La gestión de la calidad tiene una historia que se remonta a la Edad Media, cuando los
artesanos se organizaron en gremios para destacar en su oficio. En ese momento, no solo se
trataba de tener productos de alta calidad, sino también de establecer conexiones con otros
artesanos para colaborar y fortalecer su posición en la comunidad gremial.
Estos gremios eran reconocidos por su reputación de producir productos de calidad, ya
que se basan en estándares rigurosos. Con el avance del tiempo y la llegada de la
Revolución Industrial, se introdujeron mejores métodos y mayor especialización en la
producción, como la mecanización.
Con la producción a gran escala, surgió la necesidad de controlar la calidad de manera
más sistemática, lo que llevó a la creación del puesto de "inspector de calidad". Estos
inspectores evaluaban el trabajo de los empleados para asegurarse de que los productos
cumplieran con los estándares de calidad requeridos.
En la Edad Media, la manufactura y el comercio disfrutaban de un período de crecimiento
que ayudó a los artesanos a ganar prominencia como valiosos creadores. Los gremios se
convirtieron en un factor importante en la calidad de los productos y servicios de este
período, similar a la ISO actual.
Un gremio es una asociación de los trabajadores, para los trabajadores. Por lo general, cada
territorio tenía su propio gremio de comerciantes (vendedores de bienes y servicios) y
gremio de artesanos (herreros, albañiles, panaderos, merreros y otros trabajadores que
proporcionan los elementos esenciales de la vida diaria).
Los gremios seleccionaban a los solicitantes y asumían los costes de aprendizaje de los
nuevos miembros. Además de capacitar a los miembros del gremio en las mejores prácticas
de la industria, los gremios también realizaban inspecciones para asegurarse de que los
productos y servicios de sus miembros cumplieran con los estándares aceptados de la
época.
El siguiente período significativo en el desarrollo del aseguramiento y control de la calidad
fue la Primera Revolución Industrial. Según el profesor Christoph Roser, comenzó en 1715,
cuando el inglés John Lombe fue a Italia para copiar un diseño italiano para un telar de seda
mecanizado. En los años siguientes se puso en práctica la división del trabajo. Esto hizo
que todo el proceso de producción fuera más eficiente y mejoró el aseguramiento de la
calidad porque permitió que los trabajadores y las máquinas se concentraran en una sola
tarea.
Supervisar los procesos: la persona encargada de la supervisión del aseguramiento de
calidad debe supervisar a todos los involucrados en este proceso y contar con un equipo
competente y calificado para liderar las diferentes etapas de producción. Esto incluye el
acceso a la evaluación de productos y servicios en cada fase.
Capacitar empleados: resalta la importancia de capacitar a empleados en control de calidad,
con directores proporcionando pautas, fomentando una cultura de calidad y promoviendo
el reconocimiento. El objetivo es que los empleados comprendan la importancia de la
calidad y que haya una estrecha colaboración entre el líder del proyecto y el equipo de
desarrollo para transmitir el conocimiento.
Gestionar entradas: es importante involucrar a los proveedores en la gestión de entradas
para asegurar la calidad de la materia prima y procesos externos. El equipo de
aseguramiento de la calidad debe inspeccionar y garantizar que cumplan con los estándares
necesarios y detectar desviaciones.
1. Supervisar los Procesos:
La supervisión de los procesos en el aseguramiento de calidad es esencial para garantizar
que cada etapa de producción se realice de acuerdo con los estándares y requisitos
establecidos. Esto implica:
Supervisar a todos los involucrados: La persona a cargo del aseguramiento de calidad debe
asegurarse de que todos los miembros del equipo estén cumpliendo con los procedimientos
y estándares de calidad.
Equipo competente y calificado: Es fundamental contar con un equipo de profesionales
competentes y capacitados en cada etapa de la producción. Esto asegura que los procesos se
realicen correctamente y se identifiquen posibles problemas de calidad de manera eficiente.
Evaluación en cada fase: La evaluación de productos y servicios debe realizarse en cada
fase del proceso de producción. Esto significa que no se espera hasta el final para verificar
la calidad, sino que se realiza de manera continua para detectar problemas tempranamente y
corregirlos.
2. Capacitar Empleados:
La capacitación de empleados en control de calidad es esencial para asegurarse de que
todos comprendan y apliquen los estándares de calidad en su trabajo. Esto implica:
Directores proporcionando pautas: Los líderes del proyecto, que son expertos en control de
calidad, deben brindar orientación y directrices claras a los empleados sobre cómo cumplir
con los estándares de calidad en sus funciones.
Fomentar una cultura de calidad: Se busca crear un entorno en el que la calidad sea una
prioridad para todos. Esto se logra al promover valores y comportamientos que respalden la
calidad en toda la organización.
Promoción del reconocimiento: Reconocer y recompensar a los empleados por su
contribución a la calidad motiva a mantener altos estándares y promueve un sentido de
logro y responsabilidad.
3. Gestionar Entradas:
La gestión de entradas implica asegurarse de que los insumos o materias primas utilizados
en la producción cumplan con los estándares de calidad necesarios. Esto incluye:
Involucrar a proveedores: Trabajar en colaboración con los proveedores para garantizar que
entreguen materia prima y servicios de calidad. Esto implica establecer estándares claros y
realizar inspecciones periódicas para verificar el cumplimiento.
Inspección y detección de desviaciones: El equipo de aseguramiento de calidad debe
inspeccionar las entradas y evaluar si cumplen con los estándares requeridos. Si se detectan
desviaciones o problemas de calidad, se deben abordar de inmediato para evitar que afecten
el producto final.
1. Normas de Gestión de la Calidad (ISO 9001):
Estas normas se centran en ayudar a las organizaciones a mejorar la calidad de sus
productos o servicios y, al mismo tiempo, trabajar de manera más eficiente.
Proporcionan un marco de trabajo para establecer procedimientos y mejores prácticas que
garantizan que los productos sean consistentes y cumplan con los estándares de calidad.
Su enfoque principal es la satisfacción del cliente al entregar productos o servicios que
cumplen con las expectativas y requisitos.
2. Normas de Gestión Medioambiental (ISO 14001):
Estas normas están diseñadas para ayudar a las organizaciones a reducir su impacto
ambiental y promover la sostenibilidad en sus operaciones.
Se centran en minimizar la generación de residuos, controlar las emisiones contaminantes y
adoptar prácticas respetuosas con el medio ambiente.
Al adherirse a estas normas, las organizaciones pueden contribuir a la preservación del
medio ambiente y cumplir con regulaciones ambientales más estrictas.
3. Normas de Salud y Seguridad (ISO 45001):
Estas normas se enfocan en la protección de la salud y seguridad de los empleados en el
lugar de trabajo.
Establecen pautas y requisitos para prevenir accidentes laborales, lesiones y enfermedades
relacionadas con el trabajo.
Promueven la creación de un entorno de trabajo seguro y saludable, lo que beneficia tanto a
los empleados como a la organización al reducir los costos relacionados con la salud y la
seguridad laboral.