como arte.

Es interesante este interés por la genealo-


gía de las plantas porque también tenés un
Jardín de la artista

interés por la genealogía de las personas en al tiempo en las cosas. Los años que le lleva
San Juan, le seguís el hilo a las relaciones ge- a un árbol crecer, los años que hace que tu
nealógicas entre las personas, pero también familia pisa estas tierras. Pienso que al fi-
en las plantas. nal todo concluye en la importancia de los
procesos. En el tiempo en las cosas. ¿Pensás
Sí. En la pandemia conocí un genealo- que el grabado tiene algo -de darle tiempo al
gista, justo cuando estábamos tan en- proceso material del grabado- de esto?
cerradxs y he aprendido mucho, es algo
que me [Link] hace muchos Es la importancia de la huella. Y mirá
años que colecciono ejemplares, siempre qué remoto es que puedo encontrar hue-
alguien me regala uno nuevo. He perdido llas en mi hábito.
muchos por el clima o la dejadez y aho- Y es interesante, porque no son casua-
ra me ha vuelto otra vez el deseo con las lidades.
plantas y volví a ponerle cartelitos a mi
colección. Por ejemplo ahora estoy reto- Y buscando la huella de tus intereses hoy,
mando este trabajo con las Aizoaceae. ¿Desde dónde pensás que vienen tus lecturas
sobre género, cuerpos, sexualidad, Paul Pre-
ciado?
La huella
A mí el género es algo que siempre me ha
Hay algo que resalta cuando te escucho ha- interesado. Desde Rosalind Krauss yo le
blar y es la importancia que le das al tiempo, llamo “El género en el campo expandido”.
Y yo veo que hoy es hermoso cómo esto avanzada. Aunque sí, el contexto era
se ha complicado y se ha aceptado. Por- muy machista, hasta hace poco incluso
que cuando yo era muy joven, y no hace esto ha sido así. Aunque vienen las con-
tanto, más o menos en la década del ’70, ductas feministas desde hace muchos
había mucha represión en reconocer la años, siempre ha habido una intención
diversidad de género. de que la mujer quede atrás. Incluso
en una carrera como Artes en donde no
Se dice que vos fuiste una de las primeras había casi varones, sin embargo, la visi-
mujeres en San Juan en usar minifalda... bilidad siempre ha estado puesta en los
hombres.
Bueno, eso fue regalo de Polo. Un día me
trajo una falda muy bella hecha con tela Y hoy sigue siendo así…
de tapicería de Buenos Aires, pero no sé
si fui la primera en usar minifalda. Sí en Yo no sé cómo lo viven ustedes hoy, yo
usar pantalones. no lo siento ni en la profesión, ni ahora
Yo me acuerdo que empecé a ir a la es- que sigo trabajando, ni en mi papel de
cuela de arte de pantalón y saco y era raro abuela que me interesa tanto y que soy
que una mujer se vistiera así, pero a mí hace muchos años, porque mi nieto ma-
nadie me hacía problemas, sólo llamaba yor está por cumplir 20 años. Y yo no me
la atención… siento ni me he sentido discriminada
por mi sexo, pero a veces es también por
Lo pensaba por esa actitud de buscar ser más cómo una se maneja.
auténtica o disruptiva
¿Qué te pasó cuando leíste a Paul Preciado?
Sí, puede ser. De todos modos me da la
impresión que yo puedo ser –y he sido– Llegué a él por Guadalupe, mi hija, que
más disruptiva pero con el trabajo, que lo conoció por internet y me empezó a
es lo que me interesa. En nuestra pare- mandar textos y me interesó muchísimo.
ja el que se destacaba era Polo, él era un Y vivimos con Guadalupe el proceso de
tipo muy visible, además de muy esplén- cambio de estx niñx, eso fue muy fuerte,
dido. Él decía “me quedé pelado y me porque él lo transmitía muy bien.
quedó bien la pelada” es decir él siempre
iba adelante con su aspecto. Pero yo no, Hay una búsqueda tuya y una intención por
éramos bien equidistantes. Había mu- trabajar sobre los cuerpos y la diversidad.
cha tensión, es decir bien diferentes. Sobre todo lo veo en cómo trabajás sobre los
cuerpos en la obra que tomás fotogramas de
¿Y no creés que era un síntoma de la época la performance de Guadalupe.
que él se destacaba más y vos no tanto?
Sí, es la pregunta sobre el género expan-
Sí, pero vos sabes que Polo tampoco dido… A mí en la performance me llamó
adhería al machismo. Él era un tipo de mucha la atención esos efectos en donde
los cuerpos, los dos sexos, luchan y yo la denominación arte, en estos casos yo
veía que podía aparecer un tercero. Por los llamo “trabajos de grabado”, no me
eso yo metí las fotos de este personaje interesa mucho la palabra arte. Pero yo
que fue travestido intencionalmente. Yo no lo veo porno. Yo lo encuentro en los
pensaba que como yo me había apodera- límites, en el borde entre lo erótico, lo
do yo podía mostrar la posibilidad de un biológico. Pero el concepto de “porno” lo
tercer sexo. Es muy antiguo lo del tercer encuentro muy limitado porque el por-
sexo, pero visto de una manera negativa, no tiene otros objetivos. De todos modos,
por supuesto. me parece que si esa gente tiene ganas de
verlo así, como arte-porno, tienen todo
Donde también aparece la botánica y esos el derecho, pero para mí es algo más ex-
dibujos de cortes de flores. plícito. Para mí se pega mucho más al
shunga, es mi calces. Yo no conocía los
A lo que le doy mucha importancia en grabados que habían mirado los pos-
ese trabajo es al aparato reproductor de timpresionista, las postales orientales
las flores porque muchas flores son her- que ellos habían mirado, hasta que me
mafroditas. Y allí está esa flor y sus órga- regalaron un libro de grabado oriental
nos reproductores, que es la misma que y ahí me encontré en ese calce. Por eso
repito en otras obras. Eso es algo muy yo también lo pongo en el título. Shunga.
antiguo en mis trabajos, no es de ahora.
De hecho, hace 40 años me encargaron Se ven en tus trabajos reminiscencias de un
una tarjeta de egresadxs para un grupo imaginario oriental…
de la facultad y ahí, en esa tarjeta, es la
primera vez que yo recuerdo que me in-
teresó trabajar con lo femenino, desde
una flor es que yo me apropié de la bo-
tánica. Después, esa misma chapita, con
el dibujo de la flor, la encontré y borré el
texto y la volví a usar en muchos trabajos.

