PRONTUARIO
DE L A
ante el
SANTISIMO S A C R A M E N T O
y Papelería de Nicolás López
1 Conde Luna, 1É:
7934
PRONTUARIO
DE L A S INDULGENCIAS,
GRACIAS ESPIRITUALES
Y SUFRAGIOS Q U E P U E D E N G A N A R LOS
ASOCIADOS D E L A PIADOSA
CONGREGACIÓN
ANTE
EL SANTÍSIMO SACRAMENTO
EXPUESTO
EN LA KEÁL COLEGIATA
D E S A N ISIDORO D E LEÓN,
y de los ejercicios y obras
que han de practicar para ganarlas.
—••>2^®®^í—
CON LICENCIA.
LEÓN: 1899.--Imp. y P a p a de Nicolás López
Mam
Alabado sea el Santísimo Sacramento.
ORIGEN E IDEA
DE L A
CONGREGACIÓN
•••••oo*****
La piadosa y devota Congregación
de Guardia y Oración ante el Santísimo
Sacramento continuamente expuesto en
la Real (Colegiata de San Isidoro de esta
ciudad de León fué instituida canónica-
mente en el mes de Agosto del año de
] 860. E l mismo soberano Señor se dig-
nó inspirar este pensamiento á algunos
fieles devotos del Augusto Sacramento,
al considerar las aflicciones que sufre la
Iglesia y su Cabeza visible el Sumo Pon-
tífice, por la ingratitud de muchos de sus
hijos, y la necesidad de redoblar nues-
tras oraciones para con ellas detener el
brazo del Omnipotente, indignado por
tantas profanaciones, como son las que
todos los días se están cometiendo con-J
tra su Angusta Magestad.
Y á la verdad, á dónde ni á quién
podrán los hijos de la Iglesia acudir con
más confianza en sus aflicciones y nece-
sidades, que á su Divino Esposo Jesu-
cristo , presente día y noche en medio de
ellos en la adorable Eucaristía, para
consolarlos y fortalecerlos , y que está
siempre en la presencia de su Eterno
Padre rogando por ellos, interponiendo
el valor infinito de sus méritos? Si Jesu-
cristo por nuestro amor se humilla hasta
el punto de permanecer día y noche en
medio de nosotros ocultando toda su glo-
ria y Magestad bajo los velos de los ac-
cidentes de pan, dispuesto á recibirnos
y á consolarnos; no es mucho que nos-
otros hagamos compañía por espacio de
media hora al Soberano de cielos y tie-
rra, al Rey más amable y más poderoso
de todos los Reyes, en el Augusto Sacra-
mento de su amor, y que visitemos á su
sagrado Corazón por medio de un ejer-
cicio cuya práctica ha sido revelada co-
mo un tesoro especial de misericordia
en una época de llanto para la Iglesia,
de amargura para su venerable Cabeza
y de prueba para los católicos; á fin de
desagraviarle con nuestros reverentes
cultos y obsequios de los desacatos y
profanaciones de que es blanco y objeto
en este Sacramento de parte de los im-
píos, herejes y malos é ingratos cristia-
nos; y para implorar sus misericordias
en favor nuestro, en favor de la Iglesia,
del Estado y de nuestros hermanos.
Aceptado que hubo sido este pensa-
miento, púsose en ejecución, y los pia-
dosos ejercicios de esta Congregación
merecieron la aprobación y bendiciones
del Excmo. é limo. Sr. Obispo, y de
otros virtuosos y venerables Prelados que
la enriquecieron con gracias espiritua-
les, y por fin la de Su Santidad que se
ha dignado hacerla participante de todas
las que están concedidas á la Archico-
fradía erigida en Roma con el título de
Oración nocturna ante el Santísimo Sa-
cramento expuesto.
Con el fin de dar á conocer esta
Asociación, satisfaciendo en ello los jus-
tos deseos de las personas que se inte-
resan en tan piadosa obra, propagar
el culto y obsequios que se tributan por
esta piadosa Congregación á nuestro
Divino Señor Sacramentado, de que se
aumente el número de sus devotos sier-
6
vos y adoradores, y se hagan partici-
pantes de las gracias que le están con-
cedidas en favor de los vivos y de los
sufragios por los difuntos, se ha dis-
puesto el presente manual ó prontuario
de las indulgencias que puedan ganar
haciendo sus devotos ejercicios, y de la
manera de practicarlos.
L a Congregación se compone de dos
clases de asociados: 1.a clase, de adora-
dores: 2.a clase, de contribuyentes.—
Los que quisieren pueden á la vez per-
tenecer á ambas clases, lo mismo los
varones que las mujeres, con tal que
tengan diez y seis años cumplidos.
Los adoradores son los que se propo-
nen hacer por turno media hora de
guardia y oración ante el Santísimo Sa-
cramento, según el que les corresponda,
en el sitio designado.
A fin de que este servicio se haga con
exactitud y puntualidad, cada uno de los
asociados procurará informar á la Secre-
taría de las mudanzas de domicilio, de
sus salidas de la ciudad, y de su regre-
so á ella, como también de cuando por
su voluntad dejare de pertenecer á esta
clase, ó á la Congregacióm
Si aconteciere que por alguna causa ó
accidente imprevisto se viesen impedidos
de hacer el servicio en el día y hora
para que hubieren sido avisados, ó bien
devolverán á la Secretaría la papeleta
de aviso con anticipación de 48 horas á
lo menos, ó nombrarán otro socio que
les reemplace; si fuese sacerdote procu-
rará que lo sea también aquel. Pero se
advierte que no se tendrá por reempla-
zado, ni por cubierta la falta de aquel
que ponga en su lugar persona que no
perteneciere á la Congregación.
Los contribuyentes son aquellos que
se proponen contribuir para el alumbra-
do del Santísimo Sacramento y demás
obras piadosas de la Congregación con
una cuota que no bajará de un real por
mes; cuya limosna entregará mensual-
mente al cobrador, recogiendo de él la
papeleta de entrega.
Todos los Domingos y Jueves por la
tarde, no estando impedidos por otra
solemnidad, habrá ejercicio público de
visita al Corazón de Jesús, en la forma
que se expresará más abajo.
Los Domingos segundos de cada mes,
ó si en ellos no pudiese realizarse, el
día que se avisará con anticipación, ha-
brá comunión general en San Isidro, á la
que procurarán asistir todos los Congre-
gantes de uno y otro sexo que no tuvie-
ren legítimo impedimento.
