Una mirada del pasado hacia el futuro
de evolución del pensamiento
contable
Dilia Castillo Nossa
Gloria Cecilia Dávila Giraldo
Resumen Abstract
En el presente documento se presenta una In this paper we make a reflection that
reflexión que abarca desde el origen del includes the origins of the Accounting
pensamiento contable, su evolución y Thought, its evolution and its conception as
concepción como ciencia, reflejada en la science as it appears in its current situation
situación actual con los espejos de los from the perspective of the main
grandes aportes a la contabilidad por contributions to Accounting made by
estudiosos que a través del tiempo han scholars who, through time, left important
dejado huella imborrable en la cons- trucción traces in the construction of Accounting
del saber contable. Así mismo, se denota la Knowledge. Likewise, we discuss the
clasificación en periodos de avance de la classification in the periods of progress of
contabilidad, dejando una clara evidencia Accounting, which left clear signals, and
en la travesía de la misma, pasando de ser went from being an art, then a technique
un arte, luego técnica y perfeccionándose until it perfected itself as a scientific
cada vez más en disciplina científica, a discipline by searching for the truth. In
partir de la búsqueda de la verdad. addition, we found a current view that
Adicional- mente, se encuentra una raises some concerns about the Colombian
mirada en la actualidad, dejando plasmada Accounting Reality.
una preocupación sobre la realidad contable
colombiana.
Palabras clave
Key words
Historia, contabilidad, teoría y pensa-
miento contable, escuelas. History, accounting, accounting theory and
thought, schools.
Primera versión recibida en junio de 2011 - Versión final aceptada en septiembre de 2011
1
Dilia Castillo Nossa y Gloria Cecilia Dávila
1. Introducción
Lo más importante del presente estudio es reconocer los avances hechos por cada
ilustre seguidor en la búsqueda de la verdad contable, la clasi- ficación de los
periodos que identifican los cambios en la mentalidad y el reconocimiento de
las tendencias, teorías o escuelas de pensamiento contable, sus precursores y la
herencia que se vive en la actualidad.
La evolución del pensamiento contable se representa a través de la línea del
tiempo en la historia de la contabilidad, donde se puede observar las diferentes
investigaciones realizadas sobre el objeto de estudio de la con- tabilidad.
Al respecto, es muy importante conocer el estado del arte sobre las dife- rentes
investigaciones que a través del tiempo han desarrollado autores sobresalientes en
el conocimiento contable e indispensable para el inicio de cualquier tipo de
estudio sobre la materia. Este trabajo se encuentra vigente y será actualizado en la
medida que se descubran nuevos acontecimientos que aporten a la construcción
de la ciencia contable.
Este trabajo de investigación nace en el Grupo de Investigaciones Fiscales GIF,
de la Escuela de Contaduría Pública - UPTC Tunja, con la participación de
docentes y estudiantes.
2. Periodos de evolución contable
2.1 Periodo empírico
Desde el origen de la civilización se conoce la necesidad del ser humano por saber
cuantificar cuánto administra, cuánto debe y cuánto tiene, dando origen a la
partida simple, también conocida como registro, y ésta a su vez da inicio al
periodo empírico de la contabilidad (ver Tabla N° 1). Una de las primeras
actividades del comercio fue conocido como “trueque” o intercambio de artículos
entre las diferentes civilizaciones como resultado de una relación de cuantificar el
saldo posible de intercambio. Vlaemminck, en su análisis histórico, argumenta
que la práctica contable “data de la más remota antigüedad, puesto que se
confunde con la historia de la economía” (Vlaemminck, 1961) y sugiere que los
registros de aspectos elementales es una actividad tan antigua como el propio
comercio. Los primeros registros fueron fundamentales para el inicio del trueque,
pues fue la herramienta necesaria para determinar las cantidades que existían
almacenadas, qué cantidad se podía intercambiar (excedentes) y qué cantidades
faltaban, lo que da lugar al nacimiento del debe, haber y saldo.
Fue en Mesopotamia donde se encontraron los primeros registros de hace 6000
años en tablillas de arcilla (escrito por los sumerios), como evidencia
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Dilia Castillo Nossa y Gloria Cecilia Dávila
primigenia de las evoluciones del movimiento diario, y correspondió al registro
“de lo que era mío”, y “de lo que era suyo”; 1 reconociendo las rela- ciones
comerciales con otras personas, esto dio origen a lo que actualmente conocemos
como movimiento débito y crédito (Lopes De Sá, 2002, p. 12).