¿Qué te pasa cuando dicen sobre tus trabajos


que parecen “arte porno”? ¿Qué pasa con esa
palabra?

A mí me da risa porque yo no tengo nin-


gún prejuicio con el porno, pero yo no
creo que esto lo sea. Yo incluso dudo de

Homenaje a Duchamp
Acuarela y gouache, 2018
Sí, yo he tomado una imagen de una porque me costó mucho hacerlo, mu-
vagina del siglo XVI. Cuando me encon- chas pasadas en la prensa para lograr
tré con ese grabado me llamó mucho la esa intensidad. Y está la misma vagina
atención porque nunca había visto ese recreada, lo he manejado con el berceau
nivel de detalle. Entonces con esa ima- y le puse Ukiyo é.
gen hice muchísimos trabajos, tomé Yo a esto lo veo muy lejos de ser por-
fragmentos. Hice también una acuarela. no, porque esto tiene un trabajo de años.
Con Duchamp y con “El origen del mun- Esto primero fue dibujo, después agua-
do” de Courbet. fuerte, después barniz blando, –que
Homenaje a Duchamp. Citas gráficas: es algo que ya no se usa porque es muy
Gustav Courbet, el Origen del mundo. poco ecológico. Entonces hay toda una
Estampas del mundo flotante, xilogra- serie de elementos geográficos, yo no le
fías Ukiyo é, de algún maestro graba- puedo decir pornográfico.
dor japonés del siglo XVII. Esos son los Es otra cosa.
calces para esto que yo llamé Homenaje a
Duchamp.
Lo curioso es que este tipo de estam-
pas japonesas circularon libremente en
una época, hasta que hubo un gobierno
que las empezó a reprimir por eróticas,
supongo que también habrá habido una
interpretación pornográfica. Pero tam-
bién había una exageración de los ta-
maños, los hombres tenían unos penes
enormes, una cosa muy del cómic, ese
trabajo tan gracioso con los tamaños de
los orientales.

