El desarrollo del juicio en el Código Procesal Penal está regido por el principio de
continuidad, debiendo celebrarse el juicio en un solo día, y de no ser posible, el
debate debe continuar durante los días consecutivos que fueren necesarios hasta
su conclusión (art.315).
El juicio se puede desenvolver de manera continua por el diseño de las etapas
anteriores a la celebración del juicio. Lo primero a tomar en cuenta es que sólo
deben llegar a juicio aquellos casos en que no es posible una solución alternativa
(criterio de oportunidad, conciliación o suspensión condicional del procedimiento).
el Código Procesal Penal prevé un preliminar que denomina “Preparación del
Debate”.
En éste, las partes, luego de la convocatoria para la celebración del juicio, deben
presentar las excepciones e incidentes que se funden en hechos nuevos, así
como las recusaciones que las partes desean hacer valer. El Juez debe
resolverlas todas en un solo acto o las difiere para fallarlas en la sentencia. Esta
decisión no es apelable. (art.305). Tanto la audiencia preliminar como el preliminar
de preparación del debate, desbrozan de tal forma el caso que evitan que el juicio
se desvíe de su objeto ( juzgar al imputado y establecer su grado de
responsabilidad penal o no respecto de la acusación formulada en su contra) por
una pendiente de incidentes de procedimiento y aplazamientos.
A pesar de lo expuesto, el Código Procesal Penal contempla varias causales de
suspensión del juicio, lo que puede hacerse por una única vez y por un plazo
máximo de 10 días. En caso de que transcurra este plazo sin la reanudación de
los debates, el juicio queda interrumpido, lo que equivale a no iniciado, debiendo
realizarse de nuevo todos los actos desde el principio.
El Código Procesal Penal contempla las siguientes causas de suspensión
( Art.315):
1) Para resolver una cuestión incidental o practicar algún acto o diligencia fuera de
la sala de audiencias;
2) por falta de comparecencia de testigos, peritos o interpretes considerados por el
tribunal indispensables;
3) porque los jueces, el imputado, su defensor, el representante del Ministerio
Público, estén indispuestos para continuar el debate;
4) en caso de muerte o falta definitiva de un juez, ministerio público o defensor;
5) por la solicitud del Ministerio Público de un plazo para ampliar la acusación;
6) por solicitud del defensor para preparar los medios de defensa en los casos en
que se ha ampliado la acusación;
7) cuando se producen alteraciones sustanciales en el objeto de la causa y se
dispone una investigación suplementaria en virtud de alguna revelación o
retractación inesperada.
Los incidentes han sido definidos como cuestiones que difieren del asunto
principal del juicio pero que guardan relación con él. Así, igualmente puede decirse
que “los incidentes son litigios accesorios del procedimiento judicial principal, que
el juez o tribunal deben resolver a través de una sentencia o de un auto”. Del
mismo modo se señala que el incidente en el derecho procesal es el
procedimiento o conjunto de actos necesarios para sustanciar una cuestión
incidental, y algo muy importante que se destaca es que “debe ser rechazado
fundadamente cuando se formule con manifiesto abuso de derecho o entrañe
fraude de ley o procesal”.
Pero igualmente “los incidentes son actuaciones que promueve una de las partes
o de oficio el juez, con el fin de evitar o hacer surgir una situación de derecho
relacionada con un proceso determinado”. Del mismo modo existe un rosario de
incidentes relativos a las víctimas, al tribunal y al ministerio público, los que por
razones obvias no abordaremos aquí.
En conclusión, los incidentes son medios de defensa destinados a reparar
defectos procedimentales durante la sustanciación de un litigio sin que su
tramitación detenga el desenvolvimiento del juicio, pero que sí es necesario
resolver, de manera paralela a éste
ncidente en materia penal, es una situación que interrumpe el desarrollo del
proceso y a efecto de que este (proceso) llegue correctamente hasta la sentencia,
hay necesidad de resolver esos obstáculos mediante una sentencia interlocutoria.
Los incidentes son obstáculos que surgen durante la secuela procedimental,
impidiendo su desarrollo. Por estar relacionados con diversos aspectos sobre los
cuales versa el proceso, es necesario resolver para que en el momento oportuno
se pueda definir la pretensión
En caso de delito no grave, el juez podrá negar, a solicitud del Ministerio Público,
la libertad provisional del inculpado, cuando éste haya sido condenado con
anterioridad por algún delito calificado como grave por la ley o cuando el Ministerio
Público aporte elementos al juez para establecer que la libertad del inculpado
representa, por su conducta precedente o por las circunstancias y características
del delito cometido, un riesgo para el ofendido o para la sociedad.
Para el efecto de establecer el riesgo para el ofendido o para la sociedad, se
entiende por conducta precedente y por circunstancias características del delito
cometido.