La cultura egipcia contribuyó al avance de la ciencia contable, el documento más
antiguo conocido de esta civilización se escribió en la Dinastía I, pro- veniente de
los Abidos. El Museo del Cairo conserva un fragmento del libro contable de la
corte real en Tebas (3800 a. C.) en el cual se encuentran las entradas, salidas y
saldos de los bienes, registrados en cuadernos o libros de papiro (Lopes De Sá,
2002, p. 14).
Por otro lado, en Lagash (2580 a 2725 a. C.) los hechos y acontecimientos se
registraban en cuentas, con títulos propios y definidos para identificar pagos,
provisiones (Lopes De Sá, 2002, p. 13), entre otras. Las cuentas aparecían con
nombres de los artículos que contaba (la cuenta de pago en cebada se
denominaba: se – ba). Esta escritura contable había avanzado a niveles de
perfección, incluso de archivo (están en el Museo de Loure, en París en el Museo
Británico) (Lopes De Sá, 2002, p. 12-13).
En la civilización prehelénica de Creta nació la contabilidad pública, allí se
encuentran balances escritos en piedras de mármol como una forma de publicar
dichas cuentas (2400 a 2100 a. C.); como evidencia de ello, se puede nombrar el
Código de Hammurabi de los Sumerios (1700 a.C. )2.
En Roma las evidencias del uso de la contabilidad son muy escasas, la más remota
alusión de contabilidad fue hecha por Marco Pórtico Cataó (234 a 149 a. C.) en su
manual De Re Rústica, donde se refiere a las cuentas de la actividad agrícola,
pero para ellos los registros contables ya habían madurado, y como prueba están
los libros conocidos como La Adversaria o Memorial para anotaciones simples
del día a día, como un borrador o agenda de memorias, y el Codéx Rationum
que era el colector cuenta a cuenta, Codex accepti et Expensi, el Kalendarium, el
Libellus Familiae o Liber Patrimoii (Lopes De Sá, 2002).
En cuanto a la partida doble, se puede mencionar que fue el resultado de un
fenómeno de causa y efecto. Entre los escritos más antiguos acerca de la
partida doble se encuentra la obra titulada Liber Abacci, escrita por Leonardo de
Pisa o Fibonacci (1202) basada en un principio lógico, en una ecuación donde un
débito implicaba un crédito y viceversa (Lopes De Sá,
1 Tales registros se realizaron en arcilla cruda y después cocida; inicialmente fueron con el diseño de
las cosas (pictográfica) y luego con símbolos (ideográfica).
2 El código Hammurabi, creado el el año 1760 a. C. es uno de los primeros conjunto de leyes que
se han encontrado y uno de los ejemplos mejor conservados de este tipo de documento de la
antigua Mesopotamia.
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Una mirada del pasado hacia el futuro de evolución del pensamiento
2002), contenía temas de matemáticas y técnica comercial, ocasionando la
terminación del periodo empírico y posibilitando el inicio del periodo de la
Génesis de la Contabilidad (ver Tabla N° 1). El documento más antiguo que
incluía registros de partida doble data del 22 de diciembre de 1281, que proviene
de una compañía mercantil y bancaria de la ciudad de Siena (región de Toscana,
Italia).
Tabla 1. Periodos de la contabilidad según Vicente Montesinos Julve (1997)
Martínez, L. (2009).
Expansión y
Periodo Empírico Génesis Consolidación Científico
Desde la Antigüedad
Desde el siglo XIII
y la alta Edad Media Desde la difusión de la
y se extiende hasta la Comienza en el siglo
hasta 1202 con la partida doble has- ta la
Clasificación publicación de la obra XIX y se extiende
aparición del libro primera mitad del
de Luca Pacioli en hasta nuestros días
Liber Abaci de Leo- siglo XIX.
1494.
nardo de Pisa.