Y con Georgia O’keeffe, ¿qué te pasó? ¿Por


qué te resonó su trabajo para hacer tu propia
obra “Homenaje a Georgia O’keeffe”?

Hace muchos años me hablaron de ella


y me interesó su obra porque también
trabajaba con flores y con huesos de
animales. Algo que yo vengo haciendo
hace tiempo con un hueso pelviano de
vaca. Ella era una pintora feminista nor- Monograma con las iniciales
teamericana espectacular. En esa obra del nombre de la artista.
se me armó una paleta interesante, con Aguafuerte sobre zinc, calado,
los rosas y dorados. Diría que es “grave” 1978
El sol todo lo [Link] la serie Carmina Burana
Agua fuerte, punta seca, agua tinta, calado, 1989
Con la primavera. La verdadera alegre paz. De la serie Carmina Burana
Agua fuerte, punta seca, agua tinta, calado, 1989
He aquí lo grato. De la serie Carmina Burana
Agua fuerte, punta seca, agua tinta, calado, 1989
Filacterias. De la serie Carmina Burana
Agua fuerte, punta seca, agua tinta, calado, 1989
Diálogos. De la serie Carmina Burana
Agua fuerte, punta seca, agua tinta, calado, 1989
Recuerdos de provincia. Capítulo Las palmas
Aguafuerte, barniz blando y calado, circa 1989
Naturaleza muerta: diversos tipos de frutos
Aguafuerte, punta seca, 1982
Naturaleza muerta
Aguafuerte, punta seca, 1983
Naturaleza muerta. Homenaje a G. Flegel
Aguafuerte, 1982
Naturaleza muerta. Homenaje a G. Flegel
Aguafuerte, 1982 (matriz)
Sin título Sin título
Técnica mixta, 1972 Técnica mixta, 1972
Sin título Sin título
Técnica mixta, 1972 Técnica mixta, 1972
Araña Diadema americana; homenaje al jesuita Termeyer
Aguafuerte, punta seca, 1989
Pescado III
Aguafuerte, 1980
Pescado I y caracol
Técnica mixta 1975
Naturaleza muerta
Aguafuerte, punta seca, 1991
Pescado
Agua fuerte,
técnica mixta
1985
Serie Los Pescados
circa 1981-1985 (matriz)
Serie Los Pescados
circa 1981-1985 (detalle de matrices)
Naturaleza muerta
Aguafuerte, aguatinta y mezzotinta, 1994
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Xilografía a la testa, 1999
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Xilografía a la testa, 1999
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Xilografía a la testa, 1999
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca, agua tinta, 1999
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca, 1999
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca, agua tinta. Segunda etapa, 2006-2007
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca, agua tinta. Segunda etapa, 2006-2007
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca, agua tinta. Segunda etapa, 2006-2007
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca, agua tinta. Segunda etapa, 2006-2007
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca. Segunda etapa, 2006-2007
De la serie Impedimentos para el matrimonio
Aguafuerte, punta seca. Segunda etapa, 2006-2007
Los caminadores de Ob caenum
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Los caminadores de Ob caenum
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Impedimentos para el matrimonio
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Impedimentos para el matrimonio
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Impedimentos para el matrimonio
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Impedimentos para el matrimonio
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Impedimentos para el matrimonio
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Impedimentos para el matrimonio
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018

Cabeza de Anita
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Detalle de Cintura pelviana de vaca
Acuarela (desplazamiento del grabado), 2018
Cintura pelviana de vaca,
Punta seca, 2021
Homenaje a Duchamp
Acuarela y gouache, 2018
La dehiscencia de los disidentes
Punta seca y calado , 2019
Guirnalda para Georgia O’Keefe
Agua fuerte, agua tinta, punta seca, 2021
Aparatos estampados
Punta seca, 2021
Juego de transfiguraciones
Punta seca, 2021
Guirnalda para el beso de Manuel Puig (parte de un tríptico)
Punta seca, 2022
Desde Manuel Puig. Diversidades entre dehiscencias e indehiscencias (parte de tríptico)
Punta seca y calado, 2022
Grabó Adela Cortínez
un perfil sobre la artista
de Ansilta Grizas
Hay cosas en este mundo que me hacen acordar a la Adela:
La palabra matriz, el dibujo de las nervaduras de una hoja,
un jardín de crasas y suculentas con sus nombrecitos en cada maceta.
El dibujo, preciso, de una flor.
La sensualidad en la naturaleza.
Unos lentes de marco grueso y vidrio ahumado.
El rastro. El rastro en una pared de una enredadera sin hojas en otoño.
Un set de gubias afiladas.
El olor del taller en la escuela de arte. La textura del algodón
que poníamos sobre los papeles en la prensa.
La palabra huella, palimpsesto, grabado.

