Novena de Difuntos: Oraciones y Reflexiones
Novena de Difuntos: Oraciones y Reflexiones
DIA PRIMERO
Considera cristiano la acerba pena, aflicción y angustia que padecen las pobres almas
del purgatorio, en aquellos calabozos, si la vista de Dios; y advierte, que siendo la
consecución del último fin el mayor bien del alma, están privados de él justamente,
teniendo ya adquirido derecho para la posesión de la Gloria. Ruega a la divina
misericordia, que a aquellas pobres almas se les mitigue esta pena, con oraciones y
ayunos procura que la Justicia divina se dé por satisfecha y acepte tus sufragios para
alivio de aquel padecer que hoy palabra con qué poderlo ponderar. (De lugar a la
meditación y se dirá la siguiente):
DECIMA
Por cierto, debes tener que la voluntad aspira y por fin último mira al sumo bien
poseer: ¿Qué penas no es de creer padecerán por privadas de Dios las almas amadas?
Y pudiendo tu oración aliviarles su prisión, las dejas desconsoladas.
1
ORACION PARA TODOS LOS DIAS
Dulcísimo Jesús, amado dueño de nuestras almas, que, dando principio a la
redención del linaje humano, con los infinitos méritos de vuestra santísima pasión, os
retirasteis al huerto de Getsemaní, en donde orando padecisteis en vuestra humanidad,
el desamparo y falta de consuelo de tu misma divinidad contristándoos tanto, que
sudasteis sangre hasta regar la tierra, por lo que el Eterno Padre, os envió un ángel
que os confortara. Os suplicamos, señor, que por la aflicción que tuvisteis en ese
desamparo apliquéis vuestros infinitos méritos a las necesitadas almas del purgatorio,
en donde están como desamparadas de Dios, privadas de su divina presencia. Suplan
vuestros méritos, para con el Eterno Padre, lo que les falta para llegar a unirse a su
último fin; y a nosotros, señor, favorecednos con vuestros soberanos auxilios, para
que, guardando vuestros santos mandamientos, no padezcamos la pena de este
desamparo, y también concédenos la particular gracia que pedimos en esta novena.
Amén.
(ahora se rezarán 7 aves Marías en memoria de los 7 más crecidos dolores de María
Santísima, en la forma siguiente):
ORACION
Soberana Virgen María, dolorosísima señora, que al pie de la cruz quedasteis
constituida por Madre, amparo y universal protectora de los hombres. A Vos,
divina Madre, acudimos y con todas las veras de nuestro corazón, os pedimos:
que en memoria de los acerbos sentimientos que oprimieron vuestro corazón en
la rigurosa pasión y muerte de vuestro dulcísimo Jesús, seáis intercesora ante el
Tribunal justísimo de Dios, allí pidáis por el alivio y consuelo de las pobres almas
del purgatorio, rogando a Divina Majestad dé por satisfecha su recta justicia, para
que libertadas de sus penas, tormentos y aflicciones que padecen, las lleve a los
eternos descansos de su Gloria y las recree con interminables gozos: y a nosotros
nos dé su divina gracia para que sirviéndole en esta vida como verdaderos hijos
suyos nos lleve a gozar de su divina presencia, por los siglos de los siglos. Amén.
2
ORACION A LA SANTISIMA VIRGEN
¡Oh María madre dignísima de Jesús, bellísima inaccesible, azucena de
fragancias eternas! ¡Tú eres señora, el relicario precioso de la más encendida
caridad! ¡Tú el tribunal soberano! Donde reside la misericordia con dominio tan
absoluto, que a tu querer y voluntad dejó el Altísimo llenar las mansiones de la
Gloria. ¡oh María madre de tiernísima compasión! Bien sé señora, que no hay
penas más lastimosas que las que padecen las almas en el purgatorio. Por ellas te
suplicamos; su alivio deseamos; su gloria te pedimos para que gocen de tu
amabilísima presencia en el cielo, para que en ti vean a Dios eternamente y te
alaben en la gloria. Amén.
SALUTACION
A las santísimas llagas de nuestro señor Jesucristo, para que los devotos puedan
ofrecerlas por las benditas almas del purgatorio.
