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Expectativas y Curva IS en Macroeconomía

1) El documento discute cómo las expectativas afectan las decisiones de consumo e inversión y cómo se incorporan en las relaciones IS y LM. 2) Explica que la relación IS ahora depende de la producción actual, los impuestos actuales, el tipo de interés real actual y también de las expectativas sobre la producción y el tipo de interés futuro. 3) Señala que a diferencia de la relación IS, la relación LM no necesita modificarse ya que la demanda de dinero depende de la renta y el tipo de interés actuales.

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Expectativas y Curva IS en Macroeconomía

1) El documento discute cómo las expectativas afectan las decisiones de consumo e inversión y cómo se incorporan en las relaciones IS y LM. 2) Explica que la relación IS ahora depende de la producción actual, los impuestos actuales, el tipo de interés real actual y también de las expectativas sobre la producción y el tipo de interés futuro. 3) Señala que a diferencia de la relación IS, la relación LM no necesita modificarse ya que la demanda de dinero depende de la renta y el tipo de interés actuales.

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Capítulo 17 - Las expectativas, la producción

y la política macroeconómica

17.1 Las expectativas y las decisiones: recapitulación

Las expectativas y las decisiones de consumo y de inversión


Vías a través de las cuales las variables futuras esperadas afectan a las decisiones actuales:
• Un aumento de la renta laboral real o un descenso de los tipos de interés reales actuales y futuros esperados aumenta la riqueza
humana, aumentando el consumo.
• Un aumento de los dividendos reales actuales y futuros esperados, o un descenso de los tipos de interés reales actuales y futuros
esperados eleva los precios de las acciones, aumentando la riqueza no humana y el consumo.
• Un descenso de los tipos de interés nominales actuales y futuros esperados provoca una subida de los precios de los bonos,
aumentando la riqueza no humana y el consumo.
• Un aumento de los beneficios reales o un descenso de los tipos de interés reales actuales y futuros esperados eleva el valor actual
de los beneficios reales aumentando la inversión.

Las expectativas y la relación IS


Reduzcamos el presente y el futuro a (1) el periodo actual y (2) el periodo futuro (todos los años futuros agrupados) ¿cómo
debemos expresar la relación IS? correspondiente al periodo actual? Antes la IS la calculabamos así:
El consumo solo dependía de la renta actual y la inversión de la producción actual y del tipo de interés real actual. Ahora incluimos
la influencia de las expectativas. Si definimos el gasto privado agregado como la suma del gasto de consumo y el gasto de inversión:

Donde ''A'' es el gasto privado agregado. Así, la IS queda:

Las propiedades del gasto privado agregado, A, se derivan de las propiedades del consumo y de la inversión:

• El gasto privado agregado es una función creciente de la renta, Y: cuando aumenta la renta o producción, también aumentan el
consumo y la inversión.
• Es una función decreciente de los impuestos, T: cuando suben los impuestos, el consumo disminuye.
• Es una función decreciente del tipo de interés real, r: cuando sube el tipo de interés, la inversión disminuye.

Si ampliamos la ecuación [17.1] para tener en cuenta el papel de las expectativas, el gasto depende de las variables actuales y de
sus valores esperados en el futuro:
Las primas representan los valores futuros y el superíndice e indica una expectativa, por lo que:

representan la renta futura esperada, los impuestos futuros esperados y el tipo de interés real futuro esperado, respectivamente. E
implican:
• Los incrementos de la renta actual o futura esperada aumentan el gasto privado.
• Las subidas de los impuestos actuales o futuros esperados reducen el gasto privado.
• Las subidas del tipo de interés real actual o futuro esperado reducen el gasto privado.