Las obras de Adela Cortínez capturan el paso de las cosas en el mundo, su rastro. Ésta es la huella
de las hojas, el negativo del espacio que ocupamos, el hueco que la gubia dejó en la matriz. El rastro
de la tinta en el papel.

Es que a la Adela –así me gusta nombrarla, con el artículo escoltando su nombre, porque así la
conocemos quienes fuimos sus alumnxs– le interesa sobre todo la huella. Así cuando me habla de
su casa, me cuenta que su familia habita esas tierras hace doscientos años, me cuenta cómo fue
que llegaron allí, por San Luis y las indiadas, que esa tierra era grande y su padre la dividió. Que allí
mismo vivieron sus padres y los padres de éstos, y que ahora viven su hijo y sus nietos.
Cuando habla de aquella maestra que le enseñó sobre los colores, la nombra con nombre y
apellido, que era hija de tal, o casada con tal otro, que vivían en tal calle y así. Un enjambre de
nombres propios que delimitan el recorrido que hace en su mente para hablar de los demás. Es que
así también se hace en las ciudades chicas, donde seguro unx conoce a alguien que otrx también
conoce. Por eso a la Adela no se le caen solo nombres y apellidos y es que eso es también, y sobre
todo, hablar de las raíces.
“¿Cómo es que su papá sabe el nombre de mis abuelxs, niña?” Fue lo que Polo le dijo cuando
ella le comentó que su padre lo conocía. “Y ahí nos dimos cuenta que éramos medio parientes,
compartimos un apellido”.
Las huellas, el rastro, las derivas

Dicen que “El grabado es hilvanar un signo”, por eso cuando tuvo que pasar la pandemia por el
covid-19 encerrada en su casa, Adela se contactó con un genealogista y ahí empezó a trabajar. Se
interesó por ese movimiento, ese gesto de ir siguiendo un hilván, el de los datos que se enlazan y
entrelazan con otrxs y forman ahí un sistema. Un sistema que es la propia historia.

Sobre su propia historia la Adela también cuenta que su papá era agricultor, que desde ahí viene su
interés por las plantas, desde siempre, desde que era chica. Porque el trabajo que hay que hacer en
el campo, el surcar, el romper, marcar, herir, son las mismas acciones que se hacen cuando se graba.
Por eso graba y también tiene un jardín.

En el jardín la Adela señala su colección de cactus y crasas y dice: “Acá está mi escritura con las
macetitas”. Como si no hubiera manera de hacer que no sea desplazándose como un signo. Y esto,
precisamente estos momentos, son los que me dejan ver que estoy ante un artista total. Donde
no hay distancia entre el arte y el hacer, donde todo se une, donde el arte se torna una manera de
habitar, de leer el lugar en el que estamos.
“De algunas me acuerdo sus nombres, y faltan algunos carteles porque mi nieto más chiquito se
dedicó un tiempo a sacárselos o se los comían las perritas.” En cada planta hay un cartel plástico que
la nombra con su nombre científico. Crassulaceae, Aeonium, Duvalia, Orostachys, Oscularia.
Explica que la diferencia entre las crasas y los cactus es que las primeras no tienen espinas,
pero que ambas son suculentas, eso es lo que organiza su colección. “Todas conservan agua, son
para el desierto”.

