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Cosmovisión Mapuche en la Huerta

En una de las vitrinas de la exhibición permanente del Museo Mapuche de Cañete (MMC) Ruka Kimvn Taiñ Volil Juan Cayupi Huechicura, ubicado a 3 km de la Comuna de Cañete, se encontraba parte de un ajuar funerario hallado en la zona de Lebu, compuesto por diferentes materialidades y pequeños objetos, entre los cuales se encontraban tres fragmentos de semillas, posiblemente de avellana (Gevuina avellana Molina). Resumen de una agricultura cultural.
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Cosmovisión Mapuche en la Huerta

En una de las vitrinas de la exhibición permanente del Museo Mapuche de Cañete (MMC) Ruka Kimvn Taiñ Volil Juan Cayupi Huechicura, ubicado a 3 km de la Comuna de Cañete, se encontraba parte de un ajuar funerario hallado en la zona de Lebu, compuesto por diferentes materialidades y pequeños objetos, entre los cuales se encontraban tres fragmentos de semillas, posiblemente de avellana (Gevuina avellana Molina). Resumen de una agricultura cultural.
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INSTITUTO DE INVESTIGACIONES AGROPECUARIAS

MINISTERIO DE AGRICULTURA

Tukukawe
Cultivando con una mirada Labkence
1
Editor: Gerardo Tapia S.M.
LIBRO INIA N°42
CAPÍTULO I

COSMOVISIÓN MAPUCHE-LABKENCE
EN TORNO A LA HUERTA

Mónica Obreque Guirriman


Rosa Huenchulaf Cayuqueo
Museo Ruka Kimvn Taiñ Volil Juan Cayupi Huechicura

15
Pënokawellaiaiyu ¡Pisemos la cebada!
Küpage mai felëpe! ¡Ven acá, pues!
Küñatuaiyu! Bailemos mano a mano.
Pënofiyu tëfachi ¡Pisemos esta cebada!
Kawelñsqdlllññcñla!
Canción de mujer.
Juan de Dios Përaiantü
(De Augusta, 1934)

16
E
n una de las vitrinas de la exhibición permanente del Museo
Mapuche de Cañete (MMC) Ruka Kimvn Taiñ Volil Juan Cayupi
Huechicura, ubicado a 3 km de la Comuna de Cañete, se
encontraba1 parte de un ajuar funerario hallado en la zona de
Lebu2, compuesto por diferentes materialidades y pequeños objetos, entre
los cuales se encontraban tres fragmentos de semillas, posiblemente de
avellana (Gevuina avellana Molina). El sitio funerario corresponde al
periodo Vergel3 y permite generar interrogantes sobre el conocimiento de las
plantas, su uso ancestral en el territorio labkence local y su significación en
contextos funerarios. No es menor considerar la existencia de este patrimonio
arqueológico, sobre todo en el contexto de un museo que tiene por misión
promover e incentivar la valoración positiva del conocimiento y pensamiento
de la cultura mapuche en la sociedad nacional4. De esta manera, el MMC no
sólo resguarda objetos materiales para ser documentados y exhibidos, sino
que además se preocupa de transmitir conocimientos de una cultura viva a
través de investigaciones etnográficas, talleres de diversos oficios mapuche
o actividades participativas. Lo que subyace a esta forma de trabajo es la
resignificación del museo clásico, con su mirada evolucionista de las culturas
como la mapuche, mientras que los nuevos enfoques son comunitarios, con
perspectivas críticas y con objetivos propios (Foote, 2017).

En el año 2010 se inaugura el nuevo guión museográfico del MMC, donde


el museo no debía remitirse a mostrar objetos del pasado, sino, en extenso,
exhibir también los procesos pauperizantes por los cuales ha debido transitar
el pueblo mapuche (la discriminación, la reducción de su territorio) y dar
cabida a la “cultura viva”, a las comunidades y a sus prácticas del presente
(Stüdemann, 2019, p. 61).

Bajo esta óptica, el MMC ha levantado una serie de proyectos participativos


para cumplir con los objetivos mencionados anteriormente. Entre aquellas
acciones se destacan su planificación estratégica 2013-2018; revaluación
de su exhibición permanente en 2016; estudio de público en 2019;

1 En septiembre del 2020, parte de las colecciones patrimoniales que se encontraban en


exhibición permanente, fueron robadas. Por ese motivo, todas aquellas colecciones que se
encontraban expuestas, fueron retiradas de las vitrinas.
2 Sitio Puente Lebu, 1994.
3 Complejo Cultural que abarcó al menos el territorio comprendido entre los ríos Itata y
Toltén (Regiones del Biobío y de La Araucanía), entre el 1.000 y el 1.500 d.C.
(www.tesauroregional.cl).
4 https://www.museomapuchecanete.gob.cl/sitio/Secciones/Quienes-somos/Mision/

17
investigaciones para proyecto Bajo la Lupa5; la consagración de espacios
ceremoniales como Gijatuwe y Paliwe, y asociado a ello, la realización de
ceremoniales como Xabkintun, Gijatun o Palin. Estas actividades se han
ido fortaleciendo a través del tiempo y han generado nuevas alianzas, ya
sea con comunidades mapuche o con otras instituciones que contribuyen
a la revitalización del patrimonio local y soberanía alimentaria del pueblo
mapuche.

Además, el MMC ha venido trabajando en torno al patrimonio alimentario por


petición de organizaciones y comunidades mapuche del territorio labkence
local, donde mujeres mapuche lideraron estas demandas para el uso de los
espacios del museo con el objetivo de desarrollar diferentes actividades de
revitalización y fortalecimiento de estas prácticas.

Para el territorio labkence local6, la importancia de la alimentación no sólo


radica en la buena nutrición que los alimentos puedan aportar, sino que se
relaciona con otros elementos circundantes y que son parte de su cultura.
Uno de ellos es el resguardo de las semillas ancestrales, la forma que el
mapuche tiene de cultivarlas y los espacios donde se cultivan. Precisamente
es uno de los objetivos de la instalación de una huerta en el parque del
MMC, como un espacio de encuentro, trabajo comunitario, revitalización del
patrimonio alimentario, intercambio de semillas y resguardo de las mismas.

