LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
EN EL ESTADO DE DERECHO INTERNACIONAL
Martha Guadalupe Guerrero Verano*
… es cierto que todavía no se ha logrado
esta aspiración de situar al hombre como el
supremo destinatario de todas las
instituciones sociales, pero en ese ideal se
encuentra la justificación de la lucha
permanente por los Derechos Humanos.
Héctor Fix-Zamudio
Sumario: I. Introducción. II. Noción de derechos humanos. III.
Los derechos humanos, ¿valores culturales universales o
nacionales? IV. Vertientes de los derechos humanos. V.
Clasificación de los derechos. VI. Los derechos humanos en el
Estado de derecho internacional. VII. Mecanismos de
protección. VIII. Acciones y retos.
I. Introducción
A partir de la segunda mitad del siglo XX, los derechos humanos han
comenzado a adquirir una especial relevancia en el ámbito internacional, la
cual se ha incrementado de tal manera que es muy común escuchar acerca
de la temática de los derechos humanos, de la vulneración de los éstos, de lo
que debería ser su protección; todo esto como un elemento obligado en las
comunicaciones y discursos actuales.
*
Profesora-investigadora en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
250 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
249
Pese a ser un argumento muy recurrido, en ocasiones se carece de un
conocimiento, ya ni siquiera decir profundo, elemental, tanto del tema como
de la problemática que conlleva. Por ello, la primera cuestión pertinente
para responder es, precisamente: ¿qué son los derechos humanos?
Una vez señalados qué son los derechos humanos, y si existe diferencia
con los derechos fundamentales, podremos analizar si los derechos
humanos son valores de carácter universal o nacional, aceptados por las
culturas locales o impuestos por la cultura occidental, así como identificar
la rama del derecho que habrá de procurar la protección de los derechos
humanos y las vertientes en las que se puede considerar ésta.
Debido a la confusión que han ocasionado los diversos intentos por
clasificar a los derechos humanos en generaciones, sin llegar a determinar el
número de éstas, ya que continuamente van apareciendo más y más, ni
cuáles son los derechos que deban de ser agrupados en ellas, es que en el
presente trabajo se propondrá una clasificación basada en las características
propias de los derechos; es decir, una clasificación en la que se integren los
derechos de acuerdo con su contenido y reconocimiento de la persona, ya
sea en su carácter individual, como miembro de la sociedad y de una
nación.
¿Cómo se puede lograr la protección de los derechos humanos en el
Estado de derecho internacional? Es una interrogante un tanto compleja,
pues estos derechos son uno de los elementos propios del Estado de
derecho, ya que para hablar de un verdadero Estado de derecho se debe
contar con un adecuado contenido de derechos fundamentales y, por
consiguiente, éstos han de verse reflejados en su efectiva protección, lo cual
nos permitirá explicar los mecanismos de protección existentes en el ámbito
internacional y los retos que implica dotarlos de eficacia.
II. Noción de derechos humanos
Como se había señalado, la primera cuestión que es pertinente responder
es ¿qué son los derechos humanos? Es una idea generalmente aceptada
concebir a los derechos humanos como aquellos que poseemos todas las
personas por el simple hecho de existir, independientemente del espacio
geográfico en el que nos encontremos o de la sociedad de la que formemos
parte. Todas las personas contamos con estos derechos, ya que son
inherentes a la naturaleza humana. Para Luigi Ferrajoli, los derechos
humanos son los derechos primarios de las personas.1
1 Ferrajoli, Luigi, Los fundamentos de los derechos fundamentales, 2a. ed., Madrid,
Trotta, 2005, pp. 293-299.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 251
A continuación se hará referencia a algunas de las definiciones sobre el
concepto de derechos humanos:
Derechos Humanos: Los derechos que se fundan en la esencia del hombre,
necesarios para el cumplimiento de sus deberes morales e inalienables. 2 Por
lo que “todo hombre, por el solo hecho de serlo, tiene el derecho a llevar una
vida digna; es decir, una vida con satisfactores económicos, sociales y
culturales suficientes que le permitan realizarse como ser humano y ser útil a
su comunidad”.3
La definición proporcionada en el Diccionario jurídico mexicano señala:
Derechos Humanos. Conjunto de facultades, prerrogativas, libertades y
pretensiones de carácter civil, político, económico, social y cultural, incluidos
los recursos y mecanismos de garantía de todas ellas, que se reconocen al ser
humano, considerado individual y colectivamente.4
Por derechos humanos se entiende, según Héctor Gros Espiell,
Aquellas facultades, atribuciones o exigencias fundamentales que el ser
humano posee, declaradas, reconocidas o atribuidas por el orden jurídico y
que, derivadas de la dignidad eminente que todo hombre tiene, constituyen
hoy el presupuesto indispensable y necesario de cualquier organización o
sistema político nacional y de la misma Comunidad Internacional.5
Los derechos del hombre son aquellos que reconoce el ordenamiento
jurídico de un país determinado, “dándoles normalmente un rango especial,
bien sea por las normas que los definen o por los sistemas que se establecen
para su salvaguardia”.6 Generalmente se hallan garantizados en muchas
Constituciones como derechos fundamentales.7
Hasta la fecha no existe una definición sobre los derechos humanos
ampliamente aceptada; la Declaración Universal de los Derechos Humanos
2 García Aparisi, Manuel, Diccionario de historia universal, Madrid, Ediplesa, 1979, p.
110.
3 Carpizo, Jorge, ¿Qué es la CNDH0?, México, CNDH, 1991, p. 29.
4 Instituto de Investigaciones Jurídicas, Diccionario jurídico mexicano, Jesús Rodríguez
y Rodríguez, t. D-H, 2a. ed., revisada y aumentada, México, Porrúa-UNAM, 2004, p. 1268.
5 Gros Espiell, Héctor, “Derechos humanos, derecho humanitario y derecho internacional
de los refugiados”, Anuario Mexicano de Relaciones Internacionales, México, UNAM,
1982, p. 234.
6 Carrillo Flores, Antonio, “¿Qué son los derechos del hombre?”, Antología de clásicos
mexicanos de los derechos humanos, t. I, México, CNDH, 1993, p. 8.
7 Según Ferrajoli, “las expectativas sociales correspondientes a las nuevas funciones —la
subsistencia, el empleo, la vivienda, la instrucción, la asistencia sanitaria— son introducidos
252 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
hace referencia a los derechos que deben ser protegidos, pero no señala
concepto alguno.
Los derechos humanos también son conocidos como derechos
fundamentales, derechos del hombre, o como se les comienza a mencionar,
derechos de la persona; sin embargo, a pesar de que algunos autores utilizan
indistintamente estas expresiones, principalmente las dos primeras, sí
existen diferencias entre ambas denominaciones.
Una diferenciación que se realiza en el ámbito internacionalista respecto
a los derechos humanos y los derechos fundamentales es que mientras los
primeros son a los que tenemos derecho todos los individuos por el simple
hecho de nacer,8 los segundos se refieren sólo a aquellos derechos humanos
que ya han sido integrados en diversos instrumentos jurídicos, 9 tales como
las Constituciones o los instrumentos internacionales.
Se tiene la percepción general de que para que sean protegidos estos
derechos deben estar contenidos en instrumentos jurídicos; es decir, para
que un derecho humano pueda ser protegido debe estar expresado en un
instrumento, ya sea en la legislación interna de un Estado, como puede ser
la Constitución, las leyes, o bien en instrumentos internacionales, ya sean
convenciones, declaraciones, pactos o la denominación que reciban, por
supuesto, con la salvedad de que para que dichos instrumentos
internacionales sean reconocidos en el ámbito interno deben haber sido
debidamente ratificados por el Estado en cuestión.
En concreto, los derechos humanos son todos aquellos derechos con los
que los seres humanos contamos, inherentes a nuestra naturaleza humana,
mientras que los derechos fundamentales van a ser esos derechos humanos
que ya han sido positivizados; en este sentido, se dice que “todos los de-
y reconocidos por las Constituciones de este siglo como «derechos fundamentales»…”.
Ferrajoli, Luigi, El garantismo y la filosofía del derecho, cit., p. 68.
rechos fundamentales son derechos humanos, pero no todos los derechos
humanos son derechos fundamentales”.
8 La teoría iusnaturalista establece que los derechos humanos son aquellos inherentes a
nuestra condición de ser humano; por tanto, todas las personas contamos con derechos
derivados de nuestra propia naturaleza humana. Véase Bobbio, Norberto, El tiempo de los
derechos, Madrid, Sistema, 1991, pp. 54-61; Liberalismo y democracia, México, Fondo de
Cultura Económica, 2008, pp. 11-16; Labardini, Rodrigo, “Sobre el concepto de derechos
humanos”, Revista de Investigaciones Jurídicas, México, núm. 24, 2000, pp. 533-535.
9 Por su parte, la teoría iuspositivista señala que sólo los derechos humanos reconocidos
a través de instrumentos jurídicos son considerados como derechos fundamentales; es decir,
sólo los derechos positivizados tienen validez, y por tanto pueden ser protegidos.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 253
Otra de las controversias a las que nos enfrentamos cuando se estudian
los derechos humanos es el problema que surge entre la cuestión de su
conceptualización y justificación versus la efectividad en la protección de
los mismos.