Desde el siglo XV Desde la mitad del
Desde 6000 a.C. hasta 1202 d.C. hasta
Aproximado hasta la mitad del siglo XIX hasta nues-
1202 d. C. 1494 d. C.
siglo XIX. tros días
Fuente: adaptado por los autores
Según Lopes De Sá (2002), el primer escrito que trata de la partida doble es
RISALE-I-FELLEKIYE de autoría de Abdullab All Mazarandarani (1363)
descubierta en Teherán, escrita en árabe y persa; contiene normas y sím- bolos
contables, forma de los documentos, división del débito y crédito, es- tructura de
las partidas, cuentas auxiliares, reglas para escribir las partidas, registros de
variaciones patrimoniales, déficit y superávit, transferencia de cuentas, reglas de
composición de documentos, libros contables (diario, razón, gastos, ingresos,
financieros, de obras, entre otros) y casos espe- ciales de registro.
No obstante, la edad de oro de la partida doble nace en el Renacimiento, y se
extiende con la invención de la imprenta. Al respecto, es importante fragmentar el
paradigma acerca de que Luca Pacioli es el padre o autor de la partida doble
(“pruebas históricas evidencian que la cuna de la difusión cultural, en obras, fue
en el Oriente Medio y que Paciolo no fue el primer autor ni tampoco el inventor
de la partida doble”) (Lopes De Sá, 2002).
Según el Profesor Pifarré Riera (ver Tabla N° 2) aproximadamente en 1494
termina el periodo empírico e inicia el periodo clásico de la contabilidad, con la
difusión de la obra de Luca Pacioli “Summa de aritmética, geometría,
proporciones y proporcionalidades” concluida en Perugia (Lopes De Sá,
2002), lo que se constituyó en el proceso más importante de difusión del
conocimiento de la partida doble, en la edad de oro de Italia para beneficio de la
ciencia contable.
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Dilia Castillo Nossa y Gloria Cecilia Dávila
Tabla 2. Evolución histórica de la ciencia de la contabilidad según el autor
Pifarré Riera (Apuntes de teoría de la contabilidad).
Periodo Empírico Clásico Científico
Desde el origen de la civili- Desde la difusión de la partida
Clasificación zación hasta 1494. doble en 1494 hasta 1910. Desde 1910 hasta la fecha.
Fuente: Adaptada por los autores
2.2 Periodo clásico
Es importante resaltar que fue en este periodo (1494-1914 aprox.) donde se
constituyeron las escuelas del pensamiento contable, las cuales se relacionan
brevemente a continuación.
Escuela o corriente contista
Según Vlaemminck, en el siglo XVIII, en Francia, Edmond Degranges (padre de
la Escuela Contista) publicó su obra titulada “La tenue des libres rendue
facile”, editada en París aproximadamente en 1795 en la que expone los
principios de la Escuela Contista o “cinquecontista”. Esta doctrina se basa en la
reducción a cinco cuentas principales: mercaderías, caja, efectos a cobrar, efectos
a pagar, y pérdidas y ganancias. Degranges es el creador del Diario-Mayor
(Vlaemminck, 1961). En el contismo se admitía que las cuentas son el objeto de
estudio de la contabilidad, y su máximo exponente fue Giuseppe Bornaccini a
partir de 1818.
Otros precursores del contismo fueron De la Porte, Savary, Richard, Barré- me,
Giraudeau. Desde el punto de vista filosófico los contistas no buscaron la esencia
sobre lo que es la cuenta, la cual no tiene condiciones de ser objeto científico,
pues ésta registra los fenómenos patrimoniales; aunque sin lugar a dudas
contribuyó al progreso del conocimiento contable, espe- cialmente a la
clasificación de los fenómenos.
Según el profesor Montesinos “la escuela contista es la primera escuela contable
de la historia, y es reconocida como la ciencia de las cuentas, cuyo objeto es
elaborar las adecuadas reglas que rigen las anotaciones en las mismas” (Tua,
1988).
[Al respecto, De La Porte sintetiza la definición de contabilidad como] la
ciencia de las cuentas, que representa los movimientos de los valores de
cambio clasificados en sus funciones principales y accesorias. Trata de las
concepciones, coordinaciones, transformaciones y clasificaciones de todos
los valores materiales o jurídicos, servicios, desembolsos y otros que
influyen en las situaciones de los patrimonios privados o públicos. La
contabilidad llena las funciones que les son propias por medio de las
cuentas, aisladas responden individualmente a sus funciones principales
de clasificación y estadística, a sus
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Una mirada del pasado hacia el futuro de evolución del pensamiento
funciones accesorias de tiempo, de historia, de numeración, de evaluación,
de control, y de resultado, en el espacio de un ejercicio, y que, jugando
entre sí, dos a dos, por sus relaciones organizadas, llenan las funciones de
informes y de resultados frente a los otros organismos directores,
administrativos, financieros, técnicos, comerciales o anexos de una
empresa cualquiera (Tua, 1988. p. 27).