La actual huerta del museo, denominada Tukukawe7, fue inaugurada


oficialmente en diciembre del año 2015 junto al Parque Juan Cayupi
Huechicura, con la colaboración de comunidades mapuche del territorio
local, permitiendo el desarrollo de actividades de difusión y educación en
torno al cultivo, la biodiversidad, alimentación y salud, desde el mapuche
kimvn.

5 De la Subdirección de Investigación. Los resultados están publicados en el sitio web del


museo, bajo la pestaña “Colecciones Digitales”.
6 Es importante considerar que el mapuche kimvn es amplio y territorial. Si bien en el
Wajmapu se comparte una raíz de conocimiento y una lengua en común, en cada territorio
existen particularidades desde las cuales podemos ir comprendiendo cómo operan sus
formas de vida y, en este caso específico, cómo se cultiva la tierra. Cuando se habla del
territorio labkence local (desde las comunidades locales), se hace referencia general,
utilizando la Cordillera de Nahuelbuta como límite territorial hacia el Puelmapu, comuna
de Tirúa por el Willi mapu, el Océano Pacífico por el Lavken mapu y el golfo de Arauco por
el Pikun mapu. Dentro de este macro territorio, nos referiremos a la forma de cultivo que
llevan algunas familias de las comunas de Cañete y Contulmo, principalmente, las cuales
participan activamente en el desarrollo de la huerta del MMC.
7 Se puede interpretar como huerta o lugar para plantar.

18
Importancia de la salud y alimentación según el mapuche
kimvn
Desde el kimvn que viene de nuestros kuibikece (nuestros antepasados) hay
una estrecha relación entre el iyagel-yabvtun (comida-alimentación) y la
salud o el kvme belen, entendiéndose este concepto como bienestar pleno,
que es un estado de equilibrio y armonía, como es entendido el concepto de
salud desde la visión mapuche:

“Implica un bienestar integral, es decir en el aspecto espiritual, psicológico,


físico y social. Todos estos ámbitos son abarcados por el concepto kuxan
y todo ello se percibe como dolor. Estos kuxan pueden ser: espirituales,
relacionados al desequilibrio del pensamiento de la persona; psíquico, se
relaciona a los problemas mentales y al desequilibrio emocional donde el
che puede perder su ad (identidad y característica individual); físico, es el
dolor en sí, la enfermedad que se siente como dolor en el cuerpo; social,
cuando los problemas causados por diferentes razones, como por ejemplo
de tipo económico, de tierras, ambientales, etc., afectan negativamente a
las familias y al lof” (V. Caniullan, comunicación personal. Enero de 2020).

La vinculación entre alimentación y salud se encuentra o desencuentra


en lo afectado o desafectado que puede estar el estado de equilibrio, de
bienestar integral por la buena o deficiente alimentación que acostumbran
las personas. Según el Machi V. Caniullan “desde el lawentuwvn o medicina,
los mogewe (alimentos) se pueden agrupar de acuerdo a la función que
cumplen en la mejoría de ciertas enfermedades: ejemplo los majotu degvj
(cereales y leguminosas cocidos) tales como: porotos, lentejas, trigo, dawe,
sus propiedades fortalecen los huesos, la musculatura, el cuerpo en
general. Grupo de algas como: kojoy, luga luga, ulte cocidas para la tiroide
y tumores de ésta. Los alimentos también cumplen función de recuperación
física y paralelamente la función espiritual como majotu achawall, majotu
de cordero, por el wvr wvr o vapor- que entran por la piel para lo físico
pero este wvr wvr, neyen sube. En el fondo es un traspaso de energía al
kuxan. Está el concepto de yabkontuam kuxan (el enfermo vuelve o retoma
energía). En todos los casos se trata de la cocción de los alimentos sólo con
agua sin ningún tipo de aliños.”

19
20
21
Desde el mapuche kimvn, el Mapu es entendido como el cosmos, el wajontu
mapu que abarca lo visible y lo invisible, en donde se perciben varias
dimensiones espaciales, una de las cuales es el Naq mapu que es donde
vivimos y compartimos espacio con diferentes energías y vidas, también es
conocida como el pvji mapu (suelo o sustrato).

Desde el mapuche rakiduam (pensamiento mapuche) los alimentos tienen


su principal origen, proveniencia en la tierra en este Naq mapu. Al respecto,
Juan Huenupan (2010) dice que los alimentos que vienen de la tierra y de
los animales le dan Newen (fuerza) a nuestro cuerpo y son un aporte para la
salud de las personas.

En este caso, el concepto tierra está referido al pvji mapu; así, los vegetales
de todo tipo, aquellos producidos/cultivados como aquellos naturales o
silvestres del pvji, también son alimentos, de los mares, los ríos, esteros
y de los diversos animales del entorno natural todo está en el pvji mapu y
éste nos provee de todo lo que se necesita para vivir, en especial lo requerido
para la alimentación. “El lamgen Cesareo Hernández, dice: Tüfa chi naq
mapu mew wenu chaw kom ta eleiñmew ta iñ mogeluwal. En esta tierra de
abajo, el padre de arriba nos dejó todo lo que necesitamos para vivir, decía
mi abuelita. Por eso, se aprovechaba todo, lo que se sabía que se debía usar,
se podía comer, no había otro pensamiento (C. Hernández, comunicación
personal. Enero de 2010).

En este testimonio se expone el pensamiento ligado a lo espiritual y/o forma


de creencia mapuche, que en el tema de la alimentación o uso de los recursos
que emergen del mapu, suelo (pvji), opera percibiendo el territorio en el que
existen alimentos en su estado natural, de los cuales hay que hacer uso
mientras esté el conocimiento que son productos comestibles. Del mismo
modo, usar la tierra y todos aquellos alimentos que son subproductos de
todo lo que se produce por medio del trabajo de ésta.

