Historia militar de Puerto Rico
Historia militar de Puerto Rico
2.- EL CONFLICTO 7
11.- RECOMPENSAS 79
EPÍLOGO 95
1
1.- LOS ORÍGENES
La isla de Puerto Rico con las isletas de Culebra, Vieques, Caja de Muerto, Mona,
Monito, Desecheo e islotes menores próximos a su costa, pertenecían a España
desde que el 16 de noviembre de 1.493 Cristóbal Colón descubriera la isla que los
indígenas denominaban Borinquén. Colón desembarcó el día 19 en la costa oriental
de la isla (cerca de la actual ciudad Mayagüez) y la abandonó el 22 de noviembre
después de haber fundado un pequeño lugar con el nombre de San Juan Bautista.
En 1.508 Juan Ponce de León pidió permiso al Teniente Gobernador de La
Española, para armar una carabela con la que reconocer e iniciar los asentamientos
en la isla. Ponce fue nombrado Gobernador de Puerto Rico en 1.510 y estableció en
la costa norte el primer asentamiento español permanente denominándolo
Caparra1, que se convertiría pasado el tiempo en un barrio de San Juan, la capital de
la isla.
Tras la colonización de la totalidad de la isla en 1.523, el rey Carlos I de España
ordenó la total libertad de los indios2 y que no se les asignase a encomienda3
alguna. Dado lo poco saludable del lugar de Caparra, mandó también, trasladar la
capital a un lugar más sano. Con el paso del tiempo en ese lugar se crearía el actual
San Juan.
Por su situación estratégica, la isla fue presa muy codiciada por las potencias
marítimas de aquella época, por lo que en 1.540 se finalizó la fortaleza inicial
llamándola “La Fortaleza”, nombre que se mantuvo durante la presencia española
en la isla.
Para la defensa de la capital se trazaron las plantas de los Castillos de San Felipe
del Morro y Santo Domingo, dotándoles de una guarnición permanente de
soldados y artillería.
1
En 1.898 aquel lugar de Caparra, era un barrio de de San Juan que se conocía con el nombre de
Pueblo Viejo.
2
Los indios boriqueños eran de color cobrizo, corpulentos, aunque no muy altos, de nariz algo
chata, frente angosta, cabello largo negro y recio e imberbes.
3
La encomienda fue la institución principal de la colonización española en América. Permitía que se
señalase a un colonizador un grupo de indios para que se aprovechara del trabajo de todos ellos, a
los que posteriormente se les imponía una tributación tasada por la autoridad. Como contrapartida,
el encomendero, persona a la que se le había concedido la encomienda, tenía la obligación de
procurar y costear la instrucción cristiana de los indios.
2
guarnición y estaba artillada con 72 piezas de bronce de diversos calibres 4, con las
que se constituyó una batería de 32 piezas en el Morro, distribuyéndose las demás
entre los distintos baluartes. Iniciado el ataque inglés a la Plaza, los certeros fuegos
de nuestros artilleros, especialmente la batería de Santa Elena, provocaron fuertes
pérdidas a los ingleses. La escuadra inglesa sin haber conseguido su objetivo el 25
de ese mismo mes hubo de zarpar abandonando sus pretensiones.
Tres años más tarde, de nuevo los ingleses volvieron sobre Puerto Rico con una
escuadra al mando del Conde Cumberland, que consiguió tomar la ciudad. Una
terrible epidemia les obligó a reembarcar, no sin incendiar antes la ciudad, robar y
asesinar a gran número de sus habitantes.
El 24 de septiembre de 1.625, fueron los holandeses los que con una potente
escuadra, con 17 naves y 2.500 soldados al mando del general Balduino Henrico,
desembarcaron en la isla y ocuparon la capital. El gobernador español D. Juan de
Haro se encerró en el Morro con trescientos hombres y resistió heroicamente
4
Las piezas estaban servidas por 100 artilleros.
5
Fortificación de San Juan de Puerto Rico en 1.598. Cámara Alicia. Fortificación y ciudad en los reinos
de Felipe ii editorial Nerea 1998 Ministerio de Defensa pág. 187
3
durante 39 días. La lucha continuó sin tregua y con gran ferocidad hasta la derrota
de los holandeses que se retiraron de la isla el 1º de noviembre con enormes
pérdidas en hombres y bagajes.
Durante todo el siglo XVII, bucaneros y filibusteros mantuvieron en continua
alarma a la isla cuya guarnición supo siempre defenderse y mantener la isla fuera
del alcance de aquellos.
En 1.678 los ingleses al mando del Conde Estren con 22 buques intimaron, una
vez más, la rendición de la capital y cuando se preparaban para desembarcar
sobrevino un furioso huracán que destrozó sus naves y los que no se ahogaron
fueron hechos prisioneros. En 1.702, desembarcaron en la costa norte (en las
proximidades de la actual ciudad de Arecibo) al oeste de la capital, donde fueron
repelidos por el capitán Correa que los arroyó y persiguió con sus caballos dentro
del mar, alanceando a los que se encontraban a bordo de las lanchas y
apoderándose de una de éstas. Los ingleses vencidos fueron obligados a
reembarcar y retirarse.
Con el advenimiento de la Dinastía Borbónica a España, Puerto Rico, debido a su
excelente situación estratégica a la entrada del Caribe, se convirtió en uno de los
primeros puertos autorizados para el comercio libre
6
Al pie de los cañones. La Artillería española. Pág. 249
4
Los ingleses no cesaron en su obsesión por ocupar la isla y en 1.743
desembarcaron, en la costa sur (actual ciudad de Ponce), nuevamente sin éxito.
5
“Puerto Rico se ha distinguido en todo tiempo por su afecto a la madre patria.
Los bravos puertorriqueños nunca han olvidado su origen; siempre fueron buenos
españoles y jamás renegaron de su sangre y de su raza. Ni consiguieron los
dominicanos atraerlos a la rebelión cuando los de aquella isla proclamaron la
independencia en 1.821, ni prosperó en 1.838 la conjura que tramaron dos
sargentos del regimiento de Granada, ni tuvo consecuencia la insurrección que
estalló en Lares en 1.868, promovida por elementos extraños a nuestra nación y a
nuestra raza. Así, Puerto Rico, bajo la bandera española, libre de díscolos que hayan
perturbado la paz interior, ha visto aumentar su población y su riqueza como
ninguna otra tierra de la América española.”
La capital de la isla San Juan, tenía una población de cerca de 32.000 habitantes
y sus ciudades más importantes Ponce y Mayagüez 27.000 y 15.000
respectivamente. Una carretera unía la capital con Ponce cruzando la isla de norte a
sur, y también estaban unidos por carretera los principales centros de población
citados y poblaciones próximas. Los ferrocarriles de la isla enlazaban, San Juan con
Isabela recorriendo la costa norte y Mayagüez con Ponce pasando por Yauco en el
sur. El punto más alto de la isla se situaba en el noroeste, denominado El Toro de
1.074 metros de altitud. Puerto Rico esta cruzada por numerosos cursos de agua
10
En 1.885, según “La tierra y el hombre” de Federico Hellweald, Tomo 1º pág. 157, la población de
la isla era de 754.000 habitantes y indicaba que Puerto Rico estaba totalmente colonizado y los
negros son libres. “San Juan de Puerto Rico, la capital de la isla, está situada en una pequeña isla
formada en la costa septentrional por el canal de San Antonio, que se atraviesa por un puente. Está
defendida por el Castillo del Morro y por los de la Puntilla y San Cristóbal.”
11
La esclavitud en Puerto Rico inició su derogación, por Decreto del 15 de octubre de 1.868, en el
que se declararon hombres libres a todos los nacidos de mujer esclava a partir del 17 de septiembre,
fecha de la Revolución del 68 “La Gloriosa”. La Ley de 4 de julio de 1.870, conocida como “ley de
vientres libres o ley Moret”, declaró hombres libres a los esclavos que: por cualquier causa fueran
propiedad del Estado o estuvieran bajo su protección a título de emancipados; a todos los esclavos
mayores de 60 años y los que hubieran formado parte del ejército o de alguna manera auxiliado a las
tropas durante las sublevaciones independentistas de 1.868. En 1.880 por R.D. del 13 de febrero, se
crea el Patronato, por el que los libertos quedaban hasta la edad de 18 años bajo la tutela de los
dueños de sus madres, que estaban obligados a mantenerlos y enseñarles un oficio, pudiéndose
beneficiar de su trabajo sin retribución alguna. Esta figura del Patronato fue derogada en por R.D. de
7 de octubre de 1.886. En Puerto Rico quedó así borrado todo vestigio de esclavitud.
6
2.- EL CONFLICTO
Al inicio de 1.898, la española Puerto Rico, la isla verde del Caribe, era un lugar
tranquilo y sin grandes problemas sociales, a pesar de la importante crisis
económica que soportaba consecuencia de la disminución de las importaciones de
productos alimenticios básicos12 procedentes de los Estados Unidos, y las tensiones
provocadas por la guerra en Cuba.
12
El bacalao y harinas de cereales.
13
El Decreto de Autonomía de Puerto Rico, fue firmado el 25 de noviembre de 1.897 por la Reina
Regente de España, María Cristina de Habsburgo. El 26 publicaba la Gaceta de Madrid el texto de la
nueva Constitución puertorriqueña en la que el poder central solo se reservaba las relaciones
internacionales y el Ejército. El cuerpo legislativo de la Isla por una Cámara de Representantes de 32
miembros, elegidos por sufragio universal y un Consejo de Administración de 15 miembros de los
que 8 debían ser puertorriqueños. Esta autonomía real fue para los isleños la culminación du un
proceso ampliamente deseado. A partir de este momento el autonomismo fue la fuerza de
resistencia frente a los que deseaban incondicionalmente el Gobierno de España en la isla, como
única opción.
7
La Isla, aunque disfrutaba de su paz, vivía temerosa de que su condición de
“apéndice” de Cuba en la política general de España en las Antillas, le llevara a ser
devorada por el fuego de las pasiones y la consiguiente guerra fratricida que
consumía la isla vecina, no permitiéndole recibir las generosas compensaciones que
su manifiesta lealtad le hacían acreedora 14. La mayor parte de su población no
podía suponer que antes de finalizar el año cambiaría su futuro como consecuencia
de la soterrada y ambiciosa política imperialista norteamericana.
Por otra parte, el valor estratégico de Puerto Rico, como punto geográfico básico
para el control del Mar de la Antillas, hizo que la idea de conquista formara parte
prioritaria en las ideas imperialistas de Estados Unidos.
14
Rafael María de Labra, político abolicionista, en 1.870 refiriéndose a la política seguida con Puerto
Rico decía: “Se pretende que la isla tranquila y pacífica ajuste su paso al andar temeroso y
sobresaltado de la otra (Cuba), devorada por el fuego de las pasiones, maltrecha en una larga y
sangrienta lucha, recelosa de su porvenir y amenazada una vez terminada la lucha”
15
Este apoyo a la emancipación para “golpear” a nuestro enemigo la Gran Bretaña, con el tiempo se
volvería en contra de nuestros intereses al marcar el camino de la independencia a nuestras
posesiones americanas.
16
El teniente coronel Basilio Augustin y Dávila, partió al mando de una columna en persecución de
los insurrectos, que fueron derrotados y hechos prisioneros. El teniente coronel fue condecorado
con la Encomienda de Isabel la Católica, que le fue permutada posteriormente por el grado de
coronel. En 1.898 fue Capitán General de Filipinas.
17
En el poblado de Ciales en abril de 1.870 se produjo una conspiración independentista como
continuación del Grito de Lares. En agosto de 1.898 tuvo lugar un ataque español a una partida
sediciosa puertorriqueña por la que fueron condecorados el 1º teniente de la Guardia Civil Pedro
Ledesma Saldaña, nueve guardias y ocho clases y soldados del Batallón Expedicionario Provisional nº
4.
8
La grave crisis económica, ya comentada, creó malestar entre la población más
afectada, siempre los más débiles, dando lugar a asaltos y robos que intentaba
solucionar el gobierno autónomo con la acción de la Guardia Civil. El más grave de
los incidentes se produjo en Arroyo, pueblo próximo a Guayama, en el mes de
agosto de 1.895 y del que dio cuenta al Gobierno el General José Gamir,
Gobernador General de la isla en los términos siguientes:
“el país de la fidelidad y de la adhesión y del amor a la Madre Patria. Jamás allí
podrán hallar calor alguno ni la sospecha de traición, ni amago de protesta armada
contra España”.
18
Como luego veremos, Arroyo fue elegido para uno de los desembarcos de los americanos.
19
Ver el Apéndice Expediciones militares
9
tomaron parte en el levantamiento, menos dos individuos que pudieron embarcar
para el extranjero, restableciendo así la paz apenas turbada20.
La inmensa mayoría de la población de Puerto Rico no se unió a estos conatos
de alzarse en armas contra las autoridades españolas.
20
Para este hecho, quizá el primero de la guerra que se avecinaba, se movilizó: el Batallón de
Cazadores de la Patria nº 25 al mando de su teniente coronel Ernesto Rodrigo Oteiza; la Guardia Civil
al mando del teniente coronel Pedro Pérez Miquelini, con el capitán José Sánchez Candel al mando
de la fuerza montada; el 8º Batallón de Voluntarios al mando de su comandante Lucas Solivellas
Vicens y personal de comunicaciones. Todas las fuerzas estaban a las órdenes del coronel de
infantería Antonio del Rosal Vázquez. A 81 jefes, oficiales, clases y soldados se les concedió la Cruz
del Merito Militar con distintivo blanco en sus diversas modalidades, destacando el teniente coronel
y capitán de la Guardia Civil citados que obtuvieron la misma condecoración pero pensionada con el
10 por 100 del sueldo de su actual empleo hasta el ascenso inmediato. (D.O. nº 69/98).
21
Pocas semanas después del “Grito de Baire” el 24 de febrero de 1.895, treinta prohombres
puertorriqueños, liderados por Eugenio María Hostos, Julio J. Henna y Roberto H. Todd,
constituyeron la Sección. El 10 de marzo de 1.898 el Sr. Henna ofreció al senador Henry Cabot Lodge
su colaboración si los americanos decidían invadir Puerto Rico y el Sr. Todd, presidente del Club
separatista de Nueva York, informó al Comité de Guerra del gobierno americano, sobre los apoyos
que se podrían dar y la colaboración en la ocupación de la isla. El Sr. Hostos, sin embargo, se
desmarcó de sus correligionarios por el temor a que se arrancase la isla de las manos españolas para
caer en manos americanas. En acta del 2 de agosto de 1.898 se acordó la disolución del Partido
político.
22
El Gobierno autónomo actuaba con normalidad en la isla y no se preveía un levantamiento de la
población.
23
Prueba inequívoca del carácter imperialista que subyace en la declaración de guerra de Estados
Unidos a España.
10
3.- SITUACIÓN MILITAR EN LA ISLA.
11
No obstante, la R.O.C. de 4 de abril de 1.895 ( C.L. nº 96), dio instrucciones para
organizar al pie de guerra los cuatro Batallones que guarnecen el Distrito de Puerto
Rico, con objeto de que marchen a formar parte del ejercito de operaciones de la
isla de Cuba. Estos batallones fueron:
Cada Batallón debía elevar a seis el número de sus compañías y a 900 hombres el
de su fuerza total. Una vez organizados estos batallones en la forma prevenida,
quedarán a disposición del Capitán General de Cuba, el cual, llegado el caso,
comunicará directamente al de Puerto Rico los puntos adonde respectivamente
deban dirigirse para su desembarco en aquella isla.
25
D. O. nº 69 del 28 de marzo de 1.895.
26
Este Batallón fue creado por R.D. de 25 de Mayo de 1.893 (C.L. nº178).
27
Ver el Apéndice Expediciones militares
28
D. O. nº 131 del 16 de junio de 1.895.
29
El Batallón de Cazadores de Valladolid y el de Alfonso XIII, fueron destinados al ejercito de
operaciones en Cuba por D.O nº 236 /1.895.
30
El Batallón Colón nº 23, había partido a Cuba el 5 de mayo de 1.895. Seguidamente lo hizo el
Batallón Valladolid nº21.
31
Datos del personal del ejército en la isla de Puerto Rico. Colección Legislativa. Diciembre de 1.897
Otros datos correspondientes a dicho año que incluyen parte de las expediciones llegadas de la
península dan un total de 357 jefes y oficiales, 42 asimilados, 7 capellanes y 6.862 de tropa.