Escuela o corriente personalista
Nace como reacción al contismo, basada en la responsabilidad personal entre los
gestores y la sustancia patrimonial (administrativo-jurídico), su principal líder fue
Giuseppe Cerboni y el genio mayor Giovanni Rossi (1873). Lo característico de
esta escuela no era la preocupación por las cuentas sino por los fenómenos.
En esta escuela, Hipolito Vannier clasifica las cuentas en: cuentas del comerciante
(capital, lucros y pérdidas); cuentas de los valores comer- ciales (mercancías,
efectos a recibir, efectos a pagar, muebles, gastos de instalación, fondo de
comercio) y cuentas correspondientes (deudores y acreedores). El principal aporte
al avance científico se presenta a través de las relaciones entre los sujetos de
derecho y las cuentas. Entre sus máximos exponentes está Giovanni Rossi y F. A.
Bonalumi (Lopes De Sá, 2002. p. 32).
[Para Cerboni la contabilidad es] la ciencia de las funciones, de las
responsabilidades y de las cuentas administrativas de las haciendas, que
abarca cuatro partes distintas, que tratan respectivamente: 1) del estudio
de las funciones de la administración económica de las empresas con
el fin de determinar las leyes naturales y civiles según las cuales las
empresas se manifiestan y se regulan; 2) de la organización y de la
disciplina interna de las empresas; 3) del cálculo, o sea, de la aplicación
de las matemáticas a los hechos administrativos y de su demostración en
el orden tabular; y 4) del estudio del método de registro, destinado a
coordinar y a representar los hechos administrativos de la empresa,
poniendo en relieve los procesos y sus efectos específicos, jurídicos y
económicos, y manteniéndolos todos reunidos en una ecuación (Tua,
1988. p. 17)
Escuela o corriente controlista
Esta escuela entiende que el objeto de estudio contable es el control econó- mico
de la riqueza hacendal, su líder fue Fabio Besta (1880), manifestado en su obra La
Ragionera. Abarca el control en todos sus tiempos: antece- dentes,
concomitantes y subsecuentes. Esta corriente se concentra más en la contabilidad
y procura brindarle el máximo a la riqueza patrimonial como algo concreto, real,
objeto de indagaciones propias (Lopes de Sá, 2002).
La obra La Ragionera (la contabilidad), inicia definiendo ciencia y sitúa la
administración patrimonial como estudio relevante; doctrina sobre las defi-
305
Dilia Castillo Nossa y Gloria Cecilia Dávila
niciones contables, entre ellos sobre al patrimonio, el cual lo describe como
“grandeza conmensurable, el agregado de valores atribuido a los bienes”. Besta
afirma que “sólo por su valor los bienes pueden ser medidos”. Entre sus máximos
seguidores están: Vittorio Alfieri, Francisco de Gobbis, Vicencio Vianello, Pietro
D´Alvise, Carlo Ghidiglia, entre otros.
Según el controlismo de Fabio Besta, se “distingue tres fases en la admi-
nistración hacendal: gestión, dirección y control, de modo que las funciones de la
contabilidad se refieren a esta etapa, al ser su característica el control de la
riqueza hacendal” (Tua, 1988. p. 18) y define la contabilidad como:
La contabilidad, desde el punto de vista teórico, estudia y enuncia las
leyes del control económico en las haciendas de cualquier clase, y deduce
las oportunas normas a seguir para que dicho control sea verdaderamente
eficaz, convincente y completo; desde el punto de vista práctico, es la
aplicación ordenada de estas normas a las distintas haciendas (Tua, 1988,
p. 18).
Escuela o corriente haciendalista
Esta escuela buscaba presentar un conjunto de ciencias hacendales con base en la
economía hacendal presentadas por Gino Zappa (1926-1927), por medio del
discurso de apertura del año académico 1926-1927 en Ve- necia con
“Tendencias novas no estudo de contabidade” donde ofrece las bases de su
economía hacendal, que dieron origen a esta gran corriente.