Cada uno de los asociados seglares
aplicará al año dos comuniones por los
hermanos difuntos, ganando en ellas in-
dulgencia plenaria aplicable á dichas al-
mas.—Los sacerdotes aplicarán al año
una misa, y el altar en que la celebren
será privilegiado.
E l socio que siendo adorador faltase
voluntariamente seis veces, sin avisar ó
sin poner sustituto, á la Guardia, y el
que siendo contribuyente dejase de sa-
tisfacer durante seis meses la cuota por
que se había suscrito, serán considera-
dos como separados de la Asociación.
Las mujeres pueden pertenecer á la
Congregación ya en la clase de contrp
tuyentes, ya en la de adoratrices, y tam-
bién en ambas, lo mismo que los varo-
nes, y participarán de los mismos be-
neñeios, de las mismas gracias y sufra-
gios que estos, cumpliendo respectiva-
mente las mismas obligaciones.
Las que pertenecieren á la clase de
adoratrices harán la visita de media ho-
ra en el turno que se les señale. Si no
les fuere señalado turno harán á lo me-
9
nos una vez cada semana,en el dia y ora
que les parezca más cómodo y oportuno,
media hora de guardia y oración ante el
Santísimo Sacramento, además de las
visitas públicas en los dias señalados á
las que concurre toda la Congregación.
Aquellos asociados, varones ó muje-
res, que por descuido ó por cualquiera
otra causa faltaren á la media hora de
guardia y oración, sin haber cuidado de
ser reemplazados en debida forma, de-
positarán en el cepillo de las limosnas la
de un real á lo menos, como en desagra-
vio ó reparación de esta falta.
También pueden ser admitidos en la
Congregación como aspirantes, los que
fueren menores de 16 años, de uno y
otro sexo; y en cumpliendo esta edad
pueden solicitar pasar á una de las otras
clases de número.
Alabado sea el S a n t í s i m o Sacramento.
— •«••O»"
CONGREGACIÓN
de GUARDIA Y ORACIÓN ante el Santísimo
Sacramento expuesto, erigida canónica-
mente en la Beal Iglesia Colegiata de San
Isidoro de esta Ciudad de León, y agrega-
da á la Archicofradia de la ADORACIÓN
NOCTURNA ante el Santísimo Sacramento,
instituida en Boma en él año de 1810.
B.
ha sido recibid en nuestra piadosa
Congregación en clase de
y podrá ganar todas las indulgencias,
gracias particulares y sufragios siguien-
tes:
11
Indulgencias plenarias
concedidas por el Sumo Pontífice Pió V I I
á todos los asociados, ya sean contribu-
3^entes, ó ya solamente adoradores, por
Eescripto de 6 de Agosto de 1814, comu-
nicado por el Emo. Sr. Cardenal Vicario
en 13 del mismo mes y año.
1. a Indulgencia pleimria en un día
del mes en que fueren agregados á la
Archicofradía, si habiendo confesado y
comulgado, rogaren por la intención del
Sumo Pontífice.
2. a Indulgencia plenaria á los que
el día del Corpus, ó en cualquiera otro
de los de su octava, habiendo confesado
y comulgado, rogaren por la misma in-
tención.
3. a Indulgencia plenaria el primer
jueves de cada mes, confesando y co-
mulgando, y rogando al modo dicho.
4. a Indulgencia plenaria en un día
de cada mes, á elección del asociado,
confesando y comulgando, y rogando por
el mismo ñn.
5. a Indulgencia plenaria en el artícu-
lo de la muerte, invocando el Santísimo
nombre de Jesús, con el corazón no pu-
12
diendo con la boca, con dolor y arrepen-
timiento de sus pecados.
6. a Indulgencia plenaria á los que,
habiendo confesado y comulgado, visita-
ren en cualquier iglesia al Santísimo Sa-
cramento, aunque esté reservado en el
tabernáculo, rogando por la intención
del Sumo Pontífice en las fiestas siguien-
tes: de la Concepción Inmaculada de la
Virgen Santísima, de su Natividad,
Anunciación, Purificación y Asunción;
en la de todos los Santos, en el día de la
Conmemoración de los fieles difuntos;
en las fiestas de San José, de San Pedro
y San Pablo, de San Juan Bautista y de
San Juan Apóstol y Evangelista.
Indulgencias parciales
7. a Indulgencia de siete años y siete
cuarentenas á los que, habiendo confe-
sado y comulgado, visitaren al Santísi-
mo Sacramento del mismo modo que
arriba se ha dicho, en las demás fiestas
de la Virgen y de los Apóstoles.
8. a Las mismas indulgencias men-
cionadas en los números 6 y 7 á cual-
quiera de los asociados enfermos qüe,
habiendo confesado y comulgado, en vez
13
de las sobredichas visitas, rezare cinco
Tadre nuestros, cinco Ave Marías con
Gloria Patri en honor del Santísimo Sa-
cramento, y otro Padre nuestro, Ave
M a ñ a y Gloria Patri por la intención
del Sumo Pontífice.
9. a Sesenta dias de indulgencia á
cualquier asociado que hiciere devota-
mente alguna obra piadosa en cualquier
día.
10. a Finalmente las indulgencias de
las Estaciones de Roma, expresadas en
el Decreto de la Sagrada Congregación
de Indulgencias de 9 de Julio de 1777,
las cuales se anotan á continuación, á
todos los asociados que en los mismos
dias que señala el Misal romano visitaren
en cualquier iglesia al Santísimo Sacra-
mento, aunque esté reservado, rogando
por la intención del Sumo Pontífice.
Indulgencias de las Estaciones
El Miércoles de Ceniza y el 4.° Do-
mingo de Cuaresma 15 años y 15 cua-
rentenas.
El Domingo de Ramos 25 años y 25
cuarentenas.
14
E l Jueves Santo indulgencia plenaria
E l Viernes Santo y el Sábado Santo,
30 años y 30 cuarentenas.
E n los demás dias de Cuaresma, 10
años y 10 cuarentenas.
E l Domingo de Páscua de Resurrec-
ción, indulgencia plenaria.
E n los demás dias de la Octava de
Páscua, 30 años y 30 cuarentenas.
E l día de la Ascensión, indulgencia
plenaria.
E l Sábado antes de la Dominica de
Pentecostés, 10 años y 10 cuarentenas.
E l Domingo de Pentecostés y los dias
siguientes hasta el Sábado inclusive, 30
años y* 30 cuarentenas.
E n las Dominicas primera, segunda
y cuarta de Adviento, 10 años y 10 cua-
rentenas, y en la tercera 15 años y 15
cuarentenas.
E n la Vigilia, noche y misa de la au-
rora del dia de Navidad, 15 años y 15
cuarentenas.
