OBLIGACIONES Efectos
OBLIGACIONES Efectos
1
Fueyo expresa esta idea señalando “En verdad -afirma- esa extensión
dada al concepto es una parte de los efectos de las obligaciones, esto es,
para el evento extraordinario de incumplimiento de la obligación
contraída, que es cuando el ordenamiento concede al acreedor los medios
que le permitan, de alguna manera, restablecer la normalidad”.
Y agrega “se omite, sin embargo, el efecto primero y principal de la
obligación, que justamente se denomina normal, a la vez razón
fundamental tenida en cuenta particularmente por el acreedor al
vincularse jurídicamente. Se trata del efecto de cumplimiento, realizado
espontáneamente y en conformidad al contenido efectivo de la obligación,
es la razón fundamental por la cual ha contratado el acreedor y aun el
propio deudor”.
2
Hernán Troncoso, dice: “la doctrina moderna entiende
que el efecto de la obligación es el deber de prestación que
compete al deudor. A este deber de prestación
corresponde el derecho del acreedor a la prestación.
Según eso, el primer efecto de una obligación será el pago
voluntario, pero si no hay pago voluntario la ley confiere
ciertos derechos al acreedor para obtener el cumplimiento
forzado de la obligación”.
3
Derechos al acreedor frente al incumplimiento del deudor
4
Cumplimiento forzado de la obligación
5
Para accionar forzozamente, deben cumplirse para cualquier
clase de obligación condiciones de forma y fondo:
A.- Fondo:
1.- Que exista incumplimiento del deudor.
2.- Que deudor se encuentre en mora de cumplir.
3.- Que el acreedor haya cumplido o este llano a cumplir.
4.- Que el incumplimiento lo sea imputable al menos a culpa del
deudor.
B.- Forma:
1.- Deuda líquida.
2.- Deuda actualmente exigible.
3.- Que obligación conste en título ejecutivo.
4.- Acción no prescrita. 6
Ejecución forzada según tipo de obligación
a) obligaciones de dinero;
b) obligaciones de dar una especie o cuerpo cierto
que está en poder del deudor;
c) obligación de hacer; y
d) obligación de no hacer.
7
A.- Si la obligación es de pagar una suma de dinero, que será
lo más corriente, el acreedor se dirigirá directamente
sobre el dinero para hacerse pago con él, o bien sobre los
bienes del deudor (embargo), para realizarlos y pagarse
con el producto de la venta;
8
C.- Si es una obligación de hacer, la ejecución tendrá por
objeto que se realice el hecho debido, personalmente por
el obligado, o por un tercero, si ello fuere posible o, en
caso contrario, que la obligación se convierta en
obligación de dinero, para cobrar la correspondiente
indemnización;
9
CUMPLIMIENTO POR EQUIVALENCIA
INDEMNIZACIÓN DE PERJUICIOS
10
La indemnización de perjuicios cumple una
doble función:
11
Naturaleza jurídica de la obligación de
indemnizar perjuicios
12
B.- En cambio, para algunos autores modernos la obligación
de indemnizar es una nueva obligación que nace del hecho ilícito
del incumplimiento, en todo análoga a la que origina cualquier
otro hecho ilícito. Son principalmente los sostenedores de la
teoría de la unidad de la responsabilidad civil quienes así piensan.
13
La indemnización de perjuicios es un derecho
subsidiario
14
La regla anterior es cierta, tratándose de las obligaciones de
dar.
15
Clases de indemnización
compensatoria; y
moratoria.
16
Indemnización de perjuicios compensatoria es la
cantidad de dinero que debe el deudor al acreedor y
que equivale a lo que habría obtenido el primero con
el cumplimiento efectivo e íntegro de la obligación.
17
Si revisamos el art. 1556 en las 3 situaciones que contempla, la I.
Compensatoria abarca las 2 primeras, esto es:
a.- el incumplimiento es total y definitivo, la indemnización comprende
el valor íntegro de la obligación;
b.- el incumplimiento es parcial (cosa debida es entregada con
deterioros).
18
Indemnización de perjuicios moratoria es aquella que
tiene por objeto reparar al acreedor el perjuicio
sufrido por el incumplimiento tardío de la obligación.
19
Requisitos de la indemnización de perjuicios
20
El incumplimiento del deudor
Usando los términos del art. 1.556, hay
incumplimiento cuando:
la obligación no se cumple,
se cumple imperfectamente o
se retarda su cumplimiento.
21
El deudor se obliga a cumplir lo convenido, que comprende lo
estipulado y también todas aquellas obligaciones que por la ley o la
costumbre integran el contrato (art. 1545 – 1546).
22
Imputabilidad del deudor
(dolo o culpa del deudor)
Dolo contractual
El dolo está definido en el artículo 44 del Código Civil, como “la intención
positiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro”. Sus características
son (6):
23
6. Se ha entendido también que si son varios los
deudores que incumplen con dolo, su
responsabilidad sería solidaria, de acuerdo a lo
previsto en el artículo 2317 inciso 2º. Si bien esta
norma está ubicada en la responsabilidad
extracontractual, se piensa por algunos, que el
inciso 2º sólo se justifica, si su alcance es general.
En caso contrario sería inútil pues no haría más
que repetir lo dicho en el inciso 1º.
24
Campos en que incide el dolo civil
25
El dolo se aprecia en concreto, no en abstracto, como la
culpa
26
La culpa contractual
27
Diferencias entre la culpa contractual y
extracontractual
28
d) Para que la culpa contractual de origen a la
indemnización de perjuicios -dice Alessandri-
“es menester que el deudor se haya constituído en
mora, condición previa para que el acreedor pueda
exigir indemnización al deudor que viola su
obligación. Tratándose de la culpa delictual, no es
necesario constituir en mora al deudor; basta la
ejecución del simple hecho ilícito para que el
acreedor tenga acción por los perjuicios contra el
deudor”
29
Gradación de la culpa
30
Bello, siguiendo a Pothier, estableció en el
artículo 44, una clasificación tripartita de la culpa:
en grave, leve y levísima, definiendo cada una de
ellas.
