INIAFlibro
INIAFlibro
INIAF
ANAPO
CIAB
1. INTRODUCCIÓN 4
2. OBJETIVOS 5
3. DIAGNÓSTICO 5
5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 34
6. BIBLIOGRAFÍA 34
ANEXOS 36
Cabe destacar que este documento es pionero en su género, ya que es el primer plan de fertili-
zación que se realiza a nivel nacional. El PNFNV fue elaborado en el marco de la Planificación del
Estado y la articulación con la Agenda Patriótica 2025, que define 13 pilares de desarrollo y con
el Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-2020, que establece los siguientes indicadores con
relación directa sobre el plan.
Aproximadamente
$us 10.000 MM 4,7 MM Ha Incremento 24,3 MM de TM
de PIB para el sec- de superficie significativo de la de producción.
tor agropecuario y cultivada. productividad.
agroindustrial.
La fertilización en Bolivia está dando sus primeros pasos y existe mucho camino por transitar. En
esa línea el gobierno boliviano, mediante DS 1310 del 2 de agosto del 2012, creó la EMPRESA ES-
TRATÉGICA DE PRODUCCIÓN DE ABONOS Y FERTILIZANTES (EEPAF), cuya función principal es
producir abonos y fertilizantes para incrementar la productividad agrícola y contribuir a la seguri-
dad alimentaria del país.
Por otro lado, YPFB también ha ingresado en la producción de urea para abastecer el mercado
interno y la exportación. Estos esfuerzos, junto a los que realiza el sector privado a través de la
formulación de fertilizantes a nivel local y la importación de este insumo, han generado las con-
diciones propicias para el uso masivo de fertilizantes en Bolivia; de ahí que nace la necesidad de
elaborar un plan que permita promover el uso de fertilizantes, de manera organizada y en culti-
vos seleccionados.
Para la elaboración del plan se recurrió a un equipo de especialistas en suelos, fertilización y nu-
trición vegetal, quienes junto a los equipos técnicos del INIAF en los 9 departamentos de Bolivia,
generaron la información base para el análisis y el planteamiento de las propuestas técnicas y
económicas que contiene el plan.
El documento está estructurado en dos grandes unidades. Por un lado, está el diagnóstico que
permitió identificar la situación actual de la fertilización en Bolivia, así como de los servicios adhe-
rentes, como es el caso de los laboratorios. Por otra parte, está la propuesta del plan que contiene
una visión claramente definida y 5 pilares operativos que permitirían alcanzar las metas propues-
tas. El plan también incluye los impactos en productividad, impactos en producción y los impactos
económicos.
El plan tiene como objetivo contribuir, de manera planificada, al mejoramiento del manejo de sue-
los a través del incremento y uso adecuado de fertilizantes, para mejorar los niveles de fertilidad de
los suelos y de la productividad de los principales cultivos en Bolivia1.
3. DIAGNÓSTICO
Cereales
Oleaginosas e industriales 1.397.398
1.645.547
44% 37%
Estimulantes
35.211
1%
Hortalizas
168.831
Frutales
5% 148.107
4%
1 El planteamiento del incremento y uso adecuado de fertilizantes no va en contra del uso complementario de materiales orgánicos que coadyu-
van en la productividad de los suelos. Estudiar el grado y alcance del uso de estos materiales en Bolivia es muy complejo y pertenece a otro tipo de
investigación.
Pando Chuquisaca
13.295 142.708
Beni 0% 4%
66.694 La Paz
2% 288.377
8%
Cochabamba
211.432
6%
Oruro
118.186
Santa Cruz 3%
2.626.439
70% Potosí
156.633
4%
Tarija
118.008
3%
En el departamento de Santa Cruz está la mayor parte de los pastos cultivados, donde se
encuentra el 76,93% (1.807.249 hectareas), del total de pastos cultivados en Bolivia.
