La naturaleza de la filosofía
1.1 La filosofía y la problematización de la vida cotidiana y personal.
La filosofía parte de la experiencia, del deseo de conocimiento, éste es propio del ser humano y
nos induce a plantearnos distintos interrogantes a lo largo de nuestra existencia, como lo hicieron
los primeros filósofos. Esta búsqueda, este interés por seguirá prendiendo y ese conocimiento son
los que dan sentido a la vida del hombre; ya desde que nacemos, desde que comenzamos a
percibir el mundo, todas las personas sentimos esa curiosidad por saber; por ejemplo, cuando
somos bebés tocamos todo porque es a través de los sentidos que obtenemos el conocimiento,
tocamos y probamos, así aprendemos, nos aprehendemos a este mundo; después cuando somos
niños y comenzamos a hablar externamos nuestros pensamientos, nuestras dudas, todo lo
cuestionamos; ¡qué decir cuando entramos en la adolescencia! En esta etapa, nuestra actividad
filosófica es prácticamente incesante, pues lo que nos es familiar de repente da un giro y
comenzamos a desconocerlo, a problematizar, buscamos otras respuestas a lo que anteriormente
se nos mostraba obvio, y cuestionamos nuestra existencia, nuestra razón de ser y la del resto del
universo, nuestro origen, nuestro final, nuestra sociedad y la manera en que ésta se organiza; es así
como empezamos entonces a formar nuestros ideales, a establecer nuestro criterio, nuestra
postura frente a la vida.
FUENTE: Martha Vanessa Salas del Ángel, Félix Aude Sánchez y Enrique Sánchez Ballesteros.
(2019). Filosofía. Ciudad de México: Nueva Imagen UNIDAD N° 1 LA NATURALEZA DE LA
FILOSOFÍA
1.2 La filosofía, sus interrogantes y desafíos
1.3 Los métodos o caminos del pensar filosófico y cómo se organiza la filosofía
1.4 Antropología filosófica y ética
1.5 La ética como filosofía práctica y compleja.