INSTINTO
Se habla mucho de los instintos humanos, pero, a veces, no sabemos a qué nos referimos
exactamente con ello.
LA TEORÍA BIOLÓGICA Y LOS INSTINTOS HUMANOS
los instintos son pautas de comportamiento que tienen como características ser hereditarias
y comunes a toda la especie. La razón de ser de esos instintos es la adaptación y están
programados en el cerebro. Nos permiten protegernos y preservarnos. Corresponden a
reacciones automáticas o inmediatas.
Instinto de supervivencia. Corresponde a todas las conductas básicas que nos permiten
preservar la vida y la salud. Entre ellas se encuentran la evitación del peligro, la
alimentación, la búsqueda de abrigo, etc.
Instinto de reproducción. Tiene que ver con la preservación de la especie y se refiere
básicamente a la sexualidad reproductiva.
Instinto de realización personal. Aunque no hay consenso total frente a este punto, la
mayoría de los psicólogos de corte positivista señalan que el ser humano tiene una
necesidad innata de encontrar un sentido para sí mismos.
Instinto de cuidado. Se refiere al instinto de cuidar del otro, como por ejemplo los niños o
los desvalidos. Forma parte de la conducta social biológica del ser humano.
COMPONENTES DE LOS INSTINTOS BÁSICOS
los instintos animales tienen componentes directamente relacionados con el funcionamiento
nervioso del organismo. Así, considera el instinto como la integración de las fuerzas que lo
componen:
Componente cognitivo: el impulso a prestar atención a un determinado estímulo.
Componente emocional: la emoción que surge ante la experiencia del estímulo.
Componente conativo o de acción: impulso de realizar alguna acción relacionada con las
emociones que ha despertado el estímulo en cuestión.
OTRAS TEORÍAS
Hay también otras teorías sobre los instintos humanos, que pretenden establecer un
punto medio entre la teoría biológica y la teoría de las pulsiones. Básicamente,
categorizan los impulsos de una manera diferente, tomando en cuenta aspectos de una y
otra teoría.
Según esos enfoques, los instintos humanos se dividen en:
Instintos vitales. Comprenden el instinto sexual, el de lucha y huida y equivalen, en general,
al instinto de supervivencia.
Instintos de placer. Su objetivo es proporcionar el mayor grado de bienestar al ser humano
y son una refinación de los instintos humanos de supervivencia. Por ejemplo, no se bebe
solamente agua para sobrevivir, sino que a esta se le añaden sabores.
Instintos sociales. Comprenden las necesidades de compañía, de poder, de prestigio y de
propiedad.
Instintos culturales. Comprenden el deseo de saber, la investigación, las inclinaciones
artísticas, etc.