Pastos cultivados
2.349.061
18%
Pastos naturales
10.821.674
82%
De acuerdo a los resultados del estudio, se estima que alrededor de 754.740 hectáreas fueron
fertilizadas durante el 2018 con algún tipo de fertilizante, equivalente al 20,17% del total de
la superficie cultivada en Bolivia, sin incluir pasturas.
Santa Cruz es el departamento donde está la mayor superficie fertilizada con 497.824 hectá-
reas, equivalente al 66% del total fertilizado a nivel nacional, seguido de Cochabamba y Tarija
con el 18% y 6% respectivamente.
Figura 4. Bolivia: Superficie fertilizada
Beni
Oruro 4.732 Pando
23.065 1% 1.270
Chuquisaca 3%
24.808 0%
3%
Potosí
La Paz 2.983
19.176 0%
3%
Tarija
48.759
Santa Cruz
6% 497.824
Cochabamba 66%
132.123
18%
70,00%
62,49%
60,00%
50,00%
41,32%
Porcentaje
40,00%
30,00%
18,95% 19,52%
20,00% 17,38%
10,00% 9,55% 7,09% 6,65%
1,90%
0,00%
Cochabamba Tarija Santa Cruz Oruro Chuquisaca Pando Beni La Paz Potosí
Durante el 2018 se emplearon alrededor de 149.212 TM de fertilizantes para cubrir las 754.740
hectáreas. Del total de fertilizantes empleados, el 46% (68.201 TM), fue utilizado en el depar-
tamento de Santa Cruz, seguido por Cochabamba con el 26% (38.707 TM), y La Paz con el
10% (15.237 TM).
277.486
300.000
250.000
200.000
Hectáreas
150.000
109.210
100.000 92.787
55.218 52.196 35.838
50.000 22.766
15.827 11.476 7.810
0
Soya Papa Maíz Trigo Arroz Sorgo Caña Quinua Banano Arveja
Por otra parte, en la figura 8 se encuentran los 10 cultivos con el mayor volumen de fertili-
zantes empleados, donde aparece la papa como el cultivo con mayor consumo con 51.661
TM, seguido de la soya y el maíz. Entre estos 10 cultivos consumieron el 88,05% del total de
fertilizante empleados en el 2018.
60.000
51.661
50.000
40.000
Toneladas
30.000 28.742
20.932
20.000
7.700 7.721
10.000
4.650 3.640 2.423 2.402 1.512
0
Papa Soya Maíz Trigo Arroz Caña Quinua Banano Sorgo Arveja
De las 149.212 TM empleadas en el 2018, se observa que el fertilizante más utilizado fue
la urea con 48.165 TM, seguido del Fosfato Di Amónico - DAP (18-46-0) con 34.269 TM y el
Fosfato Mono Amónico - MAP (11-52-0) con 28.841 TM. En la categoría “Otros” están aquellos
fertilizantes químicos llamados de especialidad elaborados en base a NPK + macro y micro-
nutrientes.
Figura 9. Bolivia: Tipos de fertilizantes empleados
Los 10 principales países de origen de las importaciones de fertilizantes hacia Bolivia están
liderados por el Perú, aunque eventualmente este país es más considerado de tránsito de los
fertilizantes que vienen desde la China. A través del Perú se importó fertilizante por un valor
de $us 25.490.727. El segundo país de origen es Brasil, mientras que el tercer lugar lo ocupa
España. El valor total, a precios FOB, importado durante el 2018 asciende a $us 49.940.565.
El mapa 1 muestra que la superficie apta para agricultura en Bolivia asciende a 12.156.521,
de las cuales el 43,28% (5.261.885 hectáreas) se encuentra en el departamento de Santa Cruz,
seguido de La Paz con el 17,84% (2.169.080 hectáreas). Cabe destacar que en el caso del Beni
no se tomó en cuenta el nuevo Plan de Uso de Suelo (PLUS), debido a que todavía no ha sido
oficializado.