La Adela pasea por su jardín y nombra, nombra todo, de dónde vienen, cuándo florecen, cómo es
la flor, dónde lo consiguió. Su perra corre al lado y se enreda a sus pies y ella sigue, se enfunda en
un chal color magenta y nos lleva hasta el estanque y nos habla de los papiros y los kalanchoes, las
enredaderas, las plantas tropicales que no son parásitos. Y cuando la perra ladra a los gatos, la Adela
le grita “Calathea váyase”. Y señala el cañaveral y nombra los tipos de cañas que hay y el muro espeso
que se armó. Caña de la India, Caña Tacuara, Caña de bambú.
Y señala cada árbol por la edad de sus hijxs.
Y me cuenta del jardín, adentro del jardín, ese que es como un laberinto de rosas. Un jardín
salvaje.
“Eduardo Peñafort me dijo que este jardín es un jardín inglés, y es muy interesante porque él
habla de la diferencia entre lo ordenado y prolijo del jardín francés y lo más caótico y libre del inglés.
El nuestro es más un jardín inglés, más salvaje, aunque ordenado”.
Su escritura con las plantas, también arma un sistema. Un conjunto exótico de plantas elegido por
gusto, conveniencia, similitudes y contrarios, complementos y polaridades. Un jardín es también
una hoja en blanco sobre la que se dibuja. Un espacio vivo que se mantiene, se recorta, se delimita y
se cuida. Una mano que guía el trazo de los caminos que esas plantas van a seguir, como el grabado,
que es hilvanar un signo.

Adela es una mujer que habita en el Arte, en el arte con mayúscula, pero que no se aleja del oficio.
Incluso dice que a sus obras prefiere llamarlos “trabajos de grabado”, para alejarse de lo aurático de
la denominación. Así, al pensarlo puramente como un oficio, una labor, la acción se vuelve –valga
la paradoja– más terrenal y le permite a ella esa libertad que se nota en su obra.
Sin grandes títulos que la obliguen a pensarse en el hacer, la Adela sigue disfrutando de su oficio
porque es todavía un juego donde se mueve a su gusto. En donde se permite cortar y recortar,
armar y desarmar, pasar por la prensa un papel tantas veces como sea necesario. Es un juego
en donde no tiene miedo de exagerar, fallar o intentar mil veces, porque eso es justamente lo que
permite el grabado, intentarlo las veces que sea necesario.

Cuando se la escucha hablar sobre sus procesos, y esto supongo que tiene que ver con la impor-
tancia de seguir pensándose como una artesana, es como si hablara sobre su propio cuerpo. Es un
oficio que se encarnó en ella y no cabe posibilidad en el mundo de pensarse de otro modo. Incluso
su tos, ese romadizo que ella nombra, la interrumpe en su discurso y cuando termina me dice
“disculpame, esta es la faringitis crónica que tengo” y ahí me cuenta “Tuve tres intoxicaciones por el
uso de los ácidos en el grabado. Era muy descuidada con el ácido clorhídrico, si hasta metíamos las
manos directamente. Eso ya no se hace, ni se usa más, incluso está prohibida la venta. El grabado
ahora es todo ecológico”

Me interesa preguntarle a la Adela cómo es que produce, si siempre trabajó así, si lleva diarios del
proceso, un registro y ella me habla de la cocina. “la cocina de la cocina” me dice, que le interesa eso.
Cómo se llega adónde se llega, como si fuera más importante el camino que el final.
La búsqueda constante

“Yo siempre trabajé en mi casa, no tengo taller, en una época teníamos un taller al lado de la
casa, pero ahí estaba Polo, yo era más de sentarme acá, en la mesa del comedor con los libros.”
Adela habla de la “cocina del grabado” como ese proceso previo al grabado. Ese proceso que
empieza por pensar, “yo pienso mucho antes de hacer”, e insiste “he dedicado mucho tiempo a
pensar qué voy hacer” dice como si no pudiera despegar el hacer de toda cocina previa. Mirar
libros en la mesa de su casa. Antes copiar, calcar, re-crear. Después fotografiar. Mirar ensayar
recrear, todos esos verbos en infinitivo del hacer que suceden en esa cocina de su casa. Que hoy
es una gran mesa de madera maciza, pero que antes, “Cuando los niños eran chicos y vivíamos
en un departamentito en el barrio San Martín” era otra, más pequeña, pero la misma mesa de
su cocina.
Pienso en esas tablas y sus marcas y veo la mesa de la obra de Grippo, “en esta mesa se comió,
se hicieron los deberes…”. En la mesa de la casa de la Adela, se comió, se hicieron los deberes, se
dibujó y se grabó. Hubo una familia alrededor con hijos que dejaron sus marcas en la mesa y en
la obra también. Adela me muestra que ahí, esa marca que se ve ahí, ese dibujito, ese garabato lo
hizo su hijo Conrado cuando era chiquito “con unas gubias importadas muy hermosas”. Y que en
el otro mural que hoy está en el Museo Tornambé, su primer mural, ahí también hay unos dibujos
de Guadalupe, su hija, cuando era pequeña.
Es que esa cocina del grabado de Adela no sucedía en un espacio inerte y sagrado, inmune
de niños y de vida familiar, sino que sucedía en la misma mesa donde se hacían los deberes. En
la misma que vio crecer a su familia y en la misma mesa que hoy, instalada en el centro de su
comedor, con una lámpara preciosa que su hijo Conrado le regaló y donde puede enchufar su
grabador eléctrico, prepara sus “rompecabezas”. Que después pasa por la presa con la ayuda de
su nieto, Robustiano, de 20 años, que también ayuda en este proceso de la cocina, la familia, la
vida y el arte.