E l día de Navidad, indulgencia ple-
naria.
E n los tres dias siguientes, en el día
de la Circuncisión del Señor, en el de la
Epifanía y en las Dominicas de Septua-
gésima, Sexagésima y Quincuagésima,
30 años y 30 cuarentenas.
15
En todos los dias de las cuatro Tém-
poras 10 años y 10 cuarentenas.
El día de S. Marcos Evangelista y los
tres dias de Rogaciones, 30 años y 30
cuarentenas.
Más indulgencias
El Emmo. Sr. Cardenal Arzobispo de
Toledo concede cien dias de indulgencia
á todos los asociados por cada vez que
hicieren la Vela al Santísimo Sacramen-
to, y otros ciento á los fieles que visita-
ren á S. D. M. en la Real Iglesia de San
Isidoro, rogando á Dios unos y otros
por la paz y concordia entre los Prícipes
cristianos, exaltación de la Santa Fé Ca-
tólica y demás Santos fines de la Iglesia.
El Excmo. Sr. Arzobispo de Trajanó-
polis D. Antonio María Clareé concede
ochenta dias de indulgencia por cada
media hora de Guardia y oración: ochen-
ta dias por cada visita al Sagrado Cora-
zón de Jesús; y ochenta por la comu-
nión mensual que es de instituto en la
Asociación de Guardia y oración.
El Excmo. Sr. Arzobispo de Tiana
Nuncio Apostólico de S. S. en estos Rei-
nos, concede setenta dias de indulgencia
16
por cada media hora de Vela ó Guardia
y oración ante el Santísimo Sacramento
que hicieren los Asociados.
E l Excmo. é limo. Sr. Obispo de
León concede cuarenta dias de indulgen-
cia por el acto de inscribirse en la Aso-
ciación: por cada media hora de Vela,
cuarenta dias; por cada vez que se asis-
ta á los ejercicios públicos, cuarenta
dias; por cada vez que se confiese y co-
mulgue en el día del mes que se desig-
ne, cuarenta clias.
Gracias especiales
Todos los altares en que se celebra-
ren las misas que acostumbra esta pia-
dosa Asociación, según su estatuto, en
sufragio por las almas de los asociados
difuntos, son privilegiados, según Res-
cripto de N . SS. Padre el Papa Pío V i l
de 6 de Agosto de 1814.
Sufragios
Cuando muriere alguno de los Con-
gregantes de esta piadosa Asociación,
17
presentada que sea en la Secretaría la
cédula de su admisión con el aviso de su
fallecimiento , se harán por su alma los
sufragios siguientes :
1. ° Si fuere contribuyente y adorador
juntamente se celebrarán seis misas á
expensas de la Congregación; y si fuere
solo adorador 6 solo contribuyente, tres.
2. ° Las preces que se hicieren por
los adoradores en la Vela ó Guardia del
día festivo siguiente al de su fallecimien-
to, ó del aviso de él dado en la Secre-
taría, serán encomendadas por el des-
canso de su alma. E n el mismo día al
fin de la Oración pública se rezará en
común un responso con este mismo fin.
3. ° Además los Congregantes difun-
tos participarán de las comuniones de los
seglares y de las misas de los sacerdotes
agregados á la Congregación, en la for-
ma que se dijo más arriba; todo confor-
me al Rescripto de S. S. el Papa Pío V I I
de 6 de Agosto de 1814-
18
Además de las indulgencias concedi-
das particularmente á la Archicofradía
de Oración nocturna ante el Santísimo
Sacramento, á la que está incorporada
la Asociación de Guardia y oración, están
concedidas á todos los fieles cristianos
por los actos de devoción y prácticas
piadosas en honor del Augusto Sacra-
mento las siguientes:
Indulgencias concedidas en el día de la
fiesta del Corpus y su octava.
I.0 Doscientos dias de indulgencia á
ios que en la víspera de la fiesta, verda-
deramente contritos y confesados, ayu-
naren, ó en vez del ayuno practicaren al-
guna otra obra piadosa, según el dictá-
men del confesor.
2.° Por asistir con devoción al oficio
divino, habiéndose confesado, en el día
de la fiesta, están concedidas las indul-
gencias siguientes:
Por asistir á las primeras vísperas:
cuatrocientos dias.
Por los maitines y laudes: cuatro-
cientos dias.
Por la misa: cuatrocientos dias.
19
Por las horas menores, Prima, Ter-
cia, Sexta, Nona, y Completas,
ciento sesenta dias por cada una.
Por las segundas vísperas: cuatro-
cientos dias.
3. ° Por asistir á los mismos oficios
en cualquiera de los dias de la octava
están concedidas la mitad de dichas in-
dulgencias; á saber, doscientos dias por
Vísperas, Maitines y Laudes, y Misa; y
ochenta por cada una de las demás horas.
4. ° Por asistir á la procesión el día
del Corpus, ó durante su octava, ha-
biendo comulgado, y orando por las ne-
cesidades y fines de la Iglesia, doscien-
tos dias.
Estas indulgencias son aplicables á
las almas del purgatorio.
Indulgencias concedidas á los que hicieren
una liora de oración ante el Santísimo Sa-
cramento el Jueves Santo, el día del Cor-
pus y los demás Jueves del año.
I.0 Indulgencia plenaria el día de
Jueves Santo á todos los fieles que, con-
fesando y comulgando en dicho día ó en
otro de la semana de Páscua, emplea-
20
ren una hora en ejercicios devotos, públi-
ca ó privadamente; en memoria y honor
de la institución del Santísimo Sacra-
mento.
2. ° L a misma indulgencia plenaria
con las mismas condiciones, el día del
Corpus.
3. ° Trescientos dias de indulgencia
á los que en cualquier Jueves del año,
verdaderamente contritos, practicaren el
mismo ejercicio.—Para estas no se exije
la confesión ni la comunión.
También son todas estas indulgencias
aplicables á las almas del purgatorio. ,
Indulgencias concedidas por la Comunión
frecuente.
I.0 Cinco años de indulgencia á to-
dos los fieles que confiesen y comulguen
en los Domingos y dias festivos^ rogan-
do por los fines de la Iglesia.
2.° A los que tuvieren la piadosa
costumbre de comulgar, á lo menos, una
vez al mes, y en las festividades de
nuestro Señor Jesucristo^ de la Santísima
Virgen, de todos los Apóstoles y de la
Natividad de San Juan Bautista, diez
años por cada vez que lo practicaren,
21
rogando por las necesidades y fines de
la Iglesia.