31
“Culpa leve, desuido leve, descuido ligero, es la falta de aquella
diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus
negocios propios. Culpa o descuido, sin otra calificación, significa
culpa o descuido leve. Esta especie de culpa se opone a la diligencia o
cuidado ordinario o mediano”.
32
La culpa grave equivale al dolo
33
¿Se presume la culpa grave?
34
Se ha fallado que “la circunstancia de que el artículo 44 del Código
Civil, equipare el dolo a la culpa grave no significa que ésta deba
probarse al igual que aquél” (R.D.J., t. 19, sec. 1ª, p. 415). Somarriva
critica esta doctrina por tres razones:
a) porque el art. 44 no hace distinciones, sino que equipara en una
forma absoluta ambos conceptos;
b) porque la norma viene de Pothier, que le daba al principio un
alcance amplio; y
c) porque no le parece lógico presumir la culpa grave contractual en
circunstancia que ni el dolo ni la mala fe se presumen por expresa
disposición del legislador (ob. cit., sent. 55, pág. 42). En el mismo
sentido Tomás Chadwick (“De la naturaleza jurídica del dolo”, en
R.D.J., t. 36, 1ª parte, pp. 98 y ss.); Pablo Rodríguez (ob. cit., pp. 58
y ss.).
35
Este último autor estima que “si la culpa grave en materia
civil se asimila (la ley dice “equivale”) al dolo, ello implica que
la culpa grave debe también probarse, al igual que el dolo”.
36
Sin embargo, según la mayor parte de la doctrina, la equivalencia
no tiene alcances probatorios. De consiguiente, tratándose de culpa,
cualquiera que ella sea, incluso, la grave, se presume siempre, por lo
que corresponde al deudor probar el descargo, acreditando que ha
empleado la diligencia debida; en cambio en el dolo, la prueba
corresponde al acreedor.
37
De qué culpa responde el deudor
39
Culpa grave: es la que impone al deudor el menor cuidado o la más
mínima atención. Se equipara al dolo pues la ley exige un grado tan
escaso de prudencia para evitar el daño, que incurrir en ella
prácticamente implica haber obrado queriendo provocarlo. El deudor
responde de culpa grave en los contratos que por su naturaleza solo
son útiles al acreedor (contrato depósito).
40
Cláusulas para alterar la responsabilidad de las partes
41
b) Puede establecerse que el deudor responda
del caso fortuito.
42
e) Pueden limitarse los plazos de prescripción. Se
estima que ello es factible, pues no sería contrario
al orden público, ya que el propio Código lo
permite en algunos casos particulares: el art. 1880
en el pacto comisorio y el art. 1885 en el pacto de
retroventa. No pueden, en cambio, ampliarse los
plazos de prescripción, pues la prescripción no
puede renunciarse; permitir un mayor plazo al
legal es una forma de renuncia, pues podrían
incluso fijarse cien años.
43
f) Pueden las partes alterar las reglas del onus probandi
estableciendo, por ejemplo, que sea el acreedor quien deba
probarle culpa al deudor, y no éste la diligencia o cuidado que la
convención le impone. Este punto es discutible y, de hecho en
una oportunidad la Corte Suprema estimó nulo por objeto
ilícito, un pacto que tenía este propósito (R.D.J., t. 8, sec. 1ª, p.
62).
Abeliuk defiende su validez, fundado en que el inciso final
del artículo 1547 permite a las partes modificar lo dicho en los
incisos anteriores y, justamente, en el inciso inmediatamente
anterior, se consigna la regla de que la prueba de la diligencia o
cuidado incumbe al que ha debido emplearlo y la prueba del
caso fortuito al que lo alega (ob. cit., Nº 864, pp. 708-709).
Somarriva también está por la validez de estas cláusulas
destinadas a invertir el onus probandi
44
Límites de estas cláusulas modificatorias de
responsabilidad
45
La culpa contractual se presume
46
Perjuicio del acreedor
Los daños o perjuicios se definen como el detrimento que sufre
una persona en su patrimonio, sea una disminución real y
efectiva que constituye el daño emergente, sea que se le prive
de una ganancia futura, lo que constituye el lucro cesante, como
también el que afecta los atributos o facultades morales o
espirituales de la persona, que constituye el daño moral.
47
Prueba de los perjuicios
48
b) Tratándose de la indemnización moratoria en el incumplimiento de
una obligación de dinero, en conformidad al artículo 1559 Nº 2:
“el acredor no tiene necesidad de justificar perjuicios cuando sólo
cobra intereses, basta el hecho del retardo”.
49
En relación con esta materia conviene precisar que, en
conformidad al artículo 173 del Código de Procedimiento Civil, el
acredor que ha sufrido un perjuicio proveniente del
incumplimiento de un contrato, puede adoptar dos caminos:
50
Clases de perjuicios
b) directos e indirectos,
d) determinado e indeterminado.
51
A.- Daño material es aquel que sufre un
individuo en su patrimonio o en su propia persona
física. El daño moral es aquel que afecta los atributos
o facultades morales o espirituales de la persona, esta
configurado por cerca de 20 factores de atribución,
sin embargo, la regla general esta dada en el
denominado precio del dolor (pretium doloris), es
decir el sufrimiento que experimenta una persona por
una herida, ofensa en su honor, muerte de un ser
querido, etc. Puede presentarse unido al daño
material o en forma aislada.
52
B.- Perjuicio directo es aquel que es consecuencia lógica e
inmediata del incumplimiento (art. 1558). El indirecto es aquel que
no tiene relación inmediata con el incumplimiento.
53
Relación de causalidad
(nexo causal) entre el incumplimiento y
los perjuicios
Los perjuicios que se indemnizan son los que provienen del incumplimiento.
54
Causales de exención de responsabilidad
55
Fuerza mayor o caso fortuito
56
Se ha señalado que la definición es incompleta
por faltarle el requisito de la inimputabilidad, que
es indispensable si se considera que nuestro
Código sigue el sistema de la responsabildiad
subjetiva. Pero se agrega, que esta omisión
aparece suplida por el artículo 1547 que en su
inciso 2º dispone que “el deudor no es responsable
del caso fortuito, a menos que... haya sobrevenido
por su culpa”.
57
Elementos del caso fortuito
a) hecho inimputable;
b) imprevisto;
c) irresistible o insuperable.
