Manihot esculenta, llamado comúnmente yuca, mandioca, aipim,
guacamota, casabe, casava, o lumu, es un arbusto de la familia de las
euforbiáceas extensamente cultivado en América, África, Oceanía por
sus raíces con almidones de alto valor alimentario. Es originaria del
centro de América del Sur y se ha cultivado en la mayor parte de las
zonas tropicales y subtropicales del continente americano. También se
introdujo con gran éxito en zonas africanas de similares condiciones
climáticas, y aunque se estima que la gran mayoría de las variedades
actualmente cultivadas y conocidas que no son venenosas son efecto
de la selección artificial; hay igualmente variedades naturales
venenosas generadas por el aislamiento geográfico de la selva
(casabe, que es altamente venenosa) o la de los altiplanos (yuca,
mínimamente venenosa)
La yuca es un arbusto perenne que alcanza los dos metros de altura.
Está adaptada a condiciones de la zona intertropical, por lo que no
resiste las heladas. Requiere altos niveles de humedad (aunque no
anegamiento) y de sol para crecer.
Se reproduce mejor por esquejes que por semilla en las variedades
actualmente cultivadas. El crecimiento es lento en los primeros meses,
por lo que el control de hierbas es esencial para un correcto
desarrollo. En su uso normal, la planta entera se desarraiga al año de
edad para extraer las raíces comestibles; ya que, si alcanza mayor
edad, la raíz se endurece hasta la incomestibilidad. De las plantas
desarraigadas se extraen los esquejes para la replantación.
La raíz de la yuca es cilíndrica y oblonga, y alcanza el metro de largo
y los 10 cm de diámetro. La cáscara es dura, leñosa e incomestible. La
pulpa es firme (incluso dura) antes de la cocción, surcada por fibras
longitudinales más rígidas; muy rica en hidratos de carbono y
azúcares, se oxida rápidamente una vez desprovista de la corteza.
Según la variedad, puede ser blanca o amarillenta.
La evidencia más antigua del cultivo de la yuca proviene de datos
arqueológicos que indican que hace 4000 años y fue uno de los
primeros cultivos domesticados en América.1 El término mandioca
deriva del tupí antiguo.
Las siguientes referencias al cultivo de yuca proviene de la cultura
maya, hace 1400 años en Joya de Cerén (El Salvador). En efecto,
recientes investigaciones tienden a demostrar que el complemento
alimentario de los mayas, el que les permitió sostener poblaciones
muy numerosas, sobre todo durante el periodo clásico, y muy
particularmente en la región sur de Mesoamérica en donde se
concentraron importantes multitudes (Tikal, Copán, Calakmul), fue la
mandioca, una raíz con alto contenido calórico del que se prepara una
harina muy nutritiva, en forma de torta redonda, llamada "casabe",
que hasta la fecha es parte importante de la dieta en las diversas
poblaciones que viven en la región maya y también en la cuenca
del mar Caribe, en especial en la República Dominicana, Venezuela y
Cuba.
Una variante se originó posiblemente más al sur, en una zona que
actualmente corresponde a la zonas vecinas
entre Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay. Con su mayor potencial
alimenticio, se había convertido en un alimento básico de las
poblaciones nativas del norte de Sudamérica, sur de América central,
y las islas del Caribe en la época de la llegada de los españoles, y su
cultivo fue continuado con los portugueses y españoles. Del extracto
líquido se logra el almidón para planchar las ropas. Las formas
modernas de las especies domesticadas pueden seguir creciendo en el
sur de Brasil.
En Paraguay y el Noreste de Argentina actualmente la mandioca es
una de las especies más consumidas por los habitantes (sobre todo en
las zonas rurales, donde su consumo per cápita es uno de los más
La mandioca es originaria de los pueblos guaraníes que habitan
Paraguay, Brasil y Argentina. Es un alimento que desde hace siglos
forma parte de las comidas básicas de esas comunidades y que con el
pasar del tiempo los criollos la adoptaron para su dieta. En un primer
momento la mandioca solo se consumía en fresco, pero con el avance
de las sociedades y la tecnología se empezó a producir con mandioca
alimentos derivados como es el caso de la fécula de almidón
Origen de la mandioca.