Para Norberto Bobbio, el verdadero problema de los derechos humanos
“no es hoy tanto el de justificarlos, como el de protegerlos”; 10 por tanto, la
fundamentación y denominación que se les pudiera otorgar indudablemente
resulta irrelevante en comparación de lo realmente importante: la efectiva
protección de los derechos humanos.11
La cuestión de los derechos humanos no es un problema filosófico; es un
problema más bien jurídico, y en cierto sentido, político; no se trata de
encontrar un fundamento o la naturaleza de los derechos, sino que se trata
de encontrar las garantías para su salvaguarda.12
En contrapartida, autores como Liborio L. Hierro sostienen que el
fundamento de los derechos humanos sí es necesario, ya que “fundamentar
nuestros juicios de valor es una consecuencia de nuestra racionalidad
reflexiva y fundamentar juicios de valor de carácter moral es además un
requisito necesario de su pretensión de universalidad”, 13 e insiste en que el
fundamento de los derechos humanos es básicamente moral; 14 no obstante,
esta postura es arriesgada, ya que no es posible pretender siquiera otorgar
valores de universalidad a preceptos fundamentados bajo la moral y
filosofía de ciertos grupos dominantes, principalmente de origen occidental.
Si bien es cierto que la mayoría de las normas y derechos derivan de
valores morales comunes en las sociedades, estas normas morales han sido
incorporadas paulatinamente a los ordenamientos jurídicos, como respuesta
a los requerimientos de la sociedad, mas no a las pretensiones de los deseos
de encasillar las normas en los valores morales de los grupos de poder.
III. Los derechos humanos, ¿valores culturales universales o nacionales?
Una de las controversias más recurrentes respecto a los derechos
humanos es su universalidad; es decir, si éstos tienen un valor de carácter
10 Bobbio, Norberto, El tiempo de los derechos, Madrid, Sistema, 1991, p. 61.
11 Comparto ampliamente la postura adoptada por Bobbio desde 1964, ya que lo
importante es la garantía de los derechos, que se logra a través de medidas jurídicas e incluso
políticas, no así el fundamento de éstos, toda vez que son cuestiones puramente filosóficas;
por tanto, dependerán exclusivamente de la percepción del filósofo, no se basarán en la
realidad jurídica.
12 Ibidem, pp. 61-64.
13 Hierro, Liborio, “El concepto de justicia y la teoría de los derechos”, en Díaz, Elías y
Colomer, José Luis, Estado, justicia, derechos, Madrid, Alianza Editorial, 2002, p. 41.
14 Ibidem, pp. 41-52.
254 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
universal, que pueda ser reconocido en cualquier parte del mundo,
independientemente del ordenamiento jurídico en el que se pretenda hacer
válido, o solamente se aplica en ciertos contextos en los que el propio
Estado les da un reconocimiento especial para ser aplicados en su ámbito
doméstico.
La discusión radica en distinguir si los valores reconocidos son
universales o comunes entre todas las culturas, ya que es bien sabido que
los derechos humanos no son universales en cuanto a su aplicación se
refiere,15 por lo que es de principal importancia lograr que la identidad
individual y colectiva exprese valores universales.
A pesar de haber posibles valores comunes entre todas las culturas, como
sería el caso de la concepción de dignidad humana, no todas las conciben
como derecho humano, ya que pueden tener diversas versiones de ésta,
siendo algunas más amplias que otras.16 Además, tampoco se puede decir
que sean valores absolutos; la validez de un derecho en realidad está
determinada por la posición que el propio ordenamiento jurídico le otorga.
En la actualidad, la universalización, como señala Manuel Becerra, “se
presenta como una nueva ética, como componente esencial del orden
público internacional legitimando, sí se le acata, el orden jurídico
positivo”.17 Es decir, para lograr una universalización es necesario que estos
valores se trasladen a los ordenamientos jurídicos de los Estados.
Sin embargo, existe una cultura respecto de los derechos humanos de
carácter supranacional, una cultura global que se distingue sensiblemente de
las culturas nacionales desde el punto de vista de origen como de contenido,
que en ocasiones se integra, mientras que en otras entra en conflicto con las
culturas nacionales o locales por choques de valores y concepciones.
Lo anterior se manifiesta sobre todo en las luchas por la defensa de los
derechos humanos, ya que “las actitudes ante los derechos humanos se
fundamentan en presupuestos culturales específicos”, 18 que van a variar
dependiendo de los valores que les otorguen las culturas locales o
nacionales; a pesar de que en el discurso de los derechos humanos
frecuentemente se manifieste que son derechos universales que deberían ser
disfrutados por todas las personas, en virtud de su naturaleza humana, sin
importar la época o sociedad en que se desarrollen.18
15 De Sousa Santos, Boaventura, Por una concepción multicultural de los derechos
humanos, México, UNAM, 1998, p. 19.
16 Ibidem, pp. 21-23.
17 Becerra Ramírez, Manuel, La recepción del derecho internacional en el derecho
interno, México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM, 2006, p. 66. 18 De Sousa
Santos, Boaventura, op. cit., p. 12.
18 Labardini, Rodrigo, op. cit., p. 515.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 255
No obstante, el nacionalismo, como “forma específicamente moderna de
identidad colectiva”19 de las culturas nacionales, o “particularista y
discriminatorio choca frontalmente con el ideal universalista que es
inherente a la propia idea de los derechos humanos y de un
constitucionalismo común de la humanidad”.20
Sobre todo en lo que respecta a los valores culturales contenidos en las
diversas concepciones y fundamentaciones de los derechos humanos, ya
que “la idea de los derechos humanos se lleva a cabo siempre dentro de
determinadas tradiciones de pensamiento en cuyo seno se desenvuelve la
vida cultural”21 nacionalista.
De ahí la importancia de tomar en cuenta la cultura en los procesos de
conceptualización, y en un momento dado de la fundamentación, de los
derechos humanos, debido a que los marcos culturales paradigmáticos
“conforman el subsuelo intelectual de las distintas concepciones de los
derechos humanos”,23 por lo que los valores culturales respecto a los
derechos humanos pueden ser diferentes dependiendo de la cultura en
cuestión, lo que hace que en ocasiones se lleguen a presentar
contraposiciones de valores y conceptos, 22 que en vez de propiciar el logro
de una cultura global respecto a la concepción de los derechos humanos
como valores de carácter universal, provocan el descontento y el rechazo
hacia la imposición de valores.
Aunado a los planteamientos de ciertas teorías antropológicas y
sociológicas respecto a la idea de que los derechos fundamentales son
producto de la cultura occidental, 23 y que se han tratado de imponer a otras
culturas distintas, presuponiendo la preponderancia del pensamiento
occidental, cuando en realidad se deberían superar los prejuicios y el
“analfabetismo cultural” para aprender a conocer otras culturas. 24
19 Habermas, Jürgen, Identidades nacionales y postnacionales, Madrid, Tecnos, 1989, p.
89.
20 Pérez Luño, Antonio Enrique, Derechos humanos, Estado de derecho y Constitución,
9a. ed., Madrid, Tecnos, 2005, p. 629.
21 Ibidem, p. 606.
23 Idem.
22 El riesgo mayor es que el tema puede ser utilizado, y lo ha sido, como justificación de
intervención por parte de países autodenominados “defensores de los valores verdaderos” y
convertirse en un desafío para la soberanía del Estado, ya que éste sigue manteniendo cada
una de sus funciones originales, en el mismo sentido en que éstas fueron concebidas desde
los tiempos de Hegel, tales como velar por la soberanía territorial, por lo que hay que
diferenciar entre los altos intereses de la humanidad y los intereses de ciertos Estados.
23 Ferrajoli, Luigi, Sobre los derechos fundamentales y sus garantías, México, CNDH,
2009, pp. 19-21.
24 Ibidem, p. 25.
256 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
Asimismo, para formular cualquier conceptualización sobre derechos
humanos se deben respetar las diferencias culturales, 25 no tratar de imponer
valores de la cultura dominante.
Si bien es cierto que “los derechos humanos no son categorías filosóficas,
jurídicas o políticas abstractas universales e intemporales, sino el resultado
de una tradición y de unos sentimientos de identidad compartida entre
quienes integran sociedades concretas e históricas”, 26 también lo es que
formamos parte de la comunidad internacional, y, por tanto, los derechos
humanos no se deben limitar al ámbito doméstico, sino que su salvaguarda
debe ser de interés de la comunidad internacional en su conjunto, por lo que
existe una evidente tendencia a universalizar estos valores, tratando de
lograr la integración simbólica entre personas geográficamente separadas.
IV. Vertientes de los derechos humanos
Como ya se ha mencionado, los derechos humanos son inherentes a la
naturaleza humana. Todos contamos con estos derechos; son de carácter
universal; mientras que los derechos fundamentales se hallan reconocidos y
garantizados principalmente en las Constituciones, es decir, son aquellos
derechos de la persona que han sido resguardados por el ordenamiento
jurídico de un Estado determinado.
No obstante, debemos recordar que los derechos humanos no son una
“cuestión doméstica”;27 por lo tanto, su protección no debe limitarse al
ámbito territorial, ya que el Estado, como parte de la comunidad
internacional, debe ampliar el reconocimiento de éstos.