58
Inimputable
59
Imprevisto
60
La Corte Suprema ha dicho que “el caso
fortuito es imprevisto cuando no hay ninguna
razón especial para creer en su realización “
(R.D.J., t. 46, sec. 1ª, p. 533; t. 60, sec. 1ª, p. 59).
Se ha fallado que “la sequía no constituye en sí
misma un caso fortuito, ya que ella es insuficiente
para eximirse de responsabilidad si se considera
que en períodos de escasez de recursos hídricos,
como sucede frecuentemente en nuestro país, es
posible la generación a niveles normales de energía
hidroeléctrica y aun sustituir el faltante mediante la
generación termoeléctrica...”
61
Irresistible
62
Efectos del caso fortuito
63
Excepciones en el que el caso fortuito no libera de responsabilidad al
deudor
Hay varios casos:
a) cuando el caso fortuito sobreviene por culpa del deudor. Así lo
señala el artículo 1547 inc. 2º, y aplican este principio los artículos
1590 inciso 1º y 1672 inciso 2º. En verdad, si el hecho proviene por
culpa del deudor, resulta impropio hablar de caso fortuito, pues el
hecho le sería imputable.
64
c) cuando se ha convenido que el deudor responda del caso
fortuito. Ello puede establecerse en virtud del principio de la
autonomía de la voluntad y de lo dicho en los artículos 1547
inc. final, 1558 inciso final y 1673.
65
Prueba del caso fortuito
66
Teoría de los riesgos
67
Por ejemplo, se entrega un vehículo para
entrega a dos meses, y pagadero con tanto al
contado y el saldo en mensualidades, y aquél se
destruye fortuitamente antes de la entrega,
¿deberá el comprador seguir pagando el precio,
o antes por el contrario tiene derecho a dejar
de hacerlo y exigir la devolución del anticipo? El
mismo problema puede darse en todo contrato
bilateral, y así, en el arriendo si se destruye el
objeto arrendado, etc.
68
Hay un par de ejemplos clásicos en la materia: Una
agencia de viajes organiza una gira por el extranjero,
contrata los pasajes y demás servicios, pero el viaje se
hace imposible por el estallido de una guerra; la
obligación de la agencia se ha extinguido por caso
fortuito, pero el riesgo consiste en determinar qué
ocurre con la obligación de los viajeros de pagarle a la
agencia: si también se extingue, pudiendo pedir la
devolución de lo ya pagado, o si siempre deberán
cancelar lo convenido. El mismo problema se presenta
si un empresario teatral contrata un artista, vende las
entradas, y la función no puede efectuarse por
enfermedad de éste, etc.
69
La teoría del riesgo tiende precisamente a
solucionar este problema, esto es, a determinar
qué ocurre con la obligación de la contraparte, que
no se ha hecho imposible: si ella se extingue
también o subsiste, a pesar del incumplimiento de
la otra parte.
70
Esta teoría trata de resolver quién debe
soportar en los contratos bilaterales, la pérdida de
la especie o cuerpo cierto debido, si el deudor no
puede cumplir con su obligación de entregar esta
cosa, por haberse destruido por un caso fortuito o
fuerza mayor, entendiéndose que el riesgo lo
soporta el deudor si, en este supuesto, no puede
exigir a la contraparte que cumpla su propia
obligación; y, por el contrario, el riesgo lo soporta
el acreedor, si éste, aunque no va a lograr la
entrega de la cosa, debe, de todas formas,
cumplir su propia obligación.
71
Requisitos para que opere la teoría de los riesgos
72
Principio contenido en nuestro Código en materia
de riesgos
73
La regla del art. 1550 es manifiestamente injusta,
pues contradice el principio de que las cosas perecen
para su dueño.
En efecto, celebrado el contrato y antes de la
tradición de la cosa, el deudor continúa siendo su
dueño, por lo que si la cosa se destruye
fortuitamente, debería ser él quien debiera soportar
su pérdida, no pudiendo por ello exigir a su
contraparte el cumplimiento de su propia obligación.
74
La explicación de esta situación tan poco
equitativa, radica en que Bello habría copiado esta
disposición del Código francés, sin reparar que
como allí no se exige la dualidad título modo,
bastando el sólo contrato para transferir la cosa, la
regla era justa pues el deudor, celebrado el
contrato ya había transferido la cosa al acreedor,
debiendo por ello este acreedor soportar su
pérdida.
75
Ámbito de aplicación de la norma
76
1. En el art. 1950 Nº 1, que establece que el contrato se extingue por
la destrucción total de la cosa arrendada. Extinguiéndose el contrato
se extinguen las obligaciones de ambas partes;
77
4. En el contrato para la confección de una obra material
cuando los materiales los pone el artífice: “el peligro de
la cosa no pertenece al que ordenó la obra, sino desde su
aprobación, salvo que se haya constituido en mora de
declarar si la aprueba o no” (art. 1996 inciso 2º).
78
Pérdida parcial
Ausencia de culpa
La segunda causal de exoneración de
responsabilidad del deudor sería -empleamos el
condicional pues no es generalmente aceptada- la
ausencia de culpa.
79
El problema es el siguiente ¿le basta al deudor
probar que ha empleado la debida diligencia para
liberarse de responsabilidad o debe probar además la
existencia del caso fortuito?
80
Abeliuk opina que es suficiente con que el deudor pruebe su ausencia
de culpa. Ello, por las siguientes razones:
81
c) Si en conformidad al artículo 1678, cuando la cosa
debida se destruye por un hecho voluntario del
deudor, que inculpablemente ignoraba la obligación,
sólo se lo obliga a pagar el precio sin indemnización de
perjuicios, con mayor razón si hay un hecho
involuntario y no culpable del deudor, éste debe
quedar exento de responsabilidad.
En sentido contrario, Claro Solar: “la imputabilidad
cesa, cuando la inejecución de la obligación o la demora
en su ejecución es el resultado de una causa extraña al
deudor, o sea de fuerza mayor o caso fortuito”
82
El estado de necesidad
83
Hecho o culpa del acreedor
84
Teoría de la imprevisión
86
El prof. Peñailillo, la define como una causal de
modificación y aún extinción de las obligaciones que se
produce cuando, pendiente la prestación, su valor es
notablemente alterado por un hecho normalmente
imprevisible al tiempo de contraerse.