3.0 Indulgencia plenaria á los mis-
mos una vez al año en el día en que se
celebre la fiesta principal del lugar en
que se encuentren, con tal que en el
mismo día confesados y comulgados
rogaren por los expresados fines.
Indulgencias concedidas por adorar al
Santísimo Sacramento en el acto de la ele-
vación en la misa.
I.0 U n afio de indulgencia á todos
los fieles que oyendo tocar á alzar en la
misa cantada conventual ó parroquial se
pusieren de rodillas, donde quiera que
estuvieren, y hicieren alguna oración en
honor del Santísimo Sacramento.
2. ° Y si fueren á la iglesia con in-
tención de adorar allí al Santísimo Sa-
cramento en el acto de la elevación, en
las expresadas misas, dos anos de indul-
gencia.
3. ° Cien dias de indulgencia por una
vez cada día á los fieles que dijeren en
honor del Santísimo Sacramento la si-
guiente jaculatoria.
22
«Seapor siempre bendito y alabado el
Santísimo y divino Sacramento. *
4. ° Trescientos dias de indulgencia
á los que la rezaren tres veces, (ciento
por cada vez) los Jueves del año, el día
del Corpus, y en los dias de su octava.
5. ° Indulgencia plenaria á los que
siendo constantes en rezarla todos los
dias durante un mes, confesaren y co-
mulgaren en un día del mismo mes, el
que quisieren elegir, rogando por las
necesidades de la Iglesia.
6. ° Cien dias de indulgencia por
cada vez que se rece dicha jaculatoria
cuando anuncie la campana la exposi-
ción, ó la reserva del Santísimo Sacra-
mento.
7. ° Otros cien dias por cada vez que
se rezare al tiempo de la elevación en la
misa á que asistieren. Son aplicables á
las almas del purgatorio, las de los nú-
meros 3.ü y siguientes.
Indulgencias concedidas por acompañar
al Santísimo Sacramento cuando se lleva
á los enfermos.
I.0 Siete años y siete cuarentenas á
los que acompañaren con velas encen-
didas al Santo Viático á casa de los en-
fermos.
2. ° Cinco años y cinco cuarentenas
á los que le acompañaren sin luces.
3. ° Tres años y tres cuarentenas á
los que estando legítimamente impedi-
dos enviaren en su lugar una persona
con vela encendida.
4. ° Cien dias á los que no pudiendo
acompañar al Santísimo, rezaren un Po-
dre nuestro y Ave María por la intención
del Sumo Pontífice.
Estas indulgencias son aplicables á
los difuntos, y no se suspenden durante
el año Santo.
Indulgencias concedidas p w visitar al
Santísimo Sacramento expuesto en la ora-
ción de 40 horas, y en el monumento el
Jueves y Viernes Santo.
I.0 Indulgencia plenaria á todos los
fieles que habiendo confesado y comul-
gado, visitaren devotamente al Santísi-
mo Sacramento donde está expuesto pa-
ra la oración de 40 horas, y oraren por
los fines é intenciones de la Iglesia.
2.° Diez años y diez cuarentenas,
24
por cada vez que visitaren al Santísimo
expuesto, con firme proposito de confe-
sarse, y rogando según las intenciones
de la Iglesia.
3.o L a misma indulgencia plenaria
que se dice en el número 1.° y con las
mismas condiciones se gana §1 Jueves ó
Viernes Santo visitando al Señor en el
monumento. L a confesión y comunión
para ganarla puede hacerse en el Jueves
Santo ó en el dia de Pascua.
4. ° E n los mismos dias se ganan
diez años y diez cuarentenas por cada
vez que se visitare al Santísimo en el
monumento, con las condiciones expre-
sadas en el número 2.o
Todas estas indulgencias son aplica-
bles á los difuntos.
5. ° Todos los altares de la iglesia en
que se hiciere la exposición de 40 horas
son privilegiados durante la misma.
Indulgencias concedidas á los que visita-
ren al Santísimo expuesto en los dias de
carnaval.
Indulgencia plenaria, á los que ha-
biendo confesado y comulgado visitaren
devotamente al Santísimo expuesto du-
25
rante tres dias en una, ó en cada una
de las semanas de Septuagésima, de Se-
xagésima ó de Quincuagésima hasta el
Miércoles de Ceniza exclusive.
Indulgencias concedidas á los que contri-
tos rezaren de rodillas delante del Santí-
simo Sacramento, expuesto ó reservado, la
oración siguiente.
I.0 Indulgencia plenaria el primer
Jueves de cada mes á todos los fieles
que verdaderamente contritos, confesa-
dos y comulgados visitaren al Santísimo
Sacramento, y rezaren dicha oración.
2. ° Siete años y siete cuarentenas
á los que la rezaren en cualquiera otro
Jueves del año habiendo confesado y co-
mulgado.
3. ° Cien dias á los que la rezaren en
cualqaier otro día, con devoción y cora-
zón contrito.
Todas estas indulgencias son aplica-
bles á las almas del purgatorio.
ORACIÓN
«Réspice, Domine, de sanctuario tuo
et de excelso coelorum habitáculo, et
26
vide hanc sacrosanctam hostiam^ quam
tibi off ert magnus Pontif ex sanctus puer
tuus Dominus Jesús pro peccatis f ratrum
suorum; et esto placabilis super multitu-
dinem malitise nostrse. Ecce vox sangui-
nis fratris nostri Jesu clamat ad te de
cruce. Exaudí, Domine; placare, Domi-
ne; attende et fac. Ne moreris propter
temetipsum, Deus meus, quia nomen
tuum invocatum est super civitatem is-
tam et super populum tuum, et fac no-
biscum secundum misericordiam tuam.
Amen.»
ORACIÓN
Mirad, Señor, desde vuestro Santua-
rio, desde el lugar que habitáis en lo
más alto de los cielos y ved esta santa
víctima que os ofrece el gran sacerdote
santo, vuestro Hijo, Jesús nuestro Se-
ñor por los pecados de sus hermanos; y
perdonadnos nuestras innumerables ini-
quidades. Mira la sangre de nuestro
hermano Jesús que clama á tí desde la
cruz. Oyenos Señor, ten misericordia de
nosotros, escúchanos, y obrad. No dila-
téis, Dios mío, por quien sois, vuestro
socorro; porque vuestro Santo nombre
ha sido invocado sobre esta ciudad y so-
27
bre vuestro pueblo, y haced con noso-
tros conforme á vuestra misericordia.
Amén.
Indulgencias concedidas á los que recen
con devoción tos siguientes actos de adora-
ción y desagravios á Jesús Sacramentado.