Así, encontramos que la protección de los derechos humanos tiene dos
vertientes: una interna, “fundamentalmente nacida de la Constitución y del
orden jurídico nacional que deriva de ésta”, 28 y una vertiente internacional,
emanada de los instrumentos internacionales creados específicamente para
la protección de los derechos del ser humano.
De esta forma adquiere gran importancia el hecho de que “un
impresionante conjunto de instrumentos internacionales en materia de
Derechos Humanos se haya desarrollado en un periodo de tiempo
relativamente corto”,31 tomando en consideración que es a partir de la
segunda mitad del siglo XX cuando se han creado tales instrumentos.
25 Labardini, Rodrigo, op. cit., p. 523.
26 Pérez Luño, Antonio Enrique, Derechos humanos…, cit., p. 602.
27 Naciones Unidas, Actividades de las Naciones Unidas en materia de derechos
humanos, Ginebra, Nueva york, Centro de Derechos Humanos, 1992, p. 23.
28 Gros Espiell, Héctor, Derechos humanos y vida internacional, México, CNDH-
UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas 1995, p. 83.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 257
Para poder proteger los derechos humanos ha sido necesario crear una
rama del derecho que se encargue de esta función, ya que como señala
Héctor Fix-Zamudio:
…el derecho es el instrumento indispensable para obtener dicha protección,
puesto que organiza y conduce los esfuerzos de los gobernantes y gobernados
para lograr uno de los fines esenciales de todo Estado democrático, el que se
apoya en el respeto y en la promoción de los derechos de la persona humana
en sus dimensiones individual y social.29
Esta rama procede del derecho internacional, que ha “incluido entre sus
preocupaciones teórico-prácticas la cuestión de los derechos y libertades
fundamentales”;30 esto debido a que el derecho internacional, al regular las
relaciones entre los Estados, “tuvo que ensancharse para tratar también los
derechos de los individuos”,31 ya que cada vez es mayor la importancia del
individuo en el derecho internacional, al grado de considerar incluso que
existe una humanización32 del derecho internacional.33
31
Carpizo, Jorge, “Los nuevos derechos humanos”, Antología de clásicos mexicanos de
los derechos humanos, t. I, México, Comisión Nacional de Derechos Humanos, 1993, pp.
203 y 204.
De esta forma, y derivándose del derecho internacional, surge el derecho
internacional de los derechos humanos, constituyéndose como “una rama
particular y propia”,34 la cual pretende mejorar la situación personal de
quienes se encuentran desprovistos de protección en sus países debido a que
éstos carecen de instituciones para hacerlo. Sin embargo, debemos estar
29 Fix-Zamudio, Héctor, Protección jurídica de los derechos humanos, México, CNDH,
1991, p. 20.
30 Herrendor, Daniel E., Derechos humanos, y viceversa, México, CNDH, 1991, p. 85.
31 Sepúlveda, César, Estudios sobre derecho internacional…, cit., p. 17.
32 Pastor Ridruejo señala que el derecho internacional de los derechos humanos es el
resultado del proceso de especialización del derecho internacional, motivada por valores
como la humanización. Véase Pastor Ridruejo, José A., Curso de derecho internacional
público y organizaciones internacionales, 10a. ed., Madrid, Tecnos, 2006, p. 199.
33 El derecho internacional de nuestros días es diferente al clásico; esta diferencia radica
esencialmente en el tratamiento que se le da al individuo, ya que para el derecho
internacional clásico las personas estaban sometidas al Estado, lo cual implicaba el no
reconocimiento del individuo como sujeto de derecho internacional, mucho menos
garantizaba la salvaguarda de sus derechos humanos en el ámbito internacional, por lo que
debía atenerse exclusivamente a la protección que el Estado le pudiera proveer.
34 Sepúlveda, César, “La protección internacional de los derechos humanos”, Antología
de clásicos mexicanos de los derechos humanos, t. II, México, CNDH, 1993, p. 531.
258 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
conscientes de que la eficacia de la protección de los derechos humanos se
basa, principalmente, en la regulación interna.
Como se señala en el párrafo 115 de la opinión consultiva 16/99 de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos, el derecho internacional de los
derechos humanos está integrado por instrumentos internacionales:
115. El corpus juris del Derecho Internacional de los Derechos Humanos está
formado por un conjunto de instrumentos internacionales de contenido y
efectos jurídicos variados (tratados, convenios, resoluciones y declaraciones).
Su evolución dinámica ha ejercido un impacto positivo en el Derecho
Internacional, en el sentido de afirmar y desarrollar la aptitud de este último
para regular las relaciones entre los Estados y los seres humanos bajo sus
respectivas jurisdicciones. Por lo tanto, esta Corte debe adoptar un criterio
adecuado para considerar la cuestión sujeta a examen en el marco de la
evolución de los derechos fundamentales de la persona humana en el derecho
internacional contemporáneo.35
De esta manera, resulta innegable el impacto que estos instrumentos
internacionales han tenido sobre el derecho internacional 36 y su regulación
en las relaciones entre los Estados y los individuos sometidos a su
competencia.
Como se ha mencionado anteriormente, los derechos inherentes a la
naturaleza humana son recogidos en primer término en la Constitución de
cada Estado, así como en los tratados y convenciones internacionales que
tal Estado haya ratificado.
Durante muchos años, la tutela de los derechos humanos fue competencia
exclusiva del Estado, por medio de declaraciones de derechos, 37 “primero de
carácter individual, y posteriormente en el ámbito social”, 41 por lo que se
puede afirmar que el concepto de la protección de los derechos humanos se
originó en el ámbito de la legislación interna, y se trasladó al contexto
internacional después de la Segunda Guerra Mundial, 42 debido a las
situaciones extremas de conflicto.
Con la finalidad de amparar al individuo ante estas situaciones, se han
creado áreas especializadas que intentan protegerlo; 43 entre ellas podemos
mencionar al derecho internacional de los derechos humanos, al derecho
35 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Opinión consultiva OC-16/99 del 1o. de
octubre de 1999.
36 Ya hemos mencionado que el derecho internacional de los derechos humanos es una
rama del derecho internacional.
37 Como ejemplos tenemos la Carta Magna de Inglaterra (en la que se proclamaban los
derechos de los nobles); la Declaración de Derechos del Estado de Virginia, del 12 de junio
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 259
internacional humanitario y al derecho internacional de los refugiados, 38
cada uno de ellos en un esfuerzo por tratar de atender los requerimientos
específicos de protección de los derechos de las personas.39
En su vertiente internacional, la protección de los derechos humanos
reviste una gran importancia para el sistema de las Naciones Unidas; 40 tan
es así que en el preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas se exhorta a
de 1776 (libertad, propiedad privada, derecho de oposición, libertad de conciencia y libertad
de religión); el Bill of Rights de la Constitución de los Estados Unidos y la Declaración de
los Derechos del Hombre y del Ciudadano en Francia.
41
Fix-Zamudio, Héctor, Justicia constitucional, Ombudsman y derechos humanos,
México, CNDH, 1993, p. 445.
42
La preocupación por la protección de los derechos del hombre se origina en las
legislaciones internas, y es hasta después de la Segunda Guerra Mundial, y debido a los
horrores generados durante la misma, cuando surge a nivel internacional un marcado interés
por proteger y promover de manera organizada los derechos humanos, a pesar de que ya al
finalizar la Primera Guerra Mundial se había manifestado en la Sociedad de Naciones la
necesidad de proteger los derechos de ciertos grupos.
43
El reconocimiento internacional y la protección de los derechos humanos para las
personas de todo el mundo son esenciales para el mantenimiento de la paz y el orden
internacional; es por eso que el ser humano se ha convertido en un verdadero sujeto de
derecho internacional.
“reafirmar la fe en los derechos fundamentales, en la dignidad y el valor de
la persona humana…”.
En los instrumentos internacionales sobre derechos humanos, 47 conocidos
comúnmente como tratados,41 se reconocen principios jurídicos de derecho
38 Para Antonio A. Cançado Tríndade, esta triada comprende la protección de los
derechos del individuo. Véase Cançado Trindade, Antonio A. (coord.), Las tres vertientes de
la protección internacional de los derechos de la persona humana, México, Porrúa-
Universidad Iberoamericana, 2003, pp. 106-110.
39 No obstante, debe señalarse que en los casos del derecho internacional humanitario y
del derecho internacional de los refugiados, además de ser derechos complementarios,
intentan proteger al individuo víctima de un conflicto armado principalmente, por lo que su
ámbito de protección es limitado; no así en el caso del derecho internacional de los derechos
humanos, cuya aplicabilidad es general para todos los individuos y en cualquier momento es
un derecho más amplio, que abarca varias ramas que se han deslindado de él para cubrir
necesidades específicas de grupos determinados y en situaciones concretas.
40 El reconocimiento internacional de los derechos humanos y de las libertades
fundamentales, así como la necesidad de cooperación para su respeto, se recalcan en varias
disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas. Sin embargo, la Carta carece de una
definición
41 De acuerdo con la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, del 23 de
mayo de 1969, se establece en el artículo dos, numeral uno, apartado a, que el tratado es “un
acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el Derecho
Internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y
cualesquiera que sea su denominación particular”. No obstante, existe cierta reticencia en
260 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
internacional, derechos y garantías de los individuos, 42 así como ciertas
obligaciones que los Estados deben cumplir en materia de derechos
humanos.
