TEMA: BENDITO PROCESO.
TEXTO: Génesis 17: 18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti. RV-60
Y le dijo a Dios: — ¡Dale a Ismael esa bendición de la que hablas!
INTRODUCCION: El pasaje que hemos leído es: Ojalá Ismael viva delante de ti o ¡Dale a Ismael esa
bendición de la que hablas!
La expresión de alguien que está cansado de esperar la promesa de Dios.
La expresión de alguien que desea terminar el proceso con Dios y quiere ayudarlo.
En la mente de Abrahán rondaba un pensamiento que para él era la solución a su proceso,
para Abraham la promesa de Dios le parecía algo innecesario, era innecesario seguir
esperando a la manera de Dios, es decir, que Sara le diera un hijo, ya que él tenía a Ismael,
el hijo que tuvo con su esclava agar, o sea el hijo que no era de la promesa.
Abrahán podía verlo todo en su imaginación: Ismael, su hijo de 13 años, le daría paso a
todas las naciones que Dios le había prometido, recibiría la bendición de Dios y cumpliría
con el plan de Dios.
Génesis 17: 10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia,
que no podrá ser contada a causa de la multitud. RV-60
Es necesario que nos cansemos de la situación que estamos viviendo en el proceso:
Debemos cansarnos o fastidiarnos de la aflicción, de la deuda, de la enfermedad, de toda
situación que nos roba la paz, porque ese momento se convertirá en el punto de partida
para que Dios pueda cambiar nuestra vida.
Génesis 17: 5 Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre
Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. 15 Dijo también
Dios a Abraham: A Saraí tu mujer no la llamarás Saraí, más Sara será su nombre. 16 Y la
bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de
naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. RV-60
Los procesos no siempre son fáciles de enfrentar, pero cuando disponemos nuestro
corazón y agradecemos en medio de él, el resultado puede llegar mucho antes de lo que
esperamos.
Después del cambio que debe producir el proceso, Dios nos promoverá y nos dará cosas
mejores que las que tenemos ahora.
No debemos resignarnos, acostumbrarnos o consentir nuestra situación en el proceso, ya
que no durara para siempre.
La vida está llena de procesos.
Desde que ocurre la unión entre el óvulo con el espermatozoide comienza el proceso de la
vida. Este primer proceso dura en promedio, unos 9 meses.
Muchos de los procesos que experimentamos deben seguir un orden y una cantidad de
tiempo.
Cada proceso es diferente; unos son más largos que otros, pero todo en la vida es un
proceso.
Una de las partes más difíciles de la vida cristiana es el hecho de que ser un discípulo de
Cristo no nos hace inmune a las pruebas y las tribulaciones de la vida.
¿Por qué un Dios bueno y amoroso nos permite pasar por cosas tales como la muerte de
un familiar, enfermedades, contiendas relacionales, dificultades financieras,
preocupaciones y temores?, si nos amara, quitaría todas estas cosas de nosotros.
Después de todo, ¿Dios no quiere que nuestras vidas sean fáciles y cómodas? No, no es
así.
La Biblia enseña que las pruebas que Dios permite en nuestras vidas tienen un propósito
divino y son parte de todas las cosas que nos ayudan para bien.
¿Qué es un proceso?
Es el conjunto de pasos o métodos a que se somete una persona o cosa con un objetivo o
finalidad divina para el propósito o plan divino.
Es el conjunto de diferentes etapas y cambios, por las cuales pasamos los cristianos, para
llegar, a nuestro destino divino.
¿Por qué son tan necesarios los procesos?
Porque si no pasamos el proceso, Dios no podrá cumplir el propósito en nuestras vidas.
Porque Dios lo usa en nuestras vidas para santificarnos y para que aprendamos a confiar
en Él.
Porque el proceso de Dios apunta a las áreas débiles de nuestro carácter para ser
transformados y formados por la gracia de Dios.
El proceso de Dios en la vida de Abraham:
En el capítulo 12, Abram tenía 75 años de edad cuando abandonó Harán para ir a Canaán,
Dios le prometió hacer de él, una nación grande. El proceso en Abraham comenzó dejando
su tierra, su parentela y la casa de tu padre.
En el capítulo 15, Abraham recibe la promesa de un hijo.
Queja de Abraham:
Génesis 15: 2 Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin
hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3 Dijo también Abram: Mira
que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa.
RV-60
Promesa:
Génesis 15: 4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará este, sino un
hijo tuyo será el que te heredará. 5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y
cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. RV-60
Obediencia:
Génesis 15: 6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia. RV-60
En el capítulo 16, Saraí mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia,
que se llamaba Agar, el cual le dijo que tuviera hijos con ella.
Queja de Saraí a Abraham:
Sarai no entendía el proceso, por lo cual culpaba a Dios de su desgracia y se quejaba con
Abraham.
Génesis 15: 2 Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te
ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al
ruego de Sarai. 3 Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez
años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram su
marido. RV-60
Abraham habito 10 años en Canaán, sin saber que era la tierra que Dios le prometió,
durante ese tiempo se cansó de espera y propuso ayudar a Dios con el proceso de
Abraham (nosotros lo hacemos cuando prestamos dineros).
Tenía 86 años de edad cuando nació su hijo Ismael, con su sierva Agar.
En el capítulo 17, Abram tenía 99 años, el Señor se le apareció y le dijo: «Yo soy El-Shaddai,
“Dios Todopoderoso”. Sírveme con fidelidad y lleva una vida intachable.
Habían pasado 13 años desde la última palabra registrada de Dios.
En el capítulo 20, Abraham dijo que Sara era su hermana y Abimelec la tomo como su
mujer y Dios cerro completamente toda matriz de la casa de Abimelec.
Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos.
En el capítulo 21, Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como
había hablado. Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios
le había dicho.
Abraham ya tenía 100 años de edad cuando nació su hijo Isaac.
Conclusión:
1. Acepte el Proceso.
2. Comprométase al Proceso.
3. Sea Fiel al Proceso.
4. Cumpla todo el Proceso.