Cuando el pH es ácido es de esperar que los suelos tengan deficiencias de bases intercam-
biables, bajo contenido de fósforo, acumulación de materia orgánica con baja mineralización
por la escasa actividad microbiana, con alta disponibilidad de micro elementos (Fe, Mn, Zn
y Cu) y concentraciones elevadas de aluminio. Si un suelo es alcalino estos suelos son satu-
rados de bases intercambiables especialmente de Ca, Mg y Na y con baja disponibilidad de
micro elementos, si el pH es muy alto se hace menos disponible el P porque formar fosfatos
cálcicos.
El mapa 3 señala que en Bolivia existen alrededor de 4.536.571 hectáreas con suelos fuerte-
mente ácidos, es decir con un nivel de pH menor a 5,5.
Fuente: Elaboración propia con datos del Ministerio de Desarrollo Sostenible 2004
Fuente: Elaboración propia con datos del Ministerio de Desarrollo Sostenible 2004
Fuente: Elaboración propia con datos del Ministerio de Desarrollo Sostenible 2004
La textura, es aquella propiedad que establece las cantidades relativas en que se encuentran
las partículas de diámetro menor a 2 mm, es decir, la tierra fina en el suelo; estas partículas,
se agrupan en tres clases, por tamaños: Arena (A) (2 – 0.05 mm), Limo (L) (0.05 – 0.002 mm)
y arcilla (Y) (< 0.002 mm). La textura es una propiedad exclusiva de la fase sólida del suelo y,
más específicamente de la fracción inorgánica. Es además una propiedad fuertemente de-
pendiente del material parental del suelo.
La textura del suelo tiene especial significado en aireación, movimiento del agua, retención
de humedad, retención y liberación de iones, disponibilidad de nutrientes y con ellos en su
productividad, probabilidad, uso y manejo.
El mapa 4 indica que el 75,62% (9.192.155 hectáreas) de los suelos de Bolivia tienen textura
mediana, es decir son suelos donde se pueden sembrar una diversidad de cultivos sin mayo-
res problemas.
De acuerdo a las interacciones realizadas con los mapas temáticos establecidos (textura, pH
y de conductividad eléctrica), se elaboró el mapa de calidad de los suelos. Los resultados
muestran que solamente 24.094 hectáreas tienen suelos considerados de baja calidad. Por
su parte alrededor del 43,61% de los suelos tienen un nivel de mediana calidad (ver mapa 5).
De acuerdo a datos oficiales del SENASAG (2019), en Bolivia solo existen los siguientes 3 la-
boratorios autorizados para realizar Diagnóstico Vegetal y Control de Calidad de Plaguicidas,
Fertilizantes y Sustancias Afines:
Existen otros laboratorios en el país que realizan análisis de suelos, como es el caso de al-
gunos ubicados en las universidades del sistema público, aunque no están debidamente
acreditados por el SENASAG.
Fuente: Elaboración propia con datos del Ministerio de Desarrollo Sostenible 2004
Fuente: Elaboración propia con datos del Ministerio de Desarrollo Sostenible 2004
• Existen otros laboratorios que están prestando servicios, pero no están acreditados ante
el SENASAG.
• Baja credibilidad en los resultados de los análisis de laboratorios.
• Inadecuado muestreo y manejo de muestras por parte de los agricultores.
• Los laboratorios no tienen un mapeo digital de las zonas de producción.
• Falta equipos de punta en los laboratorios.
• El personal técnico necesita mayor capacitación para el desempeño en los laboratorios.
• Los métodos y técnicas de los laboratorios no están homologados entre sí.
• Poca desconcentración de los servicios de laboratorios.
• Falta de control interno y externo de los resultados de laboratorios (control de calidad).
• Altos costos de los análisis en los laboratorios.
• Mucho tiempo demoran los laboratorios en la entrega de los resultados.
Para la implementación del plan se priorizaron 25 de los 73 cultivos que son registrados
anualmente por el OAP.
