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PUB CAR
TRIBUNAL' CONSTITUCIONAL
EXP. N.O 2876-2005-PHC/TC
LIMA
NILSEN MALLQUI LAURENCE y OTRO
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 22 días del mes de junio de 2005, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Bardelli Lartirigoyen, García Toma y
Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia:
l. ASUNTO
Recurso extraordinario interpuesto por don Nilsen Mallqui Laurence, a favor de don
Rubén Pablo Orihuela López, contra la sentencia de la Sala Penal de Emergencia para
Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 25, su fecha
23 de marzo de 2005, que declaró improcedente la demanda de hábeas corpus de autos.
a. Dema da
Con ti ha 23 de febrero de 2005, don Nilsen Mallqui Laurence interpone demanda
de há eas corpus a favor de don Rubén Pablo Orihuela López, contra Claudio
Toled Paytán y otros cinco sujetos que deberán ser individualizados e
identi cados, siendo los que lo secundan conocidos bajo los apelativos de 'Negro
Jabalí'¡ y 'Negro Matute'. Tanto el demandante como el favorecido trabajan en la
Empresa Comunicación Integral, Turismo y Servicios Urano Tours S.A., teniendo el
segundo a su cargo la Ruta de Circulación N.O10 18: Huachipa - Carretera Central-
9 de octubre - Zárate - Acho.
Alega que los demandados interceptan ilegalmente las unidades de la empresa,
tratando de arrebatar a cobradores y conductores diversos documentos, como la
licencia de conducir, el carné de seguridad vial o la taIjeta de circulación; y que para
cumplir tales actos, solicitan apoyo a malos efectivos policiales. Agrega que, con
respecto al favorecido, el día 22 de febrero, a la altura de la Plaza de Acho, lo
amenazaron para que se retire de la ruta, advirtiéndole que, en caso contrario,
tomarían por asalto de las oficinas de la empresa, ubicadas en el interior del
Mercado Mayorista de Santa Anita.
Aduce que con ello se afecta el derecho al libre tránsito, al trabajo, a la tranquilidad
y a VIVIr en paz.
2
TRIBUNAL' CONSTITUCIONAL
b. Resolución de primera instancia
Con fecha 23 de febrero de 2005, el Trigésimo Noveno Juzgado Penal de Lima
declaró improcedente la demanda respecto del libre tránsito, argumentando que éste
es el único de los derechos alegados que puede ser protegido a través de un hábeas
corpus, pero que no se ajusta a la finalidad de proteger al trabajador de una empresa
para el control de una ruta vehicular.
c. Resolución de segunda instancia
Con fecha 23 de marzo de 2005, la Sala Penal de Emergencia para Procesos con
Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima confirmó la apelada, por
considerar que no existe documento o indicio alguno que sustente lo afirmado por el
recurrente.
111. FUNDAMENTOS
A. DATOS GENERALES
. D ño constitucional invocado
Es e proceso constitucional de hábeas corpus fue presentado por Nilsen Mallqui
La rence, a favor de sí! y de Rubén Pablo Orihuela López, contra Claudio Toledo
Pa án y otros cinco sujetos que deberán ser individualizados e identificados, siendo
lo que 10 secundan conocidos bajo los apelativos de 'Negro Jabalí' y 'Negro
M tute'. De otro lado, y tal como se precisa en otro expediente de hábeas corpus
si ilar al presente que será materia de análisis infra 2, es posible determinar la
identidad del resto de demandados. Entonces, la reclamación planteada debe
entenderse también extendida contra José Luis Toledo Barrientos, Erasmo Toledo
Barrientos, y contra 'un grupo de aproximadamente quince personas de aspecto
delincuencial y aparentemente drogadictos'. Asimismo, se señala en la demanda que
ella se dirige también contra los 'malos elementos policiales', los cuales son
identificados como efectivo PNP Manrique y Vila, de la dependencia de la
Comisaría de Huachipa3 •
El acto lesivo consistiría en que los mencionados sujetos se encuentran
interceptando ilegalmente unidades de la Empresa Comunicación Integral, Turismo
y Servicios Urano Tours S.A., con el fin de arrebatar diversos documentos de los
Se señala en el recurso de agravio constitucional que "( ... ) SE FORMULÓ LA DEMANDA en
razón de que el demandado CLAUDIO TOLEDO PAYTAN, conjuntamente con los sujetos
codemandados vienen amenazando en forma reiterada atentar contra la integridad física de
don RUBÉN PABLO ORIHUELA LÓPEZ e incluso contra mi persona" (fs. 34 del
Expediente).
2 Expediente N.O 2876-2005-PHC/TC.
3 Apelación de la sentencia de primera instancia (fs. 9 del Expediente).
3
TRIBUNAL' CONSTITUCIONAL
vehículos, hecho que se patentiza en el caso del favorecido, quien labora como
chofer de la misma y a quien habrían amenazado en febrero pasado.
2. Reclamación constitucional
El demandante alega la afectación de los derechos fundamentales al libre tránsito
(artículo 2° inciso 11 de la Constitución), al trabajo (artículo 2° inciso 15 de la
Constitución) y a la tranquilidad y a vivir en paz (artículo 2° inciso 22 de la
Constitución).
Sobre la base de esta vulneración, se solicita lo siguiente:
Se repongan las cosas al estado anterior a la violación de sus derechos
constitucionales.
Se abstengan los demandados de consumar 'actos antisociales,4.
ATERIAS CONSTITUCIONALMENTE RELEVANTES
3. nálisis que debe realizarse
a resolución que se dicta debe dedicarse a explicar los siguientes acápites:
¿Cuáles son los derechos fundamentales tutelados a través de un hábeas corpus?
¿Ha existido vulneración del derecho a la libertad de tránsito? De esta forma,
¿Está en juego en el caso concreto el análisis del derecho fundamental a la
libertad de tránsito?
¿Existen elementos mínimos de juicio para proteger un derecho a través de
este proceso constitucional?
C. DERECHOS FUNDAMENTALES PROTEGIDOS POR EL HÁBEAS CORPUS
4. La protección de los derechos al trabajo, a la tranquilidad y a la vida en paz
La protección de algunos de los derechos invocados en el presente proceso de
hábeas corpus se realiza claramente a través del amparo. Según el artículo 37° del
Código Procesal Constitucional,
"el amparo procede en defensa de los siguientes derechos( ... ) 3) Al
trabajo (... ) 23) De gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al
desarrollo de la vida".
Es decir, la tutela de derechos como el trabajo, la tranquilidad y la paz debería
encauzarse a través del proceso constitucional del amparo. Sin embargo, en la
demanda, el recurrente ha decidido la búsqueda de su tutela a través de un hábeas
corpus. La cuestión a determinar, entonces, es si puede admitirse este tipo de
petición en sede constitucional.
La relación entre el hábeas corpus y el amparo
4 Petitorio claramente delimitado en el recurso de agravio constitucional (fs. 34 del
Expediente).
4
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Según este Tribunal, el proceso básico del ordenamiento jurídico es el hábeas
corpus, tanto así que la propia Constitución ha señalado en el artículo 200 0 inciso 2,
con respecto al amparo, que éste procede contra la vulneración o amenaza
"de los demás derechos reconocidos en la Constitución, con excepción de
los derechos ( ... ) en el inciso anterior",
el cual justamente está referido al hábeas corpus. El amparo aparece, entonces,
como un proceso constitucional residual respecto de aquél.
En esta lógica, conviene establecer cuándo corresponde la presentación de una
demanda de hábeas corpus, con el fm de determinar si los derechos al trabajo, a la
tranquilidad y a la paz merecen ser salvaguardados a través de este proceso
constitucional.
