“LEYENDAS”
1. La Mulata de Córdoba
La leyenda de la Mulata de Córdoba nos cuenta una historia que es difícil de creer,
pero que muchos aseguran fue de verdad.
Esta mujer misteriosa, poseía una belleza inigualable e inexplicable, pero lo que
realmente la caracterizaba era su don para crear medicinas, así como manifestar
tormentas y predecir eclipses. Era tan hermética que nadie conocía a sus padres,
pero sus rasgos mulatos eran tan finos, que no parecía ser de la región. Los
lugareños aseguran que la mulata era tan bella, que llevaba a la perdición a los
hombres y causaba envidias entre las mujeres.
Esto desencadenó la furia de la gente, quienes comenzaron a rumorar que la mulata
debía su belleza a la magia negra. Entre las versiones que circulaban en la zona,
era que desde las ventanas de su hogar, podía verse luces y escuchar música
extraña.
Dichos cuentos llegaron a oídos de los miembros del Santo Oficio, quienes no
dudaron en visitarla para asegurarse de los rumores. Pero al acudir, se dieron
cuenta de que se trataba de simples chismes, pues todo iba normal en casa de la
mujer y cumplía con sus deberes cristianos.
Es a partir de aquí donde la leyenda de La Mulata de Córdoba comienza a tornarse
extraña.
La Mulata de Córdoba fue vilmente acusada de ser una bruja, pero por su
inigualable belleza, cuenta la leyenda que un hombre quiso enamorarla. Se trataba
de Martín Ocaña, el alcalde del lugar, quien al ver lo guapa que era La Mulata de
Córdoba, intentó conquistarla con regalos y atenciones,
La mulata siempre lo rechazaba y procuraba no darle falsas esperanzas al hombre
para que no pensara que accedería a sus encantos. El alcalde, al darse cuenta del
rechazo, dejó de tratar de enamorarla y la acusó de que le había dado un brebaje
para que se enamorara perdidamente de ella.
Cuenta la leyenda que fue entonces cuando no dudó en denunciar a La Mulata de
Córdoba para que la encarcelaran.
Lamentablemente la Inquisición le creyó al alcalde, por lo que rápidamente fue
sometida a un calabozo en la cárcel de San Juan de Ulúa, Veracruz.
Por las acusaciones que había recibido con anterioridad, no dudaron en declararla
culpable por hacer hechizos y pactos con el diablo.
Pero también, fue condenada a ser quemada en leña verde frente a todo el poblado,
debido a las frecuentes acusaciones sobre la magia negra.
Leyenda de la Mulata de Córdoba: burla a la muerte
Con un carbón, La Mulata hizo arte
La leyenda de la Mulata de Córdoba aún continúa, pues un día antes de ser
quemada viva, le pidió a un custodio un pedazo de carbón para poder dibujar un
barco en la pared.
El hombre, al ver que era su última noche viva, accedió a dárselo sin ningún
problema.
Al amanecer, el carcelero entró al calabozo y admiró la obra de arte que había
creado La Mulata.
Le dijo que era realmente increíble su dibujo, a lo que la mulata le preguntó si algo
le faltaba a su barco, el hombre, aún sorprendido, solo contestó - ¡Que navegue! -
y en ese momento, la mujer saltó al barco y desapareció en la inmensidad del
dibujo.
El guardia quedó tan impresionado de lo que había sucedido, que murió al instante,
mientras que La Mulata de Córdoba no fue vista nunca más; fue ahí donde quedó
plasmada esta leyenda, una de las más contadas en el Puerto de Veracruz.
2. La Casa de la Condesa de Malibrán
Las leyendas de Veracruz ha sido parte de nuestra cultura. Muchas de ellas se
han hecho famosas de manera nacional, tal es el caso de la historia de la Condesa
de Malibrán.
De acuerdo con quienes lo cuentan, todo empezó cuando la ciudad aún estaba
amurallada y un matrimonio formado por el conde de Malibrán, quien descendía de
la corona española, y su esposa María.
El hombre, al tener un puesto sumamente importante, salía de viaje
frecuentemente y dejaba a su mujer sola, lo que provocaba su ira y buscaba utilizar
su tiempo en conocer más parejas.
Mientras su marido no estaba, María celebraba grandes fiestas con marinos
extranjeros, con quienes buscaba cumplir su más grande sueño en la
vida: convertirse en madre.
Sin embargo, una vez que los utilizaba para fines sexuales, estos eran asesinados
y arrojados a un arroyo que quedaba al pie de su mansión, donde eran devorados
por z
Al no lograr concebir, la mujer buscó la ayuda de una bruja, quien le decía que se
bañara con la sangre derramada de sus víctimas después de haber tenido
relaciones sexuales con [Link] de un tiempo, María logró quedar embarazada,
sin embargo, su hijo nació deforme y esta lo rechazó. Ya que su esposo no estaba
en casa, esta lo tenía con los sirvientes para que lo cuidaran.
Un mal día, el conde llegó y vio al niño. Sorprendido, corrió a buscar explicaciones
la recamara que compartía con su mujer y la encontró en la cama con un marino
[Link] de rabia, los tomó a ambos, les quitó la vida y los aventó al mismo
arroyo a donde habían sido desechados las víctimas de la condesa en meses
anteriores. No quería saber de ella.
Acto seguido, ordenó la muerte del bebé y también fue arrojado a aquel cuerpo de
agua. El pueblo se enteró de lo que había ocurrido y el hombre, avergonzado, nunca
más salió de su [Link] años pasaron y nada se supo de él, hasta el día en
que, según rumores, se quitó la vida al descubrir lo que había hecho con su
esposa y la criatura inocente que había parido.