12
Caballería: 3 oficiales y once de tropa.
Artillería: 31 oficiales y 700 artilleros.
Ingenieros: 7 oficiales.
Guardia Civil: 31 oficiales y 746 guardias.
Otros cuerpos: 38 oficiales (asimilados) y 21 soldados de
Sanidad.
Seis Capellanes militares.
Dos generales.
299 jefes, oficiales y asimilados.
Seis capellanes.
5.57532 clases de tropa
Hay que añadir las unidades de voluntarios que se formaron para la campaña con
unos efectivos entre 8.000 y 9.000 hombres
Ejercito Permanente
32
La Ley fijaba para Puerto Rico en el año económico de 1.896-97 un ejército permanente de 4.308
hombres (D.O. del 1º de julio de 1.896)
33
El Mayor General Luis E. González Vales. Director de la Academia Puertorriqueña de Historia
Militar, apunta que las fuerzas disponibles al comenzar la guerra eran de 8.200 hombres de la tropa
regular y 9.000 voluntarios.
34
Las defensas artilleras cubiertas por Batallón, estaban pobremente artilladas y los aprobados
proyectos de mejora se retrasaban indefinidamente. No se contaba con artillería de campaña e
inicialmente se sacaron del Parque cuatro piezas de bronce con las que se formó una batería
arrastrada por bueyes.
13
Batallón Principado de Asturias35
Compañía de Telégrafos.
Fuerzas de Voluntari15 Batallones
10 Guerrillas Montadas
35
Formado en 1.898 con tropas enviadas de la Península con destino a Cuba. El propio D.O. indica
que podría aumentarse su número si fuere necesario
36
En los años 1.998-99 y 1900, no se fijaron fuerzas concretas, quedando en “las que exigieran las
necesidades de la guerra”
14
4.- LA ACCION DEL REAL CUERPO DE ARTILLERÍA
37
Realmente la isla siempre contó con una deficiente artillería de plaza. En 1.882 el General
Gobernador Despujols, pretendió dotar de las eficientes piezas Krupp de 30,5 cm. para el artillado de
las defensas de San Juan. Por diversas circunstancias no pudo realizarse el proyecto y se artillaron
con cañones y obuses Ordoñez de menor calibre que no estuvieron listos hasta 1.896 como veremos
más adelante.
38
Las siglas reglamentarias empleadas para designar a las piezas de artillería, corresponden a:
C. cañón; O. obús; H. hierro; Ac. Acero; R. rayado; E. entubado; S. sunchado; Los calibres están dados
en centímetros.
39
La artillería de plaza o de sitio, denominación de la que posteriormente se denominó artillería de
costa, tenía en aquellos años un gran prestigio por los diseños realizados por el Coronel del Cuerpo
D. Salvador Díaz Ordoñez. Estas dos piezas de hierro (H), entubado (E) o sunchado (S), eran
modernas, especialmente diseñadas para la defensa de costa y con alcances de 10.000 metros y
8.500 respectivamente.
15
5.100 fusiles Máuser de 7 mm.
475 carabinas Máuser de 7 mm.
175 machetes modelo 81.
Los revólveres utilizados por los mandos, fueron los reglamentarios modelos de
Le Fauceaux y el Smith40.
Como complemento del artillado, y dado que la plaza no contaba con ello, se
presentó y fue aprobado por R.O. el proyecto para el servicio telemétrico cuyo
autor fue el ya citado Capitán Acha.
40
A este material de artillería hay que unir los materiales de Ingenieros, el material sanitario de menor volumen
y peso y el material de intendencia enviado por sus respectivos Cuerpos, todos ellos igualmente necesarios.
Entre el material de ingenieros destacan, el material óptico y de transmisiones .
41
Memorial de Artillería 1.898.
16
A primeros de mayo de 1.898, el Gobernador General D. Manuel Macías
Casado42 43, podía disponer de once baterías en servicio con cuarenta y tres piezas
de distintos calibres, los más modernos llegados de la Península y los antiguos
obuses de 21 cm. de avancarga de dotación en la isla. A pesar del esfuerzo artillero,
ya citado, no se disponía en estado operativo der medios telemétricos para la
adquisición de blancos móviles; la pólvora disponible no era la adecuada para
obtener el máximo alcance de los obuses y cañones, además el personal técnico de
artillería era muy escaso. La organización para el combate de la artillería de costa
quedó configurada en tres grupos de baterías como sigue:
Grupo de
Grupo de Baterías nº 1 Baterías nº
3
Grupo de
Baterías
nº 2
42
Había sido nombrado Gobernador General y Capitán General de Puerto Rico, el 17 de enero de
1.898 (D.O. nº 13/98), tomando posesión el 2 de febrero.
43
El continuo cambio de Gobernadores generales en la Isla parece al día de hoy inexplicable, ya
que, en el periodo 1.895 – 1.898, fueron los siguientes: el nº 137 gobernador general D. José Gamir
/1.895 – 96); el 138, con carácter interino, general D. Emilio March (1.896); el 139 general D. Sabas
Marín (1.896 – 98); el 140, con carácter interino, general D. Ricardo Ortega (1.898 en dos ocasiones)
El final de la presencia española le correspondió al general Ortega como veremos más adelante.
44
Estas instalaciones artilleras, disponían de polvorines y medios para el servicio de las piezas.
17
Batería de San Fernando.
Batería de Santa Elena.
Batería de San Agustín.
Batería de Santa Catalina
Batería de Escambrón
Batería de San Jerónimo
Batería de San Ramón
GRUPO Nº 1
45
Crónica de la Guerra Hispano Americana. Ángel Rivero 1.922. Biblioteca de la Academia de
Artillería
46
La guerra Hispano-americana: Puerto Rico y Filipinas. Severo Gómez Núñez. Pág. 58 - 61
18
Batería del Carmen con 2 C.H.E. de 15 cm.
Batería de San Antonio con 4 C.H.E. de 15 cm.
San Fernando con 4 O.H.S. de 21 cm.
Santa Elena con 2 C.H.S. de 15 cm.
San Agustín con 2 O.H.S. de 21cm. y 2 C.H.E. de 15 cm.
Santa Catalina con 1 C.H.E. de 15 cm.
GRUPO Nº 2
GRUPO Nº 3
19
A pesar del ímprobo trabajo artillero, las distintas baterías en su conjunto
adolecían de importantes limitaciones. Cabe destacar las siguientes:
20
5.- REFUERZOS MILITARES DE LA PENINSULA. EXPEDICIONES A LA ISLA.
LA PARTICIPACIÓN DE LA 3ª REGION MILITAR 47
47
En el Apéndice Primero se expresa al detalle cada una de las Expediciones.
21
6.- PREPARACION PARA LA GUERRA
La Plaza de San Juan, desde el conflicto con Alemania por las Islas Carolinas, los
viejos baluartes y castillos habían sufrido una serie de “añadidos, reformas y
remiendos”.
22
Cada Batallón de Infantería creó una guerrilla de 60 jinetes. La Artillería activó
cuatro cañones de bronce comprimido de 9 cm. Krupp almacenadas en el Parque de
Artillería, formando una batería arrastradas por bueyes y servidas por artilleros a
pie. La Compañía de Telégrafos actuó como compañía de zapadores en todo lo que
le fue posible. El Ejército dispuso de 7.580 hombres, 250 caballos y 8 piezas de
campaña.48
Infantería
48
La Guerra Hispano Americana. Barcos, cañones y fusiles. Severo Gómez. Madrid 1.899 Pág. 24
23
Además de las fuerzas regulares de infantería y artillería, San Juan contaba con
las siguientes fuerzas:
Guardia Civil.
Bomberos.
Primera línea.
49
La Guerra Hispano Americana. Puerto Rico y Filipinas. Severo Gómez. Madrid 1.899. Pág.91 - 96
50
La capitulación de la Isla, como veremos, impidió comprobar la eficacia de estas líneas defensivas.
24
Estaba compuesta por asentamientos artilleros y varios fuertes (San Jerónimo y
San Ramón). En el primero de ellos se ubicaba una compañía reducida del Batallón
Principado de Asturias.
Segunda línea.
Partía desde la estación telegráfica, cruzaba la carretera y terminaba en los
manglares de la bahía.
Tercera línea.
Estaba formada por un intrincado trazado de murallas, fosos y baluartes que
tienen su eje en el Castillo San Cristóbal.
Las fuerzas para la defensa de San Juan, con unos efectivos de cinco jefes, 58
oficiales y 1.348 soldados, ocuparían las líneas de defensa diseñadas. Para opción
más probable, de que la invasión se produjera por el área este de San Juan, a las
fuerzas de la ciudad se unirían las tropas de guarnición de las ciudades y pueblos
cercanos.
25
7.- COMBATES NAVALES, BLOQUEO Y BOMBARDEO DE SAN JUAN
26
La mayor atención en la Isla de Puerto Rico, habida cuenta de las complicaciones
internacionales que a la Nación había proporcionado la guerra de Cuba, fue sin
duda, como se ha dicho, el artillado de de la capital de la Isla San Juan.
El primer acto de guerra en Puerto Rico, tuvo lugar por la acción de la flota
yanqui, al mando del almirante Sampson, que merodeaba por las costas de la isla
buscando desesperadamente a la escuadra del Almirante Cervera, intentado
realizar el bloqueo del puerto, ya que, conocían que su destino era San Juan.
51
Había sido nombrado Gobernador General y Capitán General de Puerto Rico, el 17 de enero de
1.898 (D.O. nº 13/98), tomando posesión el 2 de febrero.
52
El continuo cambio de Gobernadores generales en la Isla parece al día de hoy inexplicable, ya que,
en el periodo 1.895 – 1.898, fueron los siguientes: el nº 137 gobernador general D. José Gamir /1.895
– 96); el 138, con carácter interino, general D. Emilio March (1.896); el 139 general D. Sabas Marín
(1.896 – 98); el 140, con carácter interino, general D. Ricardo Ortega (1.898 en dos ocasiones) El final
de la presencia española le correspondió al general Ortega como veremos más adelante.
53
Enviado desde la Península como refuerzo. Este cañón, diseñado por Ordoñez, podía atravesar a
una distancia de 2.000 metros una plancha de hierro forjado de 20 cm de espesor de las empleadas
en los buques de guerra. Su peso en batería era de 6.516 Kg. Lanzaba un proyectil de 42 kilos con
una carga explosiva de 26 Kg. Era en 1.885 una “pieza moderna”
54
Todas las láminas de piezas de artillería corresponden a la obra “Material de Artillería. Descripción
del reglamentario en España. Don Juan Govantes y Nieto. Comandante de Artillería. Madrid.
Imprenta y Litografía del Depósito de la Guerra 1.887
27
El crucero americano “Yale”55 provocó el primer incidente cuando se acercó a la
boca de la bahía y el crucero auxiliar “Alfonso XIII56” le obligó a retirarse.
El 10 de mayo, nuevamente el “Yale” merodeaba por las proximidades de la
bocana de la bahía sin llevar bandera alguna, lo que dio origen a dudas para
efectuar una descarga artillera. A las 12,30 horas y aunque estaba fuera de alcance,
la Batería de San Cristóbal le hizo un disparo con un cañón de hierro entubado
Ordoñez de 15 cm. modelo 1.88557.
55
La Escuadra americana estaba formada por el “Yale”, el “Saint Paul”, el “Saint Luis” y el
“Yossemite”. Todos los buques eran cruceros auxiliares
56
El trasatlántico, fue armado con 4 cañones de 12 cm. y dos de 9 cm. Convertido así en crucero
auxiliar.
57
El día 18 el buque americano “San Luis” cañoneo las baterías del Morro y Punta Gorda, sin causar
daños.
58
Durante la noche, sin ser vistos, se habían acercado a poco más de mil metros de las defensas
costeras, creyendo en su insensato orgullo que sorprenderían a las baterías de costa españolas .
59
Todas las fuerzas de la guarnición tenían su sector de defensa perfectamente estudiado y
designado, para repeler un posible forzamiento del puerto y el correspondiente desembarco
enemigo.
28
en hacerlo la de San Antonio, y a los doce minutos todas las baterías con sector de
tiro adecuado, habían contestado al fuego enemigo.
Durante las tres horas que duró el duelo artillero61entre la artillería española y la
artillería naval americana, la flota americana evolucionó en dos líneas de ataque
hasta que perseguida por los disparos de la plaza estuvo fuera del alcance de sus
piezas.
60
Este antiguo cañón montado en la Batería de Santa Elena, ya pertenecía a la reserva. Lanzaba un
proyectil de 28 Kg.
61
La eficacia artillera de las baterías españolas fue mucho mejor de lo que cabía esperar dadas las
características y deficiencias del material.
62
El número de disparos de la escuadra americana varía según las fuentes consultadas. Varios
centenares de proyectiles fueron disparados sin carga explosiva o/y sin espoleta. Fue una derrota sin
paliativos.
63
El artillero era José Aguilar Sierra
64
El 80 % de los proyectiles no estallaron por estar defectuosos o por estar mal preparados; el 20 %
de los disparos cayeron cortos (en el mar), el 60 % largos (lejos de las baterías).Sólo el 20 % dieron en
las baterías o cerca de ellas con los daños referidos. El objetivo principal era el Castillo del Morro
pero muchos disparos cayeron dentro de la ciudad, y otros en la bahía.
29
También alcanzaron algunos edificios militares, como el cuartel de Ballajá, y
provocaron incendios en la ciudad.
“por noticias traídas de Santo domingo por pasajeros de vapores extranjeros las
hacen subir a un número considerable, y si bien no sería cuerdo darles completo
crédito, parece tener ciertos visos de certeza la que al llegar a puerto en dicha isla
fueron enterrados, dos días después del bombardeo, cuatro oficiales y trece
marineros, debiendo ser uno de los primeros de elevada categoría, a juzgar por los
honores que se le tributaron”.
Al retirarse los americanos derrotados de la bahía de San Juan hacia la isla de
Saint Tomas, llevaban remolcado al crucero “New York” y en el horizonte se
observaron salvas con su bandera a media asta en una clara ceremonia fúnebre67.
65
Enviado desde la Península como refuerzo. Este obús, diseñado por Ordoñez, podía atravesar a
una distancia de 2.000 metros una plancha de hierro forjado de 16,03 cm de espesor de las
empleadas en los buques de guerra. Su peso era en batería era de 16.316 Kg. Lanzaba un proyectil de
140 kilos y el peso de la carga de proyección era de 18 Kg. Era desde 1.891 reglamentario.
66
Solo pudieron romper el fuego contra los americanos 15 piezas de las que defendían San Juan, al
no tener alcance o estar fuera de su sector de tiro todas las demás. Los cañones Ordoñez de 15 cm,
los obuses Ordoñez de 24 cm y los cañones sunchados de 21 cm. llevaron el peso de la acción
artillera.
30
Las bajas españolas numéricas fueron dos muertos y 40 heridos militares68.
El parte oficial del resultado del bombardeo yanqui del general Macías
evidenció lo bien y rápidamente que se organizó la defensa y el importante servicio
prestado por las Baterías de San Antonio, San Cristóbal, la Princesa y el Morro y el
buen comportamiento del Batallón de Artillería de Plaza nº 1269.
67
El Capitán norteamericano Stang comento la batalla de la siguiente manera:
“Los fuertes de San Juan de Puerto Rico, estaban débilmente artillados, hasta el punto de que los
cañones no eran capaces de perforar las gruesas corazas de los barcos; no tenían ningún cañón de
tiro rápido. El armamento de los fuertes resultaba muy inferior al de los buques que bombardeaban.
Las baterías, eran en su mayoría de piedra, sobre las cual los cañones modernos de la marina
americana hubieran podido producir grandes estragos. No fue así; el efecto del tiro se redujo a un
solo cañón puesto fuera de servicio y a un artillero muerto. Ninguno o muy escaso efecto produjeron
los proyectiles sobre las baterías. En la ciudad, situada detrás de ellas, resultaron desperfectos en
algunas casas: Muchos proyectiles pasaron por encima de los fuertes y cayeron en el puerto. La flota
del almirante Sampson, bombardeaba desde la distancia de 2.000 metros. Los buques se
mantuvieron continuamente en movimiento describiendo una especie de elipse. Durante el tiro, que
duró tres horas, soplaba brisa del E., y el mar estaba poco agitado.