Una demanda de hábeas corpus sólo cabe ser interpuesta cuando se pretenda la
protección de la libertad personal o derechos conexos5 . Es decir, con este proceso se
protege un núcleo duro de derechos relacionados con la libertad personal; siempre
ue exista conexión con tal derecho, será pertinente que se analice a través de este
roceso constitucional6, por 10 que corresponde señalar que sólo será atinente la
protección de los derechos fundamentales demandados si ellos se encuentran en
conexión directa con el derecho a la libertad personal.
Improcedencia de la demanda en el extremo de este petitorio
Tomando en consideración 10 señalado, queda claro que la demanda debe ser
declarada improcedente en el extremo que solicita la protección de dichos derechos,
en virtud de que estos no tienen conexión alguna con el derecho a la libertad
personal. Cada uno de ellos tiene una autonomía tal que no pueden ser protegidos a
través de un hábeas corpus; y, en el caso concreto, no se advierte el vínculo directo
con la libertad personal, ni tampoco tal cuestión ha podido ser acreditada por el
demandante.
Este Colegiado coincide con los argumentos vertidos por el a qua cuando señala que
"En el presente caso el recurrente afirma que se ha vulnerado
específicamente los derechos constitucionales referentes a la Libertad de
Tránsito, Libertad de Trabajo, la Tranquilidad y el Derecho de Vivir en
Paz, de los cuales (...9 sólo el Derecho a la Libertad de Tránsito está
protegido vía acción de hábeas corpus, puesto que en cuanto a los demás
11-- -
5 "Son garantías constitucionales: 1) La Acción de Hábeas Corpus, que procede ante el hecho
u omisión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza
0
la libertad individual o los derechos constitucionales conexos" [artículo 200 inciso 1 de la
Constitución] .
6 Sobre la conexidad, HART EL Y, John. On constitutional. New Jersey, Princenton University
Press, 1996, pp. 279,ss.
5
TRIBUNAL' CONSTITUCIONAL
constituyen derechos que son protegidos mediante otros mecanIsmos
distintos a los que se ha activado,,7.
Corresponde, por tanto, ventilar la supuesta vulneración del derecho fundamental a
la libertad de tránsito, único extremo materia de pronunciamiento a través de un
proceso de hábeas corpus.
D. LA SUPUESTA AFECTACIÓN DEL DERECHO FUNDAMENTAL A LA LIBERTAD DE
TRÁNSITO
7. Protección de la libertad de tránsito a través del hábeas corpus
Para insistir aún más en la capacidad de un juez constitucional para resolver un
proceso constitucional relacionado a la libertad de tránsito, se debe retomar 10
ñalado en el artículo 25° inciso 6 del Código Procesal Constitucional:
"Procede el hábeas corpus ante la acción u omisión que amenace o
vulnere ( ... ): 6) El derecho de los nacionales, o de los extranjeros
residentes a ingresar, transitar o salir del territorio nacional, salvo
mandato judicial o aplicación de la Ley de Extranjería o de Sanidad".
Entonces, este Colegiado procederá a analizar si ha existido violación, o no, del
derecho aducido a través de la realización de los supuestos actos contrarios a los
conductores y cobradores de la Empresa Comunicación Integral, Turismo y
Servicios Urano Tours S.A., en especial de los favorecidos.
§1. El presunto acto de vulneración de la libertad de tránsito
8. Según -el demandante, se afecta su derecho a la libertad de tránsito
Tal como se aprecia de la demanda, se estaría produciendo la afectación de este
derecho fundamental a través de los siguientes actos:
"Sucede que los denunciados en forma permanente nos vienen
coaccionando, interceptando las unidades, interviniendo ilegalmente a
sus cobradores y conductores, tratándoles de quitar su licencia de
conducir, carnet de seguridad vial, trujeta de circulación, etc., de esa
forma violenta su libertad al estar coaccionándolos y para ello solicitan
apoyo de algunos malos efectivos policiales ( ... ) incluso el día 22 de
febrero del año en curso, a la altura de la Plaza de Acho, en el distrito del
Rímac, nuevamente han amenazado que se retire de la ruta donde viene
laborando, caso contrario van a tomar represalias e incluso han
amenazado con dirigirse al local donde funciona las oficinas de la
empresa ubicado en el interior del Mercado Mayorista del Distrito de
Santa Anita, para que 10 tomen por asalto encabezando dichas maniobras
delincuenciales los sujetos conocidos como 'EL NEGRO JABALÍ' y 'EL
7 Fundamento 3 de la Sentencia del Trigésimo Noveno Juzgado Penal de Lima, H.C. W 074-
2005 (fs. 3 del Expediente).
6
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
NEGRO MATUTE', responsabilizando al denunciado de 10 que pueda
ocurrir,,8.
9. Según el juzgador de primera instancia, lo alegado no es parte del derecho a la
libertad de tránsito
Tomando en consideración la posibilidad de circular libremente por el territorio
nacional como el contenido de la libertad de tránsito, en sede judicial se consideró
que:
"En el sentido antes expuesto el derecho al libre tránsito no se entiende
en el sentido propuesto por el accionante, esto es a favor del trabajador
de una empresa que tiene la dirección del control de una ruta vehicular,
cuyas unidades de transporte son las que supuestamente están siendo
intervenidas por los emplazados en razón del uso de determinadas rutas
de circulación, no evidenciándose de 10 expuesto por el propio recurrente
que se haya vulnerado el derecho al libre tránsito del ciudadano Rubén
Pablo Orihuela López,,9.
nas consideraciones sobre la resolución del juzgador. En primer lugar, es por 10
men s llamativo que el juez haya resuelto con una prontitud excesiva. Tal celeridad,
si b en se sustenta en el artículo III del Título Preliminar del Código Procesal
Co titucional, no necesariamente debe entenderse como la prescripción de que si
una demanda es presentada un día lO , en esa misma fecha debe resolverse 10
so1" itado ll .
E segundo lugar, no es permisible que en un Estado constitucional de derecho se
re uelva la improcedencia de una demanda como la planteada de manera liminar,
.' s aún si esta posibilidad no está reconocida explícitamente por el Código Procesal
Constitucional para el caso del hábeas corpus. Cualquier demanda planteada merece,
por 10 menos, un mínimo análisis de 10 solicitado. Para determinar el iter
conveniente, es preciso partir de la norma constitucional y solo así dilucidar el caso
concreto. Consideramos, por ende, errado el razonamiento y la actitud del juez de
primera instancia para resolver el presente proceso, a diferencia de 10 que resolvió el
a qua del otro hábeas corpus planteado sobre el mismo tema 12 .
10. La norma constitucional sobre el derecho fundamental a la libertad de tránsito
Entonces, la presente sentencia habrá de centrarse en determinar, sobre la base de
f los hechos esgrimidos en la demanda, los medios probatorios en ella incluidos y los
medios probatorios actuados por el juez del otro proceso constitucional mencionado,
Fundamentos 2 Y 3 de la demanda de hábeas corpus (fs. 1,2 del Expediente).
/
/ (.
11
Fundamento 3 de la Sentencia del Trigésimo Noveno Juzgado Penal de Lima, H.C. W 074-
2005 (fs. 3 del Expediente).
En la demanda consta el sello que señala: "23 FES 2005" (fs. 1 del Expediente).
En la sentencia se señala: "Lima, veintitrés de febrero del dos mil cinco" (fs. 7 del
Expediente).
12 Expediente N.O 3873-2005-PHC/TC.
7
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
si los actos alegados constituyen, o no, violación del derecho fundamental a la
libertad de tránsito.