Así, en la recolección de frutos que provee la flora de cada territorio, existe


una práctica donde confluyen una serie de acuerdos y organización social
ancestral que apuntan al cumplimiento del respeto por la naturaleza. Por
ejemplo, en la recolección del piñón, en la recogida del maqui o de las avellanas,
hay aspectos organizativos, de conocimientos y de procedimientos, con un
aspecto espiritual cuya finalidad corresponde al ekun mapu o respeto al
suelo, a la montaña u otro lugar, que no son espacios pertenecientes al ser
humano sino a otras fuerzas que los protegen.

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De acuerdo a nvxam con personas mayores, antiguamente se recolectaban
muchos frutos del mapu; se guardaba y usaba la arvejilla silvestre o ñijpi,
el notro en flor, la manzana silvestre, el wvlo wvlo (brote de colihue), yuyo,
digueñes, jeuques, pinatras, murta o mutilla, michay, nalca, variedad de
culles silvestres, berros, placas, vinagrillo de flor amarilla, hierbabuena,
mora, püke, maqui seco y el fruto de la quila, entre otros.

Otra de las prácticas asociadas a este sistema de salud y alimentación


mapuche es la crianza de animales, considerada como una forma mapuche
de alimentación, proceso posterior a la caza, que fue reemplazada por el
cuidado doméstico de animales y su consumo. La práctica de este consumo
se puede entender a través del concepto ilogen o “carnear” a aquel animal que
se cría. Además, este hecho conlleva la idea de la generosidad, de convidar
carne entre familiares, vecinos o amistades, siendo un hábito social mapuche
que implica afectividad o poyewün. Una muestra de consideración y respeto
que se demuestra al compartir la comida en lo que se llama el midawvn.

Figura 2. Recogida de frutos silvestres.

23
Prácticas de kvme mogen
En la alimentación mapuche existe la relación iyagel (comida) y kvme mogen
(vida buena-sana), pero esta idea tiene a lo menos dos formas de entenderlo:
primeramente está la relación espiritual que los che tienen con su medio,
naturaleza, cosmos. Así también, para vivir o tener kvme mogen es necesario
mantener una alimentación buena y saludable. Se trata, entonces, de tener
conocimientos para llevar una vida en armonía con su entorno natural y
con su entorno social. Todas las culturas indígenas consideran su entorno
como un espacio vivo y necesario. Creen en las distintas energías que existen
en un determinado lugar. Desde el mapuche kimvn esto se manifiesta en el
respeto a la naturaleza porque somos parte de ésta, dado a que en cada
espacio habita un ser visible o invisible, energía. De la naturaleza proviene
el bienestar ambiental y para la sobrevivencia el kvme mogen.
Como señalamos anteriormente, el kvme mogen también se manifiesta en
el modo de vida del che con su medio social, en cómo es la relación entre
mapuche cotidianamente, en el trato personal, en la vida familiar, entre
karukatu (vecinos), o cuando se practica el yewvn (regalo o presente) y el
mañumtun (agradecimiento) con el uso de algún alimento como presente o
como agradecimiento, respectivamente.
Luego, en un plano más colectivo o de índole sociocultural, existen los
protocolos que se deben practicar para mantener cierto orden armónico en
la vida mapuche. Estos protocolos suelen manifestarse en ceremonias como
gijatun, eluwvn (funeral), mabvn (casamiento), protocolo de entrada para ver
a machi, cómo se organiza un palín, cómo debería ser el comportamiento del
chileno con el mapuche, y en otras muchas instancias sociales.
En todos estos contextos está presente la alimentación. Así, desde el
pensamiento mapuche, alimentarse con comidas propias es proporcionar
nutrientes al cuerpo, mente y espíritu. Algunas comidas propias se podrían
calificar de antiguas y poco conocidas, debido a que no se preparan con
frecuencia: pvnon kexan o trigo pisado, porotos con pinkul, maíz con trigo
pisado y soplillo. Una característica general de la alimentación del territorio
mapuche es el uso del cereal como su base. Entre estos alimentos han sido
trascendentales el dawe (quínoa) y kacija (trigo). De acuerdo al conocimiento
mapuche, la producción y uso del dawe sería anterior al uso de cereales
como el trigo o la cebada. En tanto, el trigo ha sido y sigue siendo usado en
la alimentación en tres estados de su fase de producción: en su nacimiento
o brote se denomina coyv ketxan, lo que evidencia que el uso del brote de

24
Figura 3. Gijatube en situación de Gijatu.

cereales es parte de la culinaria mapuche; también como trigo verde en la


elaboración de soplillo; y como grano seco en diversas preparaciones.
Algo similar ocurre con las habas que son cocinadas en tres de sus estados:
habas nuevas en vaina cuyo nombre es pexotu awar; habas granadas
maduras; y habas secas que son utilizadas en distintas preparaciones.
Entre las leguminosas encontramos la arveja (su consumo como panun
pishku, también tostadas antes de ser cocidas, conocidas como koxvr
ajfid) y en zonas cordilleranas el piñon que juega un papel fundamental.
Mención especial tiene el consumo de poñi en el territorio labkence.
Con relación al tema alimentación-enfermedad, desde la lógica del
pensamiento mapuche existe una tipificación de alimentos referida a los
cereales y esto nos lleva a visualizar que es más correcto hablar de relación
comida-kvme mogen (vida sana), ya que la utilización de ciertas hierbas

25
a modo de verduras en combinación, especialmente con legumbres, se
debe al conocimiento de que existen comidas denominadas fane iyaqel
wedalkakelu (comidas pesadas que caen mal). A esto se debe que el trigo
y las arvejas se cocinen secas, la finalidad de pelar cereales y legumbres
es que sean menos dañinos para la digestión al incorporar también la
hierbabuena (ijbaw) como verdura y como lawen (remedio), aunque este
hecho supone ya un cambio de hábito en la alimentación mapuche con
efecto en el sistema digestivo. Lo anterior es porque originalmente se
consumían en su estado natural, con cáscaras. Por esta razón para la
preparación de las comidas denominadas fane iyaqel se utilizan ciertas
hierbas (algunas denominadas especias y otras entran en la categoría de
lawen) a modo de verduras, en combinación especialmente con cereales y
comidas secas o ankv iyaqel (comida seca), como el carki. En ambos casos se
hace incorporación y acompañamiento de ciertas hierbas y verduras, entre
las que destacan el mastuerzo (verdura que se hace como ensalada o pebre
que sirve para limpiar el estómago), la chalota y el ijbaw (hierbabuena),
que actúan como neutralizadores y digestivas en prevención y procura
de una vida sana. También está el poleo con sus brotes nuevos, usados
en la preparación de los pishku (comidas de cereales y leguminosas), y el
apio y el ijbaw. La ceniza es usada como ablandante de leguminosas como
arvejas y chícharos.