El fuego de los españoles tampoco hizo gran mella en los barcos americanos, que tuvieron dos
muertos y siete heridos. Un monitor fue alcanzado y tuvieron que remolcarlo fuera de las aguas del
combate: ellos pretenden que esa retirada obedeció únicamente a avería de máquina”
La Guerra Hispano Americana. Barcos, cañones y fusiles. Severo Gómez. Madrid 1.899 Págs. 100 y
101
68
Ver bajas en las páginas 37 - 39
69
A pesar del gran número de piezas que hemos citado, y como se ha dicho, debe resaltarse que las
municiones disponibles carecían de capacidad de penetración en las planchas y corazas de los
buques americanos. Los artilleros de San Juan tuvieron que improvisar las tablas de tiro para dar
mayor alcance a sus piezas. Esta gran victoria española fue siempre minusvalorada, pero si la
escuadra del almirante Cervera hubiera recalado en San Juan, no sería aventurado pensar que
hubiera podido cambiar el resultado de la guerra.
31
Son mencionados especialmente en el parte del General Macías:
“El sargento Arturo Fontbona, que estando licenciado había solicitado pocos días
antes volver a ingresar como supernumerario mientras durasen las presentes
circunstancias, y herido en el combate, no consintió retirarse de su puesto hasta
terminar aquel; el cabo Rafael Aller que obró del mismo modo que el anterior
durante el fuego; el de igual clase Manuel Estrada García que demostró
constantemente el deseo de ocupar los puestos de mayor peligro; el sargento Blas
Rodríguez Navarrete y el artillero Lázaro Gallardo, de la batería del Macho de San
Cristóbal, que se distinguieron, el primero como jefe de un obús situado al
descubierto, y el segundo conduciendo granadas de 24 cm.; y por último el armero
de la Guardia Civil José Simón Díaz y el obrero aventajado del Parque de Artillería,
José Fernández Díaz, que prestaron importantes servicios en la reparación del
70
Procedente de Cuba, se encontraba en Puerto Rico pendiente del regreso a la Península, cuando
fue destinado al 12º Batallón de Plaza, se le dio el mando de la 2ª compañía destacada en el Castillo
del Morro y el cargo de Gobernador Militar de la fortaleza. Causó alta reglamentaria en el Ejército de
Puerto Rico el 1º de febrero continuando en el destino que tenía asignado. Evacuada la isla embarcó
con su batallón en el vapor “Montevideo” desembarcando en Cádiz el 3 de noviembre. Condecorado
con la Cruz de 1ª Clase de María Cristina, como mejora de la Cruz de 2ª Clase del Merito Militar, con
distintivo rojo pensionada, concedida por la defensa artillera de San Juan, fue destinado a la
Comisión Liquidadora de Cuerpos disueltos y Parques de Artillería de las Islas de Puerto Rico y Cuba
afecta al Parque de Artillería de Madrid. Real Orden de 30 de enero de 1.900 (D.O. nº 23)
32
material bajo el fuego enemigo. Además, es merecedora de todo encomio la
conducta de todos los individuos de la compañía auxiliar de obreros de Artillería,
formada por obreros civiles y faeneros del muelle, la cual estaba destinada al
servicio de municionamiento que estuvo perfectamente atendido a pesar de tener
que hacerlo completamente al descubierto en algunos espacios, y los de la sección
de ciclistas del primer batallón de Voluntarios, que haciéndose superiores al peligro
y a la fatiga, comunicaron constantemente mis órdenes a todos los puntos…”
Esta importante victoria sobre la escuadra del almirante Sampson 72, pudo ser el
inicio de una campaña victoriosa, pero no fue así...
71
El Parte Oficial fue publicado en el D.O. nº 133 del 18 de junio de 1.898. Ver Apéndice
72
El seis de abril el Secretario de Marina americano telegrafiaba al almirante Sampson “Si el
Departamento llegase a saber que la Escuadra Española había ido a Puerto Rico, es posible que se
enviase a aquellas aguas la escuadra volante, en cuyo caso, alguno de sus barcos pudieran
necesitarse para reforzarla”.
Sampson, sabía por telegrama de Washington, que Cervera de encontraba a la altura de la isla de
Martinica y se le sugería regresar a aguas americanas por temor a que los españoles rompiendo el
33
16.- CAÑON DE BRONCE DE 16 CM. MONTADO SOBRE CUREÑA MOD.1846
REFORMADO EN 1.864. (C. B. 16 CM.). ALCANCE 3.600 METROS 73
bloqueo atacaran Cayo Hueso, sin embargo, parece que deseoso de “hacer algo”, decidió la noche
del 9 de mayo en Junta de Capitanes, arrumbar a Puerto Rico por si la Escuadra española estuviera
en puerto.
73
Montado en la batería de San Jerónimo, esta pieza ya no era reglamentaria y provenía de los
antiguos cañones de ánima lisa de 15 cm. rayados a 16 cm. Con un peso de 3.980 Kg., usaba un
proyectil de tetones de 28 Kg.
74
El crucero de 2ª clase, no protegido Isabel II, de 1.000 toneladas, botado en 1.876 fue desguazado
en 1.902
75
El destructor-torpedero Terror, alcanzaba los 28 nudos y pertenecía a la escuadra de Cervera,
había llegado a Puerto Rico el 17 de mayo escoltado por el cañonero “Ponce de León”, procedente de
Martinica, por haber sufrido averías durante la travesía desde Cabo Verde.
76
No pudo utilizar esta arma, primero por estar el objetivo fuera de alcance y posteriormente por
avería en los mismos.
77
Sus cañones de 75 mm. habían sido desmontados y transportados a los otros buques de la
escuadra del almirante Cervera para aligerar su peso en la travesía atlántica.
34
que tuvo que dirigirse a tierra escoltado por el “Isabel II” y finalmente la grúa
flotante de obras del puerto logra salvar al “Terror” que ya comenzaba a hundirse,
al haber recibido un impacto directo americano que le abrió una vía de agua. En el
combate se registraron dos muertos y cinco heridos entre la tripulación del
“Terror”.
78
El General Concha era un crucero de 3ª clase, no protegido de 584 toneladas y el Ponce de León un
cañonero de 2ª clase de 200 toneladas. Construidos respectivamente en el Ferrol en 1.883 y en
Inglaterra en 1.895.
35
salvamento del buque y el control del incendio provocado, el comandante del
ejército y capitán de ingenieros, ayudante del Capitán General, Julio Cervera 79.
79
Existía un empleo personal y otro que era el efectivo.
36
RELACIÓN DE MUERTOS Y HERIDOS MILITARES EN EL COMBATE DEL 12 DE
MAYO
Muertos
Nº Nombres Unidad Empleo
1 José Aguilar Sierra Artillería. Artillero del Fuerte San
Cristóbal
2 Justo Esquivias Infantería Soldado del Bon. Provisional
nº4.
Heridos
37
17 Casiano González Infantería Sargento. Batallón Príncipe de
Gutiérrez Asturias
18 Manuel Benito Ara Infantería Sargento. Batallón Provisional
nº4.
19 Cipriano Zamora de Infantería Cabo. Batallón Príncipe de
los Ríos Asturias
20 Francisco Gómez Infantería Soldado. Batallón
Castrillón Alfonso XIII
21 Félix Taulet Infantería Soldado. Batallón de
Voluntarios nº 1.
22 José Melero Infantería Soldado. Batallón de
Voluntarios nº 1.
23 Manuel Rodríguez Infantería Soldado. Batallón de
Voluntarios nº 1.
24 Alejandro Noval Infantería Soldado. Batallón Príncipe de
Argüelles Asturias.
80
Datos obtenidos de la WEB. [Link]
38
8.- LAS OPERACIONES TERRESTRES
81
Burgos, Eda M. 1.997. Pág.294
82
Miles durante su estancia en aguas cubanas dedicó parte de sus energías a para planificar la
campaña en Puerto Rico y evitar a sus tropas los graves efectos de las enfermedades tropicales
dotándolas de uniformidad más adecuada que las tropas americanas en Cuba. Ya se habían iniciado
conversaciones de Paz entre España y Estados Unidos.
39
en la mesa de negociaciones. Miles partió de la bahía de Guantánamo 83 con
dirección a Puerto Rico al anochecer del 21 de julio84.
Según los principios generales de la guerra se considera al soldado como
elemento fundamental para conseguir la victoria. La moral del soldado español en la
isla, se había deteriorado por la pérdida de esperanza de poder obtener la necesaria
ayuda exterior de la Península. Por otro lado, la desafección de los habitantes de la
isla se vio incrementada al sentir una grave sensación de abandono por este mismo
motivo. Las urgentes peticiones de armas para defenderse del invasor se truncarían
en desmedida urgencia en abandonarlas.
83
Ya habían tenido lugar en Cuba los combates del Caney y el de las Lomas de San Juan.
84
La Campaña de Puerto Rico. Consideraciones Histórico-Militares. Articulo del Mayor General Luis
E. González Vales. En la Monografía del Ceseden nº29. Ministerio de [Link].264.
.85 Crónica de la Guerra Hispano- Americana en Puerto Rico. Capitán de Artillería Ángel Rivero. 1.977
40
Desembarco en Arroyo, avanzando para ocupar Guayama y Guamaní.
Acción de Fajardo.
Del 2 al 5 de agosto86.
86
Seguiremos un orden cronológico en la narración de los diversos combates que tuvieron lugar en
la isla.
87
Para el relato de los hechos vamos a mantener el calendario desde el 25 de julio, hasta el cese de
las operaciones.
88
Croquis americano en el que se muestra las líneas de progresión de sus tropas; las guarniciones
españolas; las unidades de ambos contendientes; los principales combates y las posiciones
mantenidas por los españoles a la fecha del armisticio,
41
DESEMBARCO AMERICANO EN GUÁNICA Y DEFENSA ESPAÑOLA.
25 DE JULIO
89
Este lugar de desembarco, fue desechado por los americanos al haber perdido el efecto sorpresa
pretendido al ser conocido por el mando español.
90
La escuadra de desembarco estaba formada por los buques de guerra “Massachusetts”,
“Columbia”. “Yale” “Dixie” y “Gloucester” que escoltaban a diez transportes de tropa. La escuadra
llegó a la bahía a las 05,30 horas, comenzando el desembarco a las 08,45.
91
Guánica era un barrio del poblado de Yauco, que tenía importancia en la isla por su producción
cafetera y se la conocía como “Pueblo del café”
92
Conocido en San Juan en desembarco americano, el Mando creyó que se trataba de acción de
diversión para atraer fuerzas al sur, cuando el desembarco se esperaba en la zona de Fajardo.
42
20- . TROPAS ESPAÑOLAS EN GUÁNICA
93
Parte de los hombres desembarcados, reembarcaron nuevamente para dirigirse a los nuevos
puntos de desembarco en Ponce y Arroyo. Todas las tropas fueron embarcadas el 21 de julio en
Guantánamo (Cuba)
43
Cuatro Baterías de campaña
una Batería de sitio.
Dos Compañías de ingenieros y una Sección de sanidad.
Un total de 3.415 hombres. 115 soldados se quedaron en los barcos por estar
enfermos94.
COMBATE DE YAUCO
25 A 29 DE JULIO
El Capitán Meca, a las ocho de la mañana del 25, recibió información de una
pareja de la Guardia Civil de vigilancia en la costa, del desembarco americano en
Guánica95 y también recibió el telegrama del teniente Méndez.
94
En los sucesivos desembarcos americanos, 15.500 hombres al mando de los generales Garretson,
Wilson, Brooke y Schwan, iniciaron la ocupación de la Isla.
95
En su hoja de servicios se indica que la pareja de la Guardia civil le informa del desembarco de
6.000 hombres, cifra que no concuerda con otro relatos. Debió recibir el telegrama enviado por el
teniente Méndez simultáneamente.
44
ordenanza, continuando la progresión hasta entrar en posición en las alturas
próximas al poblado de Yauco, en la llamada Hacienda Desideria, en las que de
inmediato se aprestaron para la defensa96 e identificaron las posiciones alcanzadas
por el enemigo. Las órdenes eran defender la posición y esperar los refuerzos 97 que
se enviaban desde la ciudad de Ponce.
Ese mismo día, en cumplimiento de las órdenes recibidas del Capitán General,
por la mañana llegó a Yauco procedente de Ponce un tren con dos compañías del
Batallón Cazadores de la Patria nº 25 y la guerrilla montada, al mando del Teniente
Coronel Francisco Puig Manuel de Villena98 que asume el mando de todas las
fuerzas españolas presentes. Inmediatamente el teniente coronel, se pone en
contacto telegráfico con el General Macías, que le ordena que haga un
reconocimiento de las fuerzas americanas, dejando bien cubierta la retirada por si
se encuentra con tropas superiores en número.
Por la tarde de ese mismo día se entró en contacto con las tropas americanas a
medio camino entre Guánica y Yauco, iniciándose un nutrido fuego, que con
carácter esporádico, se mantiene hasta la media noche.
El día 27 tras un enfrentamiento con las tropas americanas99 de más de una hora
de duración y sin una clara razón táctica, las fuerzas españolas, se retiraron en
96
En las posiciones defensivas creadas destacó el capitán San Pedro que fue el primero en romper el
fuego contra los americanos.
97
También se ordenó al Batallón Alfonso XIII de guarniciona en San Germán que acudiera a reforzar
las tropas de Yauco. Dos compañías parten de inmediato al mando del comandante Espiñeira, pero
al recibir informaciones del gran volumen de las fuerzas desembarcadas decide regresar a San
Germán el día 26.
98
Después del combate de Yauco, el teniente coronel Puig se retiró con su columna hacia Arecibo en
cumplimiento de las órdenes recibidas y en contra de su parecer, para lo que tiene que realizar una
larga marcha forzada, por caminos intransitables debido a las fuertes lluvias, pasando por los
pueblos de Peñuelas, Adjuntas y Utuado. Fue acusado de haberse retirado ordenando a sus tropas
abandonar parte del equipo militar para aligerar la marcha. Al poner en duda su honor por las
órdenes dadas y no poder probar haber recibido la orden superior de retirarse, ya que, en la marcha
hacia Arecibo había perdido el telegrama recibido que probaba la orden dada por el Estado Mayor
de la isla, se suicidó el dos de agosto en la playa de Arecibo. Al morir dejó viuda y once hijos.
99
Durante los 2 primeros días del desembarco americano, el mando americano tuvo serias dudas
sobre el éxito de la operación, ya que los soldados desembarcados eran escasos, poco
experimentados, no contaban todavía con artillería y además a gran número de ellos no se les había
pasado los efectos del viaje marítimo. Una situación similar a lo acontecido en el desembarco
americano en Cuba y que en ambos casos los mandos españoles no supieron aprovechar.
45
dirección a Arecibo vía Peñuelas, Adjuntas y Utuado, terminando su viaje en Arecibo
la tarde del día 1 de agosto.100
Yauco, desguarnecido por las tropas españolas, fue ocupado por los americanos
el día 29 y su nuevo alcalde101 arrió la Bandera de España e izó la norteamericana.
Muertos
Heridos
100
En esta marcha se atravesó la isla totalmente de sur a norte en marchas a pie y en ferrocarril.
101
El alcalde de este pueblo, Sr. Gaztambide, poco propicio a aceptar a los americanos, fue
sustituido de inmediato por Francisco Mejía Rodríguez, que recibió a los yanquis como libertadores.
Es, cuanto menos curioso, este párrafo de su proclama al pueblo “¡Puertorriqueños¡ Somos por la
milagrosa intervención del Dios de los Justos, devueltos al seno de la Madre Americana en cuyas
aguas nos colocara la naturaleza” terminando dando “vivas al Gobierno de Estados Unidos y a Puerto
Rico americano”. Ejército y Armada en el 98. Pág. 106
46
“Soldados, marinos y voluntarios:
DESEMBARCO EN PONCE102.
27 Y 28 DE JULIO
102
Ponce era la segunda población de la isla, con 20.000 habitantes, y en ella los americanos
contaban entre los naturales del país, con adictos y con grupos armados y municionados por el
Gobierno yanqui. Estaba bien comunicada con San Juan por una carretera de carácter estratégico.
Disponía de un buen puerto con instalaciones adecuadas para el desembarco de materiales. También
contaban con una estación telegráfica con enlace con Washington, Jamaica e islas orientales. En el
puerto recalaron los buques americanos “Wasp”, “Dixie” y “Annapolis” y los transportes de tropas.