Según el artículo 2° inciso 11 de la Constitución, toda persona tiene derecho
"a elegir su lugar de residencia, a transitar por el territorio nacional y a
salir de él y entrar en él, salvo limitaciones por razones de sanidad o por
mandato judicial o por aplicación de la ley de extranjería".
Teniendo en cuenta de la Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución y
el artículo V del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, tal norma
debe ser interpretada de conformidad con los instrumentos internacionales de
derechos humanos, motivo por lo cual es necesario analizar la noción de libertad de
tránsito a partir del bloque de constitucionalidad de la normatividad internacional.
Según el artículo VIII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre,
"Toda persona tiene el derecho de fijar su residencia en el territorio del
Estado de que es nacional, de transitar por él libremente y no
abandonarlo sino por su voluntad".
De otro ado, el artículo 22° de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
señala, e tre múltiples supuestos del derecho a la residencia y tránsito, que
"1. Toda persona que se halle legalmente en el territorio de un Estado
tiene derecho a circular por el mismo y, a residir en él con sujeción a las
disposiciones legales ( ...)
3. El ejercicio de los derechos anteriores no puede ser restringido sino en
virtud de una ley, en la medida indispensable en una sociedad
democrática, para prevenir infracciones penales o para proteger la
seguridad nacional, la seguridad o el orden públicos, la moral o la salud
públicas o los derechos y libertades de los demás.
4. El ejercicio de los derechos reconocidos en el inciso 1 puede asimismo
ser restringido por la ley, en zonas determinadas, por razones de interés
público ( ... )".
Al igual que en estos instrumentos internacionales, también el derecho a la libertad
de tránsito es reconocido por el artículo 13° de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos y por el artículo 12° del Pacto Internacional de Derechos Civiles
y Políticos.
~
obre
la base normativa expresada, este Colegiado considera pertinente fijar cuál es
el contenido constitucionalmente protegido del derecho en comento. Por tal razón,
en los siguientes fundamentos, se pretenderá explicar con cierta claridad cuál es la
/;
/ extensión de resguardo constitucional de la libertad de tránsito.
8
TRIBUNAL' CONSTITUCIONAL
11. El significado de la libertad de tránsito
La facultad de un libre tránsito comporta el ejercicio del atributo de ius movendi et
ambulandi. Es decir, supone la posibilidad de desplazarse autodeterminativamente
en función a las propias necesidades y aspiraciones personales, a lo largo y ancho
del territorio, así como a ingresar o salir de él, cuando así se desee.
Se trata de un imprescindible derecho individual y de un elemento conformante de
la libertad. Más aún, deviene en una condición indispensable para el libre desarrollo
de la persona, toda vez que se presenta como
"el derecho que tiene toda persona para ingresar, permanecer, circular y
salir libremente del territorio nacional"l3.
El ejercicio de este derecho es fundamental en consideración a la libertad -inherente
a la condición humana-, pues es
"una condición indispensable para el libre desarrollo de la persona"l4,
cuyo sentido más elemental radica en la posibilidad de transitar en las vías y los
espacios públicos. Sin embargo, de ello no puede aseverarse que el derecho sea
absoluto sino que tiene que ejercerse según las condiciones que cada titular del
mismo posee, según las limitaciones que se deben observar (análisis infra sobre la
materia).
Como se observa, la libertad de tránsito se encuentra relacionada sobre todo con la
ca 'dad locomotora por parte de los nacionales y extranjeros para transitar dentro
el paí . Sin embargo, se le debe dotar de un contenido más específico. Debe incluir,
ademá , la facultad de cada uno de los residentes de una localidad, de un poblado o
de una ciudad para movilizarse dentro de ella y en las zonas o urbanizaciones que
las co
laridad del derecho fundamental a la libertad de tránsito
La do trina es uniforme en señalar que el sujeto activo de este derecho es una
perso a natural o extranjera, y que el sujeto pasivo es el Estado o cualquier persona
natural o jurídica l5 , reconociéndose así la eficacia no sólo vertical del derecho
fundamental, sino también horizontal, elemento este último destacable para la
resolución de la presente controversia constitucional.
Respecto al sujeto activo, es necesario precisar que, en principio, la titularidad de la
libertad de tránsito recaería en los nacionales, pues son ellos los que estarían en
capacidad de moverse libremente a lo largo de su territorio, como efecto directo de
la soberanía estatal (artículo 54° de la Constitución). Sin embargo, un análisis
13 BADENI, Gregario. Instituciones de derecho constitucional. Buenos Aires, Ad-hoc, 2000. p.
f
.
231.
14 COMITÉ DE DERECHOS HUMANOS. Observación General N.O 27, 'Artículo 12.- Libertad de
circulación', 67° período de sesiones, de 1999.
15 En este punto, se coincide con lo señalado por la DEFENSORfA DEL PUEBLO, cuando declara
que "(oo .) el sujeto activo de este derecho es cualquier persona natural, y el sujeto pasivo es
el Estado o cualquier persona natural o jurídica, por tratarse de un derecho fundamental"
[Informe Defensorial N.O 81. Libertad de Tránsito y Seguridad Ciudadana . Lima: 2004, p. 8].
9
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
especial merece el caso de los extranjeros, a quienes ~taInbién el dispositivo
constitucional les ha reconocido la titularidad del derecho . .
El artículo 12° del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos señala
expresamente que toda persona -sea nacional o extranjero- que se halla legalmente
en el territorio de un Estado, tendrá derecho a circular libremente por él y a escoger
libremente en él su residencia. Asimismo, estipula que tendrá derecho a salir de este
por decisión autodeterminativa. Las restricciones a su ejercicio están sujetas al
principio de legalidad. De otro lado, el artículo 22° de la Convención Americana de
Derechos Humanos estipula que toda persona -sin distinción de nacionalidad-, que
se halle legalmente en el territorio de un Estado, tiene derecho a circular por el
mismo, con sujeción a las disposiciones legales allí imperantes.
Es más, el Comité de Derechos Humanos, en la Observación General N.o 27,
'Artículo 12.- Libertad de circulación', ha señalado que todo extranjero que se
encuentre legalmente dentro del territorio de un Estado o a pesar que hubiese
entra ilegalmente pero que posteriormente hubiese legalizado su situación, tiene
d echo 1 ejercicio del libre tránsito, con sujeción a las restricciones establecidas en
a ley.
En aten ión a lo expuesto, el Estado está facultado total o parcialmente para reglar,
control y condicionar la entrada y admisión de extranjeros. Igualmente, el cuerpo
político goza del atributo de la expulsión, que también es un límite a la libertad de
tránsito, según se explicará más adelante, siempre que se cumplan algunas
condiciones: el Estado puede imponer a través de la ley requisitos para autorizar el
ingreso y la salida del territorio nacional (v.g. presentación del pasaporte, visas,
pago de tasas, certificaciones sanitarias, entre otros); las restricciones legales están
sujetas a su fundamentación en resguardo de la prevención de infracciones penales
de la seguridad nacional, el orden público, la salud, la moral pública o los derechos
y libertades de terceros; la expulsión de un extranjero no debe fundarse en su mera
condición de tal, sino en el hecho de haber ingresado o permanecer en el territorio
nacional con violación de la ley. Dicha disposición debe emanar de autoridad
administrativa o judicial competente, según sea la naturaleza del caso que la motiva.
13. El supuesto de hecho protegido
Para determinar claramente el ámbito de protección del derecho a la libertad de
tránsito, es necesario delimitar cuál es el supuesto de hecho por él salvaguardado.
A propósito, es frecuente la presentación de hábeas corpus en donde se denuncia la
vulneración del derecho a la libertad de tránsito dentro del contexto del ejercicio o
impedimento de pleno ejercicio del derecho de propiedad. Al respecto, existen
!/ algunas decisiones jurisdiccionales según la materia.
