Género dramático
El género dramático es aquel que está destinado a ser representado ante un auditorio y que está escrito en formato de
diálogos. Por ejemplo: Hamlet (William Shakespeare), Edipo Rey (Sófocles), La vida es sueño (Pedro Calderón de la
Barca).
En este género, que tiene sus orígenes en Grecia, se incluyen todas las manifestaciones teatrales: la comedia, la
tragedia, el teatro musical.
En los textos dramáticos no hay narrador ni descripciones, sino que los episodios se representan por medio de las
actitudes, gestos, diálogos y monólogos que mantienen los personajes. Por esto, conviven distintos códigos en una
misma obra dramática: el verbal (palabra), el no verbal (escenografía, maquillajes, luces, música, iluminación, sonido) y
el paraverbal (entonación, pausas, énfasis).
Todo texto dramático tiene tres elementos:
Protagonista. Es el personaje principal: representa los valores y en torno a él se desarrollan los sucesos. En general, sufre
una transformación esencial a lo largo de la obra, por la relación que mantiene con el antagonista.
Antagonista. Es el segundo personaje más importante, y se opone al protagonista para impedirle que logre su meta,
representando los antivalores.
Conflicto. Es el origen de la obra; sin él, no hay drama. Son fuerzas contrapuestas que general el desarrollo del
argumento
Estructura de los textos dramáticos
Todo texto dramático tiene la siguiente estructura:
Presentación del conflicto. Ocurre al inicio de la obra, cuando aparecen las posturas opuestas y se explicita el obstáculo
que le impide al protagonista alcanzar su objetivo.
Nudo o desarrollo de la acción dramática. Es el momento de mayor tensión, donde la trama llega al punto de mayor
conflicto.
Desenlace del conflicto. Es el momento en el que se resuelve el conflicto, por lo que desaparecen los obstáculos que le
impedían al protagonista alcanzar sus objetivos.
Tipos de textos dramáticos
Comedia. Protagonizada por personas comunes, con vicios y defectos propios de los seres humanos, este género busca
causar risa en el auditorio, por medio de los fracasos del protagonista. La resolución del conflicto conlleva la felicidad de
los personajes e invita a la reflexión por parte del auditorio.
Tragedia. El conflicto suele ser el resultado de la ruptura del orden del mundo, lo cual lleva a que los personajes se
enfrenten entre sí, con un destino inexorable. El protagonista suele luchar heroicamente contra las adversidades.
Pieza. Narra los enfrentamientos de personajes comunes o complejos con situaciones límites, que generan una
transformación interna en ellos.
Melodrama. Combina situaciones cómicas con trágicas, protagonizadas por personajes simples, que tienen reacciones y
emociones exacerbadas. Este género intenta causar emociones en el auditorio. El final puede ser desdichado o feliz.
Ejemplos de género dramático
Ejemplos de tragedia (buscar imagen)
Medea, de Eurípides. Jasón vive una serie de aventuras durante la conquista del
vellocino de oro, tarea que le había pedido de su tío Pelias. Conseguido este
objetivo, se casa con Medea y tienen un hijo, al que llaman Mérmelo.
ejemplos de comedia (buscar imagen)
Tartufo o el impostor, de Molière. Orgón, el protagonista, queda bajo la influencia
de un falso devoto, Tartufo, quien aspira a quedarse con todos sus bienes
materiales, además de casarse con su hija. También se dedica a seducir a la
segunda esposa de Orgón, Elmira. Tartufo termina siendo desenmascarado y va
preso.
Ejemplo de pieza (buscar imagen)
Casa de muñecas, de Henrik Ibsen. Es un reflejo de cómo la sociedad y sus
imposiciones limitan el desarrollo de sus miembros. La obra se centra en una
familia, cuya estabilidad resulta interrumpida, dejando al desnudo la hipocresía
inmersa en ella.
Ejemplos de melodrama (buscar imagen)
La dama del alba, de Alejandro Casona. Una familia queda desolada tras la muerte
de una de sus hijas, Angélica. Su madre no logra superar la muerte hasta que
aparece una peregrina que dará vuelta las cosas.