El desembarco en este puerto está justificado por el general Miles por la existencia de “una
carretera de macadán que costó millones de dólares al gobierno español y que comunica Ponce con
san Juan que esta solo a 70 millas”
103
Desde Arroyo se comunicó a Fortaleza, Cuartel General de Macías, “el paso de buques
americanos de gran porte con rumbo a Ponce”
104
Siempre las crónicas hablan de defensa, cuando las fuerzas americanas eran más vulnerables a
un ataque en el propio lugar de desembarco, aun contando con el apoyo de su artillería naval.
47
Las fuerzas españolas con que contaba Ponce al mando del Coronel Leopoldo
San Martín como primer comandante y del Comandante Rafael Martínez Illescas
como segundo, eran las siguientes:
Fuerzas del Orden Público (30 hombres) a cargo del Capitán José
Adsuar Boneta.
Es de señalar que, tanto en Yauco como en Ponce, los americanos contaban con
puertorriqueños favorables a la invasión americana106, si bien, la invasión no
produjo un levantamiento de la población como auguraban.
105
La misión de esta fuerza, además de la natural de los bomberos, era realizar obras defensivas.
106
El espíritu hostil del vecindario y de las autoridades civiles que reciben a los americanos
engalanados con trajes de fiesta.
48
En la tarde del día 27, los americanos envían un parlamentario con bandera
blanca solicitando la rendición de la plaza, con la amenaza del bombardeo de la
misma en caso de no hacerlo y con un plazo para la rendición que terminaría a las
12 de noche. El coronel San Martin informa de inmediato el general Macías, que le
ordena defender la ciudad. Una serie de telegramas confusos u contradictorios
entre el Capitán General Macías y el coronel San Martin y la intervención a favor
de la rendición de los Cónsules de Inglaterra y Alemania, precipitan la capitulación
de la plaza, en los términos siguientes:
Puesta en libertad del Capitán de Puerto, único oficial apresado por los
americanos
Las fuerzas españolas abandonan la ciudad con sus armas intentando destruir
todo lo que pudiera ser útil al enemigo107.
Al mando del Comandante Rafael Martínez Illescas, las tropas de Ponce el día 28
emprendieron la marcha en dirección a Aibonito, pasando por los poblados de
Juana Díaz y Coamo. En Coamo109 pasaron la primera noche y en esta población se
quedaron para defenderla dos compañías del Batallón Patria nº 25, con la guerrilla
montada, los músicos del Batallón y unos pocos Guardias Civiles.
107
Mientras se producen estos hechos, el desembarco americano continuaba realizándose.
108
El Coronel San Martin, Comandante Militar de Ponce, fue destituido de su puesto el 27 de julio
por capitular y tratar de retirar a las tropas españolas de Ponce para evitar su destrucción por el
fuego de los cañones de los barcos americanos. Se le ordenó marchar a Aibonito. Fue arrestado en el
Castillo de San Cristóbal. Un alto tribunal militar en Madrid pasada la contienda, lo liberó de toda
culpa.
109
Posteriormente siguiendo el calendario, relataremos el combate de Coamo.
110
El 29 de julio Miles, con gran arrogancia, comunica a su Ministro de la Guerra que :
“…el pueblo recibe a las tropas y saluda a la bandera americana con gran entusiasmo” y el día 31
agrega “… las cuatro quintas partes del pueblo asistieron regocijadas a la entrada del ejercito, 2.000
hombres han tomado plaza, voluntariamente, para servir en él…”
49
La insólita e inmoral invasión de de Puerto Rico111, queda perfectamente
reflejada en la proclama dirigida a los habitantes de Puerto Rico por el General
Nelson A. Miles comandante en jefe de las fuerzas norteamericanas que
desembarcaron en Ponce, la proclama del 28 de julio decía lo siguiente:
111
No se puede invocar reiteradamente unos principios que se están vulnerando precisamente con
la invasión. El Senador americano Henry Cabot Lodge en su libro “The War with Spain” indica que
para esta invasión ni hubo causa, ni razón para ello.
112
Citado en Historia Política de la España Contemporánea. De Melchor Fernández Almagro. Tomo
3 pag.136. Alianza Editorial.
50
aproximación a San Juan el 7 de agosto con una columna formada por tres
regimientos de infantería, un batallón de artillería de campaña, un regimiento de
caballería y otro de comunicaciones.
COMBATE DE COAMO
28 DE JULIO
En total son unos 350 hombres con la misión es defender la población de Coamo,
entrada a la importante vía de comunicación de la carretera Central.
113
El nueve de agosto, el comandante Martínez Illescas, espada en mano, seguía arengando a sus
hombres diciéndoles, "Muchachos, todo va bien", una bala en el pecho lo hace caer mortalmente
herido de su caballo. Sus últimas palabras fueron "¡Hijos míos, recójanme!" El capitán Frutos López
51
recorriendo repetidas veces la línea de fuego, arengando a los hombres que
combaten y al mismo tiempo regulando la marcha de los que del pueblo salen hacia
las nuevas posiciones defensivas.
El Capitán Hita decide rendirse ordenando a sus hombres que levanten las
culatas de sus fusiles mientras él agita un pañuelo y su sombrero. Algunos
sargentos, cabos y soldados del Patria, así como 17 Guardias Civiles al mando del
Teniente Redondo y el Sargento Fernández se niegan a rendirse y cruzando la
carretera toman el camino hacia el Asomante.
Muertos
Nombre Unidad
Rafael Martínez Comandante del Batallón Cazadores de la
1
Illescas Patria.
2 Frutos López Santos Capitán del Batallón Cazadores de la Patria.
Sargento Músico Mayor, corneta del Batallón
3 José Bernat Queral
Cazadores de la Patria.
Pedro Romero
4 Cabo del Batallón Cazadores de la Patria.
Méndez
José Sánchez
5 ídem
Escalante
Miguel Sanabre
6 ídem
Jordá
7 José Bueno Celaya Guardia Civil.
Total: 7 muertos
Heridos
Nº Nombre Unidad
1 Juan Díaz Jiménez Soldado del Batallón Cazadores de la Patria.
José Infante
2 ídem
Zambrano
Lucas Sánchez
3 ídem
Merino
que está en el monte al otro lado de la carretera, al ver caer a su jefe, corre hacia él pero también es
alcanzado por una bala, muriendo casi al instante.
52
Fernando Pérez
4 ídem
García
Pedro López del
5 ídem
Castillo
Francisco Martín
6 Músico 2ª del Batallón Cazadores de la Patria.
Reyes
7-8 -Desconocidos- Guardias Civiles
Total: 8 heridos
Tomado Coamo, el plan americano era avanzar en dirección a la capital San Juan,
Sabana Grande, San Germán, Hormigueros, Mayagüez, Lares y Arecibo. En esta
última ciudad se debería encontrar con otras unidades que llegarían por Utuado y
conjuntamente continuar la progresión hacia la capital de la Isla.
1 – 5 DE AGOSTO
114
Había llegado a Guánica con una expedición de 5.392 soldados y 198 oficiales de la Brigada Haines
formada por: el 4º Regimiento de Voluntarios de Infantería de Ohio, el 3º Regimiento de Voluntarios
de Infantería de Illinois, e l4º Regimiento de Voluntarios de Infantería de Pennsylvania y tropas de
artillería e Ingenieros y servicios. También desembarcaron un grupo de políticos puertorriqueños pro
americanos para formar un Gobierno Provisional que pudiera sustituir al español.
En realidad el desembarco se realizó durante tres días, del 1 al 4 de agosto, construyéndose un
muelle provisional de tablones sobre dos lanchas. El General Brooke y su E.M. desembarcó el día 2.
115
El alcalde de San Lorenzo comunicó a Fortaleza las noticias del desembarco el día 5 de agosto
según informe dado por el alcalde de Patillas”… el lunes del corriente se presentaron en el puerto de
Arroyo, cuatro vapores… desembarcando 30 hombres con dos piezas de artillería, (y) el pueblo se
rinde por carecer de medios de defensa” ( Por la noche reembarcan y al día siguiente )… echaron a
tierra 300 hombres con las dos piezas, sosteniéndose en tierra. El miércoles se presentaron diez
vapores que desembarcan unos 6.000 hombres y cañones de balas de dinamita que condujeron
inmediatamente hacia las avanzadas de Guayama. Preparan muelles para desembarcar caballería.
Las avanzadas hacia Guayama están a mitad camino, ocupando una línea desde la orilla del mar
hacia la altura de tres o cuatro kilómetros. Las avanzadas nuestras están a la salida de Guayama
hacia Arroyo.
En el pueblo hay fuerzas de caballería y en la parte de Guamanil hacia el camino de Cayey hay
artillería e infantería nuestra para sostener la retirada en caso necesario.
Los barcos surtos en Puerto Arroyo han hecho algunos disparos sobre las guerrillas, matando a dos
guerrilleros y varios caballos. Pero hasta la fecha no han ganado un palmo de terreno, pues aunque
53
El Comandante militar de Guayama había comunicado el día 30 desde Arroyo,
que el pueblo de su localidad esta entregado moralmente al invasor y que la
guerrilla de la localidad pone toda clase de impedimentos para incorporarse “… a
los voluntarios no hay que mencionarlos pues todos, excepto tres que han entregado
las armas, la requisa de caballos116 no ha dado resultado…”
han reiterado la rendición de Guayama no han podido conseguirla porque las fuerzas nuestras están
dispuestas a defenderla palmo a palmo. No se tiene conocimiento por aquí de que en adelante no
pase, aunque se dice que hoy atacarán a las fuerzas avanzadas hasta llegar a la población”
El cinco de agosto el alcalde continua informando: “ayer continuó enemigo marcha hacia Guayama
con unos 3.000 hombres todas armas… camino de Cayey, contra nuestras fuerzas y cercaron pueblo
que no tuvo otro remedio que rendirse a las cuatro de la tarde, retirándose nuestras avanzadas a
Cayey.
Se dice no seguirán ese itinerario hasta que completen el contingente 60.000 destinados a
Puerto Rico y entonces marcharan todos sobre la capital… (Termina el alcalde) Seguiré dando noticias
me mande”
116
La requisa había sido ordenada por fortaleza el 29 se dice que hoy atacaran a las fuerzas armadas
hasta llegar a la población.
117
Entraron en el puerto los buques americanos, Massachusetts, Saint Paul, Gloucester y Wasp.
118
Desde Fortaleza se comunica que la Guardia Civil ha informado que la línea telefónica a Guayama
ha sido cortada.
119
La capitanía de puerto la ejercía el oficial retirado de la Armada José Casanova, que fue puesto en
libertad bajo palabra de honor de no participar en el conflicto.
54
Al día siguiente, los americanos desembarcaron nuevamente120 y tomaron la
ciudad. El Capitán Acha y sus fuerzas regresaron a Guayama. Desde su puesto de
Mando en La Fortaleza (San Juan) el 30 de julio se remite al Gobernador Militar 121
de Guayama el telegrama siguiente:
120
Las fuerzas desembarcadas fueron: nueva compañías del 4º Regimiento de Voluntarios de Ohio,
una sección de soldados de infantería y dos cañones de dinamita.
121
En la población había sido enviado con antelación el capitán Reyes con 60 soldados de infantería.
122
Telegrama nº 38 remitido a Cayey.
55
21.- TELEGRAMA REMITIDO A CAYEY POR EL CAPITÁN GENERAL
2 – 6 DE AGOSTO
56
ligera en Arroyo. Hoy desembarcarán ganado. Expedición es de 7.000 hombres.
Prisioneros hablaron con general Brooke y Sheridan jefes expedición. Ésta procede
de N. York. Tienen prisionero capitán de puerto que no quiso rendirse. La avanzada
sobre Guayama que sostuvo fuego es un Batallón completo con sus jefes situados en
puestos de unos 50 hombres. Hoy hice reconocimiento detallado por camino altura
sobre Arroyo. Así descanse fuerza me situaré frente a sus avanzadas atacándolas
esta noche, dejando en Guayama comandante Militar sosteniendo retirada. No
retrocederemos un paso sin hacer tenaz resistencia. Población civil huye casi toda.
Cuento con la siguiente fuerza, 5ª guerrilla 48 hombres, guerrilla 6ª Provisional 55,
guerrilla Acha 70, Orden Público 9, Guardia Civil 15, total 197”123
123
Comunicación de los coroneles Mengual, Zamorano y Alonso, al Congreso Internacional Ejercito
y Armada en el [Link] de [Link]. 8 y 9
124
Este trabajo lo llevan a cabo tanto militares como civiles habitantes del pueblo.
125
Ídem
57
El 6 de agosto desde la estación telegráfica de Cayey, el propio Comandante
Cervera relata a “Fortaleza” (nombre en clave del Mando del Capitán General) el
desarrollo del combate:
En las alturas de Guamaní, se atrincheró cumpliendo las órdenes que tenía del
teniente coronel del Estado Mayor Francisco Larrea y Liso, de retirarse en cuanto lo
creyese conveniente.
126
Telegrama original en Archivo Central Militar. Exposición “Valencianos del 98” Valencia, enero de
1.998.
58
23.- TROPAS ESPAÑOLAS EN GUAYAMA
Muertos
Nombres Unidad
1 Manuel Maso Ortiz De la guerrilla de Acha.
2 Pedro Camacho De la guerrilla de Acha.
Total: 2 muertos
Heridos
Nombres Unidad
1 Pablo Martín Corneta del 6º Provisional.
2 Juan Lanzas Guardia Civil de 1ª
3-15 Desconocidos De la guerrilla de Acha.
Total: 15 heridos
127
Posteriormente se incluye la hoja de servicios del valenciano Comandante.
59
60 soldados de una compañía del Batallón Provisional nº 6 procedente de
Guayama.
52 soldados de la sección montada del Provisional nº 6.
48 hombres de la 5º Guerrilla montada volante, con un capitán y tres
tenientes.
80 hombres de la 1ª. Guerrilla volante al mando de un capitán y tres
tenientes.128
Guardia Civil de Ponce, un sargento, 11 guardias á pié y 6 montados.
Orden Público, un teniente y 7 de tropa.
Voluntarios movilizados de Guayama, un cabo y seis individuos.
“Con las dos compañías podré defender este paso mientras tenga municiones.
Solicito munición. A las 10 de la mañana el enemigo en número de unos 400 a 500
hombres con dos piezas de artillería ha salido de Guayama para atacar estas
posiciones. Ordeno ocupar las trincheras y quitarse los sombreros y sin disparar un
tiro hasta que se ordene. Dejé aproximarse al enemigo hasta la casilla de peones
camineros que está a 1.800 metros de una de nuestras mejores posiciones, observé
128
Datos numéricos aproximados.
129
Ametralladora Gatling (cañón Colt) Consiste en 8 barras o cañones giratorios alineados
paralelamente y que tiene un mecanismo, operado a mano, que hace que cada cañón dispare una
bala por vuelta o revolución. También llamado cañón Colt, se utilizó en casi todas las acciones
bélicas. Era un arma muy moderna en su tiempo y causó numerosas bajas.
60
que se destacaba un flanqueo por nuestro flanco derecha y que emplazaban una
pieza de campaña, mandé hacer fuego por descargas, continuando el fuego desde
las doce hasta las 2 de la tarde siendo rechazado el enemigo que se retira bajo el
fuego nutrido de dos solas trincheras, tomando parte en el combate solo 60
hombres de la 2 compañía del 6º Batallón Provisional. No hemos tenido ninguna
baja, pues las dos trincheras ocupan admirables posiciones casi inaccesibles. Al
enemigo se le ha visto retirar muchas bajas, envié treinta guerrilleros a reconocer el
lugar de la acción pero creo no podrán llegar por impedirlo cortaduras de la
carretera, llevan orden de recoger algunos muertos que el enemigo no ha podido
retirar, por los movimientos que se observan en el campo enemigo desde ayer, es
evidente intenta atacar estas posiciones. Envío a Cayey a por veinte cajas de
cartuchos máuser. Tengo asegurado mi frente y el flanco izquierdo tiene mi reducto
en la misma cumbre del Guamaní. Por el flanco derecho estoy terminando
atrincheramiento. Los treinta guerrilleros al llegar a la casilla desocupada
anteriormente por el enemigo fueron atacados pero sostuvieron fuego rechazando
enemigo y trayendo cuatro caballos, uno herido de máuser y dos al parecer de jefes
que los han dejado abandonados. Numerosas fuerzas se situaron a la salida de la
población. Siguen cañoneando estas alturas. Mi línea de defensa tiene un desarrollo
de cuatro kilómetros con nueve trincheras y dos reductos extremos, uno necesita
cuanto menos un oficial y 25 soldados y los otros otros 25 hombres con otro oficial.