La definición de Hacienda fue comprendida como un sistema de personas y
medios materiales e inmateriales que en sentido dinámico conducen a la sociedad
a cumplir una finalidad (familia, empresas, asociaciones, Estado, todo es
hacienda).
Entre sus máximos exponentes encontramos a Alberto Cecherelli, Pietro Oni- da,
Aldo Amaduzzi, Egidio Giannessi, Lino Azzini, Giuseppe Cudini, Giovanni
Ferrero, Domenico Amodeo, Angelo Riera, Teodoro D´Ipólito, entre otros.
Zappa no fue amigo de las definiciones, si bien en alguno de sus trabajos
afirmó que: podría aceptarse la noción vulgar que percibe la contabilidad
como la disciplina que estudia los procedimientos seguidos en las
empresas para la manifestación contable de la gestión (Tua, 1988. p. 19).
Escuela o corriente patrimonialista
El patrimonialismo considera la contabilidad como la ciencia que estudia los
fenómenos del patrimonio hacendal, su líder y creador fue Vicencio Massi (1923).
Aunque Aristóteles, en su obra Política, fue el primero en resaltar la relación
entre el comportamiento patrimonial y la felicidad del individuo, escribió que
existen dos especies de ciencias de la riqueza, evidenciando
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Una mirada del pasado hacia el futuro de evolución del pensamiento
que una cosa es el estudio social, de abstracción o hipótesis de una riqueza global,
y otra la ciencia palpable de la riqueza individualizada ya sea de una persona
natural o jurídica.
Esta escuela es la corriente del pensamiento contable que tiene más re- percusión
en la actualidad. Vicencio Massi en 1923 admitió su idea sobre el objeto científico
de la contabilidad: el patrimonio; el cual fue publicado en la revista italiana de
Contabilidade (1926) y editado en 1927 en el libro “A Contabilidade como
scienza del patrimonio”. Es considerada una co- rriente formada en todo el
mundo y la más vigorosa que se ha consolidado y continúa como corriente viva,
avanza cada vez más, presenta obras de raro valor científico y filosófico en
muchos países del mundo, manteniendo como objeto de estudio “todo lo que
acontece con la riqueza haciendal”. En la tabla Nº 3 encontramos algunos de sus
seguidores.
[Según el pensamiento de Vicencio Massi] la contabilidad tiene por
objeto el estudio de todos los fenómenos patrimoniales: sus
manifestaciones y su comportamiento, y trata de disciplinarlos con
relación a un determinado patrimonio de la empresa. Estos fenómenos no son
ni jurídicos, ni económicos, ni económico-sociales, ni sólo económicos de
la empresa, ni sólo financieros, ni sólo de rédito, pues participan
directamente de unos y otros, aunque tienen una característica y fisonomía
propias. Así, pues, la contabilidad estudia este patrimonio en su aspecto
estático y dinámico, cualitativo y cuantitativo, valiéndose de instrumentos
y medios de manifestación patrimonial, para conocer concretamente dicho
patrimonio en sus elementos y en sus valores, ya porque tal conocimiento sea
necesario a los fines de la gestión por los datos que pueda ofrecer, ya
porque puede permitir la recopilación de aquellos que, debidamente
estudiados y comprobados, pueden servir de norma general o particular
para la gestación futura. Se manifiestan en tres ramas: estática, dinámica y
manifestación contable o escrituración” (Tua, 1988. p. 19).
En resumen “el objeto de la contabilidad es el patrimonio hacendal, consi- derado
en sus aspectos estático y dinámico, cualitativo y cuantitativo… y su fin es el
gobierno oportuno, prudente, conveniente, de tal patrimonio en las empresas y en
los entes de cualquier naturaleza, sea en situación de constitución, sea en situación
de gestión, sea en situación de transforma- ción, cesión, fusión o liquidación”
(Tua, 1988. p. 19-20)
Tabla 3. Precursores de la
Nombre Pais
Escuela Patrimonialista
Vicencio Massi Italia
Jaime Lopes Amorim Portugal
Francisco D´Auria Brasil
Hermann Junior Brasil
Alberto Arévalo Argentina
José Fernández Pirla España
Fuente: Adaptado
Juan Rodríguez López Uruguay
por los autores.