Una vez seleccionados los cultivos se proyectó la superficie cultivada al 2025, así como tam-
bién el área que sería considerada para fertilización de cada cultivo. Se estima que para el
2025, en Bolivia, se estarían sembrando alrededor de 5 millones de hectáreas, de las cuales
4.585.420 serían sembradas con los cultivos seleccionados, y de esa superficie alrededor de
2 millones de hectáreas serían fertilizadas.
Frutales
Banano 20.155 26.933 21.546
Durazno 8.576 11.459 4.584
Uva 3.256 4.350 3.915
Manzana 734 980 588
Cítricos 22.962 30.683 12.273
Plátano 40.958 54.731 5.473
Piña 4.993 6.671 6.004
Sandia 4.451 5.947 4.758
141.755 59.142
Forrajes
Sorgo 390.852 522.282 141.643
Alfalfa 70.467 94.163 4.708
616.445 146.351
Industriales
Caña 164.812 220.232 110.116
Soya 1.317.103 1.759.999 528.000
Girasol 115.062 153.753 15.375
2.133.985 653.491
Hortalizas
Tomate 4.859 6.493 5.844
Cebolla 7.632 10.198 8.159
Lechuga 2.804 3.747 1.686
Zanahoria 5.516 7.371 7.002
Arveja 16.806 22.457 16.834
Haba 26.755 35.751 8.938
Frejol 82.534 110.288 11.746
196.305 60.208
OTROS
Pasturas 2.349.062 3.138.970 300.000
El marco estratégico del plan está compuesto por la Visión y 5 pilares, tal como lo muestra la
figura 13.
Figura 13. El marco estratégico
VISIÓN
Al 2025 se estarán fertilizando, bajo recomendaciones técnicas,
2 millones de hectáreas de cultivos y 300.000 héctareas de pasturas
FORTALECIMIENTO DE
COMERCIALIZACIÓN
MANEJO DE SUELOS
LOS LABORATORIOS
INVESTIGACIÓN Y
RECUPERACIÓN Y
DISPONIBILIDAD
CAPACITACIÓN
Tal como se muestra en la figura 13, la meta del plan para el 2025 es fertilizar alrededor de 2
millones de hectáreas de cultivos y 300.000 hectáreas de pasturas.
Para fertilizar los 2 millones de hectáreas de cultivos y las 300.000 hectáreas de pasturas se
necesitarán alrededor de 402.853 toneladas, de las cuales 165.693 TM serian de urea, siendo
este producto el principal fertilizante empleado (ver cuadro 3).
Para la adquisición de las 402.853 TM será necesaria la inversión de 249.303.626 dólares ame-
ricanos, de los cuales alrededor de 78 millones serán para la compra de fosfato di amónico y
alrededor de 63 millones para la compra de urea.
En relación a este pilar, se deberán realizar diferentes tipos de investigación. Por un lado, la
investigación básica para desarrollar nuevos métodos de manejo y recuperación de suelos, y
de fertilizantes; la investigación aplicada, mediante la cual se recuperen tecnologías de otros
países para replicarlos directamente en Bolivia; y la investigación adaptativa que permita
adaptar tecnologías de otros países relacionadas con suelos y fertilizantes a nuestros diver-
sos ambientes agroecológicos.
Para la recuperación y manejo de suelos, se plantea como un primer paso realizar un diag-
nóstico de suelos a nivel nacional para conocer el estado actual de los suelos en términos de
fertilidad, compactación, textura, acidez, salinidad y erosión entre otros factores.
Para fortalecer los laboratorios será necesario empezar con la realización de un diagnóstico
para conocer el número de laboratorios que están prestando servicio y que no están acredi-
tados; esto permitirá conocer sus principales deficiencias.
Así mismo, se deben mejorar los equipos, la cantidad y calidad del personal y se deberán
estandarizar los procedimientos utilizados por los laboratorios que existen actualmente y los
nuevos que serán implementados. Para promover la mejora de los laboratorios, se propone
reducir y/o eliminar los aranceles para la importación de equipos de laboratorios de alta tec-
nología para estar al nivel de países como Brasil y Argentina.