87
Elementos de la imprevisión
a) Que se trate de un contrato bilateral oneroso
conmutativo, con obligaciones de ejecución duradera
(continuada o a tractos) pendientes. “La teoría de la
imprevisión tiene necesariamente que suponer
obligaciones que tengan duración en el tiempo,
prestaciones sucesiva o diferidas o que no estén
completamente ejecutadas. De otro modo no es
posible concebir que sobrevengan acontecimientos
imprevisibles y esto es de la esencia de la imprevisión” .
88
b) Que por circunstancias sobrevinientes, ajenas a las
partes y no previstas, se produzca un desequilibrio
patrimonial en las prestaciones.
89
Posiciones doctrinarias
90
Para una segunda, que tuvo su origen en el Derecho
Canónico, y que cobró mucha fuerza después de la Primera
Guerra Mundial como consecuencia de los fenómenos
económicos que de ella derivaron, debe admitirse, por razones
de equidad, de moralidad, la revisión de los contratos, cuando
varían gravemente, y por causas imprevistas, las condiciones
bajo las cuales el contrato fue acordado. Contraponen al “pacta
sun servanda” el principio “rebus sic stantibus”. Dicen los
sostenedores de esa posición que “en cada contrato, se puede
considerar como subentendida una cláusula tácita “rebus sic
stantitus”, según la cual las partes no quedarán obligadas a sus
prestaciones recíprocas sino en el caso de que las
circunstancias generales existentes al tiempo de obligarse
subsistan en el mismo estado hasta la ejecución completa de la
obligación” (Zaki, cit. por De la Maza, ob. cit., p. 108).
91
Lo anterior, porque “cada parte, al establecer las
cláusulas del acto, sólo pensó y sólo pudo pensar en
los riesgos normales que podrían ocurrir y de acuerdo
con esto formuló sus condiciones. Los
acontecimientos anormales, imprevisibles, no han
podido entrar en sus puntos de vista. Su voluntad se
manifestó en relación con el medio existente y los
riesgos normales” (De la Maza, ob. cit., p. 111).
92
Teoría de la imprevisión en Chile
93
Cabe agregar, sin embargo, que hay casos puntuales,
en que la propia ley la acepta, y otros, por el contrario en
que en forma expresa la rechaza. La acepta, por ejemplo,
en el artículo 2003, regla 2ª, en el contrato para la
construcción de edificios, por un precio único prefijado
(contrato de empresa). Esta disposición señala que: “2º: si
circunstancias desconocidas, como un vicio oculto del
suelo, ocasionare costos que no pudieron preverse, deberá
el empresario hacerse autorizar para ellos por el dueño; y si
éste rehusa, podrá ocurrir al juez para que decida si ha
debido o no preveerse el recargo de la obra, y fije el
aumento de precio que por esta razón corresponda”.
94
Otros ejemplos de disposiciones que acogerían la
teoría de la imprevisión serían: el artículo 1496 que
admite la caducidad del plazo por causas
sobrevinientes; el artículo 2180, en el comodato en
cuanto autoriza para pedir la restitución anticipada
de la cosa prestada si surge para el comodante una
necesidad imprevista y urgente; el artículo 2227, en el
depósito, en que se acepta que el depositario pueda
anticipar la devolución de la cosa si ésta peligra o le
causa perjuicios; en el artículo 2348, que permite al
acreedor exigir fianza al deudor cuya ausencia del
territorio nacional se tema y que carezca de bienes
suficientes para la seguridad de la obligación.
95
En otros casos, se rechaza expresamente. Así
ocurre en el mismo artículo 2003, regla 1ª: “el
empresario no podrá pedir aumento de precio, a
pretexto de haber encarecido los jornales o los
materiales...” Y lo mismo pasa en el artículo 1983, en
el arrendamiento de predios rústicos: “El colono no
tendrá derecho para pedir rebaja del precio o renta,
alegando casos fortuitos extraordinarrios, que han
deteriorado o destruído la cosecha” (inciso 1º).
96
El problema se va a presentar en aquellas
situaciones en que no hay un pronunciamiento
legal. La generalidad de la doctrina la rechaza
fundada en el efecto obligatorio de los contratos
(artículo 1545) y además si las partes supieran que
tienen el camino abierto para una posterior revisión
del contrato los deudores inescrupulosos tendrían
un pretexto más a fin de eludir o postergar su
cumplimiento en largos pleitos.
97
Argumentos en favor de la teoría de la imprevisión
98
a) El art. 1560. De acuerdo a esa disposición “conocida
claramente la intención de los contratantes, debe estarse a ella
más que a lo literal de las palabras”. De esta norma se sigue
que para interpretar un contrato debe buscarse la intención
con que éste se celebró. Y cabe presumir que lo querido por
las partes al momento de contratar, fue la mantención del
contrato en el entendido que no varíen substancialmente las
condiciones existentes en ese momento. Por ello, si por
causas que no se pudieron prever, se produce durante la vida
del contrato un cambio significativo de esas condiciones,
debe procederse a la revisión del contrato.
99
b) El art. 1546, obliga a las partes a cumplir el
contrato de buena fe. Sería contrario a esta buena
fe que una de ellas pretenda que la otra deba
cumplir en condiciones excesivamente onerosas,
que rompen el equilibrio patrimonial y que
fatalmente lo llevarán a la ruina.
100
d) Por regla general, el deudor responde
únicamente de los perjuicios previstos (art. 1558 inc.
1º). Si las condiciones en que se celebró el contrato
cambian violentamente, por circunstancias que no
se pudieron prever al momento de contratar, y se
mantiene el contrato tal como fue convenido, viene
a resultar que se estaría respondiendo de perjuicios
imprevistos.
101
Estado de la imprevisión en Chile
102
2.- Derecho administrativo: consagración legislativa y
reconocimiento jurisprudencial (art. 19, inc. 3ro, Decreto
N° 900 de 31-10-1996. Ley de Concesiones de Obras
Públicas).
104
Efectos de la imprevisión
105
El hecho ajeno
106
Por regla general la intervención del tercero es para el
deudor un caso fortuito si reúne los requisitos propios de
éste de imprevisibilidad e irresistibilidad. Por ello el art.