Conocida también como yuca o cassava. Es uno de los alimentos
privilegiados en la alimentación americana, especialmente de
América del Sur y el Caribe. Su origen va a acompañado de una
variada mitología según los grupos étnicos y las regiones.
La más usada por los guaraníes era la mandioca amarga, que por su
contenido de ácido cianhídrico no era apta para el consumo directo,
por lo que debía ser procesada, rallada o pisada, luego se lavaba y se
consumía como harina. Se conocían varias especies de las mandiocas
amarga y dulce. Las harinas de mandioca se mezclaban
principalmente con el maíz o con otros alimentos.
Más de un paraguayo cree que la mandioca (Manihot esculenta, M.
dulcis) es entera y exclusivamente de origen paraguayo. Tiene varias
ciudadanías y su multipasaporte proviene de Perú, Colombia,
Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador y Paraguay. Las primeras
referencias que se tienen es que en el Perú ya se cultivaba desde unos
4.000 años atrás. La conclusión no errónea es que es sudamericana.
La mandioca también echó sus raíces en la América Central y los
mayas ya la cultivaban desde hace unos 1.200 años y hoy también
muchos pueblos africanos la tienen como dieta principal. Se hizo tan
cosmopolita que Tailandia es uno de los grandes productores y el que
más elabora su almidón en el mundo. Sus muchas nomenclaturas
sintetizan esta cuestión.
La mandioca en el Paraguay ya la cultivaban los Carios, única etnia
criolla que manipulaba la tierra para cultivar otros rubros
sudamericanos y tan valiosos como el maíz y la papa. Las demás
castas indígenas cosechaban lo que la haraganería les permitía. Hoy
los Aché de Puerto Barra-Alto Paraná, son los duchos en la
producción agrícola diversificada.
La mandioca en el Paraguay ya nació mucho antes que este país y tras
los periodos de peligrosas extinciones que siempre tuvo y tiene, no
pasa del estado de convalecencia y resucita para que siempre vuelva a
echar raíces. La mandioca siempre tuvo en este país la marca
registrada de cultivo exclusivamente de autoconsumo. El agricultor
solamente medía y calculaba lo que en el año debía consumir junto a
su familia, calculado en un kilo por adulto y por día. Por ello es que
nunca tuvo el desarrollo que ya los otros países daban a las grandes
alternativas de industrializarla.
Industrialización de la mandioca
Podemos decir que la mandioca ya era industrializada antes de la
época colonial, los conocimientos sobre la misma fueron transmitidos
al pueblo paraguayo; en el presente, utilizamos mayormente el
almidón, y ocasionalmente, la fariña.
Harinas que se pueden obtener de la mandioca
-Tapioca
-Fariña o Hu'i atã
-Almidón, aramiro o hu'i po
-Typyraty
-Dextrina
-Popi
-Popi hũ
-Hu'i
Aunque hay unas cuantas especies salvajes de mandioca, las
variedades de Manihot esculenta son seleccionadas por el ser humano
para la agricultura.
La producción mundial de la yuca está estimada en 184 millones de
toneladas en 2002, la mayoría de la producción se encuentra
en África, donde crecen 99,1 millones de toneladas, 51,5 en Asia y
33,2 en América Latina.
En muchos lugares de América, la yuca es el alimento básico. Esto se
traduce en el abundante uso de imágenes de la mandioca usados en el
arte de Perú por la gente de la cultura Moche quienes la representan a
menudo en su cerámica.
Al parecer lo que representaban los mochicas fue la Arracacia
xanthorrhiza, basados en los mínimos detalles característicos del arte
de la cerámica Moche.
PRODUCCION.
La yuca es una de las mayores fuentes de alimentos básicos del
mundo. Algunos la califican de "base de la vida" tropical, porque es
una de las más importantes fuentes de alimentación en extensas áreas
de los trópicos. Es un cultivo apreciado por su fácil y amplia
adaptabilidad a diversos ambientes ecológicos, el poco trabajo que
requiere, la facilidad con que se cultiva y su gran productividad.
Puede prosperar en suelos poco fértiles, en condiciones de poca
pluviosidad. En condiciones óptimas la yuca puede producir más
calorías alimenticias por hectárea que la mayoría de los demás
cultivos alimenticios tropicales. Actualmente es un cultivo con altas
expectativas para la producción de etanol y se prevé un crecimiento
espectacular en la implantación de este cultivo.