Sin embargo, para que estos instrumentos puedan surtir sus efectos
jurídicos deben ser reconocidos por los Estados en cuestión; sin este
reconocimiento que se manifiesta de manera unilateral, los derechos de los
individuos prácticamente son nulos, y están sujetos a las consideraciones
que cada uno de los Estados les otorgue.
Es preciso señalar que existen diferencias entre un tratado tradicional y
un tratado sobre derechos humanos, ya que estos últimos son acuerdos
internacionales que contienen disposiciones para proteger uno o más
derechos humanos, mientras que en los primeros se establecen
determinadas relaciones para un objetivo específico. Además de que hasta
el momento no se ha establecido un procedimiento único para la
preparación
precisa respecto a los derechos humanos, así como también sobre las libertades
fundamentales.
47
Algunos autores realizan una marcada diferencia entre los tratados y otros instrumentos,
por cuanto a los mecanismos que generan, como el caso de Juan Antonio Carrillo Salcedo,
en Soberanía de los Estados y derechos humanos en derecho internacional contemporáneo,
2a. ed., Madrid, Tecnos, 2004, pp. 77-92; otros, como José A. Pastor Ridruejo, en Curso de
derecho internacional público y organizaciones internacionales, 10a. ed., Madrid, Tecnos,
2006, pp. 196-200, realizan una clasificación más adecuada.
de instrumentos internacionales de derechos humanos, cada instrumento es
preparado de la manera en que los órganos interesados consideran
adecuada.43
Los tratados sobre derechos humanos no buscan el beneficio mutuo entre
los Estados contratantes, sino que su única finalidad es la protección de los
derechos humanos; comprometen al Estado frente a la comunidad
cuanto a la denominación de estos instrumentos internacionales, debido a que “la práctica
internacional revela que sólo una pequeña parte de los acuerdos celebrados por escrito entre
sujetos de Derecho Internacional y regidos por éste reciben de sus negociadores en la pila
bautismal el nombre de tratados”, Remiro Brotóns, Antonio et al., Derecho internacional,
Valencia, Tirant lo Blanch, 2007, p. 323; a la mayoría se les da el nombre de “convención”,
por ser instrumentos generados durante la celebración de las convenciones. Lo cierto es que,
independientemente de su denominación o de la vertiente del sistema que los genera, los
instrumentos internacionales procuran el reconocimiento de los derechos humanos del
individuo.
42 La mayoría de los instrumentos creados en el sistema universal tienen que ver, ya sea
de manera directa o indirecta, con la protección a los derechos humanos.
43 Naciones Unidas. Actividades de las Naciones Unidas en materia de derechos
humanos, Ginebra, Nueva York, Centro de Derechos Humanos, 1992, p. 316.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 261
internacional y frente al individuo en cuanto a la protección y defensa de
sus derechos fundamentales.
Otra característica de estos instrumentos es su universalidad, ya que son
instrumentos abiertos a la adhesión, en cualquier momento, de todos los
Estados, sin importar su ideología o sistema político y social, aunque en
contrapartida, también en cualquier momento pueden ser denunciados.
Los Estados que ratifican estos tratados se obligan a cumplir
adecuadamente con las obligaciones contenidas en ellos, además de que
adquieren el compromiso de implementar, dentro de su ordenamiento
jurídico, medidas que benefician tanto a las personas como a la protección,
la promoción y defensa de sus derechos humanos.
Cabe resaltar que algunos instrumentos internacionales están integrados a
su vez por otros con diversa denominación, sin que esto afecte su
relevancia, como es el caso de la Carta Internacional de Derechos
Humanos, compuesta por la Declaración Universal de los Derechos
Humanos de 1948, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de
1966 y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales de 1966.
V. Clasificación de los derechos
A través del tiempo se ha pretendido agrupar los derechos humanos de
acuerdo con determinadas características, 44 motivo por el cual se han
clasificado de diversas formas, siendo la clasificación a través de
generaciones la más comúnmente utilizada.52 Sin embargo, dichas
clasificaciones no han sido fáciles, debido, entre otras cosas, a que no existe
una categorización de los derechos que sea aceptada en general por la
comunidad internacional.
No obstante, pese a que mucho se habla de la clasificación en
generaciones, hasta ahora no hay una clasificación bien definida, ya que
cada autor hace distinciones entre los derechos y libertades que integran a
cada generación.
44 Por ejemplo, Antonio Osuna, cuando se refiere a las declaraciones de derechos
humanos y a sus intentos por proteger los derechos contenidos en ellas, señala que “cuando
se intentó configurar jurídicamente tales declaraciones programáticas y ofrecerles tutela
judicial, fue preciso agruparlas en contenidos homogéneos o susceptibles de configuración
legal similar… Los derechos humanos pueden también aglutinarse en torno a valores y
objetivos circunstanciales e históricos, que promueven y concitan una serie de medidas
legales que intentan remediar una situación histórica de injusticia”, como la que se refiere a
que el tratamiento “jurídico y filosófico se ha detenido siempre en alguno o algunos
derechos particulares y ha olvidado hacer una sistematización completa”. Véase Osuna
Fernández-Largo,
262 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
Esta clasificación por generaciones consiste en agrupar los derechos de
acuerdo con el orden de aparición y/o jerarquía. Hasta el momento hay
diversas clasificaciones de las generaciones. La clasificación más
tradicional es la conocida como “las tres generaciones”, propuesta por
primera vez por René Cassin,45 aunque a través del tiempo se han realizado
muchas adecuaciones a la propuesta original, de tal manera que podemos
encontrar clasificaciones de las tres generaciones que difieren por mucho
entre unas y otras.46
Aunado a lo anterior, encontramos que con el paso del tiempo se han
hecho clasificaciones más complejas y confusas de los derechos contenidos
en las generaciones más recientemente creadas, e incluso una superposición
de algunos de éstos, ya que se mencionan derechos de cuarta generación, o
incluso hasta de séptima generación, lo que provoca una total
desarticulación de los derechos que se intenta sean protegidos.
Antonio, Los derechos humanos. Ámbitos y desarrollo, Salamanca, San Esteban-Edibesa,
2002, pp. 17-25.
52
La doctrina ha sido rica en la elaboración de clasificaciones novedosas para agrupar a
los derechos humanos. Autores como Norberto Bobbio y Germán Bidart Campos, entre
otros, nos hablan de “generaciones de derechos”, Quintana Roldán, Carlos F. y Sabido
Peniche, Norma D., Derechos humanos, 3a. ed., México, Porrúa, 2004, p. 17.
Otra problemática que se presenta es que mucho se han jerarquizado las
generaciones de derechos humanos, ya que tradicionalmente se le ha dado
mayor importancia a los derechos contenidos en la primera generación, a
pesar de que cuando fueron promulgados en los instrumentos de derechos
humanos no se hacía distinción entre ninguno de los derechos.
Se podría pensar que no hubo distingos debido a que en el momento en
que fueron promulgados dichos instrumentos, o al menos los generales,
45 Osuna, op. cit., p. 23. Aunque también se afirma que fue Karel Vasak quien en 1979
utilizó el término de “tres generaciones”, véase González Álvarez, Roberto, Aproximaciones
a los derechos humanos de cuarta generación, http://www.sopecj.org/rgaddhh.pdf
(consultada 15 febrero 2011). Mientras que Pérez Luño, en la introducción de su obra La
tercera generación de derechos humanos, señala que Vasak, en su discurso de 1979 y
posteriormente en 1984, hacía referencia específicamente a “los derechos humanos de la
tercera generación”, y que puede considerarse a José Ortega y Gasset como “un ilustre
precursor de la concepción generacional de los derechos humanos”. Véase Pérez Luño,
Antonio-Enrique, La tercera generación de derechos humanos, Navarra, Aranzadi, 2006,
pp. 14 y 15. Es decir, para Pérez Luño, Vasak se refería a la “tercera generación”
exclusivamente, por lo que se puede inferir que no a la clasificación de “las tres
generaciones”, lo que son cosas distintas.
46 “Cada una de las tres generaciones significa el tiempo histórico y cronológico en que
nacieron, o en el que se destacaron, o descubrieron, algunas formas o tipos de derechos
humanos”. Herrera Ortiz, Margarita, Manual de derechos humanos, 4a. ed., México, Porrúa,
2003, p. 9.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 263
todavía no existían las clasificaciones de generaciones, y que no fue sino
hasta la década de los años ochenta del siglo XX cuando comenzaron a
clasificarse los derechos de acuerdo con la “importancia” que ciertos
individuos consideraron conveniente para sus intereses.
Considerando que todos los derechos son complementarios entre sí por
cuanto hacen a la protección integral que brindan al ser humano, y por lo
tanto se deben considerar en igualdad de importancia en el Estado de
derecho, me permito plantear la siguiente clasificación basada en las
características de los propios derechos:
Clasificación por su contenido:
— Derechos individuales
— Derechos colectivos o sociales
— Derechos de los pueblos o naciones
Como he mencionado, propongo esta clasificación con la finalidad de
evitar confusiones, ya que considero que no se trata de una lucha de
jerarquía entre los derechos, debido a que todos los derechos,
independientemente de a qué generación o grupo pertenezcan, pretenden, de
una forma u otra, lograr la protección del ser humano.