Así, en la sentencia recaída en el Expediente N.o 1840-2004-HC/TC, el Tribunal
Constitucional declaró fundada la demanda planteada en razón de haberse
'.
10
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
acreditado el impedimento de acceso a los aires de un predio de tres pisos, el último
de los cuales era de propiedad del accionante. En dicho caso este Colegiado señaló
que
"El libre tránsito implica más que el simple transitar por el territorio en
su dimensión pública, extendiéndose al interior de la propiedad, en
aplicación de la potestad que distinguen a todo propietario: la facultad de
disposición del bien, característica esencial del ejercicio de la propiedad
que no puede perfeccionarse sin el libre tránsito dentro los límites del
mismo, campo de acción que constituye la esencia de una acción
garantista de hábeas corpus".
Por ende, ordenó que los propietarios del primer y segundo piso retiren
"los candados y las cadenas que restringen el acceso del demandante a su
propiedad".
De otro lado, en la sentencia del Expediente N.O 470-96-HC/TC, este Colegiado no
consideró como violatorio del derecho a la libertad de tránsito el impedimento de
ingreso a un centro educativo particular por parte de un joven que había dejado de
pertenecer a dicha institución, el mismo que durante su condición de alumno fue
ob' o de investigaciones disciplinarias.
Como se observa, en tales casos este Colegiado ha buscado delimitar cuál es el
supuesto de hecho que la libertad de tránsito incluye como forma de protección.
Debe p tualizarse entonces que, dentro de una propiedad privada, no puede existir
ejercici alguno de la libertad de tránsito, toda vez que ella involucra la posibilidad
de tras do de un lugar público a otro, pero no el desplazamiento que se realice
dentro de zonas privadas, las mismas que habrán de encontrarse amparadas por la
inviolabilidad de domicilio. Por ende, no es razonable que se salvaguarde como
parte de la libertad de tránsito cualquier tipo de movimiento que una persona realice
dentro de una espacio destinado al uso particular, ya sea dentro de una casa, centro
de trabajo o cualquier tipo de propiedad privada, aunque con una precisión al
respecto; sí cabría protección a través de la libertad de tránsito si existe una vía
privada de uso público, según se explica a renglón seguido.
El derecho al libre tránsito, a partir de su relación con la aptitud para residir en el
lugar escogido dentro del territorio, no puede incluir -es más, proscribe- cualquier
forma de desplazamiento interno forzado, situación a la cual el país no ha estado
ajeno.
14. L.a protección que se realiza a través de la libertad de tránsito
Y:
a facultad de desplazamiento se manifiesta a través del uso de las vías de
naturaleza pública o de las vías privadas de uso público 16 . En el primer caso, el ius
movendi el ambulandi se expresa en el tránsito por parques, calles, avenidas,
carreteras, entre otros. En el segundo, por ejemplo, se muestra en el uso de las
16 DE ESTEBAN, Jorge y GONZALES TREVIJANO, Pedro. Curso de Derecho Constitucional
español. Madrid, Rumagraf; 1993. t. 11, p.129.
11
TRIBUNAL' CONSTITUCIONAL
servidumbres de paso. En ambos casos, el ejercicio de dicha atribución debe
efectuarse respetando el derecho de propiedad y las normas derivadas del poder de
Policía.
Asimismo, el goce de dicho derecho supone la utilización de una vía de circulación
y de un medio de transporte. En 10 relativo a la vía de circulación, ésta puede ser
terrestre, subterránea, aérea, marítima, fluvial o lacustre. En cuanto al medio de
transporte, éste puede ser pedestre, vehicular o a lomo de bestia.
Queda claro que a partir de la evolución de la tecnología y la rapidez de
desplazamiento en el mundo de hoy en día, no sólo puede permitirse el
reconocimiento de un derecho como es el de la libertad de tránsito a través de los
propios medios (personales), sino que ha de admitirse la utilización de elementos
tecnológicos diversos -motorizados o no- para que la población pueda llegar a su
destino, cuando se esté trasladando. Entre estos medios se encuentran autos, motos,
camiones, aviones, barcos, bicicletas y cualquier otro que permita este libre ejercicio
del movimiento. Por ello, el mecanismo para el ejercicio de la libertad de tránsito
nc ye tanto la permisión de la suficiencia humana propiamente dicha (léase, a
trav s de su caminar, su trotar o su correr), como la protección a los vehículos que
facil tan o posibilitan la locomoción correspondiente.
Por o tanto, será materia de protección en sede constitucional la libertad de tránsito
a avés de transportes motorizados, como puede ser una camioneta rural,
co~ quialmente conocida como 'combi', tal como se muestra en el caso concreto. Al
respecto, este Colegiado precisó en la sentencia del Expediente N.O 3247-2004-
HC/TC, que el derecho fundamental al tránsito posibilita la libre circulación de un
ciudadano por una vía automovilística, y sobre cuya base fue declarada fundada la
demanda de hábeas corpus planteada.!7
15. Los diversos tipos de restricciones de la libertad de tránsito
Como todo derecho fundamental, la libertad de tránsito no es un derecho absoluto,
ya que puede y debe ser limitado por diversas razones. Así, la libertad de tránsito se
encuentra razonablemente restringida. Al respecto, este Colegiado ha explicado que,
como parte de la sentencia del Expediente N.O 1091-2002-HC/TC, la libertad de
tránsito no constituye un derecho absoluto y ciertamente tiene sus límites. Entonces,
deberá tomarse en cuenta en el caso concreto si la Empresa Comunicación Integral,
Turismo y Servicios Urano Tours S.A. poseía o no la licencia de funcionamiento
.I;? respectiva, pues ella es condUio sine qua non para ejercer el derecho a la libertad de
tránsito de los favorecidos.
Por mandato expreso de normas contenidas en el bloque de constitucionalidad, la
libertad de tránsito se encuentra sometida a una serie de límites o restricciones en su
17 En ese caso, el demandante recurrió "(.,.) al hábeas corpus, porque considera que su
libertad de tránsito está restringida al impedírsele circular por el Km 14 de la Autopista
Callao - Ventanilla, hoy avenida Néstor Gambeta, distrito del Callao".
12
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
ejercIcIO, con el fin de tutelar otros bienes constitucionalmente protegidos. La
aplicación de una medida restrictiva a un caso concreto debe ajustarse al principio
de razonabilidad, ser adecuada para desempeñar su ¿función protectora, posibilitar
ser el instrumento menos perturbador de los que permitan conseguir el resultado
deseado, y guardar proporción con el interés que debe protegerse.
De esta manera, como bien 10 ha señalado este Colegiado en la sentencia recaída en
el Expediente N.o 2961-2002-HC/TC, no puede permitirse que exista
"( ... ) una afectación irrazonable y desproporcionada del derecho a la
libertad de tránsito, reconocido en el inciso 11 del artículo 2° de la
Constitución, dado que no tiene por finalidad la protección de bien
constitucional alguno".
A una conclusión similar llega la Defensoría del Pueblo cuando expresa que
"( ... ) cualquier acto o medida que suponga una afectación del derecho al
libre tránsito deberá evaluarse dentro de los márgenes de los principios
de legalidad y razonabilidad, teniendo presente que dicho derecho, por su
carácter fundamental, constituye un parámetro de conformidad para la
interpretación de cualquier norma que intente regularlo o limitarlo,,18.