Trescientos dias de indulgencia apli-
cables á las almas de purgatorio , á to-
dos los,fielespor cada vez que los reza-
ren.
ACTOS D E ADORACIÓN Y D E S A G R A V I O S
A JESÚS S A C R A M E N T A D O
I. Os adoro profundamente, oh Jesús
mío Sacramentado; os reconozco por ver-
dadero Dios y Hombre, y con este acto de
adoración me propongo suplir la frial-
dad de tantos y tantos que al pasar por
delante de vuestros templos, y quizá
hasta por delante del sagrado Copón
en el cual os dignáis permanecer á todas
horas con una amorosa impaciencia de
comunicaros á vuestros fieles, ni siquiera
os saludan, mostrándose con su indife-
rencia, como los hebreos en el desierto,
disgustados de ese maná celestial; y os
28
ofrezco la preciosísima Sangre que de-
rramasteis de la llaga de vuestro pie iz-
quierdo en desagravio de tan repugnan-
te tibieza, y dentro de esta llaga repito
mil j mil veces:
Sea siempre bendito y alabado el San-
tísimo y divinísimo Sacramento.
Padre nuestro, Ave María, Gloria
Patri.
II. Os adoro profundamente, oh Jesús
mió; reconozco que estáis presente en el
Santísimo Sacramento, y con este acto
de adoración me propongo suplir la in-
gratitud de tantos cristianos, que vién-
doos ir á visitar á los pobres enfermos
para confortarles en el gran viaje de la
eternidad, os dejan sin acompañamien-
to, y apenas se dignan haceros un acto
de adoración esterna; y en desagravio de
tan grande frialdad, os ofrezco la pre-
ciosísima Sangre que derramasteis de la
llaga de vuestro pie derecho, dentro de
la cual repito mil y mil veces;
Sea siempre bendito, etc.
Padre nuestro. Ave María, Gloria
Patri.
29
III. Os adoro profundamente, oh Jesús
^iio, verdadero pan de vida eterna, y
con esta adoración me propongo com-
pensar las muchas heridas que vuestro
corazón recibe todos los dias con la pro-
fanación de las iglesias en que os dig-
náis estar bajo las especies sacramenta-
les para que vuestros fieles os adoren
y amen; y en desagravio de tantas irre-
verejicias, os ofrezco la preciosísima
Sangre que derramasteis de la llaga de
vuestra mano izquierda, dentro de la
cual repito á cada instante:
Sea siempre bendito, etc.
Tadre nuestro, Ave v María, Gloria
Fafri.
IV. Os adoro profundamente, oh Jesús
mió, pan vivo bajado del cielo, y con
este acto de adoración me propongo en-
mendar tantas y tantas irreverencias co-
mo cometen cada día vuestros fieles
mientras asisten á la santa misa, en la
cual, por un exceso de amor, renováis^
aunque incruento, el mismo sacrificio
que por nuestra salud hicisteis en el
Calvario; y os ofrezco en desagravio de
tan grande ingratitud la preciosísima
30
Sangre que derramasteis de la llaga de
vuestra mano derecha, dentro de la cual
uno mi voz á la de los ángeles que os
glorifican devotamente, diciendo con
ellos:
Sea siempre bendito, etc.
Fadre nuestro, Ave María, Gloria
Patri.
V . Os adoro profundamente, oh Jesús
mió, verdadera víctima expiatoria de
nuestros pecados, y os ofrezco este acto
de adoración en compensación de los
sacrilegos ultrajes que recibís de tantos
ingratos cristianos que tienen el atrevi-
miento de acercarse á recibiros en la co-
munión, manchada el alma con pecado
mortal. E n desagravio de tan abomina-
bles sacrilegios, os ofrezco las últimas
gotas de vuestra preciosísima Sangre
que derramasteis de la llaga del costado,
dentro de la cual vengo á adoraros, ben-
deciros y amaros, y á repetir juntamente
con todas las almas devotas del Santísi-
mo Sacramento:
Sea siempre bendito, etc.
Padre nuestro, Ave María, Gloria
PairL
31
Tantum ergo Sacramentum
'enerenmr cenlui:
jt antiquum documentum
[ovo cedat ritui;
PríBstet fides supplementmn
Sensuum defectui.
Genitori, Genitoque
Laus, et jubilatio,
Salus, honor, virtus quoque
Sit, et benedictio;
Procedenti ab utroque
Compar sit laudatio.—Amen,
v. Panem de coelo praestitisti eis.
R. Omne delectamentum in se ha-
bentem.
OflEMUS
Deus, qui nobis sub Sacramento mi-
rabili Passionis tuse memoriam reliquis-
ti: tribue, quaisumias; ita nos corporis et
sanguinis tui sacra mysteria veneran,
ut redemptionis tuae fructum in nobis
jugiter sentiamus. Qui vivis, et regnas
etc.
32
Indulgencias concedidas por el siguiente
acto de desagravio al Señor Sacramen-
tado.
I.0 Doscientos dias á todos los fieles
por cada vez que lo rezasen con devo-
ción y contritos de sus pecados.
2.° Cien dias por cada vez que devo-
tos y contritos recen las tres jaculatorias
juntamente con esta otra.
«Sea para siempre conocido, adorado
y bendecido de todos el Santísimo y divi-
nísimo Sacramento.*
Son aplicables á las almas del pur-
gatorio.
ACTO D E D E S A G R A V I O
Con el profundísimo respeto que la
misma fé me inspira, oh Dios mió y Sal-
vador mió Jesucristo, Dios y Hombre
verdadero, os adoro y os amo de todo
corazón, encerrado en el augustísimo Sa-
cramento del Altar, en reparación de to-
das las irreverencias, profanaciones y sa-
crilegios que, por mi desgracia, he po-
dido cometer hasta ahora, y de todos los
que se han cometido y (lo que ojalá no
suceda) puedan cometerse en lo venide-
ro. Os adoro, pues, Jesús mió, aunque
no tanto como merecéis ser adorado y yo
tengo obligación de adoraros, sino hasta
donde alcanzan mis fuerzas; y quisiera
hacerlo con la perfección de que son ca-
paces todas las criaturas racionales. Es-
to no obstante, me propongo adoraros
ahora y siempre, no solo por aquellos
católicos que no os adoran ni aman, sino
también en lugar y por la conversión de
todos los herejes, cismáticos, impíos,
ateos, blasfemos, hechiceros, mahometa-
nos, judíos é idólatras. ¡Ah! Jesús mió,
seáis de todos conocido, adorado, amado
y bendecido siempre en el Santísimo y
divinísimo Sacramento. Así sea.