El presupuesto del plan asciende a 479.303.626 millones de dólares, de los cuales 8,3 millo-
nes de dólares serían invertidos por el sector público y el restante por el sector privado, tal
como se muestra en el cuadro 5.
Entre los cultivos de seguridad alimentaria, el incremento porcentual promedio fue de 83%,
el cultivo que obtuvo un mayor incremento en el rendimiento fue el trigo con 132%, mien-
tras el que obtuvo el menor incremento fue el arroz con el 47%.
Por su lado, entre los cultivos relacionados con los frutales, el mayor incremento se dio en
plátano y piña con 80% cada uno, mientras que el menor incremento se generó en la manza-
na con 51%. El incremento promedio fue de 70,95%.
En cuanto a los forrajes el incremento promedio fue de 66,06%. La alfalfa obtuvo el mayor
incremento con el 72,12% y el sorgo el menor con el 60%.
En los cultivos industriales, el incremento promedio fue de 43,51%. El cultivo con mayor in-
cremento fue el girasol con 46,79% y el menor fue la caña con el 38,30%.
En hortalizas, el cultivo con el mayor incremento fue el haba con el 87,50%, mientras que
el menor incremento se generó en la lechuga con el 23,08%. El incremento promedio fue
60,39%.
El incremento promedio porcentual del rendimiento de todos los cultivos fue de 66,73%, sin
considerar pasturas y 67,64% incluyendo pasturas.
Frutales
Banano 18 30 66,67%
Durazno 12 20 66,67%
Uva 18 30 66,67%
Manzana 4,1 6,2 51,22%
Cítricos 4,5 8 77,78%
Plátano 10 18 80,00%
Piña 20 36 80,00%
Sandia 14 25 78,57%
PROMEDIO 70,95%
Forrajes
Sorgo 1,5 2,4 60,00%
Alfalfa 5,81 10 72,12%
PROMEDIO 66,06%
Industriales
Caña 47 65 38,30%
Soya 2,2 3,2 45,45%
Girasol 1,09 1,6 46,79%
PROMEDIO 43,51%
Hortalizas
Tomate 12 18,5 54,17%
Cebolla 11 20 81,82%
Lechuga 6,5 8 23,08%
Zanahoria 10 17 70,00%
Arveja 1,29 1,8 39,53%
Haba 1,6 3 87,50%
Frejol 1,5 2,5 66,67%
PROMEDIO 60,39%
OTROS
Pasturas 6,3 12 90,48%
Fuente: Elaboración propia con datos de PROAGRIS INGENIERIA SRL, 2019
La producción que alcanzarían las 4.585.420 hectáreas sembradas (de las cuales 2 millones
serían fertilizadas) con los 25 cultivos seleccionados, alcanza a los 30.782.700 TM de las cua-
les 19.321.117 TM se darían como resultado del uso de fertilizantes. Las pasturas generarían
alrededor de 21.485.509 TM, de las cuales 3.599.998 TM serían por la fertilización.