1.677, que se cita como un caso de acción oblicua, establece
que el acreedor puede exigir que el deudor le ceda los
derechos y acciones que tenga contra el hechor. Lo mismo
dispone el inc. final del art. 1.590 para el caso de deterioros.
Pero el hecho del tercero por el cual el deudor es
civilmente responsable se considera hecho suyo. Así lo
dispone el art. 1.679: "en el hecho o culpa del deudor se
comprende el hecho o culpa de las personas por quienes
fuere responsable". Nos encontramos, pues, frente a un
caso de responsabilidad indirecta o por el hecho ajeno, tal
como ocurre en la responsabilidad extracontractual.
107
Frente a este silencio, se han dado varias soluciones:
108
3º La tercera posibilidad es concluir que los casos
expresamente previstos en los arts. 1.925 y demás
citados no son sino una aplicación de una regla más
general, y en consecuencia el deudor responde por el
hecho de las personas a quienes emplea o le ayudan
en el cumplimiento de la obligación, y así, el deudor
responderá por el hecho de sus auxiliares
(empleados, obreros, dependientes, etc.) o de las
personas a quienes encarga que cumplan la
obligación (transportista que encarga a otro realizar
el flete, por ejemplo) (Igual cita anterior. Un caso de
jurisprudencia en RDJ, T. 40, sec. 2º, p. 77).
109
Mora del deudor
El último requisito de la indemnización de perjuicios:
la mora del deudor es exigido por el artículo 1557: “se
debe la indemnización de perjuicios desde que el deudor
se ha constituido en mora...”. Reitera esta misma idea el
artículo 1538, en materia de cláusula penal: “Háyase o no
estipulado un término dentro del cual deba cumplirse la
obligación principal, el deudor no incurre en la pena sino
cuando se ha constituido en mora...” (recuérdese que “la
pena” es una forma de regular la indemnización de
perjuicios).
Esa exigencia rige tanto para la indemnización
compensatoria como para la moratoria
110
Concepto de mora
111
Requisitos de la mora
113
2. Que el retardo sea imputable del deudor
Es decir, para que se configure la mora es
necesario que el atraso en cumplir sea debido al
dolo o culpa del deudor.
114
3. Interpelación del acreedor
Se define como el acto por el cual el acreedor hace
saber al deudor que su retardo le causa perjuicios.
Hay tres formas de interpelación, que están contenidas
en el artículo 1551, que a la letra señala: “El deudor está en
mora,
1º Cuando no ha cumplido la obligación dentro del término
estipulado, salvo que la ley en casos especiales exija que se
requiera al deudor para constituirlo en mora;
2º Cuando la cosa no ha podido ser dada o ejecutada sino dentro
de cierto espacio de tiempo, y el deudor lo ha dejado pasar
sin darla o ejecutarla;
3º En los demás casos, cuando el deudor ha sido judicialmente
reconvenido por el acreedor”.
115
3.1 Interpelación contractual expresa (art. 1551 Nº 1)
Opera cuando las partes han establecido un plazo en el
contrato, para que el deudor cumpla su obligación. Cumplido el
plazo se van a producir coetáneamente tres situaciones
jurídicas: exigibilidad, retardo y mora.
Por el solo hecho de cumplirse el plazo, el deudor queda
constituido en mora, salvo que la ley exija que se le requiera
para constituirlo en mora. Así ocurre, por ejemplo, en el contrato
de arriendo: artículo 1949 “para que el arrendatario sea
constituido en mora de restituir la cosa arrendada, será necesario
requerimiento del arrendador, aun cuando haya precedido
desahucio...”; en el artículo 1977, cuando el arrendatario se
encuentra en mora de pagar la renta, es necesario dos
reconvenciones, entre las cuales debe mediar a lo menos 4 días.
116
3.2 Interpelación contractual tácita (art. 1551 Nº 2)
Se le llama interpelación tácita porque a pesar de que no se ha
establecido en forma expresa un plazo dentro del cual debe
cumplirse la obligación, ésta por su propia naturaleza y por la forma
como fue convenida, tiene un plazo tácito, para cumplirse. Ej. el
traje de novia tiene que estar terminado y entregado antes del día
de la boda; los disfraces antes de la fiestas de carnaval; la máquina
trilladora, antes de la trilla; la construcción del stand para una feria,
antes de que esta se abra, etc.
3.3 Interpelación judicial (o extracontractual) (art. 1551 Nº 3)
La interpelación judicial constituye la regla general, como se
desprende de la forma como comienza el Nº 3 “En los demás
casos...”
117
La regla es entonces que para que el deudor
quede constituido en mora se le debe demandar.
Problema aparte es determinar qué entiende el Nº 3,
por reconvenir judicialmente al deudor. Está claro
que no es necesario una gestión judicial en que
específicamente se solicite que se constituya en
mora al deudor. Se ha entendido que cualquier
gestión judicial destinada a que el acreedor haga
efectivos sus derechos para el caso de que el deudor
incumpla es suficiente requerimiento judicial. Así
satisfacen este objeto, una demanda en que se pida
el cumplimiento del contrato o su resolución; o si se
demandan perjuicios, etc.
118
¿En qué momento queda el deudor constituido en mora?
119
4. Que el acreedor, si el contrato es bilateral, haya
cumplido su propia obligación o se allane a
cumplirla en la forma y tiempo debido
120
Efectos de la mora
121
Mora del acreedor
122
¿Desde cuándo está en mora el acreedor?
Según algunos desde que el deudor haya debido recurrir a pagar por
consignación pues es el procedimiento que el legislador ha establecido
para que el deudor cumpla su obligación ante la negativa del acreedor.
Abeliuk (ob. cit., Nº 882, p. 723) no está de acuerdo ya que esta posición
confunde dos cosas: la consignación es un pago, extingue la obligación
del deudor, mientras la mora del acreedor no libera al deudor sino que
disminuye su responsabilidad.