JACULATORIAS
Oh pan vivo del cielo, ó gran Sacra-
lento, te adoro ahora y siempre.
Oh Jesús, ó Corazón de María, suplí-
30os que bendigáis mi alma.
Oh Santísimo Jesús, ó Salvador mió,
entrego mi corazón.
5
34
Indulgencio^ concedidas á los que rezaren
con devoción la oración siguiente.
.
Cien dias de indulgencia una vez al
día, aplicables á las almas del purgato-
rio.
ORACIÓN
¡He aquí, ó Jesús mió amantísimo,
hasta dónde lia llegado vuestra excesiva
caridad! Vos con vuestra carne y vues-
tra preciosísima Sangre me habéis pre-
parado un divino banquete para darme
todo Vos mismo. ¿Quién os movió á ta-
les transportes de amor? Nadie más,
ciertamente, que vuestro amorosísimo
corazón. ¡Oh adorable corazón de mi Je-
sús, ardentísima hoguera del amor divi-
no! recibid en vuestra sacratísima Llaga
mi alma para que en esta escuela de ca-
ridad aprenda á amar recíprocamente á
aquel Dios que me ha dado tan admira-
bles pruebas de su amor. Así sea.
Indulgencias concedidas á los que rezaren
el Pange lingua ó el Tantum ergo.
I.0 Indulgencia plenaria tres dias
á saber, en el día de Jueves Santo, en
35
el de el Corpus ó en otro cualquiera de
su octava y en otro día á su elección, á
todos los fieles que tuvieren la devota
costumbre de rezar á lo menos diez ve-
ces al mes el himno Pange lingua, ó
solo el Tantun ergo, siempre que confe-
sados y comulgados en tales dias visiten
alguna iglesia y rueguen según la inten-
ción del Sumo Pontífice.
2. ° Trescientos dias á todos los que
una vez al día rezaren devotos y contri-
tos el himno Pange lingua con el verso
y oración del Santísimo Sacramento.
3. ° Cien dias también por una vez
cada día á los que en la misma forma
rezaren el Tantum ergo con el Genitori,
verso y oración del Santísimo Sacra-
mento.
Todas estas indulgencias son apli-
cables á los difuntos.
Indulgencias concedidas por la oración
mental.
I.0 Indulgencia plenaria una vez al
mes á los que tuviesen todos los dias de
él media hora ó cuando menos un cuarto
de hora de oración mental, confesando
36
y comulgando y rogando por las necesi-
dades de la Iglesia.
2. ° Siete años y siete cuarentenas á
los que en público ó privado, en la Igle-
sia ó en otra parte, enseñaren con con-
curso de pueblo, á meditar ó tener ora-
ción mental, y lo mismo á los que asis-
tiesen á estas instrucciones, con tal que
verdaderamente arrepentidos de sus cul-
pas confesasen y comulgasen, y rogasen
por las necesidades y fines de la Iglesia.
3. ° indulgencia plenaria una vez al
mes, con las mismas condiciones á los
que en todos los dias del mismo siguie-
ren esta piadosa práctica.
Estas indulgencias son aplicables á
las almas del purgatorio.
-ó~~o o b o o o o o o o o o o
o o o o o o o o o o o o o o
MÉTODO
de los ejercicios de visita al Santísimo co-
razón de Jesús que practica la Congrega-
ción de Guardia y oración ante el Santí-
simo Sacramento los Jueves y Domingos
en la Beal Colegiata de San Isidoro de la
ciudad de León.
DIRECTOR. L a gracia del Espíritu San-
to ilustre nuestras poten-
cias y sentidos.
PUEBLO. . Amén.
DIRECTOR. E l fuego del amor divino
abrase nuestros corazones.
PUEBLO. . Amén.
DIRECTOR. Y la paz de Nuestro Señor
Jesucristo reine en nues-
tras almas.
PUEBLO. Amén.
Por la señal: (se persignan todos.)
38
Antiphona. Veni, Sánete Spiritus,
reple tuornm corda fidelium. et tui amo-
ris in eis ignem accende.
v. Emitte Spiritum tuum et crea-
buntur.
R. Et renovabis faciem terree.
OREMUS
Deus qui corda fidelium Sancti Spi-
ritus illustratione docuisti, da nobis in
eodem Spiritu recta sapere, et de ejus
semper consolatione gaudere. Per Chris-
tum Dominum nostrum. Amen.
Se reza la estación al Santísimo Sa-
cramento, á coros. Luego se lee por el Di-
rector un punto de meditación, pausada-
mente y con claridad.
Concluida la lectura del punto, dirá el
mismo Director un poco más bajo, y con
pausa:
Advierte, alma mia, que estás en la
presencia de Dios, más íntimamente prén-
sente á su Divina Magestad que á tí mis-
ma. Está mirando el Señor todos tus pen-
samientos, afectos y movimientos inte-
riores y exteriores. Lo que eres delante
39
de Dios, eso eres y nada más; pobre,,
miserable é inmunda con la abominable
lepra de todos los pecados con que has
ofendido hasta aquí á su inmensa bon-
dad; pero el Señor, obligado del peso
de su infinita misericordia, desea más
que tú misma darte el perdón de todas
tus culpas, y el logro de esta meditación.
¿Qué hicieras si supieras que era la úl-
tima hora de tu vida? Puede ser que no
tengas otra de tiempo tan oportuno.
Alerta pues, no pierdas tiempo tan pre-
cioso por amor de Dios.
Se medita en silencio por un rato.
E l Director lee el punto segundo, si lo
juzga necesario, luego se medita otro rato:
terminada la meditación, el Director dice
la oración siguiente, respondiendo el
•pueblo.
Clementísimo Señor y Dios de mi co-
razón, dulcísimo Jesús mió sacramenta-
do, dueño de mi alma: os doy las gra-
cias con todo el afecto de mi pobre y
miserable corazón porque me habéis con-
cedido tiempo para que medite. Perdo-
nadme, Señor, las distracciones, negii-
40
gencias, flojedad, y todos los demás de-
fectos en que he incurrido en esta medi-
tación. Quedo en ella convencido y
resuelto Conozco que todos mis peca-
dos, aunque tan enormes, no pueden
extinguir vuestra infinita misericordia.
E n ella espero, y que me habéis de dar
vuestra Santísima gracia para no volver
á ofenderos.
Siguen tres jaculatorias ó coloquios,
y después de cada una ww-Padre nuestro
Ave Maria y Gloria Patri.