En realidad no cuento más que con 150 soldados de la 2ª compañía del 6º
Provisional que llevan máuser. Ya sé que se dispone de pocas fuerzas pero si al
menos tuviera otra compañía del 6º Bón cubriría bien mis posiciones y si tuviese
más fuerzas establecería posiciones de flanco para evitar se emplease artillería en
determinados puntos.
La guerrilla 5º volante la envío a Cayey pues va armada con tercerolas rémington
y me resulta inútil y aun perjudicial como digo a V.E. en carta que recibirá. Hoy han
desertado tres de dicha guerrilla y temo informen al enemigo.
La guerrilla montada del 6ª es muy buena pero lleva tercerola y no puede ocupar
más que trincheras de flanco. No tengo medico ni medicinas ni curas antisépticas.
Los oficiales y soldados muy entusiasmados y con espíritu superior a todo elogio” 130
130
Comunicación de los coroneles Mengual, Zamorano y Alonso, al Congreso Internacional Ejercito
y Armada en el [Link] de [Link]. 11 y 12
61
Posteriormente, nuestras fuerzas se retiraron a Aibonito.
2 – 9 DE AGOSTO
131
Ayudante de Campo del Capitán General estuvo de operaciones en la zona hasta el 17 de junio.
62
Llegan al pueblo y sin resistencia arrían la bandera americana, izan nuevamente
la española y restituyen la autoridad.
A las doce de la noche de este mismo día la columna española atacó el Faro de
Cabezas de San Juan, que un importante contingente de infantería y marinería
americana con dos ametralladoras lo defendían, además de contar con la
protección de la artillería de sus buques de guerra. Durante hora y media
cañonearon a nuestras fuerzas y al constatar lo imposible de su misión, al amanecer
del día 9, los americanos reembarcaron a sus buques.
63
Fajardo132 fue el único pueblo de Puerto Rico, que los americanos tuvieron que
devolver a la soberanía española. Nuestra Bandera ondeó hasta el 30 de septiembre
de 1.898.
COMBATE DE HORMIGUEROS.
10 DE AGOSTO
132
Tras la victoria evitando el forzamiento del puerto de San Juan, esta era una nueva victoria No es
posible aventurar cuál hubiera sido la situación de Puerto rico de no haberse firmado, quizá
prematuramente, el cese de las operaciones.
64
Los españoles, durante la primera hora del combate, utilizarán balas de pólvora
sin humo, para evitar descubrir sus posiciones, posteriormente usarán las de
pólvora negra. Durante el combate un grupo de soldados españoles tratan sin éxito
de atacar la retaguardia americana y capturar los carros con las provisiones y
municiones.
Heridos
Nombre Unidad
Teniente de
1 Del Batallón Alfonso XIII.
Vera133
Total: 9 heridos, 8 desconocidos.
133
El Teniente Abelardo de Vera Valdés, se había incorporado al Ejercito de Puerto Rico el 20 de julio
de 1.897, procedente de la Península en el vapor “Montserrat” que partió de Cádiz el día 10, siendo
destinado al Batallón de Cazadores de Alfonso XIII nº 24. Desde el 22 de abril, fecha de la
declaración de guerra con Estados Unidos, estaba destinado en la ciudad de Mayagüez y destacado
en el poblado de San Germán con su compañía, con misión de vigilancia y avanzadas. Regresó a
Mayagüez el 19 de julio de la misión encomendada y en la mañana del 10 de agosto partió con su
unidad al mando de su capitán Torrecillas, para tomar posiciones avanzadas en Hormigueros y
repeler al ejército americano que con unos efectivos de 3.500 hombres se dirigían a la ciudad citada.
En el combate fue herido en la pierna derecha y hecho prisionero con los camilleros que lo
conducían.
Estuvo prisionero en Mayagüez hasta el 18 de septiembre. Firmada la paz, fue entregado a las
autoridades militares españolas de Aguadilla, marchando a Arecibo e incorporándose a su Batallón
en San Juan. Evacuado de la isla a la Península en el vapor “Gran Antilla” desembarcó en Málaga el 5
de noviembre.
Por su actuación en combate y por las heridas recibidas fue condecorado con la Cruz de 1ª Clase de
María Cristina y la Medalla de Sufrimientos por la Patria
65
Muertos
Nombre Unidad
1 Nicanor García Del Batallón Alfonso XIII.
Total: 1 muerto
66
30 guardias del Orden Público.
Durante la marcha el coronel Soto cayó desde una altura de tres metros perdiendo el
conocimiento, fracturándose la pierna derecha, sufriendo el hundimiento de dos costillas y
gran número de contusiones.
10 – 12 DE AGOSTO
134
Una de las mulas que transportaba las ruedas todavía no había cruzado el río. Al comenzar el tiroteo la mula
recibió un tiro y cayó muerta perdiéndose las ruedas en el río. El día 14, Olea regresó con algunos artilleros y
después de una intensa búsqueda, logró encontrar las ruedas perdidas.
67
28.- UNA DE LAS “CARGAS” DEL CAÑON DE 8 CM. PLASENCIA
Las dispersas tropas españolas, que habían logrado escapar al otro lado del río,
continuaron la marcha hacia Lares, llegando a Arecibo el 14 de agosto.
135
Los prisioneros españoles fueron liberados y devueltos al área española el 23 de septiembre.
68
DEFENSA DE ASOMANTE (AIBONITO)
9 DE AGOSTO
136
Los cañones tienen una dotación 40 disparos por pieza. Cuando terminó el combate, quedaban 8
botes de metralla por pieza. Durante el combate, que tuvo una duración de2 horas 45 minutos,
mantuvo una cadencia de un disparo cada 5 minutos.
El capitán Hernaez telegrafió esa misma noche (12 agosto) al teniente coronel Arnaz del Parque de
Artillería en San Juan para que le suministrara más munición. Con la ayuda del capitán Rivero se
preparó el municionamiento saliendo de San Juan antes del amanecer del día 13 llegando a Aibonito
69
Una sección de ingenieros telegrafistas
Al quedar rezagados unos músicos y soldados del Batallón Patria quedaron, entre
ellos el Alférez abanderado Villot137, son atacados por la caballería americana.
El Capitán de Artilleria Hernaiz consulta con el comandante Nouvillas y éste le
autoriza hacer algunos disparos de cañón para proteger a los atacados. Se hacen 9
ese mismo día por la noche. Aunque se hicieron varios relevos de caballos durante el camino, cuatro
de ellos murieron por el esfuerzo
137
El alférez abanderado Villot al huir, después del combate de Coamo, abandonó la Bandera del
Batallón la que fue recogida por el soldado Ramón Suárez Picó y llevada hasta el Asomante. Otro
soldado, de nombre Francisco Moreno Lorón, recogió la Caja que contenía los fondos del Batallón al
morir de un balazo la mula que la transportaba y la transportó a hombros hasta el Asomante. Ambos
soldados recibieron 200 y 100 pesos de recompensa respectivamente y fueron citados en la Orden
del Día.
70
disparos obligando al enemigo a retirarse, salvando así a los rezagados. El Teniente
Coronel Larrea, que estaba en Aibonito durante el cañoneo, al enterarse del
incidente manifiesta que no fue conveniente realizarlo, ya que, permitía a los
americanos conocer las posiciones españolas y la presencia de artillería.
138
Es curiosa la descripción de la batalla:
“Con sus cañones Hernaez reanuda los disparos. Los infantes españoles, que están tras las trincheras
sin participar en el combate, cada vez que una granada explota sobre las posiciones americanas
aplauden y vitorean. Hernaez, medio en broma y medio en serio, le indica a Nouvillas que algunas
descargas de los fusiles Máuser le serían de más beneficio que los aplausos de sus hombres.
Nouvillas, que estima que la distancia es demasiado grande para fuego de fusil, ordena unos disparos
de prueba y al comprobar que la distancia es buena, ordena fuego por descarga de secciones. Todas
las compañías presentes hacen fuego. Aquella súbita lluvia de balas que se une ahora a los
cañonazos de Hernaez toma por sorpresa a los artilleros americanos, creando gran confusión.
Durante algunos minutos todos buscan refugio donde pueden, abandonando los cañones. Lancaster
cree ver alguna infantería española moviéndose entre unos platanales en las faldas de las lomas
cercanas y temiendo perder sus cañones ordena a sus hombres que los enganchen a los caballos y se
retiren del lugar. Bajo las descargas de fusil y los cañonazos, los artilleros americanos tratan de
recuperar sus cañones. Hains es gravemente herido de un balazo de Máuser y es puesto a cubierto
valientemente por sus hombres, mientras 4 de los cañones son enganchados a los caballos y a todo
galope puestos a salvo en un recodo del camino. Tratan de retirar los 2 cañones que quedan pero una
granada explota entre los caballos matando a uno e hiriendo a otro. Esta granada también deja sin
vida al cabo Oscar Swanson. Soldados de infantería también acuden a ayudar a los artilleros y
algunos son heridos y otro muerto Al final, los 2 últimos cañones tiene que ser arrastrados por los
propios hombres para ponerlos a cubierto. Durante el fuego de fusilería por descargas se distingue el
capitán Pedro Lara quien parado sobre las trincheras, con los gemelos en una mano dirige el fuego
con los movimientos de su bastón”.
139
Los americanos a la propuesta del cese de las hostilidades, añadieron la petición de rendición de
los españoles, que no fue aceptada.
140
La mayor parte de la fuerza provenía de la retirada de Ponce.
141
El 16 de agosto en telegrama enviado desde Arecibo al general Macías, el estado del Batallón
Alfonso XIII era el siguiente: 2 Jefes, 10 Capitanes, 19 Subalternos, 794 Clases e individuos de Tropa,
45 voluntarios de la 3ª Guerrilla Volante, 41voluntarios de la Guerrilla Bascarán y 40 artilleros.
71
9.- EL CESE DE LAS HOSTILIDADES
142
El capitán general, había ordenado en esta fecha “Si el enemigo no le ataca manténgase V. en las
posiciones sin hostilizarlo”
72
El 16 de agosto el Capitán General Macías envió un telegrama al General Miles
solicitándole que ordene a sus tropas abandonar Lares debido a que este pueblo fue
ocupado una vez suspendidas las hostilidades143 y esto va en contra de los
principios del Derecho Internacional en casos de guerra, Miles aceptó la proposición
de Macías y ordenó a sus tropas abandonar la población
PUERTO RICO.
EN COLOR AZUL MUNICIPIOS OCUPADOS POR LOS ESTADOS UNIDOS.
EN COLOR MARRÓN LOS QUE CONTINÚAN PERTENECIENDO A ESPAÑA.
143
Manila fue ocupada en idénticas condiciones pero los americanos no se retiraron de la ciudad.
144
En los Apéndices se reproduce el parte oficial que el General envió al Mando sobre el combate
de San Juan.
73
BAJAS TOTALES DE LA CAMPAÑA TERRESTRE EN PUERTO RICO.
145
Otros autores difieren de estas cifras.
146
Por bandera sirvió una sabana del artillero Juan González Perujo.
74
10.- LA EVACUACIÓN DE LA ISLA
“Un numeroso grupo de todas las clases sociales los despidió cariñosamente
desde la dársena del puerto, siguiendo después hasta el campo del Morro agitando
banderas españolas y pañuelos. El acto fue emocionante, por ser las primeras
fuerzas que, en cumplimiento de las estipulaciones del Protocolo, evacuan la isla”.´
Por órdenes del almirante americano Scheley, el arsenal de San Juan y todos los
edificios colindantes fueron considerados tierra española hasta la evacuación total
de la isla.
El 16 de octubre a bordo del “Covadonga”, abandonó la isla el General Macías,
con los honores militares propios de su mando de Capitán General y la salva de 21
cañonazos de las baterías de San Cristóbal.
147
Estos tres buques siguieron prestando servicio en la Armada unos años más.
148
No deja de ser curiosa la especificación de la raza de estos soldados.
149
En el “Satrustegui” falleció un soldado durante la travesía a la Península.
75
El Gobernador General y Capitán General de la Isla de Puerto Rico, como
sabemos, fue destinado el 17 de enero de 1.898, tomó posesión el 2 de febrero y se
embarcó el 16 de octubre de 1.898. Su marcha fue descrita por el capitán de
artillería Rivero de la forma siguiente:
“Con la anticipación necesaria, todas las fuerzas que guarnecían la plaza se
tendieron en doble línea desde el Palacio de Santa Catalina a los muelles; a su paso,
las músicas y bandas batían la Marcha Real, acompañándole, además de sus
ayudantes, el secretario de Gobierno, doctor Benito Francia, el presidente y los
miembros del Gobierno Insular, los cónsules extranjeros y todos los jefes y oficiales
francos de servicio y comisiones de los organismos insulares, y además el alcalde de
San Juan y concejales.
San Cristóbal despidió al último Capitán General de Puerto Rico con una salva de
21 cañonazos. Las formalidades que acompañaron la marcha del Gobernador fueron
idénticas a las que tuvieron lugar el día de su desembarco en la ciudad. Los
habitantes de Puerto Rico le tributaron una cariñosa y entusiasta despedida”.
En el mismo buque, que procedía de La Habana, embarcaron con el general:
150
En la travesía del “Covadonga” fallecieron dos militares.
151
Segundo Cabo de Puerto Rico D. Ricardo Ortega y Diez, había sido nombrado Segundo Cabo y
Gobernador Militar de San Juan el 19 de febrero de 1.886. Por sus meritos en la defensa de San Juan
el 12 de mayo fue ascendido a Teniente General en 1.901.
76
Así fue descrito su embarque:
“El 23 de octubre embarcó en el Montevideo el General Ortega con el resto de las
tropas, siendo despedidos por las baterías del Castillo de San Cristóbal con una salva
de 21 cañonazos por orden del Capitán Reed, respondiendo la nave con saludos de
banderas”.
El mismo día 23 el capitán de artillería Ángel Rivero entregó la llave del fuerte del
Morro al capitán americano Enrique A. Reed. El Capitán español al arriar la
bandera152 por última vez en tierras americanas, se la llevó con la caja en la que se
guardaba y posteriormente la entregó al Museo del Ejército en Madrid.
Los embarques de la tropa fueron despedidos con ¡Vivas a España! por parte de
la población de la capital.
152
El cancionero de los soldados se cantaba esta coplilla: ¡Que hermosa es mi bandera, / con tan
bonitos colores!/ ¡Y la han llevado los yanquis/ siendo de los españoles!/. Copla nº 298 del
Cancionero de Carlos Gil Muñoz.
77
Alfonso XIII 6 - II Cádiz 164** 1.429 2 Varios
Barcelona
Fue el final de unos Cuerpos gloriosos que lo dieron todo sin esperar nada a
cambio.
78
11.- RECOMPENSAS
CONDECORACIONES
La Real y Militar Orden de San Fernando, fue creada por la Junta Suprema
Central en plena guerra de la Independencia el 31 de agosto de 1.811. El rey
Fernando VII la refrendó el Decreto el 28 de noviembre de 1.814. Se creó para
premiar los hechos heroicos en acciones de guerra.
En 1.856, el R.D. de 14 de julio, determinó que esta condecoración debía ser “el
dorado objeto de todas las aspiraciones”. El 19 de agosto una Real Orden determinó
sus modalidades estableciendo los modelos siguientes:
79
Para generales con Mando en Jefe. 5ª Clase laureada, idéntica a las
anteriores pero Banda y Venera.
153
Condecoraciones militares españolas. Luis Grávalos y Jose Luis Calvo Pérez. Editorial San
Martín.1.988.Pág.138
80
Para Generales: Cruz de 3ª Clase
La Orden del Merito Militar, creada por R.O. de 3 de agosto de 1.864 (C.L. nº
617) para premiar acciones de valor y merito que no alcanzaran el grado máximo,
dividía las recompensas para tiempo de paz, con distintivo blanco, y para tiempo de
guerra, con distintivo rojo.
81
36.- PLACA DE LA ORDEN DEL MÉRITO MILITAR
A.- Cruz de 2ª Clase
B.- Cruz de 2ª Clase Pensionada
C.- Cruz de 3ª Clase
82
MEDALLAS CONMEMORATIVAS
154
Condecoraciones Militares Españolas. Luis Grábalos Gonzales y Jose Luis Calvo Pérez. Editorial
San Martín. 1.988 Págs. 360 y 365.