Según otros, debe aplicarse por analogía el art. 1551 Nº 3 y concluir que
estará en mora desde que sea judicialmente reconvenido. Finalmente -y
es la doctrina más aceptada- (Claro Solar, ob. cit., Nº 1242, p. 750) se
estima que basta cualquier ofrecimiento del deudor, incluso extrajudicial,
para constituir en mora al acreedor. Así lo demostraría el artículo 1680,
que no hace ninguna exigencia especial bastando que la especie o cuerpo
cierto sea ofrecida al acreedor.
123
Efectos de la mora del acreedor
Los efectos que se producen con la mora del acreedor son los
siguientes:
1. Disminuye la responsabilidad del deudor, pues sólo va a
responder de la culpa grave o dolo en el cuidado de la cosa (1680
y 1827). Además queda relevado de los perjuicios moratorios.
2. El acreedor debe indemnizar los perjuicios que se sigan de no
recibir la cosa, como lo prueba el artículo 1827 ubicado en la
compraventa pero de alcance general: “Si el comprador se
constituyere en mora de recibir abonará al vendedor el alquiler de
los almacenes, graneros o vasijas en que se contenga lo vendido”.
3. Si el deudor tuvo que pagar por consignación, debe pagar las
expensas de la oferta o consignación válidas (art. 1604).
124
DE LA AVALUACIÓN DE PERJUICIOS
125
AVALUACIÓN JUDICIAL
126
Perjuicios que deben indemnizarse
Los perjuicios pueden ser:
1. compensatorios y moratorios;
2. ciertos y eventuales (sólo se indemnizan los
ciertos);
3. perjuicios directos e indirectos (sólo se indemnizan
los directos);
4. daños materiales y morales;
5. daño emergente y lucro cesante, y
6. perjuicios previstos e imprevistos (solo se
indemnizan los previstos, salvo que exista dolo o
culpa grave).
127
El problema de la indemnización del daño moral en la
responsabilidad contractual
128
Hoy en día se acepta la procedencia del daño moral en sede
contractual, pero con un mayor de exigencia, dando para ello los
siguientes fundamentos:
129
JURISPRUDENCIA
130
… interpretación que no sólo es posible, sino que
plenamente aceptable en el texto actual del mencionado
art., primero porque la voz “daño” que emplea la
disposición –que no se encuentra definida en la ley-
corresponde, según el Diccionario de la Real Academia
Española de la Lengua, a todo “detrimento, perjuicio,
menoscabo, dolor o molestia”, es decir, a toda privación de
bienes materiales e inmateriales o morales y porque, como
antes quedó consignado, lo preceptuado en el citado art. no
excluye la consideración de otros perjuicios que no sean
sólo los de índole material (Primera Sala, Corte Suprema,
11 de abril de 2007, rol N° 3291-2005).
132
La voz daño que emplea la disposición y que no se
encuentra definida en la ley, corresponde según el
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española a
todo detrimento, perjuicio, menoscabo, dolor o molestia,
es decir; a toda privación de bienes materiales e
inmateriales o morales y, porque como antes quedó
consignado, lo preceptuado en el citado art. no excluye la
consideración de otros perjuicios que no sean sólo los
materiales (Corte Suprema, 3 de septiembre del 2002).
133
3. La indemnización por daño moral es perfectamente procedente
tanto en materia contractual como extracontractual; no existiendo en
el actual estado de desarrollo de la doctrina y jurisprudencia, tanto
nacional como extranjera, razón jurídica suficiente para estimar que
aquélla se deba restringir sólo al ámbito extracontractual. Sin
embargo, para la procedencia de esta indemnización se debe
acreditar un daño en el ámbito extrapatrimonial de entidad
suficientemente importante, lo que no ocurre en la especie; no
bastando exponer que la situación de incumplimiento produjo
aflicción, dolor o menoscabo, como lo expresa el actor en su
demanda, ya que las molestias, desagrados y pesar son propios de
toda infracción de la obligación convenida y no siempre ello genera
este tipo de indemnización.
135
La ley no define estos conceptos. Se estima que el
daño emergente es el empobrecimiento real y
efectivo que sufre el patrimonio del deudor; y el lucro
cesante la utilidad que deja de percibir el acreedor por
el incumplimiento o cumplimiento tardío de la
obligación. Ej: se contrata a Paul McCarney, para que
venga a dar un concierto; se gasta en propaganda,
viajes, etc, pero en definitiva el artista no viene. El
daño emergente, está representado por lo que se
gastó en propaganda, viajes, etc. El lucro cesante, está
determinado por la utilidad que el empresario
pensaba obtener con este concierto.
136
Dice el art. 1556, que no se indemniza el lucro
cesante en aquellos casos en que la ley limita la
indemnización expresamente al daño emergente. Así
ocurre, por ejemplo, en lo artículos 1930 inc. final,
1932, 1933 del Código Civil y 209 y 210 del Código de
Comercio (contrato de transporte).
137
No es fácil la prueba del lucro cesante. Por la
misma razón, se debe apreciar la prueba con mayor
liberalidad. Así lo entiende Sergio Gatica: “el lucro
cesante, a diferencia del daño emergente, es difícil de
establecer, por su carácter esencialmene eventual, que
lo transforma en un principio jurídico lleno de
vaguedades e incertidumbres”.
Y agrega que “por la misma razón el legislador ha
prescindido de dictar normas al respecto, dejando
entregada a la prudencia del tribunal la sana aplicación
de los hechos de la causa”.
138
Así ha sido reconocido también por la Corte de
Concepción, en el juicio “Cadi con Municipalidad de
Concepción”. En esta sentencia de 19 de diciembre de
1994, la Corte de Concepción agregó que “en todo
caso, para dar lugar al pago a la indemnización por lucro
cesante, debe el tribunal, adquirir la convicción de que
había una probabilidad cierta del negocio en que se
obtendría la ganancia así como de las utilidades que de
él provendría” (considerando 27).
139
También se ha fallado que “resuelto por
incumplimiento de una parte un contrato bilateral con
plazo fijo, el lucro cesante que debe indemnizarse a la
otra es sólo la legitima ganancia que pudo obtener si el
contrato se hubiese cumplido íntegramente, esto es, la
prestación que se le debería pagar menos los gastos y
costos que debía soportar para cumplir su obligación”
(Fallos del Mes, Nº 450, sent. 16, p. 950).