La ecuación representa la IS del periodo actual y tiene pendiente negativa porque una reducción del tipo de interés real actual
provoca un aumento del gasto aumentando la producción a través del multiplicador. Sin embargo la nueva curva IS es mucho más
inclinada que la que considerabamos antes, ya que si las otras variables quedan constantes es probable que una gran reducción del
tipo de interés actual solo produzca un pequeño efecto en la producción de equilibrio. ¿Porqué?
Tomemos el punto A de la curva IS de la Figura 17.2 y examinemos los efectos de una reducción del tipo de interés real, de rA a rB.
Estos dependen de el tipo de interés real en el gasto, dada la renta, y la magnitud del multiplicador. Examinemos cada uno de ellos
por separado:
• Una reducción del tipo de interés real actual, sin que varíen las expectativas sobre el tipo de interés real futuro, no afecta mucho
al gasto, ya que una variación del tipo de interés real actual solamente no altera
mucho los valores actuales y, por tanto, tampoco el gasto.
• Es probable que el multiplicador sea pequeño. Recuérdese que su magnitud depende de la magnitud del efecto que produzca una
variación de la renta (producción) actual en el gasto. Pero es improbable que una variación de la renta actual, sin que varíen las
expectativas sobre la renta futura, afecte significativamente al gasto, porque las variaciones de la renta que no se espera que duren,
producen un reducido efecto tanto en el consumo como en la inversión. Los consumidores que esperan que su renta sea más alta
solamente durante un año aumentarán su consumo, pero mucho menos de lo que aumenta la renta. Las empresas que esperan que
sus ventas sean mayores solamente durante un año probablemente alterarán poco o nada sus planes de inversión. (o sea, solo
aumetan significativamente el consumo/gasto si saben que su renta/producción aumentará de manera definitiva)

Figura 17.2
La nueva curva IS: Dadas las expectativas, una reducción del tipo de interés real provoca un pequeño aumento de la producción: la
curva IS tiene pendiente negativa y es muy inclinada. Los incrementos del gasto público o de la producción futura esperada
desplazan la curva IS hacia la derecha. La subida de los impuestos, de los impuestos futuros esperados o del tipo de interés real
futuro esperado desplazan la curva IS hacia la
izquierda.

Una gran reducción del tipo de interés real actual —de rA a rB en la Figura 17.2— provoca un pequeño aumento de la producción,
de YA a YB.
Las variaciones de cualquiera de las variables de la ecuación [17.2], salvo Yy r, desplazan la curva IS:
• Las variaciones de los impuestos actuales(T) o del gasto público actual (G), desplazan la curva IS. Un incremento del gasto público
actual eleva el gasto, dado el tipo de interés, desplazando la curva IS hacia la derecha; una subida de los impuestos la desplaza hacia
la izquierda.
• Las variaciones de las variables futuras esperadas también desplazan la curva IS: Un aumento de la producción futura esperada, Ye
desplaza la curva IS hacia la derecha: un aumento de la renta futura esperada lleva a los consumidores a considerarse más ricos y a
gastar más; un aumento de la producción futura esperada implica un aumento de los beneficios esperados, lo que lleva a las
empresas a invertir más. Un aumento del gasto de los consumidores y las empresas provoca, a través del efecto multiplicador, un
aumento de la producción. Una subida de los impuestos futuros esperados lleva a los consumidores a reducir su gasto actual y
desplaza la curva IS hacia la izquierda. Y una subida del tipo de interés real futuro
esperado reduce el gasto actual, provocando también una disminución de la producción y desplazando la curva IS hacia la izquierda.
Reconsideración de la relación LM
Hasta ahora la LM era:

Donde M/P es la oferta monetaria y YL(i) la demanda de dinero. Para que haya equilibrio en los mercados financieros la oferta de
dinero debe ser igual a la demanda de dinero. Esta última depende de la renta real y del tipo de interés nominal a corto plazo, es
decir, del costo de oportunidad de tener dinero. Tras analizar las expectativas, no es necesario modificarla.
Pensemos en nuestra propia demanda de dinero. La cantidad de dinero que queremos tener hoy depende de nuestro nivel actual
de transacciones, no del que esperamos realizar en el futuro. Y el costo de oportunidad de tener dinero hoy depende del tipo de
interés nominal actual, no del tipo de interés nominal que esperamos para dentro de uno o dos años. Si los tipos de interés a corto
plazo subieran en el futuro, elevando el costo de oportunidad de tener dinero, sería en ese momento cuando deberíamos reducir
nuestros saldos monetarios, no ahora.
Por tanto, a diferencia de lo que ocurre con la decisión de consumo, la decisión sobre la cantidad de dinero que debemos tener
depende principalmente de la renta actual y del tipo de interés nominal a corto plazo actual.
– Recapitulando, las expectativas son importantes en las decisiones de gasto y entran en la relación IS: el gasto privado
depende de la producción actual, del tipo de interés real actual, de la producción futura esperada y del tipo de interés real
futuro esperado.
La decisión sobre las tenencias de dinero en la LM siguen siendo la renta actual y el tipo de interés nominal actual.