Quienes pasan por la antigua mansión dicen que se puede escuchar a la mujer y su
bebé lamentándose, llantos, risas macabras y hasta espectros. Lo que sí es
que nadie se ha atrevido a entrar desde lo ocurrido.
3. Nahuani y Ahuilizapan
Ahuilizapan era un águila pescadora que vivió la pérdida de su gran
amiga, hecho que se relaciona con el origen del Pico de Orizaba.
En Veracruz se cuenta la historia de Nahuani, una guerrera valiente,
determinada y hermosa, cuyo relato se relaciona con el origen del Pico
de Orizaba o Citlaltépetl, la montaña mexicana más alta del país con 5
mil 747 metros sobre el nivel del mar que se encuentra en los límites de
Veracruz y [Link] siempre estaba acompañada de su amiga
Ahuilizapan, un águila pescadora. Un día Nahuani se encontraba en una
gran batalla y a pesar de su valor como guerrera, Nahuani sufrió la
derrotada. Ante esto, el águila Ahuilizapan se elevó en lo alto del cielo
y con mucho dolor se dejó caer fuertemente. Se dice que en el lugar en
el que cayó comenzó a formarse una montaña que con el paso del
tiempo se convirtió en un volcán.
Pasado el tiempo, Ahuilizapan ya convertida en montaña, recodó lo
sucedido a su amiga Nahuani, esto hizo estallar su furia y comenzó con
grandes erupciones que ocurrieron en un lapso de tiempo. La furia de
Ahuilizapan era incontrolable por lo que los lugareños decidieron subir
a lo más alto del volcán y rendir culto a la valiente guerrera, Nahuani, la
entrañable y querida amiga del águila.
4. La Sirena de Tamiahua
Se cuenta que hace muchos años, en el municipio de Tamiahua existió
un pequeño pueblo llamado Rancho Nuevo, en él vivía una viuda, de
nombre Damasia, y su hija Irene, una niña de piel morena, ojos verdes
y cabello oscuro. La señora había estado casada con Abundio, pero
después de su muerte se había dedicado a servir a la iglesia, así que
ella y su hija viajaban a otras comunidades a las fiestas patronales para
venerar a los santos.
Un jueves santo, y ante la petición de su madre, Irene fue a recoger leña
para el fuego en el Paso de Piedras. Tras regresar a su casa notó que
estaba sucia por el trabajo realizado y le indicó a su madre que tomaría
un baño para asearse, Damasia de inmediato señaló que durante los
días santos no podía bañarse: “no hija, te condenarás, en estos días no
debemos agarrar agua, mucho menos bañarnos”, le dijo, sin embargo,
Irene tomó un jabón y se fue rumbo al pozo: “Mamá, que me perdone
Dios, pero yo, aunque sea me voy a lavar la cara”, respondió la niña.
Después de un rato se escucharon gritos, era Irene pidiendo ayuda.
La leyenda cuenta que en medio del pozo se levantó una enorme ola y
la niña se empezó a transformar en otro ser, su boca se alargó y los ojos
se agrandaron, el cabello negro se le pintó de rojo al igual que la piel y
sus piernas se convirtieron en una cola de pez con escamas. La
inmensa ola cayó sobre la criatura en la que se transformó Irene y la
arrastró hasta la laguna.
Los lugareños se dirigieron al cuerpo de agua hasta el que fue
arrastrada la hija de Damasia, pronto vieron una balsa de madera vieja
y destrozada; la criatura saltó hacía la balsa y permaneció en el filo con
una sonrisa burlona y cantos en los que se escuchaba: ¡Peten ak, peten
ak!, que significa giren. Los lancheros comprendieron que era una
fuerza desconocida y fantasmagórica, por lo que dejaron de [Link]
dice que cada jueves santo, la madre de Irene visita la laguna en espera
de volver a ver a su hija, pero los pescadores aseguran que de la niña
ya no queda nada, sólo un ser maligno que ahoga a quienes le ven el
rostro
5. El niño llorón
Se cuenta que hace muchos años, un trabajador de una empresa de
químicos pasaba por la laguna de Ojo de Agua, caminaba solo ya que
por cuestiones laborales se rezagó, aunque le advirtieron que no tomara
ese camino debido a las apariciones que ocurrían en el lugar, él decidió
seguir por la laguna.
Durante el camino, el trabajador escuchó un llanto por lo que
preocupado empezó a buscar en los alrededores y en la oscuridad,
hasta que vio a un niño sentado al pie de la laguna llorando
desconsoladamente. El hombre le preguntó al niño qué pasaba y este
le respondió que se había perdido y necesitaba ayuda para llegar a la
iglesia más cercana, donde seguramente sus padres lo encontrarían.
El señor aceptó ayudar al niño y llevarlo a la iglesia más cercana, sin
embargo, el niño le dijo que no podía caminar y tenía que cargarlo,
aunque esto le causó sorpresa, el hombre era de buen corazón y lo hizo,
pero había una condición: él no debía voltear a verlo hasta llegar a
alguna iglesia.
El trabajador caminó con el niño en brazos con rumbo a la iglesia, pero
cuando ya estaban cerca del templo religioso se empezaron a escuchar
ruidos extraños, el señor notó que venían del niño y olvidó la condición
que este le puso, volteó a ver lo que llevaba cargando y ya no tenía a
un niño entre brazos sino a un monstruo que reía de manera horrible y
aterradora. Sorprendido y asustado, el hombre arrojó al suelo al ser
monstruoso que cargaba y entró corriendo a la iglesia.
Se dice que el día que el monstruo logre entrar a la iglesia, crecerá tanto
el caudal de Ojo de Agua que se desbordará y cubrirá a la ciudad de
Orizaba haciéndola desaparecer y causando muerte a su paso.