3
ORACION AL SANTO SUDARIO
Señor Dios, que nos dejaste la señal de tu pasión y muerte en la sábana santa, en la
cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por José de Arimatea fuiste bajado del
santo árbol de la cruz. Concédenos, piadosísimo señor, que, por tu muerte y sepultura
santa, y por los dolores y angustias de tu santísima madre María señora nuestra, sean
llevadas las almas del purgatorio a la Gloria de la Resurrección, donde vives y reinas
con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos.
Amén.
ORACION
Te pedimos Señor que olvides los pecados de su juventud y los extravíos de su
ignorancia que según, tu gran misericordia te acurdes de él o ella. Ábransele delante
las puestas del cielo, alégrense con él o ella, los Santos Ángeles, recíbele Señor en tu
reino como a tu hijo, recíbale el Arcángel San Miguel jefe del ejército celestial,
sálganle al encuentro los Santos Ángeles de Dios.
Recíbele San Pedro Apóstol, a quien Dios entregó las llaves del reino celestial,
asístale el Apóstol San Pablo que mereció ser vaso de elección, interceda por él o ella
el amado Apóstol San Juan, a quien fueron revelados los secretos celestiales. Rueguen
por él o ella todos los Santos Apóstoles a quienes concedió el señor el poder de
absolver o retener pecados. Pidan por él o ella todos los Santos y Escogidos de Dios,
que padecieron en esta vida en el nombre de nuestro Señor Jesucristo para que libre
de los lazos del cuerpo, merezca llegar a la gloria del reino celestial. Por nuestro Señor
Jesucristo que vive y reina con el Padre y con el Espíritu Santo, por los siglos de los
siglos. Amén.
4
nuestro Redentor amantísimo Jesús y por los dolores que padeció su dulcísima madre,
os pedimos que desde este activo fuego el socorro que tan fácilmente nos podéis dar:
así os verías felices en todo cuanto queráis, así lograrías para vosotros y para vuestros
hijos cuanto deseáis así, en fin, quiera el amor infinito de nuestro Dios traeros a que
eternamente nos acompañéis en su gloria. Os rogamos, pues, nos deis alivio y
consuelo, socorro y refrigerio con vuestras oraciones y sufragios, cuya caridad para
con estas afligidas esposas suyas os premiará la piedad Divina con bienes espirituales
y temporales.
5
Todo lo que aquí padezco es justo, santo y debido,
Pues no se purga con menos a ver a un Dios ofendido:
¡Ay, que puede no ofenderle!
¡Ay, que no hay más que esperar!
Que Dios…
6
ORACION
Os rogamos y pedimos, omnipotente Dios nuestro, que ya que por nuestros pecados
justamente merecemos el castigo; por la gloria de vuestro santísimo nombre, seamos
libres de todas nuestras culpas y maldades; que vives y reinas por todos los siglos.
Amén.
SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te
salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en
este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora Abogada Nuestra, vuelve a nosotros tus ojos
misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de
Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén
ORACION
Padre Eterno, soberano Dios enviad, vuestros ángeles a sacar esta alma del purgatorio por
quien es mi intención rogar, y os suplico que la presentéis en vuestra gloria. Os ruego
señor, que la parte que le faltare de satisfacer sus culpas se la perdonéis por los méritos de
las penas de nuestro hijo, mi redentor Jesucristo, y os ruego, Creador misericordioso, no
seáis riguroso en mi juicio y no nos dejes caer en tentación librándonos de todo mal. Amén.
SECUENCIA.
Dios vio que él (ella) estaba cansado (a) y una cura no era posible. Así, que lo (a) arropo
con sus brazos y le murmuró al oído "ven conmigo" con los corazones llorosos lo (a) vieron
partir. Y aunque le amaban demasiado, fue imposible no dejarlo (a) ir. Un corazón de oro
dejo de latir, unas manos trabajadoras descansaron. Dios rompió sus corazones para
demostrarles, que él sólo se lleva lo mejor.
ORACION FINAL.