83
CONDECORACIONES CONCEDIDAS POR LOS COMBATES SOSTENIDOS CON LOS
AMERICANOS
155
Este capitán es condecorado según el D.O. nº 285 de 22 de diciembre de 1.898.
156
No figura en este D.O. pero le fue concedida a posteriori.
84
Obrero aventajado del José Fernández Díaz Cruz de Plata del
Parque de Artillería Merito Militar Pensionada
HERIDOS
85
Provisional nº 3 Merito Militar Pensionada
157
D.O. nº 147 del 9 de julio de 1.898.
86
Voluntario del Primer José Melero Cruz de Plata del
Batallón de Voluntarios Merito Militar
Pensionada158
También se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 77
cabos y soldados, cuatro de ellos heridos, todos ellos pertenecientes al Batallón de
Cazadores de la Patria nº 25. A los heridos además se le concedieron pensiones
vitalicias de 7,50 pesetas o no vitalicias de 2,50 pesetas mensuales.
El 2º teniente Colorado era voluntario.
158
D.O. nº 147 del 9 de julio de 1.898.
159
El reglamento de la Orden del Merito Militar, en sus artículos 49 y 50 específica que la
acumulación de cruces sencillas con distintivo rojo da lugar a que sean pensionadas, estableciendo el
importe mensual de la pensión en función del número de cruces concedidas.
87
Operaciones de Arroyo, combate de Guayama y defensa de Guamaní,
los días del 2 al 6 de agosto:
También se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 28
cabos, soldados y guardias, uno de ellos heridos y otro contuso, pertenecientes al
Batallón de Cazadores de la Patria nº 25,Batallón Provisional de Puerto Rico nº 6, 5ª
Guerrilla Volante, Comandancia de la Guardia Civil de Ponce y Voluntarios
movilizados de Guayama. Al herido además una pensión vitalicia de 2,50 pesetas
mensuales y al contuso la misma pensión pero no vitalicia.
88
Operaciones de Fajardo y ataque al Faro de Cabezas de San Juan, los días del 6 al
9 de agosto:
89
Lázaro Merito Militar
También se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 92
cabos, soldados, voluntarios y guardias, pertenecientes a Estado Mayor, Batallón
de Cazadores de la Patria nº 25 y 4ª Guerrilla volante agregada al mismo, Escuadrón
de la Guardia Civil, Batallón Provisional de Puerto Rico nº 3, Comandancia de la
Guardia Civil de Ponce y 3º Batallón de Voluntarios.
90
Sargento Fernando Martí Cruz de Plata del
Soriano Merito Militar
También se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 57
cabos, soldados y guardias, 8 de ellos heridos, del Batallón de Cazadores de la
Patria nº 25, Guardia Civil y Compañía de Telégrafos. A los heridos además
pensiones vitalicias de 7,50 pesetas mensuales o no vitalicias de 2,50 pesetas
mensuales.
91
También se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 63
cabos y soldados, siete de ellos heridos, pertenecientes al Batallón de Cazadores
de Alfonso XIII. A los heridos además pensiones vitalicias o no vitalicias de 7,50
pesetas mensuales e igualmente pensiones vitalicias o no vitalicias de 2,50 pesetas
mensuales.
También se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 28
cabos, soldados, artilleros y obreros, pertenecientes al Batallón Provisional de
Puerto Rico nº 6, 1ª Batería de Montaña del Batallón de Artillería de Plaza nº 12 y
9º Batallón de Voluntarios.
92
Encuentro del Guasio del 13 de agosto
Se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 16 cabos,
soldados y artilleros, cuatro de ellos heridos, pertenecientes al Batallón de
Cazadores de Alfonso XIII y 12ª Batallón de Artillería de Plaza. A los heridos además
una pensión no vitalicia de 2,50 pesetas mensuales a dos de ellos y a los otros dos
una pensión vitalicia de 7,50 pesetas mensuales.
93
Merito Militar
También se concedió la Cruz de Plata del Merito Militar con distintivo rojo a 43
cabos, soldados y guardias civiles, pertenecientes al Batallones Provisionales de
Puerto Rico nº 3 y 4, Guardia Civil, Orden Publico.
160
DO. nº 86 del 20 de abril de 1.899
94
EPÍLOGO
La pérdida de Puerto Rico fue especialmente dolorosa, ya que, era Isla pacifica,
española y satisfecha en la que no se esperaban cambios fundamentales en 1.898.
Era una isla con una relativa homogeneidad étnica y con un movimiento
independentista débil y en todo caso soterrado y la autonomía había llegado tardía
pero generosamente otorgada y las instituciones autonómicas funcionaban
correctamente.
El huracán “San Ciriaco” que asoló la isla en agosto de 1.899 fue considerado
como la manifestación de la “cólera de Dios” en opinión de las autoridades
religiosas. Causó enormes pérdidas en los cafetales, viviendas e instalaciones de
todo tipo y un gran número de heridos, muertos y desaparecidos. Como
consecuencia varias epidemias asolaron la isla ya americana.
95
LOS SOLDADOS ESPAÑOLES
96
INDICE GENERAL DE ILUSTRACIONES
97
32. OCUPACION REAL AMERICANA DE LA ISLA
EN LA FECHA DEL ALTO AL FUEGO 73
33. PLACA DE LA REAL Y MILITAR ORDEN DE
SAN FERNANDO DE 4ª CLASE, LAUREADA 80
34. PLACA DE 3º CLASE DE LA ORDEN MILITAR DE MARIA CRISTINA 81
35. CRUZ DE LA ORDEN DEL MÉRITO MILITAR 82
36. PLACA DE LA ORDEN DEL MÉRITO MILITAR 82
37. CRUZ DE PLATA DE LA ORDEN DEL MÉRITO MILITAR PENSIONADA 82
38. MEDALLAS DE LA CONSTANCIA DE 1.888 Y 1880 83
98
ÍNDICE DE LOS APÉNDICES
APENDICE I
APÉNDICE II
HOJAS DE SERVICIO. 18
APENDICE II
APENDICE IV
99
APÉNDICE I
100
El envío de tropas a la Isla de Puerto Rico desde la Península, se llevó a cabo
incluyéndolas en las Expediciones a la Isla de Cuba, por lo que señalaremos el
número orgánico de aquellas.
3ª EXPEDICIÓN161 (A CUBA)
La R.O.C. de 4 de abril de 1.895 (C.L. nº97) dispone y ordena con esta misma
fecha, que los cuatro Batallones de Cazadores que guarnecen el distrito de Puerto
Rico se encuentren dispuestos en breve plazo y organizados a pie de guerra, con
objeto de que marchen para formar parte del ejercito de operaciones de la Isla de
Cuba. Los batallones de Cazadores de Colón nº 23, Patria nº 25, Alfonso XIII nº 30 y
Valladolid nº 31, elevaran a seis el número de sus compañías y a 900 hombres el de
su fuerza total. Cada compañía tendrá un cuadro de oficiales compuesto por, un
capitán, tres primeros tenientes y un segundo teniente.
101
A los reclutas de Ultramar destinados para aplicar el citado aumento de
tropa, se concentrarán y embarcarán cuando se ordene.
Con la misma fecha, el D.O. indicaba en una circular que se hacía necesario
organizar nuevas fuerzas que sustituyan a las que se destinaran a Cuba, en el
servicio que actualmente prestan y da la orden de que los Comandantes en Jefe del
segundo y cuarto Cuerpos de Ejército se procedan en cada una de estas regiones a
la organización de un batallón de Infantería que se denominaran respectivamente
Primero y Segundo Batallón Provisional de Puerto Rico.
Estos batallones contaran con Plana Mayor y seis compañías con la siguiente
platilla:
Plana Mayor
1 Teniente Coronel
2 Comandantes
1 Capitán, ayudante
1 Capitán, cajero
1 Capitán de almacén
1 Oficial Subalterno, abanderado
1 Médico
1 Capellán
1 Sargento de cornetas
1 Cabo de cornetas
1 Armero
Cada Compañía
1 Capitán
3 Primeros tenientes
1 Segundo teniente
4 Sargentos
8 Cabos
3 Cornetas
4 Soldados de 1ª
130 Soldados de 2ª.
102
Los Jefes, Oficiales, Subalternos, Médicos y Capellanes se destinarán de las
escalas respectivas, de los voluntarios que se ofrezcan, y en último término por
sorteo.
Las clases e individuos de tropa llevarán el mismo equipo de la 3ª
expedición, a excepción de la mochila (sin vaina de bayoneta). La guerrera de paño,
la llevarán puesta hasta el embarque en donde la entregarán y recibirán una manta
en tercera vida.
103
Para los Batallones de Cazadores en Puerto Rico (que ya habían partido a su
destino):
Diversos 1/-/5/212
5ª y 6ª EXPEDICIONES
QUINTA
162
El Batallón nº 1, al mando del Teniente Coronel D. Arturo Ruiz Zurrón, se integró en la División de
Santiago (Cuba). El Batallón nº 2, al mando del Teniente Coronel D. Eduardo Reyter Hidalgo lo hizo
en la División de Puerto Príncipe (Cuba).
163
Los números separados por barras se refieren a Generales/Jefes/Oficiales/Clases y tropa.
164
Diversos, indica embarque de cualquier rango por motivos diferentes.
104
Fechas Vapor Puerto Unidades Efectivos
10-07-95 León XIII Cádiz Diversos 1/ 2/10 /3
SEXTA
105
7ª EXPEDICIÓN
El Batallón tenía que tener la plantilla siguiente para su Plana Mayor y seis
Compañías:
Plana Mayor
1 Teniente Coronel
2 Comandantes
1 Capitán, ayudante
1 Capitán, cajero
1 Subalterno, abanderado (de la escala activa)
2 Médicos (1º o 2º)
1 Capellán
1 Cabo de cornetas
1 Armero
Cada Compañía
1 Capitán
4 Subalternos (1 de la escala activa y 3 de la reserva)
5 Sargentos
10 Cabos
4 Cornetas
4 Soldados de 1ª
152 Soldados de 2ª.
106
Mallorca nº 13 1 - 9 10
Guadalajara nº 1 - 9 10
20
Sevilla nº 33 1 1 8 10
Tetuán nº 45 1 - 9 10
España nº 46 - - 9 10
Otumba nº 49 1 1 8 10
Vizcaya nº 51 1 - 9 10
TOTAL 7 2 70 80
165
Este batallón al mando del Teniente Coronel D. Emiliano Gómez Cardillo, formó parte de la
División de Holguín (Cuba)
107
1ª Covadonga 2 4 2
1ª 1ª Media Brigada de 2 4 1
Cazadores
2ª 4ª Media Brigada de 2 4 (1 corneta) 1
Cazadores
2ª de la Reina 2 4 2
3º Princesa 2 4 1
3º Otumba 2 4 2
4ª Almansa 2 4 1
4ª Albuera 2 4 1
4ª Guipúzcoa 2 3 2
5ª del Infante 1 3 2
6ª 9ª Media Brigada de 2 4 1
Cazadores
6ª de la Lealtad 2 4 2
6ª Garellano 2 3 2
7ª Luzón 2 4 2
7ª Murcia 2 4 1
7ª TOTALES 31 61 24
108
Reclutas -/-/45
12-11-95 Alfonso XII Cádiz Diversos -/1/2
Reclutas -/-103
22-11-95 San Ignacio Palma de Diversos -/1/4
Mallorca
Primera 100
Segunda 100
Tercera 200
Cuarta 143
Quinta 100
Sexta 100
Séptima 145
TOTAL 888
109
8ª a 11ª EXPEDICIONES
8ª EXPEDICIÓN
9ª EXPEDICIÓN
10ª EXPEDICIÓN
110
30-05-96 Buenos Aires Cádiz Diversos 2/-/5
10-06-96 Alfonso XII Cádiz Diversos -/1/5
25-06-96 Montevideo Barcelona Diversos -/1/1
30-06-96 Montevideo Cádiz Diversos -/6/4
11ª EXPEDICIÓN
12ª EXPEDICIÓN
Plana Mayor
1 Teniente Coronel
2 Comandantes
1 Ayudante 1 Capitán, cajero 1 Subalterno, abanderado
2 Médicos (1º o 2º)
111
1 Capellán
1 Cabo de cornetas
1 Armero
1 Capitán
4 Subalternos
5 Sargentos
10 Cabos
4 Cornetas o educandos
4 Soldados de 1ª
127 Soldados de 2ª.
Suma total 4 7 2 13
112
El origen del núcleo principal de las tropas del Batallón, fueron los 753
reclutas del cupo de Puerto Rico de todas las regiones militares, incluidas las
insulares. Los Cuerpos facilitaran a cada individuo de los suyos:
2 camisas
2 calzoncillos
1 par de borceguíes
1 par de zapatos guajiros
1 gorro de paño
1 traje de rayadillo
1 chaleco de Bayona
1 morral
1 bolsa de Aseo
2 toallas
1 olla marmita
1 cuchara
Este batallón llevará fusil Máuser, que recibirán del Parque de Artillería de
Cádiz empacado, a excepción de 100 fusiles y las correspondientes municiones para
la escolta de a bordo.
166
Todos los batallones expedicionarios fueron dotados de Bandera y 5.000 pesetas de caja, para
atender los primeros gastos, en los puertos de embarque.
113
El embarque se llevó a cabo según el cuadro siguiente:
13ª EXPEDICIÓN
Con las normas citadas para las compañías de Infantería que partían a Cuba,
se formo la compañía con la plantilla siguiente:
1 Capitán
1 Primer teniente
2 Segundos tenientes
8 Sargentos
12 Cabos
4 Cornetas
4 Soldados de 1ª
172 Soldados de 2º
114
Fechas Vapor Puerto Unidades Efectivos
10-01-97 Álvaro de Bazán Cádiz Diversos -/1/15
Cifra total del personal enviado a Puerto Rico con las Expediciones reseñadas fue:
115
APÉNDICE II
HOJAS DE SERVICIO
116
TENIENTE GENERAL D. MANUEL MACÍAS Y CASADO
117
octubre de 1.898, en que embarcó en el vapor Covadonga167 con su Estado Mayor y
con el grueso de las tropas hacia España.
Con la anticipación necesaria, todas las fuerzas que guarnecían la plaza se
tendieron en doble línea desde el Palacio de Santa Catalina a los muelles; a su paso,
las músicas y bandas batían la Marcha Real, acompañándole, además de sus
ayudantes, el secretario de Gobierno, doctor Benito Francia, el presidente y los
miembros del Gobierno Insular, los cónsules extranjeros y todos los jefes y oficiales
francos de servicio y comisiones de los organismos insulares, y además el alcalde de
San Juan y concejales.
Las baterías de San Cristóbal despidieron al último Capitán General de Puerto
Rico con una salva de 21 cañonazos. Las formalidades que acompañaron la marcha
del Gobernador fueron idénticas a las que tuvieron lugar el día de su desembarco en
la ciudad. Los habitantes de Puerto Rico le tributaron una cariñosa y entusiasta
despedida”.
En la campaña se limitó a obedecer al Gobierno, y encaminó todos sus
esfuerzos a que las tropas salieran con todos los honores.
Delegó el mando en el General Ortega para la entrega de la plaza a los
americanos el día 18 de octubre, en que cesa oficialmente la soberanía Española en
Puerto Rico.
El 3 de noviembre de 1.898 es nombrado Capitán General de Burgos,
Navarra y Vascongadas y Comandante en Jefe del sexto Cuerpo del Ejército,
ocupando posteriormente las restantes Capitanías Generales como Comandantes
en Jefe, hasta su paso a la reserva.
Entre otras condecoraciones, posee la Cruz Blanca de primera clase del
Mérito Militar, una también de primera clase, dos de segunda y una de tercera de la
misma orden con distintivo rojo, Cruz de Isabel La Católica, Gran Cruz de San
Hermenegildo y Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco.
Don Manuel Macías falleció en Madrid en 1.937 a los 93 años de edad, en la
calle Paseo de Rosales, nº 70 en plena guerra civil española (1.936-39).
167
El vapor “Covadonga” arribó a Cádiz el 5 de noviembre.
118
GENERAL DE DIVISIÓN D. RICARDO ORTEGA Y DIEZ
168
El “Montevideo” arribó a Cádiz el 4 de noviembre.