La Adela dice que una de las cosas que permite el grabado es la multiplicidad, que permite sacar
copias para dar con una mejor.
Es que en el grabado la materia sí importa. Como en la pintura o en el dibujo, hay textu-
ras, relieves, marcas, desgastes, transparencias que una mera reproducción, o una foto, olvida
o aplana.
Los grabados de la Adela son un collage en donde entra la Historia. Entran obras anteriores
de ella, de hace muchos años, y también obras de Polo. En un espacio donde todo empieza a
dialogar entre sí.

En uno de sus últimos trabajos noto que su nombre está grabado también en letras grandes, y no
a un costado, abajo en la obra se lee “Grabó Adela Cortínez”, le pregunto por esto y ella me dice
“Es algo que ya he usado antiguamente. Es un efecto de meterme yo en el grabado”.
Entonces todo lo que pienso sobre su sistema toma la forma de una cinta de moebius, un esque-
ma cíclico que con el paso del tiempo se renueva y en donde la energía de toda su historia no deja
de circular. En su obra conviven sus trabajos de años atrás, los dibujos de Polo, esa reproducción
que encontró en un libro de zoología que heredó de su madre, el gesto en el barniz de sus hijos
pequeños y la fuerza de su nieto que corre la prensa hoy.
Como si ese sistema de producir fuera una cosmovisión de la vida misma y en donde hay
algo de nunca acabar, porque siempre se puede volver sobre eso que se hizo: copiar, re cortar, pegar,
acomodar, grabar. Lo que me hace pensar que trabajar así también deja a lx artista en un lugar
diferente respecto a su obra, que no tiene que ver con insatisfacción, sino con siempre correr el
límite de su búsqueda un poco más.
Y eso precisamente, lo del límite y la búsqueda constante es algo que habla de la Adela. Una
artista apasionadamente curiosa, que a partir de ese interés por las cosas, es que produce en un
sistema propio que nunca se agota y que atraviesa tanto su obra, como su vida entera…
Acerca de Adela Cortínez:
Nació en San Juan en 1943. Profesora en Artes Plásticas, graba-
dora, discípula de Nello Raffo y de Luis Quesada. Fue titular de
la cátedra de Grabado e Impresión del Departamento de Artes
Visuales. Cursó la maestría en Artes Visuales dictada por acadé-
micos de la Universidad de Chile en F.F.H.A.
Participa en exposiciones colectivas en la provincia y fue invitada
a exponer en Arte de Cuyo, [Link], 1999; 1° Bienal Argentina
de Gráfica Latinoamericana, Museo Nacional del Grabado, 2000;
Incomodidad Compartida San Juan, Fondo Nacional de las Artes,
2008; La vuelta al país en 80 grabadores, Academia Nacional de Be-
llas Artes, C. C. Borges, 2010; entre otras.
Acerca de Ansilta Grizas:
Nació en San Juan en 1987. Es licenciada en Artes Visuales (unsj)
y magíster en Escritura creativa (untref). Escritora y docente.
En el año 2012 participó de la Residencia para artistas en la An-
tártida, a partir de esa experiencia editó el libro de fotografías
Diario de navegación. En 2021 publicó la novela Un temporal por
editorial Entropía, también publicada en Chile por Ediciones
Bastante. En 2022 publicó su segunda novela por Editorial Cu-
mulus Nimbus, Río de lava.
También forma parte del colectivo Una Isla con el que realizan
performances de lectura en distintos espacios culturales de Bue-
nos Aires.

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