17.2 La política monetaria, las expectativas y la producción


En el modelo IS-LM básico solo había un tipo de interés, i. Cuando el banco central aumentaba la oferta monetaria, el tipo de interés
bajaba y el gasto aumentaba. Despues vimos que hay muchos tipos de interés:
1.Distinción entre el tipo de interés nominal y el real.
2.La distinción entre el tipo de interés actual y el tipo de interés futuro esperado.
El tipo que entra en la relación LM, que es el tipo en el que el banco central influye directamente, es el
tipo de interés nominal actual. El gasto de la relación IS depende tanto del tipo de interés real actual como del tipo de interés real
futuro esperado.

Del tipo de interés nominal a corto plazo al tipo de interés real actual y esperado
El tipo de interés real es aproximadamente igual al tipo de interés nominal menos la inflación actual esperada:

Y que el tipo de interés real futuro esperado es aproximadamente igual al tipo de interés nominal futuro esperado menos la
inflación futura esperada:

Cuando el banco central eleva la oferta monetaria —bajando el tipo de interés nominal actual (i)—, el efecto que produce en el tipo
de interés real actual y en el tipo de interés real futuro esperado depende de dos factores:
• De que el aumento de la oferta monetaria lleve o no a los mercados financieros a revisar sus expectativas sobre el futuro tipo de
interés nominal, ie.
• De que el aumento de la oferta monetaria lleve o no a los mercados financieros a revisar sus expectativas tanto sobre la inflación
actual como sobre la inflación futura, πe y πre. Por ejemplo, si la variación del dinero lleva a los mercados financieros a esperar que
aumente la inflación en el futuro — πre aumenta—, el tipo de interés real futuro esperado, re, bajará más que el tipo de interés
nominal futuro esperado, ie.
A partir de ahora, supondremos que la inflación actual esperada y la inflación futura esperada son ambas iguales a 0. En este caso
no es necesario distinguir entre el tipo de interés nominal y el real, ya que son iguales.
Sean r y re los tipos de interés real (y nominal) actual y futuro esperado, respectivamente, podemos formular las relaciones IS y LM
de las ecuaciones [17.2] y [17.3] de la manera siguiente:

En la Figura 17.3 se trazan las correspondientes curvas IS y LM. IS tiene pendiente negativa y es inclinada ya que dadas las
expectativas, una variación del tipo de interés actual produce un reducido efecto en el gasto y el multiplicador es pequeño. La curva
LM tiene pendiente positiva: un aumento de la renta
provoca un incremento de la demanda de dinero; dada la oferta monetaria, el resultado es una subida del tipo de interés. El
equilibrio de los mercados de bienes y de los mercados financieros implica que la economía se encuentra en el punto A:
Reconsideración de la política monetaria

