Jer.
30:17
SANIDAD INTERIOR
Introducción
En este día dejaremos claro la importancia de la sanidad de los recuerdos y de las heridas que algunos de
estos han causado. Sanidad del alma no es una regresión esotérica como algunos piensan, tampoco es un
concepto de la nueva era y por supuesto menos es un tratamiento de hipnosis como algunos especulan.
Entonces ¿qué es la sanidad del alma?
I.- ¿QUE ES LA SANIDAD INTERIOR?
a) Es la transformación y la renovación de nuestra mente (alma), por la acción del Espíritu Santo,
por medio de la palabra de Dios, la oración y la sinceridad de la persona, cuando se decide
perdonar. (Ro. 12:2).
b) Sanidad del alma requiere una confianza absoluta en Jesucristo, el Salvador y, a la vez, debe
estar dispuesto a perdonar.
c) La palabra de Dios nos muestra un acontecimiento relatado en Marcos 9:14-21.
Un padre que sufría por el estado de su hijo viene a Jesús. La Biblia dice que tenía un espíritu inmundo (área
espiritual), pero también involucraba el área corporal por el daño físico que se provocaba al caer al suelo y
también sufría su alma, área psicológica psiquis, su mente. ¿Por qué decimos esto? Porque sus sueños, sus
metas estaban frustradas al no poder desarrollarse normalmente. Ahora note usted el verso 21, Jesús
preguntó ¿cuánto tiempo hace que sucede esto? Tiempo aquí es Cronos y no kairos, sabemos que kairos
es el tiempo de Dios, la oportunidad o el momento que Dios establece para provocar un acontecimiento a
favor del hombre y cronos es el tiempo humano, en el cual vivimos.
Jesús sabía desde cuando el joven sufría de este problema, pues él era 100% Dios, pero nos
muestra un principio bíblico ¿cuál es éste? Siempre habrá un momento, un tiempo en la vida en que algo
nos marcará, sea bueno o sea malo. Al igual que un médico, él preguntó ¿cuánto tiempo hace que sucede
esto?, Él sabía el momento exacto que el joven fue dañado por este género o espíritu, ¿entonces cuál sería
ese tiempo? El padre dice desde niño, la palabra niño en el griego es brefo (bebé), es decir, que el hijo de
este hombre desde muy pequeñito fue atormentado por este espíritu. Jesús quitó el tormento del joven, sanó
no solamente su cuerpo, no solamente su espíritu, sino también su alma y es seguro que Él lo vio desde bebé
hasta el momento que estaba en frente de Él.
Por lo tanto, este episodio entre otros tantos nos da la seguridad de que nuestra alma en ciertos
períodos puede ser dañada, pero tenemos al médico eterno que sabe cómo curar nuestras heridas.
II.- LA TRICOTOMIA DEL HOMBRE. (1 Ts. 5:23).
a) Cuerpo: (Del Griego soma) (carne) siempre hemos escuchado mensajes referentes al cuerpo éste
está formado por tronco, cabeza y extremidades y a la vez por cinco sentidos que lo preparan para
lo exterior: la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato.
b) Espíritu: (Del Griego pneuma) Es invisible, tiene la misma forma que el cuerpo, es lo que nos
mantiene en contacto con el mundo espiritual de Dios, es el que muchas veces clama ¡Abba Padre!,
es el que mantiene la fe y el que absorbe la enseñanza de la palabra. Ro. 8:15; Ez. 36:26, 27
c) Alma: (Del griego psique) Esta palabra da origen a nuestra palabra psiquis y psicología, por lo tanto,
el alma está relacionada con nuestra mente y con todo lo que en ella hay, la inteligencia, los
afectos, la imaginación, los sentimientos, los sueños, etc. Además, la mente está ligada al corazón.
La mente tiene tres niveles: el consciente, el subconsciente, y el inconsciente.
El consciente es todo conocimiento o pensamiento, que sabemos con claridad (en este nivel opera
el carácter social).
El subconsciente es el reino de oposición a la razón, aquí operan los sentimientos y deseos egoístas.
El inconsciente es el reino de los pensamientos descontrolados.
Nuestra mente nada olvida, es como una grabadora, por lo tanto, esos recuerdos de acuerdo a las
circunstancias cambian y controlan nuestro carácter.
II.- TRES PASOS PARA LA SANIDAD INTERIOR. Lc. 4:18-19.
a) La muerte del YO: Una de las cosas más difíciles es poder vencer el orgullo personal, el
reconocerme ante Dios que, sin él, nada soy; eso hará morir mi humanidad, me hará morir al ego, y
a toda carnalidad. Cuando se hacen morir aquellas cosas en nuestras vidas comenzamos a recibir la
libertad del espíritu y Dios comienza a gobernar mi vida y Él comienza a trabajar en las áreas de mi
vida que están dañadas para ser restauradas por medio del Espíritu Santo. Gálatas 2:20. “Con Cristo
estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne,
lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
b) Confesión: Uno de los puntos fundamentales que debe haber en la vida para recibir la sanidad
interior es la confesión; el que yo le diga a Dios en qué situación se encuentra mi vida abrirá una
conexión sincera con Dios; Cuando yo no abro mi corazón al Señor, cuando guardo en mi interior
raíces de amargura y tristezas, esos recuerdos carcomerán poco a poco mi interior hasta el punto
de vivir una vida sin sentido. Is. 1:18; Stg. 5:16.
c) Quebrantamiento: Es el proceso más corto para llegar a la sanidad interior, en palabras más
sencillas, es presentarnos al Señor tal como somos y humillados ante Él, sin ocultarle nada de
nuestra vida.
1) Quebrantar es suavizar, ablandar el corazón y limpiarlo de excesos dañinos como el
resentimiento, la ira, incluso la tristeza que se puede convertir en un factor que impide
escuchar o recibir la palabra cuando no se le da cabida a la esperanza.
2) En este sentido, el significado bíblico de quebrantar está relacionado con el de restaurar, que
es devolver las cosas, los lugares, las personas a su estado inicial, el reducir el ímpetu del
corazón, el quebrantarlo es fraccionarlo en muchas partes para despojarlo de lo que sobra y
que es dañino además y lo dejamos abierto a la palabra de Dios. Jl. 2:25, 26.
Tanto para quebrantarlo y posteriormente a esto restaurarlo es necesario el arrepentimiento,
es más no hay quebrantamiento sin arrepentimiento pues es el primero consecuencia del
segundo. 2Co. 7:10
La promesa de perdón de pecados es para los que quebrantan su corazón es decir para quienes lo
transforman en un corazón humilde, sin arrogancia, sin orgullo para que el Señor lo vivifique. Sal.
51:17
Salmos 34:18. “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón y salva a los contritos de
espíritu”.
CONCLUSION.