140
Las partes pueden alterar las reglas sobre los
perjuicios a indemnizar
Así lo consigna el inciso final del art. 1558: “Las
estipulaciones de los contratantes podrán modificar estas
reglas”.
141
AVALUACIÓN LEGAL
142
Características de la avaluación legal
143
3. Lo anterior, se explica porque los intereses
representan el perjuicio que el acreedor experimenta si
no se le paga con oportunidad el dinero que se le
debe, pues cabe suponer que obtenida esa suma
podría haber ganado intereses con el simple
expediente de depositarlos en una cuenta de ahorro
bancaria.
4. El acreedor, aparte de los intereses, puede cobrar
otros perjuicios, pero para ello deberá probarlos, de
acuerdo a las reglas generales.
144
De acuerdo al art. 1559, la indemnización de perjuicios por la
mora está sujeta a las reglas siguientes:
Regla primera del art. 1559. “Se siguen debiendo los intereses
convencionales, si se ha pactado un interés superior al legal, o
empiezan a deberse los intereses legales, en caso contrario;
quedando, sin embargo, en su fuerza las disposiciones especiales que
autoricen el cobro de los intereses corrientes en ciertos casos” (1559
Nº 1).
Para entender esta regla es indispensable recordar los distintos
tipos de interés: legal, corriente, convencional. Hoy, en virtud del
art. 19 de la Ley Nº 18.010 debe entenderse por interés legal el
corriente.
El interés corriente es el promedio cobrado por los bancos y
sociedades financieras en Chile. El máximo convencional es aquel
que no puede exceder al 50% del corriente
145
Luego, en conformidad a esta regla, habrá de
distinguirse varias situaciones:
a) que las partes hayan pactado intereses
convencionales y que estos sean superiores al
interés legal, se siguen debiendo los intereses
convencionales,
b) que las partes no hayan pactado intereses o que
pactándolos han sido inferiores al legal, se empiezan
a generar los intereses legales (corrientes).
146
Regla segunda del artículo 1559. “El acreedor no tiene necesidad de justificar
perjuicios cuando sólo cobra intereses; basta el hecho del retardo”. El acreedor si
solo cobra intereses no necesita probar perjuicios.
Regla tercera del artículo 1559. “Los intereses atrasados no producen interés”.
Lo que la norma está señalando es que no acepta el anatocismo, que así se
llama la capitalización de intereses (El art. 9 de la Ley Nº 18.010 permite
pactarlo).
Regla cuarta del artículo 1559. “La regla anterior -que los intereses atrasados no
producen interés- se aplica a toda especie de rentas, cánones y pensiones
periódicas”.
Por esta razón si la partes no han convenido otra cosa, las rentas de
arrendamiento atrasadas no devengan interés. Lo que no significa que se
deban pagar en valor nominal, pues la Ley Nº 18.101 establece la reajustabilidad
(art. 21).
147
AVALUACIÓN CONVENCIONAL
(CLÁUSULA PENAL)
Concepto
148
Funciones que cumple la cláusula penal
149
Características
150
c) La nulidad de la obligación principal trae consigo la nulidad de la
pena (art. 1536 inciso 1º). El artículo 1701 hace una clara
aplicación de este principio al establecer que “La falta de
instrumento público no puede suplirse por otra prueba en los
actos y contratos en que la ley requiere esa solemnidad; y se
mirarán como no ejecutados o celebrados, aun cuando en ellos se
prometa reducirlos a instrumento público dentro de un cierto
plazo, bajo una cláusula penal: esta cláusula no tendrá valor
alguno”.
En relación con esta característica es necesario estudiar dos
situaciones vinculadas directamente con la nulidad de la
obligación principal: casos en que se establezca una cláusula
penal en la promesa de hecho ajeno y en la estipulación en favor
de otro, situaciones tratadas en los incisos 2º y 3º del artículo
1537, respectivamente.
151
Cláusula penal en la promesa de hecho ajeno
152
Ahora bien, el artículo 1536, después de dejar consignado
en su inciso 1º que la nulidad de la obligación principal acarrea
la de la cláusula penal, establece en su inciso siguiente, lo que
parece una excepción: “Con todo, cuando uno promete por otra
persona, imponiéndose una pena para el caso de no cumplirse
por ésta lo prometido, valdrá la pena, aunque la obligación
principal no tenga efecto por falta del consentimiento de dicha
persona”.
153
Cláusula penal en la estipulación en favor de otro
154
Tampoco constituye una excepción a la regla del
inciso 1º. Este es un caso en que la cláusula penal
presenta evidente utilidad, porque como en
conformidad al art. 1449, el estipulante no puede
exigir al promitente el cumplimiento de lo acordado
(cumplimiento que sólo puede demandar el
beneficiario), estipula esta cláusula para poder
compeler al promitente a que cumpla. Como dice
Somarriva “tampoco hay aquí nulidad de la obligación
principal, sino que sencillamente el promitente
contrae dos obligaciones: con respecto al beneficiario,
cumplir con lo estipulado, y, con respecto al
estipulante, pagar la pena en caso de incumplimiento”
155
2.- Es una convención expresa: siempre es bilateral y puede
constar en el contrato o ser posterior, pero en todo caso,
anterior al cumplimiento.
3.- Es una caución personal (art. 1535 – 1537 – 1543 – 1542). Como
la cláusula penal tiene por objeto asegurar el cumplimiento
de una obligación principal (art. 1535), no puede discutirse
su condición de caución, atendido que el Código define la
voz caución como “cualquiera obligación que se contrae para
la seguridad de una obligación propia o ajena” (art. 46). Por
lo demás, es mencionada como tal por el artículo 1472, al
lado de la fianza, hipoteca y prenda.
156
5.-Es avaluación convencional y anticipada de los perjuicios.
a) Convencional: porque proviene del acuerdo de las partes.
b) Anticipada. La cláusula penal constituye una avaluación
anticipada porque el monto de los perjuicios quedan
irrevocablemente fijados antes del incumplimiento. Tanto es así
que producido éste, el deudor no puede discutir ni la existencia
ni el monto de estos perjuicios (art. 1542).
157
Extinción de la cláusula penal
158
Requisitos para que el acreedor pueda cobrar la pena
159
Efectos de la cláusula penal cuando el incumplimiento
es parcial
160
Exigibilidad de la pena en relación con la obligación principal.