Entonc s, si bien toda persona tiene derecho a transitar libremente, nadie tiene la
capaci ad para impedir tal locomoción, salvo que se incurra en alguno de los
supue os limitativos. Según lo establece el artículo 2° inciso 11 de la Constitución,
su eje cicio está restringido por cuestiones de sanidad, mandato judicial o aplicación
de la ley de extranjería, supuestos reconocidos explícitamente en la Sentencia del
Trib nal en el Expediente N.O 3040-2004-HC/TC. Además, se deben admitir los
supu stos expresamente señalados por la Convención Americana de Derechos
Hu anos, en el artículo 22° inciso 3, el cual incluye las posibilidades de la
pre ención de infracciones penales, el resguardo de la seguridad nacional o el orden
púb ico, así como la defensa de la moral pública.
Cabe mencionar, además, que en la sentencia del Expediente N.O 3482-2005-
HC/TC, este Tribunal expresó que las restricciones a la libertad de tránsito pueden
ser calificadas como explícitas e implícitas. Las explícitas son aquellas que se
encuentran claramente enumeradas en la Constitución o en la ley y pueden, a su vez,
ser de carácter ordinario o extraordinario. De otro lado, las restricciones son
implícitas cuando no son expresamente detalladas en norma alguna. Veamos.
16. Las restricciones explícitas ordinarias
Éstas se presentan cuando, en un estado de normalidad constitucional, se estima
necesario que deben protegerse otros derechos fundamentales o bienes jurídicos, de
modo que, en atención a un estudio de razonabilidad, pueda limitarse el derecho a la
libertad de tránsito.
18 Informe Defensorial N.O 81 . Libertad de Tránsito y Seguridad Ciudadana. Lima: 2004, p. 10.
13
TRIBUNAL' CONSTITUCIONAL
Son diversos los supuestos que se incluyen dentro de las restricciones explícitas
ordinarias:
• Razones sanitarias: Son aquellas que surgen en pro del resguardo de la plenitud
fisico-psíquica de la población, la cual puede verse afectada por la existencia de
pestes, epidemias y otros eventos de similares características, limitación
permitida en el propio inciso 11 del artículo 2° de la Constitución.
• Razones jurisdiccionales: Son aquellas que surgen de la existencia de una orden
judicial de impedimento de salida del territorio nacional, expatriación de
nacionales o la expulsión de extranjeros.
La expatriación de un nacional (acción de sacar a la fuerza a un natural del
territorio de su propio país) procede en los casos de comisión de atentados contra
la seguridad nacional, la participación de un grupo armado dirigido por un
extranjero, la alteración de hitos fronterizos, actos desleales con el país o la
aición a la patria (casos previstos explícitamente entre los artículos 325° y 332°
d 1 Código Penal). Sobre la materia, este Colegiado reserva pronunciamiento
s bre la constitucionalidad o inconstitucionalidad de dicha modalidad punitiva.
a expulsión de un extranjero (acción de hacer salir por la fuerza a un no
acional del territorio patrio) procede como consecuencia de un acto subsecuente
el cumplimiento de una condena con pena privativa de la libertad impartida por
n tribunal nacional.
• Razones de extranjería: Son aquellas que, basándose en el inciso 11 del artículo
2° de la Constitución, derivan de la falta de aptitud legal de un extranjero para
ingresar al territorio nacional o para continuar residiendo dentro de él. Tales son
los casos siguientes:
Por ingreso clandestino o fraudulento al territorio nacional.
Por haber sido anteriormente expulsado del territorio nacional por razones
jurisdiccionales de poder de policía (reglas de migración).
Por ser prófugo de la justicia por delitos tipificados como ilícitos comunes en
la legislación nacional.
Por haber sido expulsado de otro país por la comisión de delitos tipificados
como ilícitos comunes en la legislación nacional o por infracciones a normas
de extranjería homólogas a las nuestras.
Por encontrarse incurso en razones de seguridad.
Por registrar antecedentes penales o policiales por delitos tipificados como
comunes en la legislación nacional.
Por carecer de recursos económicos que le permitan solventar los gastos de
permanencia en nuestro territorio.
Por haber realizado actos contra la seguridad del Estado, el orden público
interno o la defensa nacional.
• Razones políticas: Son aquellas que se derivan de la discrecionalidad política
que la Constitución otorga al Congreso de la República en el caso del Presidente
de la República. En efecto, el inciso 9 del artículo 102° de la Constitución señala
14
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
que es atribución del Congreso de la República autorizar al Presidente de la
República para salir del país. En ese sentido, mediante la Ley N.o 26656 se ha
establecido la modalidad y plazo para las autorizaciones sobre la materia.
• Razones de capacidad de ejercicio: Son aquellas que se derivan de la restricción
para poder realizar per se el ejercicio de la facultad de libre tránsito. Al respecto,
el segundo párrafo del artículo 6° de la Constitución, concordante con los
artículos 12°, 74° Y subsiguientes del Código de los Niños y Adolescentes,
establece que la libertad de tránsito de los menores de edad está sujeta a las
restricciones y autorizaciones establecidas en la ley.
• Razones administrativas: Pueden exigirse determinados requisitos legales o
administrativos para el ejercicio del derecho, los cuales deben ser razonables a
fin de no desnaturalizarlo; en el caso del transporte público, es necesario contar
con una licencia de funcionamiento para transitar por las vías que se autoricen.
17. Las restricciones explícitas extraordinarias
·po de restricción se deriva de situaciones singulares, que ameritan una
mterve ción rápida y concreta. Un estado de anormalidad constitucional supone la
posibil dad de restringir la libertad de tránsito de las personas.
Al res ecto son citables los casos siguientes:
• E fado de Emergencia o de Sitio: De conformidad con lo establecido en el
a ículo 137° de la Constitución, el Presidente de la República, con acuerdo del
onsejo de Ministros, puede decretar, por plazo determinado, en todo el
t rritorio nacional, o en parte de él (con cargo de posteriormente, dar cuenta al
ongreso o a la Comisión Permanente), el Estado de Emergencia o el Estado de
itio. En dicha eventualidad puede restringirse el derecho relativo a la libertad
de tránsito.
Tal como 10 señalara este Colegiado en la sentencia del Expediente N.O 0349-
2004-AAlTC, dicha restricción encuentra su justificación en la existencia de
causas de extrema necesidad o grave alteración de la vida del Estado,
"circunstancias en las que resulte posible limitar en cierta medida el
ejercicio de determinados atributos personales, uno de los cuales, resulta
siendo el derecho de transitar o de locomoción. Dentro de dicho contexto,
f cabe naturalmente precisar que lo que resulta limitable o restringible no
es el ejercicio de la totalidad del derecho ( ... ), sino aquellos aspectos
estrictamente indispensables para la consecución de los objetivos de
restablecimiento a lo que propende el régimen excepcional, para efectos
de lo cual ha de estarse a lo determinado por referentes tan importantes
# como la razonabilidad y la proporcionalidad".
Asilo diplomático: Es la tutela que se otorga a una persona perseguida por razón
de sus ideas y/o actos de carácter político. Se ejecuta en las legaciones
/ . diplomáticas, naves, aeronaves o campamentos castrenses del Estado asilante.
Extradición: Alude a un instituto jurídico que viabiliza la remisión compulsiva
de un individuo, por parte de un Estado, a los órganos jurisdiccionales
15
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
competentes de otro, a efectos de que sea enjuiciado o cumpla con la condena
señalada, según haya sido su situación de procesado o condenado en la
comunidad política de destino.
Al respecto, se ha señalado que
"La extradición, y el asilo, cuando conllevan restricciones a la libertad de
locomoción, o cuando dan lugar a la salida compulsiva del país, no
implican una trasgresión de la Constitución si es que se cumplen por lo
menos los siguientes requisitos: a) la legislación aplicable debe guardar
correspondencia con los tratados internacionales de derechos humanos;
b) la decisión del Poder Ejecutivo -instancia administrativa- debe haber
sido objeto de control suficiente. El artículo 32° de la Constitución
dispone que "la extradición sólo se concede por el Poder Ejecutivo previo
informe de la Corte Suprema; c) el Estado a favor del cual se extradite a
una persona debe ofrecer un juzgamiento con las garantías del debido
proceso,,19.