Podríamos decir que para la cocina mapuche ha sido fundamental la


preparación de alimentos en base a arvejas secas, peladas con cenizas,
con hierbabuena como aliño y con trigo pisado para su suavidad. También
se hace el maíz con trigo pisado y el soplillo, que es trigo en estado semi
maduro, descabezado, para la elaboración de una especie de locro. La
arveja es una leguminosa tan importante como el trigo.

En este sentido, es bastante notoria y recurrente la frase “limpiar el


estómago” como un hábito que prevé una buena salud. Relacionada a
este conocimiento y fin se encuentra la costumbre de guardar y secar
ciertos tipos de frutas llamadas lakan (cortadas en rodajas y secadas al
sol). Con el mismo fin, en la alimentación mapuche se ha usado la técnica
del pvnon kexan o trigo pisado, para la obtención de cereales más suaves
como comida. En la preparación con porotos toma el nombre de pinkul, es
decir porotos con trigo molido en piedra (pvnon kexan).

26
Aspectos espirituales y sociales en la alimentación
Las representaciones simbólico-culturales que le otorgan identidad al
sistema alimentario mapuche están más vinculadas a lo espiritual, al
mundo de la creencia profunda mapuche de su existir.
En este sentido, existen momentos e instancias en que se hace Gijatu para
agradecer y para pedir por los alimentos, donde destacan los momentos de
presentación de las primicias de las primeras siembras, tanto de la huerta
como de las chacras. Al estar cocido, se procede a agradecer por ello, siempre
en el lado este (mirando hacia el Puelmapu) de la casa hacia la salida del
sol. Sólo después se sirve ese alimento. Esto se realiza en el tiempo de la
mañana hasta el mediodía.
El aspecto espiritual y organización social en la alimentación se visualizan
en las instancias socio-religiosas, en que hay protocolos establecidos,
ejecutados tradicionalmente por las comunidades y que se van traspasando
de generación en generación. Son estos los momentos de reunión social
en que se asocian tipos de alimentos y protocolos de realización. Uno de
los casos es el modo de servir que se efectúa en los Gijatun de los diversos
territorios, cuyas frecuencias de realización son también diferentes en
cada zona. Por ejemplo, en el territorio labkence se acostumbra a servir
las caja korv (ollas de cazuela); en el territorio wentece se sirve de modo
personalizado el kaxvn ilo a los wixan (visitas); en el territorio pewenche
se reparte la comida poniendo un asado entero, llamado también “asado
plantao”, al logko o a quien cumple un rol similar cuando se trata de grupos
organizados, práctica que se denomina eyimgekey.
En todas estas costumbres está implícito el conocimiento de que un invitado
a un Gijatun nunca va solo. Siempre está acompañado de su entorno social,
por lo tanto, se comparte la comida. En esta práctica también está el principio
de la reciprocidad entre las personas que se frecuentan, habitualmente, en
ceremoniales o visitas que se celebran en los territorios, traspasando su
sentido social a lo espiritual, ya que esto se hace también como una manera
de dar gracias por la comida y por todo lo que se tiene como familia o como
personas.
Otro momento social es el pewvn (verse o visitarse), que entre mapuche
era recurrente entre parientes y amigos, donde la comida es la muestra de
cariño más elocuente. Su magnitud depende del tiempo de duración de la
visita y de la condición económica del anfitrión. Así, la atención va desde un

27
mate, agua con harina, huevos, hasta incluso el agasajo con la muerte de
un animal. Esta costumbre social involucra sentimiento o afecto entre las
personas, lo que se denomina poyewün. Es importante mencionar que su
práctica hoy es poco frecuente.
El sabor de las comidas mapuche es otro elemento importante en su
caracterización, ya que está impregnado en el paladar por diversos factores.
Ejemplo de esto es la incorporación de hierbas como aliños naturales que
dan un sabor especial. La forma de conservación es otro elemento que puede
otorgar un sabor particular a las comidas, así como la forma de cocción de
ciertos alimentos. Es posible encontrar alimentos conservados en humedad,
agua, cocidos al rescoldo, chamuscados al fuego, secados al sol o pasados
al humo. En este sentido, son importantes los factores naturales como el
agua, el sol, el aire y el fuego, todos ellos asociados a la cocina mapuche.
Siguiendo la idea anterior, habría una transición en el uso de la olla de greda
o caja en tiempos antiguos, al paso a las ollas de fierro para la cocción.
Ambos son procesos culturales importantes, vinculados al sabor de las
comidas.
Por otro lado, existe la idea de una estética de las comidas, la cual es
apreciada en un plato por las mujeres mapuche. Por muy simple que éste
sea, se le otorga especial valoración (en sopas, guisos u otros) al color verde o
de diversidad de colores por la incorporación de verduras, lawen o especias.
Este concepto de estética es diferente al que tienen otras cocinas conocidas.
Para este propósito se considera la permanencia en el tiempo de la huerta
mapuche, que en su composición y organización tiene también su propia
estructura. Las verduras que se producen dan un aspecto agradable a la vista,
precisamente por el colorido de las comidas mencionadas. Implícitamente
hay otros valores socioculturales asociados, como por ejemplo la agilidad de
la mujer, su conocimiento y preocupación por una buena presentación de la
comida que sirve. Estos son signos de buena crianza y educación familiar,
desde el mapuche rakiduam.