Es por ello que considero que la mejor forma de alcanzar y consolidar la
protección integral del ser humano en el Estado de derecho es a través de
contenidos congruentes con la condición de la persona, ya sea en su carácter
individual, como miembro de una sociedad y de una nación.
De ahí la importancia de agrupar y clasificar los derechos de acuerdo con
su contenido en derechos individuales, derechos colectivos y derechos de
los pueblos, como he planteado.
1. Derechos individuales
Facultades y libertades esenciales e inalienables del hombre,
individualmente considerado.47 Los derechos individuales engloban tanto a
los derechos civiles como a los derechos políticos.
Los derechos individuales “son aquellos que protegen la vida, la libertad,
la igualdad, la seguridad y la integridad física de cada hombre o mujer, así
como sus propiedades”.48 Estos derechos a su vez se dividen en:
47 Instituto de Investigaciones Jurídicas, Diccionario jurídico mexicano, t. D-H, 2a. ed.,
revisada y aumentada, México, Porrúa-UNAM, 2004, p. 1270.
48 CNDH, Los derechos humanos de los mexicanos, 2a. ed., México, CNDH, 1994, p. 9.
57
Instituto de Investigaciones Jurídicas, op. cit., pp. 1275-1277.
264 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
— Derechos o garantías de igualdad. Establecen el goce y disfrute de
los derechos y libertades previstos en el ordenamiento jurídico para
toda persona, por igual, sin distinción alguna.
— Derechos o garantías de libertad. Establecen el derecho de toda
persona a realizar libremente las actividades protegidas por la
Constitución y los tratados internacionales, y prohíben a las
autoridades limitar o privar a alguien de dichas libertades.
— Derechos o garantías de seguridad jurídica. Establecen que las
autoridades no pueden proceder de manera arbitraria o abusiva, ya
que están obligadas a respetar la Constitución y las leyes, así como
a actuar conforme se establece en éstas.
— Derechos políticos. Confieren a los ciudadanos la facultad de
participar en la dirección de los asuntos públicos del Estado, por
ellos mismos o a través de representantes libremente elegidos.
2. Derechos colectivos
Conocidos también como derechos sociales,57 engloban a todos los
derechos económicos, sociales y culturales, que son aquellos que tienden a
asegurar el bienestar social, económico y cultural de las personas, tanto en
su calidad individual así como parte de un colectivo, para que cada uno de
sus miembros pueda llevar realmente una existencia digna.
Pertenecen a estos derechos el derecho a la educación, los derechos
agrarios, los derechos laborales y sindicales, los derechos a la seguridad
social, el derecho a la salud, el derecho a la vivienda y los derechos de
carácter económico y cultural.
Christian Courtis hace una clasificación de los derechos económicos,
sociales y culturales a la luz del artículo 26 de la Convención Americana
sobre
Derechos Humanos:49
a) El derecho a la educación
b) Los derechos laborales
c) El derecho a la seguridad social
d) El derecho a la vivienda
e) El derecho a la alimentación
f) El derecho a la salud
g) Los derechos culturales
h) Los derechos del consumidor
49 Courtis, Christian et al., Protección internacional de derechos humanos. Nuevos
desafíos, México, Porrúa ITAM, 2005, pp. 10-29.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 265
i) El derecho a la asistencia social
Los derechos económicos, sociales y culturales (DESC) han estado
presentes desde la etapa inicial de la historia de los derechos humanos; 50
desafortunadamente, a estos derechos se les ha restado importancia, a
diferencia de los derechos individuales, que son ampliamente difundidos y
proclamados, por lo que “resulta injustificable la supuesta superioridad de
unos derechos sobre otros”.51 A los derechos económicos, sociales y
culturales se les ha llegado a considerar de segunda, pero superar los
obstáculos que enfrentan los derechos económicos, sociales y culturales “es
una cuestión que concierne a la democracia y al Estado de derecho”. 52
3. Derechos de los pueblos o naciones
Son los que abarcan “tanto los derechos de un pueblo o nación que
conforma todo un país, así como los de ciertos pueblos o comunidades que
conservan su individualidad y, a su vez, forman parte de una nación”.53
Dentro de estos derechos se encuentran el derecho a la paz, la soberanía
nacional, la autodeterminación de los pueblos, la solidaridad internacional,
la preservación de los recursos naturales, los asentamientos humanos, la
protección del medio ambiente, la conservación de la cultura e identidad
nacional y los derechos de los pueblos indígenas.
VI. Los derechos humanos en el Estado de derecho internacional
Para continuar con este apartado, es conveniente responder el siguiente
cuestionamiento: ¿existe una relación directa o indirecta entre los derechos
humanos y el Estado de derecho?
Si bien es cierto que el término Estado de derecho es relativamente
reciente, ya que es a partir del siglo pasado cuando comienza a ser utilizado
con mayor frecuencia por la ciencia jurídica y política alemana para
designar una relación específica entre la forma política llamada “Estado” y
50 Mejía, Joaquín A., “5 mitos sobre los derechos económicos, sociales y culturales”,
Revista CEJIL, año II, núm. 3, Debates sobre los derechos humanos y el sistema
interamericano, p. 60.
51 Mejía R., Joaquín A., “Aspectos teóricos y normativos de la justiciabilidad de los
derechos económicos, sociales y culturales”, Revista IIDH, San José, Costa Rica, núm. 51,
enero-junio de 2010, p. 57.
52 Mejía, Joaquín A., “5 mitos…, cit., p. 66.
53 Ibidem, p. 55.
266 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
el derecho, no hay que olvidar que la temática a la que se refiere es
54
antigua55 y encuentra sus raíces en la filosofía de la Ilustración.56
El Estado de derecho es un modelo en el que se satisfacen determinadas
condiciones para el pleno ejercicio de la capacidad normativa del Estado,
bajo la luz de un sistema democrático. En este sentido, el Estado de derecho
podría ser considerado como la expresión jurídica de la democracia.
Algunos autores, como Elías Díaz, señalan que, en efecto, el Estado de
derecho es la institucionalización jurídico-política de la democracia, 66 y para
que exista como tal, es necesario que el poder se encuentre limitado por las
normas jurídicas57 y que las personas gocen de libertad.58
En la estructura constitutiva de la praxis democrática se encuentran los
derechos, por lo que “al mismo tiempo, su configuración jurídica queda
confinada a los resultados del ejercicio de la misma”. 69 En este sentido, la
constitucionalización de los derechos naturales del individuo constituye un
límite al poder del Estado.70
En el Estado de derecho existe una estrecha vinculación entre la
democracia y los derechos fundamentales, como señala Joaquín Mejía; así
como la democracia garantiza las luchas por los derechos humanos, éstas
garantizan a su vez la democracia.71
Todos los autores, sin excepción, coinciden59 en que uno de los elementos
esenciales del Estado de derecho son los derechos fundamentales, 60 por lo
54 Fix-Fierro, Héctor (ed.), A la puerta de la ley. El Estado de derecho en México,
México, Cal y Arena, 2007, p. 13.
55 Brand, Jürgen, “La evolución del concepto europeo de Estado de derecho”, Anuario de
Derecho Constitucional Latinoamericano / 2006, Instituto de Investigaciones Jurídicas, p.
37.
56 Díaz, Elías y Colomer, José Luis, Estado, justicia, derechos, Madrid, Alianza
Editorial, 2002, p. 75.
66 Idem.
57 En este mismo sentido se pronuncia Liborio Hierro al señalar que “la concepción
actual de la democracia constitucional es el sometimiento del poder al derecho…”. Hierro,
Liborio, Estado de derecho. Problemas actuales, 2a. ed., México, Distribuciones Fontamara,
2001, p. 49.
58 Góngora Pimentel, Genaro David, El derecho que tenemos: la justicia que esperamos,
México, Editora Laguna, 2000, p. 271.
59 Podrán los autores no coincidir en los elementos que integran al Estado de derecho,
pero todos señalan que los derechos fundamentales son elemento básico de éste.
60 Según Héctor Fix-Fierro, los principios del Estado de derecho son “los derechos
fundamentales, la división de poderes y la seguridad jurídica”. Fix-Fierro, op. cit., pp. 13 y
14; para Luigi Ferrajoli, uno de los tres principios que caracterizan al modelo de
organización política en mención es el “principio de legalidad de toda actividad del Estado”,
y en el que se encuentra el “respeto de ciertas garantías fundamentales de libertad y de
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 267
que “los derechos humanos constituyen, pues, la razón de ser del Estado de
Derecho”.61
Los derechos fundamentales son un elemento imprescindible del
concepto de Estado de derecho, ya que su presencia en el ordenamiento
jurídico del Estado legitima, de cierta manera, su actuar como Estado
democrático y, por ende, su status de Estado de derecho.
De acuerdo con los derechos reconocidos y garantizados por el
ordenamiento jurídico, se podrá distinguir el modelo de Estado de derecho
de que se trate; es decir, los derechos fundamentales protegidos van a
diferenciar al Estado de derecho.
69
Prieto Sanchís, Luis, Justicia constitucional y derechos fundamentales, Madrid,
Trotta, 2003, pp. 158 y 159.
70
Bobbio, Norberto, Liberalismo y democracia, cit., pp. 17-20.
71
Mejía R., Joaquín A., “El papel de los derechos económicos, sociales y culturales
en las democracias latinoamericanas”, Revista IIDH, San José, Costa Rica, núm. 49,
enerojunio de 2009, p. 204.