18. Las restricciones implícitas
Se trata de aquellas situaciones en donde se hace necesario vincular el ejercicio del
derecho a la libertad de tránsito con otros derechos o bienes constitucionalmente
relevantes, a fin de poder determinar, dentro de una técnica de ponderación, cuál de
ellos es el que, bajo determinadas circunstancias, debe prevalecer. Son diversos los
casos en que existe limitación implícita a la libertad de tránsito, pero entre ellas cabe
resaltar 1 SI ientes:
• Se ridad iudadana: La seguridad ciudadana no debe ser observada como un
erecho fu damental sino como un bien jurídico protegido, habida cuenta que
hace refer ncia a un conjunto de acciones o medidas que están destinadas a
salvaguar ar el desarrollo de la vida comunitaria dentro de un contexto de paz,
tranquili ad y orden, mediante la elaboración y ejecución de medidas vinculadas
al deno inado poder de Policía. La seguridad ciudadana consolida una situación
de CO~ivenCia con 'normalidad', vale decir, preservando cualquier situación de
peligr o amenaza para los derechos y bienes esenciales para la vida
comu itaria.
Tal como 10 señala la Defensoría del Pueblo, la seguridad ciudadana tiene una
1/1 doble implicancia; por un lado, plantea un ideal de orden, tranquilidad y paz, que
..u'/ es deber del Estado garantizar; y, por el otro, permite el respeto de los derechos
y cumplimiento de las obligaciones individuales y colectivas 2o •
De otro lado, este Colegiado ha precisado en la sentencia emitida en el
Expediente N.O 349-2004-ANTC, que se trata de
19 MESfA, Carlos. Derechos de la persona / Dogmática Constitucional. Lima, Fondo Editorial del
Congreso del Perú, 2004, p. 138.
20 Informe Defensorial N. o 81. Libertad de Tránsito y Seguridad Ciudadana. Lima: 2004, p. 15.
16
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
"( ... ) un estado de protección que brinda el Estado y en cuya
consolidación colabora la sociedad, a fin de que determinados derechos
pertenecientes a los ciudadanos puedan ser preservados frente a
situaciones de peligro o amenaza o repararlos en casos de vulneración o
desconocimiento" .
Es más, también ha acotado en la sentencia del Expediente N.O 2961-2002-
HC/TC, que
"( ... ) es posible permitir la instalación de dispositivos de seguridad,
vigilancia y control en las vías públicas, siempre que dicha medida tenga
por propósito resguardar la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos,
cuente con la previa autorización de la autoridad competente, y resulte
razonable y proporcional con el fin que se pretende alcanzar".
Empero, enfatizaba que, en el caso concreto,
"( ... ) no sólo no obra documento alguno que permita acreditar algún
problema de seguridad en la zona donde han sido instaladas las rejas,
sino que existen suficientes elementos probatorios que permiten sostener
que la instalación tenía por finalidad la disminución del tránsito en las
calles Arcos de la Frontera y J acarandá".
caso, este Colegiado declaró fundado el hábeas corpus y ordenó que la
dem dada retire en forma inmediata e incondicional las rejas metálicas
colo adas en la vía pública.
En eneral, este Tribunal se pronunció a favor de la colocación de rejas en la vía
de cceso al lugar de residencia de los demandantes, argumentando que con ello
se estaría tutelando la seguridad de los habitantes de la zona21 . Es decir, se
a eptaba la reducción del contenido de la libertad de tránsito (ello tampoco
s gnifica que se eliminaba su existencia) en pos de un bien jurídico que merece
una protección superlativa en las circunstancias actuales de inseguridad
ciudadana.
• Seguridad nacional: El Comité de Derechos Humanos de la Organización de las
Naciones Unidas, como parte de la ya mencionada Observación General N.O 27,
reconoce la posibilidad restricciones a zonas militares por motivos de seguridad
nacional. Asimismo, se puede recurrir a una restricción válida y necesaria de la
21 En la sentencia recaída en el Expediente N.O 3482-2005-PHCrrC, este Colegiado declaró
que la colocación de rejas de seguridad instaladas en la calle de acceso a la Urbanización
Monterrico Chico no es, por sí misma, contraria a la Constitución, pero también enfatizó que
el personal encargado de la vigilancia no debía obstaculizar el libre tránsito por la vía
pública.
Igualmente, en la sentencia del Expediente N.O 0311-2002-HCrrC, el Tribunal Constitucional
señaló que "( ... ) las vías públicas son bienes de dominio público, y no privado. No obstante,
previa autorización de la autoridad competente, y bajo cánones de razonabilidad y
proporcionalidad, es posible permitir la instalación de dispositivos en ellas -tranqueras de
seguridad- las mismas que no pueden tener por propósito restringir la libertad de tránsito,
sino tan sólo resguardar la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos".
17
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
libertad de tránsito para la protección de la seguridad nacional y el orden
pu'bl·ICO 22 .
19. Análisis del derecho a la libertad de tránsito en el caso concreto
El demandante alega que se ha vulnerado el derecho a la libertad de tránsito de los
favorecidos por la interceptación ilegal de las unidades de la empresa donde labora, el
despojo de diversos documentos y la amenaza de intervenir el local de la empresa. Todo
ello propendería, asevera, a impedir su libre circulación a través de las calles que
pertenecen a su recorrido por la ruta de circulación 10 l8-Huachipa-Carretera Central-9
de Octubre-Zárate-Acho.
El presente hábeas corpus debe resolverse a través del análisis de los medios
probatorios presentados, tema que será materia del siguiente acápite de la sentencia,
pero siempre tomando en cuenta que el ejercicio del derecho a la libertad de tránsito
cuenta con una restricción explícita ordinaria, referida a las razones administrativas, que
posibilitan el funcionamiento del servicio de transporte público.
Por ahora, corresponde a este Colegiado determinar si los actos denunciados terminan
vulnerando, o no, en el caso concreto, el derecho a la libre circulación de Rubén Pablo
Orihuela López y del recurrente.
Para ello se debe tomar en consideración, entre otros argumentos, lo que este Tribunal
Co ional ha expresado en la Sentencia del Expediente N.O 1981-2002-HC/TC, la
e preCIsa que
"( ... ) la incautación indebida de la licencia de conducir constituye, per se,
una violación de la libertad de tránsito, pues ciertamente con ello se
restringe la posibilidad de transitar libremente utilizado un vehículo".
Es o quiere decir que si, entre otros sucesos, se logra comprobar que la retención se
re lizó de manera irregular, procede declarar fundada la demanda de hábeas corpus,
s· ndo este uno de carácter restringido.
Este tipo de hábeas corpus, en opinión de este Colegiado, como parte de la
Sentencia del Expediente N. o 2663-2003-HC/TC,
"Se emplea cuando la libertad física o de locomoción es objeto de
molestias, obstáculos, perturbaciones o incomodidades que, en los
hechos, configuran una seria restricción para su cabal ejercicio. Es decir,
que, en tales casos, pese a no privarse de la libertad al sujeto, 'se le limita
en menor grado "'.
Por tanto, sólo podrá declararse fundado este tipo de habeas corpus en caso existan
los suficientes elementos de juicio que permita determinar al juzgador si se ha
restringido la libre circulación de los favorecidos.
§2. La probanza del presunto acto de vulneración de la libertad de
tránsito
22 Comunicación del Comité de Derechos Humanos N.O 492/1992, Lauri Peltonen c. Finlandia,
párrafo 8.4. 49° período de sesiones, Suplemento N. ° 40 (A/49/40).