Luego se meditará un rato sohre el fa-
vor inestimable de la comunión y demás
beneficios que logramos en la Sagrada Eu-
caristía, haciendo á Jesucristo aquellas
peticiones que cada cual tenga que expo-
nerle, rogando además todos por las nece-
sidades de la Iglesia y las de nuestro San-
tísimo Padre el Papa; y preparándose pa-
ra la comunión espiritual, se dirá la
oración siguiente por el Director, respon-
diendo el pueblo.
¡Oh Dios escondido! Por más que os
ocultáis en ese misterio, mi fe os reco-
noce por lo que sois: cuanto más os hu-
41
millais, tanto mayor es mi obligación de
adoraros y bendeciros. Si encubrís bajo
esos místicos velos vuestra hermosura
incomprensible, no por eso se disminu-
yen mis ánsias de recibiros. No merezco
tan señalado favor, lo confieso; pero
mandándome vos que me acerque á vues-
tra mesa con gran confianza, á pesar de
mis delitos, pues los lloro y me arre-
piento, ya sois obedecido; aquí me te-
neis suspirando por el feliz momento de
abrazarme y consolarme con vos: venid,
Señor, venid tomad cuanto antes po-
sesión de mi corazón.
Señor mió Jesucristo^ no soy digno
ni merezco que vuestra divina Magos-
tad entre en mi pobre morada, más por
vuestra santísima palabra mis pecados
sean perdonados, y mi alma sea sana,
salva y perdonada.
Eepitiéndolo hasta tres veces.
Después de un rato de silencio, el D i -
rector dirá la Antífona.
Oh sacrum convivium, in quo Chris-
tus sumitur.
Recolitur memoria Passionis ejus.
42
Mens impletur gratia, et futuree glo
rise nobis pignus datur.
v. Panem de coelo prsestitisti eis.
R. Oínne dclectamentum in se ha-
bentem.
OKEMUS
Deus qui ñobis sub Sacramento mira*
bili Passionis tuse memoriam reliquisti;
qusesumus, ita nos Corporis et Sangui-
nis tni Sacra mysteria venerari, ut re-
demptionis tuae fructum in nobis jugiter
sentiamus: Qui vi vis et r^gnas in soecu-
la soeculomm. Amen.
Luego respondiendo él pueblo:
¡Oh Santísimo Sacramento!
Yo creo en vos, aumentad mi fé;
Yo espero en vos, animad mi con-
fianza;
Yo os amo, abrasad mi corazón en
vuestro amor.
Terminando con el Santo Dios, canta-
do, y con la despedida siguiente:
Salve; Corazón abierto,
Santa y dulce habitación;
43
Adiós, Jesús de mi vida,
Dadme vuestra bendición.
Salve, Corazón cargado
Con la cruz de tu pasión;
Adiós, Jesús de mi vida,
Dadme vuestra bendición.
Salve, Corazón punzado
Con nuestro olvido y traición;
Adiós, Jesús de mi vida.
Dadme vuestra bendición.
Adiós, amante querido,
Dueño de mi corazón;
Adiós, Jesús de mi vida.
Dadme vuestra bendición.
Finalizando con la siguiente jaculato-
ria, respondiendo el pueblo, si no se dijere
cantada.
Oh, Jesús del alma mia,
Para estar en dulce unión
Dadme, dadme en este día
vuestro amante corazón.
DEVOCIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS
Nuestro Santísimo Padre el Papa Pío
VII, para extender más y más la devo-
ción al Sagrado Corazón de Jesús, con-
44
cedió perpetuamente á todos los fieles
que con devoción rezaren la siguiente
Corona al Santísimo Corazón de Jesús,
trescientos dias de indulgencia por cada
vez; y á los que durante todo un mes la
rezaren á lo menos una vez cada día, in-
dulgencia plenaria, la que podrán ganar
en cualquier día del propio mes confe-
sando y comulgando y rogando según la
intención de Su Santidad. Cuyas indul-
gencias pueden aplicarse en sufragio por
las ánimas del purgatorio.
C O K O N I L L A D E L S A G R A D O CORAZÓN
D E JESÚS
Deus i n adjutorium, etc.
I. Amorosísimo Jesús mió, cuando
medito en vuestro santísimo Corazón, y
veo que es todo piedad y dulzura para
con los pecadores, siento que el mió se
alegra, y me llena de esperanza de ser
bien recibido de Vos. ¡Ay de mí! ¡cuán-
tos pecados he cometido! Más ahora, co-
mo Pedro y Magdalena arrepentidos, los
lloro y los detesto, porque os ofenden á
Vos que sois sumo bien, Concededme,
sí, concededme un general perdón, y
45
¡ah! muera yo, os lo pido, por vuestro
santísimo Corazón, muera yo antes ele
ofenderos, y viva tan solo para amaros.
Récese un Padre nuestro y cinco Glo-
ria Patri, y dígase enseguida.
Dulce Corazón de mi Jesús, haz que
te ame siempre con mayor amor.
Lo mismo se repitirá al fin de cada
oración.
II. Bendigo, Jesús mió, vuestro hu-
mildísimo Corazón, y os doy gracias por-
que al dármelo por ejemplo, no solo me
escitais con vivas instancias á imitarle,
sinó que á costa de numerosas humilla-
ciones de vuestra parte, me mostráis y
allanáis el camino de tal imitación. ¡Qué
loco é ingrato he sidol ¡A qué punto ha
llegado mi extravio! Perdonadme. Re-
nuncio á la soberbia y á la ambición, y
con humilde corazón, en medio de las
humillaciones, quiero seguiros á Vos y
alcanzar la paz y la salvación. Fortale-
cedme, y bendeciré eternamente vuestro
Corazón.
Un Padre nuestro y cinco Gloria ]?&-
iú—Dulce Cwasón, etc.
III. Admiro, Jesús mió, vuestro pa-
cientísimo Corazón y os doy gracias por
tantos maravillosos ejemplos de invenci-
46
ble paciencia como nos habéis dejado.
Me pesa que estos ejemplos me echen
vanamente en cara mi extraña delicade-
za que no sabe sufrir la menor pena.
jAh! Jesús mió, infundid en mi cora-
zón un ardiente y constante amor á las
tribulaciones, á las cruces, á la morti-
ficación, á la penitencia, para que si-
guiéndoos al Calvario llegue con Vos á
la gloria y á la alegría del Paraíso.
Un Padre nuestro y cinco Gloria Pa-
tri.—Dulce Corazón, etc.
