ESCUELA PARTICULAR N° 3 SANTA ANA
GUÍA DE APRENDIZAJE LENGUAJE Y COMUNICACIÓN 7º básico
Nombre: Curso:
Objetivo: Aplicar estrategias de comprensión lectora, identificando personajes y explicando sus
actitudes, reconociendo acciones principales del relato y realizando inferencias a partir de la
información entregada en el texto.
I. Lee atentamente la siguiente leyenda de Valparaíso. Si es necesario, relee el texto.
LA CUEVA DEL CHIVATO
Valparaíso alcanza uno de sus puntos más estrechos
en el sector donde hoy se sitúa el edificio del diario El
Mercurio. El apretado trozo de tierra nace a los pies del
cerro Concepción descendiendo por el pasaje Ross para
toparse con calle Blanco y finalmente desembocar en la
avenida Errázuriz, donde pasada la línea del tren y el
malecón; se cae al océano más grande del planeta.
El origen de la cueva nunca ha sido aclarado. Algunos
creían que ésta se debía a viejas excavaciones mineras
efectuadas en los tiempos de la colonia; otros
pensaban que la cueva se había formado por razones
naturales; pero una gran parte de los habitantes de
Valparaíso creía a pies juntillas que la cueva había sido
formada por obra del mismísimo demonio.
La cueva se ubicaba cerca de peligrosas rompientes
que el mar azotaba con furia en los meses de invierno, lo que otorgaba al lugar un aura
maldita que esparcía con mayor fuerza entre los porteños un miedo sin consuelo.
En aquel lugar, hoy tan concurrido, existía antiguamente una misteriosa y temida cueva
habitada por un chivato demoniaco que por las noches atrapaba a los incrédulos
porteños que merodeaban el lugar. El maldito peñasco no sólo era temido por quienes
por allí se atrevían a dar paso, sino también por los barcos que descansaban en la bahía
y que al más mínimo soplón de norte se veían atraídos hacia las afiladas rocas, los que
se incrustaban en los acantilados convirtiéndose en astillas, perdiéndose toda tripulación
y mercancía.
Tan frecuentes fueron los accidentes que se produjeron en este lugar que fue llamado
por los marineros: “Cabo de Hornos”, pues el acantilado del puerto era tan infernal como
aquel existente en nuestros límites del sur.
La leyenda cuenta que el demonio se acercaba al océano
para atrapar a las sirenas que peinaban sus cabelleras en
los roqueríos. Los porteños aseguraban que en las noches
se aparecía el diablo con la apariencia de un robusto chivo
que con su mirada hipnotizaba a sus víctimas impidiendo así
su fuga. Los que lograban encontrar huida lo hacían
desenfrenadamente hacia el mar donde encontraban la
muerte destrozándose al caer en las rompientes donde se
podían ver restos de animales y huesos humanos, todos sin
rastros de sangre.
Este relato que ha pasado de boca en boca por los porteños
durante más de 100 años cuenta la historia de un hombre que
en la noche más oscura y tormentosa de todas las que pueda imaginarse el puerto,
junto a su embarcación fue a estrellarse en los temidos acantilados. Al lograr
desembarcar en las rocas con las costillas afuera y repleto de sangre, pudo observar la
maldita cueva, y cerca de ella sintió el llanto y súplicas de algunas mujeres de la
tripulación. Las súplicas serían escuchadas por el maldito Chivato, y al ver la sombra
que tomaba a las mujeres y las arrastraba hacia los confines de esa cueva de la muerte, el
hombre se desmayó, pensando que allí moriría. Al otro día, al despertar, pudo darse cuenta
que era el único sobreviviente.
Con el correr de los años, la llegada de la dinamita hizo desaparecer la cueva y permitió
el establecimiento del comercio, el lugar pasó de ser llamado “Cabo de Hornos” a “Calle
del Cabo”, en la actualidad calle Esmeralda.
A contar de los siglos XVII y XVIII se comienzan a levantar algunas casas en el sector. En el
año 1814 a petición de la asustada población la policía instala un farol para brindar un
poco de luminosidad al lugar y hacer más seguro el paso.
En el año 1830 marineros ingleses ingresaron a la temida
cueva y expulsaron de ella a un grupo de delincuentes
quienes habían ubicado allí su centro de fechorías, siendo
ellos y no el demonio los causantes de tanto delito
atribuido al diablo.
Una placa incrustada en la roca y cubierta de las
enredaderas que caen del cerro recuerda el lugar donde
alguna vez se encontraba la cueva.
VOCABULARIO
Malecón: Muro grueso construido a la Peñasco: Roca de mayor tamaño situada
orilla del mar, playa o puerto para generalmente en un lugar alto.
protegerlos de la fuerza del agua.
Mercancía: Producto para el comercio.
Aura: Ambiente o sensación que
provoca una determinada impresión. Cabo de Hornos: Lugar ubicado al sur
de Chile, en la zona austral.
Concurrido: Que es frecuentado o
visitado por muchas personas. Confines: Puntos o lugares más lejanos.
II. Responde con una V si es verdadero y con una F si es falso. Justifica las falsas.
a) La misteriosa “Cueva del Chivato” se encuentra a los pies del cerro Santo Domingo.
b) Siempre se conoció con claridad el origen de la cueva.
c) El lugar donde se ubicaría la “Cueva del Chivato” es muy concurrida por los porteños.
d) La cueva era muy temida también por los barcos.
e) El chivo que habitaba la cueva quemaba a sus víctimas.
f) Con el paso de los años, los vecinos del sector pidieron iluminar el sector donde se hallaba la
cueva.
III. Completa la siguiente tabla.
LA CUEVA DEL CHIVATO
PERSONAJES
(¿quiénes
participan?)
TEMA
(¿de qué se
trata?)
LUGAR
(¿dónde
sucede?)
IV. Responde las siguientes preguntas.
a) ¿Qué personaje sobrenatural aparece en el texto leído y sobre el que se trata esta leyenda?
b) ¿Cuáles son las características de este personaje?
c) ¿Qué hechos sobrenaturales que ocurren en el relato?
d) En la siguiente frase del texto “…y al ver la sombra que tomaba a las mujeres y las arrastraba
hacia los confines de esa cueva de la muerte, el hombre se desmayó, pensando que allí moriría”,
¿por qué el hombre pensó que iba a morir? ¿qué cosas le podrían suceder?
e) ¿Qué sucedía en realidad en la temida “Cueva del Chivato”?
f) ¿Qué crees tú que finalmente intenta explicar esta leyenda?