El cultivo desde el mapuche kimvn


En el mundo mapuche, cultivar no sólo tiene que ver con propiciar la
germinación de una semilla o el crecimiento de una planta, sino que tiene
relación absoluta con el entorno en el cual se encuentra posicionada la
huerta y con los elementos esenciales que permiten la vida: el Ixobijmogen

28
junto a Pu gvnen mapun (diversidad de vidas y su mundo espiritual,
respectivamente).
En base a la experiencia que el MMC tiene actualmente con su Tukukawe,
y las personas que participan directa o indirectamente en ella, se han
recogido algunas consideraciones importantes para comprender diferentes
características que ellas mismas le otorgan al espacio del cultivo.
En las numerosas conversaciones que se entablaron a lo largo del desarrollo
de la huerta, las personas mapuche que participaron de ella enunciaron las
motivaciones que les impulsaron a participar de un espacio compartido y
emplazado al interior de una institución pública. Entre aquellas motivaciones
estaban cuidar sus semillas, compartirlas y reproducirlas, con el fin de que
no se terminen, y que sus saberes tradicionales asociados tengan nuevos
yacimientos (se entiende la huerta como un espacio educativo) para ser
traspasados a las generaciones venideras.
La preocupación por las semillas no sólo es parte del mapuche mogen.
Es bien sabido que a nivel mundial existen pueblos y organizaciones que
tienen como principal objetivo el resguardo de las semillas, así como la
soberanía alimentaria. En Chile, la Organización de Mujeres Rurales e
Indígenas (ANAMURI) es una de las más reconocidas, cuya misión es
organizar y promover el desarrollo de las mujeres rurales e indígenas de
Chile, estimulando y fortaleciendo su organización8. En un territorio mucho
más local se han levantado otras organizaciones tendientes a la protección
y revitalización de la soberanía alimentaria, como el caso de la agrupación
de mujeres mapuche Rayen Boye o la Mesa de Mujeres Rurales que reúne
a mujeres mapuche y campesinas de diferentes comunas de la provincia
de Arauco. En este contexto, el museo no ha estado ajeno al devenir
de este tipo de agrupaciones, pues la mayoría de quienes participan de
ellas son recurrentes en sus visitas a la huerta o a ceremoniales que se
enmarcan dentro de la lucha por la soberanía alimentaria, el resguardo de
las semillas ancestrales y el traspaso de kimvn a las nuevas generaciones.
Esa experiencia ha dado luces del trasfondo de sus prácticas agrícolas y
hortícolas, así como ganaderas y de pesca.
Continuamente se piensa en la productividad como el motor del cultivo (ya
sea desde la agricultura convencional o desde la gama de nuevas prácticas
agrícolas ecológicas), lo que nos permite diseñar o pensar una huerta para

8 https://www.anamuri.cl/

29
producir, comercializar o autoabastecerse de alimentos. Los objetivos son
variopintos y construidos desde diferentes miradas, con técnicas de cultivo
favorables a la biodiversidad, por ejemplo, o la agricultura extensiva.
Antes de cultivar es necesario pensar la huerta, dicen las pu lamuen, no
sólo en el sentido práctico o mecánico, sino desde el mapuche kimvn, porque
desde ese marco de conocimientos las personas pueden planificar un ciclo
completo de cultivo para el bienestar de la familia, de una comunidad y del
mapu, en completa relación con su entorno.
Pensar la huerta desde el mapuche kimvn se realiza, en primera instancia,
desde la conciencia de que el ser humano es parte de la naturaleza y de
que ésta tiene vida espiritual en los diversos espacios que la componen, y
es deber del che respetar esas vidas. Por este motivo, existe el principio de
respeto en diferentes ámbitos del Ad mapu (sistema normativo):

Figura 4. Vista aérea de la huerta.

30
...dentro del conocimiento mapuche es posible encontrar al menos tres
categorías de respeto: primero se puede mencionar el concepto de yamuwun,
referido al respeto recíproco entre dos personas del mismo estatus; el
segundo concepto es el ekuwun, concerniente al reconocimiento de una
persona que posee mayor status social, por lo que merece mayor respeto
y es también extensivo a los elementos naturales como wigkul o cerro de
importancia; y tercero, el concepto de yewewun que implica relación en
el contexto de wixan y de visita, pues no es posible llegar al patio y pasar
directo a la casa de otro porque hay cierta vergüenza que lo impide (Melin
et al., 2016, p. 37).
La normativa mapuche es muy estricta en sus dictados y considera de suma
importancia las relaciones de poder que existen entre seres humanos y seres
naturales. Aquí, el principio es que el che ocupa un lugar subalterno dentro
del Ixobijmogen, rigiéndose por lo que demandan las vidas espirituales del
Wajontu Mapu (universo). Por este motivo es que dentro de las acciones
que el che realiza hay una serie de protocolos que se establecen para una
relación de respeto con el resto de las vidas que existen.
Así como las personas regulamos nuestra convivencia a través de la
normativa denominada ad mapu, también regulamos la convivencia con el
resto de las vidas que componen el Ixobijmogen, de manera que el principio
de vivir en equilibrio y en relación holística con el universo, cobre sentido
(Equipo Museo Mapuche de Cañete, 2018, p. 26).

Además, se trata de pautas de conducta que se transmiten de generación en


generación por vía oral, y que regulan las relaciones sociales y su vinculación
con el entorno natural (Melin et al., 2016, p. 34).

En esta diversidad vital las personas deben convivir y aprender de lo que


nos rodea, de los espacios que habitamos y los tiempos en que lo hacemos.
Conocer el lugar en que se emplaza la ruka, por ejemplo, el lugar donde se
levantará el malal (corral) para pu kujiñ (animales), el gallinero para las ñom
vñvm (aves domésticas) o donde se plantará un lawen (remedio) específico
y por qué hay malezas que no se cortan en algunos espacios. Todas esas
decisiones no son al azar ni por motivos únicamente prácticos, sino que se
fundamentan en la espiritualidad mapuche.