Señor: el alma que te llevaste al cielo era el tesoro más grande de estos corazones, se ha
cumplido tu santísima voluntad. Y con el alma saturada de profundo dolor, suplicámoste que
el llanto de resignación sea el rocío que les señale la meta de la estela luminosa que su
preciosa vida les dejó aquí en la tierra. Su lema fue el trabajo, su guía la honradez, y su amor
la familia. Triste quedó el hogar sin su sombra querida, inútilmente le lloran, se fue
dejándoles el perfume de sus virtudes y la bondad de su corazón. Amarga es la prueba señor.
Mas hágase tu santa voluntad. Amén.
Misericordiosísimo Jesús; dadle el descanso eterno.
Dulce corazón de María; sed su salvación.
7
DIA SEGUNDO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, que las pobres almas del purgatorio están en él como esclavos que no
tienen facultades ni posibilidad para liberarse de las cadenas y grillos que las oprimen, como
desterradas de su patria, sin poder entrar en ella hasta que se les cumpla el tiempo; y porque
éste les abrevie tus sufragios, no seáis omiso en remitírselos, para liberarlas de los grillos y
cadenas, y que se les acabe el destierro que tienen de la patria celestial.
DECIMA
Si en una cárcel te vieras con cadenas oprimido, ¿No exhalarás el gemido y la libertad
pidieras? Pues oye, en penas fieras se encuentran hoy sumergidos deudos tuyos afligidos:
Piden a tu gran piedad ruegues que en la eternidad por Dios sean admitidos.
ORACION
Señor mío Jesucristo, que por traición del malvado discípulo fuiste preso como un
malhechor, y llevado a la ciudad de Jerusalén, maniatado como un esclavo. Os suplicamos
piadoso señor, que libertéis a los justos que están en el purgatorio ligados de grillos y cadenas,
de las que por sí solos no se pueden libertar ni satisfacer; y a nosotros nos saquéis de las
obligaciones penales a que nos indujo la culpa, para más bien serviros y amaros. Amén.
(se concluirá con las siete aves marías y la oración del primer día)
8
DIA TERCERO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, que en el purgatorio están las almas en un largo lugar de tinieblas y
oscuridad, en donde ni las estrellas clarean ni el sol las alumbra. El fuego que las oprime sólo
tiene calor para abrazarlas; pero separados de la luz para no poderlas ni levemente alegrar.
En ese lugar se hallan olvidadas las almas de muchos que en este mundo hicieron favores a
aquellos mismos que los recibieron. Acuérdate tú cristiano, de estás pobres almas y ayúdalas
con tus oraciones, para que salgan de tan penoso lugar. Amén.
DECIMA
De un seno obscuro y fogoso donde el sol no resplandece ni las estrellas allí aparecen se oye
un llanto quejumbroso; y tú tan poco piadoso no escuchas sus peticiones que son pedirte
oraciones, mal les correspondes, cuando su hacienda estás disfrutando y no alivias sus
prisiones.
ORACION
Señor mío Jesucristo, que después de infinitos oprobios que recibisteis en las casas de los
pontífices Anás y Caifás, os pusieron en un lugar tenebroso y horrible para que allí estuvieras
toda la noche; en donde sólo el día del juicio se sabrá lo que padecisteis en este lugar tan
obscuro. Os rogamos señor, por este martirio penoso que os acordéis de las pobres almas del
purgatorio, que, dentro de tan profundo y horroroso lugar, sólo vuestros santísimos méritos
las podrán libertar de tanta aflicción como allí padecen. Y a nosotros señor, sacadnos de la
hediondez del pecado, para que podamos sin mancha alguna, entrar en la Patria Celestial.
Amén.
9
DIA CUARTO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, la pena, aflicción y angustia que padecen las pobres y desconsoladas
almas del purgatorio en aquella cárcel de la justicia Divina, vecina al infierno de los
condenados, desde la que alcanzan a oír las blasfemias e injurias que contra Dios están
rabiosamente diciendo: ¡Oh, que duro y áspero le es a un alma que conoce perspicazmente
las inefables perfecciones de Dios, el oír baldones tan infames contra su Majestad! Tú,
cristiano, procura arreglar tus obras de forma que ni en el infierno blasfemes de Dios, ni en
el purgatorio te oprima esta suma angustia.