18
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
20. Según el juzgador de segunda instancia, no hay probanza debida
Para la Sala Penal de Emergencia para Procesos con Reos Libres de Lima, queda
claro que
"( ... ) los hechos expuestos constituyen una apreciación subjetiva del
accionante no existiendo en autos documento o indicio que corrobore los
argumentos y que vincule a una acción de garantía constitucional; por 10
que la resolución materia de grado se encuentra arreglada a ley ( ... ),,23.
Basándose en este argumento, se declaró improcedente la demanda.
21. Según el demandante, sí se ha probado la afectación
El recurrente, al momento de interponer el recurso de agravIO constitucional,
asevera 10 siguiente:
"( ... ) El razonamiento que se transcribe es erróneo e incurre en falsedad
por cuanto en la demanda y en el recurso de apelación se ha precisado
claramente que SE FORMULÓ LA DEMANDA en razón de que el
demandado CLAUDIO TOLEDO PAYTÁN, conjuntamente con los
sujetos codemandados vienen amenazando en forma reiterada atentar
contra la integridad física de don RUBÉN PABLO ORlliUELA LÓPEZ
e incluso contra mi persona, siendo así vienen amenazándonos de que
seremos secuestrados y llevados a la playa, para que aplicamos 'la
científica' y quitamos la vida, por 10 que la presente demanda deberá ser
declarada FUNDADA en todos sus extremos, ordenándose que los que se
abstengan de consumar sus actos antisociales, por 10 que es evidente de
que existe error en la sentencia recurrida,,24.
22. La ecesidad de probanza de los hechos alegados
El Código Procesal Constitucional, en su artículo 9°, prescribe que,
.I "( ... ) En los procesos constitucionales no existe etapa probatoria. Sólo
son procedentes los medios probatorios que no requieren actuación, lo
que no impide la realización de las actuaciones probatorias que el Juez
considere indispensables, sin afectar la duración del proceso. En este
último caso no se requerirá notificación previa".
De esto se desprende que si bien la actuación de los medios probatorios no puede ser
de la misma magnitud que la de un proceso ordinario, tampoco puede ser
inexistente. Esto, a su vez, implica una responsabilidad implícita de las partes que
acuden a la vía constitucional de adjuntar medios probatorios idóneos que sean
suficientes para crear en el juzgador un criterio respecto del derecho alegado.
La naturaleza excepcional, urgente y sumarísima de los procesos constitucionales
determina que no se pueda actuar una diversidad de medios probatorios; ello por el
23 Considerando Segundo de la Sentencia de la Sala Penal de Emergencia para Procesos con
Reos Libres de Lima, Exp. N° 05-05 HC (fs. 25 del Expediente).
24 Recurso de agravio constitucional (fs. 29, 30 del Expediente).
19
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
contexto en el cual el juzgador constitucional tiene que dictar en forma inmediata
una orden encaminada a detener o suspender la realización de un hecho violador de
un derecho constitucional, medida que no puede admitir demora en la ejecución en
su trámite. Por tanto, la tutela inmediata no permite actuaciones procedimentales del
tipo probatorio, en principio.
Adicionalmente, según lo ha manifestado este Colegiado como parte de la Sentencia
del Expediente N.o 1981-2002-HC/TC,
"En cuanto derecho subjetivo, garantiza que no se afecte indebidamente
la libertad fisica de las personas, esto es, su libertad locomotora, ya sea
mediante detenciones, internamientos o condenas arbitrarias (... )".
Por ello, si bien por la naturaleza de los actos alegados, era dificil presentar medios
probatorios contundentes respecto de la responsabilidad del supuesto agresor, el
juzgador debió realizar, como mínimo, actuaciones probatorias que demuestren la
afectación, o no, del derecho subjetivo, y no declarar improcedente de manera
liminar la demanda.
El Tribunal Constitucional ha precisado en la Sentencia del Expediente N.O 623-
- C/TC que, aunque el proceso constitucional de hábeas corpus se caracteriza
por ten r un trámite breve y sumarísimo, por la necesidad de brindar una pronta y
adecua tutela al derecho que se reclama, esta sumariedad no puede utilizarse
como p etexto para omitir diligencias esenciales, cuando de la realización de éstas
depend la tutela de los derechos objeto de reclamo.
23. La De esidad y la urgencia en acopiar medios probatorios
Este olegiado, ante la inexistencia de medios probatorios respecto del caso
concr to, estaría en la capacidad de devolver el expediente del presente proceso al
juez e primera instancia a fin de que recaude los medios probatorios que considere
perti entes para resolver el proceso. Sin embargo, tomando en cuenta que según el
artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional,
"Los procesos constitucionales se desarrollan con arreglo a los principios
de dirección judicial del proceso (...)",
es necesario agotar todos las medidas posibles a fin de acceder a los medios
probatorios sin afectar los principios de inmediación y economía procesales.
Como se ha señalado, los procesos constitucionales tienen una finalidad sumarísima
que determina la ausencia de etapa probatoria en ellos, siendo responsabilidad de
los recurrentes adjuntar los medios que consideren idóneos al proceso, a fin de
causar en el juzgador la suficiente discrecionalidad para vislumbrar la pertinencia o
no del derecho que se pretende tutelar. Sin embargo, se tiene también que, si de la
actuación de un medio probatorio depende la efectiva tutela jurisdiccional del
derecho constitucional afectado o amenazado, esta actuación probatoria debe ser
ordenada con peIjuicio de lo dispuesto en la norma procesal constitucional. Por
tanto, este Colegiado puede utilizar el principio de la dirección judicial del proceso
consagrado en el artículo 111 del Título Preliminar del Código Procesal
Constitucional, facultad que permite al juez aplicar los principios procesales
20
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
adecuados al proceso constitucional para verificar la efectiva y pronta satisfacción
del derecho alegado, como los de inmediación o de economía del proceso.
Al respecto, este Colegiado, en la Sentencia del Expediente N.o 0048-2004-PI/TC,
estableció que el principio de dirección judicial del proceso delega en la figura de
juez constitucional el poder-deber de controlar razonablemente la actividad de las
partes, promoviendo la consecución de los fines del proceso de manera eficaz y
pronta. El principio de inmediación, por su parte, procura que el juez constitucional
tenga el mayor contacto con los elementos subjetivos (intervinientes) y objetivos
(documentos, lugares) que confonnan el proceso, para lograr una aproximación más
exacta al mismo, lo cual puede motivar la necesidad de una eventual actuación
probatoria ante la urgencia o inminencia de una tutela jurisdiccional constitucional
efectiva.
24. La coincidencia de argumentos entre el presente proceso y el seguido en el
Expediente N.O 3873-2005-PHC/TC
No puede pasar inadvertido para este Colegiado que existe otro proceso
constitucional que está siendo revisado en la actualidad en esta misma sede, que
ersa sobre un tema idéntico al que es materia del presente hábeas corpus.
En 1 Expediente N.O 3873-2005-PHC/TC, la demanda fue interpuesta por Félix
Esc lante Martínez, a favor de sí y de César Augusto Inca Soler y Cannen Ytalha
Do ayre Huamaní, contra Claudio Toledo Paytán, José Luis Toledo Barrientos,
Er smo Toledo Barrientos, dos personas cuyos apelativos son el 'Negro Jabalí' yel
, egro Matute', y contra un grupo de aproximadamente quince personas de aspecto
d licuencial y aparentemente drogadictos.
eñala que tanto el demandante, en virtud de ser gerente, como todos los
onductores, cobradores y marcadores de rutas que laboran en la Empresa
¡Comunicación Integral, Turismo y Servicios Urano Tours S.A., son víctimas de
hostigamiento durante el recorrido de los vehículos, pues se les arrebata los
documentos y se les amenaza con agresiones. Ello sucede en la Ruta N.O 1030: Av.