Entonces, se sabe que una huerta también puede estar dentro de esos
espacios habitados por espiritualidades (sobre todo si se encuentra ubicada
cerca de un xayenko, menoko, wixunko, wigkul, mawida u otro, o en un

31
conjunto de ellos). Por este motivo, el emplazamiento de los cultivos puede
variar desde un espacio a otro; no es un modelo heterogéneo, sino que
responde a los criterios del mapuche kimvn y el respeto que se tenga por él.

En las jornadas de trabajo en el Tukukawe del MMC, las participantes


mencionaron diversas características de sus huertos, entre las cuales
destacaron la diversidad de plantas y cultivos, así como de flores ornamentales
y otras para controlar plagas de forma ecológica, árboles frutales, nativos
o exóticos, y pu lawen (remedios); emplazamiento de acuerdo al acceso que
ésta tenga al agua; forma de acuerdo al terreno disponible y geografía del
mismo. Por ejemplo: una de las huertas se encuentra junto a un majiñ
(laguna), otra en un pici mawida (bosque pequeño) y una tercera a orillas
de un lol (valle). Todas tienen características, o un ad, pero dentro de ellas
existen espacios que conforman un entramado de vidas, como un rizoma de
diversidad de vidas físicas y espirituales, todas con sus nombres propios, al
igual que los espacios específicos que habitan. Ahora, ¿cómo el mapuche es
consciente o sabe cuáles son las vidas que habitan ahí?

La respuesta está en las formas que el mapuche tiene para adquirir kimvn
y en cómo se forma para ser persona. Uno de esos elementos es el pewma
(sueño), donde las personas pueden aprender mapuche kimvn específico o
general, siempre ligado al mundo espiritual. El pewma también puede ser
un recordatorio de que existen las vidas espirituales y que el Ixobijmogen es
variado, está presente y debe respetarse:

Hay Perimontun, y eso también norma el comportamiento de la persona


y entrega kimvn. Si la gente lleva un comportamiento recto, si protege
su territorio, ese Perimontun estará vivo y de esa forma le estará dando
conocimiento, le estará dando newen (fuerza de la tierra) energía a ese
territorio.

[Perimontun] ...ese newen le da conocimiento. Le da sueños, diferentes


formas de sobrevivir, todo eso le da. Por eso la gente sabe, la gente común
no sabe por sí misma. El conocimiento no llega solo, se allega en su origen,
en su linaje, en las personas, pero también se origina en los newen, en el
Perimontun, de esa forma si se lleva bien el conocimiento, la vida, de igual
forma se desarrolla de manera normal el Ad Mapu (Ernesto Huenchulaf,
citado por Melin et al., 2016, p. 33).

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Otras formas tienen que ver con sensaciones subjetivas del cuerpo y
espíritu humanos, pero no por eso menos válidas. Entre ellas se encuentran
el witan, que de acuerdo a Felix De Augusta puede ser interpretado bajo
el concepto de wvto que define como “latido de músculo, presentimiento”
(de Augusta,1966, p. 284), y de acuerdo a relatos de diferentes personas
mapuche, puede sentirse en el cuerpo. Bajo esta misma perspectiva,
encontramos el concepto de elewma, que es poco conocido hoy día, pero se
relaciona con la capacidad de una persona de percibir y aprender a través
de visiones. De Augusta (1966) lo homologa a la acción de soñar, pero de
acuerdo al mapuche kimvn, no sería así, pues el pewma (como mencionamos
anteriormente) es otra de las formas de aprender.

Calendario sociocultural: relatos del proceso


Esta herramienta metodológica tiene su origen en el Método Inductivo
Intercultural (Bertely, 2013; Sartorello, 2016), y ha sido muy usada en
Latinoamérica para el registro de los saberes de los pueblos indígenas y la
comprensión de los mismos. A través de ella han organizado sus actividades
y conocimientos en base a sus propias lógicas.

En contexto mapuche, ha sido utilizada como instrumento de planificación en


la enseñanza de la lengua y cultura mapuche, así como para el ordenamiento
integral de cada parte del mapuche kimvn. Su objetivo principal es poner
en evidencia todas aquellas actividades que se realizan cotidianamente de
manera habitual y que se naturalizan a través del tiempo.

En el MMC, junto a las pu lamuen que han participado en la huerta, se


ha creado un modelo de calendario posible de ser aplicado y utilizado (o
replicado) por diferentes personas, ya que los saberes no sólo pueden ser
registrados a través de la escritura, sino también a través de técnicas como
dibujo, símbolos, recortes, pintura, sellos, etc.

Su forma circular permite una visión general de un periodo. En este


caso, el ciclo de 1 año o 13 lunas, desde el mapuche kimvn, que puede ser
interpretado bajo la idea de xoy mogen (partes o etapas de la vida).

Al interior de la circunferencia se encuentran tres círculos que permiten


registrar tareas o conocimientos. De acuerdo al objetivo que se le otorgue y
a nuestro quehacer, lo utilizamos para registrar todo lo referente al cultivo
desde el mapuche kimvn.

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En su costado izquierdo han registrado parte del mapuche kimvn importante
de tener en cuenta para el cultivo: fases del día, fases de la luna y estado
de las mareas. Al borde de la circunferencia que forma el calendario se
graficaron las cuatro partes del territorio mapuche (Puelmapu, Wijimapu,
Labkenmapu, Pikunmapu), nombres de los vientos que provienen desde
cada territorio, y las estaciones del año esenciales para la planificación y
registro de las actividades a realizar.

