SEMANA 4 (21-27 Mayo/2023)
Dios oye la voz de un
muchacho
Génesis 21:16-17
Introducción: Abraham de 100 años de edad y Sara su
esposa de 90 años. Sara era estéril, no obstante Dios le sanó
su vientre y le dio el privilegio de tener un hijo. Este bebé fue
amamantado por su madre, ya El Señor había dicho a Sara:
Hay para Dios alguna cosa difícil. (Génesis 18:39)
Sara tenía una criada de nombre Agar, quien tenía un hijo de nombre Ismael, quien se burlaba
de Isaac, por lo que Sara dispuso sacar de casa a esta joven con su hijo.
¿Qué sucedió con Agar y su hijo?
I. Agar e Ismael salen de casa al desierto (21:14-15)
Abraham se levantó muy temprano y tomó pan y un odre de agua y lo dio a Agar poniéndolo
sobre su hombro, le entregó el muchacho y le despidió. Esta mujer anduvo merodeando por el
desierto de Beerseba. Agar le faltó el agua y puso al muchacho debajo de un arbusto.
II. Agar desesperada deja al muchacho a cierta distancia de ella (21: 15-16)
Agar pensó que estaba sola. ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? (Génesis 18:14).
Lo imposible para usted y yo. Para Dios es posible (Lucas 18:27). No olvidar lo que
contempla (Hebreos 13:8). Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Agar no se imaginaba de lo que Dios haría por su hijo. Se aparta del niño, se sentó enfrente a
cierta distancia del niño. Decía: No veré cuando el niño muera. En ese momento el niño alzó
la voz y lloró.
III. Ismael desesperado (21: 16,17)
Ismael expresó algo y Dios lo escuchó, nos dice el V17: Y oyó Dios la voz del muchacho; y el
ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque
Dios ha oído la voz del muchacho en donde está.
Clama a mí y yo responderé dice: (Jeremías 33:3)
IV. Jesús da una orden a Agar
Levántate, alza al muchacho, sostenle con tu mano, haré de él una gran nación. Dios le abre
los ojos a Agar y ve una fuente de agua, dio de beber al muchacho, se constituyó en tirador de
arco y habitó en el desierto de Parán.
Conclusión
El mismo Dios de Abraham, Sara y Agar, es el mismo Dios nuestro. Ismael vivió por un milagro
de Dios, también Dios desea hacer un milagro para ti ahora. Clámale y arrebata tu milagro. Dios
escucha la voz del que le clama, Dios ve tus angustias y desea ayudarte. Al ver que no hay
imposible para Dios, Al ver que no hay salvación para ti, no hay puerta de salida, mira hacia el
Altísimo, clámale creyendo lo imposible, verás tu milagro. Lo imposible lo verás posible, tu
tristeza se convertirá en alegría.