Cita bíblica Base
Lucas 13:6-9
Además, Jesús les puso este ejemplo: «Un hombre había sembrado una higuera en su viñedo. Un día, fue a ver
si el árbol tenía higos, pero no encontró ninguno. Entonces le dijo al encargado del viñedo: “Tres años seguidos
he venido a ver si esta higuera ya tiene higos, y nunca encuentro nada. Córtala, pues solo está ocupando
terreno.” El encargado le dijo: “Señor, deje usted la higuera un año más. Aflojaré la tierra a su alrededor, y le
pondré abono. Si el próximo año da higos, la dejará vivir; si no, puede ordenar que la corten.”»
Actividad Previa a la Enseñanza
Materiales a necesitar
✓ Una planta en macetero o Rama con hojas (para simular un árbol)
✓ Una naranja o cualquier fruta
✓ Figura o dibujo recortado de una fruta
✓ Cinta adhesiva, hilo o cuerda
(Muestre la fruta) En la Biblia, Jesús dijo que quiere que demos mucho fruto como lo hacen los árboles.
¿Vamos a ver cómo puedes dar fruto? (Haga una pausa). Pero antes de hablar del fruto del que hablaba
Jesús, vamos a pensar en cómo da fruto un árbol. (Haga que los niños se reúnan alrededor de la planta.
Pegue en ella la figura de papel de la fruta). ¿Esta planta está dando fruto? (Haga una pausa para las
respuestas).
Esta fruta está hecha de papel, así que la planta en realidad no ha dado frutos, ¿verdad? ¿Qué tal esto?
(Intente atar la fruta a la planta y deje que los niños respondan).
¿Ahora sí está dando frutos la planta?
¿Qué tiene que ocurrir para que un árbol realmente dé frutos?
Primero, el árbol tiene que ser un árbol frutal. Después, necesita sol,
agua y quizá algo de abono.
Desarrollo de la enseñanza
Jesús contó una historia acerca de un hombre que tenía una higuera o árbol de higos en su finca la cual
no le producía higos. Esperó tres años para que a la higuera le salieran frutos, pero el árbol no tenía ni
un higo. El dueño fue al cuidador de la finca y le dijo que la cortara. El cuidador le pidió que le diera un
año más para fertilizarla y atenderla más y luego verían si daba higos y el dueño le aceptó que cuidar el
árbol de higos un año más.
Al contarnos esta historia, Jesús realmente estaba hablando de nosotros y de Dios. Dios nos ha
"sembrado" en esta tierra y espera que produzcamos buen fruto en nuestra vida.
¿Qué clase de fruto espera Dios de nosotros? Cosas como amor, gozo, paz, paciencia, bondad y
gentileza (recuérdeles la enseñanza de los frutos del Espíritu) Cuando Dios no ve estas cualidades en
nuestra vida, se siente muy triste, pero está dispuesto a darnos otra oportunidad. Y en ocasiones
nosotros mismos nos ponemos tristes porque nos damos cuenta que nos falta desarrollar algún fruto del
Espíritu, como la paciencia o te enojas con facilidad eso significa que necesitas mas gozo y auto control
que es la templanza. (cuenta alguna experiencia propia que le hizo ver que necesitaba desarrollar algún
fruto del E.S.)
Al igual que un árbol debe ser frutal para dar fruto, nosotros tenemos que ser seguidores de Jesús antes
de poder dar fruto. Cuando Jesús dice que las personas buenas dan buen fruto, él no se refiere al fruto
que se come. Significa que, si estamos siguiéndole, desearíamos hacer las cosas que le darían gozo a
Dios. Haremos buenas acciones, ayudaremos a las personas, compartiremos lo que tenemos con otros
y trataremos a otros con respeto.
Jesús dijo: "A cada árbol se le reconoce por su propio fruto. El que es bueno, de la bondad que hay en
su corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda
en el corazón habla la boca." ¿Qué clase de árbol frutal deseas ser? ¿Un árbol que produzca buen fruto
o uno que produzca un fruto que sea malo?
Jesús quiere cuidarnos y ayudarnos, si confiamos en él, leemos su Palabra y oramos, él nos ayudará a
producir buen fruto.
Hoy Aprendimos:
• Nosotros, así como los árboles, también damos fruto, pero del Espíritu Santo.
• Dios nos ayuda para que crezcan esos frutos que nos hace falta desarrollar.
• Al tratar con respeto a los demás mostramos que tenemos frutos buenos.
Oración:
Amado Dios, reconocemos que tomamos decisiones equivocadas. Queremos seguirte. Ayúdanos a
dar buen fruto. En el nombre de Jesús, amén.