IV. A l contemplar ó amado Jesús,
vuestro mansísimo Corazón me horrori-
zo de ver cuan diferente es el mió del
vuestro, pues yo á la menor sombra,
palabra ó señal de contradicción me in-
quieto y me lamento. ¡Ah! perdonadme
mis arrebatos, y concededme la gracia
de imitar de hoy más en cualquier con-
trariedad vuestra inalterable mansuetud,
y de gozar así una perpetua y santa paz.
Un Padre nuestro y cinco Gloria Pa-
tri.—Dulce Corazón, etc.
• V . Cántense, ó Jesús, alabanzas á
vuestro generosísimo Corazón, vencedor
de la muerte y del infierno, que bien las
merece todas. Y o quedo más confundido
que nunca; al ver que es tal la pusilani-
47
midad del mió, que teme la menor pala-
bra é injuria; más no sucederá así en
adelante. Os suplico que me concedáis la
suficiente fortaleza para que batallando
i venciendo en la tierra, triunfe después
alegre con Vos en el cielo.
Un Padre nuestro y cinco Gloria Pa-
tri.—Dulce Corazón, etc.
Volvámonos á María y consagrémo-
nos más á ella; y poniendo nuestra con-
fianza en su maternal Corazón, digá-
mosle:
Oh María, gran Madre de Dios y Ma-
dre mia, por los sublimes méritos de
vuestro corazón dulcísimo, alcanzadme
una verdadera y constante devoción al
sagrado Corazón de vuestro Hijo Jesús,
para que encerrado yo en él con mis
pensamientos y afectos, cumpla todos
mis deberes y sirva siemprer pero espe-
cialmante en este día, á Jesús con ale-
gría.de corazón.
v. Cor Jesu flagrans amore nostri.
R. Inñamma cor nostrum amore tui.
OREMUS
Illo nos igne. quaesumus Domine
48
Spiritus Sanctus inñammet, quem Domi-
nus noster Jesús Christus e penetralibus
cordis sui misit in terrám, et Aroluit ve-
hementer accendi. Qui tecum vivit et
regnat in unitate ejusdem Spiritus Sancti
Deus per omnia saecula saeculorum.
Amen.
E l mismo Sumo Pontífice concedió
perpetuamente indulgencia plenaria una
vez al mes á todos los fieles cristianos
que, confesando y comulgando en un día
á su elección, y rogando por la intención
de Su Santidad, rezaren diariamente du-
rante todo un mes el siguiente
OFRECIMIENTO
AL SANTÍSIMO CORAZÓN DE JESÚS
Yo N . N . con el objeto de manifesta-
ros mi agradecimiento y para reparar
mis infidelidades, os doy el corazón, y
me consagro eternamente á vos, ó ama-
do Jesús mió, y con vuestro auxili« me
propongo no volver más á pecar.
Además cien dias de indulgencia una
vez cada día por rezarlo con corazón
contrito.—Y estas indulgencias también
son aplicables en sufragio á las ánimas
del Purgatorio.
49
E l mismo Santo P . Fio VII, concede
I trescientos días de indulgencia á los que
fesaren devotamente al Santísimo Comm%
I de Jesús las siguientes oraciones, y á los
que las remren diariamente indidgencia
pknaria una vez al mes en cualquier día
de él que, verdaderamente arrepentidos
confesados y comtdgado?, rogaren por las
necesidades de la Iglesia etc. Las cuales
son aplicables á las almas del purgatorio.
Verhum caro factum est, et habitavit in
nohis.
Verbo Eterno, que os hicistes hom-
bre por nuestro amor, postrados humil-
demente á vuestros pies, os adoramos
con el más profundo respeto de nuestra
alma, y á fin de reparar nuestras ingra-
titudes para con un tan grande benefi-
cio, nos unimos al corazón de todos los
que os aman y os ofrecemos nuestras
más humildes y tiernas acciones de gra-
cias. Penetrados del exceso de humildad,
bondad y dulzura que reconocemos en
vuestro divino Corazón, os suplicamos
que nos concedáis vuestra gracia para
imitar estas virtudes que Vos tanto
amáis.
50
Padre nuestro, Ave María, Gloria
Patri. .
Crucifixus etiam pro nolis, suh Pontio P i -
lato, passus et sepultus est.
Jesús amable Redentor nuestro, pos-
trados humildemente á vuestros pies, os
adoramos con el más profundo respeto
de nuestra alma; y para daros un verda-
dero testimonio del dolor que esperi-
mentamos por nuestra insensibilidad á
todos los ultrajes y padecimientos que
vuestro amoroso Corazón os hizo sufrir
por nuestra salud en vuestra dolorosa
Pasión y muerte, nos unimos al corazón
de todos ios que os aman, para daros
gracias con toda nuestra alma. Admira-
mos la infinita paciencia y generosidad
de vuestro divino Corazón, y os suplica-
mos que llenéis el nuestro de este espí-
ritu de cristiana mortificación que nos
haga abrazar animosamente las penas
y poner nuestro mayor consuelo y toda
nuestra gloria en vuestra cruz.
Padre nuestro, Ave María, Gloria
Patri.
51
Panem de coelo prmstitisti eis omne delec-
tamentum m se hahentem.
Jesús que ardéis de amor por noso-
tros, postrados humildemente á vuestros
pies, os adoramos con el más profundo
respeto de nuestra alma; y para desa-
graviaros de los ultrajes que vuestro di-
vino Corazón recibe cada día en el San-
tísimo Sacramento del altar, nos unimos
al corazón de todos los que os aman y
tributan las más tiernas acciones de gra-
cias. Nosotros amamos en vuestro divi-
no Corazón ese fuego incomprensible de
amor á vuestro Eterno Padre, y os su-
plicamos que inflaméis los nuestros de
ardiente caridad para con Vos y para
con nuestros prójimos.
Padre nuestro, Ave María, Gloria
Patri.
Finalrneute, ó amabilísimo Jesús, os
suplicamos por la dulzura de vuestro di-
I ^ino Corazón, que convirtáis á los peca-
1 dores, consoléis á los afligidos, socorráis
• á los agonizantes y aliviéis á las almas
del purgatorio. Unid nuestros corazones
con el vínculo de la verdadera paz y ca-
52
ridad, libradnos de la muerte repentina
y concedédnosla santa y tranquila.
Así sea.
v. Cor Jesu flagrans amore nostri.
R. Inflamma cor nostrum amore ttiil
OREMUS
Concede quaesumus, omnipotens
Deus, ut qui in sanctissimo dilecti Filii
tul corde gloriantes, praecipua in nos
charitatis ejus beneficia recolimus; eo-
rum pariter et actu delectemur, et fruc-
tu. Per eumdem Christum etc.
7