Cuadro 7. Impactos en productividad
Con Fertilización
Seguridad alimentaria Sin Fertilización Total producción
Balanceada Media
(TM) (TM)
(TM)
Maíz 387.116 2.419.475 2.806.591
Trigo 42.612 607.655 650.267
Papa 293.366 4.400.494 4.693.860
Quinua 95.446 50.705 146.151
Arroz 476.063 702.760 1.178.823
TOTAL 1.294.603 8.181.089 9.475.692
FRUTALES
Banano 96.957 646.381 743.339
Durazno 82.507 91.675 174.182
Uva 7.830 117.456 125.286
Manzana 1.608 3.647 5.255
Cítricos 82.844 98.186 181.030
Plátano 492.579 98.516 591.095
Piña 13.343 216.155 229.498
Sandia 16.653 118.947 135.600
TOTAL 794.321 1.390.962 2.185.284
FORRAJES
Sorgo 570.959 339.943 910.902
Alfalfa 519.733 47.081 566.814
TOTAL 1.090.691 387.024 1.477.716
INDUSTRIALES
Caña 5.175.461 7.157.553 12.333.014
Soya 2.710.399 1.689.599 4.399.998
Girasol 150.832 24.600 175.432
TOTAL 8.036.692 8.871.753 16.908.444
HORTALIZAS
Tomate 7.792 108.110 115.902
Cebolla 22.436 163.172 185.608
Lechuga 13.394 13.487 26.881
Zanahoria 3.685 119.041 122.727
Arveja 7.254 30.300 37.554
Haba 42.902 26.813 69.715
Frejol 147.813 29.364 177.177
TOTAL 245.276 490.289 735.564
TOTAL CULTIVOS 11.461.583 19.321.117 30.782.700
OTROS
Pasturas 17.885.511 3.599.998 21.485.509
Fuente: Elaboración propia
El valor bruto de la producción que generarían las 30.782.700 TM alcanza a los $us
6.594.137.997, mientras que las pasturas generarían $us 1.074.275.437, haciendo un total
de $us 7.668.413.434, lo que representaría un crecimiento en el PIB agrícola de 8,05% (2018)
a 13,47% (2025), es decir que como consecuencia del plan habría un crecimiento de 5,42%.
Cuadro 8. Impactos económicos
Con Fertilización
Seguridad alimentaria Sin Fertilización Total VBP
Balanceada Media
(TM) ($us)
(TM)
Maíz 62.325.674 389.535.462 451.861.136
Trigo 11.888.727 169.535.680 181.424.407
Papa 149.616.787 2.244.251.808 2.393.868.595
Quinua 188.314.016 100.041.821 288.355.837
Arroz 121.872.211 179.906.597 301.778.808
TOTAL 534.017.416 3.083.271.368 3.617.288.783
FRUTALES
Banano 23.269.731 155.131.538 178.401.269
Durazno 54.454.796 60.505.329 114.960.126
Uva 4.463.317 66.949.753 71.413.070
Manzana 379.444 860.690 1.240.134
Cítricos 20.711.027 24.546.402 45.257.429
Plátano 68.961.082 13.792.216 82.753.298
Piña 4.536.579 73.492.579 78.029.158
Sandia 4.163.155 29.736.825 33.899.980
TOTAL 180.939.131 425.015.333 605.954.464
FORRAJES
Sorgo 75.937.523 45.212.418 121.149.941
Alfalfa 59.249.508 5.367.289 64.616.797
TOTAL 135.187.031 50.579.707 185.766.739
INDUSTRIALES
Caña 98.333.764 135.993.503 234.327.267
Soya 945.929.196 589.670.148 1.535.599.345
Girasol 49.020.307 7.995.157 57.015.464
TOTAL 1.093.283.267 733.658.809 1.826.942.076
HORTALIZAS
Tomate 2.999.809 41.622.355 44.622.164
Cebolla 10.814.206 78.648.770 89.462.975
Lechuga 5.169.995 5.206.149 10.376.144
Zanahoria 1.227.270 39.640.817 40.868.087
Arveja 6.252.835 26.118.908 32.371.743
Haba 25.612.226 16.007.641 41.619.867
Frejol 82.479.772 16.385.181 98.864.954
TOTAL 134.556.113 223.629.821 358.185.935
TOTAL CULTIVOS 2.077.982.959 4.516.155.038 6.594.137.997
OTROS
Pasturas 894.275.545 179.999.892 1.074.275.437
Fuente: Elaboración propia
Se concluye que el plan es altamente factible de realizar. Para alcanzar las metas propuestas se
plantean las siguientes recomendaciones:
6. Bibliografía
FORRAJES 3.689,00 0
Alfalfa 2.899,00 0
Avena berza 175,00 0
Cebada berza 615,00 0