307
Dilia Castillo Nossa y Gloria Cecilia Dávila
2.3 Periodo científico
Las grandes corrientes del pensamiento contable terminaron por generar nuevos
enfoques y generar un cambio histórico, que llevarían a la finaliza- ción del
periodo de expansión y consolidación o clásico (ver Tabla N° 1, N° 2) y el
comienzo del periodo científico.
Para iniciar a definir este periodo es imprescindible contar con el concepto de
contabilidad por Richard Mattessich (1964): “…es una disciplina que se refiere a
las descripciones cuantitativas y predicciones de la circulación de la renta y
los agregados de riqueza por medio de un método basado en un conjunto de
supuestos básicos” (Tua, 1988, p. 51), adicionalmente manifestó que: “…si,
ampliando el concepto tradicional de ciencia, se incluyen también en el ámbito
científico los planteamientos normativos e instrumentales, habremos sentado las
bases de un concepto de ciencia en el que tienen cabida tanto posturas
normativas como positivas. Con esta óptica, la contabilidad, al igual que otras
ciencias sociales, sería una disciplina científica” (Tua, 1988, p. 52).
Por su parte en Mejía (2011) se encuentra que la visión de Fernández Pirla (1970)
junto con Requena (1981), “constituye una prueba evidente del in- terés de los
investigadores contables de fundamentar la contabilidad como una ciencia
independiente, pero con amplias relaciones con otras ciencias. Los enfoques
expuestos de estos dos investigadores se caracterizan por su reduccionismo, a
pesar de dar a ésta el carácter de ciencia sustantiva y autónoma, en la
fundamentación teórica no logran desprenderse de su visión economista, como
queda evidente en la definición del objeto y las relaciones con la economía”
(Mejía, 2011, p. 116).
Adicionalmente, Richard Mattessich (1978) “afirma que la contabilidad es, en
primer lugar, una ciencia empírica, pues sus verdades pueden refutarse por la
experiencia: los rasgos comunes pueden ser contrastados y verificada su existencia
con los diferentes sistemas y, a la vez, puede comprobarse el funcionamiento de
un sistema contable, es decir, si sus consecuciones se orientan o no a la finalidad
prevista. Pero, dentro de las disciplinas em- píricas, la contabilidad participa en
buena medida del carácter de ciencia aplicada, pues cada sistema contable
requiere de un conjunto de hipótesis instrumentales, a partir de las cuales
construye sus reglas, en función de los objetivos previstos para el sistema”
(Mejía, 2011, p. 53).
Por último, es importante resaltar que el proceso de formación de las bases de la
Escuela Europea en comparación con la Escuela Norteamericana, en razón a que
“por ser diferentes las percepciones y los efectos de tratamiento que se ha dado a
la contabilidad, las principales distinciones de compren- sión se encuentran, en la
actualidad, entre las escuelas norteamericanas, pragmáticas; y las europeas,
científicas” (Lopes De Sá, 2003, p. 70).
308 Lúmina 12, Enero - Diciembre, 2011. págs. 300 - 311
Una mirada del pasado hacia el futuro de evolución del pensamiento
Según Lopes De Sá, quien analiza el pensamiento contable europeo a partir de las
obras de los finales del siglo XIX, “se puede observar el rigor del método y la
seriedad como se trataron los fenómenos que ocurrían con el patrimonio de las
empresas y de las instituciones… Europa, en consecuencia, desarrolló con
seriedad una vasta materia teórica y lógica, rehaciéndolas apenas hace unas
décadas pasadas, en razón de la presión de los Estados Unidos, que prácticamente
impuso sus normas pragmáticas, teniendo como vehículo de acción, básicamente,
instituciones financieras y multinacionales de auditoría, poderosas empresas de
altísima facturación” (Lopes De Sá, 2003, p. 70).