DECIMA
Que la Justicia Divina puso al purgatorio encuentro de la tierra allá en el centro siendo esta
cárcel vecina al infierno imagina ¡Cuán grave será el dolor que les causa aquel furor con que
los malos maldicen a quienes los santos bendicen pues es todo un puro amor!
ORACION
Señor mío Jesucristo, que puesto en el lugar público del pretorio de Pilato estabais
computado como un malhechor, y reputado por uno de ellos, en donde oíais las blasfemias e
injurias que aquellos malvados decían contra vos. Os suplicamos señor, libertéis a las pobres
almas de los justos, de la penosa cárcel del purgatorio, pues con tan perversa vecindad oyen
desde allí las maldiciones e injurias, con que los réprobos blasfeman vuestro santísimo
nombre; que es una de las mayores penas que allí padecen estas obres almas. Y a nosotros
que, saliendo de la cárcel de este corruptible cuerpo, vayamos a alabaros por toda la eternidad.
Amén.
10
DIA QUINTO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, que las pobres almas del purgatorio están encerradas en aquel lugar de
tormentos y dolores tan graves y acerbos, que superan a todos los suplicios que los más
crueles tiranos han inventado para mortificar a los mártires, tan diuturnos y largos que un día
de ellos es más penoso y dilatado que cien mil años del mundo; y mitigándose estos tormentos
con tus obras, no seas omiso en remitirlas al Eterno Padre, para que alivie a las pobres almas
de tantas penas.
DECIMA
Una de las penas y horrores que han inventado tiranos, los jueces más inhumanos y hallarás
que son mayores los tormentos y dolores que sin cesar atormentan a las almas, y aunque
intentan los santos expresar, lo dejan sin explicar, por más que ellos se alientan.
ORACION
Pacientísimo Jesús, que después de varios oprobios fuisteis atado a una columna para ser
cruelmente atormentado con más de cinco mil azotes que descargaron sobre vuestro delicado
cuerpo. Por estas crueldades que padecisteis, os suplicamos deis alivio a las necesitadas almas
del purgatorio, donde padecen tan insufribles tormentos y crueldades que ejecutan los
ministros de vuestra Divina Justicia, que nuestra baja comprensión nos los puede conocer.
Basta ya, Señor, estas penas: acábese tanta angustia y llegue el día del consuelo para estás
pobres almas; y a nosotros dadnos gracia para que no cayendo en el precipicio de la culpa
nos libremos de semejantes tormentos y penas. Amén.
11
DIA SEXTO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, que el purgatorio es un terrible abismo en donde fácilmente caen las
almas de los cristianos, de donde al paso que es fácil la entrada es difícil la salida, no sólo
por parte de las mimas almas que en aquel estado no pueden ya merecer ni más que pagar
padeciendo, sino por parte del mismo Dios, hasta que se dé por satisfecha su divina justicia,
cuando más por parte de los vivos que son tan negligentes en ayudar con oraciones y
sufragios, dificultándose por esto más su salida. No seas así cristiano, procura eficazmente
pedir a Dios por ellas y sufragarlas para que salgan de tan horrendo lugar.
DECIMA
En un abismo horroroso que muy fácil es tu entrada está el alma atormentada, y siendo el
salir penoso con nada encuentras reposo hasta lograr con tu celo el descanso que en el cielo
Dios le tiene preparado; no seas tan descuidado, pide con todo tu anhelo.
ORACION
Benignísimo Jesús, que, caminando al Monte Clavario con el leño duro de la Cruz, por tres
veces caíste, y dio en tierra vuestra humanidad santísima, manifestando que sin ayuda de
ajenas fuerzas no podías levantar. Os suplicamos, señor, que a las pobres almas que
oprimidas con el peso de sus culpas caen fácilmente en el horroroso seno del purgatorio, sin
poder por sus propias fuerzas levantarse, les ayudéis a salir de él con vuestros infinitos
méritos y a nosotros comunicadnos vuestra gracia pura no caer en el precipicio de la culpa.
Amén.