119
CORONEL DE INFANTERÍA D. JULIO SOTO VILLANUEVA
120
Continua, siempre en campaña, destinado en diversas unidades y en febrero
del 74 es ascendido a teniente de infantería. Por su acción en el combate de “Las
Guasimas” es ascendido al grado de capitán y se le concedió la mención Honorifica
por el Poder Ejecutivo de la República. Por ser el último en retirarse en el citado
combate y haber salido a vanguardia de sus tropas rompiendo el cerco enemigo, se
le concedió “el alto honor de que se publique su levantado comportamiento en
orden general del Ejercito leída al frente de banderas, en cuyo acto desfilaran
delante de las tropas en la columna de que dependen las cuales presentaran
armas”.
Hasta su regreso a la Península en 1.878, participó permanentemente en
todo tipo de combates bajo el mando de los más prestigiosos generales, alcanzando
por meritos de guerra el grado de teniente coronel. Otra mención Honorifica, la
Medalla conmemorativa de la Campaña de Cuba con distintivo rojo a cinco
pasadores de plata en la cinta, la Cruz Roja del Merito Militar, la Cruz Blanca del
Merito Militar y nuevamente “Bien de la Patria”, fueron las recompensas de su paso
por el ejercito de Cuba.
Alcanzados los empleos de teniente coronel y coronel de infantería por
antigüedad, en 1.898 es nombrado Ayudante de Campo del General Macías,
acompañándole a Puerto Rico, al ser nombrado el general Capitán General de la
Isla. Embarcó en La Coruña el 21 de enero en el vapor correo “María Cristina”
arribando a San Juan el 2 de febrero.
Nombrado por el General Macías jefe de operaciones de departamento
“Mar de Ponce y costa de Mayagüez”, mantiene encuentros con las fuerzas
invasoras americanas. Nombrado jefe de una media brigada se traslada en marchas
forzadas al pueblo de Fajardo y Faro de Cabezas de San Juan, al norte de la isla,
ocupado por sorpresa por el enemigo, desalojándole e izando de nuevo la Bandera
de España. Fue la única victoria ciudad recuperada en toda la contienda en Puerto
Rico. Por esta acción se le concedió la Cruz de 3ª Clase del Merito Militar
pensionada.
Al evacuar la isla el Ejército español, el 16 de octubre embarcó en el vapor
“Covadonga” llegando a Cádiz el 29 del mismo mes. Falleció a finales de 1.900.
121
TENIENTE CORONEL DE ESTADO MAYOR D. FRANCISCO LARREA Y LISO.
El general Francisco Larrea fue un prolífico escritor entre otros libros escribió
“La Guerra con los Estados Unidos (1899-1901)”.
122
COMANDANTE DE INGENIEROS D. JULIO CERVERA Y BAVIERA
123
horas, retirándose a las alturas de Guzmán donde se atrincheró. Los días 7 y 9 fue
atacado por numerosas fuerzas americanas en Guamaní y las rechazó conservando
las posiciones hasta después de suspendidas las hostilidades el día 13.
170
El 12 de febrero de 1.898(C.L. nº 42) se definió la pensión de la Cruz Roja pensionada, cuya
cuantía seria “la semidiferencia entre el sueldo del condecorado y el sueldo de capitán de
infantería”. Ya en 1.899 por R.O.C. de 3 de marzo (C.L. nº47) se regulaba que quedarían sin darse
curso todas las instancia para concesión de recompensas en Puerto Rico que no se formularan antes
del 1º de mayo.
124
Destinado al Ejército de Puerto Rico, en régimen ordinario de provisión de
vacantes, embarcó en Cádiz en el vapor correo “Ciudad de Cádiz” el 10 de abril de
1.886, llegando a San Juan el 23 del referido mes. Destinado al batallón de
infantería Valladolid 1º de Línea, permaneció en el mismo hasta ser destinado a las
órdenes inmediatas del General 2º Cabo en noviembre del mismo año.
125
Su participación en la Exposición Universal de Barcelona de 1.889 se le
concedió la Cruz de Isabel la católica.
Una vez declarada la guerra con los Estados Unidos, causa baja en el cuerpo
de Orden público y es destinado al Batallón Provisional de Puerto Rico nº 6 de
guarnición en Caguas interviniendo en la defensa de Asomante (Aibonito) durante
los días del 9 al 12 de agosto, donde un número considerable de fuerzas enemigas
no pudieron avanzar de sus posiciones siendo rechazadas con grandes pérdidas.
Iniciadas las negociaciones de paz, regresó a Caguas donde como jefe del
Detall del batallón se traslado a la capital de la isla con su documentación y caja al
completo, siendo repatriado con todo su batallón en el vapor “Covadonga” el 16 de
octubre, llegando a Cádiz el 5 de noviembre.
171
Por R.O. de 16 de septiembre en propuesta extraordinaria de antigüedad. C.L. nº 282
126
98 (D.O. nº 266) y R.O. de 18 de marzo del 99 (D.O. nº 63) se le concede la Cruz
Roja al Merito Militar pensionada por su actuación en los combates de Asomante.
127
Finalizó la campaña defendiendo el poblado de Caguas. Finalizada la
contienda el 4 de octubre embarcó para la Península en el vapor “Satrustegui”
desembarcando en Cádiz el 15 del mismo mes.
128
CAPITÁN DE INFANTERÍA D. FRUTOS LÓPEZ SANTOS
129
CAPITÁN DE ARTILLERÍA D. RICARDO HERNAEZ PALACIOS
130
CAPITÁN DE ARTILLERÍA D. ÁNGEL RIVERO MÉNDEZ
131
Después del 15 de octubre queda nuevamente en condición de
supernumerario, pero el general Ortega le solicita que se encargue de la entrega de
todos los edificios militares de San Juan.
El día 23 el capitán de artillería Ángel Rivero entregó la llave del fuerte al
capitán americano Enrique A. Reed. El Capitán español al arriar la bandera por
última vez en tierras americanas, se la llevó con la caja en la que se guardaba y
posteriormente la entregó al Museo del Ejército.
El 21 de abril de 1.899 causa baja oficialmente el ejército, tras 20 años de
servicio. En 1.922 publica el libro “Crónica de la Guerra Hispano Americana en
Puerto Rico “.
132
ascendido a Cabo 1º, quedando incorporado al Regimiento de Infantería de
Nápoles.
172
Datos de su hoja de servicios, e investigación del puertorriqueño Luis Miguel Pérez Adán
133
APENDICE III
REPATRIADOS DE PUERTO RICO
DURANTE DESDE EL [Link] AL [Link]
134
FECHAS NUMERO DE PUERTO DE FECHA
DEL D.O. REPATRIADOS LLEGADA
135
Pág. 811-
813
27.08.96 3 Santander 15.08.96
Pág. 848
18.09.96 1 Santander 24.08.96
Pág.
1.217-
1.218
29.09.96 3 Santander 14.09.96
Pág. 1.420
30.09.96 12 Santander 14.09.96
Pág.
1.431-
1.433
18.10.96 1 Santander 26.09.96
Pág. 338-
339
13.11.96 8 Santander 21.10.96
Pág. 839-
840
2 Santander 1.11.96
11.12.96 1 Santander 15.08.96
Pág.
1.363-
1.367
28.02.97 1 Cádiz 20.01.97
Pág. 1.026
18.03.97 1 Cádiz 25.12.96
Pág.
1.310-
1.311
30.03.97 5 Cádiz 15.02.97
Pág.
1.553-
1.559
31.03.97 2 Cádiz 15.02.97
Pág. 1.590
28.04.97 3 Cádiz 18.03.97
Pág. 518-
526
29.04.97 3 ¿ ¿
Pág. 553
18.05.97 1 Cádiz 26.03.97
Pág. 975-
982
30.05.97 1 Cádiz 16.04.97
136
Pág. 1.183
3 Santander 17.05.97
01.06.97 9 Cádiz 16.04.97
Pág.
1.211-
1219
27.06.97 6 Santander 17.05.97
Pág.
1.794-
1800
18.07.97 1 La Coruña 15.06.97
Pág. 354-
360
4 Santander 16.06.97
23.07.97 2 Santander 28 .06.97
Pág. 423-
427
30.07.97 1 Santander 18.07.97
Pág. 577-
578
31.07.97 1 Santander 17.05.97
Pág. 598-
601
27.08.97 9 Santander 18.07.97
Pág. 1.090
-1.097
03.10.97 6 Santander 15.08-97
Pág. 91-93
1 La Coruña 16.08-97
13.10.97 5 Santander 15.08.97
Pág. 326-
338
12.11.97 7 Santander 17.09.97
Pág.1.021-
1033
07.12.97 1 Santander 16.10.97
Pág.
1.621-
1.1.633
11.12.97 1 La Coruña 25.10.97
Pág.
1.733-
1.739
30.12.97 1 Santander 16.10.97
Pág.
2.128-
137
2.129
26.01.98 4 Cádiz 16.10.97
Pág. 417-
423
29.01.98 2 Santander 16.12.97
Pág. 499
15.02.98 4 Cádiz 16.12.97
Pág. 792-
800
25.02.98 3 Cádiz 16.12.97
Pág. 975-
982
01.03.98 3 Cádiz 26.01.98
Pág. 1.093
1 Cádiz 15.01.98
09.03.98 2 Cádiz 15.01.98
Pág.
1.258-
1.267
1 La Coruña 18.11.97
17.03.98 2 Cádiz 26.01.98
Pág.
1.416-
1.425
31.03.98 1 Cádiz 26.02.98
Pág. 1.685
29.04.98 7 Cádiz 26.02.98
Pág. 490-
498
TOTAL 226
138
APENDICE IV
139
A Guerra
Parte que da al Excmo. Sr. Capitán General de la Isla, el general Gobernador Militar
de la Plaza de San Juan de Puerto Rico, del combate sostenido el día 12 de Mayo de
1898, por las fuerzas de esta Plaza, contra la Escuadra Norte Americana, con
expresión de la parte que tomaron en el combate los Batallones de Infantería,
Artillería, Voluntarios, servicios Militares, auxiliares y la Cruz Roja.
Siendo de mi deber dar á V. E. El parte detallado de los servicios prestados por cada
unidad de las fuerzas militares, servicios, voluntarios, auxiliares y Cruz Roja, con la
expresión detallada posible de los hechos generales y los más salientes de cada uno,
como igualmente los prestados por el vecindario y lo que pueda ilustrar con la
veracidad posible lo que al bien del servicio corresponde y la parte de mérito que á
cada unidad ó individuo alcanza.
Empezaré dando noticia general del estado de la Plaza, partiendo de los medios con
que se contaba y los que con premura se han podido preparar en atención á la
urgencia de la guerra, y las instrucciones comunicadas á cada unidad ó servicio.
PLAZA:
Las instrucciones generales que se tenían dadas, además de las particulares á cada
cuerpo ó servicio, son las que remití á V. E. oportunamente, excepto las que
pudieran tener carácter reservado, fueron ensayadas con anticipación, simulando
una alarma y al toque de atención general y generala, todas las fuerzas y servicios,
ocuparon sus puestos de combate. Este ensayo dispuesto por V. E. dio sus
ventajosos resultados; pues el día del combate real, no hubo por nadie vacilaciones,
ni confusiones, circunstancia que contribuyó al buen éxito alcanzado. La artillería,
parte principal, en la defensa de esta Plaza, tenía ya recibidas sus instrucciones
particulares y todas las piezas tenían su dotación correspondiente de municiones
preparadas, aumentadas las del Castillo del Morro; juegos de armas y hasta las tinas
de combate llenas de agua.
EL ATAQUE:
Este tuvo lugar á las primeras horas de la mañana presentándose el enemigo sin
banderas y por la hora y bruma que había, vista de corta distancia y hasta
dudándose por algunos si pudiera ser nuestra escuadra. Las fuerzas de artillería
ocuparon sus puestos y se prepararon para el combate. La primera señal de
hostilidad fue a los 1,500 metros con un fuego violento de artillería de todos los
calibres y ametralladoras; seguidamente fue contestado por los fuertes del Morro y
San Cristóbal, tocándose en la Plaza atención general y generala y todas las fuerzas
del Ejército, voluntarios y auxiliares acudieron á sus puestos y se generalizó el
combate ordenado y metódico por la Artillería.
Cumple á mi deber llamar la atención de V. E. en este parte oficial, para que conste
en todo tiempo, el modo y la forma empleado por el enemigo en su ataque, propio
de piratas, más que de una Nación que se llama civilizada; sigilosa y arteramente
aprovecha la oscuridad y la bruma, se presenta sin banderas hasta 1,500 metros y
sin previo aviso para que salieran de la Capital, ancianos enfermos, mujeres y niños;
sin la nobleza acostumbrada en estos casos, para avisar á Cónsules y buques de
guerra extranjeros que en Puerto había, rompe con violento fuego, queriendo
aprovechar esta ventaja, para más mengua de un enemigo que volvió la popa de sus
buques, sin contestar en su retirada al fuego de nuestras piezas.
ARTILLERÍA:
Siendo un ataque por mar el que tuvo lugar contra esta Plaza, corresponde por lo
tanto á la Artillería el primer lugar en el parte.
141
El mayor trabajo, peligros y responsabilidad á ella concernía, desempeñando en la
jornada el principal puesto, el que desempeñó con lucimiento.
San Fernando, Santa Elena y San Agustín; no estando a mi vista, pero el Jefe de este
grupo tenía orden de batir los barcos que por la embocadura del canal de entrada á
la bahía; tratara de forzar el Puerto, habiendo sido el primero que se puso a tiro, el
acorazado Iowa que á la altura de la primera boya giró en redondo tomando nuevas
posiciones más al Norte.
Las diferentes fases que presentaba el combate bien por la importancia y rapidez
del fuego enemigo, bien por sus movimientos y avance de los buques más
poderosos que siempre se conservaron en 1ª línea, me obligó a modificar mis
primeras disposiciones; las que me sería imposible recordar en este instante, pero
que tuvieron por principal fundamento:
1º. - Evitar con el cruce y rapidez de fuego de algunas baterías, que dos barcos de la
Escuadra lograran forzar el Puerto.
2º. - Batir en detall los que fueran tomando posiciones al alcance de las piezas, y
142
3º. - Rechazar los ataques rápidos y enérgicos que con granadas perforantes de 33,
30, 25 y 20 cm. inició al Castillo del Morro el acorazado tipo Indiana y que fue
secundado por el Iowa, guarda-costas Amphitrite y otros cruceros que me ocultaba
el humo de los disparos.
El Castillo del Morro fue el punto principal de ataque y el enemigo intentó demoler
las baterías por sus bases con preferencia á desmontar sus piezas, actitud que se
comprueba por la clase y calibre de los proyectiles arrojados, por el lugar de los
impactos reconocidos, y por el escaso número de granadas ordinarias que
dispararon durante el combate.
Los Castillos y baterías de la Plaza continuaron sus disparos hasta que la Escuadra
quedó fuera del alcance de sus cañones, la que con gran velocidad y en silencio
consiguió alejarse en pocos minutos.
No es posible apreciar desde tierra con conocimiento exacto las averías que se le
causaron pues aquella estaba constantemente cubierta de humo en razón á la falta
de brisa que pudiera disiparlo, pero debe estimarse como muy probable que se les
causaron algunos de consideración por haberse visto reventar dos granadas sobre el
Amphitrite otra que alcanzó á un crucero por la popa en la línea de flotación, otra
que estalló al pasar entre el palo trinquete y la 1ª chimenea de otro barco una
granada de metralla que alcanzó al torpedero y otros efectos que debieron causar
averías.
Suponiendo que las piezas del enemigo de calibre 10 a 30 cms. sólo hicieron quince
disparos una con otra en las 3 horas de combate, que es muy poco, teniendo en
cuenta que gran parte de las 147 de calibres indicados son de carga simultanea y
sobre todo que la plaza disparó 441 proyectiles con 26 piezas ó sea 17 disparos por
cada una, arroja un total de granadas de 10 a 30 cms, lanzadas a la capital de 2.205
sin contar con el fuego que pudieron hacer los 138 cañones de tiro rápido que
143
aunque mortífero, como el de aquellos, no es de la mayor importancia para darle
preferente atención.
Descrito en líneas generales el combate que sostuvimos con el enemigo el día 12 del
actual, así como su duración, las averías probables y cantidad de disparos hechos,
circunstancias que sintetizan la importancia del combate, paso á ocuparme de los
efectos producidos en nuestras baterías.
Las del Macho del Morro y la del Carmen, fueron las que sufrieron los mayores
efectos de los disparos del enemigo pues siendo el objetivo de éste según queda
razonado, derribar las tres baterías por demolición de sus bases, toda la
fortificación ha experimentado visibles deterioros debidos al poder de los
proyectiles de grueso calibre.