Caso contrario sucedió a finales del siglo XIX, pues mientras Europa te- nía un
sistema consolidado, Estados Unidos apenas iniciaba en materia contable. “En la
primera mitad del siglo XX lo que existía en aquel país era una gran variedad de
métodos de registro y demostración, y algunos pocos libros de valor que
ensayaban teorías como las de Paton, Kester y Finney. En vez de acelerar el
movimiento científico, a partir de los teorizantes, lo que prefirió fue organizar
instituciones de gremio, a través de las cuales, a partir de los inicios del siglo XX,
se comenzaron a fijar principios y proce- dimientos de registros” (Lopes De Sá,
2003, p. 79). Brasil, “aceptando las doctrinas científicas que representaron
grandes conquistas, como las de Besta, Massi, Ceccherelli y Zapa, básicamente,
parte de axiomas inspirados en la verdad de que la riqueza no se mueve por sí
misma y que las causas deben ser estudiadas bajo la égida del interés del
comportamiento de los medios patrimoniales, en la búsqueda de la eficacia”, esto
fue determinante para que “…se construyese los fundamentos de un nuevo
patrimonialismo o neopatrimonialismo” (Lopes De Sá, 2003, p. 87).
A partir de lo enunciado anteriormente, que constituye un breve inicio, se
pretenden adelantar estudios sobre las diferentes investigaciones referentes al tema
científico de la contabilidad y, de esta forma, realizar aportes a la disciplina y
profesión contables.
3. Conclusiones
Lo desarrollado anteriormente permite visualizar el avance de la disciplina
contable, desde su génesis hasta la actualidad (donde es clasificada den- tro de las
ciencias empíricas) (Suárez, 2001), clasificado en tres periodos, empírico, clásico
y científico; donde en el periodo clásico se constituyeron las escuelas de
pensamiento contable (contista, personalista, controlista, haciendalista y
patrimonialista).
Según el análisis realizado en cada una de las escuelas de pensamiento contable es
posible concluir que en Colombia, en el sector privado al igual que en la mayoría
de países a nivel mundial, predomina la Escuela Patrimo- nialista, dado que el
objeto de estudio de la misma son los fenómenos del
309
Dilia Castillo Nossa y Gloria Cecilia Dávila
patrimonio (cambios en el patrimonio, es decir, aumento o disminución del mismo
y las razones de tal cambio); y este aspecto es el más relevante para las distintas
partes interesadas; por lo tanto, la contabilidad como disciplina científica debe
responder a las exigencias y/o necesidades de las mismas.
Sin embargo, también es posible inferir que la contabilidad en el sector
gubernamental predomina el pensamiento de la Escuela Controlista, toda vez que
es de vital importancia para el Estado ejercer control de la riqueza; y lo hace a
través de la emisión de normas y la aplicación de las mismas por medio de la
Contraloría General de la República.
Ahora bien, el análisis realizado a la evolución del pensamiento contable per- mite
realizar los siguientes aportes a la actualidad de la profesión contable:
La enseñanza de la contabilidad en las universidades se debe centrar en las
bases teóricas, teniendo en cuenta el avance científico de la misma, es decir,
enseñada como una disciplina científica que contiene aspectos empíricos.
Debe existir una sinergia entre la investigación contable y el ejercicio de la
profesión contable, de forma tal que la segunda sea consecuencia de la primera.
La investigación contable en Colombia debe centrarse en satisfacer las
necesidades contables a nivel nacional, interrelacionando los sistemas
financieros, administrativos, sociales y ambientales de la contabilidad.
Por todo lo anterior, constituye un reto para los investigadores y profe- sionales
contables, continuar avanzando en el conocimiento contable y no permitirse
retroceder ni estancarse; esto se puede lograr a través de los diferentes grupos
de investigación contable de las universidades colombianas.
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Dilia Castillo Nossa
[email protected]Docente e investigadora de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia
(UPTC) sede Tunja. Actualmente es Directora de la Escuela de Contaduría Pública de la
UPTC. Contadora Pública (UPTC). Magíster en Administración con énfasis en finanzas de la
Universidad Autónoma de Bucaramanga en convenio con el Instituto Tecnológico de
Monterrey-México. Especialista en Revisoría Fiscal de la UPTC en convenio con la
Universidad Jorge Tadeo Lozano. Investigadora y ponente en teoría y pensamiento contable.
Integrante del Grupo de Investigaciones Fiscales (GIF) de la UPTC. Asesora externa en
temas contables y financieros.
Gloria Cecilia Dávila Giraldo
[email protected]Docente e investigadora de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia
(UPTC) sede Tunja. Contadora Pública de la Universidad del Quindío. Magíster en
Administración de la Universidad Nacional de la Plata (Argentina). Investigadora del Grupo de
Investigaciones Fiscales (GIF) de la UPTC. Participante con publicaciones en revistas y en
eventos nacionales.
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