12
DIA SEPTIMO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, que el purgatorio es un horno de fuego tan violento y persistente que,
sin consumir, abrasa a aquellas pobres almas, que quizá aquí estuvieron relajadas; es un fuego
distintivo que a cada uno atormenta según sus culpas; es un severo inquisidor que escudriña
hasta la más leve falta para dar la correspondiente pena. Tú, cristiano compadécete de esta
violencia en el padecer, con tus sufragios, remite a estas pobres almas algún lenitivo a este
indecible penar.
DECIMA
Nadie puede poner tasa al fuego del purgatorio, pues es sabido y notorio que, sin consumir
abrasa; esto es lo cierto que pasa y que, con penas medidas son las culpas cometidas purgadas
en este fuego: no lo tomes, pues, a juego, mira que no son fingidas.
ORACION
Dulcísimo Jesús amorosísimo Padre nuestro que, por el infinito fuego de amor, que en el
horno de vuestro pecho ardía, os determinasteis padecer por nosotros tantos tormentos,
injurias y baldones para librarnos de la esclavitud del pecado. Extiéndase, señor, ese
encendido amor a las pobres almas del purgatorio, que, detenidas en aquel horno de fuego,
se abrasan sin consumirse, con indecibles tormentos; libertadlas de tantas angustias que
padecen: y a nosotros concedednos la participación de este divino ardor, para que, como
abrasados serafines, os amemos. Amén.
13
DIA OCTAVO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, la aflicción y angustia que oprime alas pobres almas del purgatorio, por
la memoria de las culpas que cometieron en el mundo, que les son más horribles que aquellas
penas, cuando miran las virtudes que despreciaron y que con ellas se hubieran libertado de
aquella tristeza. Tú, cristiano, procura vivir de forma que no te oprima esta pena en el
purgatorio y con tus oraciones y limosnas procura aliviar a las que entristece esta penosa
memoria.
DECIMA
Cuando llegan a pensar los males que cometieron y los bienes que omitieron tanto se llega
a aumentar de las almas el penar, que llega a ser su dolor sin duda mucho mayor, que el fuego
que las aflige; pues según esto colige ¡Cuán grave será ese ardor!
ORACION
Señor mío Jesucristo, que pendiente del santo leño de la cruz considerabais las muchas
culpas que habían de cometer los hombres y la negligencia en la práctica de las virtudes, por
lo que se había de frustrar para muchos la sangre que derramasteis. Por esta angustia que
padecisteis, os suplicamos, señor, deis algún alivio a las pobres almas del purgatorio en la
grave pena que las oprime, cuando recuerdan las culpas que en él cometieron, y se hicieron
acreedoras de tanta pena. Libertarlas señor, de esas aflicciones que padecen y a nosotros
dadnos vuestra gracia para que, no ofendiéndoos con culpas, no nos mortifique, después de
la vida, esta memoria. Amén.
14
DIA NOVENO
(acto de contrición, padre nuestro, etc.)
Considera cristiano, que el purgatorio es un horrible, cruel y duro bautismo, porque; así
como éste con agua lava las manchas de la culpa e introduce a los que lo reciben en el reino
de Cristo, que es la iglesia, así en el purgatorio con penas, aflicciones y angustias, lava, limpia
y purifica de los restos de la culpa a las almas que en él residen; ya bien purificadas las
introduce últimamente al paraíso de la gloria. Tú, cristiano, que en el bautismo quedaste
limpio de las manchas de la culpa, procura evitar que el purgatorio te lave y purifique; y
remite sufragios a las almas que haya en él para que purificadas, salgan de tanta pena.
DECIMA
Si el alma que nace muerta por la culpa, para entrar en la iglesia ha de impetrar el bautismo
que es puerta, que en aquel obscuro abismo también es cosa muy cierta padecen duro
bautismo las almas para purgar los restos y pasar de Dios el reposo mismo
ORACION
Señor mío Jesucristo crucificado, que después de entregado vuestro espíritu en manos del
Eterno Padre, un cruel e inhumano soldado le levantó y con ella os abrió vuestro divino
costado, de donde salieron arroyos de sangre hasta regar la tierra. Os suplicamos, señor, que
con ellas lavéis y purifiquéis a las pobres almas del purgatorio, para que puedan ya limpias
de toda mancha de culpa ser introducidas en los palacios de vuestra eterna gloria, y allí habitar
en compañía de los ángeles y sanos, y a nosotros, que hermoseados y limpios con las aguas
de la penitencia os alabemos en la Patria Celestial. Amén.