Así, en los ordenamientos jurídicos considerados “democráticos” se
manifiesta una correlación básica entre los derechos humanos, la
democracia y el Estado de derecho, de tal manera que se han constituido en
los elementos esenciales de legitimación de cualquier poder. 62
La relación existente entre estos elementos se señala en la opinión
consultiva OC-8/1987, del 30 de enero de 1987, de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos:
El concepto de derechos y libertades y, por ende, el de sus garantías, es
también inseparable del sistema de valores y principios que lo inspira. En una
sociedad democrática los derechos y libertades inherentes a la persona, sus
garantías y el Estado de Derecho constituyen una tríada, cada uno de cuyos
componentes se define, completa y adquiere sentido en función de los otros.63
inmunidad personales así como de ciertos derechos de los ciudadanos procesalmente
justiciables”. Ferrajoli, Luigi, El garantismo y la filosofía del derecho, trad. Gerardo
Pisarello, Alexei Julio Estrada y José Manuel Díaz Martín, Bogotá, Universidad Externado
de Colombia, 2001, p. 66; mientras que Elías Díaz señala que los caracteres generales
necesarios en todo Estado de derecho son: a) imperio de la ley; b) división de poderes; c)
fiscalización de la administración, y d) protección de derechos y libertades fundamentales.
Díaz, Elías, op. cit., pp. 81 y 82.
61 Díaz, Elías, ibidem, p. 77.
62 Mejía R., Joaquín A., “El papel de los derechos…”, cit., p. 203.
63 Opinión consultiva OC-8/1987 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos,
párrafo 26. http://www.corteidh.or.cr/docs/opiniones/seriea_08_esp.pdf (consultada el 14 de
marzo de 2011).
268 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
Por tanto, podemos confirmar que los derechos fundamentales son un
elemento imprescindible del concepto de Estado de derecho, ya que su
contenido y los valores que resguarda constituyen un importante aspecto de
todo ordenamiento jurídico, además de que distingue al Estado de derecho,
de acuerdo de los derechos reconocidos y garantizados por el mismo.
Hasta el momento se ha hecho referencia a los derechos humanos como
elemento del Estado de derecho dentro del marco del Estado soberano, una
entidad jurídica y políticamente soberana, autónoma, individual, pero ¿qué
ocurre cuando nos referimos al Estado de derecho internacional?, ¿cuál
sería la diferencia entre el Estado de derecho del Estado soberano y el
Estado de derecho internacional?, ¿cómo se lograría la protección de los
derechos humanos en el Estado de derecho internacional?
Comenzaré con la segunda interrogante para, de esta manera, responder
al mismo tiempo la primera; la diferencia fundamental es que el Estado de
derecho en el Estado soberano se trata meramente de una aplicación
territorial, cuya competencia se ejerce sobre la población que se encuentra
circunscrita a los límites del espacio geográfico del Estado, mientras que en
el Estado de derecho internacional ya no existen límites territoriales; se trata
de la comunidad internacional como ente beneficiario de derechos; es decir,
en el Estado de derecho internacional son las personas, independientemente
de la nacionalidad que tengan, raza o grupo al que pertenezcan, a quienes se
les reconocerán y otorgarán derechos propios a su condición de ser humano,
sin importar más que su propia seguridad y protección.
Ahora bien, la siguiente cuestión a plantearse es precisamente la
protección de los derechos humanos en el Estado de derecho internacional;
como ya se señaló, entre los elementos primordiales de todo Estado de
derecho se encuentra precisamente la garantía de los derechos humanos; es
decir, un efectivo Estado de derecho debe contar con derechos reconocidos
y garantizados en su ordenamiento jurídico, en las dos vertientes: la
nacional y la internacional, ya sea mediante la legislación interna o bien a
través de instrumentos internacionales ratificados.
De esta manera, debemos señalar que así como la protección de los
derechos humanos es una condición del Estado de derecho, también lo debe
ser en el Estado de derecho internacional.
Lo que nos lleva a la tercera interrogante. Ya hemos reiterado el hecho de
que la protección de los derechos humanos recae principalmente en el
Estado, para lo cual promulga leyes y ratifica instrumentos internacionales
cuyo contenido va incorporando en su ordenamiento jurídico. Pero la
cuestión aquí es que dicha protección continúa estando tutelada por el
Estado, y por tanto se sigue limitando su aplicación al ámbito interno,
además de que la aplicación de las medidas establecidas por el derecho
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 269
internacional de los derechos humanos está condicionada a la ratificación de
los instrumentos internacionales que el Estado haya realizado.
En el Estado de derecho internacional los instrumentos internacionales de
derechos humanos deberán tener mayor preponderancia, y su aplicación, ser
general y universal, independientemente del hecho de que los Estados los
hayan ratificado o no; asimismo, los mecanismos internacionales de
protección constituirían una herramienta fundamental para la protección de
los derechos humanos de las personas.
VII. Mecanismos de protección
Para velar por la protección de los derechos humanos, en el Estado de
derecho se debe contar con mecanismos constitucionales, cuyo propósito
principal sea el de defender al individuo de los abusos de poder; 64 sin
embargo, cuando el Estado no cuenta con dichos mecanismos, o contando
con ellos éstos son ineficientes, las organizaciones internacionales, y en
algunos casos los propios instrumentos internacionales de derechos
humanos, han establecido mecanismos internacionales de protección para,
entre otras muchas funciones, vigilar el adecuado cumplimiento de los
instrumentos ratificados.
Estos mecanismos internacionales derivan principalmente en
instituciones, órganos especializados y/o en procedimientos, 65 y dependerán
de la vertiente del sistema al que pertenezcan.
1. Sistema universal
Emana principalmente de la Organización de las Naciones Unidas, tanto
de sus órganos principales como de sus organismos especializados, así
como de las organizaciones regionales. Está integrado por instrumentos
internacionales, que tienen por objeto lograr el reconocimiento de dichos
derechos, así como de mecanismos de protección.
La protección de los derechos humanos reviste gran importancia para
este sistema; tan es así, que en el Preámbulo de la Carta de las Naciones
Unidas se exhorta a “reafirmar la fe en los derechos fundamentales, en la
dignidad y el valor de la persona humana…”.
Sin embargo, por las circunstancias que se suscitan y la necesidad de
atender de forma directa la problemática que generan, se han creado
instrumentos específicos dedicados a la atención de determinados grupos de
64 Bobbio, Norberto, Liberalismo y democracia, cit., p. 21.
65 Hago la distinción entre instituciones y procedimientos, ya que son figuras diferentes.
270 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
individuos, considerados como vulnerables. Dentro de estos grupos
vulnerables se encuentran, entre otros, los refugiados, las mujeres y los
niños:
— Los refugiados.66 Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de
1951 y su Protocolo Facultativo de 1967.
— Las mujeres.67 Convención Internacional sobre la Eliminación de
todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de 1978 y su
Protocolo Facultativo.
— Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer, 1952.
— Convención sobre la Nacionalidad de las Mujeres Casadas.
— Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la edad
mínima para contraer matrimonio y el registro de matrimonios, de
1962.
— Los niños.68 Declaración de los Derechos del Niño, de 1959.
— Convención sobre los Derechos del Niño, de 1989.
— Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de los
Niños relativo a la Participación en los Conflictos Armados.
— Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de los
Niños relativo a la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la
Utilización de Niños en la Pornografía.
Como se había señalado, algunos de los instrumentos de las Naciones
Unidas establecen comités para vigilar la implementación de los mismos;
estos son:69
— Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
(CESCR), vigilado por el Comité de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales.
66 Los refugiados son hombres, mujeres y niños que se ven forzados a abandonar su lugar
de origen, que han cruzado fronteras internacionales debido a la violencia generalizada,
violación masiva de derechos humanos u otras circunstancias que pongan en peligro sus
vidas o su libertad.
67 Durante muchos años la mujer ha sido tratada en ciertos sectores como un objeto y ha
sufrido de vejaciones y discriminación de diversas maneras, motivos por los cuales se ha
intentado proteger la condición de la mujer y tratar de lograr una verdadera equidad de
género.
68 A los niños se les deberá proveer de atenciones y condiciones adecuadas para lograr
que su crecimiento físico, mental y emocional sea el más apropiado para su desarrollo como
ser humano.
69 Información obtenida en la página de Internet de las Naciones Unidas el 10 de febrero
de 2010.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 271
— Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (CCPR),
vigilado por el Comité de Derechos Humanos.
— Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos (CCPR-OP1), vigilado por el Comité de Derechos
Humanos.
— Segundo Protocolo Facultativo destinado a abolir la pena de muerte
(CCPR-OP2-DP).
— Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas
de Discriminación Racial (CERD), vigilada por el Comité para la
Eliminación de Discriminación Racial.
— Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), vigilada por el
Comité para la Eliminación de Discriminación contra la Mujer.
— Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de
todas las Formas de Discriminación contra la Mujer CEDAW
(CEDAW-OP).
— Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanos o Degradantes (CAT), vigilada por el Comité contra la
Tortura.
— Convención sobre los Derechos del Niño (CRC), vigilada por el
Comité de los Derechos del Niño (CRC).
— Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de los
Niños (CRC) relativo a la participación en los conflictos armados
(CRC-OP-AC).
— Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de los
Niños (CRC) relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y
la utilización de niños en la pornografía (CRC-OP-SC).
— Convención Internacional sobre la protección de los derechos de
todos los trabajadores migratorios y de sus familiares (MWC).
Los anteriores instrumentos son considerados de naturaleza
convencional, por lo cual los comités correspondientes también son parte de
los mecanismos convencionales.70
Los mecanismos convencionales comprenden, además de los comités
antes mencionados, los siguientes:
70 El tratamiento que se da a los mecanismos de protección difiere según se trate de los
autores, ya que mientras que Carrillo Salcedo hace referencia a mecanismos convencionales
y extraconvencionales, Pastor Ridruejo comenta respecto a tres procedimientos de control,
uno obligatorio y dos opcionales.
272 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
Mecanismos contenciosos. Son los recursos que se interponen ante la
Corte Internacional de Justicia, así como los relativos a la jurisdicción penal
internacional:
— Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia
— Tribunal Penal Internacional para Rwanda
— Corte Penal Internacional
Mecanismos no contenciosos:
— Informes periódicos
— Investigación
— Quejas y reclamaciones (procedimientos cuasicontenciosos)
Los mecanismos extraconvencionales
— Resolución 1235 del Consejo Económico y Social
Procedimiento en virtud del cual la Comisión de Derechos Humanos
puede conocer de comunicaciones sobre las violaciones masivas y
flagrantes de los derechos humanos en países determinados y fenómenos
particulares.
— Resolución 1503 del Consejo Económico y Social
Ésta es un complemento de la Resolución 1235, con la variante de que se
le otorga un procedimiento confidencial para el tratamiento de las
comunicaciones individuales, pero con la desventaja de un criterio más
riguroso de admisibilidad.
En cuanto a las instituciones protectoras de derechos humanos, de
acuerdo con su constitución, se pueden distinguir dos tipos:
— Las creadas en virtud de la Carta
Comisión de Derechos Humanos84
Subcomisión de Promoción y Protección de Derechos Humanos
— Las creadas mediante tratados71
Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
84
Después de un análisis de los logros y de las limitaciones de la Comisión de Derechos
Humanos, se llegó a la conclusión de que era necesario un cambio para lograr una efectiva
protección internacional de los derechos humanos, motivo por el cual la Asamblea General
71 Ya se mencionaron los instrumentos que generaron estos comités.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 273
de Naciones Unidas creó el Consejo de Derechos Humanos, que sustituyó a la Comisión. Las
diferencias entre la Comisión de Derechos Humanos y el Consejo de Derechos Humanos son
las siguientes: para comenzar, el número de miembros disminuye, de 53, que integraban la
Comisión a 47, que componen al Consejo, que tendrá su sede en Ginebra. Aunque lo
importante es que a diferencia de la Comisión, cuyos miembros eran elegidos por el Consejo
Económico y Social, por mayoría simple, los miembros del Consejo son elegidos mediante el
voto directo de la mayoría absoluta de la Asamblea General, lo que significa que se
requieren de 96 votos de los 192 miembros de la Asamblea, lo cual permite que la elección
sea más cuidadosa en cuanto a la calidad moral de los miembros, debiendo estar éstos
comprometidos con la promoción y defensa de los derechos humanos. La membresía al
Consejo es abierta a todos los Estados miembros de las Naciones Unidas. La distribución de
los asientos es de conformidad con una representación geográfica equitativa (13 del grupo
africano; 13 del grupo asiático; 6 del grupo de Europa oriental; 8 del grupo de América
Latina y el Caribe; y 7 del grupo de Europa occidental y otros Estados). En cuanto a la
permanencia, en el Consejo ya existen límites, los periodos serán de tres años, pudiendo
reelegirse sólo por otro periodo consecutivo de tres años. Una innovación a mi parecer muy
acertada es que en el Consejo se considera la suspensión de los miembros que cometan
“sistemáticas y graves violaciones de derechos humanos”, siendo ésta realizada por las dos
terceras partes de los votos mayoritarios. Información obtenida en Naciones Unidas
http://www2.ohchr.org/ english/bodies/hrcouncil/membership.htm
Comité de Derechos Humanos.
Comité para la Eliminación de Discriminación Racial.
Comité para la Eliminación de Discriminación contra la Mujer.
Comité contra la Tortura.
Comité de los Derechos del Niño.
Comité de Protección de los Derechos de todos los Trabajadores
Migratorios y sus Familias
Mención aparte para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para
los Derechos Humanos,86 que cuenta con una amplia competencia, entre la
que destaca la tramitación de las comunicaciones/queja provenientes de los
diversos órganos de derechos humanos; así como la realización de visitas in
locu para investigar la situación que guardan los derechos en determinados
lugares.
2. Sistemas regionales
La mayoría de los Estados han decidido, en el transcurso del tiempo,
organizarse con la finalidad de promover la paz y la seguridad
internacionales, principalmente en aquellos lugares en los cuales existan
conflictos armados que afecten la armonía internacional, pero
principalmente la regional. Es así como se comienzan a formar las
organizaciones internacionales.
274 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
Asimismo, los Estados que comparten problemáticas y que buscan
alcanzar soluciones y alternativas también se han organizado de tal manera
que se instituyen organizaciones, pero de carácter regional. De esta manera,
los Estados forman parte de organizaciones regionales acordes a su
ubicación geográfica, creando todo un sistema.
A. Sistema interamericano de derechos humanos
Es posible situar el origen del sistema interamericano en la Primera
Conferencia Internacional Americana,72 efectuada en Washington, del 2 de
octubre de 1889 al 19 de abril de 1890, a partir de la cual se llevaron 86 El
Alto Comisionado fue instituido en 1994 por la Asamblea General mediante resolución
48/141, del 7 de enero de 1994, como resultado de la relevancia que han adquirido los
derechos humanos a nivel mundial, forma parte de la Secretaría General, y su sede principal
se encuentra en Ginebra.
a cabo varias reuniones; no obstante, fue durante la IX Conferencia de
Estados Americanos cuando se creó en Bogotá, en 1948, la Organización de
Estados Americanos (OEA).
El sistema interamericano de derechos humanos “coexiste con el sistema
universal en la materia”,73 sin que implique la elección de uno u otro
sistema de protección.
Generados por la organización regional, entre los mecanismos regionales
encontramos los siguientes instrumentos de promoción y protección de los
derechos humanos:
a. Conferencia de Chapultepec74
La Conferencia de Chapultepec reviste importancia en cuanto a que en
ella podemos encontrar claros antecedentes de los ideales plasmados en la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre
(Declaración Americana). La Conferencia Interamericana sobre Problemas
de la Guerra y de la Paz fue convocada a invitación del gobierno mexicano,
72 Conocidas también como Conferencias Panamericanas o Conferencias de Estados
Americanos.
73 Gros Espiell, Héctor, Derechos humanos y vida internacional, México, CNDHUNAM,
1995, p.55.
74 Este instrumento no forma parte del sistema interamericano; sin embargo, se hace
mención del mismo porque es el antecedente de la Declaración Americana de los Derechos
Humanos.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 275
y efectuada del 21 de febrero al 8 de marzo de 1945, en la ciudad de
México.
México presentó la primera iniciativa oficial para la elaboración y
adopción de la Declaración Americana, mediante la llamada “Declaración
México” (resolución XI), en la cual se encargó al Comité Jurídico
Interamericano un proyecto de convención regional sobre los derechos y
deberes internacionales del hombre.
En otra Declaración, la IX, proclamaba enfáticamente “la adhesión de las
Repúblicas Americanas a los principios consagrados en el derecho
internacional para la salvaguarda de los derechos del hombre”.75
b. Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre
En la Declaración Americana se plasma el pensamiento americano
respecto a la naturaleza de los derechos y deberes del hombre, así como se
establecieron los principios esenciales para su protección, que poco a poco
se fueron desarrollando.
La Declaración Americana consta de un preámbulo y 38 artículos
integrados en dos capítulos; en el capítulo primero, del artículo 1 al 28, se
hace referencia a los derechos con que cuenta el hombre; mientras que en el
capítulo segundo, del artículo 29 al 38, se refiere a los deberes del mismo.
En el preámbulo de la Declaración se expresa el ideal máximo de que el
hombre alcance la felicidad a través de un progreso tanto material como
espiritual, basado, entre otras cosas, en la protección de sus derechos
humanos por parte de las instituciones jurídicas y políticas.
Considerando que los pueblos americanos han dignificado la persona humana
y que sus constituciones nacionales reconocen, que las instituciones jurídicas
y políticas, rectoras de la vida en sociedad, tienen como fin principal la
protección de los derechos esenciales del hombre y la creación de
circunstancias que le permitan progresar espiritual y materialmente y alcanzar
la felicidad.76
c. Convención Americana sobre Derechos Humanos
A pesar de que desde la adopción de la Declaración Americana de los
Derechos y Deberes de Hombre existía un enorme interés por crear un
75 Sepúlveda, César, Estudios sobre derecho internacional y derechos humanos, México,
CNDH, 1991, pp. 99 y 100.
76 ACNUR, Compilación de instrumentos jurídicos interamericanos relativos al asilo
diplomático, asilo territorial, extradición y temas conexos, San José, Costa Rica, Trejo
Hnos., 1992, p. 117.