El ciclo de la vida en el mundo mapuche es muy importante y en él radica


el sentido de tiempo-espacio para todos los aspectos de la vida natural y
sociocultural. Vital es el conocimiento que se tiene sobre el entorno natural
y fenómenos de la naturaleza como, por ejemplo, vientos, mareas, ciclo
lunar y solar. En este sentido el xoy mogen o ciclo de la vida se basa en las
estaciones del año y en las fases de la luna. Así, el che puede saber qué
sembrar, qué cosechar y de qué alimentarse de acuerdo a este kimvn. Cada
ciclo entrega indicios de lo que se debe comer y es importante respetarlo,
considerando además que en cada territorio éstos tienen sus propios
tiempos y se pueden observar en elementos como las heladas, viento, lluvia,
temblores, truenos o calor, aunque éstas no son las únicas diferencias,
sino que también en el transcurso del tiempo (como fenómeno climático a
nivel mundial y la acción humana) se pueden ir observando esos cambios.

En el Tukukawe del MMC, al comenzar el proceso de recuperación de


semillas ancestrales y propiciar la participación de pu lamuen del territorio
local, fue posible ir reuniendo prácticas y conocimiento técnicos específicos
que provienen del mapuche kimvn en torno a los cultivos y sus tiempos
en el territorio local. Esto permitió el uso de herramientas metodológicas
para la sistematización de los mismos y como una forma de transmitirlos a
nuevas generaciones y a otras culturas. La práctica del cultivo, entonces,
no fue la única forma de revitalizar el mapuche kimvn junto a las pu lamuen.
También se dieron otras instancias como talleres de bordado, la creación
de un calendario sociocultural, espacios de nvxamkan (conversación) y
diferentes ceremonias como Xabkintun, Wvrwvtu y Gijatu.

El diseño del calendario circular tiene por objetivo registrar el mapuche


kimvn (tiempos, fenómenos naturales, etapas del año y actividades propias
del quehacer mapuche) y fue denominado Adkvnugeam bilke kvdaw que
puede ser interpretado como “ordenar/organizar diferentes trabajos”.

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Su estructura circular permite visualizar las etapas del año de acuerdo a
las fases del sol y de la luna, pues de ellas depende qué trabajos se deben
realizar en la huerta, dentro de la ruka, con la comunidad, con el territorio,
o qué ceremoniales deben llevarse a cabo.

Una vez trazado su diseño básico, el calendario permitió, inmediatamente,


la proyección de los primeros pasos para iniciar los cultivos de aquellas
semillas ancestrales entregadas (porotos, trigo, maíz y quínoa). Entre los
meses de mayo y julio, ya podrían sembrar semillas en almácigos, para
que a finales de agosto y comienzos de septiembre estuvieran listos para
ser trasplantados. En forma paralela se realizó la preparación del suelo
en el Tukukawe, con desmalezamiento, preparación de abono orgánico,
extracción de raíces y ordenamiento del espacio.

Mientras se llevan a cabo estas actividades, se decide la realización de


ceremoniales ligados al trabajo de la huerta y, en general, de importancia
para el mundo mapuche, entre los que se destacan Wexipantv, Wvrwvtu,
Gijatu y Xabkintu.

Al ocaso del walvg se realiza la cosecha de los cultivos, para finalizar con su
limpieza y guardado a comienzos del rimv (época de rastrojos). Terminadas
aquellas labores se considera el descanso de la tierra como uno de los
elementos fundamentales dentro del proceso de cultivo que se sustenta en
el mapuche kimvn.

A medida que avanzan las lunas y el sol, se anota cada labor, lo cual sirve
para planificar y evaluar el proceso al mismo tiempo. De esta forma, al
finalizar un ciclo, se puede ver qué tareas se deben mejorar, anticipar o
retrasar.

Esta información se registró a fines del rimv y comienzos del pukem (época
de lluvias), etapas importantes del xoy mogen, pues se entra poco a poco al
espacio de descanso de la vida, no sólo del mapu como tierra, sino que se
aplica en todos los aspectos del mapuche mogen. En el periodo de descanso
se refleja el respeto que el che debe tener con las vidas que conforman el
Ixobijmogen, pues de esa forma pueden manifestarse, lo que se observa
cuando crecen diversas especies vegetales (esas que comúnmente se llaman
“pasto” o “malezas”), cuando proliferan insectos, gusanos, lombrices, llegan
aves libremente, etc.

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Para el che es fundamental que la tierra descanse. Así, en la siguiente
etapa, las vidas comiencen a revitalizarse de forma natural. En su libro
Lecturas Araucanas, Felix De Augusta (De Augusta, 1934) registra el relato
de Pascual Painemilla Ñamkucheu, donde describe las etapas del año:

• La primavera principia por San Juan, después de San Juan entramos


en otro año. La primavera llega hasta fines del mes de diciembre, pero no
antes del mes de agosto se nota que ha ya aparecido; con el mes de diciembre
se concluye.

• En el mes de enero principia la estación de las cosechas (o el walëng),


(la cual) llega a su término con el mes de abril. El walëng verde toma su
principio en diciembre, por la Pascua. Cuando todos los granos se han
secado, está (propiamente) la estación de las cosechas.

• En el mes de abril empieza la estación de invierno, la cual se concluye


en julio; en seguida entra la estación del sol (De Augusta, 1934, p. 35).

Actualmente las estaciones del año, que son parte del xoy mogen, son
cuatro y no se rigen por el calendario gregoriano, sino que por una serie de
conocimientos que se asocian para que el che pueda percibir los cambios que
van ocurriendo en su entorno natural. Por otro lado, se basa directamente en
las fases del sol y la luna. En muchas de las conversaciones sobre sus vidas,
las pu lamuen participantes del Tukukawe del MMC. Relatan vivencias de
infancia o de juventud junto a sus familiares o comunidad, haciendo continua
referencia a cómo organizaban el tiempo en base al recorrido del antv. Es
conocida la frase “trabajamos de sol a sol” o escuchar relatos que comienzan
diciendo “salimos antes del liwen (amanecer)”, así como hay normativas que
indican, nuevamente, que se debe ser respetuosos con los espacios que
habitamos, las que también aparecen en los relatos compartidos mientras
trabajamos la tierra. Por ejemplo se almuerza al ragiantv, no sólo por una
necesidad fisiológica, sino porque además, en ese momento del día, hay
otras vidas que se manifiestan y no es favorable para el che encontrarse con
ellas9. Al respecto, se escuchan relatos sobre algunas espiritualidades que
pasan en forma de vientos o remolinos durante el ragiantv o de la visión de
Perimontun si se está en espacios como menoko, mawida, xayenko u otros.
Durante la noche tampoco es favorable al che estar afuera de la ruka o en

9 Es importante considerar que el Ixobijmogen (la diversidad de vidas) es un entramado


complejo que va más allá de la dicotomía bueno-malo, sino que se basa en el respeto que
debe existir entre las formas de vidas.