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Oraciones
Opcionales
DECENARIO
DE LA PASION DE JESUS NAZARENO
IMPORTANTISIMO AL ALMA AQUIEN SE LE APLICARE.
Primera decena
Jesús mío, por aquel sudor copioso de sangre que sudaste en el huerto, ten misericordia de
las almas del Purgatorio (o del alma de N.)
Segunda decena
Jesús mío, por la bofetada que recibió tu rostro venerable, ten misericordia de las almas del
Purgatorio.
Tercera decena
Jesús mío, por los crueles azotes que sufriste, ten misericordia de las almas del Purgatorio.
Cuarta decena
Jesús mío, por la corona de agudas espinas que traspasaron tu santísima cabeza, ten
misericordia de las almas del Purgatorio.
Quinta decena
Jesús mío, por los pasos que diste en la calle de la Amargura con la cruz a cuestas, ten
misericordia de las almas del Purgatorio
Sexta decena
Jesús mío, por tu santísimo rostro lleno de sangre, que dejaste impreso en el velo de la
Verónica, ten misericordia de las almas del Purgatorio.
Sétima decena
Jesús mío, por la vestidura sangrienta que con violencia te desnudaron los sayones, ten
misericordia de las almas del Purgatorio.
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Octava decena
Jesús mío, por tu santísimo cuerpo clavado en la cruz, ten misericordia de las almas del
Purgatorio.
Novena decena
Jesús mío, por tus santísimos pies y manos clavados con duros clavos, ten misericordia de
las almas del Purgatorio.
Décima decena
Jesús mío, por tu costado abierto al borde de una lanzada, de donde manó sangre y agua,
ten misericordia de las almas del Purgatorio (o del alma de N.)
Se rezan cinco padres nuestros, cinco aves marías con el gloria patri a las cinco llagas
de nuestro señor Jesucristo, en alivio y descanso de las ánimas del purgatorio, y la
oración del santo sudario.
JACULATORIA
Si con tu sangre preciosa, señor la has redimido, que la perdones, te pido por tu
pasión dolorosa.
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ORACION
Os recomendamos, señor, el alma de vuestro siervo (o sierva) N. y os suplicamos,
señor Jesucristo, salvador del mundo, que pues por ella movido, de vuestra
misericordia vinisteis al mundo, no le neguéis la entrada en el seno de vuestros
patriarcas. Reconoced, señor, esta obra vuestra; no hecha por dioses extraños, sino
por vos que sois el solo Dios vivo y verdadero; porque no hay otro Dios más que vos
ni ningún otro que os asemeje en vuestras obras.
Llenad señor de alegría su alma en vuestra presencia, y olvidad sus pasadas
iniquidades, y los excesos a que la llevaron el furor o la pasión de los malos deseos.
Porque, aunque hay pecado más nunca negó al Padre, ni al Hijo, ni al Espíritu Santo,
antes bien celó la honra de Dios, y adoró con fidelidad al solo Dios, que hizo todas
las cosas.
ORACION
A vos, ¡oh señor!, recomendamos el alma de vuestro siervo (o sierva) N. que,
habiendo muerto para este mundo, pueda vivir en vos, y por muchos pecados que hay
cometido en esta vida por fragilidad humana, le perdonéis por vuestra bondad y
misericordia. Por Jesucristo nuestro señor. Amén.
CORO
¡Piedad, piedad!
18
ORACION
Suplícote, Padre Eterno, por tu infinita bondad, por tu misericordia infinita y por los
méritos de nuestro señor Jesucristo, seáis servido de mirar por la exaltación de nuestra
fe católica, la paz y concordia entre los príncipes cristianos, extirpación de las
herejías, conquista de la Tierra Santa, victoria contra infieles y herejes. Concédenos,
señor, la intención del Sumo Pontífice, el tesoro de ñas santas indulgencias, las que
aplico por el alivio y descanso de las benditas ánimas del purgatorio, y a nosotros nos
dé luz perseverancia hasta el fin de mi vida. Amén.
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