276 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
sistema interamericano de protección de los derechos humanos, no es sino
hasta 1959, durante la V Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones
Exteriores, efectuada en Santiago de Chile, cuando se retoma la idea de
elaborar dicho proyecto. La “Resolución VIII, primero resucitó al mandato
de elaboración de un proyecto de convención sobre Derechos Humanos,
encomendando tal tarea al Consejo Interamericano de Jurisconsultos”. 77
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, instrumento en el
que se consolidan los ideales que complementan lo expresado en la
Declaración Americana, fue firmada en San José, Costa Rica, el 22 de
noviembre de 1969, y entró en vigor el 18 de julio de 1978, fecha en que
obtuvo el número de ratificaciones requerido para tal efecto.
La Convención consta de un preámbulo y 82 artículos, integrados en 11
capítulos divididos en tres partes.
d. Comisión Interamericana de Derechos Humanos
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos fue creada por la
Convención Americana sobre Derechos Humanos. Los artículos del 34 al
51 de la Convención regulan el marco de actuación de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuya sede se
encuentra en Washington, Estados Unidos, surgió con facultades muy
modestas, de carácter meramente promocional en la materia, pero al paso
del tiempo fue adquiriendo atribuciones más amplias. Es el medio a través
del cual un individuo al que le han sido violados sus derechos humanos
puede acceder a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La Comisión también tiene la facultad de verificar si se está cumpliendo
con lo establecido tanto en la Declaración Americana de Derechos
Humanos como en la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
para lo cual podrá investigar el estado que guardan los derechos humanos
en los países miembros de la Organización de Estados Americanos.
e. Corte Interamericana de Derechos Humanos
La Corte interamericana de Derechos Humanos también se creó con la
aprobación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Su sede
se encuentra en San José, Costa Rica. Es una institución judicial autónoma
de la OEA, cuyo objetivo es la interpretación y aplicación de dicha
Convención. Ejerce competencia contenciosa y consultiva.
77 Rodríguez y Rodríguez, Jesús, Instrumentos internacionales básicos de derechos
humanos, México, CNDH, 1994, p. 175.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 277
Está integrada por siete jueces elegidos a título personal en la Asamblea
General de la Organización por los Estados partes en la Convención. No
puede haber dos jueces de la misma nacionalidad.
Como se mencionó anteriormente, la Corte atiende los casos de
violaciones a los derechos humanos de los individuos, que le han sido
canalizados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
B. Sistema europeo
A mediados del siglo XX los Estados parte del Consejo de Europa
llegaron a “la convicción de que los Estados tienen la obligaciones jurídicas
en materia de derechos humanos”,78 lo cual se manifiestó con la adopción
del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
a. Convenio Europeo de Derechos Humanos
Fue firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950, y entró en vigor el 3 de
septiembre de 1953. En este Convenio se plasman principios fundamentales
de derechos humanos contenidos en el Estatuto del Consejo de Europa,
entre los que destaca el reconocimiento de los Estados de que las personas
que se encuentren bajo su jurisdicción gozarán de “los derechos humanos y
de las libertades fundamentales”94 sin importar su nacionalidad.
Respecto a los “mecanismos de protección de los derechos humanos que
estableció la Convención de Roma en su versión original de 1950”, 79 se
encontraban:
— La Comisión Europea de los Derechos del Hombre
— El Tribunal Europeo de los Derechos del Hombre
La Comisión se integraba por igual número de miembros como Estados
parte de la Convención, y “desempeña funciones de encuesta y conciliación,
teniendo también la facultad de llevar un asunto al Tribunal”.96
Sin embargo, con la finalidad de mejorar el mecanismo, el 11 de mayo de
1994 se signó en Estrasburgo el Protocolo número once del Convenio,
mediante el cual se fusionaba a la Comisión y al Tribunal en un único
órgano: el Tribunal.
b. Carta Social Europea
78 Carrillo Salcedo, op. cit., p. 47.
79 Pastor Ridruejo, op. cit., p. 212.
96 Idem.
278 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
La Carta Social Europea fue adoptada en Turín el 18 de octubre de 1961,
y entró en vigor en 1965, con la finalidad de garantizar el goce de los
derechos económicos, sociales y culturales sin distinción alguna. La Carta
fue revisada el 3 de mayo de 1996, y entró en vigor, en su versión revisada,
el 1o. de julio de 1999.
Los mecanismos de protección que establece la Carta son más relajados
que los del Convenio, destacando los informes anuales que los Estados
están obligados a remitir y las reclamaciones colectivas que regula el
Protocolo facultativo, del 9 de noviembre de 1995.
A lo anterior se agregan otros instrumentos adoptados en el seno del
Consejo de Europa: el Convenio Europeo de Extradición, el Convenio so-
94 Idem.
bre Derechos Humanos y Biomedicina, el Convenio Europeo para la
Prevención de la Tortura, etcétera.
c. Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea
El texto de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea
fue adoptado en Niza, el siete de diciembre de 2000 y publicado en el
Diario Oficial de las Comunidades Europeas el 18 de diciembre del mismo
año. La Carta está conformada por 54 artículos integrados en siete
capítulos.
En el preámbulo se señala la necesidad de “reforzar la protección de los
derechos fundamentales a tenor de la evolución de la sociedad, del progreso
social y de los avances científicos y tecnológicos”, 80 para lo cual habrán de
reconocer los valores comunes, así como respetar la diversidad cultural y
las competencias de los Estados miembros.
C. Sistema africano
Con posterioridad a la descolonización de la mayor parte del continente
africano, se manifestó la necesidad de crear un foro donde los Estados
recién constituidos pudieran expresarse, comunicarse y buscar soluciones
conjuntas a la problemática que presentaba la región.
Estos Estados han sido los que más paulatinamente se fueron integrando
en una organización internacional regional: la Organización para la Unidad
Africana (OUA), debido en gran parte por los problemas integracionistas
que se presentaban en ese lugar.
80 http://www.europarl.europa.eu/charter/pdf/text_es.pdf.
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS 279
Los instrumentos en materia de derechos humanos son escasos; se
pueden mencionar la Carta de Nairobi de 1981, la Convención reguladora
de los problemas específicos de los refugiados en África, de 1969, la Carta
Africana de los Derechos del Niño, de 1990.
VIII. Acciones y retos
La protección efectiva de los derechos humanos de todas las personas,
sin importar su raza o condición social, debe ser uno de los puntos centrales
de todo Estado de derecho, ya que el respeto y la defensa de éstos
garantizan un eficaz desarrollo de los individuos.
El primer paso en el camino de la protección de los derechos humanos
será lograr una conceptualización basada en valores universales,
ampliamente aceptada y reconocida por la comunidad internacional.
Como se ha afirmado, la cultura es uno de los factores determinantes que
se deben tomar en consideración para la conceptualización de los derechos
humanos, ya sea en el ámbito global o bien en el nacional; de cualquier
manera, para evitar un choque entre valores culturales universalistas versus
valores culturales nacionalistas o localistas es necesario lograr un equilibrio
y armonización basados en el respeto de dichos valores en pro de una
verdadera cultura universal de los derechos humanos.
Una conceptualización de este tipo permitiría que los Estados, con plena
convicción del ejercicio de sus facultades, ratificaran los instrumentos
internacionales en materia de derechos humanos y, por ende, realizaran su
debida incorporación en su ordenamiento jurídico, elevando así a rango de
derechos fundamentales reconocidos estos compromisos asumidos.
Asimismo, se facilitaría la implementación de políticas, en esta materia, a
largo plazo, mediante las cuales se lograría el establecimiento de
instituciones y mecanismos especializados de protección aunados a las
correspondientes campañas de promoción permanente de sus valores.
El principal reto en el siglo XXI lo constituye el dotar de eficacia en el
ámbito interno al ejercicio y protección de los derechos humanos, ya que,
como se ha mencionado, la eficacia en la protección de éstos es inherente a
todo Estado de derecho.
No obstante, la protección de los derechos humanos no debe limitarse al
ámbito interno; por el contrario, debe ir más allá de las fronteras y
constituirse en un compromiso universal, que salvaguarde los derechos de
los individuos, independientemente de la nacionalidad que les haya sido
atribuida o del espacio geográfico en el que se encuentren, lo que se
reflejaría en un verdadero Estado de derecho internacional.
280 MARTHA GUADALUPE GUERRERO VERANO
Un Estado de derecho internacional en el que los instrumentos
internacionales sean reconocidos universalmente, no sólo por los Estados
que los hayan ratificado, sino que sean de aplicación general para los
integrantes de la comunidad internacional.
Un Estado de derecho internacional donde las personas puedan acceder
libremente a los mecanismos de protección cuando sus derechos hayan sido
vulnerados, sin temor a represalias por parte del Estado infractor.
Para concluir, podemos aseverar que, además de la correcta
conceptualización de los derechos humanos, así como de la creación de
mecanismos nacionales e internacionales de protección, es necesaria la
acción conjunta de la comunidad internacional, toda vez que en el siglo
XXI, al referirse a estos derechos en relación con el Estado de derecho
internacional, se puede afirmar que su reconocimiento y protección es
consustancial al propio concepto Estado de derecho; es decir, tanto en los
ámbitos nacional como internacional la existencia del Estado de derecho
está condicionada a la eficaz protección de los derechos humanos o
fundamentales.