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espacios naturales como los mencionados, pues también es un momento
donde otras formas de vida transitan y se manifiestan. Entonces conocer los
momentos del día (xokiñ antv o pu xoy antv) permite organizar las labores
cotidianas (donde gran parte de ellas tiene que ver con el cultivo y obtención
de alimentos) y es fundamental para la convivencia del Ixobijmogen.

Como organizador de los quehaceres cotidianos, el sol es observado y


comprendido como medida de tiempo a través de dos formas, su observación
directa y la sombra que proyecta en su recorrido diario:

“(...) antu es un día preciso o varios días, indica la hora y se refiere a la


energía. Sus movimientos por el horizonte durante el año son el detalle
fundamental de su observación, implicando así tanto su relación práctica
cotidiana como su connotación espiritual.

Los temas más destacados que surgen son: la vida que genera gracias a su
calor; las complicaciones que aparecen cuando se producen los eclipses; la
organización del tiempo diario y anual; y la identificación del primer día del
año mapuche, el Wexipantv” (Pozo y Canio, 2014. p.105).

La luna es otra gran guía del che, su andar se relaciona con aspectos
naturales, trabajos cotidianos, ciclos reproductivos, mareas y, por supuesto,
con el cultivo:

Algunas interacciones que se producen entre el entorno y la observación


de Kvyen son aquellas relacionadas con trabajos cotidianos. Éstos forman
parte de: asuntos agrícolas; tala, poda y plantación de árboles; castración de
animales; recolección de peces y mariscos en el mar, entre otros. Todo ello
debe realizarse en etapas específicas, ya que cada una interviene positiva o
negativamente (Pozo y Canio, 2014. p. 44).

Para el trabajo en la huerta del museo, la luna fue fundamental en la


planificación de los quehaceres. En este sentido también el calendario
utilizado incluye el registro de sus fases, de manera que cada una de las
etapas del cultivo se realizó de acuerdo a ello, ya sea para preparar el suelo,
podar, sembrar, cosechar u otros quehaceres asociados. En general, la luna
es un regulador de todos los aspectos de la vida mapuche, no sólo en la
huerta o cultivos, sino también en ceremoniales, recolección de alimentos,
recolección de fibras vegetales, recolección de lawen (remedios naturales),
pastoreo, etc.

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Hacia la conservación de las semillas ancestrales
De acuerdo al propio relato de las participantes de la huerta, resguardar
las semillas ancestrales del territorio local significa realizar una serie de
acciones que permitirá asegurar la existencia de una variedad a través del
tiempo. De esta forma, es posible identificar acciones técnicas10 (desde el
mapuche kimvn) y acciones socioculturales. Las primeras se refieren a formas
de conservación de semillas, entre las cuales se encuentran: conservación
en envases de vidrio que se pueden enterrar en la misma huerta y permite
que las semillas se mantengan por varios años; conservación en envases de
greda11 y conservación en envases de cuero curtido. Para las dos últimas
formas de resguardo de semillas, el hecho que se coloquen dentro de la
ruka no es sólo una cuestión de espacio, sino que se considera el bixuñ
(humo) como preservante natural, lo que también resulta fundamental para
la conservación de alimentos (carnes, mariscos, frutos de guarda, vegetales,
lawen, entre otros). La energía (proveniente del sol) que circula al interior,
es un principio elemental en el mapuche mogen, pues la ruka está diseñada
para que la energía del sol entre y recorra todo el espacio interior y exterior
desde el Puelmapu hacia el Labkenmapu.

En cuanto a las acciones socioculturales, existen prácticas como el


Xabkintun y otros ceremoniales, realizados para asegurar la existencia de
semillas y cultivos en el tiempo. En este sentido, el Xabkintu es una de
las ceremonias mapuche que tiene un fin sociopolítico y económico, con
el objetivo de intercambiar alimentos, plantas, semillas u otros productos
asociados a la manufactura y recolección propias del mundo mapuche. Con
aquellos intercambios, una persona puede distribuir su propia semilla por
diferentes lugares de un territorio, asegurando su permanencia a través
del tiempo. Además, se genera un lazo social dentro de esta ceremonia o
cuando se realiza Xabkintu en forma personal (la visita de una persona a
otra para intercambiar plantas o semillas), que consiste en nombrarse entre
ellas como xavkin, lo cual será de por vida y permitirá la valorización de
aquello que se ha intercambiado, propiciando futuros Xabkintun.

10 Estas acciones técnicas incluyen elementos espirituales, bajo el principio del respeto
por el Ixibijmogen (diversidad de vidas).
11 De acuerdo al testimonio de un lamuen visitante de la huerta, este envase lleva por
nombre kuzu y su forma es esférica, con cuello bajo y angosto. Como coadyuvante a la
conservación se puede utilizar un manojo de boye (Drimys winteri) como tapa y hojas secas
del mismo árbol en su interior, o bien hojas secas de tabaco.

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Otras formas socioculturales de conservar las semillas y la prosperidad
de una huerta o cultivos en general, es la realización de ceremoniales
para comenzar a cultivar (pueden ser Gijatu, Jejipun u otro necesario,
dependiendo del territorio) y solicitar permiso a los Gen (espiritualidades
naturales) de un lugar, y luego para agradecer los alimentos obtenidos (por
ejemplo, Gijatun, o en un espacio más doméstico, Wvrwvtu).

Bibliografía citada
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