Supongamos ahora que la economía se encuentra en una recesión y que el banco central decide elevar la oferta monetaria.
Primero, esta política monetaria expansiva no altera las expectativas sobre el futuro tipo de interés o sobre la futura producción. En
la Figura 17.4 la curva LM se desplaza hacia abajo a LM'' (' para indicar los valores futuros y '' para indicar los desplazamientos de las
curvas). El equilibrio se traslada del punto A al B, en el que la producción es más elevada y el tipo de interés es más bajo. Sin
embargo, la inclinada curva IS implica que el aumento de la oferta monetaria solo produce un pequeño efecto en la producción:
las variaciones del tipo de interés actual, que no van acompañadas de cambios de las expectativas, solo producen un reducido
efecto en el gasto y, a su vez, un pequeño
efecto en la producción. (porque se cree que el cambio es temporal)
Dado el tipo de interés actual, las perspectivas de que baje el tipo de interés y aumente la producción en el futuro elevan tanto el
gasto como la producción; desplazan la curva IS hacia la derecha a IS''. El nuevo equilibrio se encuentra en el punto C. Por tanto,
aunque el efecto directo que produce la expansión monetaria en la producción es pequeño, el efecto total, una vez que se tienen en
cuenta los cambios de las
expectativas, es mucho mayor.
----= Los efectos de la política monetaria dependen fundamentalmente de cómo influya en las expectativas:
• Si una expansión monetaria lleva a revisar las expectativas sobre los tipos de interés futuros y la producción futura, la expansión
monetaria puede influir mucho en la producción.
•Si las expectativas no varían, los efectos de la expansión monetaria en la producción serán pequeños.
O sea, todo depende de si los cambios de la política sorprenden o no.

Las expectativas no son arbitrarias, todos forman sus expectativas sobre el futuro evaluando el rumbo probable de la futura política
esperada y averiguan las consecuencias. Figura 17.4:

Las expectativas racionales son esta manera de formar las expectativas que consiste en mirar al futuro.

17.3 La reducción del déficit, las expectativas y la producción


Recordemos las conclusiones sobre los efectos de una reducción del déficit presupuestario:
• A largo plazo es probable que una reducción del déficit presupuestario sea beneficiosa para la economía. A medio plazo una
reducción del déficit presupuestario implica un aumento del ahorro y un aumento de la inversión. A largo plazo un aumento de la
inversión se traduce en un aumento del capital y de la producción.
• A corto plazo una reducción del déficit presupuestario provoca una reducción del gasto y una contracción de la producción, a
menos que sea contrarrestada por una expansión monetaria.
Aunque, se ha afirmado que una reducción del déficit puede elevar realmente la producción: si la gente tiene en cuenta los futuros
efectos beneficiosos de una reducción del déficit, sus expectativas sobre el futuro pueden mejorar lo suficiente para provocar un
aumento del gasto actual y consecuentemente un aumento de la producción.
Si el modelo IS-LM describen la economía, supongamos que el gobierno anuncia un programa de reducción del déficit que se llevará
a cabo reduciendo tanto el gasto actual, G, y el futuro G'e ¿Qué ocurrirá con la producción en este periodo?

El papel de las expectativas sobre el futuro


Supongamos primero que las expectativas sobre la futura producción, Y'e, y sobre el futuro tipo de interés,
r'e, no varían. La reducción del gasto en el periodo actual provoca un desplazamiento de la curva IS hacia la izquierda disminuyendi
la producción de equilibrio. ¿Qué pasa con las expectativas?
• A medio plazo una reducción del déficit no afecta a la producción pero provoca una reducción del tipo de interés y un aumento de
la inversión. Pero recordemos que Y=G(privado+publico). Dado que la producción no varía y que el gasto público es menor, el gasto
privado debe ser mayor. Un gasto privado
mayor implica un i más bajo. El tipo de interés más bajo provoca un aumento de la inversión y del gasto privado, lo cual contrarresta
la reducción del gasto público y no altera la producción.
• A largo plazo — teniendo en cuenta los efectos de la acumulación de capital en la producción— un aumento de la inversión
provoca un aumento del stock de capital y, por tanto, un aumento del nivel de producción. A mayor proporción de la producción
que se ahorra (o que se invierte, I=S para que el mercado de bienes esté en equilibrio en una economía cerrada), mayor es el stock
de capital y, por tanto, aumenta nivel de producción a largo plazo.
Si la gente, las empresas y los agentes que participan en los mercados financieros tienen expectativas racionales, ante el anuncio de
una reducción del déficit, esperarán que estos acontecimientos tengan lugar en el futuro. Revisarán al alza sus expectativas sobre la
futura producción, Y'e, y a la baja sus expectativas
sobre el futuro tipo de interés r'e.

