Instituto Tecnológico de Piedras Negras
Ingeniería Mecatrónica
Diseño de elementos mecánicos
Actividad 1 Unidad 5
Manuel Cárdenas Varela
Profesor: Patricia Gabriela Parra Hernández
22 de mayo de 2023
Poleas y Bandas
Para poder transmitir potencia de forma asertiva desde
un motor a partir de dos ejes separados, es importante
contar con sistemas que funcionen de forma adecuada
y permitan que se ejerza movimiento. Para lograr esto,
es preciso un sistema de poleas y correas que permita
el movimiento circular por rozamiento. Pero, ¿en qué
consiste todo esto y cómo se implementa de forma
práctica?
Cómo funciona el sistema de poleas y correas
Para poder entender de forma concreta cómo operan
los mecanismos de poleas y correas, primero
consideramos valioso que exista claridad respecto a
qué es una polea y qué es una correa de forma
individual. Según la definición dada por la Real
Academia Española, estos conceptos se pueden
definir por lo siguiente:
- Polea: es un mecanismo que consiste en una rueda
giratoria de borde acanalado, por el que se desliza una
cuerda o cadena, y que sirve para mover o levantar
cosas pesadas.
- Correa: unida en sus extremos, sirve, en las
máquinas, para transmitir el movimiento rotativo de
una rueda o polea a otra.
Estas definiciones permiten entender desde la
autonomía o la individualidad cómo opera cada
mecanismo. No obstante, es de gran valor resaltar que
ambos elementos pueden integrarse para ser
empleados dentro de un mismo sistema, ya que:
- Una polea es un tipo de máquina simple
(entendiendo a las máquinas como poleas, palancas y
el plano inclinado), sobre la que se sitúa la correa a un
canal o garganta para asegurar que haya soporte.
- El sistema básico de poleas y correas consiste de
una rueda con hendidura en el centro que se acopla a
un eje en torno al cual gira.
- Debe existir un rozamiento de la correa sobre la
polea, para garantizar la transmisión de movimiento.
En otras palabras, un sistema de poleas y correas se emplea
para posibilitar el movimiento de rotación o, si las poleas
tienen un diámetro diferente, para aumentar o disminuir el
accionar de un mecanismo a lo largo de un eje de movimiento
de rotación.
A pesar de haber brindado claridad frente a la
definición de estos mecanismos, para profundizar en
su importancia es fundamental reconocer los
diferentes tipos de poleas que existen. Si bien estos
pueden ser muy diversos, hoy le mostramos las cinco
más importantes gracias a su utilidad y frecuencia de
uso.
- Polea fija: este tipo de polea es excelente para
redirigir la fuerza de forma efectiva. Se debe,
principalmente, a que está unida a una estructura
sólida (como una pared) y la cuerda queda libre para
que una persona pueda mover un objeto.
- Polea móvil: en el caso de esta polea no es necesario
que se sujete a otra superficie de forma fija, ya que la
cuerda se puede unir a una superficie estacionaria.
Además, la polea móvil cuenta con una ventaja
mecánica, lo que facilita realizar los trabajos de
levantamiento sin sobre exigirse.
- Polea compuesta: esta polea está compuesta por una
polea fija y una móvil, lo que permite utilizar los
beneficios de ambas. Para que funcione, el peso se
sujeta a la rueda de la polea móvil, que a su vez está
atada a una cuerda unida a una polea fija.
- Polea polipasto: este tipo de polea, también conocida
como polea block and tackle, es una de las
herramientas más eficientes para mover elementos
pesados. Su diseño fue originalmente pensado por
Arquímedes, el matemático griego, quién descifró la
forma de usar varias poleas fijas y móviles dispuestas
en paralelo entre sí (poleas fijas alineadas con poleas
fijas y móviles con poleas móviles.
- Polea cónica: es una polea de tipo especializado, que
se caracteriza por estar compuesta de diversas ruedas
de polea, apiladas una encima de otra, hasta formar
una figura cónica. Esta figura permite cambiar la
velocidad de los movimientos y requiere mucho menos
trabajo.