La de San Antonio ha sido blanco de un fuego intenso pues con el suyo protegía
muy de cerca al Morro, atacando los barcos de la 1ª línea de combate, que á su vez
cruzaban con la batería, un gran número de proyectiles.
San Cristóbal con sus cañones y obuses de los Caballeros, Macho y Plaza de Armas,
hizo un fuego muy vivo á la 1ª y 2ª línea de combate recibiendo los fuegos de la
escuadra en muy malas condiciones por batir ésta de flanco a los Caballeros y de
frente al Macho sin protección alguna.
En los primeros momentos del combate, San Cristóbal fue batido con gran número
de cañones de calibres menores de tiro rápido, pero disparada en el Fuerte la 1ª
pieza, que fue un cañón de 15 cm. entubado, disminuyeron los fuegos de las cofas,
aumentando con profusión los de las cúpulas, reductos y manteletes de los barcos.
Santa Teresa y la Princesa, con iguales objetivos que San Cristóbal, experimentaron
los efectos de la caída de varios proyectiles en distintas partes, que causaron menos
daño que en los fuertes por tratarse de fortificaciones modernas con parapetos de
tierra mejor dispuestos para recibir granadas de calibres mayores.
Algunas de éstas se han podido extraer de los merlones, pero por los impactos
vistos, deben quedar otras varias enterradas á alguna profundidad.
144
Las defensas de la entrada del Puerto la sostuvieron á más del Morro las baterías de
San Fernando, Santa Elena y San Agustín, las que dispararon gran número de
proyectiles contra barcos acorazados entre los que figuraba en cabeza el Iowa que
en su actitud decidida de avance llegó hasta la 1ª boya. Las expresadas fueron
bastante tiempo combatidas con energía por los acorazados, pero a pesar de las
actitudes decididas de éstos, no lograron desmontar sus piezas, causando tan sólo
algunos desperfectos interior y exteriormente, fáciles de reponer.
El 2º. Teniente D. José Barba Báez que mandó las piezas de 15 [Link] la Batería del
Carmen, estuvo sosteniendo el fuego con verdadero arrojo ante los efectos que
causaron en dicha batería los proyectiles de grueso calibre, hasta que un casco de
uno de ellos le produjo una herida grave en la cabeza que obligó á que se le retirara,
haciéndose lo propio con el artillero Miguel Villar Losada que resultó herido de
pronóstico gravísimo.
Merece preferente citación la conducta observada por el Capitán Don Ramón Acha
Caamaño que aunque su misión en el Morro era la apreciación de distancias, al ver
rudamente atacada la batería del Macho compuesta de tres cañones de 15 cm. y
que sólo había un oficial en ella que era el 2º. Teniente Don Fernando Morales
Hanega tomó el mando de dicha Batería y con gran serenidad y acierto, sostuvo en
ella todo el combate ayudado por el citado Oficial cuyos servicios son igualmente
dignos de encomio.
Asimismo tomó el mando de los Obuses de 24 del Macho del expresado castillo el
Comandante Don Luis Alvarado González al que encomendé el suministro de
145
municiones y reparación de piezas con la ayuda de la Compañía Auxiliar de
Artillería, pero comprendiendo que en aquel momento eran más necesarios sus
servicios en el sitio de mayor peligro, no dudó en enfrentarlo con manifiesto valor.
Como Jefe del 1º Grupo de baterías secundó con actividad todas mis órdenes y
estuvo muy acertado en las que tomó por sí mismo, el Comandante Don José
Brandaris y Rato.
En el Castillo de San Cristóbal el Capitán Don Ángel Rivero Méndez guarneció todas
las baterías rápidamente tomando el mando directo de la de los Caballeros que fue
la que juzgó más expuesta, sosteniendo durante todo el combate un espíritu en las
fuerzas á sus órdenes que me dejó completamente satisfecho.
El Primer Teniente Don Andrés Valdivia Sisay ha demostrado ser un buen oficial en
los momentos de peligro. Cuando se disponía a cargar la batería de la Plaza de
Armas que mandaba, así como la del Macho a sus órdenes, un proyectil le arrancó
el cierre al 2º obús, matando un artillero é hiriendo á dos, al propio tiempo que los
cascos de otro inutilizaban el monta cargas del emplazado en el Macho. A pesar de
este comienzo, que á más de las desgracias tuvo por consecuencia dejarle
disponible en aquel momento, una sola pieza, hizo fuego con ella ocupándose en
reponer los desperfectos de las otras con gran serenidad de ánimo que supo imbuir
a sus valientes artilleros.
Los 2º Tenientes Don Rafael Alonso Rodríguez y Don Salustiano Rodríguez González
á las órdenes respectivamente del Don Ángel Rivero Méndez y 1º Teniente Valdivia,
observaron una conducta muy digna de recomendación, el primero en la batería de
los Caballeros batida por el flanco izquierdo y el 2º en el obús del Macho
completamente al descubierto, recibiendo aunque sin desgracias personales,
piedras que lanzaron sobre la pieza los cascos de granada que inutilizaron el monta-
cargas de la misma.
En las baterías de Santa Teresa y la Princesa el Primer Teniente Don Antonio Vanrell
Tudury y Capitán Don Aureliano Esteban Abella, respectivamente, se multiplicaban
para activar el fuego de sus baterías que debido a la actividad y acertadas
disposiciones de los mismos, protegieron al Morro y San Cristóbal de manera
visiblemente comprobada.
Las baterías que defendían la entrada del Puerto estaban mandadas por el Capitán
Don Juan Aleñar siendo Comandante de la de San Fernando, Don Nicanor Criado
146
López, de la de Santa Elena, Don Lucas Massot Matamoros y de la de San Agustín,
Don Luis López de Velazco. Todos estos Oficiales se distinguieron mucho durante el
tiempo que la Escuadra Americana intentó forzar el Puerto y puede asegurase que á
su importante cooperación se debió el que no lo lograran.
Así mismo, al Capitán Don Aniceto González Fernández y Primer Teniente Don
Policarpo Echevarría Alvarado con destino en el Escambrón, tuvieron que soportar
con serenidad los disparos de la escuadra enemiga, animosos de contribuir con sus
fuerzas al buen éxito que luego tuvo el combate.
El Médico Don Francisco Baixaudi Perelló que estaba en el Castillo del Morro, no
cesó un momento de atender á los heridos, y no conformándose con que fueran
conducidos al lugar designado de antemano, él mismo los recogía en las baterías.
El Sargento Arturo Fontbona Nel-lo que hace pocos días ingresó en el Ejército en
clase de supernumerario fue herido en el combate y á pesar de ello no permitió
retirarse de su pieza.
La misma distinguida actitud observó el Cabo Manuel Estrada García que según
parte que recibo realizó hechos de verdadero mérito, ocupándose de sus
obligaciones y de las que no eran de su incumbencia, demostrando patentemente el
deseo de ocupar en todas ocasiones los puestos de mayor peligro.
El Sargento Blas Rodríguez Navarrete y artillero Lázaro Gallardo, que prestaban sus
servicios en la Batería del Macho de San Cristóbal se condujeron admirablemente,
el 1º como Jefe de un Obús al descubierto y el 2º conduciendo a mano las granadas
de 24 cuando se inutilizó el montacargas de dicha pieza.
El armero de la Guardia Civil José Simón Díaz y obrero aventajado del Parque José
Fernández Díaz, desempeñaron importantes servicios con la reparación del material
siempre bajo el fuego enemigo y con todo celo y actividad.
147
Al propio tiempo tengo el honor de pasar a manos de V.E. la en la que se detallan
los proyectiles consumidos por la Artillería de la Plaza, así como la donde se hace
constar el promedio de disparos por pieza de cada batería.
La reconocida laboriosidad de este oficial se ha demostrado una vez más en los días
anteriores al combate con estudios técnicos llevados á cabo por él en cooperación
del Capitán Don Ramón Acha servicios importantes que no debo dejar ignorados de
V.E.
Corresponde añadir á este parte, que el Médico 1º Don Leopoldo Queipo del 3º
Batallón Provisional, asistió á los heridos de las baterías del grupo de San Cristóbal é
inmediatas, y el del Batallón de Tiradores, Don Francisco Goenaga, se presentó
voluntariamente permaneciendo todo el tiempo en dichas baterías.
He de hacer también mención del Sr. Coronel de Artillería Don José Castilla por el
buen cumplimiento de su cometido.
Corresponde llamar la atención sobre los vigías de la Marina por la ayuda que
prestaron siempre al descubierto.
INFANTERÍA:
La infantería ocupó los puestos ordenados en las instrucciones generales para casos
de alarma y los servicios que prestó según los partes de los primeros Jefes de los
Cuerpos son los siguientes:
3º BATALLÓN PROVISIONAL:
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Sobre las seis y media de la mañana en cumplimiento de orden recibida del Sr.
Teniente Coronel Jefe de Estado Mayor, salió la 5ª Compañía con su Capitán y
oficiales en dirección al Morro situándose entre las baterías de San Agustín y Santa
Elena, donde permaneció hasta las nueve y medía próximamente de la misma en
que se retiró al cuartel por disposición del indicado Jefe de Estado Mayor; durante
el fuego proporcionó veintidós hombres la referida compañía para transportar
continuamente proyectiles y saquetes de pólvora desde el depósito de la batería de
San Agustín a la de Santa Elena; afortunadamente no hubo que lamentar ninguna
baja en la Compañía.
De la fuerza de esta Compañía fueron heridos los soldados Juan Herraiz y Lucas
Manzo en la cabeza, una pierna y en el escroto cuyas heridas fueron calificadas de
leves, las cuales les fueron curadas en el campo en el botiquín de la compañía; no
habiendo tenido necesidad de ingresar en el hospital por continuar relativamente
en estado satisfactorio en el dormitorio de la compañía.
Estando las oficinas y Almacén del Batallón alojadas en el Cuartel de Ballajá, en ellas
permanecieron durante el ataque y bombardeo á la Plaza, el Señor Comandante
Jefe del Detall Don Luis Caturla, Capitán Cajero Don Claudio Janer, Teniente
Habilitado Don Antonio González y Oficial de Almacén Don Andrés Raur, recogiendo
y cuidando cuantos efectos en ellas existen sin que haya habido extravió ni
deterioro de nada. El último de estos oficiales con los ordenanzas y algunos
soldados del 4º Provisional y del Principado de Asturias que pudo recoger, los armó
y prestó auxilios en Beneficencia y Hospital solicitados por el Comisario de Guerra
Don Ramón Poveda.
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Todos los Señores oficiales de las Compañías, acudieron con prontitud á ocupar su
puesto así como también los camilleros y el Botiquín.
El Jefe de este Cuerpo me dice: Bajo mi dirección y secundada por los oficiales
estuvo la fuerza conduciendo á hombros los proyectiles necesarios á las baterías de
San Fernando y Santa Elena y protegiendo y ayudando á la de San Agustín,
rivalizando todos en serenidad y arrojo, a pesar del nutrido fuego que recibían
dichas baterías: resultando, como tuve el honor de manifestar á V. E. en oficio nº
665 de 13 del actual heridos de gravedad el Sargento Manuel Benito Ara, el Músico
de 3ª José Arnau Caudet y el soldado Bartolomé García Luis y muerto el de igual
clase Justo Esquibias García.
Reunida la 1ª Compañía marchó a ocupar los fosos del Castillo del Morro y
seguidamente la 6ª a inmediación de la batería de Santa Elena, donde se situó el
Jefe que suscribe, quedando en el Cuartel la guardia de prevención.
Auxiliando el servicio de las baterías una y otra fuerza, salvo 20 hombres que de
orden superior se destinaron á la evacuación de los enfermos del Hospital Militar
permaneciendo durante el combate en sus puestos; y una vez terminado este, se
reunieron en Santa Elena ambas fuerzas saliendo la 6ª Compañía á las 12 de la
150
mañana al mando del Comandante Don Gregorio Infante Luis para la Carolina y á las
3 de la tarde el resto de la fuerza á mi mando para Santurce recogiendo la guardia
de prevención que había sido trasladada al Cuartel de Bomberos quedando un
plantón en el de Ballajá.
Las bajas sufridas ascienden á dos heridos y siete contusos que figuran en la
relación que tengo el honor de acompañar.
Réstame manifestar á V. E. que cumplieron sus deberes todos los individuos á mis
órdenes mejor de lo que acaso pudiera esperarse de la sorpresa de los primeros
momentos, debo señalar al 2º Teniente Don Enrique Morales Pérez que enfermo en
el cuartel, sosteniendo que á pesar del estado de su salud quería estar en su puesto,
como lo efectuó todo el día y del que no se ha separado: Don Juan Biuria Alcal que
repartió el armamento bien y rápidamente en lugar de verdadero peligro y al
Médico 2º Don Emilio Soler Rodríguez que en medio del fuego volvió al Cuartel para
recoger el material sanitario que pudiera ser necesario.
Este personal se presentó en los sitios siguientes: El Sr. Coronel Don José Laguna
Saint-Just recorriendo las baterías á las órdenes de V. E. El Comandante Don Rafael
Rávena Clavero á mis órdenes en el Castillo de San Cristóbal. El Capitán Don Joaquín
Barco Pons en el Castillo del Morro y el Capitán Don Francisco Montesoro Chavani
en la primera línea avanzada y batería del Escambrón.
COMPAÑÍA DE TELÉGRAFOS:
Las estaciones que prestaron más importantes servicios no sólo el día del combate
si no en los sucesivos, por su posición fueron las establecidas en el Castillo de San
Cristóbal cuyo personal no ha cesado un momento de transmitir y recibir partes,
debiendo citar muy especialmente al 2º Teniente Don Ramón Vega por la
inteligencia y valor con que desempeñó su servicio y á los Telegrafistas José María
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Sarrió, Jesús Villar y Agapito Fuentes del Castillo de San Cristóbal y al Sargento
Baltasar Matilla y telegrafistas Gonzalo Juliá Vilaplana del de el Morro y Salvador
Villegas Gomar de la batería de San Fernando. Debo citar también al soldado Pedro
Carrasco que al derrumbarse parte del ala Norte del Cuartel de Ballajá, penetró en
la misma con objeto de salvar el material heliográfico, resultando herido, en un pié.
GUARDIA CIVIL:
Debo hacer á V. E. mención del Primer Teniente Habilitado de este Tercio Don José
León Álvarez el cual herido en la cabeza á consecuencia de los primeros proyectiles
que cayeron en la Plaza y curado en una de las Ambulancias de la Cruz Roja, montó
á caballo y tomó el mando de la Guerrilla montada del Batallón de Voluntarios,
permaneciendo todo el día en ese puesto.
ADMINISTRACIÓN MILITAR:
El personal acudió á las oficinas y depósitos de provisiones que eran sus puestos.
152
4º Batallón 6ª Soldado Justo Contusiones Falleció
Provisional Esquivias con fractura instantáneamente
García múltiples en la muralla del
de proyectil Morro
Total militares
muertos:2
153
Ídem Ídem Artillero José Claro Leve ídem
Valderrama
Provisional
nº 3
154
Ingenieros Soldado Pedro Grave Pasó al Hospital del
telegrafistas Carrasco Instituto
Olivos
Total militares
heridos: 29
155
la Cruz Roja la cual
en su relación no
hace constar el
Cuerpo á que
pertenece
Promedio por
Baterías
pieza
156
Los Caballeros 34
La Princesa 13
San Agustín 10
157
BIBLIOGRAFÍA GENERAL
Cámara Alicia. Fortificación y ciudad en los reinos de Felipe II. Editorial Nerea 1998
Ministerio de Defensa
158
España fin de Siglo 1.898. Catálogo Exposición.
Gómez Núñez Severo. Bloqueo y defensa de las costas. Madrid 1.899. Imprenta del
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Gómez Núñez Severo La Guerra Hispano Americana. Puerto Rico y Filipinas. Madrid
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Monografías del CESEDEN nº 29. Ministerio de Defensa.
Ordenanzas de S.M. Tercer Tomo. Tratado VII Titulo I. Escuela Tipográfica del
Hospicio Madrid. Diciembre de 1.885.
Puell de la Villa Fernando. Historia del Ejército en España. Alianza Editorial. 2.000.
Revista Ejercito nº 684 Noviembre- Diciembre de 1.997. Memoria del 98. Ministerio
de Defensa.
Web [Link]
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