DOS LECCIONES PARA LA VIDA
¿Qué pasaría si supieras que te han depositado 86,400 dólares en una cuenta?
Seguramente, estaríamos muy agradecidos y trataríamos de administrarlos muy bien.
Dios nos ha dado esa cantidad este día, nos ha dado 86,400 segundos lo cual equivalen a 24 horas
del día.
NO importa si eres rico o pobre, alto o bajo, Dios ha sido justo y fiel con todos. En palabras sencillas
Dios, nos ha dado tiempo por igual a cada uno.
Leamos Eclesiastés 3:1-15
3 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. 2 Tiempo de nacer, y
tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; 3 tiempo de matar, y tiempo de
curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; 4 tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y
tiempo de bailar; 5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo
de abstenerse de abrazar; 6 tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de
desechar; 7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; 8 tiempo de amar,
y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
9
¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? 10 Yo he visto el trabajo que Dios ha
dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. 11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha
puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios
desde el principio hasta el fin. 12 Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer
bien en su vida; 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda
su labor. 14 He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de
ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. 15 Aquello que fue, ya es; y
lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó. Eclesiastés 3:1-15
Este pasaje nos muestra 2 lecciones para la vida:
Primera Lección: “ADMINISTRA SABIAMENTE TU TIEMPO” (Eclesiastés 3:1-8)
El maestro/predicador (Eclesiastés) nos dice que hay un tiempo para todo en esta vida.
La vida del ser humano está compuesta de penas y alegrías, de triunfos y fracasos, de trabajos y
reposos.
Obtener triunfos sin fracasos haría del ser humano un pequeño dios; padecer fracasos sin ningún
triunfo de la vida sería una miseria infinita. Lo que caracteriza el trabajo del hombre es un continuo
hacer y deshacer lo hecho, cada cosa a su tiempo.
Como esos tiempos los fija Dios, para el Predicador la sabiduría del hombre consiste en ponerse en
sintonía con Dios para saber qué hacer en cada caso. Dios lo ha dispuesto todo, lo bueno y lo malo, el
hacer esto y el hacer aquello, cada tarea tiene su tiempo propicio, cada experiencia humana su razón
de ser.
El hombre, como ser relativo, se encuentra también ante tareas relativas; NINGÚN MOMENTO ES
ABSOLUTO, ¡ABSOLUTO ES SOLAMENTE DIOS! Esto es lo que nos dice el Predicador.
El autor del libro anima a sus lectores a poder afrontar cada momento de la vida de la manera
correcta:
- “En el día del bien, goza del bien; y en el día del mal, considera que Dios hizo tanto lo uno como
lo otro...” (Eclesiastés 7:14).
En otras palabras, el autor nos dice: “si Hoy es tiempo de reír, hay que hacerlo con gratitud a Dios;
pero si mañana es tiempo de llorar, lloraremos con esperanza en Dios.”
Hay dos maneras de enfrentarnos con esta realidad de la vida que el Predicador nos presenta: con FE
o SIN fe.
¿Cómo consideras que estas enfrentando la vida? ¿Con Fe o sin fe?
- Dos pasajes bíblicos que deberíamos practicar:
Efesios 5:16, “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”.
Colosenses 4:5, “andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo”.
Segunda Lección: “DIOS ESTÁ EN CONTROL” (Eclesiastés 3:9-15)
Los versículos 9 hasta el 15 hablan de un gran tema que se toca una y otra vez a lo largo del libro:
“DIOS ESTÁ EN CONTROL DE TODO”, inclusive de nuestro tiempo. Entender esto nos ayudará a vivir
la vida de manera tranquila, sin sobresaltos
¿Por qué temer si Él está a cargo de nuestra vida?
¿Qué es lo que temes y piensas que Dios ha perdido el control?
Si bien la vida está en manos de Dios ésta puede modificarse si nosotros modificamos nuestros
hábitos, pero hay cosas que por más que queramos ––oremos, declaremos o hagamos––,
sencillamente no cambiarán porque Él, en su soberana voluntad, así lo ha determinado. Aceptar esto
es comprender nuestro puesto en la creación, somos seres humanos, NO dioses. Por tanto, entender
que hay cosas que jamás cambiaran no debe ser motivo de frustración, sino de descanso porque a fin
de cuentas…, ¡DIOS ESTÁ EN CONTROL!
Reflexiona: Administrar sabiamente nuestro tiempo y creer que Dios está en control nos ayudará a
vivir más felices, más relajados, sin estrés; caminaremos por la vida “livianitos” porque la carga del
tiempo y del control han sido diferidas a Dios.
Ora:
- Dándole gracias a Dios por la vida, por este día, por aquellas cosas que pudiste disfrutar y las
que quizá fueron dolorosas para ti. ¡Agradécele de todo tu corazón!
- Pídele a Dios que te ayuda a poder administrar muy bien el tiempo que él te permite tener