De vuelta al periodo actual


¿qué ocurre en este periodo en respuesta al anuncio y al comienzo del programa de reducción del déficit? La Figura 17.5 muestra
las curvas IS y LM del periodo actual.
Ahora hay tres factores que desplazan la curva IS:
• El gasto público actual G disminuye, provocando un desplazamiento de la curva IS hacia la izquierda. Dado el tipo de interés, al
bajar el gasto público y el privado quedar constante, la producción baja
• La producción futura esperada, Y'e aumenta, desplazando la IS hacia la derecha. Dado el tipo de interés, el aumento de la
producción futura esperada provoca un aumento del gasto privado, elevando Y.

• El tipo de interés futuro esperado, r'e, baja provocando un desplazamiento de la curva IS hacia la derecha. Dado el tipo de interés
actual, una reducción del tipo de interés futuro estimula el gasto y eleva a Y.
Figura 17.5:

Efectos de una reducción del déficit en la producción actual: Cuando se tiene en cuenta el efecto que produce una disminución del
gasto público en las expectativas, esta no tiene por qué provocar una reducción de Y.

La producción puede aumentar o no en respuesta a la reducción del déficit. Pistas sobre cuándo podría ocurrir (el aumento de Y
ante la reducci{on del déficit):
• A menor caida del gasto público actual, G, menor es el efecto negativo producido hoy en el gasto. Cuanto mayor es la reducción
del gasto público futuro esperado, G'e, mayor es el efecto en la producción y los tipos de interés futuros esperados y, por tanto,
mayor es el efecto favorable en el gasto actual. O sea que Reduciéndo un poco hoy el déficit y más en el futuro, es más probable
que aumente la producción.
• Por otra parte, posponer la adopción de una medida plantea otras cuestiones. Si se anuncia la necesidad de llevar a cabo
dolorosos recortes del gasto y después estos se dejan para el futuro, es probable que la
credibilidad del programa —la probabilidad percibida de que el gobierno haga lo prometido cuando llegue el momento—
disminuya.
• El gobierno debe realizar un delicado acto de equilibrio: recortar hoy lo suficientemente el gasto para demostrar que está
comprometido a reducir el déficit y suficientes recortes en el futuro para reducir los efectos negativos en la economía a corto plazo.
Conclusión: todo lo que en un programa de reducción del déficit mejore las expectativas, hará que los efectos a corto plazo de la
reducción del déficit sean menos dolorosos.
Pongamos dos ejemplos:
• Las medidas que las empresas y los mercados financieros consideran que reducen algunas de las distorsiones existentes en la
economía pueden mejorar las expectativas y hacer que sea más probable que la producción aumente a corto plazo. Una reducción
de las prestaciones por desempleo provoca una disminución de la tasa natural de desempleo y, por tanto, un aumento del nivel
natural de producción. Así
pues, una reducción de las prestaciones por desempleo, probablemente provoque un efecto negativo en el consumo de los
desempleados: la disminución de las prestaciones por desempleo reducirá su renta y su consumo. Y un efecto positivo en el gasto a
través de las expectativas: si aumenta la producción en el futuro puede aumentar el consumo y la inversión.
Si predomina el segundo efecto, la consecuencia puede ser un aumento del gasto total, lo que eleva la producción a medio y corto
plazo.
• O tomemos el caso de una economía en la que el gasto público es alto, los ingresos fiscales bajos y el déficit muy grande. Es más
probable que un programa creíble de reducción del déficit eleve la producción a corto plazo. Esta disminución del pesimismo sobre
el futuro puede provocar un aumento del gasto y de la producción, aunque se suban los impuestos como parte del programa de
reducción del déficit.

Recapitulemos. Un programa de reducción del déficit puede elevar la producción incluso a corto plazo:
• De la credibilidad del programa: ¿se reducirá el gasto o se subirán los impuestos en el futuro como se ha anunciado?
• Del calendario del programa: ¿cuánto se reducirá el gasto en el futuro en comparación con lo que se reduce hoy?
• De la composición del programa: ¿elimina el programa algunas de las distorsiones de la economía?
• Del estado de las finanzas públicas: ¿cuál es la magnitud del déficit inicial? ¿Se plantea el programa como si fuera la última
oportunidad? ¿Qué ocurrirá si fracasa?

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