Perú - Dueñas - Naciones Unidas - Venezuela - Arica - Guzmán Blanco - Arequipa -
/i / llende.
/ Como se ve, los hechos relatados son bastante similares a los que son materia de la
litis del presente proceso. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en la
tramitación de la demanda de éste, en aquél el juez consideró pertinente que se
practique una sumaria investigación25 . Por tanto, las indagaciones realizadas en
/l dicho proceso, servirán para completar los datos faltantes en el que nos encontramos
7 resolviendo.
25. Los medios probatorios utilizados
25 Auto emitido por el juez del Vigésimo Juzgado Penal de Lima (fs. 5 del Expediente N.O 3873-
2005-PHCITC).
21
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
A partir de los datos obtenidos se consideran como pertinentes para resolver el
presente proceso de hábeas corpus los siguientes medios probatorios:
Una de las favorecidas precisa exactamente qué estaría detrás del hábeas corpus
planteado:
"( ... ) asimismo debo señalar que el señor Toledo Paytán ha amenazado a
los señores César Augusto Inga Solier y Félix Escalante Martínez, esto se
sabe porque quiere apoderarse de la empresa Urano Tours ( ... ),,26.
El demandado Claudio Toledo Paytán niega completamente ese dato y por el
contrario asevera que
"( ...) esta denuncia es como acto de venganza por haber yo obtenido
precisar que una administración judicial del primer Juzgado Civil del
Callao y a la vez haber obtenido dos sentencias favorables de la Nulidad
de la Junta General que ellos habían fraguado, además ellos no quieren
reconocerme en el cargo y siguen manteniendo en los cargos ilegales que
han obtenido,,27.
Respecto al nombramiento del administrador judicial de la empresa Urano Tours
S ., e ede judicial se ha señalado 10 siguiente:
RESUELVE CONCEDER MEDIDA CAUTELAR GENÉRICA DE
MINISTRACIÓN JUDICIAL sobre LA EMPRESA
C MUNICACIÓN INTEGRAL TURISMO Y SERVICIOS URANO
T URS S.A., ubicada en la Mz. E 1, lote 13, Urbanización del Álamo,
alIao, nombrándose como administrador judicial de la misma a DON
LAUDIO TOLEDO PAYTAN, con las facultades y obligaciones que
rescribe la ley, hasta que concluya el proceso principal,,28.
Esta r solución se encuentra inscrita en Registros públicos29 .
Post riormente, los demandantes han señalado de manera idéntica en ambos
expedientes, que la situación ha variado:
"CLAUDIO TOLEDO PAYTÁN YA NO ES ADMINISTRADOR
JUDICIAL DE LA EMPRESA COMUNICACIÓN INTEGRAL
TURISMO Y SERVICIOS URANO TOURS S.A., por haberse ordenado
la variación de la medida que 10 designó como tal, por el Primer Juzgado
26 Declaración indagatoria de Carmen Ytalha Donayre Huamaní (fs. 35 del Expediente N.O
3873-2005-PHCfTC).
27 Declaración indagatoria de Claudio Toledo Paytán (fs. 33 del Expediente N.O 3873-2005-
PHCfTC).
28 Fallo del Primer Juzgado Civil del Callao, Exp. 1998-00093-70-0701-JR-CI-01, Sobre Nulidad
de Asiento Registral, Medida Cautelar, de 28 de diciembre de 2004 (fs. 49 del Expediente
N.O 3873-2005-PHCfTC).
29 Copia Certificada de Inscripción de Nombramiento de Administrador Judicial, de 14 de enero
de 2005 (fs. 51 del Expediente N.O 3873-2005-PHCfTC).
11......_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ - - --
22
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Civil del Callao, conforme aparece de la copia de la Resolución N.o 21,
su fecha 05ABR05,,3o.
Entonces, de los medios probatorios recogidos, queda claro que no ha existido
vulneración alguna a la libertad de tránsito de los favorecidos. Por el contrario, 10
que se demuestra es la utilización del hábeas corpus con el fin de contradecir, de
manera indirecta, una resolución emitida regularmente en un proceso judicial, pues
cuando se presentó la demanda el administrador judicial de la empresa era el
demandado.
La supuesta vulneración a la libertad de tránsito no se ha producido en el sentido
manifestado por el recurrente, sino que, por el contrario, él es quien estuvo
realizando un ejercicio proscrito por una orden judicial, máxime si se reconoce
como un límite de la libertad de tránsito contar con el correspondiente permiso, y
claro está, ser el titular de dicho permiso, situación que no se cumplía cuando se
interpuso la demanda.
26. Se debe declarar improcedente la demanda planteada
otro do, la demanda interpuesta debe ser declarada improcedente, toda vez que,
como se- la el artículo 5° inciso 1 del Código Procesal Constitucional, se declarará
la impro dencia de un proceso constitucional cuando
"Los hechos y el petitorio de la demanda no están referidos en forma
directa al contenido constitucionalmente protegido del derecho
invocado".
y si b en supra se mencionó que la libertad de tránsito protege la libre circulación
de ve ículos por la ciudad, ello debe realizarse según las limitaciones exigidas por la
legis ación y sobre todo por los instrumentos internacionales. En el caso concreto, a
los avorecidos sólo les corresponde respetar el título que fuera ejercido por el
demandado, cual era el de administrador general.
Llama, asimismo, la atención la coincidencia existente entre los dos hábeas corpus
planteados, toda vez que tratan de impugnar hechos similares. Al respecto, uno de
los demandados del proceso existente en el Expediente N.o 3873-2005-PHC/TC,
/ señaló lo siguiente:
"( .. .) yo creo que esta denuncia es porque soy sobrino del actual
administrador judicial señor Claudio Toledo Paytan y con esto quieren
f hacerle daño tanto a él como a mi familia, por otro lado, debo precisar
que los accionantes nos han denunciado en otros juzgados tal es así en el
Cono Norte de Lima, Callao y ante el catorce Juzgado Penal de Lima con
el mismo tenor que el de la presente investigación (... ),,31.
30 Recursos de agravio constitucional (fs. 36 del Expediente N.o2876-2005-PHCITC y fs. 106
del Expediente N. o 3873-2005-PHCITC)
31 Declaración indagatoria de José Luis Toledo Paytán (fs. 35 del Expediente N.O3873-2005-
PHCITC).
23
•
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Por ello, este Colegiado considera pertinente insistir en la proscripción del uso de un
proceso constitucional que tiene por objeto una tutela urgente. Y por más que el
Código no restringe su utilización en supuestos tan específicos como el mostrado (se
plantean diversas demandas en distintos juzgados), debe entenderse que su
utilización no puede ser excesiva, pues todo acto de abuso de derecho se encuentra
proscrito por el artículo 103 0 de la Constitución.
VI. FALLO
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la
Constitución Política del Perú
HA RESUELTO
Declarar IMPROCEDENTE la demanda de hábeas corpus de autos.
Publíquese y notifiquese.
ss.
BARDELLI LARTIRI
GARCÍATOMA
VERGARA
Lo
Dr. Daniel ¡gallo Rivadeneyra
SECRETARIO RELATOR (e)
Asimismo, en la demanda del presente caso, los supuestos agresores deben ser notificados
en el Jr. Alberto Yabar 190, Magdalena del Mar (fs. 1 del Expediente), mientras que en la
demanda del otro, en la Av. Tupac Amaru 3785 km . 22, El Progreso, Carabayllo (fs. 35 del
Expediente N.O 3873-2005-PHCITC).