Excepciones
161
Exigibilidad de la pena en relación con la indemnización
ordinaria de perjuicios:
162
Pluralidad de acreedores o de deudores
163
3. Situación en el caso que la pena sea indivisible
164
4. Situación en el caso que la obligación principal sea solidaria
165
5. Cláusula penal garantizada con hipoteca
166
6. Cobro de la cláusula penal cuando hay pluralidad de
acreedores
167
Cláusula penal enorme
Esta materia está regulada en el artículo 1544, que distingue varias
situaciones:
168
La norma es confusa, pues no está claro lo que significa la
frase “incluyéndose ésta en él”. Hay dos interpretaciones:
169
b) Cláusula penal en el mutuo
Dice el art. 1544 inc. 3º que en el caso del mutuo “se podrá
rebajar la pena en lo que exceda del máximum del interés que es
permitido estipular”.
170
c) Cláusula penal enorme en las obligaciones de valor inapreciable o
indeterminado
171
Incumplimiento recíproco
172
B.- Derecho legal de retención: consiste en la facultad que tiene el
deudor de una obligación de entregar o restituir una cosa
perteneciente al acreedor de ella, para negarse a cumplir
mientras no se le pague o asegure el pago de lo que se le deba en
razón de esa misma cosa. Su fundamento está en la equidad, o en
la auto tutela legítima o garantía en sentido amplio. La ley lo
regula en casos como los siguientes:
1.- Las reclamaciones del poseedor vencido (art. 914).
2.- En el mandato (art. 2162).
3.- En el arrendamiento (art. 1937 – 1942).
Sus requisitos de procedencia son: 1.- una disposición legal que lo
conceda. 2.- una tenencia de la cosa legítima por parte del deudor
que debe entregarla o restituirla. 3.- un crédito cierto, líquido y
exigible del que lo ejerce. 4.- una conexión entre el crédito y la
cosa o su tenencia. 5.- que la cosa sea del acreedor de la
obligación de entrega o restitución
173
DERECHOS AUXILIARES DEL ACREEDOR
Concepto
174
Enumeración
a) Las medidas conservativas, destinadas a evitar que
determinados bienes salgan del patrimonio del
deudor;
175
d) La acción pauliana o revocatoria cuyo objeto es
reintegrar al patrimonio del deudor bienes que han salido
de él en perjuicio de sus acreedores (art. 2468); y
176
MEDIDAS CONSERVATIVAS
177
Tipología de las medidas conservativas
178
EL DERECHO LEGAL DE RETENCIÓN
179
Constituye el derecho legal de retención una
verdadera medida precautoria, que debe ser
declarada judicialmente (art. 545 del Código de
Procedimiento Civil). “Los bienes retenidos por
resolución ejecutoriada serán considerados, según su
naturaleza, como hipotecados o constituidos en
prenda para los efectos de su realización y de la
preferencia a favor de los créditos que garantizan. El
decreto judicial que declare procedente la retención de
inmuebles deberá inscribirse en el Registro de
Hipotecas” (art. 546 del C. de Procedimiento Civil).
180
ACCIÓN OBLICUA O SUBROGATORIA
181
Es el caso, por ejemplo, del deudor que repudia una
herencia, que renuncia a una donación, que no cobra las rentas
de arrendamiento, que no reclama un saldo de precio de una
compraventa. El acreedor, en esos supuestos podría actuar en
nombre del deudor y aceptar la herencia o la donación, cobrar
las rentas, etc.
182
Requisitos
A.- Derechos reales que tiene el acreedor sobre cosas ajenas que
están en su poder, salvo derechos personalísimos (art. 2466).
B.- En el derecho legal de retención judicialmente declarado a
favor del deudor (art. 2466).
C.- En los derechos que competen al deudor como arrendador o
arrendatario (art. 1965 – 1968 – 2466).
D.- Derecho del deudor a aceptar una asignación (herencia o
legado), cuando éste la repudia en perjuicio del acreedor (art.
1238 – 1394).
183
2.- Que el crédito sea exigible.
184
Efectos de la subrogación
185
Los efectos son consecuencia de que el acreedor va a actuar por
cuenta del deudor:
186
ACCIÓN PAULIANA O REVOCATORIA
187
Características de la acción pauliana
188
3. Es una acción patrimonial, de donde se sigue que
a) es renunciable;
b) transferible,
c) transmisible, y
189
Requisitos
1. en relación con naturaleza del acto; puede tratarse de
cualquier acto o contrato, gratuito u honeroso, uni o bilateral
(2468 nº 1 y 2). El único requisito es que el acto o contrato cause
perjuicio al acreedor que acciona y éste se produce si aquel
origina la insolvencia del deudor o agrava la existente.
3.; en relación con el deudor; debe estar de mala fe, esto es,
debe conocer el mal estado de sus negocios, lo que se denomina
“fraude pauliano”, que es un dolo especial. Su prueba es de
cargo del acreedor. Por excepción, se presume si el deudor
celebra el acto o contrato dentro de los 10 días anteriores a la
cesación de pago, que es lo que se conoce como período
sospechoso.
190
4. en relación con el adquirente del deudor: hay que
distinguir:
191
Situación del subadquirente
192
Somarriva, hace algunas distinciones:
193
Efectos de la acción pauliana
194
Naturaleza jurídica de la acción pauliana
195
2.- Es una acción de inoponibilidad por fraude.
Somarriva, piensa que se está frente a una típica
acción de inoponibilidad por fraude. Ello implica que
al acreedor no le afecta el acto y por ello puede pedir
su revocación. El hecho de que el acto se revoque
hasta el monto del crédito del acreedor es un buen
argumento en favor de esta posición. Esta tesis la
sigue también Abeliuk.
196
BENEFICIO DE SEPARACIÓN DE PATRIMONIOS
197
Por este motivo, se establece el beneficio de
separación de patrimonios que tiene por objeto evitar
que se confundan los bienes del causante con los del
heredero, para que, de esa forma, pueden pagarse en
los primeros, los acreedores hereditarios y
testamentarios, con preferencia a los acreedores
propios del heredero.
198